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ENTREVISTA – Fermín Rivera: “Hay que asimilarlo, nada está escrito.”

Fermín Rivera. Foto Briones.

Después de una tempestad siempre llega la calma y en calma se encuentra en estos momentos Fermín Rivera, una vez que ya pasó la tormenta al no verse anunciado en los carteles de la segunda parte de la temporada grande en la Plaza México.

El balance de sus actuaciones en la Plaza México en los ultimos años es bueno en general y la afición capitalina ha comprobado la rotundidad de su toreo, como él mismo reconoce. Sin embargo su realidad es otra, a pesar de la oreja que cortó en la presente temporada en una tarde donde dejó patente que su toreo evoluciona y crece, Fermín será el gran ausente de la baraja nacional de los próximos festejos de la temporada. 

Seguro y maduro, el diestro potosino mira con optimismo al futuro en una entrevista exclusiva para De SOL y SOMBRA.

Por Luis Cuesta.

Fermín, ¿Cómo has asimilado la noticia de no estar anunciado en La Plaza México para la segunda mitad de la temporada? 

Es obvio que yo quería estar en esta segunda parte sabiendo que son carteles muy rematados por estar en el marco del aniversario, estar en estos carteles siempre es muy importante y tenía mucha ilusión. En un principio se hablo de que estaríamos en estas corridas despues de mi primera actuación en donde corte una oreja y de la segunda en la sustituí a Andrés Roca Rey, que aunque no corte orejas, creo que también estuve a punto de hacerlo y hubo una faena interesante a un toro de La Joya que consolidaba aun más la posibilidad de poder estar en la segunda parte de la temporada.

¿Cual fue el acercamiento que hubo con la empresa y en que consistió, se hablo de algo en concreto?

Despues de la primera corrida hubo un gran interés para que estuvieramos en la segunda parte de la temporada, después me tomaron en cuenta para la sustitución de Andrés Roca Rey y siempre accedimos de muy buena manera, quizás en la segunda tarde me falto tocar pelo ya que esa hubiera sido la llave para estar en estas corridas de aniversario. Se que es muy importante cortar orejas, pero también es muy importante lo que se deja en la memoria de los aficionados. Sin embargo unas semanas después se nos notifica que por diferentes circunstancias no íbamos a estar anunciados.

Ahora también se nos ha mencionado por parte de la empresa que estamos contemplados para estar en la tercera parte de la temporada, ya que después de estos próximos festejos todavía quedarían algunas otras corridas. Yo estoy para torear y estoy deseando poder regresar en cuanto antes.

¿Toreara Fermín Rivera en Guadalajara y Aguascalientes, como se replantea tu temporada?

Esta la posibilidad de estar en Guadalajara en las corridas de febrero, así como también está latente la posibilidad de ir a la feria de San Marcos. El año pasado no estuve en Aguascalientes y fue una ausencia importante para mi carrera, pero si algo he aprendido en esta profesión es no asegurar nada hasta verme anunciado en los carteles. Porque como esta actualmente el toreo, las cosas pueden dar un giro de un día para otro. 

Pero yo todavía  tengo la  ilusión de regresar a la Plaza México y dar ese campanazo que me hace mucha falta para asegurar mi participación en todas las ferias y en los carteles importantes. Además de que existe la posibilidad de confirmar mi alternativa este año en Madrid. 

Fermín ¿Que tan difícil es ser un torero independiente actualmente en México?

La verdad es complicado pero en cualquier parte, no solo en México, lo que pasa es que ahora en México hay una mayor presencia de Casas de Apoderamiento que además dan muchas corridas y eso hace más dificil el camino para los toreros independientes que la unica llave que tenemos es el toro, así como también las condiciones que uno pueda tener y varios factores como el tener suerte los días claves en las plazas importantes. La Plaza México siempre ha sido mi talismán y la plaza que yo siempre he buscado, porque es la plaza que me ha ido abriendo todas las puertas. Por eso ahora estoy un poco con la incertidumbre, porque es una plaza necesaria para mi carrera. Pero tengo la ilusión y la meta de que si regreso intentare dar ese campanazo que tanta falta me hace para que el camino del 2017 sea más llevadero.

Quiero aclarar también que estoy contento por la manera en que llevo mi carrera, ya que tengo dos profesionales a mi lado que me han demostrado su lealtad y les estoy muy agradecido.

¿Te has sentido menospreciado por la empresa de la Plaza México en esta ocasión?

No la verdad no me siento menospreciado, obviamente uno sale a torear con las ganas de triunfar para ir creciendo y entrar en carteles de categoría, pero el toreo no tiene palabra a veces y es muy difícil, ademas en ocasiones los despachos se complican por una y otra cosa. Pero lo que me deja muy contento es la respuesta de la gente, que no creo que esta sea solo porque les caigo bien, sino porque les intereso como torero. Por eso le tengo tanto cariño al público de la Plaza México, ya que siempre me ha arropado y me ha dado ese aliento para nunca claudicar y seguir adelante en mi sueño de llegar a ser figura del toreo.

Lo de mi ausencia son circunstancias, hay que asimilarlo pero te sirve para saber que nada esta escrito y que nadie te regala nada. Por eso hay que triunfar con más fuerza  para lograr los objetivos, ya que quizás alguno de estos no se hizo bien y por esa razón no estoy colgado en estos carteles.

Pero regresando a tu pregunta la verdad es que no me siento menospreciado, porque la empresa me dijo de la mejor manera que cuentan con nosotros para la tercera parte, aunque ahorita por una y otra cosa no se pudo estar. Yo sinceramente estoy tranquilo y preparándome como siempre con la misma ilusión, consiente de que tendre que esperar más días para regresar. 

Fermín muchas gracias por tu tiempo y por tus sinceras palabras, que estoy seguro que seran muy bien recibidas por toda la afición.

Muchas gracias a ti Luis y un fuerte saludo para todos los lectores de esta página.

Twitter @LuisCuesta_

Fermín Rivera, el gran ausente 

Por Luis Cuesta De SOL y SOMBRA.

Una vez conocidos los carteles oficiales para la segunda parte de la Temporada grande de la Plaza México, podemos decir que Fermín Rivera será el gran ausente de la baraja nacional.

Pese a ser su plaza talismán, las discrepancias de fechas y encierros de la empresa con otros toreros, han dejado finalmente fuera a Fermín Rivera de la segunda parte de la temporada del coso capitalino.

Fuentes cercanas al torero nos informan que Fermín se ha sentido “un poco menospreciado por la empresa de La Plaza México”

Lo cierto es que al final han sido varias las razones de su ausencia y se ha ido enredando todo en el último mes. Pero la principal razón que observó es que la empresa no le ha dado el sitio que le tiene que dar. Un sitio además bien ganado, ya que sus últimas actuaciónes en esta plaza y en la presente temporada, habían sido de lo más interesantes y toreras.

Si esto fuera solo por una cuestión numérica, su repetición se tuviera que dar en automático tan solo por el número de orejas cortadas, ya que otros toreros con el mismo número de trofeos (1) como Payo, Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti si aparecen acartelados.

Pero esta muy claro todo; la empresa no tenía mucho interés en que estuviera Fermín en esta segunda parte y le han dado prioridad a otros intereses y toreros de la casa, como en el caso de Arturo Saldívar, quien en su única aparición en la presente temporada tuvo una irregular actuación sin el corte de trofeos y nuevamente se encuentra acartelado.

Por otra parte mucho tendrá que reflexionar Fermín Rivera acerca de su futuro y del actual manejo de su carrera, ya que la etiqueta del “gran ausente” que se le ha colgado en los últimos años en algunas ferias, cada vez comienza a pesarle más, porque el tiempo pasa y lamentablemente no perdona.

Es lo que digo yo.

Twitter @LuisCuesta_

@Taurinisimos 90 – FERIA GUADALUPANA: Triunfo @DiegoSilveti e @InfoMorante en La México.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 16 de Diciembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Invitado: Omar Bolaños.

Actualidad Taurina. Plaza México, Temporada Grande 2016 – 2017. Feria Guadalupana.

Recuerdo del LXX Aniversario de la gran faena de Fermín Espinosa “Armillita” a “Nacarillo” de Piedras Negras en la Plaza México el 15 de Diciembre de 1946. Cuarto rabo cortado en la historia de la Monumental.

Análisis y Faenas en la Plaza México de Fermín Rivera, “El Payo” y el triunfo de Diego Silveti con Santa María de Xalpa; Encerrona de Joselito Adame y Corrida de Teófilo Gómez: Faenas de Gerardo Rivera y Morante de la Puebla.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 23 de Diciembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

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La Casa del Jabonero – Resbalón y Caída de Santa María de Xalpa, Oreja a Silveti.

Triunfa Silveti en la Plaza México.
Triunfa Silveti en la Plaza México.

Tumbo y fuerte sacudida recibe la Temporada con el petardo, de nuevo por manso, del ganado que tras baile de corrales, no completa siquiera un encierro de seis. El único que apenas “pasa” es el remiendo de La Joya que abre plaza con el que Fermín Rivera muestra su gran momento, cualidades y calvario al torear sobradamente con temple pero matar, desconcertantemente, con deficiencia. Sin opción alguna “El Payo” abrevia mientras la suerte, eterna compañera, no abandona del todo a Diego Silveti que corta oreja por gran estocada recibiendo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si no se cae, en la casa del jabonero, uno resbala.

En esto se ha convertido la Plaza México, más que los jaboneros de Santa María de Xalpa, han sido dos, segundo y tercero, más otros tantos melocotones, todos de infausto recuerdo, el resbalón de cada ocho días, la caída de cada turno en La México, es la mansedumbre, la que no distingue entre castaños y negros, diría Gerardo Diego: “Son los toros, tremendos//Negros de pena, cárdenos, berrendos.” Hoy inunda a todos y no importa pelaje. Antes iba y venía hoy habita en la Plaza, se acomoda tranquila noche y día.

Pero no nos confundamos.

Se vive mejor, a pesar de todo, en la Plaza.

Y prueba de ello es que los casi diez mil que acudimos aun mantenemos la ilusión y razones hay para ello, una es el primer espada, Fermín Rivera.

Como por arte de casualidad, nada parece tener esta empresa planeado, tanto Rivera como el toro de La Joya que lidia, aparecen para mejorar el cartel e incluso para sorprender a propios y extraños. Se palpa al inicio de la tarde, con la luz declinante cayendo tenue y el silencio de la importancia en el tendido, que el festejo comienza bien pero no contamos con que el astado, montado y serio por delante, apenas salir, sale resbalando del toril.

Fermín responde con el capote y lo hace quizá de la mejor manera que le hemos visto lancear a la verónica, recoge en plenas tablas y avanza, templando con la mano de salida mandona hasta más allá de las rayas. La México corea y rompe fuerte con la media, vertical y a pies juntos.

Luego el picotazo acostumbrado, apenas dice algo con el caballo.

A fuerza de ser franco, los mandiles del quite de Rivera han tenido arte, sumados a su ritmo, despaciosidad y, principalmente, caricia a la embestida, ha andado con el toro. Empapa al flojo astado a las telas, cosa que crece gracias a la muy importante adición a su cuadrilla de Alejandro Prado que brega con ritmo, prontitud –que no es igual a rapidez- al negro toro que desplaza en banderillas.

Pero que protesta al finalizar el segundo tercio y se lo piensa con la muleta.

De ahí que los doblones tengan autoridad, se palpen en ellos la fuerza de la expresión riverista y la rotundidad de su mando. Fermín deja tres cromos en tres muletazos rodilla en tierra y desahoga con el de pecho. La faena consiste en el consentir e insistir del torero contra el frenar del toro que, cuando se decide, es toreado verticalmente con largueza, ligazón y abandono con la derecha.

Con la izquierda, Fermín luce, utiliza la altura correcta, donde encela y traza con toda la extensión de sus brazos. Al natural construye en dos tandas valiosas y con la derecha reafirma la clase de su toreo, bien rematado alternadamente que solo se detiene con el uso de la espada. Incluso es avisado.

Para frustración de todos.

De él mismo. Saludos tras el ya mencionado.

Porque sería la única oportunidad real de los toreros.

El más toro, jabonero sucio, es el segundo, lastimado de los cuartos traseros. El reaparecido Juez Braun, tan exquisito y estricto en la semana, se convierte en uno más de cuantos hay en la Plaza que no está al pendiente ni viendo lo que ocurre con el toro que tras apretar a “El Payo” con el capote por el lado izquierdo, comienza a descoordinarse tras el puyazo, “Payo” luce al bregar y rematar con media tras el puyazo, pero el toro prosigue su mala condición en banderillas donde Rafael Romero queda enganchado. Malamente.

La Autoridad ya no es garante del espectáculo, como el Juez no devuelve como procedía el de Querétaro se encuentra con un toro que no se desplaza molestia causa en él, encuentra el proceder pero el astado no puede más que quedarse abajo por necesidad.

Aun queda un trincherazo y frustración.

Mayor aun con el quinto un astado, chico, soso y sin un ápice de casta con el que García, notoriamente molesto por la imposibilidad de fuerzas del astado que rueda por la arena en banderillas, colore su rostro con enojo, abrevia para bien de todos y despacha al manso con buena estocada. Esto mismo debe hacer Fermín con el cuarto, espantoso, andarín de horrible cabeza, tan fea que no debe haberse lidiado. Empeña el potosino pero es tan lamentable el cabeceo que pese a algún muletazo suelto, no merece la pena mayor esfuerzo.

Incluso se tuerce del brazo derecho al pinchar de nuevo

El primero del lote de Diego Silveti ha sido una muestra de lo que va de la Temporada en el tema ganadero, poca presencia, aprovechar la capa para levantar la apariencia, mucha mansedumbre, nula casta, inexistente raza. Se esfuerza el diestro, en blanco y plata enfundado, en las gaoneras con paso atrás y en el intento de derechazos donde el toro o tardea o cabecea en cada tanda.

Mal y de malas.

Entonces sale un cornalón, la definición nos dice poco, y colorado cierra plaza, lo desarrollado de lo pitones no corresponde quizá al desarrollo del cuerpo, sospechoso de pitones, sale con alegría y esto despierta a la Afición que pacientemente ha esperado cinco turnos. Solo que hoy hay demasiado público, gritón, corriente y vulgar y el frito ha perdido taurinismo.

Menos mal, Silveti se ajusta en los lances, brillante cierra con la media verónica y tras el leve puyazo, en los medios se queda quieto en la saltillera, únicamente interrumpida por la mansedumbre del toro que se toca con “El Payo” en la contraquerencia, resbala y se queda, plácidamente echado en la arena. Destaca el remate con la rebolera por detrás y prosigue un fenomenal tercio de banderillas. Solo “El Payo” no se coloca correctamente, a la salida del banderillero.

Como corresponde ante el cambio de terreno.

Con la mansedumbre del astado notoria, Héctor García y, principalmente, Ángel González lucen al colocar pares de tremenda exposición, el segundo de dentro afuera con el toro hacia el toril, deja a la gente emocionada y dispuesta a la faena de Silveti que brinda de forma general y que equivoca por buscar el efecto en la gente y no el desarrollo, a partir de su planteamiento y proceder, con el toro.

Típico y efectista pase cambiado por la espalda que permiten al manso pensarlo mucho desde el burladero de la Porra y dejarle hacer lo que le viene en gana sin someterle. La faena, con pasajes buenos, por ambas manos, destaca al natural en plenas tablas es una muestra de que Diego aun no se impone ni manda, da auténticamente una vuelta al ruedo pues no es capaz de someter y de hacer parar al manso, pasa por toriles y en vez de buscar los tableros como forma de cortar la salida del toro y tapar su ojo contrario con la muleta, acaba su toreo suelto como la condición del toro.

Años pasan para poder igualar.

Entonces lo que ha empezado en la Porra acaba en el sitio opuesto, con una gran estocada a recibir en la suerte natural, momento de gran emoción, con el estoque en su sitio, Silveti vuelve a encontrar la conexión que requiere mantener pero a partir del toreo mejor. No basta con muletear, torear es algo más.

Incluso ante el toro manso, como este cornalón, muestra de la mansedumbre reinante.

Un poco más de casta y habría sido de lio, mayor poder y mejor proceder y Silveti, con ese innegable carisma, aun puede ser lo que hace cinco años apuntaba.

Veremos.

Lo cierto es que el resbalón sufrido, la penosa situación del toro en La México revientan con esta corrida, pues ni “nuestro” toro ni la importación de hace veinte años están funcionando. ¿Qué va a funcionar? Mañana domingo, en fecha por demás histórica, quizá Teófilo Gómez tenga la respuesta.

Si no, puede que el resbalón, ojalá no, acabe en fractura.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Diciembre 10 de 2016. Séptima de Derecho de Apartado. Más de Un Cuarto de Plaza en tarde con viento cambiante y fría a partir del quinto, luz artificial deficiente.

6 Toros, 5 de Santa María de Xalpa (Divisa Verde, Amarillo y Rojo) De encaste Domecq, lidiados a partir del segundo turno y que sustituyen a la rechazada Barralva, anunciada originalmente. Desigual y variopinta, sospechosos de pitones varios de ellos; chicos los lidiados a partir del tercero y hasta el quinto turno. Inutilizado tras banderillas y con una protuberancia grave en el vientre del lado derecho el segundo, indebidamente no devuelto. Mansos todos, protestones y débiles, sin la mínima casta, salvo el cornalón sexto que ha tenido cierta casta junto a una mansedumbre escandalosa; Y 1 de La Joya (Divisa Turquesa, Amarillo y Blanco) indebidamente colocada una divisa diferente; abre plaza, basto aunque con cierta clase en la muleta pese a resultar débil.

Fatal la Autoridad que preside al permitir colocar otra divisa al que abre festejo y no devolver al segundo, claramente afectado de la pata trasera derecha.

Fermín Rivera (Canela y Oro) Saludos tras Aviso y Silencio tras Aviso. Octavio García “El Payo” (Tabaco y Oro) Silencio y Silencio. Diego Silveti (Blanco y Plata) Silencio tras Aviso y Oreja.

Al finalizar el Paseillo se guarda un muy sentido minuto de homenaje en memoria del matador de toros, ganadero, arquitecto y empresario vitivinícola Manuel Espinosa Acuña, Manolo Espinosa “Armillita” fallecido la noche de ayer en Aguascalientes, nuestra mayor condolencia con los deudos de tan notable personaje. Descanse en Paz.

Siguen las cuadrillas enganchadas como Rafael Romero en el segundo. Destaca a la brega en el primero Alejandro Prado que se desmontera tras parear al cuarto, lo mismo Héctor García y, sobresaliente, Ángel González hijo tras parear al sexto.

Doblón formidable de Fermín Rivera al primero.

@Taurinisimos 88 – @FerminRiveraA (Entrevista) y @Sergio17Flores en La México.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016 – 2017.Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 2 de Diciembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Análisis: Toros de José Julián Llaguno para Arturo Saldívar, Juan Pablo Llaguno y Ginés Marín que confirma. Toros de El Vergel Fermín Rivera, Sergio Flores y José Garrido que confirma.

Entrevista con Fermín Rivera.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 9 de Diciembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinisimo.

SE IMPONE UN LLAMADO A LA MESURA Por Bardo de la Taurina

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Fermín Rivera todavía no triunfa ni medianamente en la Plaza México  y ya lo quieren llevar a confirmar a Madrid, supongo que con ese  entusiasmo desbordado se estará pensando en la corrida de la Beneficencia, con los de Victorino Martín, llevando como padrino a Enrique Ponce y de testigo  a Morante de la Puebla, eso es lo menos que merece en recompensa a su seriedad y técnica, deben de pensar sus ‘fans’, más la prudencia, la sensatez, la cordura, la mesura y algo de entendimiento de lo que es el toreo, me da la impresión que no concuerda con los legionarios de la orden de los ‘Riveristas de la Pureza’, más si hay que reconocer que este domingo su torero dio un pasito importante en la Plaza México, que le valdrá  pa’ que lo repitan el próximo año, esperando que pronto encuentre el sendero de los triunfos contundentes, los que llenan las alforjas de orejas  que es el único idioma que entienden los empresarios y es que el camino de la contundencia es el que les hace sonar la máquina registradora de las taquillas que son las que dan contratos, pues no olvidemos que este es un negocio llamado Fiesta Brava. 

Sobre lo mismo hasta donde yo recuerdo toreros como Alfredo Leal, Antonio del Olivar, Fermín Murillo, Santiago Martín ‘El Viti’, con esa estatura y esa seriedad,  han sido un ejemplo de que esa línea de  toreros en la que encaja Fermín, la lleva más canija ya que  requieren de un toro con volumen, cabeza y altura, pues  mientras lo que realicen no lo hagan frente a este tipo de bureles es como verles torear en blanco y negro y por otra parte pregunto, ¿ya le habrán dicho  al matador que ese ‘ya merito’ en el que está a la de ¡ya! tiene que romper, pues mientras no lo logre su nombre no sonara allá enfrente y aunque no sea taurino lo que voy a decir porque tiene que ver con los bólidos de Fórmula 1, pero a estas alturas su escudería ya le debe de estar aconsejando a Rivera que a sus faenas hay que meterles el Súper Cargador y forzar la aceleración, por otro lado dejar que escapen los gases de los halagos, algunos que han llegado a la locura al grado de expresar ‘Fermín es tan serio que torea como Armillita o como Manolete.’ ¡No mam…! sin palabras.

Aventé la nota anterior por delante por considerarla más importante que expandir como apertura el síndrome  ese de que ‘amor es ir a la plaza’ pues en esta columna no hacemos proselitismo, me queda claro que ir a los toros  es como las llamadas a misas, quien quiere va y quien no, que no vaya, la empresa en la capital está ofreciendo un menú, no una obligación, aclarada la postura pues a seguir como reza ese encabezado del maestro José Antonio del Moral ‘De Toros en libertad’ y es que eso es en esencia la fiesta, una danza de libertad donde los dioses predican con arte, los de primera línea atraen, los estándares  ahí están, las promesas son eso promesas y los comparsas pues acompañan, sigamos pues con la libertad, expresando  que quienes gustan de ver o escuchar las corridas a control remoto o quienes viven en el interior de la república de ninguna  manera son unos apátridas taurinos, nada de eso, pues si así fuese, quienes profesan la religión católica por no ir de rodillas cada doce de diciembre a la Basílica de Guadalupe ¿son apátridas?

Cerremos con algo que se antoja increíble y que tiene que ver con una niña llamada Macarena Gamero Morones no sé porque edad anda pero imaginemos una media docena de añitos, el caso es que  debo dejar un testimonio, que en esta niña se halla una pequeña amazona de gigantescas proporciones, pues monta de tal manera haciendo  gala de audacia, valor, sentimiento y técnica inusual pa’ una criatura posee un dominio sobre el caballo al que conduce con una sorprendente seguridad, cadencia y cabeza que le permite lucir ante el carretón de prácticas de una manera que invita y obliga a escribir su nombre como un referente de quien monta a caballo mirando a la fiesta de los reyes, que es la del rejoneo, Macarena Gamero Morones ¡Ole!

 

Opinión: Cátedra Riverista

TorosPor Rafael Cué  

Fermín Rivera, torero potosino, 28 años de edad y 11 como matador de toros, sobrino de Curro Rivera, sangre torera y ganadera; su formación taurina ha sido desde sus inicios muy elemental, los fundamentos básicos de la tauromaquia le han sido inculcados por respetados taurinos, como es el caso de sus actuales apoderados: Polo Meléndez y la figura de plata Beto Preciado.

Los tentaderos, aquellas plazas aisladas en el campo bravo mexicano, han formado parte importante en el desarrollo taurino de Fermín; entender y asimilar el toreo desde las entrañas de la bravura en las vacas durante esas tardes de intimidad torera. 


La bravura como fin para el ganadero, la estricta calificación y exigencia en las cualidades mostradas por las vacas al ser lidiadas en las plazas de tientas; el torero como instrumento para descubrir dichas cualidades y trabajar con los defectos de cada embestida para la observación del ganadero y para asimilación propia del comportamiento del animal; responder a esas casi imperceptibles señales de las vacas, la mirada, la respiración, el ritmo en sus cuatro patas al embestir, la altura en la que lleva la cabeza al seguir los engaños, toda esta información debe ser procesada en fracciones de segundo por el torero para poder ejecutar el toreo con lucimiento y a la vez poderle al bravo animal.

Son pocos los toreros que tienen esa característica e intuición innata de saber, casi sin pensarlo, sólo saberlo, el sitio donde colocarse al torear, la distancia entre pase y pase, la altura en la que presentan la muleta, la velocidad del pase, el momento preciso para tocar y prender la embestida del toro en los vuelos del engaño. Fermín es de estos toreros privilegiados; estas capacidades las mostró desde novillero y han sido las empresas las que no han sabido leer y aprovechar a este gran torero; hoy cuenta ya con un prestigio ganado y se le empieza a reconocer su trayectoria y sus enormes aptitudes.

Su personalidad es seria, Fermín es coherente con el dicho del maestro Juan Belmonte: “se torea como se es”. El potosino es autentico, no busca caer bien, busca torear bien, al hacerlo ha despertado ya la admiración de numerosos aficionados sensibles y capaces, no de aquellos que buscan pretextos para descalificar, queriendo demostrar alta exigencia, pero lo único que hacen es esconderse en su profunda ignorancia taurina. Para rematar, otro dicho de un gran torero, Rafael Gómez El Gallo: “es mejor aficionado al que le caben más toreros en la cabeza”.

El domingo en la Plaza México, Fermín cuajó dos faenas muy importantes durante la cuarta corrida de la temporada, ante dos toros de El Vergel, hierro neoleonés propiedad de don Octaviano García, que mandó seis toros de encaste mexicano, con edad y disparejos en presentación y juego. Fermín logró ante sus toros —que a los ojos de los presentes no mostraban mayores cualidades para el buen toreo— dos faenas que se convirtieron en cátedras de tauromaquia.

La sobria elegancia de su toreo, la firmeza en los toques, el temple en los engaños y hasta en la voz para torear; las zapatillas bien asentadas, erguida la figura y laxas las muñecas para despedir la embestida de los dos toros en suerte que terminaron por basar sus acometidas en la bravura de su esencia. La plaza crujió, una pena que el aficionado no haya respondido a dos buenos carteles. Para que regrese la gente se necesita lo que vivimos el domingo, toros embistiendo y toreros toreando.

Consolidación absoluta de Fermín en la tauromaquia mexicana, debe estar presente en todas las plazas y ferias; Europa es asignatura pendiente, que se aproveche la coyuntura de la sociedad de la familia Chopera con la familia Bailléres en España. La justicia taurina es de buenos profesionales.

Ese mismo día, el tlaxcalteca Sergio Flores estuvo cumbre con el mejor toro de la tarde, maduro, artista y capaz; dos orejas y la consolidación de otro estupendo torero joven mexicano. El hispano José Garrido mostró buen oficio y mejor concepto ante un lote deslucido.

Twitter: @rafaelcue

Publicado en El Financiero 

La Cadencia del Paso – Creciente Confrontación entre Flores y Rivera.

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El derechazo a plena luz de temple de Fermín Rivera al cuarto toro de El Vergel. FOTO: Humbert.

La corrida de El Vergel subraya el extremo de la mansedumbre, la sosería. Sonado fracaso ganadero en presencia y juego rescatado por el pequeño pero apasionante mano a mano sostenido entre Fermín Rivera y Sergio Flores, quien sale a hombros tras desorejar al único chispazo de casta de la corrida con el que responde al magnífico y rotundo toreo de Rivera cuya desconcertante espada le cierra la Puerta del Encierro, ojalá repita lo antes posible. Mala tarde del confirmante Garrido, rápido en casi todo su proceder, reducido queda, en todo sentido, a telonero de la corrida.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. FOTOS: Humbert García y Edmundo Toca Olguín.

Suma preocupación sufría el General Lucio Blanco, acuartelado en la capital mexicana, sobre el paso de sus soldados, allá en el lejano 1914.

Como Jefe Militar de la Ciudad de México, Blanco se acuartela en la fastuosa y abandonada mansión de Don Joaquín Casasús en la colonia Guerrero, calle de “Héroes”, donde miraba el paso perdido de su tropa al intentar marchar en redondo, situación que resolvió “fácilmente” el General. Blanco, cruzó la calle, se plantó en el predio de enfrente, cuyo patio vislumbra una ideal rotonda, y realizó una “petición” a su dueño.

Si la tropa no debe perder cadencia al marchar en redondo, ensayar en el predio de enfrente. Ayer en La México, cien años después, la Temporada pierde paso, sin patio donde ensayarlo o retomarlo.

Con el petardo de las cuadrillas y el de El Vergel, un encierro mitad impresentable, los tres primeros, y manso en lo general, dejan a la Monumental sin resolver su mayor problema: el toro. Las quejas contra los josé-julianes del sábado son ridículas contra de esto. A los tres primeros de El Vergel solo el mal juicio de Jesús Morales, otra vez, deja pasar.

Desastre total con el anovillado primero, chincolo y, además, espantosamente manso. Ni la voluntad de José Garrido puede ayudarle. El confirmante, sin la cabeza en sitio, sin ritmo, enganchado y matando mal, no destaca con esta birria ni por chicuelinas, peor está  con el muy violento y protestón sexto, diametralmente opuesto a la falta de seriedad del de su confirmación, le desarma y hace ver que ayer, José Garrido, no aparece.

Ejemplo de ello, la omisión de pedir permiso a Usía al devolver trastos.

Inaceptable.

En fin. Lo único que puede ocurrir, para no perder el paso entre unas cuadrillas en la peor tarde en años y un encierro en mínimos históricos de bravura y presencia, es que aparezca el milagro del buen toreo. Esto tiene nombre, dos apellidos más que ilustres y una realidad incontestable: Fermín Rivera Agüero. En nazareno y oro enfundado, con mucha más soltura, menos cercano a la solemnidad pero siempre respetuoso de las formas, se topa con dos mansos como para estrellar la ilusión.

No esta vez. Por el contrario.

Desde el capote el muy pobre segundo sale a protestar y tirar cabezazos. Fermín, sin mayor preocupación, le da por su lado manteniendo la compostura, lancea y el astado trata de quitarse el engaño, cierra con media y, tras el puyazo, prosigue una

Desahogo de la embestida, pase de pecho redondo de Rivera. FOTO: Humbert.
Desahogo de la embestida, pase de pecho redondo de Rivera. FOTO: Humbert.

característica que desde el turno anterior muestra el encierro: aquerenciarse cerca de donde son picados. Las banderillas ayudan al manso que trata de poner el freno de mano y no pasar en la muleta.

Rivera entonces procede como de él se espera.

Serenidad y temple, alterna lados y tira del manso por fuera de las rayas. La faena es pausada y reposada sin atosigar venciendo a un toro que no termina por tomar la muleta por bajo sin protestar, justo en el punto donde todo puede echarse a perder: el último tiempo de su suerte. Si en una tarde Fermín Rivera está rotundo y redondo en su toreo es en esta, su suavidad raya en la seda, la yema de sus dedos tiene su sutileza, en la media altura de su engaño y el canillazo final, el enfoque de su realidad taurina que replica el tendido estruendosamente.

Y a más. Incluso a pesar del desarme, uno en cada toro.

Fermín, poco a poco y muy medido, gana imperceptiblemente el paso a este su primero cuando se queda u obliga a quedarse cuando se raja, el burel cambia tras el embarque del primer muletazo y, principalmente, por el lado derecho  hasta se emplea, al natural vuelve el mando a devenir tras el temple ligando el toreo, los firmazos y pases de pecho son completos.

Un pinchazo y espadazo entero deja todo en saludos.

E inquietante espera.

Menos mal la corrida se convierte en el nuevo capítulo de la confrontación Fermín RiveraSergio Flores, de segundo a quinto. Y la brevedad, el buen oficio del tlaxcalteca, dan cuenta del alimañero tercero, una alhaja, chica y acobardada tras el puyazo, que desarma de salida al tercer espada y se aquerencia accidentalmente para mal fuera del burladero de matadores, quedándose con solo dos palos en un segundo tercio para el olvido donde  urgían las infanterías a tomar pues no pueden banderillear al burel que arrea.

Recuerdo el último caso de dos pares, un cárdeno claro, todo un toro Xajay que se estacionó en toriles, en 2005, César Rincón, de palo de rosa y oro, le cortaría una oreja.

De este lío del solo Rafael Romero, al hacer tremendo quite de riesgo, alcanza a librarse. Flores otorga todo el castigo posible de su muleta al manso que no tiene un pase. Así se procede y el tendido agradece los muletazos rematados a pitón contrario perfectamente empleados, justo cuando salta, ahora sí, un toro para el cuarto turno de la corrida.

Cárdeno claro y nevado, bien armado, serio, por delante.

Aquí, de nueva cuenta, el tranco y la bravura completamente rotos del toro afloran cuando el potosino lancea mostrando, de nueva cuenta, que el juego será deficiente por los cabezazos. De ahí que, tras breve puyazo, la reacción aquerenciada vuelva aparecer y Fermín le avive en la chicuelina que brinda aire y la larga, borbotón de torería. Alejandro Prado se esfuerza, consigue algún capotazo bueno pero Felipe Kingston con esa extrema preocupación de tan solo aventar los palos hace la gracia de tener que volver a pasar pues no clava.

Y cuando un manso ve que al pasar los toreros, de oro o de plata, no pasa nada, puede crecer y hacerse dueño de la situación, por ello, inmediatamente quiere poner el freno de mano y quedarse en la querencia, como si fuese él, el ofendido.

Solo que ayer Fermín Rivera está en estado de gracia.

Plenamente.

Por eso tira a los medios, al menos por fuera de la segunda raya, dónde más. Y se da a torear, a obligar y someter sin derrumbar o tropezar, los derechazos llegan con redondez, saliendo al frente, en cadencia, paso muy decidido y venciendo el tornillazo final, tan intermitente que a cualquier otro quitaría concentración. La de Rivera rebasa cualquier parangón y por ello, tras soberbia tanda con la derecha abierta con molinete, cosa rara, el de pecho y tres derechazos más el de la firma, viene el amplio y cantado cambio de mano, desencadenado hacia abajo y con tanto temple que la gente queda hipnotizada.

Y el toro imantado.

El camino a la zurda alumbrado, con la muñeca que vence y el desdén que prende el tendido pero que muestra agotadas las poca casta en el cárdeno para tristeza nuestra y toque de atención en Rivera que cambia la espada no sin antes pegar postreros derechazos, uno soberbio verticalísimo casi a pies juntos y, tras huida a tablas, nuevo cambio de mano pese al cabezazo.

Es hora de oficiar, también de decir que la estocada, prácticamente sobre las rayas, es algo defectuosa y tendida, lo mismo que trasera y algo contraria.

No opone mucho el toro hasta que el puntillero le levanta. Larga agonía de un manso que la muleta que tiene enfrente le rescata. Suena “La Veneciana”, intermezzo de “El Carro Del Sol” triunfal y sonoro lauro para Rivera que se agarra a la oreja, orgulloso, sonriente, y vencedor.

Solo Dios sabrá por qué tiene solo una tarde.

Con la corrida a más, otro manso, para variar, hace de las suyas en el lugar de honor.

Nadie duda que si hay un torero peligrosísimo en todo terreno, ante casi todos los toros es Sergio Flores. ¡Y qué peligro para él es tener esa cuadrilla! En fin. Lo cierto es que el astado no vale nada en los primeros tercios, anda suelto, como el valor de los banderilleros que pierden turno y dejan las cosas en plena nubosidad.

Pero el de Apizaco no entiende de imposibles y hay un momento al cerrar el segundo tercio cuando el cárdeno se arranca tras el brindis y el cual aprovecha tirando la muleta abajo, doblándose y castigando por derecho para sacar Sergio del manso lo último que podría esperarse, un poco de casta, protesta por el otro lado pero, poderoso, ya de pie, pega un cambio de mano a la zurda por bajo que resiente al toro, muletazo alumbrador.

Tres cambios de mano, tres, este fin de semana, Rivera y Saldívar y Flores.

De cartel…

Y los naturales llegan largos con vibración en doble tanda en los medios, aguanta el arreón quizá con mucho látigo, arrastrada la muleta y ansioso por reventar el asunto, afarolado y el de pecho. Sergio Flores podrá no ser el exquisito pero su manera de torear

evidencia la utilización tremendamente rotunda de los fundamentos. Entonces, con menos revolución, dosifica con la derecha la exigencia y cuando el toro pierde raza, la arrucina invertida mantiene el interés, pero no la raza del astado.

Por ello en la faena falta el remate, no por cosa del torero sino que el toro que escapa en los nuevos derechazos y naturales, abre con circurret que parece prender la mecha pero que solo hace que el cárdeno termine de escapar y refugie en el tercio bajo la Contraporra.

Entonces Flores no pierde tiempo.

Las joselillinas cierran faena y el estoconazo sobre las rayas rubrica perfecto con el toque abajo, es ejemplo del volapié donde el plateado estoque rompe las carnes y hasta los gavilanes deja el pomo de la espada y el derrumbe del toro, el siempre presente jolgorio y el inefable Jesús Morales dan las orejas en donde para nosotros una basta. Puerta grande.

Es lo de menos.

No es un dos por uno, paquete de corridas, tanta innovación y futuristas intentos. El toreo es arte y sus fundamentos permanecen, ahí está una posible y contrastada rivalidad que solo la ceguera y el interés pueden frenar.

Las empresas deben buscar hoy, esta tarde es muestra, lo que Don Antonio Rivas Mercado pronunció en 1910 al inaugurar su Columna a los Héroes de la Independencia Nacional: “Que el carácter del monumento es glorioso y triunfante, perpetuo de la lucha más brillante en nuestra historia y en las que en aquella contienda sucumbió”.

Lugar de honor.

No por nada Lucio Blanco hubo de detener la revolución a la reja de la casa Rivas Mercado en la Colonia dedicada al ilustre Guerrero y pedir, no ordenar, que sus soldados ensayaran marchando en redondo por la rotonda de la casa del hombre que no gustaba de “renegar de la imagen pública”, en plena Revolución.

Y así debe marchar la fiesta cuando el paso y la cadencia tropiezan.

Pena grande que alrededor de La México ni existan casas con rotondas como la de Héroes 45, que está ya restaurada. Ni tenga vecinos de la majestad de Rivas Mercado.

Al menos nos quedan Sergio Flores y Fermín Rivera para caminar.

Al paso y en redondo.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Noviembre 26 de 2016. Cuarta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo deficiente y debe corregirse.

6 Toros, 6 de El Vergel (Divisa Verde, Morado y Amarillo) mal presentada por desigual, los tres primeros por ningún motivo debieron lidiarse en esta Plaza, chicos, chincolos primero y sexto. Bien presentada los últimos tres. Mansa en general y protestona, sin casta salvo el lidiado en quinto lugar que, tras mansear en los primeros tercios, dura cuatro tandas antes de rajarse. El tercero pasa solo con dos pares al acobardarse en banderillas. La mayoría de los toros desarrollan querencia accidental en el sitio en el que son picados. Pitados en el arrastre por su pésimo juego. Segundo y cuarto apenas alcanzaron a tomar la muleta gracias a la lidia que se les da.

Fatal la Autoridad al premiar inadecuadamente y permitir la lidia de los primeros tres y permitir a las cuadrillas “hacer y deshacer” en diversos pasajes del festejo sin una sola amonestación.

Fermín Rivera (Nazareno y Oro) Saludos tras aviso y Oreja. Sergio Flores (Grana y Oro) Palmas y Dos Orejas con protestas. Salió a hombros. José Garrido (Noche y Oro) que confirma la alternativa, Silencio y Pitos.

El tercer espada confirma la alternativa con el impresentable negro, girón, nevado y facado, chincolo, de la ganadería titular nombrado “Mielero” número 90 de 490 kilogramos.

Una de las peores tardes en mucho tiempo para los banderilleros, mencionar las faltas sería interminable, solo decir que Jonathan Prado, Edmundo Navarro, Tonatiuh Silva, Felipe Kingston, entre otros, han sido incapaces de completar el tercio de banderillas sin pasar en falso, atinar o dejar de violentar el Reglamento y la adecuada lidia tratando de banderillear por detrás del toro. Bien Rafael Romero al hacer gran quite de riesgo durante el segundo tercio de la lida del tercero. Muy mal el puntillero al levantar al cuarto.

El único momento de casta en la corrida, fue un instante y gracias a la mano izquierda de Sergio Flores. FOTO: Edmundo Toca O.
El único momento de casta en la corrida fue un instante y gracias a la mano izquierda de Sergio Flores. FOTO: Edmundo Toca.