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El cordón umbilical: El Toro en México – Por el Bardo de la Taurina.

Pase natural de Adame al jabonero de Juan Pedro.

Por: El Bardo de la Taurina.

Acto I

No triunfar con la miel es tragar con la hiel.

Aunque mucho peor hubiese sido que Luis David Adame no le hubiese podido a sus toros en su presentación en este San Isidro, lo que sucedió el jueves pasado en el que Madrid le regaló una tarde apacible en lo climático, un cartel amable, unos toros con presencia sí, pero también sin fauces tiburoneras y uno de ellos, el primero del aguascalentense que era un guardián ligero de una retacería más flojas y desprendidas que la virginidad a los treinta, le ha endilgado tandas cortas y limpias que le receto el torero a un goloso de Juan Pedro Domecq, tan colaborador y tan educado que apenas reclamaba cuando el torero lo dejaba con hambre en cada capítulo de tres y remate.

Porque no llegaba el cuarto, el quinto, el sexto, que son los más complejos, los se dan con las espuelas de la ambición, tandas que nunca terminaron de romper o de calar hasta la médula ni por la derecha, ni por la izquierda, al grado que la gente coreo con más contundencia lo alegórico en lo complementario que en lo básico de los lados sólidos.

Luis David deberá de hacer un examen en el que tome conciencia que, si en verdad quiere ser alguien en este galimatías, ha llegado el momento del corte del cordón umbilical y que empiece a depender auténticamente de lo que sea capaz de hacer por sí mismo y a volar la inclusión en los carteles bajo el sistema combo, donde la base es el hermano mayor.

La reflexión es y será piedra angular del crecimiento de los hombres que tienen con qué saber en dónde están parados y hasta donde el engranaje les puede dar pa’ rodar pa’ lante, porque también se rueda pa’ atrás y a veces hay que cuestionarse ¿si a dónde se llegó, es el techo?

Y esto lo subrayo porque aquí ya se escucha que si no llegó el triunfo grande es porque Luis David toco su real nivel, en lo personal la opinión va en el sentido de la mesura que es la contraparte a las campanas del turrón y del badajo que escurre miel, y comienzo diciendo que el torero entró a la plaza de Las Ventas siendo el primogénito de uno que nació antes que él y hoy puede anunciarse simplemente como Luis David el que no necesita ya ser el remedo ese que irrespetuosamente lanza la montera por los vientos de las tolvaneras al momento del serio ritual del brindis, hoy debió de haber aprendido que con el percal se debe de ir al centro dejando las tablas pa’ los resguardos y las comodidades, también debe de saber que en esto el son, el ritmo, la duración y las pausas, las debe de imponer el torero, pa’ evitar que el toro al tercer muletazo este preguntando ¿Dónde está la sarga?

Y de una vez decir que en esto es tan importante el cite como el telar y si estos no se dan coordinados vienen los amontones, luego tendrá que saber que después de una faena corta pero sobria no caben las valentonadas de las temerarias Bernardinas que también son copia del consanguíneo

¡Ya! ¡A cortarse el cordón umbilical!

En fin, hoy solo son sensaciones las que debieron de haber sido tres llaves peludas y una cola larga con las que se estaría abriendo las puertas de las contrataciones, mas sin embargo ahora Luis David ganó el tenernos hablando de él, por lo que es él.

Acto II
Y ahora permítaseme constatar un hecho que entró dentro de lo extraño y que se suscitó el sábado inmediato, llevando como actuante a otro de los muchos de apellido Adame que se dedican a buscar sobresalir en esto de los capotazos y los muletazos, se trata de José Guadalupe, un toreador que en esto tiene más de veinte años y que fue anunciado dentro de la Feria de San Isidro con dos fechas que ya ocurrieron con el registro de que en la primera de ellas pues dejó ir un triunfo más rotundo que una zarzuela en plena calle de Alcalá.

No obstante, eso la gente dejándose llevar por la inercia que había provocado el hermano menor y de la que ya dimos cuenta, letras arriba, pues sintonizó las pantallas y se encontró con que el segundo toro de Alcurrucén que le correspondía al torero de Aguascalientes, México, traía prendidas las orejas con saliva indicando que con ellas podría abrirse la Puerta Grande sin ningún problema, salvo pa’ el toreador que como por acá se dice se le hizo bolas el engrudo y solito enterró, una vez más, cualquier ilusión.

Ante la decepción de lo que estábamos viendo y teniendo la glamorosa oferta de ver en otro canal la boda real del príncipe Harry & Meghan Markle, no en la Plaza de las Ventas sino en la capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor, donde el mano a mano terminó en Puerta Grande, pues en tropel abandonamos la trasmisión madrileña, ya después a través del compendio, de cómo vio la prensa madrileña a José Adame nos enteramos que al extranjero y al presidente don Jesús María Gómez Martin, les fue como piñata por una congregación de pifias las que después de una hemorragia que el espadachín le provocó al difunto vacuno, desencadenó uno de los abaratamientos más patéticos que se hayan vivido en el palco.

Moraleja.

Siempre será más sencillo ser reconocido dentro de la nobleza, que aspirar a ser una figura en el reino de los elegidos.

Twitter: @BardoTaurina.

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Así vio la prensa la actuación de Luis David Adame en Las Ventas

De SOL y SOMBRA – Luis Cuesta: Ombú no era un toro fácil, era un toro de triunfó, de esos que te dan, pero que también te pueden quitar del toreo.

Luis David Adame lo tenia claro desde que partió plaza y sabía que algunas veces las hechuras no mienten, quizás por eso desbordo ilusión con él jabonero de Juan Pedro Domecq y no desentonó ante un toro que era una maquina de embestir.

Falto quietud por momentos y quizás también faltó mando en la muleta de Luis David, pero sobro corazón y raza en el torero mexicano que se tiro a matar con mucha verdad y aunque dejo una estocada levemente caída, corto una oreja merecida de un toro qué para muchos era de dos.

Cuarenta y seis años después de la ultima puerta grande de Eloy Cavazos en Madrid, está sigue cerrada de momento para los toreros mexicanos.

El País – Antonio Lorca: Pero salió Ombú, un precioso toro jabonero, que empujó en el caballo, galopó en banderillas y llegó a la muleta con una movilidad y una clase excepcionales. No era un toro fiero, sino artista y nobilísimo, pero hondo y exigente en la muleta.

Luis David le cortó una oreja y se la ganó a pulso con entrega y pundonor. Lo recibió a la verónica, quitó por chicuelinas e inició el tercio final por estatuarios muy toreros, atornilladas las zapatillas en la arena, derecho como una vela y quieto como un poste. Ombú embistió largo y tendido, humilló y aguantó una faena larga con extrema bondad.

Luis David hizo lo que sabe y lo hizo bien con ilusión y fortaleza. No es un exquisito, pero se esforzó para estar al nivel de su oponente, objetivo harto difícil. Las tandas resultaron aceleradas, vistas y no vistas, y quedó la impresión de que el que mandó fue el toro, que repetía incansable una y otra vez. Espada en mano, se tiró sobre el morrillo y, aunque quedó caída, mereció la oreja por su encomiable decisión.

Quedaba la incógnita del sexto y la posibilidad de la puerta grande para el mexicano. Echó el resto, pero no pudo ser. Hizo un muy vistoso quite por zapopinas, volvió a brindar al respetable, inició la faena con un ceñido pase cambiado por la espalda, pero el toro desarrolló genio, acortó el viaje y deslució el sueño del muchacho.

El Mundo – Zabala de la Serna: Dormía la plaza en aquel sueño hasta que apareció Ombú. Qué nombre más rotundo para tanta belleza. Una pintura jabonera, un cromo de armonía veragüeña. El toro cincelado por Dios. Habitaba en su interior la bravura, la casta envuelta de calidad. De principio a fin con la boca cerrada. Ese tópico que se hacía verdad. La humillación cierta como el empleo en todas las suertes. Ombú en el caballo empujó con estilo y riñones. Como lo había hecho en el capote de Luis David Adame. En las templadas verónicas del saludo y en las arrebatadas chicuelinas de manos bajas, esa bravura de no hacer ruido. Deslizante y sedosa, sin una sola renuncia.

Adame brindó la ilusión al gentío. Ombú era una ilusión. Y se clavó LD por estatuarios. Sin rectificar un ápice las zapatillas. La resolución del pase del desprecio prendió de oles los tendidos. La primera tanda de derechazos sonó a ajuste. En las siguientes enganchó por delante la embestida dorada, la guió con largura, la sintió en la palma. Acinturado, encajado y ligado el mexicano. Tan seriecito y ordenado. Ombú viajaba en los flecos de la muleta, planeaba en modo avión. La faena tomaba cuerpo. Un molinete que nació con forma de trinchera y el pase de pecho cosido a ella, o a él, pegaron fuerte en el corazón de Madrid. Y, sin embargo, por la mano izquierda la cosa pasaba tibia. Ombú se daba igual pero los naturales no calaban con la misma intensidad. La clase del juampedro palpitaba. Luis David volvió a conectar con su diestra. Más seguro de su dote muletera. La arrucina trajo el eco de su tierra caliente. Otra vez el de pecho a la hombrera contraria como una bocanada de fuego. No quiso despedirse sin catar de nuevo la joya en su zurda. La ronda al natural de correcta propuesta, no más. El cierre fue un órdago a la grande. Por bernadinas ceñidas y, finalmente, con detalles de orfebre por bajo. Cuando agarró la espada, Ombú se cuadró con la fijeza de siempre. Unidas las manos incluso para la muerte. La boca cerrada a la espera del último aliento. Adame lo despenó con rectitud de vela. Una estocada cabal. Como la oreja. En el tránsito del arrastre al cielo de los grandes toros, Ombú provocó una ovación unánime.

No volvió la cara nunca Luis David con el grandón sexto. Con el hierro de Parladé. Un zamacuco basto. Que venía sin irse. Correoso. Bruto. Adame lo alegró por zapopinas sincronizadas. Y se la jugó con firmeza de hombre. Bragado y peleón. Un arrimón en toda regla. Madrid lo despidió con atronador reconocimiento.

Torodos- Barquerito: A pesar de ser corrida de abono se hizo sensible la presencia de un público no habitual. Como el de los domingos de San Isidro. Un público más impresionable. Cuando asomó el toro jabonero, muchos se quedaron con la boca abierta. La ovación cerrada en el arrastre fue unánime: los de los domingos y los de días de labor. Tirios y troyanos, toristas y no. Gran toro. Llevaba nombre exótico: Ombú. El árbol patrio de la Argentina. El árbol de la vasta Pampa malquerido de los gauchos pese a ser de mucha y buena sombra.

Pues este Ombú no paró de embestir, por una mano y la otra, de salida y en banderillas, en las rayas, en los medios y en el tercio también, y de hacerlo con un ritmo carísimo, descolgado a pesar de ser corto de cuello, humillando y repitiendo. No solo le entró a la gente por los ojos. Sino por que de verdad importa y toca el corazón.

Estar a la altura del toro sin demérito era más difícil de lo que pueda pensarse, porque el toro de carril no es necesariamente bravo. Aunque haya casos raros de bravura de carril, como la de este toro tan singular que fue protagonista de la corrida. Mejor dicho, coprotagonista, porque el menor de los hermanos Adame, Luis David, se echó adelante con una seguridad, un celo y un aplomo impropios de torero nuevo. Veinte añitos no más. Toreaba por primera vez en San Isidro como matador de alternativa -la confirmó el pasado otoño en el abono- y la cosa fue llegar y besar el santo, porque no perdonó ni un viaje, estuvo puesto sin vacilar -en la segunda raya, cuatro ceñidos estatuarios para abrir boca, cosidos con el natural y el de pecho- y no se anduvo con tiempos muertos ni pausas ni bromas.

Al platillo sin más, y ahí brotaron tres tandas en redondo, el toro en los vuelos bien traído, en línea o no, las tres ligadas muy en serio y bien abrochadas. El son de la faena bajó un poquito tras esa explosión primera. Hubo toreo con la zurda de quilates, pero no la tanda generosa que pone del revés el mundo. La última tanda en redondo fue más rehilada que ligada. Adame intercaló una arrucina de sorpresa y remató con ajustadas y apuradas bernadinas más aparatosas que precisas. Se fue tras la espada a reventar. Entera la estocada, tal vez algo atravesada, muerte lenta del toro. Casi las dos orejas, muchas banderas mexicanas y esa voz tan fiel que le pega un viva a Aguascalientes cada vez que torea uno de los Adame.

Con Luis David estuvo la gente hasta el último suspiro de la tarde, pero el sexto toro, del hierro de Parladé, negro zaino, acodado, levantado, fue la cruz de la moneda, se quedaba debajo, se revolvía y se defendía. Y no pudo ser completo el desenlace. Una versión feliz del quite del Zapopán después de picado el toro puso a la gente caliente. Y el remate de una serpentina, la primera de la feria.

Marca – Carlos Ilián: En tan pobre conjunto había sin embargo un tal Ombú, toro hondo y lustroso, soberbio en todo que dignificó su procedencia. Un toro de fijeza extraordinaria, de embestida por ambos pitones dejando un surco en el ruedo, templado, codicioso, de largo recorrido. Ujn toro para soñar el toreo. Enfrente se plantó el mexicano Luis David que nunca perdió la cara, que dentro de sus posibilidades estuvo a gusto, desde los estatuarios hasta los redondos muy ligados y los naturales desiguales. Era difícil estar a la altura del toro, pero el chaval mexicano, al menos, pasó con enorme dignidad ante semejante exigencia. Cortó una oreja. El toro era de rabo.

De Toros en Libertad – José Antonio del Moral: De la corrida de ayer, nos quedará la actuación del espada mexicano Luis David Adame, el segundo de los tres hermanos y, por lo que ayer pudimos apreciar, el más virtuoso de la familia azteca. Pronto será la máxima figura actual de los espadas mexicanos. Y si no, tiempo al tiempo. Ayer anduvo enorme por todos los conceptos con el toro ya mencionado y con el otro de su lote, peor en comportamiento, lo que no quitó un ápice de los grandes méritos que Luis David. De haber acertado pronto y bien con la espada con este sexto de la tarde, Luis David hubiera podido salir a hombros por la Puerta Grande de la primera plaza del mundo.

ABC – Andrés Amorós: Luis David, el segundo de los Adame, que brilló como novillero, lucha por abrirse paso como matador. Fue el triunfador en San Sebastián. Tiene condiciones, debe ir madurando. El tercero, un bonito jabonero, se llama «Ombú»: es el nombre del árbol patrio argentino; en guaraní, significa «bella sombra», porque es el único cobijo para los dulces sueños de los gauchos, en la pampa. (Curiosamente, se discute si es un árbol o una hierba grande: aunque llega a diez metros de alto, su tronco es medio hueco). Este «Ombú» da un juego excelente, aunque no le sobren las fuerzas; embiste con prontitud, alegría y nobleza. Luis David capotea vistoso; comienza por estatuarios, logra acoplarse en series buenas, llevándolo prendido a la muleta, muy lento; intercala una arrucina; las bernadinas finales son superfluas. Se vuelca, aunque la espada va al rincón: oreja. El sexto, de Parladé, más grande, da un juego distinto, transmite cierta emoción. Quita Luis David por zapopinas. Saluda Tomás López, en banderillas. Comienza la faena con un pase cambiado de escalofrío; se entrega, buscando redondear el éxito, pero el toro se queda cortísimo; a fuerza de tragar, saca algún muletazo.

Este segundo Adame se ha ganado el respeto de los aficionados. No debe abusar de los quites con el capote a la espalda (igual que Román): recuerden la belleza de la verónica… Ha tenido la fortuna de vivir un dulce sueño, a la sombra bella de un noble «Ombú».

La Razón- Patricia Navarro: Toro bravo, encastado y bueno, que exigía, porque tenía la embestida profunda y pedía que las cosas se le hicieran perfectas. Tuvo mérito todo, porque no era toro simplón sino importante. La faena se vivió con los tiempos templados, costó meterse en ella. De hecho, hubo que esperar a las bernardinas del final para que la cosa explosionara.

EFE – Paco Aguado: Esa solitaria oreja se antojó escaso premio no tanto a su voluntarioso trabajo sino en comparación con el aún mayor que el toro le puso en bandeja con la calidad, repetición y largo recorrido de sus embestidas, merecedoras de un toreo de más calado, hondura y reposo que el que encontraron en las manos del joven azteca.

El Español – Juan Diego Madueño: Inteligente Adame para no tirar demasiado, suave, templado; justo Ombú, con una embestida súper clase. Al natural no se confío Luis David en la primera tanda, se quedaba un poco debajo el toro. Había que llevarlo. Del gateo robó dos o tres. La arrucina elevó de nuevo la faena y ya mantuvo el vuelo hasta la siguiente tanda de naturales, esta vez sí, lo mejor.

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“Salvar el toreo. Esa es mi meta”: Luis David Adame

Un mexicano que frente a la elección de ser figura del toreo en su país o en España, elige España, “la madre tierra del toreo, donde se marcan más los tiempos y donde más ilusión me hace serlo”, comenta Luis David Adame.

Por Natalia Rivas.

«Salvar el toreo. Esa es la meta. Ser figura del toreo viene después» Así habla Luis David Adame, uno de esos toreros que esperan coger el relevo generacional y dar el golpe definitivo sobre la mesa.

Acompañado por Finito de Córdoba y Román, Luis David hará mañana su primer paseíllo como matador de toros en San Isidro, con un encierro de Juan Pedro Domecq y Parladé. Una fecha que, en palabras del mexicano, «marca mucho».

«Las empresas apuestan por los toreros que dan la cara y, al fin y al cabo, tienen suerte», asegura Luis David.

Y en este sentido Madrid es una plaza muy importante.

La competencia está presente día a día en la carrera por ese relevo. Por ello, es vital «mantener el paso», cuenta Luis David. «Estamos en un momento en el que los toreros tienen mucho nivel y es difícil mantener todos los días el mismo», continúa.

Luis David deja al aficionado la tarea de definir su toreo, pero se decanta por la pureza. Un mexicano que frente a la elección de ser figura del toreo en su país o en España, elige España, «la madre tierra del toreo, donde se marcan más los tiempos y donde más ilusión me hace», confiesa. Pero el diestro mexicano no sólo se enfrenta al toro. Hermano de una figura del toreo en México y máximo representante del toreo mexicano en España como es Joselito Adame, Luis David lidia la siguiente pregunta, entre risas, con un proverbio: «Las comparaciones son odiosas». Y es que, a pesar de dibujar tauromaquias completamente distintas, el hecho de tener un hermano dentro del escalafón te hace «responsabilizarte un poco más».

En activo a un lado y otro del charco, Luis David no es un torero de temporada, puesto que durante todo el año se viste de luces. Algo que él mismo clasifica como una ventaja. «Si no fuera por eso, en España me hubiera quedado parado tras tomar la alternativa. En este caso toreé en América alrededor de 15 corridas y llegué con un balance técnicamente mayor, empecé la temporada un poquito más tarde pero con más oficio», asegura.

Su próxima cita con San Isidro será el 31 de mayo en la Corrida de las Naciones. Una cita que «hace que cada país se sienta identificado con San Isidro».

Publicado en La Razón

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Fallas 2018: Gran corrida de toros de Alcurrucén y solo un trofeo

‘Economista’, un toro de bandera al que David Mora cortó una oreja. TESEO.

Por VICENTE SOBRINO.

Gran corrida de Alcurrucén; de cinco toros, dos de nota sobresaliente: el primero y, sobre todo, el cuarto; el segundo, de notable alto; y otros dos, tercero y sexto, que sin llegar a tan alto nivel, se ofrecieron y tuvieron su momento. El que cerró la función, precioso castaño albardado, aplaudido de salida, fue de más a menos hasta acabar apagado. Corrida con envoltorio y contenido. Seria, sin estridencias, armónica de hechuras, bien hecha. Todo con el lujo añadido de su gran juego en conjunto. El único pero, menor en este caso, fue la justeza de sus fuerzas. Aún así, el cuarto, que merece capitulo aparte, se empleó en varas con un empuje elegante y clase en el caballo. El resto cumplió en varas, sin más.

Ese cuarto toro, castaño claro de capa y fosco de cara, tuvo virtudes a pares y nones: transmisión, clase, poder de convocatoria. Transmisión al coger el engaño con ganas, impetuoso, calidad en su vuelo y viaje. En todo, el aire distinguido de los toros de sabor especial. Toro de bandera. Duró tanto como quiso un David Mora que lo puso todo en juego. Le bajó la mano, se tomó la confianza que le regaló el toro, aunque a la faena, ligerita a veces, le faltó ese punto definitivo para hablarle de tú a tú a tan gentil astado. Lo mejor de Mora, tanto en este como en el primero, se vio con el capote. Al gran cuarto, recibido con larga cambiada de rodillas, lo toreó con primor a la verónica, con la rúbrica de una media con los vuelos del capote barriendo la arena. Hubo más en ese cuarto: dos grandes pares de banderillas de Ángel Otero, reconocidos por el público, que le obligó a saludar. Tan gran toro, ese cuarto, pasó desapercibido para el palco que olvidó el pañuelo azul y solo se fijó en el blanco.

Si aquel cuarto toro fue el de la tarde —quizás el de la Feria— el que abrió plaza, a pesar de sus justas fuerzas, fue de gran calidad y fijeza. Toro que fue a más, que recuperó resuello a medida que la lidia avanzaba, y con el que Mora no terminó de acoplarse por el lado derecho, mientras que por el izquierdo hubo más seguridad. Dos series por este pitón, fue lo más redondo de un conjunto al que faltó una mayor confianza. Digamos que resultó una faena correcta, sin más. También hubo capote de lujo en Mora, que saludó al toro de salida con verónicas ganando terreno y el remate de media en el platillo. Dos toros con cuatro orejas; se llevaron tres al desolladero.

El segundo de la tarde, que fue al caballo con la cara alta y esperó algo en banderillas, rompió en toro de gran interés en la muleta. Impetuoso, con chispa, motor, de barrer con el hocico la arena y siempre emocionante. Un poco de embestir en ráfagas, si acaso, pero ráfagas de arrancadas retadoras. Lorenzo montó una faena seria, muy compuesta, de torero convencido. Pero le faltó también dar un paso definitivo. Tuvo seriedad, hubo muletazos buenos de verdad, más sueltos que ligados, mas le faltó la continuidad que pedía el toro. El quinto, remiendo de El Ventorrillo, rompió la armonía de la corrida. Con un trapío de menor alcance, fue a su aire distraído en los dos primeros tercios. Se frenó algo en la muleta y, sin tener clase, sí tuvo su partido. Lorenzo se reafirmó en su seguridad, al natural alcanzó cierto nivel, aunque la faena no acabara tampoco de prosperar.

Adame no terminó de ponerse de acuerdo con el tercero. El toro mansito del envío de Alcurrucén, que tras banderillas quiso atrincherarse en toriles. Adame anduvo animoso y valentón. Quiso imponer su lenguaje a un toro que entendía la lidia de otra manera y llegaron desacoples, y dos desarmes que emborronaron una sincera disposición. Toro de viaje más corto, pero muy claro. Las manoletinas finales tuvieron el efecto suficiente para que parte del tendido se le rindiera. El sexto, un precioso castaño albardado, escuchó la ovación de la gente al saltar a la arena. Empujó al caballo haciendo hilo en tablas y tuvo su partido. La faena de Adame tuvo la virtud de ponerle la muleta por pantalla, que el toro no viera otra cosa que la franela. De esta guisa logró los mejores momentos de un trasteo que, poco a poco, perdió vuelo. Las ideas en ese toro se le amontonaron, aunque no el ánimo, que siempre mantuvo por bandera. Una actitud valerosa y un toro que ante tanto trasiego desordenado acabó algo parado.

Impresión final: corrida de triunfo importante, que se marchó con las orejas puestas.

ALCURRUCÉN, VENTORRILLO / MORA, LORENZO, ADAME

Cinco toros de Alcurrucén y uno, el 5º, de El Ventorrillo, serios y bien presentados los titulares, de gran juego, y muy justo el remiendo, sin clase.

David Mora: pinchazo y estocada (saludos); estocada desprendida -aviso- (oreja).

Álvaro Lorenzo: pinchazo y estocada desprendida -aviso- (saludos); estocada trasera y desprendida perdiendo la muleta (palmas).

Luis David Adame: estocada caída (saludos); pinchazo y estocada (palmas).

Plaza de Valencia, 14 de marzo. 4ª de Fallas. Media entrada.

Publicado en El País

@Taurinisimos 147 – Andrés @RocaRey @ La México. Recuerdo de Curro Rivera y José María Luévano.

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El recuerdo de Curro Rivera y Luévano más la tarde de Roca Rey en México, eje de este @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 26 de Enero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018.

Corrida de La Joya para Diego Silveti, Roca Rey y Luis David Adame.

Faena de Roca Rey a “Cazador” de La Joya.

“El Juli” en Tlaxcala y Castella en León.

Recuerdo de José María Luévano y Curro Rivera en la Plaza México. Faenas a toros de La Soledad en 2009 e indulto a “Saltillero” de Campo Alegre en 1979.

Proyecciones y comentarios de cara al Aniversario LXII de la Plaza México.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 2 de Febrero de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

CARTELES: Plaza México, Temporada Grande 2017 – 2018, Segunda Parte – La Práctica Reincidente.

La oferta taurina en la Plaza México, ya instalada en la comodísima y reiterada programación, muestra la gestión como falta, ya no solo de taurinismo, sino de imaginación y, sobre todo, de categoría pues la actual administración está cerca de una gestión de Feria pero no de la altura de la historia e importancia de la Monumental México. Como dicen los americanos todo está hecho “in house” y cuidado de estar lejos del manto protector porque, como dijo el político aquel, es vivir en el error. Y en tal error, de no levantar este vuelo tan peligrosamente manejado, puede quedar la Afición por enésima vez.

Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Especial.

Sin Enrique Ponce. Sin José Tomás. Sin Manzanares.

Sí, con Juli y todo su andamiaje incluyendo a Su (lesa) Majestad, el Julipié.

El fierro viejo que tarde a tarde en La México consigue vender gracias a una Empresa que deja hacer y deja pasar, ya no digamos la combinación sino la confabulación del madrileño con Teófilo Gómez esa que de dos encierros a los que el madrileño enfrenta solo ha traído un toro bravo, “Abuelo” lidiado el 5 de febrero pasado al que no terminó de entender ni de cuajar.

Teniendo a Juli como base, arrastrando a Sergio Flores, quitando todo el sitio al toro, la segunda parte de la Temporada tiene como principio no mantener a la gente en la Plaza sino apostar a un muy relativo interés que no da seguimiento al mérito sino a la recomendación, al padrinazgo y, tristemente, al cacicazgo.

Por ello, los carteles son “in house”, anticipando disculpas por el chocante anglicismo.

Es decir, se vive dentro de la empresa o sus aliados, o se está en el error.

Por eso, tanta monotonía por eso tanta falta de imaginación, no puede haber inventiva donde de hay plantilla, troquel y plano. Si no, cuál es la razón de traer a Llaguno después del petardo del año pasado, lo mismo que a Garrido, Marín y Valadez. Tres nombres que dicen mucho menos que, por ejemplo, Urdiales, Ferrera, o Talavante.

Para ya no repetir los mencionados al principio.

Claro, al no encontrarse estos nombres, dijera Bardo de la Taurina, bajo el manto protector empresarial es impensable que la empresa logre innovar y, su conflicto de interés, dicta solo utilizar los recursos de casa, pagar sueldos de empleados en lugar de honorarios de profesionales taurinos. Es triste como hoy ver que la empresa no es creadora de ilusiones y concreciones taurinas, sino maquiladora de una muy simple puesta en escena.

Por ello sorprende como la omisión de no traer a Roca Rey ahora se intenta subsanar con dos corridas que son las dos más importantes, La Joya y Jaral de Peñas forzando la máquina por tercera ocasión en un mismo año. Qué habría sido de esta Temporada de haber tenido a Roca Rey en la parte anterior. Y qué será de Arturo Saldívar quien puede traer la respuesta y la válida oposición de un toreo de mayor imposición en todo aspecto.

No, se trajo a Valadez con Jaral. Ahora se le repite con Las Huertas.

Y una pena que la triunfadora de este año, Piedras Negras, sufra de nuevo la corta visión empresarial, claro, a cuenta de la Afición que esperaba la vuelta de la ganadería triunfadora.

Imposible.

Vivimos la época de una empresa baratera, de una empresa a la que no le alcanza, ya no solo lo presupuestario sino la cualidad de todo empresario taurino en la Plaza México: la creatividad, no mal entendida como la Corrida Guadalupana sino en el fundamento taurino.

Que de Algara a Herrerías (aunque Usted no lo crea) de Gaona a Curro Leal siempre ha marcado los mejores momentos de su administración. Vaya, ni el mínimo anuncio de algún homenaje a Juan Silveti Reynoso luego de su partida. No, no cabe el mínimo gesto de torería.

Y esto es lo que más nos preocupa

Esta administración no hace ningún esfuerzo por ofrecer lo que siempre ha sido la Temporada Grande, el muestrario mayor de lo más granado del toreo, eso que no es ni Garibay, ni José Adame (otra vez) ni Andy Cartagena y, mucho menos, Teófilo Gómez.

No obstante la aparición de Jerónimo de, mucha atención, Diego Sánchez no puede dejarse de lado que los dos triunfadores de la Temporada primaveral del año pasado, Barba y Silis no tienen cabida en carteles donde un torero como Luis David, en pleno tropezón, sin ya no digamos oreja, sin un paso firme y contundente en todo el año anterior en La México. O de Diego Silveti en la enésima oportunidad y de Macías de forma forzada, a cambio de no ver ya a “El Payo” sumido en una contrariedad alarmante.

Pesa la recomendación, no el mérito. De nuevo.

Y lo más grave. La omisión de las formas en la nueva empresa llega al extremo, tristemente reiterado, de borrar el cartel taurino, sepultar su tradición pictórica, su tradición artística y colocar en cambio la villamelona y simplona impresión de la foto, cuando la ilusión que encadena el arte pictórico respecto del espectáculo que se anuncia. Eliminar esto es mutilar una tradición.

Así las cosas.

El toro será el único que pueda poner el orden en un ambiente entreguista y poco reflexivo, un ambiente que no caminará si los encierros no se encuentran en la proporción de la categoría Plaza esa misma que ha sido mutilada por la agachona actitud de gente como Jesús Morales, el nombrado Juez, al que ya le preparemos el expediente administrativo correspondiente.

Las empresas taurinas en México bien pueden presumir de controlar autoridades a fin de no cumplir la mínima forma de tradición y de dominar voluntades que terminan en comparsa de la medianía.

Realmente esperamos, tal como su magnífica respuesta en años pasados y anteriormente esta misma Temporada (https://desolysombra.com/2017/12/26/comunicado-plaza-mexico-carteles-temporada-grande-2017-2018-segunda-parte/) sus comentarios a los carteles a continuación listados:

  1. DOMINGO 7de Enero: 6 Caparica, 6 para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín hijo, que confirma alternativa;
  2. DOMINGO 14 de Enero: 6 Arroyo Zarco, 6 para Ignacio Garibay, José Garrido y Diego Sánchez, que confirma alternativa;
  3. DOMINGO 21 de Enero: 6 La Joya, 6 para Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame;
  4. DOMINGO 28 de enero.- Toros de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín.
  5. DOMINGO 4 de Febrero, Primera Corrida del LXXII Aniversario: 6 Teófilo Gómez, 6 para Julián López “El Juli” y Sergio Flores, en Mano a Mano;
  6. LUNES 5 de Febrero: Corrida del LXXII Aniversario. 8 Jaral de Peñas, 8 para Sebastián Castella, Joselito Adame, Andrés Roca Rey y un triunfador (sic) y
  7. DOMINGO 11 de Febrero: Dos toros para rejones por designar para Andy Cartagena y 4 Jaral de Peñas, 4 para Arturo Macías y Leo Valadez.

Seguiremos atendiendo todos sus comentarios, con respeto y taurinismo, ya que solo la

Como lo dijimos hace un año, justamente, solo la Afición taurina puede devolver al espectáculo sus mejores virtudes.

Suerte para todos.

Twitter: @CaballoNegroII.

Plaza México: Carteles de Aniversario y Segunda Parte de la Temporada Grande 2017-2018 

Plaza México, Temporada Grande, llega la Segunda Parte.

En un momento, casi, inesperado, la Plaza México se decide, adelanta la suerte, suelta los carteles y deja la fórmula casi intacta, prácticamente repetitiva. Segundas partes, generalmente no son buenas,  muestran los defectos de las primeras si no se atienden las omisiones iniciales y principalmente si… no adelantemos, aquí dejamos el comunicado y el correspondiente análisis.

Por: Tauro Plaza MéxicoCOMUNICADO.

Siete corridas de toros conforman la segunda parte de la Temporada Grande 2017-2018 de la Plaza México, la cual iniciará el domingo 7 de enero y concluirá el 11 de febrero. De esta manera, TauroPlaza México presenta las combinaciones que logran reunir a un elenco de gran nivel.

Las combinaciones son las siguientes:

7 de enero.- Toros de Caparica para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín, que confirma alternativa.

14 de enero.- Toros de Arroyo Zarco para Ignacio Garibay, José Garrido y Diego Sánchez, que confirma alternativa.

21 de enero.-Toros de La Joya para Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame.

28 de enero.- Toros de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín.

4 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Teófilo Gómez para Julián López “El Juli” y  Sergio Flores en mano a mano.

5 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Jaral de Peñas para JerónimoSebastián Castella, Joselito Adame y Andrés Roca Rey.

11 de febrero.- Cuatro toros de Las Huertas y dos por designar para el rejoneador Andy Cartagena, Arturo Macías “El Cejas” y Leo Valadez.

Consulte la lista de precios para la presente temporada: Precios Boletos Temporada Grande 2017-2018

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¿Donde quedo la imaginación?

Por Juan Carlos Valadez.

Muy complicado parece que será este arranque del 2018 para la fiesta brava en México, pese a los pronósticos de optimismo de algunos periodistas -que por cierto hoy se encuentran en la nómina de la empresa de La Plaza México- y que han perdido toda su credibilidad.

En estos últimos dos años, la fiesta brava ha sufrido especialmente en la capital mexicana una grave crisis que ha afectado el entorno del espectáculo de manera grave, pero esto no sólo ha sucedido únicamente en la capital, también se ha extendido hacía el resto de la República y no existe, hasta la fecha, un plan realmente funcional para que la fiesta salga de esta situación de crisis severa, porque no hay que olvidar que la Plaza México es el eje central de la fiesta brava en nuestro país.

La actual empresa de la Plaza México con apenas dos temporadas al frente, ha sido un desastre y más que sembrar parece que esta cavando el futuro de la fiesta en un hoyo negro. Los números no mienten y la asistencia de público a los tendidos desde que Tauro Plaza asumió la dirección de la plaza ha caído a niveles alarmantes en comparación con otros años.

La mala gestión empresarial del binomio Baillères/Sordo ha sumido a la fiesta brava en la capital en apenas dos temporadas en la mediocridad y en la decadencia total, aunado esto a los constantes errores y experimentos administrativos que han cambiado la sensibilidad del público taurino capitalino, que poco a poco se está alejando de la plaza ante la poca calidad y verdad del espectáculo que se le ofrece.

Un gravisímo error de los actuales empresarios inversionistas ha sido poner en las manos de Antonio Barrera y Mario Zulaica entre otros personajes de menor peso el destino de la plaza, ya que con su falta de experiencia como empresarios han creado un proyecto que solo se enfoca en el “aquí y ahora”, y que sencillamente no tiene futuro.

Ambos grupos han puesto por delante sus intereses personales (con sus monopolios) entre otras cosas, y no se han dado cuenta que el aficionado ya cambio y se canso de tirar su dinero por migajas ante la falta de creatividad y talento en el diseño de sus temporadas.

Muestra de esto son las grandes ausencias de algunas de las máximas primeras figuras del toreo en la segunda parte de la temporada grande, en donde reina la mediocridad y el desconcierto en la conformación de los carteles.

Es de verdad una perdida de tiempo y dinero para el aficionado que le vuelvan a programar un mano a mano antinatural entre El Juli y Sergio Flores con toros de Teófilo Gómez, como aquel que sepultó la carrera de José Adame al inicio de la temporada.

¿Donde quedo la imaginación?

¿Donde están los nombres de Enrique Ponce, José María Manzanares, Alejandro Talavante, Miguel Ángel Perera, Juan José Padilla en su temporada del adiós, o Antonio Fererra entre los diestros extranjeros y ¿donde estan algunos otros nacionales como El Payo que triunfó en su primera actuación?

Faltan en verdad muchos nombres para que esta temporada sea de verdad grande.

Pero eso si, no pueden fallar en los carteles los Adames a los que el público de La Plaza México esta ya cansado de ver y no se explica en el caso específico de Luis David, como es que este regresa por una tercera ocasión, cuando fracaso estrepitosamente en sus dos primeras actuaciones. Lo de su hermano José es también ya un caso patológico.

¿Como explicar que se incluya tras una mala  actuación a Sebastián Castella (otro de sus poderdantes) el cinco de febrero en la corrida más imporante del año taurino mexicano y se quede fuera Enrique Ponce, quien es el máximo triunfador de la presente temporada o que se incluya en ese mismo cartel a Roca Rey? Cuando la realidad es que aún no sabemos lo que le va a deparar el destino al peruano en esta temporada y si lo juzgamos por sus pasadas actuaciónes en las últimas dos temporadas, aun no ha conseguido triunfar con fuerza  para poder estar en esa fecha.

Otro caso es el del español Ginés Marín que tuvo una abulica actuación en su pasada  comparecencia y para la segunda parte se le premia inexplicablemente con otra corrida.

En resumen el monopolio se impone y después de prácticamente dos temporadas con Tauro Plaza al frente de La México ahora si podemos decir que su gestión ha sido irregular, carente de gestas y detalles innovadores, además de que han perdido aficionados y de que sus festejos han estado plagados de carteles mediocres con hierros comerciales, que por su condición de mansos han provocado el hartazgo del público asistente.

Sin una autoridad que regule a la actual empresa, Tauro Plaza intenta operar la Monumental con el triunfalismo como estandarte y no con la seriedad, mientras que la poca afición verdadera está desencantada y desaparecida de la plaza, porque el binomio y sus operadores no acaban de encontrar la llave que le devuelva a la México el esplendor de antaño; ya que estos no han cubierto las expectativas anunciadas y prometidas.

Los resultados están a la vista y los números no mienten: Tauro Plaza no está a la altura ni responde con propuestas innovadoras plagadas de taurinísimo a la incertidumbre taurina actual que se vive en la capital mexicana y mientras está no haga un giro de 180º grados, la Plaza México seguirá cavando su tumba más rápido de lo que muchos pensarían.

La verdad no peca, pero incomoda.

Twitter: @Twittaurino.

Lunes @Taurinisimos 141 – PREVIO Corrida Guadalupana y Xajay @ La México.

Fervor taurino y guadalupano, hoy @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 4 de Diciembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018. Análisis Cuarta Corrida del Derecho de Apartado:

Toros de Xajay para Sebastián Castella, Sergio FloresGinés Marín y y Luis David Adame.

Toros en Teziutlán, 6 San Fermín, 6 para Jerónimo, Sebastián Castella y Fermín Rivera.

Clip: María Callas y “Habanera” Ópera Carmén de Georges Bizet.

José Tomas en La México, faenas a los toros “Tú y las Nubes” y “Palomo Querido” de Xajay el 29 de Noviembre de 2009.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo miércoles 13 de Diciembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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