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El Madrid televisado no dejó dudas Por Bardo de la Taurina


La televisión en este país siempre ha estado extranjerizada mencionar a los españoles que han transitado por sus venas sería interminable, mas citemos al insustituible madrileño que llego como Carlos Fernández Valdemoro y terminó aquí como ‘Pepe Alameda’ (en recuerdo a la Alameda de Hércules, en Sevilla y a José Gómez ‘Gallito’ – 1941) quien no necesita panegíricos y sobraría con decir que en lo taurino ha sido el más grande y quien aquí acuño el aforismo ‘El toreo no es burla, sino pasión; entrega total y no graciosa huida’ (1944)

La televisión como ha trasgredido todo, ya no se sabe en donde comienza la parte buena y en donde se convierte en espejo de lo reprobable, así que tiremos al inodoro la imagen de la semana en la que aparece un tipo a quien llaman ‘El mesías tropical’ que protagonizó otro capítulo de este culebrón en el que la política se regodea en su propio lodazal, y en donde exhibe sus bajezas y pone en tela de duda hasta los efectos especiales cuando estos son burdos y la escena misma lo es como esa en donde el señor peje lagarto -dicen con fines propagandísticos- se ‘auto agredió’ con un huevito que podría haber sido preparado pa’ que se posara en la maceta de quien quiere ser el actor eterno de las noticias.

Hablando de huevos ¿sabe usted como se preparan los de utilería? que en esencia es el mismo sistema que usan las brujas y los charlatanes pa’ impresionar a los incautos con esos huevos previamente inyectados con tinta china -referente al que le ‘estrellaron’ al político- la preparación se realiza pasando por agua el huevo y cuando se empieza a agrietar con una coladera se saca del líquido y se coloca en un trapo húmedo con el que se forma una especie de nido para que el artesano con una jeringa introduzca por una de las grietas que se le han formado al cascaron un aguja fina y vaya extrayendo la clara y la yema aun blandengues hasta hacerlo inofensivo.

Y siguiendo con los huevos y la televisión, lo que si fue una realidad es lo que la televisión española nos mandó desde Madrid, lo que ocurrió el sábado 27 durante la corrida de la feria de San Isidro, en donde participó un torero mexicano, llamado José Adame quien partió plaza junto con Ginés Marín y Francisco José Espada, confirmante de borla quienes despacharon un encierro del hierro de ‘El Torero’, desde luego la entrada se fortaleció con la reciente Puerta Grande de Marín torero de Jerez de la Frontera, el torero de Aguascalientes, del que las lenguas de doble filo dicen que ‘Joselito’ más bien saca a la gente de los tendidos, cabe decir que pa’ esa tarde era muy importante de cara a las contrataciones que la televisión nos informa se están iniciando con vistas a la temporada de la Plaza México, donde José Adame el invierno pasado, no terminó de convencer al grueso de la no muy gruesa concurrencia.

José Adame mató a tres reses, por lo que la tertulia taurina, televisiva y etílica prometía largueza e intensidad en ‘La Aceituna’ y ¿qué fue lo que paso?

Que en dos y medio toros, no pasó nada, cuando ya había de haber pasado algo desde endenantes, Adame a quien en la televisión dijeron que en México se le considera figura, sabía que del toro anterior debía naturales, los pago, luego se aventó un desplante fuera de cacho, se pasó al toro por la espalda con espectacularidad temeraria, en una modalidad que ya traía preparada dejo incólume la grana muleteril en la arena y con solo la espada se tiró a vencer los dos puñales de ‘Omani’ al que partió por la mitad dejándole solo fuerzas para arrollar a su matador y desplomarse arriba de él de donde a jalones lo sacaron pa’ darle una oreja que arrancó a mordidas y rematar diciendo ante los micrófonos de la televisión que quiere ser figura en España, donde a decir verdad, le falta un tramo tan largo como el que ha recorrido, entre cuyos laberintos está el sello ese que define el estilo de un torero ¿hasta cuándo?, si ya tiene más de veinte años en este asunto y sigue siendo ‘Joselito’.

Y es que una cosa es sacar el ‘guardadito’ y una muy diferente es el convencimiento y en Madrid quedo visto que con las telas no convenció al grado que antes del acto mortuorio ya había gente tomando el olivo.  

¡Las cosas como son!

 

 

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Decimoquinta de Feria. Circo de espadas y benhures más oreja de Cano Seijo de la que algún día tendrá que rendir cuentas al Creador


Por José Ramón Marqués.

Aún bajo estado de shock severo tras la vuelta al ruedo unipersonal, porque sólo la pidió el Presidente, que le dieron al Hebrea el día de ayer y ya estamos subiendo otro día más por las escaleras hasta la atalaya desde la que día a día vamos certificando el hundimiento de la exigencia de Madrid, de esta primera Plaza de Toros de pueblo del mundo, devenida hoy, particularmente al final de la tarde, en sucursal del Circo de Price. 

Con una entrada paupérrima, que se ve que el aficionado de campanillas prefirió irse a la Feria del Libro mejor que a la Feria de Simón, los tendidos se poblaron por un público festivo más interesado en los gin & tonic que les ponen en vasos de usar y tirar que en lo que va ocurriendo en el ruedo. Las toneladas de pipas de girasol, cuya ingestión masiva queda avalada por las montañas de cáscaras que permanecen en las gradas como testigo, acrecientan el aire pueblerino de Madrid, y de pronto la Plaza de Las Ventas es como la Plaza de Morata, pero con menos gracia. Parte de culpa en esto tiene sin duda el empresario Donsimón, que está trayendo a Madrid corridas absolutamente deleznables, por mucho que los de a tanto el folio se empeñen en cantar al memo de Hebrea como si fuese Belador, porque en Madrid desde que empezó el ciclo del Isidro la exigencia ganadera está por los suelos, en lo metafórico y en lo real, que hay que ver la de años que hace que no se veían caer tantos toros como este año. Allá penas con los veedores, que es como para ponerles un quiosco de la ONCE, y allá penas con esta insana reiteración del ganado bodeguero, tan blando y sinsorgo como el de hoy. 

El de hoy era de Toros de El Torero, que su dueña se llama doña Lola Domecq Sáinz de Rozas, su empresa Agropecuaria Camporreal S.L., como las aceitunas, y el encaste ya te lo he dicho. Por si alguien no lo sabe, la página 7 del programa oficial recuerda que “en cuanto al comportamiento este encaste conserva la cualidad de ir a más”, palabras del anónimo redactor del programa que, tarde tras tarde, como la gota que horada la piedra, son machaconamente puestas en evidencia por la manera en que la inmensa mayoría del ganado que se lidia se empeña en ir a menos o directamente a ni ir. 

El cartel de este bochornoso sábado se completó en la parte bípeda con Joselito Adame, Francisco José Espada, que venía a confirmar, y Ginés Marín, triunfador de la Feria hasta el momento por trofeos obtenidos.

El primero de los que “conservan la condición de ir a más” era Jilguero, número 18, que entró dos veces al relance al caballo donde apenas se le picó y recibió de Espada un quite por perfectas culerinas, rematado con una revolera perdiendo el capote, la herramienta como aquél que dice. Le banderillean sin voluntad ni acierto y con tres palos en el bicho, uno por pasada. Pirri se pone a hacer como que no se entera en el callejón de qué pasa, para dar lugar a que el Presidente, señor Cano Seijo, cambie el tercio, como así hace. Trucos, iguales que las artimañas de los benhures de la mula. Y hablando de trucos, ahí está el fuenlabreño con el catálogo de triquiñuelas modernas para aumentar la ceremonia de la confusión de cada tarde y volver a poner el pegar pases como contraposición al toreo. 

Comienza su labor con cinco del Celeste Imperio y uno por detrás para continuar con lo de siempre, toreo en redondo citando con el pico y llevando al toro con el pico hasta bien allá, sin que el animal se aproxime al toreo ni en sueños. Toreo paralelo o por las afueras, toreo de suerte descargada que repite en su tanda segunda de redondos, pero con el toro corriendo algo menos, que ahí ya se queda algo parado. Luego, un cambio de manos y paseos, muchos paseos, mucha introspección y ¿cómo podrían faltar las inexcusables bernardinas? Luego, un aviso y después un pinchazo quedándose en la cara y a continuación una estocada desprendida y trasera en la que se vuelve a quedar en la cara, resultando cogido.

El segundo, Verbenero, número 5, toro chico y escurrido, se cae en el quite, que este tampoco era un Sansón. Adame ofrece en la lidia de este Verbenero un catálogo actualizado de vulgaridad, ventajas y falta de ideas. Por un momento parece que pone la muleta algo más planchada, que no quiere citar con el pico, pero eso es sólo una mera impresión porque en seguida el muletón que porta el mejicano vuelve a su ortodoxa manera de citar en forma de uve. Fatal Adame en este primero al que derriba de un pinchazo sin soltar y un bajonazo. 

Al arrastrar a este segundo se forma un tremendo bochinche con las mulas de los benhures, que salen corriendo entre asustadas e ingobernadas. Se ve que los benhures están a lo de las propinas que les atizan por su lentitud en ir a recoger al toro y descuidan el entrenamiento propio y de sus bestias.

El tercero, primero para Ginés Marín, se llamaba Pargo, aunque su aspecto era más de sardina, y su número el 56. En su primer encuentro con el aleluya de Óscar Bernal no se le pica, luego se cae y en el segundo encuentro tampoco se le pica. Óscar se retira a contar los cuartos que ha ganado sin trabajar y se produce el tercio de banderillas del que lo más sobresaliente es la descarada manera en que nadie va a ponerse a la salida de los pares, a fin de cuentas estamos en la feria de un pueblo. El toro es listo y una vez que se ha enterado de que por allí anda Ginés Marín, en vez de hacer caso al programa en lo de “la cualidad de ir a más”; acaso a cuenta de su debilidad, se dedica a lanzar un incómodo tornillazo y a puntearle la muleta, que yo creo que no ha sacado un solo “pase” sin enganchar. Eso dura hasta que, exhausto, Pargo se desploma y cae sin fuerzas. Este toro, que tenía cosas como para poner a cavilar a un torero, le sirve a Ginés para tapar un poco su falta de oficio y de mando. Con un pinchazo y otro pinchazo hondo se dispone a descabellar sin haber dejado una estocada antes, cosa que hace por cinco veces perdiendo la muleta en dos de ellas.

Cuando sale el señor vestido de domador del circo que porta el cartelón donde se anuncian los toros, éste nos informa de que va a salir el quinto, Omaní, número 6. Luego no sale ése, sino que sale el que le correspondía salir, Oropéndolo, número 42. Ahí tenemos de nuevo a Adame recibiendo a Oropéndolo con sus mejicanadas capoteras, perdiendo la herramienta en el remate de la fantasía. Se pica poco y trabajan la mar de bien los peones, Miguel Martín y Fernando Sánchez. 

Comienza el mayor de los Adame su toreo con los consabidos derechazos trazados y guiados desde el pico de la muleta, bien por afuera, rematados con el obligado. Otra serie de igual factura sirve para continuar con las mismas trazas su labor, luego agarra el trapo con la izquierda para seguir echando bien afuera al animal que, desfondado de tanto ir y venir, cae. No hay ni que decir que las veces que consigue ligar dos o tres muletazos templados de la forma descrita el público ruge, que hay que ver lo que gusta el ligue y el temple. Luego se propone dar unos cuantos naturales de uno en uno, harto vulgares, antes de volver de nuevo a la derecha, que esto ya es como el que mira a un tío currando en abrir una zanja a pico. 

Luego un pequeño entremés encimista da pie a una estocada baja saltando y luego otra igual. De nuevo los benhures de la mula vuelven a hacer el ridículo, al no ser capaces de dominar la triga de mulas al arrastrar el toro, que lo suyo es más bien lo de ir despacio al roneo de lo que caiga.

Ahora en quinto lugar se corre turno y sale Hurtador, número 1, que aprieta a Ginés Marín hacia las tablas en el 9 en los lances de saludo. Entre Fini y Ginés le dan a Hurtador dos capotazos de esos echándose hacia un lado y quitándose que dan los mozos en las capeas de los pueblos. Luego se queda Ginés a la derecha del picador, Agustín Navarro, a ver cómo le va a pagar su salario por no trabajar y luego hace en los medios el quite del “ahí-te-quedas” con el toro corriendo suelto en dirección al 2. El toro tiene sus dificultades y Ginés no da una a derechas, presentando un vademécum de enganchones y una patente falta de ideas y de oficio. Ni siquiera se le ocurre machetear al toro antes de cortar su inexistente faena en la que, como apuntó sabiamente mi amigo Andrés: “Ni tuvo la cabeza como para torearle ni tuvo los coj… como para aguantarle”. Se libró de él con una estocada baja y tendida echándose fuera.

Y el sexto, al fin Omaní, y con él el Circo Mundial en Ventas antes de las Navidades. Comienza Adame con nueve del Celeste Imperio junto a la barrera del 8 y el toro cae en el remate por alto, precisamente. A continuación sigue su labor tan por las afueras como en los otros dos toros precedentes, sin novedad. La misma sensación de ver a un señor currando, poniendo pladur, abriendo una roza, pegando rodapié… El toro es un pesado como esos que les dices ¿Cómo estás? y te cuenta cómo está; la cosa es un latazo hasta que el animal le arrebata la muleta a Adame y él la recupera en el aire. 
En esa prestidigitación el público se quita la somnolencia y se pone como loco. Adame lo ve claro y se pone también como loco a presentar su perfil más bullidor y pueblerino entre el griterío del respetable. Se perfila a matar, arroja de sí la muleta y se echa sobre el toro sólo con el estoque para cobrar una estocada de efectividad total, pues el toro sale rodado a morir… y el torero también, cayendo el burel sobre las piernas del maestro, de donde le tienen que extraer los peones tirando de él. 

De ahí a obtener la oreja de menos valor que se ha cosechado en Madrid en los últimos veinte años no hay nada, sólo la pañolada del señor Cano Seijo, de la que tendrá que rendir cuentas al Creador cuando llegue el día.

Fuente: Salmonetes

EL APUNTE: TACOS DE FIGURA

Por Paco Tijerina.

De muchos es conocida mi afición por la cocina, así que hoy utilicemos el espacio para preparar unos “tacos de figura”.

Y bien, para preparar “Tacos de figura” se requieren tres ingredientes: huevos, muchos huevos, pero también sesos y corazón; ninguno de los tres se puede obviar o suplantar, puede que halla más o menos de uno u otro, pero se requiere forzosamente de los tres cuando se desea preparar el platillo con verdad.

Huevos, que le dan el necesario valor al plato; sesos, que le permiten dotar a la receta de la necesaria claridad y corazón, elemento esencial, que le brinda el sentimiento y proyección.

Así, con una simple receta de cocina, se puede reseñar la actuación de hoy de Joselito Adame en Las Ventas.

Hay quienes ponderan los huevos del platillo y los pretenden convertir en el ingrediente único de la preparación, pero si en realidad queremos que se trate de una figura no basta con ello, se necesitan sesos y mucho corazón.

No nos ceguemos, reconozcamos el valor de una importante oreja, pero hasta ahí, porque de justicia y sin falsos nacionalismos debemos aceptar que el trofeo fue producto de un momento “efectista”, válido, pero no suficiente para cimentar un poderío.

¿Huevos? También los tiene José Tomás, Castella, Talavante o Roca Rey y en todos, todos, existen marcadas diferencias con lo realizado hoy por Joselito Adame.

No se trata de minimizar un logro, lo que pretendo es ubicar en su exacta dimensión lo conseguido.

José hoy estuvo, como ha estado otras veces, cumplió como siempre ha cumplido, cortó una oreja como las ha cortado en otras muchas ocasiones, pero no ha reventado Madrid y eso es lo que nos debería de preocupar y de ocupar.

Fuente: Burladerodos

Ocho con Ocho: ¡Cojones! Por Luis Ramón Carazo

El 29 de julio de 1934, en la plaza de Las Ventas del Espíritu Santo en Madrid se celebró un mano a mano circunstancial entre dos novilleros mexicanos; Luis Castro El Soldado y Lorenzo Garza, el tercer espada Cecilio Barral, herido se fue a la enfermería, tras lidiar al primero de la tarde.

Cuenta la historia que la novillada de Torre Abad, era desigual y resultó que en el segundo de la tarde, El Soldado a la hora de ejecutar la suerte suprema, sacó con tranquilidad su pañuelo de bolsillo y con él en la izquierda, la espada en la derecha, se volcó sobre el morrillo, para con una media lagartijera lograr que rodará el astado. Orejas y rabo, apoteosis.

En el cuarto de la tarde el regiomontano Garza cuando cuadró para ejecutar la suerte suprema, tiró la muleta y a cuerpo limpió citó para pinchar, tomó la muleta nuevamente, dio unos pases más después del pinchazo y entonces, con un gran volapié, cerró su actuación y enloqueció al público, recibió las dos orejas como premio y por ello posteriormente el 8 de agosto de ese mismo año en Madrid, actuaron en mano a mano, los dos mexicanos. Sopas.

Así se gestan las figuras y acudo al recuerdo muy conmovido por la torera actuación de Joselito Adame el 27 de mayo de 2017 con los esaboríos toros de El Torero, él como sus paisanos, en el siglo pasado o como lo hacía en sus tiempos de novillero y matador, Antonio José Galán en la suerte suprema, desdeñó la muleta para ejecutar un estocada fulminante, que hizo rodar sin puntilla al astado, para recibir una oreja que bien pudieron ser dos, si el presidente hubiera tomado en cuenta los bellos muletazos con la izquierda, algunos de frente que ejecutó nuestro paisano y por supuesto la hombrada en la suerte suprema.

En fin, seguramente en la próxima actuación Joselito buscará por donde se pueda, con los toros de Alcurrucén., salir por la Puerta Grande.

Si el título le ruboriza por favor leerlo en inglés y será un nombre; C. O. Jones o así me explicó hace años en Cleveland Ohio un querido maestro, jefe y amigo Len Arnoff que nos legó con sus otros dos colegas Ansoff y Ackoff, uno de los libros más importantes de Teoría de la Investigación de Operaciones, como diría el cómico mexicano Clavillazo ¡Nomás! Me dijo cenando, léelo y al decirlo en inglés se río de mi inocencia y entonces caí en cuenta del truco del lenguaje.

 
Y si, también Valente Arellano en su debut de novillero en La México aplicó la misma receta de ejecutar la suerte suprema a cuerpo limpio, para salir triunfador.

Pero regresando a Adame ¿Hasta cuándo los toreros españoles que tanto lo piden de compañero en México de cartel se enfrentarán a él en Europa? Aquí, para no ir muy lejos, como sucedió en Aguascalientes con el francés Castella, gracias a José, fue más público y así conserva caché, ahora les corresponde a ellos darle paso y en el ruedo ver de cual cuero salen más correas.

Y no lo digo por patriotero, ya es tiempo de hacer justicia para quién con cojones o C.O. Jones y mucha cabeza torera, demuestra que en México en el toreo también hace aire, y no solamente en Europa. 

Así vio la prensa la actuación de Joselito Adame en Las Ventas de Madrid


Joselito Adame ha cortado una oreja tras una vibrante faena al sexto de la tarde, que coronó con una estocada a cuerpo limpio, como alguna vez lo hiciera el Maestro Lorenzo Garza de novillero en Las Ventas.

A continuación les presentamos la opinión de la prensa acerca de la actuación del torero hidrocálido que hoy ha reafirmado ante los micrófonos del canal @Toros su título de figura con estas palabras: “He conseguido llegar a figura en mi país, ahora quiero serlo aquí”, reconocía el hidrocálido al terminar la tarde.

Habrá que reafirmarlo nuevamente José, pero deja ya la seriedad y la rigidez, regresa al toreo alegre y vistoso que tanto gusta.

Y por favor ya definite de una vez por todas, para que puedas llegar a ser esa gran  figura del toreo que muchos esperan.

Por El Guerra – De SOL y SOMBRA.

José Antonio del Moral para Toros en Libertad: Adame anduvo como siempre muy valiente, capaz y vulgar en sus formas. No del todo a gusto con el segundo toro que resultó manejable aunque echando la cara arriba al final de sus viajes hasta que, por fin, dejó de hacerlo en una templada ronda final de la faena por el lado derecho, inmediatamente antes de que el animal se rajara.

Algo mejor fue el cuarto tras mansear en varas aunque resultó soso. Adame anduvo bien sin mayores aditamentos en una faena demasiado larga aunque tuvo un final con templados medios muletazos sobre el lado derecho tras adornarse con trincheras y desdenes con la gente cansada del ya pesado epílogo. Aviso y estocada baja con descabello y silencio en los graderíos.

Arregló su tarde en el sexto que fue el más bonancible de la corrida. Un toro muy noble por el lado izquierdo, descubierto tras un comienzo de faena por estatuarios y un pase del desdén seguido de una caída del animal, echado sobre la arena. Pero a esta momentánea decepción le siguieron dos rondas por naturales de creciente factura, aislados muletazos diestros y una estocada que recetó tras tirar la muleta estando ya perfilado, de la que resultó feamente atropellado, pisoteado y caído bajo el peso de medio toro sobre las piernas que tuvo que ser sacado por las asistencias como el corcho de una botella e imagino que sufriendo no pocos traumatismos que, de momento, no le impidieron pasear la oreja que le pidieron apasionadamente los espectadores y concedieron de inmediato. El dramático entrar a matar o a morir caló grandemente en los tendidos finalmente agarrados al espectacular incidente para compensar el decepcionante espectáculo hasta ese momento.

Vicente Zabala para El Mundo: Cuajo y hondura tenía el cuarto, uno de los tres cinqueños de la corrida de El Torero, abiertos en los lotes. Noble, humillado y gazapón. Contado el empuje para salirse de los vuelos. Por ello Joselito Adame jugó con las distancias y las inercias en la primera mitad de la faena. Y después con la muleta más retrasada. Oficio y cabeza del mexicano. El toreo hilvanado más que ligado, mucho sitio y no poco metraje. Algo premiosa finalmente su labor.

Como último saltó al ruedo un sexto con cierta armonía. Y cierta clase en su escaso poder. Joselito Adame remontó un derrumbe inicial del domecq. A base del pulso de su izquierda. Los mejores muletazos de 120 minutos. Mucho temple en la palma de la mano. La gente regresó del limbo y se metió en la faena. A más los decibelios y los oles. Y a más con los ¡ayes! de las bernadinas ajustadas. De pronto, Joselito se desentendió de la muleta cuando perfilaba el volapié. Y como un hombre bala se lanzó entre los pitones espada en ristre. La escena de escalofrío. El pitonazo en la ingle brutal. Como la voltereta. Bestial como el espadazo. Antonio José Galán en la memoria. De la escena tremenda rodó el toro muerto encima del cuerpo de Adame. Puro macho, el cabrón. No había sangre tras el boquete de la taleguilla. La raza de México enarbolada como bandera. La oreja tan de ley como la plata de su país. Qué bestia.

Carlos Ilián para Marca: El final de la corrida ha sido el más inesperado, el más estrambótico y también el más heroíco en lo que llevamos de San Isidro. Sí, es que Joselito Adame entró a matar al sexto toro sin muleta, a cuerpo limpio, jugándosela. No tenía salida. Había que encunarse entre los pitones y hundir el acero. Ejecutó la suerte a cara y cruz y salió cara. Estocada fulminante y cogida inevitable, cayendo toro y torero a la vez. Adame debajo de la mole. Conmovió a la plaza y hubo oreja. Oreja a un gesto torero. No añado más. Ah, y hubo una tanda soberbia de naturales de frente a este mismo toro.

Patricia Navarron para La Razón: Un metro tenía de pitón a pitón el segundo, que se abrió la punta de las astas enseguida, pero le faltaba remate por detrás. Tuvo movilidad y nobleza después, aunque otra cosa era empujar de verdad detrás del engaño de Joselito Adame. La faena estaba condenada. Y así fue. Voluntariosa sin más. Mucha más historia tuvo dentro el cuarto, que fue noble y de buena condición, pero a pesar de la firmeza de la faena del torero mexicano la faena no conectó con el público y comenzó a pesar la falta de transmisión, la contundencia de la labor… No rodaba la tarde ni locos. Fue con el sexto con el que vimos a Joselito más relajado, más a gusto, más desprendido de tensiones. Tuvo el toro bondad y calidad aunque con el empuje justo. Quizá al natural llegó la mejor tanda, al final. Dentro de la corrección no conquistaba grandes glorias, pero apostó fuerte Adame y a matar o morir se desprendió de la muleta al entrar en la suerte suprema, resultó cogido, rota la taleguilla, hundió el acero y en tres segundos cayó el toro de manera fulminante, atrapando sobre sus patas al propio diestro al ser derribado. Todo muy volcánico, muy arrebatado, muy loco, aquella capacidad de salirse del guión hizo posible que paseara un trofeo. Y parecía imposible tal y como iba la tarde.

Adame había estoqueado a este ejemplar en sustitución de Franciso José Espada, cogido al entrar a matar al toro de su confirmación, sufriendo traumatismo craneoencefálico y traumatismo facial. Fue una cogida espeluznante. El muchacho había arriesgado para tapar dignamente una actuación trapacera con la muleta.

Dario Juárez Por el Piton Derecho: El protagonista a partes iguales con la dueña del hierro sería el diestro hidrocálido Joselito Adame. Todo sucedería al final, en el quinto de la lidia ordinaria, lidiado en sexto lugar. Aunque la suavidad no existió cuando llegó a la muleta, hay que decir que fue el único animal que se quiso emplear metiendo la cara pero sin ninguna emoción. Serían dos tandas de naturales con sólo tres buenos llevándolo atrás. El público, aburrido testigo, jaleaba cualquier detalle que se pudiera comentar, como el coger la muleta al vuelo cuando te desarma un toro, sin que toque la arena o silbar a dos culés que salían para ver la final de la Copa del Rey. Bernadinas ceñidas y un final sin lógica. Cuadre, engaño al suelo y a volar por los aires. Dejando, eso sí, una estocada entera que haría rodar sin puntilla a este Omaní al querer seguir cebándose con su matador. El sensacionalismo volvía a aflorar para conceder una oreja al no torear sino al tremendismo.

Antonio Lorca para El País: Joselito Adame mató tres toros y dijo no estar dispuesto a marcharse de vacío. Nada interesante realizó ante su primero, enclenque y soso, al que dio muchos pases ante la indiferencia general; otro toro inservible fue el que lidió por la cogida de Espada, parado y sin carácter; y el único que demostró algunas notas de nobleza fue el sexto.

Brindó al público, comenzó con estatuarios, y el animal se derrumbó en la arena. Siguió con la mano izquierda y algún muletazo destacó sobre la sosería general. Insistió el torero mexicano y dibujo finalmente cuatro naturales muy templados, que levantaron los ánimos y envalentonaron a su protagonista. Tanto es así que vio cercana la oreja y no se le ocurrió mejor treta que tirar la muleta y lanzarse sobre el morrillo del animal a pecho descubierto. Salió trompicado y se salvó de milagro de la cornada, pero tocó el triunfo con la mano. Benditas locuras de los toreros…

Cultoro: “Omani” llevaba por nombre el sexto de la tarde, el más armónico de la tarde. Óscar Bernal se encargó del tercio de varas del animal, al que lidió Miguel Martín. El toro respondió con clase ante el inicio por estatuarios de Adame, aunque no demasiada raza.

Buenas fueron las dos siguientes series por el pitón derecho, en las que el torero hidrocálido conectó con el tendido. Por el izquierdo fue el mexicano consiguiendo conectar cruzándose y si no embestía el animal sí lo hizo Adame. Por bernadinas finiquitó faena, arriesgando una barbaridad, y la sorpresa llegó cuando se tiró a matar sin muleta, consiguiendo a sangre y fuego una oreja. En tres segundos cayó el animal, echándose justo encima de Joselito Adame. Al calor de la afición paseó el premio.

EFE: El diestro mexicano Joselito Adame acabó cortando una oreja del último toro de la corrida de hoy de la feria de San Isidro después de que sorprendiera a todos tirándose a matar sin muleta, con tanto riesgo como éxito, en una escena que logró un gran impacto en los tendidos.

Iñigo Crespo para Aplausos: Oreja para Joselito Adame que encogió el corazon de Madrid con una estocada a ley entrando a matar sin muleta, tumbando al toro como una pelota, quedándose debajo del animal. Heroicidad del mexicano en Las Ventas. Esfuerzo sin mácula y sincero. Emoción contenida en Madrid. La faena frente a un animal manejable tuvo pasajes de templada ligazón, destacando los muletazos sobre la mano izquierda de frente. Valiente a carta cabal. Épica de Adame.

Rosario Pérez para El ABC: El mexicano ganó terreno con maestría en la bienvenida al más cuajado cuarto. Se atisbaba buen son en este «Oropéndolo» y el matador hidrocálido trató de amasarlo sobre la derecha en dos tandas de cierto eco. Cuando pasó a la zurda, el viaje era más corto por ese pitón. Adame buscó la templanza, se adornó con la trincherilla y la firma. En el regreso a la mano de escribir, no acabaron de encontrarse en un punto ni toro ni torero, ni las distancias ni el acople.

Adame, figura en México, no quería marcharse en blanco de la grisácea tarde y se creció con listeza en el último, que apuntó calidad por el pitón izquierdo. Estatuarios de aperitivo del hidrocálido, que se centró al natural con dos series de suavidad y calado, exprimiendo con oficio, técnica y temple la clase de «Omaní», con una a pies juntos con sabor. Claro que a un sector lo que más le entusiasmó fue cómo recogió las telas perdidas en las bernadinas… ¡Qué cosas! La sorpresa llegó cuando se desprendió de la muleta en la suerte suprema y se tiró a matar a cuerpo limpio, con el alma y el corazón desnudos. A lo Galán y lo Fandiño, enterró un espadazo a cuerpo limpio, un cuerpo que acabó con erosiones múltiples al ser pisoteado por el toro. La entrega del torero y la emotividad de la escena desataron la pañolada y se ganó una oreja al valor, como militar mayor del ruedo en la jornada de las Fuerzas Armadas.

Juan Diego Madueño para El Español: No había mucho más tiempo. La tarde se despeñaba. Algún natural suelto de Joselito Adame al sexto la sostenía en el filo, cruzándose ahora. De repente una pitada volvió las cabezas. Por una fila del ‘2’ desfilaban despreocupadas tres personas, dos hombres y una mujer: vestían camisetas del Barça. Las rayas verticales, la horterada del azul y el rojo, hicieron de imán y el abucheo fue tomando cuerpo hasta que alcanzaron el vomitorio. Adame seguía cruzándose. Sin prisa, el trío desapareció por los interiores de la plaza, recogiendo pitidos, gustándose, saludando, toreros, en definitiva. La chispa había saltado. Adame citó. Un ole recorrió la plaza, encendida. Habían arrancado los cinco minutos más extraños de la historia del toreo.

Tres naturales más, con el palillo recto, suavidad en el toque, redondearon la embestida del sexto, apagado, noblón, que se dejaba a su altura. Adame consintió primero y ahora recogía. Una ventolera sacudió el ambiente como en Sleepy Hollow. Volaban los programas de mano cuando Adame se colocó para las bernadinas. Hurtador, enorme, paletón, pasó muy cerca. Dos veces más. A la cuarta, el matador se venció. La bestia lo encontró, rebañando la chaquetilla, hurgando en el chaleco. De un cabezazo, Hurtador elevó la muleta, impulsada por el aire. Adame, ileso y en pie, la seguía con la mirada. Vi a Isco recogiendo un balón llovido. A Comanecci completando un ejercicio de suelo: la muleta le cayó en la mano, prendida del palillo, perfecta para torear. Había algunos con las manos en la cabeza. Un desprecio completó la acrobacia. Dos en uno. En el palco de prensa casi sacamos los carteles con la puntuación. Adame había entrado en un búcle heroico. La gente entusiasmada, exclamó. Perfilado para entrar a matar, tiró la muleta al suelo. A cuerpo limpio. Giraba la moneda cuando sólo la mano marcó al ojo. Hurtador marcó la pierna, directo a la ingle. La espada se enterró antes que el pitón. La punta perfiló la vida, arrancando la taleguilla y salió despedido el mexicano. El veneno del acero hizo efecto en Hurtador el tiempo que tardó en caer el matador. Tambaleándose, la fiera lo buscó. Pasó por encima y justo se derrumbó sobre el hombre, muerto, tieso. Adame manoteaba con las piernas enterradas en 580 kilos de carne inerte. Pedía ayuda. Sobre él ya no respiraba nada. Un banderillero lo sacó arrastrado mientras apuntillaban al toro, que descubrió el vientre y al hombre, que volvío al mundo. La oreja hizo desaparecer la cojera. La vuelta al ruedo fue felicísima.

Emilio Martínez para el Diario Criticó: Lo que son las cosas al mayor de la dinastía de los Adame se le habían escapado dos toros de posible triunfo y caminaba cuesta abajo en su primer cartel isidril. Sobre todo ante su segundo, ‘Oropéndolo’ un cinqueño serio y con gran fijeza y movilidad desde que salió y le puso en apuros con el capote. Y que en la flámula derrochó fijeza, casta y nobleza a partes iguales, ofreciendo sus orejas a un coletudo inspirado, que no fue el caso del mexicano, quien para no quedar más en evidencia, limitándose a aprovechar su viaje sin mando alguno, decidió acortar las distancias, que era todo lo contrario a lo que demandaba ‘Oropéndolo’.

Tampoco Joselito Adame supo sacar partido del anterior, que dio menos juego y entraba algo rebrincado al engaño, pero el coletudo no encontró el lugar mágico de las distancias y las querencias y volvió a fracasar. Sin embargo salió a por todas ante el que debía haber correspondido a Francisco José Espada, de menor calidad en su juego que ‘Oropéndolo’, pero al que fue sobando poco a poco y con el que brilló en templados redondos y naturales unidos con la rima de la ligazón. Y para el final se jugó las femorales con unas bernadinas de escalofrío cambiando el viaje del burel.

El cotarro, que ya había perdido casi la esperanza de ver algo artístico en la tarde, se entregó al mexicano. Y éste decidió apostar el todo por el todo despreciando la muleta y echándose sobre ‘Omaní’ a cuerpo limpo-‘¡pues puro macho!’- enterró el estoque aunque se quedó colgado de un pitón y en una escena tragicómica los dos, toro y torero, rodaron por la arena. 

El público, conmocionado, solicitó mayoritariamente la oreja –excesiva por los méritos muleteros- y el usía accedió.

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@Taurinisimos 111 – Feria de San Isidro, 2017. Gines Marín, Puerta Grande. Entrevista Luis Francisco Esplá.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 26 de Mayo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Producción Miguel Ramos. Operación Abraham Romero.

Actualidad Taurina. Plaza de Toros Monumental de Las Ventas, Madrid, San Isidro 2017. Semana Taurina.

Puerta Grande, Ginés Marín.

Faenas de Sebastián Castella, El Juli, Antonio Ferrera, Alejandro Talavante, Diego Ventura, Jesús Enrique Colombo. Toro “Hebrea” de Jandilla, vuelta al ruedo.

Enlace Jonathan Aguilera desde Madrid, Periodista Taurino.

Entrevista Luis Francisco Esplá con Luis Ramón Carazo.

Recuerdo. 1997 José Tomás y “Corchito” de Alcurrucén, Puerta Grande. XX Aniversario.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 2 de Junio de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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SAN MARCOS: TRIUNFOS ANTE UN ENCIERRO DE INSIGNIFICANTE PRESENCIA Y DESCASTADO DE LOS ENCINOS

José Adame.

Por Sergio Martín del Campo R.



Indigna y lástima que el sistema taurino mexicano (autoridades, apoderados, figuras y dueños de hierros, entre otros) se dobleguen borregunamente ante las abusivas imposiciones de los ases, sobre todo extranjeros.


Pocos boletos quedaron en los estanquillos de la Monumental, por lo que ésta, en sus escaños se anotó para las estadísticas casi un lleno con apenas dos manchas blancas leves en el departamento más económico.

La queretana dehesa de Los Encinos ha desafinado terriblemente con el resto de los bóvidos jugados en la anterior parte de la serie sanmarqueña al desembarcar sus dueños una partida de ungulados con escasa o nula seriedad. Fueron seis reses de modestas cajas y mal armadas en evalúo general. 

“La gordura no es trapío” es un concepto que muchos acaudalados titulares de divisas no entienden. Al salir el segundo los reclamos del público fueron elocuentes, así mismo, por la falta de casta, los pitos volaron por la atmósfera al ser arrastrados los despojos del segundo y quinto, dejándose escuchar tibias palmas al ser llevados con los carniceros el tercero y el sexto.

Un bicorne veleto, cortito y muy bajo le soltaron por delante a Sebastián Castella (palmas, oreja y palmas) para dar apertura a la fiesta. Y con él se desempeñó en una labor muy torera y de cierto interés, soportando las diligencias en su firmeza, mando y torería suma, resolviendo las casi desentrañables condiciones presentes: el viento que se manifestó y la sosería y pésimo estilo del adversario, sobre el cual estuvo el galo arrancándole muletazos de alto aprecio. Con la espada en mano ejecutó una estocada con habilidad y se vio luego certero al descabellar.

Si su segundo no fue repelido al invadir el redondel, fue por su gordura y su llamativo pelaje berrendo en cárdeno; pero era bajito y muy corto. Sin embargo, como tuviera clase y recorrido, a pesar del aire el extranjero se dio gusto corriéndole la mano templada y elegantemente por ambos cuernos hasta dar entidad a una buena y larga faena muletera a la que no supo sellar con el acero sino hasta el segundo viaje sepultando la espada tendida y algo caída y privándose de las orejas.

Un par de cuernitos inofensivos presentó el quinto; sin embargo, tuvo algo de calidad y recorrido al iniciar la lidia, y el diestro se destapó toreando bien y variadamente al desdoblar el percal; ya con la muleta se hizo tasar de decoroso pues el bóvido, luego de un par de series, se desmoronó por su evidente falta de casta para matar en su momento por los efectos de una estocada buena no sin antes señalar un pinchazo.

La inconformidad de la abundante clientela se hizo manifiesta del momento mismo en que el segundo apareció en el anillo evidenciando su falta de edad, según la apreciación visual de la misma. Incluso un grupo de sol emitió a Joselito Adame (pitos, oreja y dos orejas) el coro de ¡novillero, novillero! Para mayor mal de los pesares, el animal dicho fue soso y débil. En el centro de todo aquello, el espada local se puso voluntarioso, pero logró bien poco, acabándose de echarse encima al público al asestar un sartenazo asesino seguido de un pinchazo sin soltar el arma y dos descabellos.

Otro torillo sin trapío salió en cuarto turno; descastado y sin energía, por si se quiere saber más de él; sin embargo el de Aguascalientes tuvo los argumentos necesarios para encontrarle partido plantándose en el sitio y ondulando la sarga con suavidad, pulso y temple. Sin forzar el asunto entregó así una faena de macizo andamiaje, medido, variado y extenso puntualizada de una estocada trasera y desprendida a la que hubo de unir un certero descabello.

Cardenito y astiabierto fue el que cerró plaza, y como diera a entender cierta raza en su comportamiento, el coletudo le acogió con capa y muleta dando y dándose en resultado una faena variada con verónicas, saltilleras, pases en redondo sobre ambos flancos, forzados de pecho y desdenes, respectivamente sin faltar en su tauromaquia ya solidificada, apuntes de figura. Hecho el número mató en la espectacular y compleja suerte de recibir sepultando el alfanje en aceptable sitio y nuevamente acertando con la espada corta.

Fuente: Noticiero Taurino Mexicano

Lunes de @Taurinisimos 106 – Adiós a Palomo Linares. Sevilla y FNSM 2017. Indulto Jaral Peñas.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 24 de Abril de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Producción: Miguel Ramos @migue_ramoss.

Actualidad Taurina.

En la muerte de Sebastián Palomo “Linares” (1947-2017) Clip “Nuevo en esta Plaza” Palomo en la Pintura. Controversia con Paco Camino.

Análisis oreja de Joselito Adame en Sevilla 2017.

Toros en Aguascalientes – Feria Nacional de San Marcos 2017:

Faenas de Morante, Arturo Macías, Luis David Adame con la corrida de Villa Carmela.

Corrida de Begoña con Fabián Barba, Manzanares y “El Payo”.

Corrida de Jaral de Peñas y polémica por el Indulto de “Don Julio” por Diego Silveti. Triunfo de Roca Rey y faena de Arturo Saldívar.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 28 de Abril de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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