Archivo de la categoría: San Fermin 2016

Feria de San Fermín: Dávila Miura, dignísima reaparición

Última corrida de la Feria del Toro 2016 con toros de la ganadería Miura para los diestros Rafaelillo, Dávila Miura y Castaño.

La terna estuvo muy por encima de la corrida de Miura, grande, descastada y muy blanda.

Por Antonio Lorca.

¡Qué grandeza la de estos hombres que se visten de luces! Pues no que va Dávila Miura, retirado de los ruedos desde 2006, y dice: ¡la ganadería de mi familia cumple 50 años en la Feria de Toro; pues a ver si soy capaz de lidiar la corrida de mis tíos en Pamplona! Y se presenta aquí como si tal cosa, como si toreara todos los días, y deja en el ruedo la impronta de una dignísima torería. ¡Qué grandeza la de estos hombres! Ya había probado la misma medicina el año pasado en la Feria de Abril con motivo del 75 aniversario del hierro miureño en la Maestranza y la experiencia resultó altamente positiva.

Es verdad que le tocó en suerte el mejor lote. Toros grandes, largos como trenes, pero nobles los dos y de recorrido constante y largo, sobre todo el primero. A Dávila le falta, como es lógico, la experiencia que da torear con frecuencia, pero tiene casta de torero grande, muy toreado en el campo, y con una fe inquebrantable en sí mismo. La gesta le salió casi redonda. Cortó una oreja a su primer toro, muy noble y con muy escasas fuerzas, y lo trasteó con largura por ambas manos. No desentonó en ningún momento y se ganó el respeto y la admiración de la plaza. Mató de una buena estocada y paseó una merecida oreja.

Un buen susto se llevó ante el cuarto, noble también pero miura siempre, que en un tornillazo le rajó el chaleco y lo dejó con cara de preocupación, No era para menos. Aún así, no se arredró y trazó naturales de mucha enjundia antes de matarlo de dificultad, lo que le impidió cumplir el sueño de una posible puerta grande, que hubiera sido la rúbrica perfecta a su heroica reaparición.

Grande Rafaelillo, todo corazón. Se enfrentó a un lote impropio para el toreo, pero este hombre es otro héroe que toma aire en las dificultades y se entretiene en dar lecciones de dignidad torera. El primero era de peligro inminente, un toro antiguo, que repartía tornillazos con cada embestida, una alimaña, y por allí anduvo el torero con la fortaleza de los de otra época. El cuarto se dio un topetazo contra un burladero en el inicio de la faena de muleta y quedó conmocionado, lo que no evitó otra labor valerosa de Rafaelillo, que se hincó de rodillas en un par de ocasiones para torearlo por alto en el curso de una labor afanosa y muy decidida. Mató de una estocada baja y la sombra pidió con fuerza la oreja. El presidente, concejal de Bildu, miró a las peñas, que estaban a lo suyo, y no la concedió, lo que le granjeó una sonora bronca.

Castaño entró en sustitución del lesionado Manuel Escribano y se justificó sobradamente. Un inválido total fue el tercero, y el torero, en una labor de menos a más, le robó muletazos muy estimables. Tampoco le concedió el presidente la oreja que pidió la sombra. Banderilleó con brillantez Fernando Sánchez al sexto, y su matador volvió a justificarse sobradamente ante un toro muy deslucido.

EL PAÍS

FICHA DEL FESTEJO:

Seis toros de Miura, que arrojaron en la báscula una media de más de 600 kilos. En cuanto a físico, fueron aparatosos de pitones, altos, largos y vareados de carnes. Pero a la mayoría de los ejemplares les faltaron raza y/o fuerzas en su deslucido juego, salvo al manejable quinto y al áspero y complicado sexto.

Rafaelillo, de añil y oro: estocada contraria atravesada (ovación); estocada caída (vuelta al ruedo tras petición).

Dávila Miura, de azul marino y oro: estocada (oreja); pinchazo, pinchazo hondo y descabello (ovación).

Javier Castaño, de nazareno y oro, que sustituía a Manuel Escribano: estocada y descabello (vuelta al ruedo tras petición de oreja y aviso); estocada tendida atravesada y descabello (silencio).

Entre las cuadrillas, destacaron Joselito Rus, en la brega, y Fernando Sánchez, que saludó tras banderillear al sexto.

Décimo y último festejo de la feria de San Fermín, con lleno total en los tendidos en tarde fresca y con algunas rachas de viento.

 

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FERIA DE SAN FERMÍN: El arrojo de Roca Rey sobrecoge a Pamplona

El torero peruano Andrés Roca Rey, en su primer toro, hoy en la plaza de Pamplona.

El torero peruano Andrés Roca Rey, en su primer toro, hoy en la plaza de Pamplona. LUIS AZANZA.

Por Antonio Lorca.

El joven Roca Rey ha vuelto a Pamplona dispuesto a convertirse en el rey de la fiesta y acaparar todos los premios que en Navarra han sido. Y a fe que lo logrará porque ha ofrecido una sorprendente lección de valor, arrojo,seguridad y desprecio del riesgo; emocionó a los tendidos y cortó las dos orejas de su primer toro tras dos volteretas de las que te dejan el cuerpo en guardia, y una actuación espectacular no tanto por su profundidad como por su seguridad, confianza y la búsqueda desesperada del triunfo.

Este torero acaba de comenzar su carrera y parece un veterano. Tiene mucho que limar en su técnica torera, pues tiende a ejecutar las suertes con escaso tino a las normas más clásicas, cita en línea recta y se le nota la influencia de las figuras modernas.

Pero, amigo, en lo que respecta al valor es una sorpresa continua, consigue poner el corazón de los espectadores en un puño y se gana, con todo merecimiento, el favor de la plaza.

Eso le ha ocurrido hoy, miércoles; se hizo el amo de Pamplona en cuanto se abrió de capa, obligó a las peñas a guardar silencio —lo cual es mérito grande— y triunfó con todo merecimiento.

Arboladura para regalar portaba el primero de su lote, al que recibió con un abanico de verónicas, gaoneras y una larga. Corretón y distraído en los tres tercios, no fue toro de carril, y demostró un molesto genio que dio, si cabe, más emoción a la labor del torero. En un quite por tafalleras se ganó el primer revolcón por pisar el terreno inadecuado.

Por estatuarios comenzó la labor con la muleta, asentadas las zapatillas en la arena, corroborados por un pase por la espalda y otro del desprecio, razones suficientes para entender la motivación del torero. Continuó por la derecha con mando y serenidad, y, a la segunda tanda, el animal lo empaló por la pierna derecha, lo revoloteó con violencia y le lanzó un derrote al corbatín con muy mala intención que no alcanzó su objetivo. Continuó más valiente si cabe, entre el entusiasmo general, y acabó con unas ajustadas manoletinas rubricadas de rodillas y el público totalmente entregado. Mató mal, pero ese pequeño detalle no tiene mayor importancia en esta tierra.

Más reposado ante el sexto, se reservó con el capote, y lo intentó el tercio final ante un toro que repetía con tanta nobleza como sosería. El animal se rajó pronto y a la labor del torero le faltó la emoción necesaria. No pudo redondear su exitosa tarde, pero quedó constancia de que es torero a tener muy en cuenta.

También destacó Miguel Ángel Perera, más entonado que en otras tardes importantes de la presente temporada. Noble y clase derrochó su primero, al que muleteó con largura, hondura, templanza y gusto, especialmente en una tanda por hermosos naturales. Al intentar un molinete, dudó un segundo y sufrió una cogida impresionante que no tuvo mayor consecuencia. Falló con la espada y voló el premio. No desentonó ante el quinto, también noble y repetidor, y otra vez falló a la hora de la muerte, y su afinado paso por esta feria quedó vacío de trofeos.

Intentó Castella enmendar ante el cuarto su deficiente actuación con el noble y encastado primero, con el que no se entendió. Muchos pases, una faena interminable, pero insulsa, acelerada y muy destemplada. Mejoró con su segundo, noble como los demás, y tras dos pases cambiados por la espalda, destacó en algunas tandas aceptables, pero con muy escaso fondo. No está en su mejor momento de quien tanto se esperaba.

DEL CUVILLO / CASTELLA, PERERA, ROCA REY

Toros de Núñez del Cuvillo, correctamente presentados, a excepción del segundo; desiguales en los caballos, nobles y con clase. Con genio, el tercero.
Sebastián Castella: bajonazo atravesado y un descabello(silencio); pinchazo hondo —aviso—  y un descabello (oreja).
Miguel Ángel Perera: pinchazo, media caída —aviso— y dos descabellos (ovación); pinchazo y estocada caída (ovación).
Andrés Roca Rey: avisoestocada baja (dos orejas); media estocada (ovación). Salió a hombros.
Plaza de toros de Pamplona. 13 de julio. Séptima corrida de la feria de San Fermín. Lleno.

LA CORRIDA DE HOY 

Octava y última corrida de feria. 14 de julio. Toros de Miura, para Rafaelillo, Dávila Miura, y Javier Castaño, que sustituirá a Manuel Escribano, convaleciente.

Publicado en EL PAÍS

FERIA DE SAN FERMÍN: Petardo sanferminero

López Simón, hoy en la plaza de toros de Pamplona.

La corrida fue un petardo general, un suspenso para la Casa de Misericordia, el ganadero, los toreros y el público.

Por Antonio Lorca.

La primera, empresa de la plaza, porque vino a demostrar que la llamada Feria del Toro no es igual para todos. La corrida de hoy, lunes, no parecía de Pamplona, o, al menos, los toros se asemejaban a los nietos de los lidiados en días anteriores. Se habla de la presentación general y de los pitones en particular. Los lotes de Talavante y López Simón eran impresentables para esta plaza. Y eso no está bien; sobre todo, si se recuerdan las corridas de Fuente Ymbro, Cebada o Pedraza de Yeltes, por citar solo algunas. Pero, claro, habrá que pensar que ha llegado otro peldaño del escalafón y aparecen las exigencias.

Mal el juego del ganado —desigualmente presentado—, manso en los caballos, con muy escaso fuelle en las entrañas, agotado a las primeras de cambio, de sosona nobleza y descastado. La excepción, el quinto, noble y con movilidad.

El público de esta plaza, ya se sabe: la cantidad de espectadores —la plaza se llena cada tarde— es inversamente proporcional a su conocimiento e interés por la lidia. Si toreas bien, estás perdido. Nadie te hace caso. Bueno, un poco la sombra, que es como si no existiera, porque aquí se impone la dictadura del sol. Lo mejor es hincarte de rodillas, dar cuatro mantazos por arriba y, a ser posible, un bajonazo, no importa con qué descaro, que mate con rapidez. Lo que aquí no se soporta es la agonía del toro, la tardanza en caer, que es sancionada con algarabía de pitos.

¿Y los toreros? Mejor Talavante ante el quinto, el de más movilidad del festejo —un toro de presencia muy aceptable para la Maestranza, pero no para esta plaza— al que muleteó con templanza y largura por ambos lados, pues así lo permitió la nobleza del animal. Pueblerino ante el primero, al que cortó una oreja sin peso tras ponerse de rodillas en terrenos de sol ante un toro rajado.

Mal Urdiales, cohibido toda la tarde. No tuvo toros para florituras, pero su labor no pasó de aseada y sin mayor compromiso.

López Simón demostró en su primero que conoce la idiosincrasia de Pamplona, y en vista de que los muletazos no calaban, se plantó de rodillas, dio cuatro mantazos por alto y manoletinas varias y oreja de latón. De hinojos en el centro comenzó su faena ante el sexto, de corto recorrido y poca clase. La labor resultó deslavazada, destemplada y poco mando, pese a lo cual dio una vuelta.

JANDILLA / URDIALES, TALAVANTE, LÓPEZ SIMÓN

Toros de Jandilla, desigualmente presentados, mansos, sosos y descastados. Destacó el quinto por su nobleza y movilidad.

Diego Urdiales: bajonazo(silencio); estocada —aviso— (ovación).

Alejandro Talavante: estocada y un descabello (oreja); pinchazo, media y dos descabellos (vuelta al ruedo).

Alberto López Simón: pinchazo, estocada —aviso— (oreja); pinchazo y estocada baja (vuelta al ruedo).

Plaza de toros de Pamplona. 11 de julio. Quinta corrida de la feria de San Fermín. Lleno.

LA CORRIDA DE HOY

Sexta corrida de feria. 12 de julio. Toros de Victoriano del Río, para Juan José Padilla, El Juli y López Simón.

Publicado en El País

Encierros San Fermín: Listos los de Pedraza de Yeltes para su debut

Toros de Pedraza de Yeltes presentados para Pamplona

De S y S.

Como viene siendo habitual en la Feria del Toro, a parte de estar presente ganaderías de renombre, cada año debuta algún hierro en Pamplona. Este año, la ganadería salmantina de Pedraza de Yeltes participará mañana, 10 de julio, en el encierro más internacional. Los toros se encuentran descansando en los Corrales del Gas para participar, esta noche y en la más estricta intimidad, en el encierrillo, que es el traslado de los toros de los corrales donde aguardan los días previos hasta el día de su participación en la carrera.

Este hierro fue adquirido por los actuales propietarios en 2006 y formaron la ganadería con ganado de El Pilar y don Pío Tabernero de Vilvís. En 2007 eliminaron todas las reses de don Pío Tabernero de Vilvís y compraron otro lote más de hembras a El Pilar, por lo que su procedencia es Domecq y Diez vía «El Pilar».

En un primer momento Pedraza de Yeltes presentó en Pamplona siete astados, pero dos de ellos fueron rechazados en el reconocimiento veterinario. Finalmente, este hierro ganadero ha reforzado el lote de toros con tres astados más. De este modo, en los corrales navarros se encuentran ocho toros, de los cuales, seis participaran en el cuarto encierro de las fiestas de San Fermín, y cuyos datos son los siguientes:

Dudalegre, número 3, negro mulato, de 585 kilos

Granadero, 8, colorado, 590 kilos.

Mirante, 19, colorado, 595 kilos.

Joya, 23, colorado ojinegro, 585 kilos.

Bello.G, 27, colorado, 580 kilos.

Tontillo, 51, colorado, 625 kilos.

Liebrote, 52, castaño claro, 605 kilos.

Mirante, 14, chorreado en verdugo, 590 kilos

Jaconero, 15, colorado y 570 kilos.

Busca-Oro, 22, tostado bociclaro, 575 kilos.

Esta corrida será lidiada en la plaza de toros, a las seis y media de la tarde por los diestros Curro Díaz, Iván Fandiño y Juan del Álamo.

Leer más:  Los Pedraza de Yeltes para su debut en Pamplona  http://www.larazon.es/toros/los-pedraza-de-yeltes-para-su-debut-en-pamplona-PD13109754?sky=Sky-Julio-2016#Ttt1juno1Acwg7M7

SAN FERMINES: Bendita sea la merienda

Alberto Aguilar, ayer en la Feria de San Fermín.

Por Antonio Lorca.

Bendita sea la merienda, que permite que las peñas abandonen los instrumentos de viento y los tambores y dediquen su atención a las famosas magras con tomate, al ajoarriero, los garbanzos, el cava y el calimocho. La plaza cambia de color a la muerte del tercer toro y el gigantesco mantel de los tendidos es un bálsamo para el alma. No crea nadie que se hace entonces el silencio; en absoluto. Aquí se come y se habla a un tiempo, con lo que el murmullo vociferador es constante.

¿Y la callada sombra? Estos espectadores no llevan ollas ni cubos, pero sí unos bocadillos grandes que se zampan con un buen tinto de reserva. Callados, sí, pero comilones como los demás.

Pero no ha entrado el cuerpo en caja con la ausencia del ruido, cuando las peñas dan por terminado el pantagruélico aperitivo y vuelve la plaza a su estado natural. ¿Quién ha dicho que la capacidad de aguante del ser humano no es ilimitada? Que venga a esta plaza y después hable. Aquí deberían dar con la entrada una aspirina o una cita para el complejo hospitalario de Navarra.

Mientras tanto, entre tanto protagonismo de la comida y la fiesta, la terna se juega la vida con una muy seria y complicada corrida de José Escolar, toracos de enorme presencia y astifinas defensas que no facilitaron la labor de los toreros.

Mucho mérito tiene hacer el paseíllo en Pamplona. El toro que aquí le sale a los que no son figuras tiene mucha tela que cortar. Fíjense, si no, el mal trago del heroico Javier Jiménez, que se ha salvado de auténtico milagro de una desgracia irreparable.

Se puede discutir, como es lógico, si los toreros de este cartel pudieron estar mejor. Seguramente, sí. Pero lo cierto es que se jugaron la vida y no les sirvió de nada. Porque los tres necesitan contratos y ayer no los han conseguido.

Marco se anuncia porque es navarro y el torero se justifica lo mejor que puede, que no es mucho. Fue volteado al entrar a matar a su primero y él solito se hizo el quite dando vueltas sobre sí mismo. Su lote no sirvió.

Se le ve suelto a Bautista, lució a la verónica en su primero y mató de una fulminante estocada al quinto, lo que le valió una oreja. El resto, decisión agradecida y olvidable.

Y Alberto Aguilar se encontró con el mejor toro y lo aprovechó a medias. Ese tercero fue noble y de largo recorrido y el torero dibujó buenos derechazos, pero sin la contundencia que la casta del toro requería. Recibió al sexto con una larga cambiada de rodillas en el tercio y unas aceptables verónicas. Demostró encomiable valentía, se jugó la voltereta, aguantó tarascadas y parones, pero no se amilanó. Su actuación fue muy meritoria. (La corrida terminó, pero sigue el follón).

ESCOLAR/MARCO, BAUTISTA, AGUILAR

Toros de José Escolar, bien presentados, cumplidores en los caballos, sosos, descastado y deslucidos, a excepción del noble tercero.

Francisco Marco: dos pinchazos y estocada baja (silencio); dos pinchazos y casi entera baja(silencio).

Juan Bautista: media estocada(ovación); estocada (oreja).

Alberto Aguilar: pinchazo y estocada baja (ovación); pinchazo y estocada baja (ovación).

Plaza de toros de Pamplona. 9 de julio. Tercera corrida de la feria de San Fermín. Lleno.

Fuente: EL País.

El tercer encierro de los Sanfermines 2016, en 360º

De S y S.

Revive con este vídeo en 360 grados el tercer encierro de los Sanfermines. En este encierro, uno de los toros de José Escolar se ha quedado rezagado y ha causado algunos momentos de caos. Ha durado cuatro minutos y se ha saldado con dos heridos por asta.
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Imágenes impactantes de un encierro inolvidable

Foto: Alex Walloschke
Caminando por la calle…. ¿yo te vi?

Fotos: Pablo Lasaosa.

Toros que se caían y volvían sobre sus pasos, embestidas a un lado y a otro, corredores que no sabían cuántos animales habían pasado, cornadas en todos los tramos del encierro. En definitiva, el segundo encierro de Sanfermin 2016 de Cebada Gago fue una carrera para recordar por lo peligroso y por lo inusual de muchas de las situaciones que se vivieron.

Las cosas comenzaron a torcerse ya en Santo Domingo, con la cornada recibida por un veterano corredor pamplonés. Al paso de los toros por el Ayuntamiento, algunos espectadores parecían pedir calma a los toros, quizá sabedores de lo que estaba a punto de suceder.

Después se sucedieron los atropellos, las embestidas, las cornadas, los toros que se cruzaban en sentido contrario, las heridas en brazos, piernas, abdomen, los revolcones, los intentos de alejar a los toros tirando a los animales del rabo o, como no, los que no se enteran y creen que un encierro es una fiesta muy divertida exenta de peligro. De todo hay. De todo hubo.

Fotos del segundo encierro de Sanfermin 2016

 

Foto: Pablo Lasaosa

Foto: Alex Walloschke

Foto: Maite H. Mateo