Archivo de la categoría: Luis David Adame

Así vio la prensa la actuación de Luis David Adame en San Sebastián

Luis David Adame. Foto “Luis David” Twitter.

De SOL y SOMBRA.

Zabala de la Serna – El Mundo: Luis David Adame se dejó ir un lote de triunfo en la segunda tarde de la Semana Grande de San Sebastián.

De los Toros del Parralejo, el de mayor nota, mejor estilo y hechuras más armónicas, cayó en manos de Luis David. Guapo Molinero. Que ya de salida colocó su chata cara en las verónicas acinturadas y bien voladas del mexicano. Midió el castigo ante el aparente contado potencial. Sólo aparente. Porque se vino arriba. El galleo por chicuelinas y el quite por saltilleras alegraron a la parroquia. La faena fue de más a mucho menos. Desde el prólogo que nació con una arrucina extemporánea y murió con un pase del desdén pasando por el toreo fundamental. Los largos y ligados derechazos prometían pese a la escasez de reunión y embroque. La velocidad se mantuvo por encima del compromiso, cada vez menor. Tres naturales notables enseñaron lo que podía ser el toro -¡ese pitón!- y todo lo que no se aprovechó. Por fuera el torero, la colocación y el trazo. Unas bernadinas cambiadas como cierre y cortina de humo. La espada no arregló el entuerto. Y las mulillas arrastraron a Molinero íntegro.

En el lote de Luis David también entró otro buen toro, el último de la desigualona corrida. Bulló el capote del hidrocálido. En el saludo por verónicas y chicuelinas; en las rogerinas al paso; y en el malabarístico quite de Zapopán. No lo sangró apenas en el caballo. La apertura por cambiados puso la llamada de atención en la abundante labor. La bondadosa embestida le valió a Adame para desplegar una tauromaquia despegada y ramplona. Los circulares invertidos como máximo exponente de la creatividad… La embestida decreció en el kilométrico metraje. Normal. El broche por luquecinas y un desplante a cuerpo gentil. Todavía, después de tanto todo para nada (José Hierro) quiso matarlo en la suerte de recibir. La estocada fue finalmente al encuentro. Pasada y de muerte retardada. Dos descabellos; un aviso. El generoso público pretendió premiarle. Paseó la vuelta al ruedo Luis David con el gesto contrariado. El enfado sería por no desorejar de verdad un par de toros tan boyantes. Digo yo.

Carlos Ilián – MARCA: Como el año pasado el lote de El Parralejo se lo llevó el mexicano Luis David Adame y en su intento de aprovechar tan suculento manjar de bravura y buen estilo terminó por enredarse en dos faenas que fueron un auténtico tutti frutti. Utilizó los circulares invertidos y el cambio de mano para tapar lo que no hizo en el toreo fundamental. En el tercero corrió la mano en un natural larguísimo como homenaje a la clase del toro, pero fue solo un chispazo. En el sexto le pidieron la oreja después de dos intentos de descabello. El palco la negó.

Antonio Lorca – El País: Y no les anduvo a la zaga el mexicano Adame, muy variado con el capote, superficial como pocos con la muleta, acelerado en todo momento, bullanguero, deshilvanado y mal con los aceros. Trazó una buena verónica en el recibo a su primero, otras dos de calidad al sexto, y el público se divirtió -por primera y única vez en toda la tarde- con un quite por vistosas zapopinas. Es verdad, no obstante, que le pidieron la oreja del último con más pañuelos que los que se vieron en la petición para Curro Díaz; este la paseó y Luis David no. Habría que preguntarle al presidente…

Patricia Navarro – La Razón: «Molinero» sí que trajo al ruedo de San Sebastián cositas buenas. Fue bravo y encastado. Y repetidor. No pasaba por ahí como si nada, sí pasaba por ahí como si todo. Luis David intuyó lo que tenía delante, al menos en los primeros compases de la faena. La comenzó agudizando más el ingenio, con las arrucinas por la espalda y buscando el factor sorpresa, que el toreo fundamental, al que le costó llegar y construirlo. En ello se disipó la faena antes de hacerse fuerte. Sorprendió de nuevo con unas bernadinas al filo y una espada sin contundencia. Suavón fue el sexto. El lote se lo llevó el mexicano. Por lopecinas el quite. Temple en la muleta. Cuando quedaba todo que decir. Imprimió el torero suavidad, ante las repetidas arrancadas del animal, pero sin acabar de embrocarse con él, siempre en línea y resolviendo la falta de estructura de la faena con los socorridos circulares. Con la estocada… se fue la tarde.

COPE – Más que manejables, sino bravos y con claras posibilidades fueron los dos que compusieron el lote de Luis David, que salió decidido con ellos a repetir ese triunfo en el coso donostiarra que los dos astados le sirvieron en bandeja.

Desde que saludó al primero con una larga cambiada de rodillas, el mexicano bulló con el capote, tanto a la verónica como en los quites y galleos, llevando el engaño por delante o a la espalda, o incluso haciéndolo volar como en las vistosas zaponinas que le instrumentó al sexto. Quiso hacer de todo Luis David, aunque siempre con un punto de ligereza y ansiedad que fue de lo que tuvieron especialmente sus faenas de muleta, tanto al tercero, que se vino arriba en banderillas, como al sexto, que resultó tan noble que hasta pecó de cierta sosería. Ambos trasteos fueron variados, con muletazos y adornos de todas las marcas, como decían los clásicos, incluidos los repetidos y manidos circulares por la espalda, solo que al toreo fundamental del azteca le faltaron matices tan importantes para calar en el tendido como son el reposo, el ajuste y la sinceridad en los cites. De todas formas, a Luis David le pidieron la oreja del sexto con más fuerza que antes se había solicitado otra para Curro Díaz en el cuarto, sólo que esta vez el presidente, que antes se pasó de generoso, no tuvo el pañuelo tan suelto.

Andrés Amorós – ABC: Luis David, el segundo de los Adame, fue aquí el triunfador, el año pasado. Destaca por su facilidad y entrega (ha sufrido varios percances). Luce variedad con el capote en el tercero, apenas picado. El toro, encastado, se viene arriba en la muleta, embiste con prontitud y alegría, repite hasta atosigar al diestro: alterna lo clásico con lo efectista, en un trasteo desigual, mal rematado con la espada. Lancea vistoso en el último, quita por zapopinas. El toro embiste dormidito, le deja estar muy a gusto, ligar templados muletazos. Aunque el toro está parado, se empeña en citar a recibir y agarra la estocada pero falla con el descabello: petición no atendida por el presidente.

Twitter @Twittaurino

Anuncios

1ª FERIA DE SAN IGNACIO: Emilio de Justo hace el toreo y Adame II tiene una desconcertante actuación

Adame ha pasado por Azpeitia con más pena que gloria ante los santacolomas, dejando muchas dudas sobre su evolución.

El diestro extremeño Emilio de Justo cortó dos orejas tras cuajar a un buen toro de Ana Romero. Una oreja de peso para Juan del Álamo.

De SOL y SOMBRA.

El hierro de Ana Romero recogió tras el paseíllo el trofeo como mejor toro lidiado el pasado año. Se ovacionó de salida el trapío del cuarto toro de nombre “Mariguana”. Pero esas palmas se tornaron en pitos cuando el de Ana Romero perdió las manos y fue devuelto. El sobrero del mismo hierro fue un ejemplar importante por su casta y nobleza al que Emilio de Justo le realizó una faena por el pitón derecho con temple y clasicismo en los muletazos. Una gran serie final al natural a pies juntos fue el preámbulo a un epílogo coronado con una estocada casi entera el toro. Las dos orejas cayeron por clamor en los tendidos.

Con su primero de Justo escucho palmas.

Más pesado de kilos y con más empuje fue el encastado tercero. Luis David Adame anduvo discreto en los primeros tercios y después, con la muleta, anduvo algo eléctrico y apuradillo. Con la espada tampoco lo vio claro y escucho una marcada división de opiniones.

El sexto no estuvo sobrado de fuerzas y Luis David nuevamente naufrago ante un toro que desarrollo sentido. En resumen ha sido una mala tarde para Luis David, que después de Madrid y salvo algunas tardes en Francia, no consigue levantar el vuelo en España.

Una cosa si nos queda clara, los hermanos Adame por lo visto este año han decidió dividirse la rebanada del pastel, ya que ahora Adame II aparece en las ferias y carteles que antes eran de Adame I y así de esta manera están pudiendo torear un poco más, pero lamentablemente lo están haciendo sin mucho éxito y sin dejar la huella esperada. No cabe duda que el deseo y el oficio no siempre van de la mano.

También alterno Juan del Álamo quien si aprovecho las bondades del primero de su lote y le cortó una oreja de peso. En su segundo la suerte no le favoreció y simplemente cumplió.

FICHA DEL FESTEJO

Azpeitia (Guizpúcoa), domingo 29 de julio de 2018. 1ª de Feria. Tres cuartos de plaza.

Toros de Ana Romero, el cuarto como sobrero. Bien presentados, aunque de desiguales hechuras. De juego interesante por su casta. Destacaron el manejable segundo y el encastado y noble cuarto, ovacionado en el arrastre.

Emilio de Justo, palmas y dos orejas.

Juan del Alamo, oreja y saludos.

Luis David Adame, división tras aviso y leve división.

Twitter @Twittaurino

Istres: Cornada y triunfo de Luis David Adame

MOMENTO DE LA CORNADA SUFRIDA POR LUIS DAVID EN LA PLAZA DE ISTRES | JUSTINE MESSINA | @LUISDAVIDADAME.
MOMENTO DE LA CORNADA SUFRIDA POR LUIS DAVID EN LA PLAZA DE ISTRES | JUSTINE MESSINA | @LUISDAVIDADAME.

De SOL y SOMBRA.

Abrió plaza un toro de Jandilla que lidió con temple Antonio Ferrera en los primeros tercios. El toro no estuvo sobrado de fuerzas, por lo que el diestro tiró de pulso y mucho temple para no violentar al toro. Mató de una estocada y fue ovacionado.

El cuarto fue otro ejemplar enclasado pero al que le faltó chispa en el último tercio. Ferrera realizó una faena correcta por los dos lados, con fases muy limpias. Pero al conjunto le faltó coger vuelo por la escasa transmisión del toro de Jandilla. Mató de una estocada entera pero el toro tardó en caer, por lo que llegaron a sonar dos avisos. Aún así, Ferrera dio una vuelta al ruedo.

Sebastián Castella comenzó a cimentar su triunfo en Istres cortando una oreja a su primer oponente, al que recibió con verónicas de rodillas y al que quitó después por ajustadas chicuelinas. El diestro galo, que reaparecía tras su percance y triunfo en Las Ventas, toreó con firmeza y aguante a un toro noble y enclasado. Muy buenas tandas al natural y muy despaciosos los cambios de mano. Alargó la faena y tras un pinchazo, el premio quedó en un trofeo.

El quinto salió abanto pero se fue centrando a lo largo que transcurrió la lidia, terminando embistiendo con notable nobleza y profundidad. Castella se explayó en una faena muy completa, con naturales de largo trazo y redondos de ajustado compás. Una tanda final a izquierdas a pies juntos fue la más lograda. La estocada cayó caída pero no fue impedimiento para que Castella pasease las dos orejas del toro.

Luis David se mostró variado con el capote ante el tercer toro de Jandilla. El toro tuvo raza, buen son y mucha clase, lo que aprovechó el mexicano para trenzar una faena ligada en la que siempre dio mucha dimensión y largura a los muletazos por ambos pitones. Pese a un pinchazo previo a la estocada, paseó una oreja como recompensa.

Al sexto, el torero azteca le cuajó un precioso quite por zapopinas. Después, muleta en mano, Luis David toreó con templanza y largura a otro buen ejemplar de Jandilla. Expuso mucho el joven diestro, que epilogó su faena con unas ajustadas manoletinas y una estocada volcándose sobre el morillo de la que salió herido en el muslo. Le fueron condecidas las dos orejas.

Sebastián Castella no quiso salir a hombros por respeto a su compañero herido.

Parte Medico:

El diestro Luis David Adame ha resultado herido este domingo en la plaza de toros francesa de Istres cuando entraba a matar al sexto toro de la corrida de Jandilla.

El diestro azteca ha sufrido una cornada muy extensa en la cara externa del muslo derecho que ha afectado a varios músculos. La buena noticia es que pese a extensión de la herida, ésta ha sido limpia ya que el pitón no ha tocado ni venas ni arterias importantes.

Luis David ha sido intervenido en el misma enfermería de la plaza de toros de Istres y tras pasar por el hotel, ha emprendido rumbo a Madrid para ponerse en las próximas horas en manos del doctor Máximo García Padrós.

Publicado en COPE

Ocho con Ocho: Detalles Por Luis Ramón Carazo

En nuestro país el paso de Soñadores de Gloria sigue su cauce y varios novilleros tienen la oportunidad de enfrentarse al mejor maestro, que es el de negro o de otro pelaje que les permitirá evolucionar y a nosotros captar sus avances.

En La Florecita y en Los Azulejos por decir dos lugares cercanos a la capital del país, vemos sus posibilidades y por tanto ellos vienen marchando para cuando en septiembre próximo, los veamos con más bagaje, actuar en La México.

Mientras tanto en Madrid ya va caminando hacia su final y en la que ha prevalecido el tiempo de lluvia y por ello incluso hubo un festejo suspendido el del lunes 28 de mayo y en el que se iba a lidiar un encierro de Partido de Resina (antaño Pablo Romero) que entre otras cosas, provocó polémica pues hubo quien opinó que además de la lluvia la taquilla era muy floja y que por ello la manta protectora del ruedo no se colocó con antelación para paliar un ruedo que a la hora del festejo, era un lodazal.

Y vaya usted a saber, desde México dónde vemos los festejos por la pantalla nos es difícil aseverar si lo último anterior fue cierto, pero a la hora de la hora el ruedo estaba imposible y eso está fuera de discusión.

Previamente, hubo una anécdota que se gestó en el Vivero de Coyoacán dónde asiste a dar clases Pardete matador de toros mexicano en el retiro y quién fue a España para estar al lado del zaragozano Ricardo Torres, en la tarde del 28 de mayo en La Ventas; por azahares del destino cuando estaba preparándose el torero unos pocos días antes en una plaza de tientas, sufrió una fractura y se bajó del cartel que con tanta ilusión esperaba.

Fue sustituido Ricardo como sabemos, pero cuando no se puede no se puede dice el refrán y el festejo por el agua fue cancelado y ya sabremos si Ricardo, quién actúa muy poco recibe o no la oportunidad allí o en otra plaza en el futuro. Ya sabremos por Pardete en su regreso a México, los detalles.

La única tarde en la que estaba programado Enrique Ponce con Sebastián Castella y la confirmación de alternativa de Colombo, sirvió para que del arcano Enrique, tejiera lidiando una faena de aquellas en lo que lo importante no fue el natural o el pase con la derecha, sino el usar la muleta para lidiar a un marrajo, lástima que no fue acertado en la suerte suprema, hubiera sido importante lucir un trofeo en la mano, por su faena de gran cerebro el 30 de mayo al segundo de la tarde de Garcigrande y con el primero de Valdefresno esté más suave, estuvo en la misma tesitura.

Cómo muchos lo sabrán, ese día se fue en hombros Castella con una actuación en la que se jugó la piel literalmente y estuvo a punto estuvo de sufrir un grave percance, sin librarse de una dolorosa herida en cara lateral parte posterior del pie izquierdo, así como contusiones y erosiones múltiples.

Cuando ello ocurrió, la atinada actuación de Enrique lidiando de capote mientras su compañero decidía con gran arrojo, seguir en la faena, es como para recordarla cómo una lección de torería y compañerismo.

Y el 1 de junio de 2018 queda también en la memoria, la séptima actuación de Cayetano Rivera Ordoñez en Las Ventas por su capacidad histriónica, por arriesgar, por hacernos recordar que su estirpe taurina tiene raíces en los Dominguín, los Ordoñez, los Rivera y que sus genes lo impelen a tener detalles con el toro y sin él (como cuando pidió al alguacilillo que esperara para recibir un muy protestado trofeo) y luego cuando en su segundo astado, buscando salir en hombros, se fue a la puerta de toriles a pegar una larga.

Cayetano inició en su primero la faena por alto, sentado en el estribo, sacándose luego al animal al tercio, con gran empaque emocionó al público por ese brillante momento que luego completó con una serie por la derecha y una estocada entera para algunos asistentes de oreja, para otros no y por ello las protestas.

Y qué decir de Luis David Adame el 31 de mayo, dejó la estela de capacidad torera por todo lo alto y recordaremos ojala está feria de 2018 como la de su despegue, que así sea.

Pero que importan, lo memorable para algunos, son los detalles en las corridas de toros que permiten tejer historias como las que vimos en el transcurrir de estos días y que al final dan de que hablar, mientras en España cambian de presidente y mientras tanto en el ruedo suceden cosas que seguramente los taurinos enhebraremos con lo acontecido en la política de aquel país en alguna charla y si no al tiempo que es justiciero, me remito.

Se dirá, tal vez entre taurinos ¿Te acuerdas de cuando salió Mariano Rajoy y entró Pedro Sánchez? Claro fue el día en que Cayetano esperó a recibir una oreja por las protestas de muchos, el viernes 1 de junio de 2018 y al revés pudiera funcionar como muleta para recordarlo, ya veremos dijo un ciego, si estoy en lo cierto.

Corrida de las seis naciones: con Luis David, gana México.

Luis David en el derechazo al toro de El Pilar.

El venezolano Colombo también da una vuelta al ruedo en un deslucido encierro de El Pilar.

Por: Andrés Amorós. Madrid. Publicado en ww.abc.es

Un nuevo invento de Simón Casas: la corrida de «las seis naciones», con un diestro de cada una. No escasean las banderas nacionales, en los tendidos. Son seis toreros en distinta situación profesional: los tres primeros, Juan Bautista, Bolívar y Álamo, ya veteranos, sobre todo, los dos primeros; los otros tres, Galdós, Luis David y Colombo, recién llegados al escalafón de matadores. Recuerdo los versos de Cervantes: «Dicen que la variedad/ hace a la naturaleza;/ colma de gusto y belleza…» Desde hace 37 años no se celebra una corrida con seis toreros, en Las Ventas. Por desgracia, las reses de El Pilar-Moisés Fraile dan mal juego; además, varios diestros pinchan, escuchamos cinco avisos. Sólo Luis David y Colombo rozan el triunfo: se quedan en petición y vuelta.

El francés Juan Bautista ha pasado ya sin relieve dos tardes por la Feria. El primero hace pobre pelea en varas, aprieta a tablas, es muy deslucido. El diestro resuelve el problema con profesionalidad, sin brillo, y mata mal, yéndose.

El colombiano Luis Bolívar, ya veterano, dejó buena impresión en la Feria de Abril. Lidia bien y se luce en verónicas en el segundo, que galopa alegre hacia el caballo pero se cierne. Luis brinda a su país. En la primera serie, lo empala por la pierna y sufre una paliza, le arranca el corbatín. Sin amilanarse, logra naturales templados y derechazos con emoción pero el toro va a peor y mata caído.

El salmantino Juan del Álamo no ha repetido, en sus dos corridas, el éxito del año anterior. Al tercero, incierto, lo mete bien en la muleta, logra algunos derechazos lucidos pero el toro va a menos y la faena no cuaja.

El peruano Joaquín Galdós, que viene de triunfar en Granada, intenta acercarse al puesto de privilegio que ocupa su compatriota Roca Rey y que tan bueno ha sido para la Fiesta, en su país. El cuarto cumple mejor en varas. Galdós tiene una estética personal atractiva pero no logra imponer su mando, en un trasteo intermitente.

El mexicano Luis David cortó una oreja y dejó gran impresión con los toros de Juan Pedro. En el quinto, veleto, está muy firme y entregado, logra buenos muletazos mientras duran las embestidas, que es poco. Se vuelca en la estocada: petición.

Pitonazo en la cara

Colombo salió algo tocado de su confirmación de alternativa, la tarde anterior. Recibe al sexto con dos largas de rodillas; quita por chicuelinas de compás abierto (la absurda moda que trajo José Tomás). Banderillea espectacular, con facultades; cierra al quiebro, caído, y pone un cuarto par. El toro pega arreones, le da un pitonazo en la cara, como el gancho de un boxeador, Se sobrepone, y se entrega, con la espada: petición. Ha de madurar pero logra remontar, con mucha casta torera.

Un vecino, aragonés, me pasa esta nota: «Los toros del Pilar dicen/ que no quieren ser franceses,/ que ellos no son colombianos,/ ni siquiera salmantinos;/ no son toros peruanos;/ sólo, en parte, mexicanos/ y algo, venezolanos./ ¿Cuál es la nación taurina/ que eligen esos astados?/ No llegarán, yo me temo,/ a la de los toros bravos».

Twitter: @Abc_es.

Postdata. El Club Taurino de Londres acaba de premiar a Enrique Ponce. En el boletín del Club Taurino de Italia, se recogen las obras taurinas de un singular artista de Toscana, el escultor Silvano. En Las Ventas admiro una exposición de un pintor de auténtica categoría, el colombiano Diego Ramos… Podría seguir con más ejemplos. Como todo arte, la Tauromaquia es universal. A la vez, es seña de identidad española, en el mundo entero. Por eso luchan contra ella los mismos que quieren romper España: ya lo estamos comprobando.

RESUMEN DEL FESTEJO.

MONUMENTAL DE LAS VENTAS. Jueves, 31 de mayo de 2018. Vigésima cuarta corrida de San Isidro. Más de 15.000 espectadores. Toros del Pilar, inciertos y deslucidos.

JUAN BAUTISTA, de rioja y oro. Dos pinchazos, media atravesada y descabello (silencio).

LUIS BOLÍVAR, de carmín y oro. Estocada caída. Aviso (silencio).

JUAN DEL ÁLAMO, de blanco y plata. Dos pinchazos y estocada. Aviso (silencio).

JOAQUÍN GALDÓS, de azul marino y oro. Cuatro pinchazos, media y tres descabellos. Dos avisos (silencio).

LUIS DAVID ADAME, de canela y oro. Estocada (petición y vuelta).

JESÚS ENRIQUE COLOMBO, de teja y oro. Estocada trasera. Aviso (petición y vuelta al ruedo). Pasó a la enfermería con una contusión facial, con herida en la región mandibular derecha, de pronóstico leve.

El cordón umbilical: El Toro en México – Por el Bardo de la Taurina.

Pase natural de Adame al jabonero de Juan Pedro.

Por: El Bardo de la Taurina.

Acto I

No triunfar con la miel es tragar con la hiel.

Aunque mucho peor hubiese sido que Luis David Adame no le hubiese podido a sus toros en su presentación en este San Isidro, lo que sucedió el jueves pasado en el que Madrid le regaló una tarde apacible en lo climático, un cartel amable, unos toros con presencia sí, pero también sin fauces tiburoneras y uno de ellos, el primero del aguascalentense que era un guardián ligero de una retacería más flojas y desprendidas que la virginidad a los treinta, le ha endilgado tandas cortas y limpias que le receto el torero a un goloso de Juan Pedro Domecq, tan colaborador y tan educado que apenas reclamaba cuando el torero lo dejaba con hambre en cada capítulo de tres y remate.

Porque no llegaba el cuarto, el quinto, el sexto, que son los más complejos, los se dan con las espuelas de la ambición, tandas que nunca terminaron de romper o de calar hasta la médula ni por la derecha, ni por la izquierda, al grado que la gente coreo con más contundencia lo alegórico en lo complementario que en lo básico de los lados sólidos.

Luis David deberá de hacer un examen en el que tome conciencia que, si en verdad quiere ser alguien en este galimatías, ha llegado el momento del corte del cordón umbilical y que empiece a depender auténticamente de lo que sea capaz de hacer por sí mismo y a volar la inclusión en los carteles bajo el sistema combo, donde la base es el hermano mayor.

La reflexión es y será piedra angular del crecimiento de los hombres que tienen con qué saber en dónde están parados y hasta donde el engranaje les puede dar pa’ rodar pa’ lante, porque también se rueda pa’ atrás y a veces hay que cuestionarse ¿si a dónde se llegó, es el techo?

Y esto lo subrayo porque aquí ya se escucha que si no llegó el triunfo grande es porque Luis David toco su real nivel, en lo personal la opinión va en el sentido de la mesura que es la contraparte a las campanas del turrón y del badajo que escurre miel, y comienzo diciendo que el torero entró a la plaza de Las Ventas siendo el primogénito de uno que nació antes que él y hoy puede anunciarse simplemente como Luis David el que no necesita ya ser el remedo ese que irrespetuosamente lanza la montera por los vientos de las tolvaneras al momento del serio ritual del brindis, hoy debió de haber aprendido que con el percal se debe de ir al centro dejando las tablas pa’ los resguardos y las comodidades, también debe de saber que en esto el son, el ritmo, la duración y las pausas, las debe de imponer el torero, pa’ evitar que el toro al tercer muletazo este preguntando ¿Dónde está la sarga?

Y de una vez decir que en esto es tan importante el cite como el telar y si estos no se dan coordinados vienen los amontones, luego tendrá que saber que después de una faena corta pero sobria no caben las valentonadas de las temerarias Bernardinas que también son copia del consanguíneo

¡Ya! ¡A cortarse el cordón umbilical!

En fin, hoy solo son sensaciones las que debieron de haber sido tres llaves peludas y una cola larga con las que se estaría abriendo las puertas de las contrataciones, mas sin embargo ahora Luis David ganó el tenernos hablando de él, por lo que es él.

Acto II
Y ahora permítaseme constatar un hecho que entró dentro de lo extraño y que se suscitó el sábado inmediato, llevando como actuante a otro de los muchos de apellido Adame que se dedican a buscar sobresalir en esto de los capotazos y los muletazos, se trata de José Guadalupe, un toreador que en esto tiene más de veinte años y que fue anunciado dentro de la Feria de San Isidro con dos fechas que ya ocurrieron con el registro de que en la primera de ellas pues dejó ir un triunfo más rotundo que una zarzuela en plena calle de Alcalá.

No obstante, eso la gente dejándose llevar por la inercia que había provocado el hermano menor y de la que ya dimos cuenta, letras arriba, pues sintonizó las pantallas y se encontró con que el segundo toro de Alcurrucén que le correspondía al torero de Aguascalientes, México, traía prendidas las orejas con saliva indicando que con ellas podría abrirse la Puerta Grande sin ningún problema, salvo pa’ el toreador que como por acá se dice se le hizo bolas el engrudo y solito enterró, una vez más, cualquier ilusión.

Ante la decepción de lo que estábamos viendo y teniendo la glamorosa oferta de ver en otro canal la boda real del príncipe Harry & Meghan Markle, no en la Plaza de las Ventas sino en la capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor, donde el mano a mano terminó en Puerta Grande, pues en tropel abandonamos la trasmisión madrileña, ya después a través del compendio, de cómo vio la prensa madrileña a José Adame nos enteramos que al extranjero y al presidente don Jesús María Gómez Martin, les fue como piñata por una congregación de pifias las que después de una hemorragia que el espadachín le provocó al difunto vacuno, desencadenó uno de los abaratamientos más patéticos que se hayan vivido en el palco.

Moraleja.

Siempre será más sencillo ser reconocido dentro de la nobleza, que aspirar a ser una figura en el reino de los elegidos.

Twitter: @BardoTaurina.

Así vio la prensa la actuación de Luis David Adame en Las Ventas

De SOL y SOMBRA – Luis Cuesta: Ombú no era un toro fácil, era un toro de triunfó, de esos que te dan, pero que también te pueden quitar del toreo.

Luis David Adame lo tenia claro desde que partió plaza y sabía que algunas veces las hechuras no mienten, quizás por eso desbordo ilusión con él jabonero de Juan Pedro Domecq y no desentonó ante un toro que era una maquina de embestir.

Falto quietud por momentos y quizás también faltó mando en la muleta de Luis David, pero sobro corazón y raza en el torero mexicano que se tiro a matar con mucha verdad y aunque dejo una estocada levemente caída, corto una oreja merecida de un toro qué para muchos era de dos.

Cuarenta y seis años después de la ultima puerta grande de Eloy Cavazos en Madrid, está sigue cerrada de momento para los toreros mexicanos.

El País – Antonio Lorca: Pero salió Ombú, un precioso toro jabonero, que empujó en el caballo, galopó en banderillas y llegó a la muleta con una movilidad y una clase excepcionales. No era un toro fiero, sino artista y nobilísimo, pero hondo y exigente en la muleta.

Luis David le cortó una oreja y se la ganó a pulso con entrega y pundonor. Lo recibió a la verónica, quitó por chicuelinas e inició el tercio final por estatuarios muy toreros, atornilladas las zapatillas en la arena, derecho como una vela y quieto como un poste. Ombú embistió largo y tendido, humilló y aguantó una faena larga con extrema bondad.

Luis David hizo lo que sabe y lo hizo bien con ilusión y fortaleza. No es un exquisito, pero se esforzó para estar al nivel de su oponente, objetivo harto difícil. Las tandas resultaron aceleradas, vistas y no vistas, y quedó la impresión de que el que mandó fue el toro, que repetía incansable una y otra vez. Espada en mano, se tiró sobre el morrillo y, aunque quedó caída, mereció la oreja por su encomiable decisión.

Quedaba la incógnita del sexto y la posibilidad de la puerta grande para el mexicano. Echó el resto, pero no pudo ser. Hizo un muy vistoso quite por zapopinas, volvió a brindar al respetable, inició la faena con un ceñido pase cambiado por la espalda, pero el toro desarrolló genio, acortó el viaje y deslució el sueño del muchacho.

El Mundo – Zabala de la Serna: Dormía la plaza en aquel sueño hasta que apareció Ombú. Qué nombre más rotundo para tanta belleza. Una pintura jabonera, un cromo de armonía veragüeña. El toro cincelado por Dios. Habitaba en su interior la bravura, la casta envuelta de calidad. De principio a fin con la boca cerrada. Ese tópico que se hacía verdad. La humillación cierta como el empleo en todas las suertes. Ombú en el caballo empujó con estilo y riñones. Como lo había hecho en el capote de Luis David Adame. En las templadas verónicas del saludo y en las arrebatadas chicuelinas de manos bajas, esa bravura de no hacer ruido. Deslizante y sedosa, sin una sola renuncia.

Adame brindó la ilusión al gentío. Ombú era una ilusión. Y se clavó LD por estatuarios. Sin rectificar un ápice las zapatillas. La resolución del pase del desprecio prendió de oles los tendidos. La primera tanda de derechazos sonó a ajuste. En las siguientes enganchó por delante la embestida dorada, la guió con largura, la sintió en la palma. Acinturado, encajado y ligado el mexicano. Tan seriecito y ordenado. Ombú viajaba en los flecos de la muleta, planeaba en modo avión. La faena tomaba cuerpo. Un molinete que nació con forma de trinchera y el pase de pecho cosido a ella, o a él, pegaron fuerte en el corazón de Madrid. Y, sin embargo, por la mano izquierda la cosa pasaba tibia. Ombú se daba igual pero los naturales no calaban con la misma intensidad. La clase del juampedro palpitaba. Luis David volvió a conectar con su diestra. Más seguro de su dote muletera. La arrucina trajo el eco de su tierra caliente. Otra vez el de pecho a la hombrera contraria como una bocanada de fuego. No quiso despedirse sin catar de nuevo la joya en su zurda. La ronda al natural de correcta propuesta, no más. El cierre fue un órdago a la grande. Por bernadinas ceñidas y, finalmente, con detalles de orfebre por bajo. Cuando agarró la espada, Ombú se cuadró con la fijeza de siempre. Unidas las manos incluso para la muerte. La boca cerrada a la espera del último aliento. Adame lo despenó con rectitud de vela. Una estocada cabal. Como la oreja. En el tránsito del arrastre al cielo de los grandes toros, Ombú provocó una ovación unánime.

No volvió la cara nunca Luis David con el grandón sexto. Con el hierro de Parladé. Un zamacuco basto. Que venía sin irse. Correoso. Bruto. Adame lo alegró por zapopinas sincronizadas. Y se la jugó con firmeza de hombre. Bragado y peleón. Un arrimón en toda regla. Madrid lo despidió con atronador reconocimiento.

Torodos- Barquerito: A pesar de ser corrida de abono se hizo sensible la presencia de un público no habitual. Como el de los domingos de San Isidro. Un público más impresionable. Cuando asomó el toro jabonero, muchos se quedaron con la boca abierta. La ovación cerrada en el arrastre fue unánime: los de los domingos y los de días de labor. Tirios y troyanos, toristas y no. Gran toro. Llevaba nombre exótico: Ombú. El árbol patrio de la Argentina. El árbol de la vasta Pampa malquerido de los gauchos pese a ser de mucha y buena sombra.

Pues este Ombú no paró de embestir, por una mano y la otra, de salida y en banderillas, en las rayas, en los medios y en el tercio también, y de hacerlo con un ritmo carísimo, descolgado a pesar de ser corto de cuello, humillando y repitiendo. No solo le entró a la gente por los ojos. Sino por que de verdad importa y toca el corazón.

Estar a la altura del toro sin demérito era más difícil de lo que pueda pensarse, porque el toro de carril no es necesariamente bravo. Aunque haya casos raros de bravura de carril, como la de este toro tan singular que fue protagonista de la corrida. Mejor dicho, coprotagonista, porque el menor de los hermanos Adame, Luis David, se echó adelante con una seguridad, un celo y un aplomo impropios de torero nuevo. Veinte añitos no más. Toreaba por primera vez en San Isidro como matador de alternativa -la confirmó el pasado otoño en el abono- y la cosa fue llegar y besar el santo, porque no perdonó ni un viaje, estuvo puesto sin vacilar -en la segunda raya, cuatro ceñidos estatuarios para abrir boca, cosidos con el natural y el de pecho- y no se anduvo con tiempos muertos ni pausas ni bromas.

Al platillo sin más, y ahí brotaron tres tandas en redondo, el toro en los vuelos bien traído, en línea o no, las tres ligadas muy en serio y bien abrochadas. El son de la faena bajó un poquito tras esa explosión primera. Hubo toreo con la zurda de quilates, pero no la tanda generosa que pone del revés el mundo. La última tanda en redondo fue más rehilada que ligada. Adame intercaló una arrucina de sorpresa y remató con ajustadas y apuradas bernadinas más aparatosas que precisas. Se fue tras la espada a reventar. Entera la estocada, tal vez algo atravesada, muerte lenta del toro. Casi las dos orejas, muchas banderas mexicanas y esa voz tan fiel que le pega un viva a Aguascalientes cada vez que torea uno de los Adame.

Con Luis David estuvo la gente hasta el último suspiro de la tarde, pero el sexto toro, del hierro de Parladé, negro zaino, acodado, levantado, fue la cruz de la moneda, se quedaba debajo, se revolvía y se defendía. Y no pudo ser completo el desenlace. Una versión feliz del quite del Zapopán después de picado el toro puso a la gente caliente. Y el remate de una serpentina, la primera de la feria.

Marca – Carlos Ilián: En tan pobre conjunto había sin embargo un tal Ombú, toro hondo y lustroso, soberbio en todo que dignificó su procedencia. Un toro de fijeza extraordinaria, de embestida por ambos pitones dejando un surco en el ruedo, templado, codicioso, de largo recorrido. Ujn toro para soñar el toreo. Enfrente se plantó el mexicano Luis David que nunca perdió la cara, que dentro de sus posibilidades estuvo a gusto, desde los estatuarios hasta los redondos muy ligados y los naturales desiguales. Era difícil estar a la altura del toro, pero el chaval mexicano, al menos, pasó con enorme dignidad ante semejante exigencia. Cortó una oreja. El toro era de rabo.

De Toros en Libertad – José Antonio del Moral: De la corrida de ayer, nos quedará la actuación del espada mexicano Luis David Adame, el segundo de los tres hermanos y, por lo que ayer pudimos apreciar, el más virtuoso de la familia azteca. Pronto será la máxima figura actual de los espadas mexicanos. Y si no, tiempo al tiempo. Ayer anduvo enorme por todos los conceptos con el toro ya mencionado y con el otro de su lote, peor en comportamiento, lo que no quitó un ápice de los grandes méritos que Luis David. De haber acertado pronto y bien con la espada con este sexto de la tarde, Luis David hubiera podido salir a hombros por la Puerta Grande de la primera plaza del mundo.

ABC – Andrés Amorós: Luis David, el segundo de los Adame, que brilló como novillero, lucha por abrirse paso como matador. Fue el triunfador en San Sebastián. Tiene condiciones, debe ir madurando. El tercero, un bonito jabonero, se llama «Ombú»: es el nombre del árbol patrio argentino; en guaraní, significa «bella sombra», porque es el único cobijo para los dulces sueños de los gauchos, en la pampa. (Curiosamente, se discute si es un árbol o una hierba grande: aunque llega a diez metros de alto, su tronco es medio hueco). Este «Ombú» da un juego excelente, aunque no le sobren las fuerzas; embiste con prontitud, alegría y nobleza. Luis David capotea vistoso; comienza por estatuarios, logra acoplarse en series buenas, llevándolo prendido a la muleta, muy lento; intercala una arrucina; las bernadinas finales son superfluas. Se vuelca, aunque la espada va al rincón: oreja. El sexto, de Parladé, más grande, da un juego distinto, transmite cierta emoción. Quita Luis David por zapopinas. Saluda Tomás López, en banderillas. Comienza la faena con un pase cambiado de escalofrío; se entrega, buscando redondear el éxito, pero el toro se queda cortísimo; a fuerza de tragar, saca algún muletazo.

Este segundo Adame se ha ganado el respeto de los aficionados. No debe abusar de los quites con el capote a la espalda (igual que Román): recuerden la belleza de la verónica… Ha tenido la fortuna de vivir un dulce sueño, a la sombra bella de un noble «Ombú».

La Razón- Patricia Navarro: Toro bravo, encastado y bueno, que exigía, porque tenía la embestida profunda y pedía que las cosas se le hicieran perfectas. Tuvo mérito todo, porque no era toro simplón sino importante. La faena se vivió con los tiempos templados, costó meterse en ella. De hecho, hubo que esperar a las bernardinas del final para que la cosa explosionara.

EFE – Paco Aguado: Esa solitaria oreja se antojó escaso premio no tanto a su voluntarioso trabajo sino en comparación con el aún mayor que el toro le puso en bandeja con la calidad, repetición y largo recorrido de sus embestidas, merecedoras de un toreo de más calado, hondura y reposo que el que encontraron en las manos del joven azteca.

El Español – Juan Diego Madueño: Inteligente Adame para no tirar demasiado, suave, templado; justo Ombú, con una embestida súper clase. Al natural no se confío Luis David en la primera tanda, se quedaba un poco debajo el toro. Había que llevarlo. Del gateo robó dos o tres. La arrucina elevó de nuevo la faena y ya mantuvo el vuelo hasta la siguiente tanda de naturales, esta vez sí, lo mejor.

Twitter @Twittaurino

“Salvar el toreo. Esa es mi meta”: Luis David Adame

Un mexicano que frente a la elección de ser figura del toreo en su país o en España, elige España, “la madre tierra del toreo, donde se marcan más los tiempos y donde más ilusión me hace serlo”, comenta Luis David Adame.

Por Natalia Rivas.

«Salvar el toreo. Esa es la meta. Ser figura del toreo viene después» Así habla Luis David Adame, uno de esos toreros que esperan coger el relevo generacional y dar el golpe definitivo sobre la mesa.

Acompañado por Finito de Córdoba y Román, Luis David hará mañana su primer paseíllo como matador de toros en San Isidro, con un encierro de Juan Pedro Domecq y Parladé. Una fecha que, en palabras del mexicano, «marca mucho».

«Las empresas apuestan por los toreros que dan la cara y, al fin y al cabo, tienen suerte», asegura Luis David.

Y en este sentido Madrid es una plaza muy importante.

La competencia está presente día a día en la carrera por ese relevo. Por ello, es vital «mantener el paso», cuenta Luis David. «Estamos en un momento en el que los toreros tienen mucho nivel y es difícil mantener todos los días el mismo», continúa.

Luis David deja al aficionado la tarea de definir su toreo, pero se decanta por la pureza. Un mexicano que frente a la elección de ser figura del toreo en su país o en España, elige España, «la madre tierra del toreo, donde se marcan más los tiempos y donde más ilusión me hace», confiesa. Pero el diestro mexicano no sólo se enfrenta al toro. Hermano de una figura del toreo en México y máximo representante del toreo mexicano en España como es Joselito Adame, Luis David lidia la siguiente pregunta, entre risas, con un proverbio: «Las comparaciones son odiosas». Y es que, a pesar de dibujar tauromaquias completamente distintas, el hecho de tener un hermano dentro del escalafón te hace «responsabilizarte un poco más».

En activo a un lado y otro del charco, Luis David no es un torero de temporada, puesto que durante todo el año se viste de luces. Algo que él mismo clasifica como una ventaja. «Si no fuera por eso, en España me hubiera quedado parado tras tomar la alternativa. En este caso toreé en América alrededor de 15 corridas y llegué con un balance técnicamente mayor, empecé la temporada un poquito más tarde pero con más oficio», asegura.

Su próxima cita con San Isidro será el 31 de mayo en la Corrida de las Naciones. Una cita que «hace que cada país se sienta identificado con San Isidro».

Publicado en La Razón

Twitter @Twittaurino