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Enrique Ponce: “Había pensado torear en la Plaza México un mano a mano con Joselito Adame a beneficio.”

En pleno río de la polémica avivada en redes como resultado del tan llevado y traído asunto guadalupano y benéfico en La México, Pedro Javier Cáceres hablo con Enrique Ponce, su temporada 2017 y, además, el caso de México, luego del terremoto. A continuación la entrevista. 

Por: LaDivisa.esEntrevista.

Reproducimos la valiosa aportación de la Divisa.es y su encuentro con Enrique Ponce y principalmente el análisis de su temporada 2017, emitida el lunes 2 de octubre pasado.

De forma muy clara, la entrevista que se encuentra también en su versión  grabada, trae consigo el balance completo de su estado de salud actual, su y el ofrecimiento a la aparición de Enrique Ponce en la Temporada Grande en La México y su posición respecto a su actuación en beneficio de los damnificados del sismo del 19 de septiembre pasado.

Transcribimos la parte conducente a continuación:

LaDivisa.Es: Hay otra circunstancia que no quería pasar por alto. Ha sido un ofrecimiento tanto de Joselito Adame como tuyo de hacer algo por México, que está sufriendo los terribles efectos del terremoto.

Enrique Ponce: Desgraciadamente todos estamos muy tristes por lo ocurrido en México, y sobre todo los que vivimos momentos grandes en ese país. Amo México, me siento muy querido por ellos, me siento también consternado por lo que están sufriendo muchísimas familias. Cada uno trata de poner su grano de arena ante tanta desolación. Todo el mundo que puede se ha solidarizado en México, tras este terremoto, ayudando en lo que pueden. Todas las ayudas que han tenido que ofrecer. A mí se me ocurrió rápidamente y así lo adelanté, para reconstruir y lo que haga falta. Yo había pensado torear en la plaza México un mano a mano con Joselito Adame, torear los dos juntos y que los beneficios sean para este fin. Yo hable con Joselito, le llamé, le comenté mi propuesta, mi idea de torear con él en estas circunstancias y a él le pareció genial la idea. Se la trasladamos a la empresa, y ahí estuvo mi ofrecimiento para torear un mano a mano a beneficio de los damnificados.

LaDivisa: ¿Fecha?

Enrique Ponce: Estuvimos hablando para torear. Ellos querían que fuera dos tardes. Estuvimos hablando la posibilidad de las corridas disponibles. Una fecha era la del 10 de diciembre, víspera de la Virgen de Guadalupe, que si fuera en ese día para los damnificados del terremoto hubiera sido una fecha muy bonita.

La entrevísta íntegra, audio incluido, la pueden encontrar aquí: www.ladivisa.es

Como todo testimonio vale la pena escuchar todos los aspectos.

Twitter @Twittaurino

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Manuel “Sevillita”: “tomé la alternativa por un día, pero para toda la vida”


Por Jose E. Domínguez.

Manuel Muñoz Sevilla, “Sevillita”, nos abre las puertas de su casa y nos recibe para hablarnos de su vida en el mundo del toro. Ha sido banderillero de confianza de la mayor figura del toreo de todos los tiempos, Julián López “El Juli”, y en esta entrevista nos cuenta todas sus vivencias y su experiencia en lo más alto de la tauromaquia, siempre desde la sencillez y humildad que caracteriza a su persona.

¿Cómo es Manuel Muñoz?

Una persona muy corriente. Soy deportista de toda la vida. Muy campero, me gusta mucho el campo y estar en casa, soy muy casero. Me considero una persona muy alegre, no me gusta ser negativo, siempre soy positivo en todo, muy optimista. Sé que lo que hace una persona lo puede hacer otra, y como te lo propongas en la vida lo puedes conseguir.


Su infancia en Los Barrios.

Mi infancia fue en Zanona. Allí nací y allí me críe. Con 15 o 16 años me vine a vivir a Los Barrios. Estuve en el internado de Los Barrios, allí íbamos todos los chavales que vivíamos en el campo. Mi infancia la recuerdo criando vacas, cabras y cochinos con mi padre, haciendo carbón, etc. Fue una infancia buenísima. Eran tiempos malos, pero nunca pasamos hambre. No teníamos lo que queríamos, pero nunca nos faltó de comer en casa.

¿Cuándo empieza su afición por el mundo del toro?

Desde niño, desde que tenía uso de razón. Recuerdo que me preguntaban cuando era muy pequeño a qué me quería dedicar y siempre decía que sería torero. Y todavía no había visto ninguna corrida de toros. Pero sabía que existía esa profesión y que me quería dedicar a ello. Mis padres no me hacían ni caso. Siempre he dicho que quería ser torero y piloto de helicóptero. Conseguí ser matador de toros con alternativa y piloto de autogiro, que es prácticamente igual que de helicóptero.

¿Cómo y cuándo comienza su formación?

Con 16 años me voy a Madrid a la escuela taurina. No había salido del campo en mi vida, y de ahí a la capital. Me hice un carnet de aspirante a novillero y por ese carnet me llamaron de la escuela taurina de Madrid para hacer una prueba. Se llamaba “Certamen de toreros del mañana”. Siempre que les decía a mis padres que quería irme a Madrid para ser toreros no me dejaban, pero cuando recibí la carta de la escuela taurina pensé “esta es la mía”. Cogí el tren en Algeciras y me fui con 5.000 pesetas en el bolsillo, un pantalón, una camisa y una muleta de torear. Cuando me bajé en Chamartín y vi tanta gente, tantos coches y tanta prisa me entraron ganas de volver, pero pensé “yo he venido aquí para ser torero”, y me fui a la escuela taurina. Pensaba que aquello era como un internado y resulta que era una placita de toros con una chapa de uralita por detrás y allí dormíamos los chavales que llegábamos de fuera. Recuerdo que pregunté que dónde se comía y me dijeron que tenía que buscarme la vida. Así que me iba a las capeas, donde echaban toros por las calles, hacía algunos pases y pasaba el guante, que se decía, para que nos echaran alguna propina para ir comiendo algo. Pasé mucha calamidad en esa época, pero como era con gusto “no picaba”.

¿Tenía apoyos allí en Madrid?

Gregorio Sánchez, Andrés Vázquez, Serranito y varios profesores con los que empecé. Y como en todos lados había favoritismos. Y yo estaba allí sin padrinos. Me pusieron en alguna novillada, cortaba orejas y todo, pero no me volvían a proponer. En la escuela aprendí la técnica del toreo. También me fui con el espectáculo de “bombero torero” que tenía una parte seria donde se mataba un novillo. Estuve viajando con ellos dos años, toreamos más de 100 festejos al año y solo maté 8 novillos en ese espectáculo. Cuando no salía a torear pues hacia algunos quites con el capote o ponía un par de banderillas, siempre me servía para “placearme”.


Terminó su formación y continuó en Madrid.

Me quedé allí mucho tiempo. En invierno me venía a Los Barrios y me ponía a trabajar, bien con los forestales o los trabajos que daban temporales en el Ayuntamiento. También me iba a los tentaderos a Medina Sidonia haciendo autostop. A lo mejor me quedaba todo el día esperando al tentadero para luego darle solo tres pases a la vaca cuando la dejaba el torero. Ya con eso me quedaba contento. Cuando empezaba la temporada taurina me volvía a Madrid para seguir buscándome la vida como torero.

¿Por qué decidió especializarse en las banderillas?

Porque no me fueron bien las cosas como torero. Para torear con picadores necesitaba un apoderado, no lo tenía, y necesitaba pagarme la carrera y no tenía dinero. Toreé unas cuantas novilladas con picadores, pero pasando mucha fatiga para conseguir que me pusieran. Al ver las puertas cerradas decidí hacerme banderillero y vivir del toro que es lo que me gusta. Acerté, porque me coloqué con “El Juli”. Si hubiera tenido a alguien que me hubiera ayudado, hubiera seguido intentando ser figura del toreo.

Su relación con Julián López “El Juli”, ¿cómo se conocen?

Cuando era novillero en Madrid, coincidí con el padre de “El Juli” que era banderillero. El que me proponía por allí a torear lo conocía y me lo trajo de banderillero conmigo, toreamos juntos dos novilladas y después perdimos el contacto. Pero en 1994 me hice banderillero, entonces vivía en un piso con más chavales del gremio que además eran de Algeciras. Estando en Madrid llamó al piso el conserje de la escuela taurina donde yo había estado formándome. Preguntaba por un banderillero para torear al día siguiente con un chiquillo de la escuela. Mi compañero, que cogió el teléfono, le dijo: “todos los chavales están toreando y no queda ninguno, pero Sevillita acaba de llegar y se ha hecho banderillero”. Me puse al teléfono y me preguntó si quería torear con un chiquillo de la escuela. Cuando me dijo el nombre caí en la cuenta de que era el hijo del banderillero que toreó conmigo. Me dio el número del padre, lo llamé y quedamos en el Paseo de Extremadura, en la puerta del cine Lisboa. Ahí lo esperaba yo con mi trajecito, mi maletita y me recogieron para ir a Segurilla, Ávila, dónde toreábamos. Entonces tenía “El Juli” 11 años. A partir de ahí, me dijo que me fuera con él a su casa a vivir, para que entrenara con él. Le dije que no, sabía lo que era meterse en una casa de familia. Pero el padre me dijo que el niño le había dado la lata para que me fuera con ellos y cedí. Viví en su casa durante todos esos años y me trataron como un hijo más.

¿Cómo es “El Juli” como persona?

Extraordinario. Es una persona que no le gusta dárselas de creído y eso que desde niño ya era famoso. Siempre ha pasado desapercibido. No mira a nadie por encima del hombro, una persona normal. No se ha venido arriba por la fama, siendo la máxima figura del torero de todos los tiempos y siendo multimillonario. Y su familia es igual.

Ha estado en cada momento con el maestro, desde los comienzos hasta que se hace mundialmente famoso. ¿Cómo ha vivido la trayectoria de esta figura del toreo?

Cuando era novillero no le dejaban torear con picadores en España, porque era menor de edad. Pero en México esa ley no existe. Allí nos fuimos para que toreara con picadores. Fuimos para una novillada mixta, dos toreros y él como novillero. Debutó con picadores y cortó máximos trofeos. La prensa decía que sería una casualidad, siendo la primera vez. Toreó otra vez más y formó otro revuelo. Empezó la prensa a anunciarlo, la gente aclamando al “niño torero”. Se formó tanto que fuimos para una novillada y terminamos toreando 80. En las primeras no ganaba dinero, pero cuando empezó a llenarse las plazas y a correrse la voz, comenzó a ganar mucho dinero, sin ser aún torero. Lo conocieron antes en México que en España. Una vez llegamos a torear tres novilladas seguidas el mismo día. Nos llevaban en helicóptero. Por tanto, lo vivimos todo muy rápido y de manera intensa.

“El Juli” en Los Barrios.

Ha estado aquí muchas veces, ha dormido en mi casa. Venía para los tentaderos y me llamaba para vernos y aquí se quedaba. Sigo manteniendo la relación con él, lo veo menos, pero seguimos en contacto. Nuestra relación ha sido muy estrecha, de echo es el padrino de mi hija.

Debido a su profesión, ha pasado mucho tiempo fuera de casa, ¿cómo llevaba esa situación?

Mal en el sentido de no estar con mi familia, de no ver a mi mujer y a mi niña. Mi hija se ha criado sin mí. Venía a lo mejor para 10 días y a las seis horas de estar aquí me llamaba “El Juli” y me decía “Sevi, que te tienes que venir y ya te traes las cosas porque tenemos un tentadero en Portugal, de allí nos vamos a recoger un trofeo a otro sitio y luego a torear a Nimes”. Por un lado, en lo personal lo pasé mal, pero profesionalmente viví los mejor del toreo, con la máxima figura, en las mejores plazas de España, los mejores carteles y las mejores ganaderías. Es como jugar en el Real Madrid. Ha sido lo más bonito que he podido vivir en mi vida, con la pena de no haber podido estar con mi familia, pero el agua tenía que cogerla cuando llovía. Y además he tenido la suerte de tener a una mujer que ha sabido aguantarme tanto tiempo, porque ella no me ha abandonado.

El arte de colocar banderillas, ¿qué se siente al estar frente al toro?

Hay que tener en cuenta que vas a cuerpo limpio, no tienes un engaño con una muleta o capote para defenderte. Tienes que esquivar al toro con el cuerpo. Cuando tienes que banderillear a un toro con 500 kilos en una plaza es para pensárselo. Porque hay muchas volteretas y muchas cornadas y gente que ha muerto poniendo banderillas.

¿Ha pasado miedo?

Muchas veces sí. Hay toros que te quieren comer y cuando tienes que ponerle las banderillas te asustas. Antes de ponerte delante se siente miedo. Una vez que estás frente al animal te vienes arriba y te sientes héroe, sin serlo. Cuando das dos o tres pases a un toro de 500 kilos, pasa por tu lado y te das cuenta que lo dominas, te sientes poderoso, aunque después eres uno más. Pero antes se pasa muy mal, un pellizco en el estómago que lo tienen todos los toreros.

Ha toreado en las mejores plazas del mundo. ¿Qué se siente?

“El Juli” ha triunfado en todas las plazas del mundo, ha salido por la puerta grande en todas, y yo he vivido eso con él. Eso no se cambia por nada. Porque ver esa plaza de México, llena, con 50.000 espectadores aclamando a ese niño y cortar los máximos trofeos y salir por la puerta grande con miles de personas detrás queriéndole quitar trozos del traje, ha sido algo muy grande.

Una anécdota.

Una muy buena fue un día que sale el maestro a hombros en México y no conseguía llegar a la furgoneta de la cuadrilla de ninguna manera. Nos metimos en un autobús pequeño que pasaba por allí en aquellos momentos. Este cerró las puertas, pero la gente consiguió abrirlas y se llenó. “El Juli” estaba a mi vera y la gente se lo fue llevando para adelante. Me quedé atrás, separado de él. Cuando llegamos a un semáforo Julián le pidió al chófer que abriera las puertas para subirse a un coche de policía que había delante que lo llevó al hotel. A mí no me dio tiempo y me quedé en el autobús. Le pedí al conductor que parara y me bajé, vestido de torero en medio de la ciudad de México. Paré a un taxi, el taxista se me quedó mirando y le digo “esto no es un carnaval, que acabamos de salir de torear y mira lo que nos ha pasado”. El hombre me llevó al hotel. A todo esto, un helicóptero de la televisión grabando todo el espectáculo. Fue de película.

El día de su alternativa.

Todo el que quiere ser torero siempre tiene la ilusión de tomar la alternativa, y yo la tenía. Cuando iba a tentaderos con Julián, muchas veces me dejaba vacas enteras para que las torearas. Toreé un montón de festivales con él, cuando terminaba la temporada organizaba un festival y yo mataba algún novillo. Así estuve unos cuantos años. Y un día le dije “mi ilusión ha sido siempre tomar la alternativa, ¿por qué no me las das tú? Me dijo que era una idea muy bonita, y que me la daba ese mismo año al final de la temporada, eso fue en 2001. A partir de ahí comencé a prepárame más, toreé con él más veces en los tentaderos…Llegó el 13 de octubre de 2001 y me dio la alternativa con el cartel “El Juli” y Rafael de Julia, triunfador de la feria de Madrid ese año, como testigos y yo. Tomé la alternativa por un día, pero para toda la vida. Al día siguiente toreé de banderillero otra vez con “El Juli”, y tuve que renunciar, pero lo que viví lo tengo para toda la vida. Fue una cosa bonita, que un torero diera la alternativa a su banderillero de confianza. Además, algunos empresarios me propusieron torear corridas con Julián. Pero dije que no, estaba de banderillero con la máxima figura y no quería probar otra suerte, me iba muy bien como estaba.

Un día muy especial y en tu pueblo, con tu gente en la recién construida Plaza de Toros La Montera.

Fue algo muy especial. Con la gente de mi pueblo apoyándome. La plaza casi se llenó y cuando miraba para arriba y veía a gente conocía, más responsabilidad de surgía. Fue la primera alterativa que se ha dado, y no se ha vuelto a repetir hasta el momento.

Manuel Muñoz es muy querido en Los Barrios. Se puede decir que es profeta en su tierra.

Creo que no tengo enemigos y si los tengo es porque quieren, porque yo no le hago mal a nadie. No he sido famoso, pero la gente de Los Barrios me ha reconocido.

Ha participado también en dos películas.

“Tú solo” se hizo en la escuela taurina de Madrid. Hablaba de la vida de un maletilla que se buscaba la vida por los pueblos, y yo hice de ese maletilla, al fin y al cabo era lo que yo hacía. Fue una experiencia muy bonita. Me cogieron para esa película porque me encontraba en la escuela y el director de la producción vio en mi lo que buscaba, yo era ese típico maletilla. A raíz de la película me propusieron para la serie “Juncal”, que la realizó la misma empresa cinematográfica. Trabajé con actores famosos como Paco Rabal y Lola Flores. Hice un papel cortito, de siete capítulos salí en tres, pero fue una experiencia inolvidable.


¿Cuándo y por qué decide retirarse de los ruedos?

A finales de 2001 un toro me dio un golpe en el hombro y me partió el húmero. Se me quedó el brazo sin movilidad impidiendo levantarlo a más de media altura. El médico que me atendió me quería dar la baja, pero yo no quería y pedí el altar voluntaria. Como “El Juli” banderilleaba también, tenía la ventaja de no tener que hacerlo yo. Ese año toreamos 112 corridas y en ese tiempo solo banderilleé 7 toros, de los demás se encargó el maestro. Pero claro, cuando Julián no banderilleaba un toro era porque era malo y no podía lucirse, y me tocaba a mí. Como no podía levantar el brazo solo podía poner una banderilla. Decidí no torear porque no podía. Me dieron la baja y me dediqué a ver toros en el campo para “El Juli”, porque siempre necesitan un veedor. Me quedé en esta zona de Cádiz y como aquí había pocas corridas, decidí montar mi negocio con el aeródromo en Medina Sidonia y abandoné el mundo del toro.

Las patillas de “Sevillita”.

Desde que me creció la barba por primera vez me dejaba las patillas. Siempre me han gustado. Al principio de torear me las quitaba, pero una vez toreando en México con “El Juli”, tuvimos unos días de descanso y no me afeité. Cuando lo hice me las dejé y fui a su habitación para enseñárselas, porque si él no me quería tener con patillas en su cuadrilla me las tenía que quitar. Me dijo que si me gustaban que me las dejara. Desde entonces las tengo y estas se mueren conmigo. Si me las quito es como si mi carné de identidad pierde un número y la letra, -bromea-.

¿Qué significa para usted la tauromaquia?

La tauromaquia es mi forma de vida. Es un arte y no dejo de decirle a los antitaurinos que si no existiera la tauromaquila el toro bravo no existiría, porque nadie lo iba a criar para carne, para eso están otros toros y vacas que engordan más. El toro bravo es el animal que mejor vive. Vive cuatro años hasta que lo matan y si encima es bueno le perdonan la vida. Una vaca brava vive 20 o 30 años hasta que se muere. Y el toro bravo desde que nace está cuidado y mimado por un veterinario hasta que se lo llevan para la plaza. Un becerro de carne cuando tiene un año ha engordado 500 kilos en un cebadero, le meten un puntillazo y lo matan.

¿Cuál es su opinión sobre la situación actual de la tauromaquia?

La tauromaquia es un arte, una fiesta de España que no debe desaparecer. Lo que puede hacerla desaparecer es que la gente no vaya a ver los toros a la plaza y a los empresarios les deje interesar organizar corridas. Mientras siga yendo la gente a los toros, no desaparecerá. Si pueden hacer como hacen en Portugal, que no se mate el toro en el ruedo, aunque luego lo meten en los corrales y le dan un puntillazo. De esta forma se perdería todo el aliciente que existe ahora.

¿Cree que se puede llegar al perder el mundo del toro?

En cuanto salga elegido un político, como alguno de los que quieren mandar, que esté en contra de la tauromaquia. Sería un caos, pero desaparecería. Sería una guerra, porque hay muchas familias que viven del toro. Desaparecerían muchas cosas.

Su accidente de helicóptero.

Siempre me ha gustado volar. Cuando dejé de torear me compro el aeródromo de Medina Sidonia, no tenía título de ultraligero, pero me lo saqué y me compré un autogiro. Iba volando a todos lados y un día se partió el balancín del rotor. Estaba volando con otro chaval, doy gracias de que estaba aterrizando, y a unos cuatro o cinco metros de altura se rompió el rotor, llegando la pala a 150 metros de distancia. Suerte también que no fue en la cabecera de pista donde yo tenía el bar, porque la pala podría haber matado a alguien. No recuerdo nada. Solo que estaba volando y me desperté en el hospital después de cuatro días en coma. Le pregunté a mi mujer que había pasado y no me lo creía. Salí despedido del autogiro y al arrastrar por la pista con la cabeza hacia un lado y el brazo hacía otro me arranqué el plexo braqueal, los tendones y los nervios del brazo. Según los médicos fue un accidente de motorista y no me quedé inválido por unos milímetros, ya que estuve a punto de llevarme el nervio que va a la columna. Se me ha quedado el brazo derecho inválido total, después de tres operaciones. He nacido de nuevo. He estado más para allá que para acá y mi mujer es la que ha sufrido todo a mi vera. Ahora he cumplido seis años de vida, cada vez que pasa el seis de septiembre es mi nuevo cumpleaños, porque me maté, estuve muerto cuatro días. Después de mi accidente volví a nacer.

¿Cómo es su día a día actual?

Desayuno todos los días con mi mujer en la calle, hacemos las compras que tengamos que hacer y para casa. Sobre las cuatro de la tarde me voy, escuchando mi cante flamenco a andar al campo. Me hago siete u ocho kilómetros todas las tardes. Esa es mi vida, tranquila, no quiero ciudad. He estado mucho tiempo fuera, en Madrid y no quiero ese jaleo de las ciudades, todo de asfalto sin nada de campo. Quiero pisar tierra sin asfalto.Y de aquí nadie me mueve. Me cuesta trabajo pasar de Medina Sidonia, así que imagina, -bromea-.

Además, estás escribiendo un libro.

Así es, lo comencé el año que tomé la alternativa. Lo he retomado otra vez, después del accidente, y me está ayudando Ramón Chamizo. Se va a basar en mi vida personal y mi vida al lado de “El Juli”.

¿Lo mejor que le ha pasado en la vida?

Mi mujer. Haber conocido a esta mujer. No la cambio por nada en el mundo. Ha querido esperarme. Empezamos a salir cuando ella tenía 13 años y yo 17. Mi primera y única novia. No hay otra mujer que aguante tanto. Porque yo siempre estaba fuera y cuando venía me iba a los tentaderos. Y ella siempre me ha esperado, porque me ha querido, igual que yo a ella.

Lo que más le gusta de Los Barrios.

Sus campos, su gente, que hay mucha gente buena. Pero la situación geográfica me encanta. Mira que conozco sitios en el mundo, no sé si será porque he nacido aquí, pero lo que me gusta es esto. Cuando volvía de algún viaje llegaba a Alcalá de los Gazules, me entraba una tranquilidad y un respiro de decir ya estoy en mi tierra. Tenemos todo, campo, playa, lo que queremos comprar. No tenemos lio de coches, metros ni nada. Y Los Barrios es grande, pero es muy tranquilo y eso es mucho. Me encanta mi pueblo.


Fuente El Templete de los Barrios

José Escolar: “El toro tiene que ser el protagonista de la Fiesta”

 

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El hierro abulense regresa a la plaza de Las Ventas este domingo en el tercer Desafío Ganadero.

José Escolar recibió nos recibió en su finca de Lanzahita (Ávila) a mediados de septiembre, pocos días antes de volver a su plaza, a Las Ventas. Aprieta su ruda mano antes de coger el coche y llevarnos donde tiene reseñados los toros que vienen al tercer Desafío Ganadero. Conoce a sus toros y los toros le conocen a él. Satisfecho con lo conseguido es un hombre que sabe disfrutar de su familia y se enorgullece de que sus nietos muestren pasión igualmente por el toro. Tienen un buen maestro del que aprender a criar un toro bravo, un toro que se ha hecho un nombre en las principales ferias de España.

¿Cómo son los toros que trae a Madrid?

Pues como se presta la afición de Madrid y la plaza de Madrid. Voy a llevar los tres toros más importantes que tengo en la camada, los más serios, los más fuertes dentro de que son cuatreños también y bueno no puedo escoger mucho por nota, por circunstancias, estamos a finales de temporada y ya se ha lidiado lo de Pamplona, se ha lidiado en Francia… Pero sí que llevo tres toros muy importantes para que estén a la altura de la afición y de la plaza de Madrid.

¿Apuesta por alguno en concreto?

No, apuesto por los tres, si alguno no fuera importante para mí no lo llevaría.

Usted es ganadero en Madrid pero ¿cómo lleva lidiar en Madrid y con este fórmula de duelo?

Bueno pues bien, estamos acostumbrados no es la primera vez que me ponen en un Desafío Ganadero, no tenemos desafío ninguno con Ana Romero porque precisamente es una ganadería de este encaste, lo conozco bastante bien y no tengo nada en contra ni nada a favor. Veo conveniente que la empresa lo ponga así porque parece que es más atractivo para la afición. Es bonito que nos enfrentemos dos ganaderos para ver cuál es el que puede triunfar.

¿Cómo es el toro perfecto que busca José Escolar?

Busco un toro bravo con toda la extensión de la palabra, un toro muy bien presentado, un toro que morfológicamente esté bien, que sea astifino, que sea serio y luego que se comporte lo mejor posible en todas las suertes de la lidia. Nos gusta mucho que sean encastados en el caballo pero luego también queremos que triunfen los toreros en la muleta y lo estamos consiguiendo.

¿Ha conseguido ese toro perfecto? ¿Dónde ha salido el toro diez de José Escolar?

Bueno pues sí que he tenido alguno. Si nos remontamos al año 87 que se lidió una corrida de toros en Gijón que mató un toro Palomo Linares, se le dio la vuelta al ruedo al toro, él cortó dos orejas. Fue un toro perfecto, de lo mejor que he lidiado. Luego lidié un toro en San Sebastián muy importante también, que estuvo muy bien, se le dio la vuelta al ruedo. Y luego pues algún toro suelto que he tenido, en Ceret varios. Este año ha habido un toro de vuelta al ruedo también muy importante que lo mató Alberto Aguilar que va a matar también uno de los tres que voy a llevar a Madrid, me alegro mucho porque es un buen torero que entiende bien la ganadería.

Hablando de la terna ¿qué le parece para ese día?

La terna no puede ser mejor para mi ganadería. Iván Vicente es un torero que se está consagrando en Madrid, que está haciéndose un paso muy importante dentro del escalafón de matadores, en Madrid es un torero muy reconocido. A mí no me ha toreado ninguna corrida de toros pero no me importa que un torero de esa categoría esté en esta ocasión. Bolívar sí me ha toreado en alguna feria, ha estado bien con ellos, ha toreado toros en Logroño, Nimes y alguna que otra plaza y ha estado bastante bien con ellos. Alberto Aguilar pues es un torero de la casa, ya te digo que toreó en Ceret, el otro día estuvo muy bien, de los tres toros que le tocaron con dos estuvo sensacional. Le cortó una oreja a cada uno y al último le dio la vuelta al ruedo, me gusta la terna.

¿Cómo son los toros de José Escolar? ¿Las características principales morfológicas y de comportamiento?

Bueno pues un toro serio, un toro fuerte, estamos creando un toro para plazas de primera. Lo que intentamos, no lo conseguimos todo porque luego hay que ir a algunas plazas de segunda o incluso a pueblos y alguna que otra novillada que hay que quitar porque falta el trapío suficiente pero vamos que estamos consiguiendo llegar a plazas importantes. Luego en el comportamiento queremos que sea un toro muy bravo, sobretodo encastado, en el momento que lo compré quería el encaste porque lo vivo. Es una ganadería de encaste un poco complicado, un poco no difícil y exigente para el torero, pero además de la exigencia hay alguno que se deja torear.

¿Qué envidia de la ganadería rival de Ana Romero?

De momento nada, tenemos el mismo encaste, más o menos, ella está más en Santa Coloma, yo estoy más en Saltillo, pero bueno más o menos bien. Ella está consiguiendo triunfos y mi ganadería también.

¿De dónde viene José Escolar y a dónde va?

Es un encaste puro Albaserrada, de vacas directamente de Victorino Martín que se adquirieron ya hace cerca de cuarenta años, que por circunstancias Victorino vendió a un amigo mío y que luego yo me hice con este encaste y bueno quiero llegar a lo máximo posible, no se consigue siempre pero que me lo pidan para las ferias importantes y que le consideren un toro encastado y exigente. Eso es lo que más o menos busco como ganadero.

Bueno ya lo ha conseguido ya está en las ferias importantes y como me decía un ganadero la semana pasada, lo que buscan es que necesiten su ganadería en las ferias y ciclos importantes, supongo que será dónde quiere llegar uno.

Sí, yo creo que sí porque lo hemos conseguido. Pamplona me ha repetido por tercera vez por el triunfo del primer toro, que el primer año, me dieron el premio al toro más bravo de la feria y me dieron el premio Carriquiri y luego me repitieron por segunda vez donde estuvo muy bien Paco Ureña. Este año fue Pepe Moral y bueno repetimos por tercera vez en la Casa de la Misericordia donde solo vamos siete ganaderos de los muchos que somos, eso es muy importante para la ganadería y a mí me llena de satisfacción. La misma satisfacción que es que se acuerde Madrid también porque soy un ganadero de Madrid, no cabe duda.

¿Qué es para usted el torismo? ¿Se considera torista?

Bueno pues no es la palabra, yo creo que siempre el toro tiene que ser el protagonista de la fiesta y últimamente no lo es y es lo que yo echo de menos. Yo creo que el toro debería ser el protagonista porque son corridas de toros no corrida de toreros. Yo crío un toro y quiero que sea el protagonista, el que pida la afición y que la afición vaya a la plaza a ver el toro con un torero que se juega la vida con él y que es tan importante como lo eran antiguamente los toreros, que lo eran de verdad. Eran héroes y que se consideran así pero para eso hace falta un toro encastado y un toro exigente que yo es lo que quisiera conseguir.

¿Va a ganar José Escolar el desafío de Madrid?

Bueno pues lo vamos a intentar, sería muy bonito que dos ganaderos que nos enfrentamos con un encaste más o menos parecido, que sean los tres toros míos o al menos uno el triunfador, eso me llenaría de orgullo y satisfacción.

Publicado en: COPE

Roberto Román: “Fue algo bonito, el que me hayan sacado a hombros”

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Por Francisco Vargas M.

Ciudad de México.- “Una tarde soñada para mí, con mi primer novillo el momento que más disfruté fue cuando toree a la verónica, lo hice como siempre lo había soñado y apenas lo pude lograr; con mi segundo me gustó mucho la faena que hice con muleta, aguantar y resistir esas embestidas fue una lucha de poder a poder”.

Señaló el joven aguascalentense Roberto Román, quien compartió vía telefónica sus emociones sobre la tarde triunfal que tuvo el pasado domingo en la Plaza México, donde cortó una oreja respectivamente a cada novillo de su lote, lo que le redituó salir a hombros por la ‘Puerta del Encierro’, en lo que fue la Primera Novillada sin Picadores de Triunfadores de la actual Temporada Chica 2017, “Soñadores de Gloria, Duelos Taurinos”. Siguiendo con la charla, Roberto dijo lo siguiente:

“Contento más no satisfecho conmigo mismo, como torero sé que tuve muchos errores que en el ruedo salieron a lucir pero me quedo con la actitud y ganas que mostré en esto que es muy difícil pero se puede lograr con ganas y gran disciplina”.

Roberto, hay que tener en cuenta que estás en ese proceso de aprendizaje:

“Así es, los dos novillos del pasado domingo me dieron mucho aprendizaje y dejaron ver en que sitio estoy, consciente estoy que cometí muchos errores pero aprendí varias cosas importantes”.

¿Ha que supo esa salida a hombros?

“Fue algo bonito, el que me hayan sacado a hombros y que me llevaron hasta el propio elevador del hotel, fue algo que nunca esperé, lo soñaba y la verdad no lo cambio por nada”.

¿Pudiste conciliar el sueño la noche del pasado domingo?

“La verdad no, llegué a la habitación y estuve dando muchas vueltas a la cabeza, pensando lo que hice bien, lo que me faltó, más que nada me preocupé por estar viendo mis defectos, tratar de mejorar y salir adelante como torero técnicamente”.

¿Qué te ha dicho la empresa, estarás en el cartel de la gran final de triunfadores?

“Espero que sí, estoy listo para regresar, de ser así daré el doble del pasado domingo porque es lo que he tratado de hacer en mis dos anteriores comparecencias; hasta el momento la empresa no ha dicho nada; ojalá y regrese porque pienso dejé buen sabor de boca”.

Roberto, pienso que te has convertido ya en un novillero sin picadores consentido de la afición de la Plaza México:

“No lo sé, pero puedo decir que esa entrega ha sido muy hermosa, me encantaría ser de esos toreros consentidos de esa estupenda y gran afición; tengo mucha ilusión por seguir toreando y regresar a la Plaza México”.

¿Qué viene para ti?

“Hasta donde sé, torearé en un festival que se llevará a cabo en el mes de octubre en la Plaza San Marcos”.

Roberto enhorabuena. ¿Quieres mencionar algo más?

“Decir muchas gracias, quiero agradecer todo el apoyo que me ha dado la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes, la alcaldesa Tere Jiménez quien me apoyó para poder venir a la Plaza México y ha estado apoyando a la fiesta brava; y por supuesto a ustedes también gracias, concluyó”.

Fuente: zócalo

«La tauromaquia es un mundo fascinante» 

Nicolás de Maya entre pinturas y esculturas que recogen la pasión del artista por los toros. Foto Alfonso Durán.

Por PEDRO SOLER.

Lo que Nicolás de Maya (Cehegín, 1968) presenta en el Casino de Murcia es «un homenaje al mundo del toro, porque me considero un buen aficionado taurino». Y recuerda que, hace ya dieciséis años, «tuve oportunidad de realizar otra exposición, en el Palacio del Almudí, que supuso para mí un acercamiento a este ambiente, con la que también rendí mi homenaje no solo al toro, sino a la tauromaquia. Desde entonces, en Murcia no había vuelto a presentar nada sobre este tema, aunque la verdad es que tampoco he querido implicarme más, porque quizá alguien pudiera haberme definido como un pintor taurino. Y no es así. Yo soy un artista, con una gran afición a los toros, porque reconozco que el toro ha supuesto muchísimo en mi profesión». Confiesa que lo dice así porque «moví aquella muestra del Almudí por casi toda España: Sevilla, Valencia. Bilbao… Acaparé muchísimos clientes y las ventas que pude hacer me permitieron ir a México, un país, que se convirtió en un descubrimiento para mí. Desde aquel viaje, es raro el año que no vuelvo durante dos o tres meses».

¿Por qué tanto interés por el toro? 

«Porque yo, como artista, me tengo que posicionar, igual que se posiciona cualquier persona en la vida, y me posiciono en el sentido de que me gustan y apasionan los toros, acaso porque, desde el principio de la humanidad, siempre han estado representados, sea en las Cuevas de Altamira, en las de Lascaux, en las épocas griega y romana, en el Medievo, en los siglos XIX, XX y XXI… También ha sido representado por grandes artistas, como son Goya y Picasso. No lo han hecho otros, porque han tenido la desgracia de no poder disfrutar esta fiesta, que nosotros sí disfrutamos. Un americano, que no la conoce, no puede entenderla, ni interpretarla; un chino tampoco. Nosotros, sin embargo, tenemos la suerte de conservar una especie en la que se busca la bravura y otros valores que tiene. A mí no solo me ha enseñado la biodiversidad que existe en torno a la fauna ibérica, o cómo se conserva ese patrimonio medioambiental, que son las dehesas. En el fondo y en su gran mayoría, los ganaderos son unos románticos, porque con los toros apenas ganan dinero. Viven de otros recursos».

Algo «mágico»

Para este artista, «el tema de la tauromaquia es un mundo fascinante, porque lo que significan el torero y el toro es algo emblemático, por los valores que desempeñan. Hay quien dice que la felicidad solo se consigue a través del orden. Y el orden es disciplina, constancia, tenacidad, esfuerzo… Esto es lo que transmiten los toros, porque el torero observa todos esos valores. No pocas de estas facetas también me las ha aportado a mí el mundo del toro. Además, como español, tengo que defender algo que resulta mágico: el encuentro entre un animal y un hombre en su espacio».

Junto a los cuadros, Nicolás de Maya presenta esculturas muy diferentes: proyectos en barro, una cabeza de escayola y la figura de un toro, casi de tamaño natural, realizada con tiras de madera.

Afirma el autor que «a través de una línea repetida muchísimas veces, puedo componer lo que quiero. Y es lo que yo he deseado representar aquí. La volumetría son líneas en el espacio. Es cierto que yo parto de la figuración, incluso del hiperrealismo; pero, al final, lo que más me gusta es el concepto, en el que también puedo ocuparme de la fragilidad del mundo del toro; algo tan frágil que, en cuanto se le ataque, va a desaparecer. Esta es una escultura a base de tiras de madera, en la que se comprueba lo que puede conseguirse con la sucesión de elementos tan naturales. Tengo otra maqueta hecha en color, porque también me gusta decir que la fiesta es color, y que la suma de colores y líneas influye, porque al final todo es como un juego cromático».

Esta mescolanza de pintura, barro, madera, escayola… obedece, afirma «a que es algo que me nace, algo vital en mí. Tengo que aportar y arriesgarme. Yo conservo muchísimas obras de investigación personal, que nunca muestro, porque entiendo que la sociedad murciana es muy conservadora, pictóricamente hablando. Normalmente, a quien me reclama ofrezco mi producto, pero también tengo parte de esa investigación que conservo para mí, hasta que me arriesgo, como pudo haber hecho ahora».

¿Le supone mucho esfuerzo el intenso realismo que imprime en sus obras? 

«No. El esfuerzo no radica en el tiempo que he dedicado a las obras. Con los años he aprendido muchísimo y ejecuto de modo rápido. El problema es la idea, porque lo que más me interesa, cuando ejecuto un proyecto, es cómo lo hago. En este caso, el toro es un animal al que tengo muy conocido, porque en mis viajes a México paso mucho tiempo en ganaderías; pero todo cuanto hago lo siento de verdad. Si no, no podría hacerlo».

BELLEZA DEL TORO

Nicolás de Maya desentraña, se centra y profundiza en la raíz más pura del toro. En esta exposición, el artista analiza y sintetiza, recreándose en toda la dimensión plástica, como un verdadero creador total, con distintas técnicas y formatos. Reivindica la belleza plástica del toro, dentro y fuera del ruedo: sus pitones, su pelaje, su hechura, su mirada mansa en el campo, y desafiante cuando pisa el albero.

Publicado en La Verdad 

Ginés Marín: “En esta profesión hay muchas injusticias. Aquí el más puro es el toro”

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Por María Fuentes.

Ginés Marín es el nombre propio de esta temporada 2017. Tocó la gloria el pasado 25 de mayo en la Plaza de Toros de las Ventas cuando desorejó al buen ejemplar y salió en volandas camino de la Puerta de la Alcalá. Una puerta grande que todos sueñan. Desde esa tarde, éxitos en plazas de primera como Valencia, Pamplona o Santander, entre otras muchas tardes de triunfo. La Glorieta lo espera el próximo 15 de septiembre.

¿Cómo está viviendo el momento de ser uno de los nombres de la temporada?

Está siendo una temporada soñada para mí, estoy toreando en muchísimas ferias que siempre he teñido ilusión por torear y además triunfando en la mayoría de ellas por lo que es un sueño que se está haciendo realidad.

El sistema está respondiendo y está anunciado en las principales Ferias, y en las que no lo estaba, lo está haciendo por la vía de la sustitución. ¿Retarse con las figuras duplica ese nivel de exigencia?

Bueno todos sabemos el nivel que marcan las figuras todas las tardes y para destacar y poder sacar la cabeza hay que mantener ese nivel a pesar de la diferencia de experiencia que es algo evidente. Sí es verdad que la responsabilidad crece pero al final poder ir triunfando es lo importante para seguir dando argumentos.

¿Qué cree que ha aportado su toreo a una Fiesta de los toros que cada vez está más cuestionada?
Creo que de momento puede aportar aire fresco e ilusión aunque mi meta es que mi toreo sea parte fundamental de la tauromaquia y por ello me preparo y trabajo duro cada día.

¿Qué es lo más duro de esta profesión?

Está profesión tiene cosas muy duras. Implica mucho sacrificio, cuando decides ir hacia adelante para ser torero implica que dejas muchas cosas atrás, por no hablar de las injusticias, que también las hay. Dentro del sistema yo creo que el toro es el más puro.

El próximo 15 de septiembre debuta aquí en La Glorieta con Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera. Toros de Montalvo. ¿Qué le dice ese cartel?

Creo que un cartel muy rematado y bonito que además se está dando mucho esta temporada. Sobre el papel es una apuesta muy completa que da buen resultado, espero que Salamanca no sea menos y su afición pueda verme triunfar.

Salamanca es mítica por su Campo Charro, y ha participado en muchos de esos tentaderos. ¿Cómo le acoge nuestra tierra en esos meses de preparación?

Es una tierra muy taurina que siempre me ha acogido con cariño. Me gusta de vez en cuando subir al campo para participar en los diferentes tentaderos a pesar del frío que los caracteriza.

¿Se ve cada vez más cerca de convertirse en una figura del toreo?

Es un sueño y sí es verdad que cada vez lo voy viendo más cerca y voy viviendo la realidad con mayor intensidad. Para mí ser figura del toreo es lo máximo en la vida y ojalá algún día lo consiga.

¿En qué espejos se mira para seguir creciendo?

Son muchas las fuentes de las cuales he bebido y sigo haciéndolo sobre todo de las figuras. Aún que si es verdad que cada vez intento crecer más interiormente para desarrollar más mi personalidad.

¿Qué sueños quedan aún por cumplir?

Muchísimos gracias a dios. Mi filosofía dice que muere el hombre cuando mueren sus sueños y a mí aún me quedan muchos, principalmente lo que hablábamos: ser figura del toreo que es mi sueño desde niño.

Salamanca al día 

“Aquí sigo, toreando a pie o a caballo”: ‘El Glison’

El Glison by Adrian Meland.

De SOL y SOMBRA.

Jorge de Jesús Gleason Berumen, continúa actuando en plazas de provincia toreando a pie y a caballo.

“Soy el único torero del mundo que torea tanto a pie como a caballo al mismo tiempo, muchos otros toreros se retiran de torear a pie y luego empiezan a torear a caballo, acabo de torear un festival mano a mano en Santa Clara en Ecatepec y el mes pasado me eché tres corridas en Campeche”, señaló el matador de toros “El Glison”.

Mencionó que si lo contratan él va ya sea de luces o de campero. Está toreando dos corridas por mes.

En el tema de la poesía dijo que está por publicar otro libro, “ya están los poemas pero no ha tenido tiempo de buscar la logística para la edición; del primero hubo cinco ediciones que están agotadas”.

Es un personaje que a pesar de las vicisitudes que le a dado la fiesta brava ha tomado la vida por los cuernos, su principal merecimiento ha sido llevar a cabo sus fantasías.

Escrito por Jesús Robledo.

José Garrido, matador de toros: “¿Ortega Cano? Su tiempo ya pasó”

Garrido versus Garrido. Foto by Fran Fotos.

Por Juan Diego Madueño.

La estela de Barbadura se mantiene a través del tiempo, como si el verano estuviera hecho para toros tan serios, de expresión oscura, herrados en Cádiz.

El lomo castaño era la única luz sobre las brumas grises del ruedo, apagados los asientos azules a cubierto del cielo mate de Bilbao. “Fue una tarde…”, resopla José Garrido un año después. “Costó digerir el comienzo”. Los afilados silbidos atravesaron el bloque del paseíllo. El levantamiento por la no sustitución de Javier Jiménez.

“Cambié las tornas. Fue complicado, pero al final me dio mucho en lo personal y lo profesional, lo pude afrontar por derecho, estar a la altura, que era lo que se requería”, señala el extremeño, consagrado aquel día en Bilbao, a hombros en la siguiente tarde.

López Simón lloraba en el callejón. No salió de la enfermería. “La responsabilidad crecía. Había que dar un paso más”, recuerda Garrido, solo a mitad de festejo. Y salió el torazo de Torrestrella. “Fue exigente pero con fondo de bravura. Tuvo la entrega necesaria para torearlo a placer. Llegó mucho a los tendidos. La faena fue un compendio de muchas cosas”.

-¿Crees que lo mejor de ti sale con el toro exigente?

-No, yo creo que no. Cuando uno se puede expresar y liberar toreando es con el que te deja sentirte. Los toros que más me han dado son los que han tenido más facilidades.

Este año vuelve a Vista Alegre en el mejor cartel, junto a Juli y Talavante, con toros de Garcigrande.

“Lo afronto como una recompensa. Tengo el derecho de estar ahí. Ojalá sea para recordar”. Desde la mañana en solitario con seis novillos, Garrido es torero de Bilbao. Un tesoro. “Es un compromiso. Con el paso de los años vas adquiriendo responsabilidades. Tampoco hay mucho tiempo para aprender. Todo es pronto y en la mano”.

La temporada comenzó con la oreja de Sevilla. “Ha habido cosas también importantes como el indulto de Nimes o el paso por Madrid, que de no ser por la espada habría cambiado mucho”. En realidad, en Las Ventas, hubo dos registros. “El mano a mano con Curro Díaz dejó una sensación agria. No hubo posibilidades de triunfo. Dar la vuelta a eso en San Isidro fue muy importante”.

Garrido desbroza el sistema con paciencia. Siempre existe algo que remontar.

¿Está pendiente la revolución?

“Eso parece. Cuesta mucho entrar en algunos carteles porque las ferias están más reducidas. Hay toreros que las hacen, a ver, que no se me entienda mal: que son necesarios para hacerlas. Es difícil entrar en los carteles que se repiten porque son más seguros. Poniendo todo de nuestra parte lo conseguiremos”, dice al teléfono antes de vestirse para torear con El Juli en Guijuelo.

“Hace algunos años era impensable un cartel así. Se va haciendo a cuenta gotas. Si nos ponen con las figuras la gente nos conoce y se llenan después las plazas”, observa.

A punto de cumplir 24 años, en la baraja de matadores nuevos es el más serio, redondeado su concepto, con la actitud de pisar otro territorio. “Sería atractivo para los aficionados torear más carteles juntos. Tener competencia entre nosotros”, confiesa, como mirándolos de reojo. “Habría rivalidad”. 

En Sevilla los apartaron, lanzados al cajón del primer día. 

“Bueno”, en el deje va toda la intención, “eramos tres jóvenes, un cartel bonito para estar en la feria”, explica resignado. “A mí se me dio bien. Si no, ahora lo miraría con otros ojos”.

Desde Baleares a la opinión del PSOE, la tauromaquia es ya una diana.

“Al toreo no le queda poco. Lo que hace falta es llenar las plazas sacando la tauromaquia a la calle, explicándosela a la gente. Ir a los toros vale un dinero y si la gente no sabe lo que es, lógicamente, no va a ir. Con trabajo e ilusión se puede hacer”.

¿Crees en la Fundación?

“Todo lo que sea positivo está bien, siempre que se haga con respeto”.

Ahora, también, Morante ha dicho adiós. El volantazo del último genio hipoteca el presente.

“Nos vamos a dar cuenta de lo que supone cuando falte, que es ya. Es un torero genial. Tiene capacidad y sello propio. Le hablaremos a nuestros nietos de que le hemos visto torear”.

Justo salía de la ducha y descuelga el móvil apresurado. Un traje de luces esperará en alguna silla de la habitación de algún hotel. El mozo de espadas mira el reloj. La hora. Todos los tópicos del momento, los rituales por los que el toreo va encauzado desde el primer alamar, el primer becerro, el Cossío mismo.

El big bang de los toros lo provocó una acumulación de formalidades. Los toreros de la próxima década ya están aquí, si los dejan.

¿Qué te parece la vuelta de Ortega Cano?

“Qué te voy a decir. Sus motivos para volver son bonitos. Pero es un gesto para él. Se tienen que dar cuenta de que su tiempo ya pasó, que esos huecos deben ser para toreros jóvenes. Y es un toro bravo. Un porrazo con esa edad es distinto”.

Publicado en El Español