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​Ocho con Ocho: Por los que se van Por Luis Ramón Carazo

Jesús Solórzano.

Para los que formamos parte de la familia taurina la semana del 13 al 19 de marzo de 2017 ha sido melancólica, pues hemos visto partir en el paseíllo hacia la Gloria a varias personas queridas que han sido parte activa de la brillantez de la historia del toreo como lo fueron Víctor González Camarena doctor tapatío, Gabriel Zepeda monosabio, Jorge Barroso quién fuera ganadero de Real de Saltillo, la señora Lourdes Barroso madre de los ganaderos de Villa Carmela y los matadores de toros en retiro; Jesús Solórzano Pesado y  Mauro Liceaga.

Chucho la última vez que actúo en La México lo hizo el 8 de marzo de 1992, estando a punto de cumplir 50 años,  pues nació el 16 de julio de 1942. El último toro que lidió fue Joronguito de Real de Saltillo y alternó con Alfredo Lomelí y le confirmó la alternativa a Roberto Miguel. 

Un amigo entrañable me platicó que años después, Chucho ya en el retiro en la ganadería de Begoña propiedad de Don Alberto Baillères y siendo uno de los pocos toreros de la cofradía de esa casa, durante una tienta, dejó el capote y muleta esa vez, para siempre.

En la historia de la México las tardes de Bellotero de Santo Domingo el 18 de octubre de 1964 cuando era novillero y Fedayín de Torrecilla ya de matador, el 13 de enero de 1974, representan dos  faenas imborrables por su alto nivel de ejecución. 

Con Fedayín prevaleció la pureza en una faena que fue creciendo a partir del segundo tercio, brillando las formas y el fondo del toreo.

En 1979 en el programa de Toros y Toreros a Julio Téllez, Luis Carbajo y mi querido Arenero les dijo; “son faenas qué te ponen en tu sitio y que te dan aire para caminar…la faena a Fedayín se inspiró en Pepe Luis Vázquez, Manolo Vázquez y Paco Muñoz…lo de ahora es muy bueno, pero con lo de ahora y lo de antes, hay que hacer algo mejor”

Años más tarde tuve la oportunidad de entrevistarle en el mismo programa y decidimos que a las faenas de aquellos toros las acompañaramos con música de ópera, la de Fedayín con Va pensiero de Nabucco de Verdi, nostálgico coro de los hebreos en la orilla del Éufrates. Al oírla seguro se me hará un nudo en la garganta recordando a quién daba mucha torería a su profesión.

Recordamos fuera de cámaras en aquella ocasión,  cuando El Pana se le tiró de espontáneo en Tlaxcala y Jesús en vez de molestarse le cedió las banderillas con las que logró un gran par el torero tlaxcalteca. 

Chucho alternó en varias ocasiones con Rodolfo, como sucedió un 3 de agosto de 1980 en una plaza portátil en Santa Ana Chiautempan municipio de Tlaxcala, ante unos toros de impresionante lámina de La Laguna.

En la familia Solórzano siempre hubo cercanía con el tlaxcalteca tanta que su hermano Salvador fue apoderado de Rodolfo durante muchos años.

A darle el pésame a la familia Solórzano asistió El Breco ahijado de Chucho de alternativa el 7 de marzo de 1981 con el testimonio del portugués Mario Coelho en la feria de Texcoco, que por aquellos tiempos se celebraba en una plaza ubicada cerca de las vías del tren. 

Cuando ningún otro torero quería, Chucho lo ungió matador de toros, un detalle de memoria, El Breco iba vestido ese día con un terno en zanahoria y plata.

Al relance recuerdo también un cartel un 20 de noviembre de 1980 en Pachuca con Antoñete, Curro Romero, Manolo Espinosa y Chucho.

Tiempo después Chucho y Manolo hicieron con el matador potosino Jorge Ávila empresa en Cancún. 

Lo recordaremos siempre.

Del Toreo se Viste de Azul en Arroyo me quedó con las verónicas del Calesa al noble astado de Jorge de Haro, pero el triunfador rotundo fue Sergio Flores.

Diego Silveti y el aficionado práctico Santiago Pérez Salazar tuvieron tambien momentos brillantes, pero los bellísimos lances de capote del nieto del Calesero, fueron para guardarlos en la memoria, así como la titánica labor de Gerardo Gaya para paliar el autismo con enorme dedicación y esfuerzo.

Y que decir al relance sobre el magnífico torero y extraordinario rehiletero Mauro Liceaga,  quién en una tarde imborrable en ese tercio, pegó un baño taurino al mismísimo Paquirri en la Plaza México.

Vamos a extrañar a los que partieron en el paseíllo de la vida, ya que han dejado historia en nuestros corazones por su generosidad con el toreo que tanto amamos.

Un abrazo a todos sus familiares y amigos.

Y para cerrar, en La México se llevó la segunda tarde de la Feria de la Cuaresma con el regreso del hierro de Piedras Negras ganadería emblemática mexicana, ahora a cargo de Marco Antonio González hijo del inolvidable Raúl, ganadería emblemática mexicana. Los mejores muletazos los trazó el zacatecano Antonio Romero, aunque ya no actúo en un probable segundo turno por haber sufrido una cornada del bravo y noble Caporal.  

Ya veremos que nombres se agregan al cartel de triunfadores de la Temporada de Cuaresma el 2 de abril, desde luego después del festejo de la próxima semana con los toros de Marco Garfias.

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​Ocho con Ocho: Nostalgia y Renovación Por Luis Ramón Carazo

Juan Luis Silis.
Juan Luis Silis. Foto Plaza México Twitter.

Lo que he platicado sobre el café el Tupinamba,  me ha traído el regalo de entrar en comunicación con quienes si lo vivieron y que me hacen el gran favor de enviarme recuerdos, así lo hace mi colega de Zacatecas,  Óscar Fernández.  Él nació en los cuarenta y me dice que cuando niño hasta aquella bellísima ciudad,  llegaba la señal de la XEW para transmitir  en vivo desde el Tupi un programa en el que se charlaba de toros y fútbol.

Recuerda entre otros especialistas en sus micrófonos a Agustín González, Escopeta y a Cristino Lorenzo y también en las narraciones de toros desde el Toreo de La Condesa, hoy El Palacio de Hierro Durango,  o en las de La México a Paco Malgesto y a Carlos Septién, el famoso Tío Carlos.

El Tío Carlos,  por dar una idea de quién fue en la literatura taurina,  tituló la crónica cuando el triunfo de Antonio Velázquez en una noche de Oreja de Oro en El Toreo de la Condesa, como la de Antonio Corazón de León,  y de ahí,  para el real,  se convirtió Toño en figura del toreo,  rivalizando principalmente con Rafael Rodríguez. 

Los toros eran por cierto de Torreón de Cañas, ganadería hoy en día propiedad de Julio Uribe que con Manuel Arroyo están apostando a regresarle el cache a la Feria de Texcoco.

Y por cierto el otro día fui a una opípara comida al bellísimo Casino Español y pase por lo que era el Tupinamba, ahora una sucursal bancaria, sentí lo mismo que sintió Joaquín Sabina cuando en su canción Las Diez, relata que en lugar del lugar dónde encontró el amor, se hallaba una sucursal del Banco Hispanoamericano y la agarró a pedradas contra los cristales,  como dice la letra de su canción, muy popular.

Recordando, antaño era costumbre ir al fútbol, luego a los toros y para cerrar el domingo,  algunos se enfilaban al Frontón México,  en ese lugar me platicó mi inolvidable Arenero, él vivió una gran anécdota, una noche Luis Castro El Soldado ganó un dineral, era el mes de diciembre y al salir estaba helando,  se encontró con un indigente, se conmovió y procedió a darle le dio su fino abrigo para que se guareciera.

Al subir al auto, se dio cuenta que el parné (nombre gitano del dinero) había volado en los bolsillos,  del abrigo buscó al fulano,  pero el gacho ya se había ido.

A la semana siguiente en un señorío hoy desafortunadamente menos frecuente,  estaba el hombre en la puerta del Frontón México esperando al matador para devolverle tanto abrigo como parné, el Soldado le dijo “no mereces estar jodido,  quédate con el dinero, pero dame para acá mi abrigo, me gusta mucho”

Curiosamente, el viernes 10 de marzo abrió nuevamente sus puertas el Frontón México, el gran taurino que además se echa al agua en las ganaderías y pelotari de nivel mundial, Mikel Arriola, él es un extraordinario profesional hoy en día,  dirige  al IMSS.

Mikel jugó el partido inaugural y con su pareja Marco Ochoa vencieron a Juan León García y Alejandro Safont. Su abuelo vasco fue parte del elenco inaugural del Frontón México en los veinte del siglo pasado. Los nombres de los astados de Rancho Seco lidiados en La México, fueron dedicados por el evento de reapertura del bellísimo deporte, el encierro fue fuerte y exigió mucho a los actuantes, dos toros regresaron a los corrales por las fallas con el acero de uno de los actuantes.

Con esos recuerdos brincando en mis neuronas, vi imágenes de Illescas del 11 de marzo de 2017 dónde Morante y Manzanares con Pepe Luis Vázquez quién reapareció, tejieron una tarde bucólica y triunfal corrida, para el recuerdo con cartel de No hay billetes, también con dolor presencié la cornada a Juan José Padilla en Valencia; le deseo pronta mejora.

En La México el primer triunfador de la tarde del 12 de marzo lo fue Juan Luis Silis quién avanzó por su primera actuación de la tarde hacia la final que se celebrará como colofón a la Feria de la Cuaresma, el domingo 2 de abril,  ya veremos en los próximos dos domingos,  quién más se apunta.

Ocho con Ocho: El túnel del tiempo Por Luis Ramón Carazo


Al principio de la semana lo que se denominará Feria de la Cuaresma, se presentó a los medios para celebrarse en La México a partir del 12 de marzo de 2017 por cuatro domingos consecutivos y de la cual habrá unos resultados que marcarán para los triunfadores, tal vez un nuevo derrotero, no faltarán los críticos al formato, pero lo muy positivo de los festejos, es que se le dará oportunidad a 12 matadores de enderezar el rumbo y mientras eso sucede, les comento que al recordar en mi colaboración pasada al café Tupinamba, hubo algunos lectores que se pusieron en contacto conmigo.

El primero fue El Bardo de la Taurina que me explicó que la acuarela que adornó la colaboración, es una pintura del maestro Rafael Guizar realizada a solicitud del escritor quién a su vez me relata que está tejiendo un nuevo libro con anécdotas sucedidas en el Tupinamba y que además usará unas fotografías de la óptica del doctor Gaona que se ubicaba según me cuenta en la calle 16 de septiembre muy cercana a lo que fue el cine Olimpia, casi esquina con San Juan de Letrán, nombre de lo que hoy se conoce como Eje Central.

Como diría José Alfredo “ahí me llega el recuerdo” 

Un hombre que se dedica a las finanzas desde hace años y pilar del Instituto Mexicano de Finanzas, Sergio Suárez Liceaga, sobrino entre otros del inmortal David, vivió la época y me escribe “Con gusto y nostalgia leí los recuerdos del Tupinamba del que fui asiduo asistente en los cuarenta trabajaba en una compañía de seguros llamada La Mercantil, en Bolívar 21 esquina con Madero y asistía a tomar café con amigos y también íbamos al Campoamor y Do Brasil” Por cierto, el último prevalece en varias partes de la ciudad de México.

Mi amigo entrañable quiere que le pague una apuesta pendiente de comida en ese mítico sitio y comparte conmigo lo que afirma Sergio: “Que bellos tiempos aquellos en que las corridas de toros incluían una serie de momentos, que ahora quedan en el recuerdo”

Y si, alguna vez afirmé que la afición actual es distinta, ya no disfruta igual de los detalles que ofrece la tauromaquia y se ha perdido aquella sensación de no tomar en cuenta el tiempo cuando de toros se trataba, esto es la corrida, la charla, el dar rienda suelta a la pasión y a la imaginación de lo acontecido en el ruedo. Este es el tiempo que corre y que vivimos a velocidad de vértigo.

Desde luego también Bernarda Muñoz hija de Jesús Muñoz más conocido por El Ciego por aquello de; “mi luz, manito” recordó a nuestros padres con cariño.

En fin regresando al presente y dado que recordé a Luis Spota y al libro de “Más cornadas da el hambre” Espero que los matadores que actuarán en la Feria de Cuaresma de La México, recuerden la frase final del libro; “La hora” y pongan como Luis Ortega su protagonista en la frase final; “el primer paso en el misterio” Amén.

Ocho con Ocho: Flores por las nubes Por Luis Ramón Carazo

En la que resultó la entrada más importante de lo que va de la Temporada Grande en La México, tanto en numerado, como en general el Embudo de Insurgentes al conjuro del cartel, pero es claro,  en particular por la actuación anual de Pablo Hermoso de Mendoza en nuestra capital, ratificó el torero tlaxcalteca Sergio Flores estar listo para hazañas mayores.

Entendió a Feudal un astado huidizo, pero en curiosa paradoja, de emotiva embestida cuando acudía hacia la muleta el de Jaral de Peñas, le permitió al torero engarzar una faena emotiva, plena de bellos detalles como por ejemplo la arrucina o un pase de la firma que lo ejecutó como para una pintura.

Con la derecha, con la izquierda, sin olvidar el capote dónde ejecutó unas tapatías creación de Pepe Ortiz, fue engranando una faena emotiva, coreada por un público entregado a quién lo hizo en el ruedo, con un astado muy bien presentado, el sexto de la tarde, como lo fue el total del encierro integrado por dos toros de Los Encinos para el rejoneador navarro y cuatro de Jaral de Peñas para él y su compañero de cartel, Joselito Adame quién tuvo anodina tarde.

Lo afirmábamos muchos la semana pasada en su actuación ante los astados de Barralva  y nos dio la razón Sergio,  cada día que pasa despliega más su capacidad lidiadora y cuando tiene oportunidad, demuestra tener chispazos de buen gusto.

Con la espada supo entregarse para rotundamente obtener dos orejas y salir a hombros de la entusiasta gente que lo paseó en hombros al final de la corrida, tanto esfuerzo en su carrera lo hizo estallar en llanto mientras doblaba Feudal, tanto sacrificio para llegar y abrir la Puerta Grande de La México de par en par lo emocionó y como no, si gran esfuerzo le ha costado.

Los gritos de ¡Torero, torero! Gritados a coro por la multitud,  es como para emocionar a quién tanto ha luchado para merecerlo, se los ganó, en tres actuaciones en el ruedo de Insurgentes ha sabido responder a la Empresa y el domingo 12 de febrero en su ruedo se ganó la repetición y el 19 ha salido en hombros.

El navarro hizo dos muy buenas faenas pero falló en la suerte suprema, dejo constancia de su clase única, pero regreso a Sergio, muy bien por él, muy bien por el toreo de México, va como la espuma y sea enhorabuena.

Ocho con Ocho: Interesante Por Luis Ramón Carazo

Sergio Flores y la seriedad del astado de Barralva. Foto La Mexico Twitter.

Con relación a la corrida de Los Encinos,  lidiada el 29 de enero de 2017 en La México, recibí un mail de un estimado amigo ganadero quién me puso como al perico y todo por mi análisis del festejo del cual resultó triunfador arrollador el torero francés Sebastián Castella y sin matizar, les doy a conocer parte medular de lo que me escribió al día siguiente de mi escrito, en el siguiente párrafo:

“De verdad me decepciona la percepción de la corrida de Los Encinos. La catalogas de BRAVA en los varios matices de la bravura. Soy amigo de Eduardo y no por eso dejo de ver la realidad. Como yo me supongo que él tampoco. Fue un compendio abrumador de mansedumbre en sus múltiples matices y expresiones. Confundes a la gente con tus comentarios” Si acaso le agrego unos acentos que mi amigo no utiliza,  pero como es claro no estuvimos de acuerdo,  no pasa nada, esa es la pasión del toreo.

Voy a saber muy pronto cuando escribo que la corrida de Barralva que se lidió el 12 de febrero de 2017 en La México, me pareció a pesar de sus claros defectos una corrida interesante, cual es la opinión de mi amigo.

Los seis toros; tres de procedencia San Mateo y también de San Martín; tres de procedencia Atanasio Fernández; fueron musculados y ofensivos, muy igualada a pesar de tener ascendencias distintas, a tal catadura le correspondió un juego desigual y sólo rescataría por su nobleza y recorrido al primero del festejo,  que le correspondió al buen torero murciano Paco Ureña, que por sus fallas con la suerte suprema no pudo saborear las mieles del triunfo.

El arrastre lento concedido por usía como también se le dice al juez de plaza,  Chucho Morales,  fue merecido para No que no, por cierto mismo nombre de un toro de José Julián Llaguno que se lidió la tarde del 4 de febrero de 1967 y que sirvió para inaugurar el Nuevo Progreso de Guadalajara, que recién cumplió medio centenario de inaugurado, el primer matador de toros lo fue el inolvidable León de Tetela de Ocampo, Puebla, Joselito Huerta.

Regresando al presente, vimos la gran categoría  con la que lidió Sergio Flores, pero perdió un trofeo arrancado literalmente al sexto, un toro manso y huidizo,  al que supo lidiar para extraer lo bueno, sólo la suerte suprema evitó que la oreja premiara su gran técnica y arrojo, pero no el reconocimiento público de un público que lo aplaudió en su salida de la plaza y antes al finiquitar al astado.

Arturo Saldívar quiso,  pero no hubo de piña, le tocó un lote muy complicado,  tal vez le falto el intentar hacer faenas de aliño para tratar de obtener el lucimiento que era imposible, él trato de torear con temple a toros con embestidas cortas y descompuestas y el público ni lo entendió y le reprochó sus actuaciones, a mi manera de entender con bastante injusticia.

Finalizando, a mí me pareció una corrida interesante, para toreros decididos como principalmente lo fueron Ureña y Flores, que no se arredraron ante las condiciones de los astados y que supieron extraer momentos de lucimiento en el vendaval de embestidas descompuestas aunque reitero que el primero del lote de Ureña, fue diferente, noble y con claridad en la embestida.

Ya veremos qué opina mi amigo que como se puede deducir no tiene pelos en la lengua a la hora de externar sus opiniones y así lo aprecio, que caramba.

​Ocho con Ocho: ¡Mejoró la asistencia! Por Luis Ramón Carazo

Opinión Taurina, Morante de la Puebla, Plaza México Aniversario
Morarte en La México.

En las corridas del 4 y 5 de febrero ésta última, fecha que desde hace 22 años y gracias a la visión de la empresa de los Alemán y Rafael Herrerías, ya es la más importante de la capital mexicana para el mundo taurino, por esa razón, desde varias partes del mismo se dejaron caer aficionados, profesionales y periodistas, para constatar cómo vivimos el aniversario 71 de su inauguración.

Para el 5 de febrero de 2017 se presentó un bailable antes del paseíllo y posteriormente antes de concluir el mismo, se interpretó el Himno Nacional entonado por la audiencia con fervor patrio, el ganadero de San José y presidente de la Nacional de Charros, José Arturo Jiménez Mangas a caballo y con el lábaro patrio bien sostenido en su mano y con su escolta de jinetes, fueron parte de algo que en mis muchos años de asistir no lo había vivido en La México.

Los toreros, matadores y subalternos, con la montera en la mano.

En Colombia es costumbre antes de iniciar la corrida, entonar su himno nacional y el de la localidad en donde se celebra el festejo, recientemente en la corrida de San Miguel Allende a la usanza de la época de nuestro héroe, compañero de andanzas de quien fuera criador de reses de lidia Miguel Hidalgo, se interpretó nuestro himno. 

En España cuando asiste el rey es costumbre interpretar la Marcha Real pero en La México no me había tocado y constituyó un momento inolvidable para quienes lo vivimos y cantamos.

Las crónicas más detalladas harán la reseña de las faenas de alto calado de Ponce, Juli, Morante de la Puebla, de la despedida del Zotoluco, de la confirmación de alternativa de Luis David Adame y habrán incluso quienes alabarán o criticarán el comportamiento del ganado de Fernando de la Mora y de Teófilo Gómez, lidiado respectivamente sábado y domingo, lo que si afirmó es que en presentación no hubo motivo de queja y en cuanto a comportamiento, dado el resultado artístico, fue muy bueno.

Desde luego es la característica de ambas ganaderías el privilegio de la nobleza por encima de la codicia y en ese sentido, deben los ganaderos haberse ido satisfechos, aunque si observaría que el arrastre lento al toro de Teófilo Gómez y que le correspondió al Juli para su gran faena fue en exceso premiado por el juez de plaza con la vuelta al ruedo a los restos, ruidosamente protestada por el conclave.

Pero detenerse en esos detalles cuando la plaza lució muy buenas entradas los dos días,  no es motivo de este escrito, me parece que alrededor de 50 mil asistencias, es para dar fe de que el toreo tiene afición y de que el evento de aniversario de La México, es ya parte de nuestra costumbre.

Viene para la próxima semana la confirmación del torero de Lorca, Murcia, Paco Ureña y será el padrino Arturo Saldívar con el testimonio de Sergio Flores para lidiar el encierro de Barralva que desconozco si vendrán con la base de Atanasio o la de Garfias, de cualquier manera, es un cartel muy atractivo.

Posteriormente, el 19 de febrero casualmente, día del Ejercito Mexicano será la presentación de Pablo Hermoso de Mendoza y Joselito Adame, con otros dos espadas y toros de Los Encinospara el rejoneador y los de a pie con Jaral de Peñas, ambas ganaderías inclinadas por el trapío serio y la pujanza en las embestidas de sus astados. Posteriormente otra serie de corridas para concluir la temporada 2016-2017.

En fin,  en estas semanas, proliferan los festejos taurinos y una de ellas sirvió para celebrar el sábado pasado 4 de febrero los cincuenta años de existencia de la Monumental de Guadalajara,  con un encierro muy bien presentado y entiendo que emotivo de San Miguel de Mimiahuapám con buenas actuaciones de Garibay, Perera y Silveti.

El viernes 3 de febrero, tejió gran faena Ponce a un toro de Xajay en Querétaro malograda por su talón de Aquiles, la suerte suprema, así como en su segundo astado de Fernando de la Mora le pasó en La México, al día siguiente.

Así las cosas nuestra mejor manera de respaldar nuestra afición taurina, es asistiendo a los festejos tal y como sucedió el fin de semana largo, conmemorando los 100 años de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que se dice pronto, pero que es tiempo que ya corresponde a un siglo, nada más, pero nada menos, y que a pesar de tantos cambios en el transcurrir de los años, es un hito histórico. 

Ocho con Ocho: A los toreros Por Luis Ramón Carazo

Regreso en mayor número la afición a la Plaza México para la doceava corrida de la temporada grande.

La corrida que se celebró el 29 de enero de 2017 en La México, es la muestra clara de lo que el público celebra y añora, un encierro serio con comportamiento diverso en la línea de la bravura, bien sea clara o áspera, como la hubo en el comportamiento de los toros de Los Encinos, propiedad de Eduardo Martínez Urquidí, quién en la muy bien organizada convención de criadores de toros de lidia, celebrada en Juriquilla, comentó que; “es hora de que los encierros no dejen lugar a duda en trapío y edad en las plazas mexicanas”; ayer en ambos requisitos, su ganadería cumplió sobradamente.

Luego ya vendrá cada ganadero con su sello a buscar el comportamiento que considere ideal, por lo pronto me parece que el primero de la tarde que le correspondió a Sebastián Castella fue un compendio de emotividad y nobleza en la embestida, se llamó Jardinero, si como aquel primer astado lidiado en La México en la inauguración del 5 de febrero de 1946, por Luis Castro El Soldado de la ganadería de San Mateo, solamente por la espada es que Castella, quién tuvo una tarde rotunda, no se llevó al menos dos orejas que tenía ganadas y que por la suerte suprema las perdió.

Mensaje claro para los toreros que son capaces de lidiar al toro mexicano en pleno y no a su remedo, porque también en Juriquilla, el presidente entrante José María Huerta en lugar de Manuel Sescosse (quién por cierto hizo una gran labor en la Asociación Nacional  de Criadores de Toros de Lidia, en favor de preservar el toreo con todos sus colegas, en especial su cuadro directivo) comentó; ”nos piden seriedad, pídanle a los empresarios que se la exijan también a ciertos toreros que son los que demandan a veces, lo contrario”.

Regresando a la corrida referida en La México, en tres ejemplares que le tocaron a Roca Rey, el tercero de regalo prevaleció la aspereza en el comportamiento y en alguno la debilidad, sin embargo por el peruano no quedo, puso de su parte para no irse inédito para corresponder a la muy buena entrada en los numerados de La México.

Se llevó Andrés una oreja a la espuerta por gran estocada al tercero de la tarde; en la que me parece que el juez de plaza, Jesús Morales acató la voluntad de algunos que sabemos que la ejecución excelente de la suerte suprema bien vale un trofeo, es cierto hubieron protestas, pero que bello instante se vivió en segundos con un volapié como mandan los cánones.

En el segundo de su lote lució en todo su esplendor la madurez de Sebastián, arriesgó para extraer de la cierta aspereza en las embestidas, claridad y  nobleza que tenía intrínseco en su comportamiento, el cuarto de la tarde y logró una faena emotiva con momentos de gran plasticidad. 

Culminó con una estocada algo trasera, pero efectiva, para recibir las orejas y provocar que el público, que quién manda, exigiera el arrastre lento para los restos de Arbolero otorgado por el juez de plaza; al final del festejo Castella partió en volandas con el cariño popular de muchos años.

El queretano Payo tuvo momentos muy buenos en el primero de su lote y en el segundo, sin embargo entre sus fallas con el estoque y que no acabó por redondear las faenas se fue sin triunfar en grande, le auguramos pudiera acontecer cuando por ejemplo ayer le vimos unos naturales de trazo de figura grande o sus lances de capote, no desesperemos, ya lo hará, estoy seguro.

Por los pronto nos frotamos las manos para lo que sigue para la Temporada Grande con los carteles de aniversario y los que le siguen. 

Señores toreros, el camino está trazado, seriedad por delante y todos contentos.

​Ocho con Ocho: A los aficionados Por Luis Ramón Carazo

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Los resultados que están teniendo en taquilla en La México, son para desmoralizar al más pintado. Foto @matagencia.

Me preguntan algunos aficionados que cuales intereses defiendo cuando apelo a la asistencia a los cosos en el caso de nuestra capital a la Plaza México y quisiera ser rotundo; la lejanía de los medios, la falta de patrocinadores, pasan por percibir que sus marcas no deben ser relacionadas con un espectáculo que perciben (en particular en el segmento de los jóvenes) daña su prestigio y por ello, a los que se atreven a presentarlo, habrá que respaldarlos. Defiendo a lo que tanto amo desde que tengo uso de razón, al toreo.

En la corrida del domingo pasado en La México, en la que me parece sobresalió la actuación de Juan Pablo Sánchez (desafortunadamente poco rotundo en la suerte suprema) al hacer una revisión visual de los tendidos,  me percaté de la asistencia de nuevos asistentes a los lugares que tradicionalmente ocupan otros por muchos años, lo cual desde luego en gran parte,  es positivo, pues es tarea a los que nos gusta el toreo, el atraer a aquellos que no acuden, pero me parece necesario enfatizar a todos que con nuestra asistencia a las plazas, ratificamos a las autoridades que el toreo es parte de nuestras tradiciones y respaldando a los que le invierten, les apoyamos a que no desmayen en su esfuerzo.

La apatía pasa por muchas razones, sin embargo la empresa que gestiona al coso monumental ha invertido en mejoras notables en el inmueble incluyendo en detalles que aquejaban a muchos como el tema de los baños que hoy lucen, impecables, y en general el remozamiento completo, es notorio en el añejo inmueble.

A pesar de que la competencia con las plataformas de comunicación actuales son  rivales muy fuertes, han preferido continuar con la difusión de las corridas en México y en otros países, lo cual entiendo no produce los ingresos por derechos de transmisión que por ejemplo genera la transmisión de eventos deportivos.

Para hacer asequible la asistencia le apostaron, salvo en la zona de barreras, a disminuir los precios de entrada,  a pesar de que los costos de traer toreros internacionales se cotizan en dólares y aumentan los egresos, notablemente.

Esto es, en su afán de continuar con el toreo, han hecho un esfuerzo mayúsculo, que habría que reconocer, asistiendo, porque los resultados que están teniendo en taquilla en La México, son para desmoralizar al más pintado y  es frustrante ver que los aficionados parecemos no entender el momento tan peligroso que estamos viviendo tanto por la prohibición latente, como a la larga por la reticencia a invertir de quienes hoy lo hacen.

Aquellos que tienen derecho de apartado, saben muy bien que el valor de cambio ha disminuido rotundamente y la única manera de restaurarlo es asistiendo.

Por ello me permito invitar a dejar de lado críticas y análisis para con nuestra asistencia mantener viva la llama del toreo que poco a poco pierde fuerza y le da la razón a quienes presagian su reducción muy pronta a unos cuantos eventos muy puntuales.

Lo platicaba con mi amigo entrañable que tiene muy clara la idea de lo que puede pasar de continuar la reticencia  de muchos por asistir a las plazas en particular a La México, bastión del toreo del mundo.

El domingo próximo en La México habrá una próxima  oportunidad de hacerlo, los toros de Los Encinos se destacan por su presencia y comportamiento, el toro del Vergel para el rejoneador Jorge Hernández Andrés abrirá plaza, y luego los astados de Eduardo Martínez Urquidi serán importante materia prima, para tres toreros internacionales, como lo son Castella, El Payo y Roca Rey (quién estuvo en la apertura de la plaza Santamaría de Bogotá después de años de cierre autoritario y salió en hombros) los cuatro, con ansias de esculpir faenas imborrables.

Ahora toca a nosotros,  los que decimos que amamos a la fiesta, manifestémonos en las taquillas además de las redes sociales y seamos congruentes con lo que decimos pues diría mi mamá, mi hijo, hechos son amores y no buenas razones, desde luego cada quién sabemos cómo invertimos nuestro tiempo y dinero, pero como diría Kennedy hoy tan recordado, no te preguntes que puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por él; hoy el toreo necesita nuestra asistencia, lo digo preocupado y muy serio, que así se entienda.