Archivo de la etiqueta: Fiesta Brava

Adiós a la Feria de Sevilla: Miura, y échate a correr…

Por José Ramón Márquez.

Y en el fin, como tantas veces, Miura. Otro domingo de Miura más en Sevilla, otra nueva muesca en el revólver con la forma de una A con asas, junto a aquéllas de cuando bajábamos a ver a los de Lora del Río porque no iban a Madrid, que nos tiramos lo menos diez años seguidos sin verlos en Las Ventas, y cuando venían nos íbamos a El Batán a poner a prueba lo que sabíamos de las capas de los toros, porque allí no había dos iguales, de los sardos a los retintos y de los negros con amplias bragas o jirones a los salineros. Ahora los Miura no suelen sacar aquella variedad de capas, y últimamente vemos muchos cárdenos que, para qué negarlo, nos tienen algo amoscados a los que somos partidarios sin fisuras de esta histórica vacada que el año próximo conmemorará los ciento setenta años de su presentación en Madrid.

Miura es un Tourmalet para un torero. No es otra corrida de toros más. Por ejemplo Ponce sólo tiene una en su haber, Manzanares ninguna, Julián tampoco… para qué seguir. Se ve que con los Miura no debe manar el arte ése y los artistas, entonces, no están por la labor. Algo tendrá esta A cuando les conviene tan poco a los reyes del poderío como a los figurones de época, que ellos pensarán que habiendo Domingo Hernández, ese mármol de Carrara con el que esculpen sus figuras de Lladró vendidas como obras de Praxíteles, para qué se las van a ver con las cuernas astigordas, los tipos agalgados y altos, o los humores cambiantes del ganado que crían don Eduardo y don Antonio Miura en la finca Zahariche. Mejor dejarlos para otros.

Para ser honestos, diremos que en la tarde de hoy, decimocuarto festejo del abono de Sevilla, ha salido un Miura de los de verdad, el primero de la tarde, un castaño llamado Redondito, número 36, y otro que prometía lo suyo pero que no hemos llegado a ver por las prisas presidenciales en echarlo, el quinto, Trianero, número 30. El resto del encierro no ha sido lo que se dice un modelo en cuanto a presentación, siendo el caso más evidente el del segundo, Londrito, número 78, que se llevaba ochenta quilos con el de más peso de la tarde, que resultó ser el sobrero, Limeño, número 84, que sustituyó al Trianero antes reseñado. El encierro no fue sobradísimo de fuerzas, pero se movió bastante. Los toreros que para su honra como matadores de toros pusieron su nombre en los carteles junto al de Miura fueron Manuel Escribano y Pepe Moral.

Ya me hubiera gustado a mí ver a toda la parte alta del escalafón de matadores de toros con el primero de la tarde, ese perfecto ejemplar de Miura, puro trapío, que demandaba caballos sin peto y lidia en los pies. Su lidia comienza cuando arrebata el capote a Escribano de manera limpísima, como un prestidigitador, luego hizo una pelea mansibrava o bravimansa con los del arre, se vino a todo trapo a los cites a banderillas que le propuso su matador y cuando éste comenzó su faena de muleta le arrebató la misma con idéntica facilidad con que le había quitado antes el capote. Escribano planteó un trasteo muy superficial y desde el tendido se aprecia perfectamente cómo el toro se va enterando y va tomando conciencia del papel que le corresponde para acabar siendo el amo del cotarro. Desde el inicio de la faena, con una innecesaria pedresina, hasta la estocada con la que le cazó, la relación entre el toro y el torero fue ganada de manera neta por el de cuatro patas. Acaso para compensar, su segundo, Bigote, número 66, fue el menos miureño de los siete que salieron hoy de los chiqueros; a éste lo volvió a banderillear el matador con muchas ventajas, salvo un último par por los adentros de valor y exposición. Aquí no había que poder al toro tantísimo como en el anterior, pero Escribano se amontonó con el de Zahariche (o acaso el realquilado de Zahariche) y no consiguió poner en movimiento su tauromaquia o lo que sea que pretendiese hacer con el tal Bigote. A Bigote lo había recibido de rodillas frente a la puerta de chiqueros y lo mismo se le ocurrió hacer con Trianero, número 30, otro neto miureño de gran trapío que literalmente le sacó de la Plaza persiguiéndole hasta el burladero. Este parecía acalambrado y doña Anabel Moreno Muela, de quien todo lo ignoramos, acaso pésimamente asesorada por el profesor don Santiago Sánchez Apellaniz decidió poner al hermoso animal de vuelta al chiquero, cosa que hizo el toro con una excelente movilidad de sus cuatro extremidades y sin asomo de cojera o acalambramiento. En su lugar salió Limeño y Escribano volvió de nuevo a ponerse de rodillas frente a la puerta de chiqueros, que esto era un no parar. Vuelve Escribano también a tomar los palos para, de nuevo, dejar dos pares veloces y ventajistas y un espeluznante par al quiebro, citando sentado en el estribo, ejecutado en una perra gorda, como decían nuestros abuelos. El toro embiste con la cara alta y no da la sensación de que Escribano vaya a solucionar eso, a cambio el torero le propone al toro diversos “volver a empezar” hasta que viendo que de esa alcuza no saca más que susto, decide pasaportarlo con media tendida que envía a Limeño a las regiones celestiales.

Pepe Moral lo tuvo en la mano

Cuando salió Pepe Moral se notaba el run-run y que las gentes estaban completamente a su favor. A veces pasa, y hoy era innegable cómo la Plaza entera estaba dispuesta a echar una mano en el triunfo del de Los Palacios. En su primero, el más chico y de menor presencia del conjunto, Moral se puso de rodillas a la puerta de toriles, que menuda tarde de rodillas a la puerta de toriles nos han dado los dos matadores, y luego desarrolló una teoría de muletazos sin acoplamiento y ayunos de mando, de mucho acompañamiento y muy poca ligazón y remate que fue culminada con una estocada de zambullón que resultó desprendida y que puso a las buenas gentes a pedir la oreja, petición desaforada a todas luces, que fue mansamente atendida por doña Anabel Moreno Muela, de quien todo lo desconocemos, acaso pésimamente asesorada por “Finito de Triana”.

Limonero, número 4, es el segundo de Pepe Moral y, acaso la clave de esta corrida para él. Ni que decir tiene que la cosa comenzó con el matador de rodillas frente a la puerta de chiqueros, pero tras ese momento reiterativo y tras cumplir en su encuentro con el del castoreño, se presenta un toro que da la impresión de ofrecer la posibilidad del triunfo. Moral pone en marcha su tauromaquia recibiendo en seguida el apoyo entusiasta del tendido, que no cesa de jalearle su labor. La verdad es que no debería habérsele pasado la ocasión a Pepe Moral, con todo el viento a favor, de haber pisado el acelerador para poner la Plaza como una olla express, porque en esa faena se jugaba el quedar como triunfador de la Feria, pues no es lo mismo lo del Julián con el bobo de “Orgullito” que lo de este con un Miura, pero Pepe Moral no revienta a torear, no levanta de verdad la faena en ningún momento y por eso cuando el toro tarda en caer se enfría un poco el entusiasmo y se lleva una oreja y no las dos a las que debería haber optado si hubiera tenido hambre y ansia de comerse el mundo. Nadie culpe a esa tal doña Anabel, pues la culpa de no tener hoy las dos orejas de Limonero en la nevera del mueble bar del Colón es toda de Pepe Moral.

La apuesta de “a ver qué pasa en el sexto” es harto complicada en una corrida de Miura. Salió Limosnero, número 52, largo y serio y Pepe Moral estaba a un trofeo de la Puerta del Príncipe, pero Limosnero se enteraba mucho de lo que pasaba a su alrededor y en sus acometidas estaba muy presente la promesa del hule. José Chacón dejó dos sobrios y expuestos pares de banderillas para que quede constancia de su clase como excelso peón y cuando llegó el momento de ponerse a torear lo que tenía Pepe Moral era un toro de hace cien años ante el que no planteó unos recursos de poder o simplemente de lidia que le hiciesen ponerse por encima del astado. Lo intentó por los dos pitones a lo moderno y en medio de esa batalla un metepatas de estos que ahora abundan se puso a cantar un fandango o lo que fuese, y fue acabar el cante y empezar a llover a mares, sin que con esto queramos decir que el cante tuviese relación alguna con la lluvia que cayó. La cosa es que entre el agua, el lío de que si canta o no canta y demás nadie echaba cuentas del quinario que estaba pasando Pepe Moral. Falló a espadas en su primera entrada y cazó a Limosnero a la segunda. Le sacaron a hombros, pero él, seguramente, no estará feliz con su resultado.

En resumen, una entretenidísima tarde de toros, porque habiendo toros no hay quien se aburra.

Publicado en Salmonetes ya no nos quedan…

Anuncios

Arturo Macías se lleva la tarde en el cierre de la Feria de Texcoco

De SOL y SOMBRA.

Texcoco, Estado de México.- Arturo Macías se alzó como triunfador de la última corrida de la feria de Texcoco, al cortar dos orejas y salir a hombros, en tanto que su paisano el rejoneador Jorge Hernández Gárate y el diestro francés Sebastián Castella obtuvieron una oreja cada uno.

Poco más de un tercio de entrada y se lidiaron siete toros del hierro de Torreón de Cañas, con cuajo y bravos con vuelta al tercero y salida a hombros del ganadero.

Jorge Hernández Gárate, en el que abrió plaza, estuvo discreto y se silenció su labor. Mejor en el cuarto, con faena de buenos momentos, orejas con algunas protestas.

Sebastián Castella, sin escatimar deseos, solo discreto en su lote, segundo y quinto astados, regaló un séptimo, faena torera y mató pronto para una oreja.

Arturo Macías, el triunfador, al buen tercero le cuajó una faena entendida con firmeza y variedad. Mató de estocada para recibir las dos orejas. En el sexto estuvo muy bien y fue ovacionado.

Foto NTR TOROS Twitter.

***

Pablo Hermoso fue el triunfador en Tijuana:

El español Pablo Hermoso de Mendoza, cortó hoy dos orejas y salió triunfador en la primera corrida de la temporada en la plaza “Caliente” de la norteña ciudad de Tijuana en el estado de Baja California, en el que los mexicanos Alfredo Ríos “El Conde“, obtuvo un trofeo y Antonio Lomelí se fue en vacío.

Se lidiaron cuatro toros de Guanamé, primero, tercero. Cuarto y sexto de Marrón y San Isidro, segundo y quinto para rejones y un séptimo de regalo de Marcos Garfias, correctos y de juego desigual.

El Conde“, en su campaña de despedida, silencio en el primero, oreja en el cuarto y ovación en el séptimo de regalo.

Pablo Hermoso de Mendoza, palmas en el segundo y torero de altura en el quinto. Dos orejas y salida a hombros.

Antonio Lomelí, silencio y silencio.

La plaza registró lleno en los tendidos.

***

Angelino y El Chihuahua en hombros:

Plaza de toros La Ronda Pomuch, Campeche 2a corrida de feria. Casi lleno, toros de Rancho Seco, bien presentados y juego variado.

El rejoneador Cuauhtémoc Ayala: Al tercio.

José Luis Angelino: Dos Orejas y Ovación.

Antonio García El Chihuahua: Dos Orejas y Rabo y Ovación.

***

Rabo para José Mauricio:

AHUATEPEC, Puebla.- Corrida mixta. Buena entrada. Un astado bueno de José María Arturo Huerta y tres de Zotoluca, difíciles.

El diestro José Mauricio, dos orejas y rabo, y dos orejas; el novillero Pepe Medina, oreja de peso tras faena de mérito. En su segundo, palmas.

***

La Soledad de la Plaza México:

Con un ambiente un tanto desolador, solo destacó el valor de los novilleros y una solitaria vuelta al ruedo para Sebastián Macías en la sexta novillada de la temporada de “Soñadores de Gloria”, en la Plaza México, en tarde agradable con algunas ráfagas de viento, ante una escasa asistencia de público en los tendidos.

Se lidiaron novillos de Real de Valladolid, bien presentados y de juego variado.

Sebastián Macías, vuelta al ruedo.

Arturo Soto, salida al tercio tras aviso.

Jorge Salvatierra, palmas.

Juan Padilla, palmas.

Arturo de Alba, palmas tras aviso.

Sebastián Soriano, palmas.

***

Triunfa San Román en Tlaquepaque Por Alfredo Cruz / Milenio.

En la primera novillada del serial Reviviendo Tradiciones, el triunfo llegó por partida doble. Diego San Román, lo logró al cortar dos orejas tras un valiente y emotivo trasteo con el corrido en cuarto. Mientras que el novillo Alfarero de la dehesa de San Pablo, que abrió plaza, puso en alto su divisa al embestir con bravura y ser homenajeado con arrastre lento.

La plaza El Centenario, registró alrededor de media entrada en tarde cálida que invitaba al toro. El premiado Alfarero le correspondió a José María Hermosillo, quien instrumentó una faena por ambos lados destacando tres series de derechazos con la mano baja. Mató de una estocada defectuosa y todo quedó en salida al tercio y arrastre lento al novillo.

Héctor Gutiérrez, poco pudo hacer con el novillo de la ganadería del 7 y Alejandro Fernández recibió benévola oreja tras pasaportar a su débil oponente.

Otro novillo reservón le correspondió a Diego San Román, sin embargo, el novillero queretano se la jugó metido entre los pitones, arrancando los pases al novillo y los olés al respetable. Además de las dos orejas Diego se ganó su repetición el próximo domingo.

Regaló un novillo Alejandro Fernández, con el cual no pudo redondear la faena.

***

LASTIMAN EL PRESTIGIO DE LA SAN MARCOS EN AGUASCALIENTES:

Por Sergio Martín del Campo. R. / Noticiero TaurinoMexicano.

Los llamados “antitaurinos” ya nos pueden tener sin el menor cuidado. Quienes con puntería escalofriante dañan a lo que nos queda de la fiesta, a veces brava, son quienes están sumergidos en ella.

Al sistema que éstos forman –“cronistas” paleros, apoderados ventajistas, “ganaderos” que prácticamente han hecho desaparecer la casta y toreros punto más que antiéticos y con sobradas comodidades, impiden a costa de lo que sea la rivalidad en los ruedos, entre otras tóxicas hierbas-, hay que agregar jueces que, además de no sostener un criterio equilibrado, acusan el síndrome del paisanaje, como el que despacha en el balcón del más que centenario e histórico coso San Marcos de Aguascalientes, Ignacio Rivera Río, hombre que en esta séptima novillada de la campaña tuvo una actuación desastrosa al haber otorgado una oreja mucho más que absurda a un Rafael Díaz de León que, además de diáfanamente traslucir que no tiene la menor noción de lo que es practicar la tauromaquia, mató a uno de sus enemigos, el cuarto, de una estocada golletera y contraria. Con ello “se ganó” el derecho de lidiar al sexto, firmando, una vez más, otro recio petardo.

También hay, entre los llamados taurinos, personajes que no saben de la seriedad y severidad que conlleva el ejercicio bárbaro de lidiar animales de casta. Estos son, justamente, quienes animan a chavales a etiquetarse de novilleros sin reparar en lo que arriesga todo aquel que pretende ser torero: LA VIDA.

El toreo es, entre otras cosas, de inteligencia.

Esta tarde salieron al anillo dos jóvenes que nada tienen que hacer dentro de la tauromaquia práctica: el ecuatoriano Javier Segovia y el ya mencionado aguascalentense Rafael Díaz de León.

Ambos cuentan con unas estadísticas por demás modestas: dos novilladas cada uno. No obstante, para quien tiene intuición, les son bastantes para calificar y mostrar personalidad e idea natural para enfrentar animales de lidia.

Segovia acabó como acabó el hijo del carpintero aquel Viernes de Calvario. Por fin, luego de infinidad de salvajes maromones, fue llevado a la enfermería de donde, afortunadamente y por su propio bienestar, ya no regresó.

Los patrones de la explotación ganadera de “Arellano Hermanos” desencajonaron seis reses sólida y bárbaramente desniveladas en tipo.

Su juego fue, igualmente, dispar. Hubo uno, el primero, que estaba orejano, algo que no debe suceder en una plaza que se precie de tener seriedad…

Solo el tercero se escupió en la suerte de varas, el resto recargó al sentir los filos de las almendras. Dentro de las malas notas, se vieron algunas buenas para los haberes de los supuestos ganaderos: la bella lámina de los corridos en cuarto y quinto sitios, por lo que fueron aplaudidos al aparecer en escena, y la bravura y calidad del segundo, virtudes que obligaron a los entendidos a brindarle palmas a sus restos cuando eran llevados al desolladero.

Pablo Gallego (al tercio y palmas en el que estoqueó por Segovia) dio cara a un bien cortado utrero, primero de la función, que resultó ser un infame topón, que amenazó siempre en echar todo a perder; y así hubiera sido, sino porque, de cualquier forma, se reveló el oficio, clase y firmeza del peninsular, quien sin agobios resolvió el trance, sellando el acto con un espadazo, aunque trasero y tendido, certero.

El segundo de la tarde, feo pero cuajado, otorgó las primeras embestidas como si hubiera sido criollo, empero la disposición de Francisco Martínez (vuelta tras petición y palmas) y su buena colocación, generaron verónicas de excelente manufactura, no doblando la capa hasta firmar con denuedo gaoneras. Luego de un suntuoso segundo tercio, en el que clavó las banderillas en la cara y uniéndose emocionantemente al antagonista, éste detonó y comenzó a embestir con casta, largueza e inmejorable estilo, virtudes que solo aprovechó el de San Miguel de Allende al cincuenta por ciento, forjando un par de series derechistas, pero destiñéndose finalmente por haber perdido las distancias, el son y, sobre todo, el mando. Luego del desencanto dio fin a su intervención con una estocada caída y tendida.

Otro horrendo ungulado apareció en el turno de honor. Le correspondió lidiarlo al sanmiguelense, por haber logrado mayor éxito que sus alternantes, según se planteó en la propaganda; y en nueva edición cuajó unas verónicas formidables en las que embarcó con mucho acento. Con tino y variedad se volvió a lucir en el segundo tercio para posteriormente armar la sarga y enfrentarse al bovino, que a estas alturas ya embestía con pésimo estilo y notado poder. La faena del joven fue sin adornos, pero de subrayada entrega y verdad; bastante enterado se observó de lo que tenía que hacerse técnicamente.

En consonancia con la pasión mostrada al manejar los avíos se tiró tras la espada, pero lamentablemente ejecutó un bajonazo.

Twitter @Twittaurino

@Taurinisimos 157 – Semana Mayor @ Sevilla, Madrid y Tlaxcala. Recuerdo de Paco Ojeda, 1988.

Ojeda en la línea de fuego, quieto y al frente, cita para el de pecho a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq. La faena en su 30 Aniversario en este episodio de @Taurinisimos. FOTO: Arjona.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 6 de Abril de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Feria de Abril, Domingo de Resurrección en Sevilla y Madrid. Triunfos de Roca Rey y Puerta Grande de Álvaro Lorenzo en Las Ventas.

Retrospectiva: Faena de Paco Ojeda a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq 30 años después, 15 de Abril de 1988.

Toros en Tlaxcala, Sábado de Gloria: 6 Felipe González, 6 para Miguel Villanueva, Raul Ponce de León y Rafaeillo, a hombros.

Indulto de Héctor Gutiérrez a “Izquierda de Oro” de D’Guadiana en la Plaza México.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 13 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Lunes @Taurinisimos 153 – Triunfa Jose María Hermosillo @ La México. Polémico Indulto @ Guadalajara.

El triunfo de José María Hermosillo en La México,  sus dos faenas en este Taurinísimo.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Chica 2018. LXXII, Segunda Novillada: 6 Santo Tomás, 6 para Andre Lagravere, José María Pastor y José María Hermosillo.

Faenas de Pastor y Hermosillo.

Novillada en Aguascalientes: Triunfo de Ricardo De Santiago con novillos de El Garambullo y faenas de Juan Pablo Herrera y José Miguel Arellano.

Palabras de Gonzalo Caballero en Gala San Isidro.

Faenas de Antonio Ferrera y Ginés Marín en Olivenza.

Análisis Polémica Indulto en Guadalajara de Pablo Hermoso de Mendoza a “Tapatío” de Fernando de la Mora. Opinión de Javier Ángeles Rodríguez desde Guadalajara.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 16 de Marzo de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

La Enésima Tropelía – Cierra Temporada “Mayor” con sabor a Menor.

Cambio de mano de Arturo Macías a “Petirrojo” de Las Huertas. Foto: Miriam Cardona.

Ahora es el Juez Braun, en mala hora nombrado, porque no se puede hacer ridículo mayor, al no saber ver la lidia, ya sea a pie o a caballo, así como las reacciones de cada toro y así valorar y guiar a la asistencia, cada día más confundida. Salta un toro bravo, esto sumado la lastimera y chabacana actuación de Andy Cartagena consigue conmover y promover el camino fácil e inventar un indulto con muy poco de fondo propio y que subraya que de aquel torero a caballo ilusionante de 2000-2001 solo queda un tramposa y vulgar puesta en escena. Arturo Macías aporta la parte menos alborotadora de un espectáculo lamentable y, pese a la exageración que ha tenido su novena puerta grande en La México, se contrasta con la débil y decepcionante aparición de Leo Valadez, sin sitio y superficial, sin mayor recurso para quitarse un lote infame, reflejo del estado de la Fiesta.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Seriedad y solemnidad revisten las formas taurinas.

No negamos, decía Don Neto, la gran algarabía del público mexicano, que goza más del jolgorio de la corrida que de la entendedera del fenómeno taurino. Lo cierto es que la Plaza México está completamente perdida entre la desorientación a la que se le ha sometido de varios años para acá, la falta de autoridad y la auto complacencia de la actual administración. El mejor ejemplo de ello es el rejoneador Cartagena.

La aparición de un anovillado astado que abre plaza hace ver al torero a caballo preciso clavando un solo rejón en lo alto de salida pero acelerado y vacilante en los cites, al quiebro o a la tira en banderillas y sin mayor temple, a la misma velocidad siempre al galopar, sin torear, solo dando vueltas por el ruedo.

Así los toros, nunca mejoran.

Y veamos la lidia a caballo, precursora fundamental del toreo a pie, como un ejercicio también de sometimiento, de poderío y de temple. Esto Cartagena lo muestra a medias ante este cárdeno oscuro primero, fiel a su tipo ganadero pero infiel a su encaste pues este ejemplar sale flojo y se le esfuma la casta, acaba parado. A esto se homenajea con impensable Arrastre Lento. Claro, el rejoneador está tan pendiente de la galera y de dar coba a la gente que, ésta, predispuesta, aplaude incluso lo realizado fuera de la cara del toro.

Olvidando que, salvo el cite psicodélico, todo lo que se haga fuera de la línea de ataque del toro, del lugar donde puede herir, es ensayo o simulación.

Más, si esto se pretende que tenga mérito.

Pincha Cartagena varias veces y es silenciado.

Entonces la corrida encuentra, sorprendentemente, dos partes serias, una en la presencia aun cariavacada del castaño primero de lidia ordinaria, un burel largo y alto, demasiado zancudo acaso pero con cabeza bien armada. Y otra con la aparición tardía de Arturo Macías con buen proceder capotero, concentrado en el toro y firme ante un burel que se escurre a la querencia, dos veces, además de repucharse del caballo de recibir.

Macías ve como Valadez, en su único momento de lucimiento, interviene correctamente por chicuelinas y el veterano contesta con tafalleras cargando la suerte donde hace notar la tardanza y flojedad del castaño pero cierto son en la embestida, mismo que no alcanza a ser mejorado por las cuadrillas que no atinan y no ahondan la condición del astado.

Pena grande porque los de plata han abandonado el temple y el bien hacer.

Macías por el contrario.

En ambos turnos ha planteado y colocado correctamente el andamiaje. Ha caminado por una estructura adecuada, alternado y genuflexo, vaciando hacia arriba en el primero, sereno y templado, de pie, con el segundo. Este procedimiento le viene perfecto al castaño que agarra son y contagia a Macías de temple en un inicio donde después de iniciar bien se descuadra al girar en el martinete pero que encuentra soberbio desdén. Aquí el toro le responde y le indica que solo embestirá en cierto terreno –sobre las rayas- y a cierta altura y distancia –media altura, de preferencia.

De malva y oro, contra el viento, hace que el toro acuda en dos tandas breves de derechazos, rematadas bien, abajo y con la zurda. Pero trata de enroscarse al toro por el pitón izquierdo sin notar que la flojedad le pide respetar la línea para encelar. La informalidad del toro, su mansedumbre, impide que siga el engaño y descuadra a Macías que responde con la mejor tanda de su actuación, largos derechazos que encienden la esperanza.

Solo por una tanda.

Luego no terminaría por adecuarse ni rematar: plantea correcto, ejecuta desigual. Y en eso se parecen las dos faenas, la primera rematada por alto y con espadazo entero caído. Habría sido bueno tapar el pañuelo. La México, su Juez, tal como en el que abre plaza, aflojan.

Lo malo en los toros es caer una sola vez en la tentación.

Cuando es así, se cae para siempre.

Pese a ello Macías se mantiene ajeno al jolgorio, no hace mella en él, el numerito del cuarto turno y a un precioso toro lidiado en tercer turno ordinario le construye una faena que, de haber respetado la altura y tirado del toro sin descuadrarse o engancharse, el astado habría roto a mejor. No obstante la innecesaria voltereta propia en el intento de gaonera donde pierde tiempos preciosos, se nota de nuevo con estructura y, pese a no rematar, con poca ligazón, termina acertando con la espada, tras alternadamente rematar con cambios de mano por bajo en los terrenos cambiados bajo la Porra.

Estocada entera, en lo alto y en la suerte contraria, incluso la curva del estoque acentua su pronunciado trazo al clavar y, pese a tener algo de tendencia contraria el estoque, Macías hace uso paciente y magnífico del verduguillo, fulmina al precioso “Muñeco”, nombre célebre, y corta la segunda oreja para su novena puerta grande.

Justo cuando más lo necesitaba.

Ya veremos el tiempo qué sitio da a este su triunfo.

Pues así como Valadez no sabe qué hacer con un manso espantoso que hace de segundo ordinario al que no es capaz de sujetar y parar primero para castigar después, el novel torero se ve imposibilitado para apenas mostrarse con tanta pata para atrás, muchas zapopinas en el quite y, claro, demasiadas precauciones al empecinarse a lidiar en redondo a un toro tan manso como chico. Cómo se extraña ese toreo que domeña y remata a pitón contrario para alternar rodilla en tierra el castigo y el latiguillo que merecen los mansos. Su insustancial actuación se acentúa a peor con el inválido sexto al que intenta quite de oro sin mayor lucimiento ante un inválido que debió ser devuelto. Tarde para su olvido.

Y esas mismas tenemos para lo acaecido a la mitad de la tarde.

Cuando salta un dije como el cuarto, “Copo de Nieve” ya histórico, las esperanzas se avivan nomas de verlo. Recordemos, a mejor trapío, mejor bravura.

Aprieta al caballero en plaza, tanto, que pese a clavarle contrario y hacerle dudar sobre el segundo rejón, el toro muestra una condición de atacar con plena alegría en el tranco durante el segundo tercio.

Eso si, si no se le tapa, si se le pasa apenas por encima, sale suelto.

Pero basta sentir el engaño para que embista. Cartagena galopa y galopa, vueltas al ruedo más con las ancas y dando la espalda al cárdeno que encelándole con la grupa y con mejor temple que derive en despaciosidad y, sobre todo, verle torear en plenos medios, más allá del simple ejercicio, hoy ya rebasado, de solo clavar. Porque si Cartagena emociona no es por la manera enfrentar al toro mientras embiste, sino del modo en que él mismo “embiste” al tendido, más pendiente de la puesta en escena que del fundamento de la escena misma.

Y para muestra, un botón.

En uno de los múltiples cambios de jaca, el sobresaliente Jorge López traza caleserinas y el toro acude con tal clase y casta al engaño que termina entablerando y pidiendo más pelea al desorientado y sempiterno sobresaliente. Ahí Cartagena ya no sabe que hacer mas que recurrir baratamente a la chambonería del parado de manos del caballo para jamás citar con compromiso al hermoso cárdeno sino llamarle desde la periferia sin no provocar debdiamente en el cite sino aburriendo al toro y brindar el tramposo espectáculo que su peón de brega tocara los lados del noble toro en abusivo Capote.

A grado tal que “Copo de Nieve” acabara soso y doblando contrario.

Pero todo es posible en La México.

Y el indulto se promueve gracias al ridículo y lastimero ruego de Cartagena, echado en la arena sobre el caballo, todo con tal de no consumar la suerte suprema. Indulto tramposo y tolerado por una Autoridad aun peor y una empresa que festeja el hecho como todo un triunfo cuando quizá ha sido el retroceso donde no gana la bravura pues no hemos podido ver en total dimensión la condición de un toro inicialmente bravo sino la puerta falsa de la pachanga a la que hoy La México está reducida.

La que evita a propósito la suerte suprema.

Esa que impide una mejor y mayor Afición, pues hoy se interesa más la patronal el público y su relajo que en el futuro más duradero, el que nace en el amor de la asistencia por los valores más auténticos la Fiesta. Eso por lo que nadie apuesta…

Eso que es la Afición.

Y quedamos en el último episodio de esta infausta Temporada como el microrelato de @Narratorio, ayer aparecido: “Todo comenzó cuando cayó la última hoja. Se miraron a los ojos con fiereza y sus espadas chocaron. Tras varios minutos de combate cayó un copo de nieve y para alivio de ambos, la lucha a muerte quedó aplazada hasta la primavera.”

Así llega este “Copo de Nieve” y su indulto, a partir del cual, un lidiador se alivia.

Aplaza la realidad, da la falsa salida a lo inevitable de la Fiesta, la verdad del encuentro último, como decía Alfred Tennynson: “Permanece a mi lado cuando vaya apagándome//Y puedas señalarme el final de mi lucha.” Ese final que el cárdeno se ha ganado, luchando, al que la trampa cartaginera le ha cambiado por la muerte en la vejez y la soledad del campirano olvido.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Febrero 11 de 2018. Décima Cuarta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fresca con viento molesto en diversos pasajes de la lidia. Palco desatinado y distraído que incide, lamentablemente, en la lidia y el resultado del festejo, para variar, la Autoridad no supo ni como indultar al cuarto de la tarde, ocupó todo menos el pañuelo verde.

6 Toros, 2 para rejones de Reyes Huerta (Divisa Rojo, Blanco y Rosa, saltan al ruedo con otra divisa) chico el primero, sin fondo y con flojedad, increíblemente homenajeado con el Arrastre Lento a cargo de Usía. Precioso de hechura perfecta el lidiado en segundo lugar de la lidia para rejones, cárdeno claro número 250 de 514 kgs., con bravura y alegría en el tranco, responde bien en los capotazos de la cuadrilla y en el quite del sobresaliente así como a los cites de su lidiador, no obstante acaba soso y desentendiéndose de las jacas, indebidamente indultado por la pésima y lastimera actitud del rejoneador y la banalidad de Usía. Y 4 de Las Huertas (Divisa Negro, Oro y Amarillo) Desigual y variopinta, destaca el lote del primer espada, con flojedad pero nobleza. Manso y descastado, saltando al callejón dos veces el segundo e inutilizado el cuarto que debió ser devuelto.

Al finalizar la lida del segundo para rejones el ganadero José María Arturo Huerta y su hijo dieron la vuelta el ruedo.

El Rejoneador Andy Cartagena, Silencio y División en la vuelta al ruedo. Salió a Hombros. Arturo Macías (Malva y Oro) Oreja con Protestas y Oreja tras Aviso. Salió a Hombros. Leo Valadez (Azul Rey y Oro) Silencio en Ambos.

Padecen las cuadrillas nuevamente, al bregar y parear. Imprecisos toda la tarde.

@Taurinisimos 149 – Plaza México, 5 de Febrero: LXXII Aniversario. Recuerdo Arturo Gilio, 1992.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del martes 6 de Febrero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Feria de la Candelaria, Encarnación de Díaz, Jalisco, 2018. Faenas de Fermín Espinosa “Armillita” a la corrida de La Estancia.

Plaza México Temporada Grande 2017-2018. LXXII Aniversario de la Monumental.

Corridas del 4 y 5 de Febrero.

Análisis Mano a Mano, Toros de Teófilo Gómez para El Juli y Sergio Flores. Faenas de El Juli al toro de Bernaldo de Quirós y Sergio Flores al toro de Santa María de Xalpa.

Análisis de la corrida del 5 de Febrero de 2018, toros de Jaral de Peñas para Jerónimo, Sebastián Castella, Joselito Adame y Roca Rey.

Recuerdo de Arturo Gilio, rabo de “Genovés” de De Santiago en el XLVI Aniversario de la Plaza, 5 de Febrero de 1992.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 16 de Febrero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

@Taurinisimos 148 – PREVIO: LXXII Aniversario de la Plaza México con @BardoTaurina.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 2 de Febrero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Invitado: @BardoTaurina.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018. LXXII Aniversario de la Monumental.

Análisis Previo Mano a Mano, Carteles de Aniversario.

Faenas de Juan Pablo Sánchez y Jerónimo.

Clip: Silverio y “Tanguito” de Pastejé LXXV Aniversario (1943-2018)

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo martes 6 de Febrero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

@Taurinisimos 146 – Rafael Loret de Mola y Leonardo Páez mano a mano