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Ocho con Ocho: Pensarle Por Luis Ramón Carazo

Una de las tantas cosas para reflexionar de cara al futuro es qué tanto están dispuestos los que jalan del carro del toreo, léase las llamadas figuras, para darle variedad a los encierros a los que se enfrentan en las plazas de todo el mundo, los cuatro o cinco toreros taquilleros se guardan la reserva de las ganaderías light en cada país,  y van propiciando que salvo ganaderos como Victorino en España prevalezca su criterio y los demás procuren inclinarse por la bravura en el extremo de la nobleza y olvidar la pujanza que molesta a los que imponen al toro artista, de carita torera.

En camino a la segunda parte de la temporada en los carteles estrella de La México, salvo una sorpresa agradable para quienes disfrutamos del trapío y del equilibrio hacia la bravura pujante, como hubiera sido ver la reaparición de San Miguel de Mimiahuapám o Begoña o lo que si veremos, como será el encierro de Jaral de Peñas, Barralva y  Los Encinos, sabemos cuáles son las preferencias entre otros de Juli, Enrique Ponce y Morante de la Puebla, que para eso  parten el bacalao, entre sus veedores y ellos mismos  han venido al campo mexicano, para seleccionar sus encierros.

¿Qué sugiero? Precisamente reflexionar si no en la monotonía de los encierros que prefieren, se pudiera dar parte de la respuesta de la falta de entusiasmo de los aficionados por ir a los toros de manera más frecuente, o bien para no ser drástico, cierto perfil de aficionado que preferiríamos ver la maestría imponerse a la bravura con pujanza y no sólo el toreo estético, con el sobado abandono.

Es decir ver faenas para no ir más lejos como aquella de Enrique Ponce al toro Notario de San José que redundó en una faena memorable de orejas y rabo, en la que la nobleza y la acometividad fueron templadas con la magistral cabeza del de Chiva, para cerrar con unas emotivas poncinas;  claro, sin dejar de tener en la retina la mágica faena de Morante de la Puebla al toro de Teófilo Gómez de nombre Peregrino que era de un comportamiento más dulce y de un estilo muy distinto al de San José.

Por otro lado reflexionar como taurinos, que tan necesario era en nuestros espacios, darle revuelo al tan lamentable suceso del caballo de Emiliano Gamero que por reprobable que es, creo que se pierde de vista que se le da pasto a los que pretenden darle marcha atrás a nuestra querida tradición y nos pone los dedos contra la puerta.

Las redes sociales así funcionan y nada se puede hacer, pero salir a comentarlo en los espacios taurinos con tanta profusión para fustigar a Gamero, no creo que se contribuya positivamente y desde luego les damos elementos para aquellos que tanto nos atacan, en fin, es para reflexionarse, no soy dueño nunca de la última palabra, es sólo mi opinión.

Para cerrar me parece muy positivo el anuncio de la empresa en tanto que regresan a los domingos, salvo las fechas del aniversario 71 de La México con unos cartelazos en los que esperamos, lo que consigné líneas arriba en cuanto al ganado en comportamiento, pero también cierto es, que salvo uno o dos astados en la parte inicial de la Temporada Grande, en cuanto al trapío, no hay motivo de queja.

El cambio de precios en los boletos y en el horario son bienvenidos y oportunos.

En los carteles me parece que omitieron a Fermín Rivera después de dos muy buenas actuaciones y desde luego que en tan pocos puestos, a muchos otros toreros mexicanos como Nacho Garibay que venían de triunfar la temporada pasada y tendrán que esperar una oportunidad posterior.

Sin embargo la oferta del 22 de enero al 19 de febrero de 2017 en La México, es muy atractiva y pudiera ser lo que necesitaba el público para retratarse en taquilla que eso sería corresponder como taurinos a los tiempos que vivimos de cuestionamiento.

Ya se nos queman las habas que llegue el 22 de enero para ver el reinicio de la Temporada Grande a las 4.30 con Miguel Ángel Perera. Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti, con toros de Montecristo del que esperamos un toro como el recordado Trojano y otros más que den motivo para una tarde grande.

¡Buenos augurios y suerte para todos!

Ocho con ocho: Aquí estamos Por Luis Ramón Carazo

Un año más en el calendario que se consume, otro que abre la puerta para transitarlo y en lo que atañe a nuestra afición taurina es un futuro que se torna complejo para lidiar con él, siempre es incierto lo que pudiera acontecer, hoy en día existen aspectos que preocupan para iniciar el repunte que desde hace algunos años estamos deseando en un espectáculo de nuestro país y otros pocos en el mundo.

Está el tema de la amenaza de muchos políticos que ven una oportunidad de ganar votos prohibiéndolo, en especial entre el segmento juvenil que por diversas razones se han alejado y es más, muchos francamente rechazan al toreo, sin siquiera entender lo que es y representa el esfuerzo de los criadores de toros de lidia por preservar al animal en su hábitat natural.

Muchos ignoran la proporción de lo que representan 6 millones de reses que se consumen en nuestro país al año por cerca de 30 mil que sirven de elemento principal en los festejos taurinos, al final del día en ambos casos, sirven como proteína para el ser humano.

Otro tema lo es el que cada día que se devalúa nuestra moneda, vemos más complicado el cómo armar carteles con toreros extranjeros que cobran en dólares y libres de impuestos sus honorarios, con el agravante de que la convocatoria salvo en casos excepcionales es baja.

A ellos su caché les es más importante de custodiar que entender el momento que vivimos y que hace muy complicado reflejar en el precio de los boletos los aumentos y en consecuencia parecería que la opción sería presentar menos que más carteles, lo cual desquiciaría el mercado taurino y hace casi imposible el surgimiento de novilleros y matadores con fuste.

Y mucho de todo esto se está reflejando en La México que se encamina a su segunda parte en enero y febrero, pues es un galimatías como equilibrar los factores expuestos y hacerlo de tal manera que el púbico acuda en mayor número que en la primera parte de la Temporada Grande y como se especula mucho, vamos a tener paciencia para entonces, comentarlo.

Podemos deshacernos en críticas, pero al no tener la solución exitosa, es mejor ser prudentes y entender que no es sencillo tal y como algunos apuntan cambiar el rumbo de las cosas a futuro, algunos hablan de estudios de mercado, otros de traer toreros distintos a los del grupo especial de España, otros más a promover a los mexicanos.

Pero las realidades, social y económica, nos indican que regresar a las grandes entradas de manera constante en plazas como La México es prácticamente imposible y si hacen corridas con toreros taquilleros serán tres o cuatro al año las que se presenten.

Así las cosas: ¿Cómo asumir el costo de arrendamiento y de mejoras? ¿Cómo armar una temporada de doce novilladas obligatorias?, ¿Cómo responderles a toreros que se les queman las habas por una oportunidad como El Calita, al que vemos en Vivero de Coyoacán entrenando desde la madrugada?

El cómo, pasa por probar y entonces saber que funciona pero tememos que el toreo no volverá a ser el espectáculo popular que antaño fue y que solamente en corridas especiales veremos entradas nutridas, lo cual duele por saber que lo que no es negocio algún día terminará por cansar a sus mecenas.

Y entonces ¿Quién podrá salvarnos? Al Chapulín Colorado en Día de Reyes, dejo la respuesta.

Ocho con Ocho: Para cerrar el 16 Por Luis Ramón Carazo

En el longevo programa de Televisión Española Tendido Cero a cargo de Federico Arnás, con motivo del cincuentenario de la alternativa de Palomo Linares, le realizó una entrevista Carlos Ruiz Villasuso, en la que el torero se explayó sobre su magnífica trayectoria y en la que resaltó el dato de ser él, el único torero español que ha recibido el trofeo del rabo tanto en La México, como en Las Ventas de Madrid en la historia del toreo.
Es desde luego recomendable la disfruten completa lo cual es posible gracias a la magia de Internet en RTVE y así puedan escuchar los conceptos de quién con su estilo supo contender con el torero más taquillero de la historia, Manuel Benítez El Cordobés.

Uno de los argumentos que reiteradamente Palomo recurre en la charla, es a la voluntad popular por encima de todos los conceptos; ella fue quién decidió en su momento apoyar a él y a El Cordobés en su rebeldía contra los empresarios y es también esa, quién le otorgó el rabo en 1972, en la plaza de Las Ventas en la tarde del 22 de mayo de 1972, cuando alternó con Curro Rivera con los toros de Atanasio.

El otorgamiento del trofeo en aquella ocasión provocó la dimisión del Presidente del festejo y desde entonces ninguno se ha atrevido a darlo, porque el público no lo ha solicitado, pero si así sucediera, Palomo está seguro que se impondría el juez supremo en el toreo y puede llevar razón.

Una de las razones de la frialdad hacia los toreros es el alejamiento paulatino de las masas que desde hace muchos años no se interesa por el espectáculo taurino y parte del meollo del embrollo es que hoy en día los toreros ya no son aquellos héroes populares que lo fueron.

Una de las señales de ser figura del toreo es que exista más demanda que oferta de boletos para sus actuaciones y hoy en día el único que lo logra es José Tomás en sus esporádicas presentaciones.

En México desde la época de David Silveti y Jorge Gutiérrez con Cavazos en medio, hace ya más de 20 años que ningún torero mexicano ha provocado ismo y por ello se ha recurrido a las figuras españolas como señuelo para incrementar la afluencia sin lograrlo por completo y solamente Ponce es capaz de realizar esa sensación de pertenencia pero sin llegar a la que inducía por ejemplo Paco Camino, de ídolo que avivaba en sus actuaciones, reventa.

En la entrevista de Tendido Cero, comentó Palomo sobre el toro actual corpulento y cornalón pero también afirmó soso y le complementaria el que escribe; el llamado toro artista en España que le llamo light en México; que sirve para faenas muy estéticas pero la mayoría carentes de sensación de arrebato y peligro, que si provocaban los utreros que se lidiaban en España antes del registro obligatorio de nacencias en los años previos a los ochenta por su variedad de comportamiento en el ruedo y que hoy con más corpulencia es lo que abunda en México que en el renglón de edad, salvo algunas ganaderías de todos conocidas, pocos hacen el ciclo completo.

Conjugó un muy buen artículo en El Financiero Rafael Cué en que se pregunta ¿Y la pasión? Reflexionando sobre esa sensación pérdida actualmente y no es fácil encontrar la respuesta, hace años que ningún torero la provoca, vemos como los novilleros que pasan al escalafón de matadores pasan de puntillas como fue el caso de Gerardo Rivera o de tantos otros en el planeta taurino que por sus condiciones merecerían atraer mayor atención y que finalmente no la provocan.

Así que está muy complicado el panorama.

En 1995 durante la presidencia de Guillermo Cantú en la Comisión Taurina del Distrito Federal, una firma encuestadora realizó una investigación en la que se preguntó a un grupo representativo entre otras muchas cosas, que estilo de torear les gustaba más ¿El mexicano o el español? Y el casi 60% respondió que el mexicano.

Hoy sería complejo responder la pregunta, porque la mayor parte de toreros torea con las mismas bases pues se forman en ambos países y los toreros como Palomo Linares o Jorge Gutiérrez que aprendieron en la legua, es difícil que trasciendan y que lleguen aquellos que vienen desde abajo a ídolos.

Ese pudiera ser un argumento más para entender el alejamiento popular del toreo y otros espectáculos como lo es también del fútbol dónde es casi imposible ver el surgimiento de un Cuauhtémoc Blanco desde el barrio hasta la idolatría. Más perfección, más refinamiento, mejor concepto, parecen no conectar con la base del pueblo, ese que guste o no, es quién escoge a sus ídolos sin tanto análisis y con una alta dosis de sentimiento. 

Duro galimatías tenemos a futuro y pues en arduo tema de la política que en temas de popularidad no canta mal las rancheras, pero ese ya es otro cuento, me limito a lo taurino, que es lo nuestro y si bien deseamos que regrese la pasión y que las figuras no sólo aparezcan sino que arrasen con la taquilla, vemos que es un buen deseo y que le parece el porvenir, no presenta augurios de cambio.

Pero a veces suceden milagros y uno nunca sabe. 

Ocho con Ocho: Cierre del año Por Luis Ramón Carazo 

Plaza Mexico

El paso del tiempo es implacable y así como llegó 2016, se nos escapa entre las manos y aparece el año non 2017 en el que la incertidumbre política y económica se centra en el futuro en el próximo presidente de nuestros vecinos. Taurinamente hablando será un astado incierto, que no es fijo a los engaños y que tira cornadas a diestra y siniestra, ya veremos cómo se le puede hacer  faena.

Ese es un tema global que tiene al mundo en ascuas, pero echando la mirada atrás y a pesar de los presagios económicos negativos, en La México después de muchos años se dio el cambio de estafeta de la empresa de los señores Alemán con la gestión de Rafael Herrerías  a la del licenciado Alberto Baillères y Xavier Sordo en mancuerna y con Mario Zulaica operando los festejos.

Valdría la pena recordar que después de mucho meses de negociación con Antonio Cosio propietario del inmueble y con alta especulación de distintos nombres a entrarle al toro, quienes tienen mucha afición pues no parece actualmente ser mucho negocio ser empresario taurino; finalmente se dio la noticia de quienes acometen el reto de levantar la afluencia de público a La México.

Existe mucha queja con relación a los precios, los horarios y la frecuencia pero la realidad es que los pretextos para no asistir a los festejos es tan variada, que me parece se concreta a cruda realidad;  ya muchos perdieron la costumbre de ir a los toros y precisamente los intentos que hacen en la empresa, es probar diferentes fórmulas para que acudamos, si para recuperar lo invertido,  pero más aún que con la asistencia a las plazas,  se apoya o no  la posibilidad de seguir abogando por nuestra tradición de tantos siglos, hacer negocio con los toros es creo hoy en día es francamente complicado.

Los que ganan de esto son algunos toreros, los ganaderos en gran medida más bien invierten en una pasión de muchos años, con poca o nula rentabilidad.

La televisión,  con la bondad de difundir el toreo también presenta la alternativa de quedarse en casa ante la pantalla que ofrece deportes, principalmente soccer y americano, así como series como The Crown o Club de Cuervos etcétera que invitan a no desplazarse después de una semana en la que cada uno a su manera busca el llamado en México, chivo o sueldo, para ser más claro.

Existen experiencias distintas, como en Lima dónde la sociedad empresarial mexicana y peruana, parece que lo logró ser exitosa en lo económico con base en la figura taurina nacional Roca Rey, en menor medida otro matador de toros peruano, Joaquín Galdós  combinados con espadas de gran prestigio como Ponce, El Juli y  entre ellos nuestro paisano Joselito Adame, sin olvidar que una de las ganaderías españolas lidiadas fue la de Zalduendo, propiedad del licenciado Baillères.

Sé que allá  el precio de los boletos comparativo con plazas mexicanas es muy alto,  pero la asistencia correspondió al esfuerzo de los socios mexicanos Pablo Moreno y Juan Pablo Corona con los peruanos familiares de Roca Rey, lo cual se agrega a que la antiquísima plaza de toros de Acho no supera la decena de festejos en el año y además no se televisan los festejos

Es decir lo que se ve hacia delante para el toreo,  es apostar por regresar una costumbre que parece perdida en los países taurinos y de la que Francia en su reducto sureño, como Aguascalientes en México, o la Feria de San Isidro en España o de la del Señor de los Milagros en Perú sin olvidar las ferias colombianas y ecuatorianas, entre otras son bastiones del toreo.

También nos atañe apoyar a organizaciones como Tauromaquia Siglo XXI promovida por Manuel Sescosse con el apoyo de unos cuantos empresarios y los estamentos taurinos, si es que queremos preservar nuestra tradición.

Poco espacio y muchas pelotas en el aire, sin olvidar la actuación soberbia de Morante que cerró el tema del toreo a pie en el año taurino de la Monumental, antes de la tercera corrida de rejones en su historia, primera parte de una Temporada Grande en la que la apuesta parece ser por conjunto de corridas y no solamente dominicales, que deseamos sea con mayor concurrencia cuando se reinicie.

Ya veremos cómo caminan en 2017 más nos conviene a los que amamos a la fiesta que sea para bien, pero por lo pronto queda 2016 prácticamente ya guardado en la espuerta, ya veremos dijo un ciego, hacia adelante que es lo que sucede.

​Ocho con Ocho: El Genio Por Luis Ramón Carazo

El 11 de diciembre de 2016 nos extasiamos con la faena realizada por Morante al toro Peregrino de la ganadería de Teófilo Gómez, que estoy seguro con el tiempo se volverá inmortal, por la plasticidad rayando en lo perfecto.

En los lances de capote la suavidad, los toques sutiles para conducir la magnífica embestida del toro queretano, fueron embrujando a la concurrencia en la plaza capitalina, para que los olés fueran precedidos por el silencio de quienes estaban atentos a la creatividad del de la Puebla y así, no perder detalle.

Cuando llevó al toro hacia el picador, los lances de conducción se convirtieron en un momento brillante y luego conviene reconocer la magnífica lidia de José Antonio Carretero así como el gran par de banderillas de Gustavo Campos, lo anterior antes de recordar el inicio deslumbrante de José Antonio cuando en su primera serie de muleta, construyó, caminando un conjunto de pases que quedaran en la retina de los que los vimos, pasos entre los pases, diría el inolvidable Pepe Alameda, con la precisión de la gran técnica.

Suma irrefutable de la tauromaquia de Morante, la combinación de técnica con creatividad que cuando se unen con el buen estilo de un toro como Peregrino, es como diría alguien, es para relamerse los bigotes.

Vendrían pases de derecha e izquierda, rematados con preciosismo por las muñecas del andaluz y una estocada entera, fulminante, para que solamente el juez no se enterara de lo que habíamos visto y en lugar de darle el toro entero, le otorgó dos orejas cuando era para los máximos trofeos, lo saboreado.

Allá él y su mala cabeza, como dirían los abuelos, no le quita un ápice a la gran faena.

Los griegos imaginaban que el caballo Pegaso con una coz dio origen al nacimiento del río Parmeso de cuyas aguas se creía que beber en ellas proporcionaba la virtud de inspirar a aquél que bebiera en ellas, ignoro si bebió Morante alguna agua que lo inspirara, porqué su actuación fue categórica y le valió para escuchar con rotundidad el grito consagratorio de ¡Torero, torero!

Y más bien creo que como dijera el músico vienés Johannes Brahms “la inspiración es algo que no nos pertenece pero que podemos hacerla nuestra por derecho propio” a ese recóndito lugar del cerebro privilegiado del torero o bien si se cree en el don de Dios para su persona, acudió para dejarnos perplejos y felices de la vida.

El toro queretano fue la materia propicia de una ganadería cuyo encaste privilegia la nobleza al extremo y cuyos astados cayeron en manos de quién el domingo actúo en estado de gracia, aunque también tuvieron toros a modo el confirmante Rivera y José María Manzanares, y fuera de la actitud del tlaxcalteca y los detalles preciosistas del español, esta vez, ambos pasaron de puntitas por La México.

Si bien no se salvaron los de Teófilo Gómez de los reclamos populares en el primero por la presencia, el resto del encierro cumplió sobradamente en trapío y en esa ganadería dónde se tiene un concepto de fijeza y nobleza al extremo, deben estar contentos pues si bien a  algunos, nos gustaría más codicia, cada quién es libre de buscar como creador y criador de toros  lo que le convenza y desde el fundador así les convence y mis respetos. Por eso son preferidos por los toreros.

Por otro lado habría que destacar la muy buena actuación de Diego Silveti, el sábado 10 de diciembre con un toro de Santa María de Xalpa, entre otros muchos detalles, el quite por saltilleras queda para el recuerdo. Por su parte, Fermín Rivera sigue también en el rumbo correcto pero a Payo le tocaron dos toros imposibles de lucimiento.

En los festejos de aficionados prácticos lucieron especialmente Santiago Pérez Salazar con dos orejas de un magnífico novillo de Arroyo Zarco y el Pato Pons con una oreja, mientras que Carlos Allende perdió un trofeo por la suerte suprema dando finalmente una vuelta al redondel. Pero lo importante para ellos seguramente fue pisar el ruedo de La México.

Y no quiero concluir sin recordar a quien en ese mítico lugar tuvo tardes triunfales, Manolo Espinosa Acuña, matador de toros, arquitecto, ganadero y empresario que acudió a la cita de su Creador el 9 de diciembre, nos deja la maravillosa experiencia de haberle conocido y si alguien busca el equilibrio en la vida en que hace y logra, he ahí un gran ejemplo. 

Un abrazo a su familia a los que aprecio y les tengo gran afecto.

¡Suerte en su encerrona a Joselito

​Ocho con Ocho: ¡Preocupación! Por Luis Ramón Carazo

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Con relación a mi colaboración pasada que titulé “Falta atención” me refutó un amable lector y opina que según su prisma,  lo que debe cambiar es el planteamiento de la empresa de La México  de cara al futuro, en el  precio de los boletos, el número de corridas seguidas, los horarios y la difusión, lo consigno, sin embargo y que me disculpen quienes piensan de esa manera, ante  la evidente situación actual de alejamiento popular de los toros, que la solución (si la hubiera)  no solamente pasa por hacer unos cuantos ajustes de horarios, fechas y precios, para recuperar a la atención que no se retrata en la taquilla como antaño en La México y en las  diferentes localidades de la plaza en nuestro país y en otras partes del mundo. 

La competencia del toreo con tantas otras ofertas de ocio, según deduzco, provoca gran parte de la ausencia en los tendidos de las plazas en todos los países taurinos y a las pruebas me remito, pues solamente en fechas especiales, esto es; en la presentación de algún torero, en la feria anual, en una fecha representativa es cuando lo taurino se convierte en evento y así es cuando acude un mayor número de público, independientemente de su grado de atención. También pesan en la balanza, datos como el que por ejemplo en España se gastan más de mil millones de dólares en las mascotas y en México el número no le vaya muy lejos, alrededor de 800 millones de animales de compañía conviven con familias de Estados Unidos, América Latina y Europa, lo cual conlleva un proceso de humanización que provoca particularmente en las nuevas generaciones la falta de comprensión de lo que representa nuestra incomparable tradición del toreo. 

Por eso duele que las brillantes faenas de El Payo y Juan Pablo Sánchez, sin olvidar los buenos trazos de Castella y Perera, pasen de largo ante la opinión pública general, cuando hace algunos años lo que hicieron en el ruedo particularmente los mexicanos, sería motivo de crónicas y comentarios halagüeños congratulándonos de la alegría de ver que nuestros toreros tienen como competir con los extranjeros y que cada día están más maduros en su manera de interpretar el toreo con el sello del temple mexicano. 

Pero luego viene la siguiente fecha y probablemente la entrada no mejora, no reflejando lo que hicieron en el ruedo los toreros, lo cual es preocupante. 

Desde luego pudiera haber alguna crítica en el lado negativo por la falta de acometividad y sensación de peligro, en los encierros que privilegian la fijeza, claridad y embestida de ensueño, para ser el tipo de astados de preferencia de los toreros y por tanto  salvo casos excepcionales, los ganaderos en el mundo siguen esa línea de comportamiento en la crianza que nos obliga a ver uno o dos ejemplares de dulce por corrida si bien nos va y los demás astados por desgracia  generalmente se comportan sosos y faltos de emotividad.. 

Está columna está dedicada para los taurinos, resaltando el monumental trabajo por preservar el toreo que realizan los empresarios en todas las plazas del mundo y ahora mismo en La México. 

Lo que nos debe de preocupar es que entre pitos y flautas la falta de asistencia a las plazas, desmotiva a quienes invierten su tiempo y dinero, algún día se cansarán y ya veremos quién le entra al toro de darle la vuelta a la tortilla para que la gente en mayor número regrese a las plazas como sí lo hacía hasta hace ya muchos años y que los medios no especializados en toros, volteen hacia la fiesta como consecuencia. 

Por eso lo escribo, al ver que la solución si la hubiera, es muy compleja y por eso entiendo que el problema es mayúsculo y que aquellos que queremos a la fiesta nos toca trabajar por preservarla, cada uno en la parte que le toca y si fuera posible, en unidad. No hay de otra. 

​Ocho con Ocho: Falta afición Por Luis Ramón Carazo

Desde hace unos años,  existe un foco rojo en el espectáculo taurino; el alejamiento del público.
Y no esquiva autocrítica, que trae como consecuencia la decidida apuesta por un concepto serio y respetuoso en cada festejo taurino, es por ello que decepciona que los festejos celebrados el pasado fin de semana en La México hayan sido desairados en su asistencia a pesar de presentar la empresa carteles novedosos y toros con evidente trapío en especial los de José Julián Llaguno.

Parece imposible regresar al protagonismo que tuvo el toreo hasta hace veinte o treinta años, pues involucraría un cambio en las nuevas costumbres que pasan por crearse la necesidad de ser testigos de un evento especial. 

Pocos asisten consuetudinariamente a un número alto de festejos taurinos, como si sucedía antaño  y eso nos pone claramente en perspectiva el futuro que pudiera tener el toreo, como espectáculo masivo.

El gusto por ir a los toros, por platicar de toros, por entender, está en la génesis de los grandes aficionados, claro que sí, pero hoy, cuando nos preguntamos “¿por qué la gente no va a las plazas?”, pasa seguramente, porque su tiempo no da para más y solo le surge la necesidad de hacerlo en fechas señaladas y me refiero a la Feria de San Marcos, a la de San Isidro o bien el 5 de febrero en La México, incluso la fecha en la que va a cada lugar José Tomás en cualquier plaza del mundo y en México en distintas poblaciones, Pablo Hermoso de Mendoza. 

Esas fechas los aficionados se programan para asistir y después otras prioridades de ocio ocupan ese tiempo. El concepto quasi-religioso de los aficionados al toreo, está en proceso de extinción.

El  objetivo prioritario a futuro, es atraer al público y en particular a las nuevas generaciones, me parece que tiene que sustentarse en la hipótesis de lo que viene y no de lo que ya fue, tratando de regresar a tiempos idos que ya no volverán, o de veras ¿Cree alguno la asistencia será de la magnitud de lo que provocaban en México, Gutiérrez y Silveti por dar dos nombres, domingo a domingo? Ocho con ocho.

El toreo nos guste o no parece ya no dar para muchas corridas, por eso se aprecia la entereza y entusiasmo de la empresa de la México que apuesta por lo contrario, está haciendo un esfuerzo económico y organizativo monumental, no justamente aquilatado por la afición, con su ausencia demuestra no entender que de nosotros depende o no la continuidad del toreo y no solamente de los que pretenden borrarlo.

Eso no nos quita la alegría de haber disfrutado del esbozo de figura que tiene Ginés Marín y por encima de todo; la torería de Fermín Rivera y la madurez de Sergio Flores con los toros de El Vergel: su nobleza permitió la cadencia en el toreo de dos toreros que combaten con lo que comentaba líneas atrás de la abulia por asistir a la plaza frecuentemente.

Por eso antes de seguir criticando acremente a toda la torería actual de falta del sello como  la de antaño, también cabría entender que las épocas cambian y el aficionado ya no se comporta como lo hacían los de aquellas épocas. 

Los triunfos en La México de toreros como Fermín y Sergio,  eran para encumbrarse,  así era la lógica, hoy tristemente no es así y por eso pido claramente que apoyemos el esfuerzo que está haciendo la empresa de La México asistiendo y dándoles el estímulo de que entendemos lo que significa poner tiempo y dinero para mantener viva una tradición de siglos.

La grandeza del toreo se consigue en el ruedo, pero la leyenda la genera el público. Si sólo acude de vez en cuando y se informa en 140 palabras o en 5 minutos de resumen taurino y ya no charla sobre lo que vivió en la plaza es muy difícil,  que podamos soñar que algún día serán distintas las cosas.

No quiero sonar pesimista,  lo que duele es ver como los aficionados estamos dejando morir, lo que tanto decimos amar y espero estar muy equivocado, finalmente soy del PUP, si,  el Partido Único de Pen…. y luego me pierdo, lo digo sin querer regañar a quienes no asisten, solo quiero dejar constancia de lo que pienso.

Ocho con Ocho: Renovación Por Luis Ramón Carazo

Con el inicio de la Temporada Grande de La México, se vendrá un número importante de corridas y novilladas en todo el país, empezando por el siguiente fin de semana en el que habremos de ser testigos de tres festejos en Insurgentes;  dos en la modalidad de sin picadores para el sábado 19 y domingo 20,  de triunfadores de los festejos anteriores; una,  el lunes 21 para los más destacados en la categoría de novilladas de tres tercios.

Los tercios les recuerdo son picadores, banderillas y suerte suprema.

También habrá corridas por la fecha del inicio de la Revolución Mexicana que incluyen plazas como Irapuato, Tlaxcala, Guadalajara y el sábado una becerrada en Cinco Villas,  que nos dan la sensación de movimiento en favor de una de las tradiciones mexicanas más entrañables como lo es: El Toreo.

Los carteles los puede checar en este y otros sitios en los que tendremos la oportunidad informarnos y de hacer patente con nuestra presencia, nuestra afición tan cuestionada en éste tiempo.

Comento que en nuestro afán de  ser claro, caemos en cuestionar aquello que se está empezando a conseguir y se detiene uno en temas como la falta de bravura o la compaginación de los carteles cuando, reflexionando hoy lo más trascendental,  será mantener viva la llama de lo que tanto nos apasiona y cuando alguien como mi entrañable amigo amistosamente me hace la observación, no queda más que entender que lo que está en juego es la continuidad de la tradición y ahí conviene sin ambages, sin sentimientos encontrados, jalar parejo.

En pro de un bien mayor  es por lo que lo escribo,  para que recordemos todos los que amamos el toreo que hoy necesitamos mantener un frente común en defensa de la fiesta.

Pasados dos festejos en La México de corridas como anoté, vendrán tres novilladas y luego la continuidad de la Temporada Grande nos traerá dos carteles en los que toreros que empiezan en México y en España, acompañados de toreros más maduros, serán los responsables de lidiar los encierros  que a los que nos denominan toristas, desde el anuncio llamaron nuestra atención y me refiero a los toros de José Julián Llaguno y El Vergel.

La de José Julián Llaguno con gran prosapia desde su antecedente en Torrecilla y cuya reaparición en Insurgentes, será realmente un homenaje a José Julián, quién nunca declinó en su concepto  a pesar de no ser requerido en nuestra capital por varios años, para Ginés Marín serán, en su confirmación de alternativa del buen torero español; el padrino Arturo Saldívar y el testigo Juan Pablo Llaguno.

El domingo 27 los de El Vergel que se inclinan por la bravura codiciosa, serán para Fermín Rivera que será padrino de confirmación de José Garrido con el testimonio de Sergio Flores.

Los seis con la mira clara de avanzar y colocarse en sitio de privilegio, reflejando la necesidad de ir renovando constantemente el escalafón taurino.

Para terminar, quisiera resaltar con varios días de anticipación,  el cartel que se va a presentar en Monterrey,  el 27 de noviembre en el coso Lorenzo Garza,  en que se incluyen a El Zotoluco en su despedida, Diego Silveti y Roca Rey con astados de Begoña y San Miguel de Mimiahuapám.

Con la generosidad tanto de Espectáculos Taurinos de México, como de los actuantes, sus asociaciones y otros grupos, se ha logrado conjuntar un festejo a beneficio de Tauromaquia Siglo XXI, organismo que sirve para unificar en la medida de lo posible a todos los segmentos taurinos profesionales y aficionados,  en pro de contar con un frente unido para pelear batallas contra quienes pretenden atentar con nuestra libertad de dar continuidad al  ritual taurino.

Desde aquí, propongo la idea de colaborar con dos boletos que por serme imposible asistir  con gusto los adquiero,  para que se pueda por algún medio,  hacer llegar a un aficionado en Monterrey que no tenga la posibilidad económica para asistir a la corrida en beneficio y contribuir a que la presencia del público en la plaza, sea la principal muestra de unidad que requerimos.

A pesar de todo lo que opinemos, sé que  los taurinos nos entendemos y aunque nos gana la pasión por lo que creemos cada quién debe ser la fiesta,  también tenemos el suficiente amor para entender que hoy lo que se demanda es un rumbo unificado, dicho esto,  me pondré en contacto con los organizadores para que ellos sean los que nos hagan saber si se pudiera materializar lo que aquí propongo, para el que escribe y otros aficionados que lo deseen.

¡Sea Monterrey la continuación de un esfuerzo generoso de continuidad en bien de todos! Y que vengan más para fortalecer a Tauromaquia Siglo XXI.