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Ocho con Ocho: ¡Ganó el toreo! Por Luis Ramón Carazo


En la kilométrica corrida, del 12 de diciembre de 2017, no paramos en emociones, hubo motivos varios, para escribir sobre las vivencias ocurridas en un festejo, que si bien fue largo en tiempo, fue extenso en sensaciones, las cuales fueron brotando con las faenas y el comportamiento de los astados, de diferentes encastes y ganaderías, y que hasta en nueve salieron al ruedo de La México, el cuarto de Fernando de la Mora, sustituido por uno de Jaral de Peñas, por las protestas del público, hacía su trapío.

En el renglón ganadero, el tercero de la tarde para José Tomás, fue un compendio de puntos positivos en su comportamiento; fijo, pronto, codicioso, humillando en su recorrido, planteado por el de Galapagar en el centro del ruedo, el de Jaral de Peñas de nombre Brigadista, correspondió con su entrega en la lidia, al nombre asignado.

José ha formado un lío con el capote y la muleta, en ambos dejo enmudecido por momentos al público capitalino y si los máximos trofeos no cayeron a su espuerta, fue porque ahora la suerte suprema no fue su aliada, pero ha cuajado en conjunto un gran trasteo.

También el de Santa María de Xalpa se prestó para una faena plena de riñones de Joselito Adame quién puso alma, vida y corazón, para conseguir el triunfo que cerró con una estocada a cuerpo limpio, suerte que algunos despistados, protestaron, sin entender la convicción de no pasar desapercibido de José y arrebatar dos trofeos que valieron para salir a hombros junto a Sergio Flores.

El tlaxcalteca con un astado de Villar del Águila, con embestida alegre, enjundiosa y con codicia particularmente por el lado derecho, sostuvo un alto grado de variedad en su faena imaginativa de muleta, cerrada con una estocada entregando el pecho para escuchar los que se merece ¡Torero, torero! Y seguir en la ruta de la consagración que se percibe para él cada vez más cercana, dos orejas más a su estadística, para el toro, arrastre lento.

A El Juli le correspondió un astado de Montecristo, esaborío y poco pudo trascender, así como le paso con el de Villa Carmela a Luis David Adame, ambos con gran disposición para triunfar como con el de rejones para Pablo Hermoso de Mendoza de La Joya, en el que tuvo buenos momentos en el toreo, pero otra vez la suerte suprema le privó del triunfo.

El Payo no tuvo suerte, le devolvieron el de Fernando de la Mora y el de Jaral de Peñas, su sustituto no le permitió rayar a grandes alturas.

José María Manzanares se encontró con un astado de Xajay con un lado izquierdo emotivo para dejar bellos trazos en la retina de los aficionados quienes paladean su concepto puro del toreo y de recompensa recibió como José Tomás, una oreja.

Tarde noche, en que la asistencia; los momentos iniciales; el himno nacional mexicano y tantas cosas más; demostraron que la llama de la tradición taurina sigue viva y que siempre estará dispuesta a contribuir para México.

Por el callejón muchos toreros, uno de ellos el triunfador de la Temporada Pasada, Morante de la Puebla, por el momento retirado pero a punto de reaparecer en los ruedos en la próxima temporada española, apoderado por el gran taurino español, Manolo Lozano.

En fin, muchos detalles como uno que me llamó la atención, le relato que había dos capotes de paseo adornando el palco de la empresa, uno de ellos por alguna razón resbaló y sin pensarlo dos veces, el licenciado Alberto Baillères se salió del mismo (para con señorío y mucho de torería con todo y el toro en el ruedo) para recogerle y amorosamente colocarlo nuevamente en su sitio, cuando se dieron cuenta otros los ocupantes, era tarde, la suerte estaba rematada.

Cada uno, externa lo que piensa, a mí en conjunto la corrida extraordinaria, me hizo sentir la vibración del toreo en sus distintos matices y eso, que no siempre pasa, para quién lo comparta, es ganancia.

Y el domingo próximo, nuevamente a La México, dónde Andy Cartagena a caballo, Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez a pie, estos dos últimos con toros de Torreón de Cañas, intentarán dar una gran tarde de toros. 

Que así sea.

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Ocho con Ocho: Santacolomeños Por Luis Ramón Carazo

Sergio Flores. Foto Plaza México.

Las ganaderías mexicanas en los últimos años han buscado la variedad mediante la importación de astados de España, bien sea físicamente cuando se pudo hacerlo en 1996 o con el uso de diferentes tecnologías de reproducción en los siguientes años.

Xajay lidió el 10 de diciembre de 2017, una corrida de ocho toros en La México, de los cuales varios tanto en su pelaje, como en su encornadura y su morfología física, revelan que la ganadería ha trabajado con astados de Santa Coloma uno de los pies de simiente de Victorino Martín.

La ganadería española tiene como antecedente el hierro de Ibarra que dio pie a la mezcla a principios del siglo pasado, para que el Conde de Santacoloma tuviera dos vertientes; la de Albaserrada que es una mezcla de Santacoloma y Saltillo y lo más puro en manos hoy en día de los sucesores de Joaquín Buendía.

Los toros prototipos de este encaste, son bien armados de encornadura y en su pelaje muestran entre otras coloraciones la de cárdenos; esto es mezcla de pelos negros y blancos; como lo fuera el quinto de la tarde de nombre Que Bonito y que correspondió al torero tlaxcalteca Sergio Flores quién mantiene su buena racha en el coso de Insurgentes y logró un trofeo por una faena compacta a un toro que acometía con codicia, humillado y con recorrido.

A Castella le correspondió un toro en segundo lugar con el que tuvo una destacada actuación luciendo su experiencia, su grado de madurez a sus más de 20 años de alternativa, misma que por cierto sucedió en Beziers, Francia con dos que por ahora caminan por su propia avenida y me refiero a Enrique Ponce y a José Tomás, el primero padrino y el segundo testigo de la ceremonia de investidura del francés, como matador de toros.

Ginés Marín deja ver buenas maneras en su quehacer taurino y refleja lo bien que ha caminado en Europa, dónde se convirtió en la sensación de la temporada por sus grandes actuaciones en especial la tarde de su confirmación de alternativa en Madrid, sin embargo no tuvo enemigos a modo y nos deja con la expectativa de verle con otra materia prima.

Luis David Adame también pudo conectar en el capote y con la muleta con el aterido público, por el frío que corría en el Embudo de Insurgentes, convertido en una nevera, en la que resaltaban las prendas de invierno de los asistentes, tampoco la suerte suprema no fue su aliada, sin embargo dejó una grata impresión de amplias posibilidades a futuro.

En pocas palabras; de seguro Xavier Sordo buscará más un comportamiento como el Que Bonito que de los otros astados, poco emotivos y que dejaron que desear en su comportamiento, tanto con el hierro de Xajay, como de Villar del Águila y seguramente buscara en sus empadres la respuesta a sus inquietudes de criador, el ahora también, empresario taurino.

Poco más que decir en general de lo acontecido el 10 de diciembre y enfilarnos a la corrida del 12 de diciembre, en la que a beneficio de los damnificados, se celebrará una corrida especial en su puesta en escena y en la que se alterará el orden de lidia con base en las alternativas y se recurre a emparejar un torero español y un mexicano, empezando por Pablo Hermoso de Mendoza.

Antes de rasgarse las vestiduras por el desacato al Reglamento Taurino de la capital, es importante que tomemos en cuenta que los matadores están de acuerdo en y las autoridades también, sin embargo sea el hecho, un caso excepcional y no una constante.

El lleno para el martes está asegurado y la plaza lucirá sus mejores galas para demostrar que el toreo como parte de las tradiciones mexicanas, está siempre presente para aportar a paliar el dolor que causó a México los movimientos telúricos que nos sacudieron físicamente y en el alma.

Sabíamos que La México, como ya lo hizo en septiembre, alzaría la mano y todo el medio estará volcado para decir ¡Venga México!

Tenemos futuro.

Ocho con Ocho: Uno de ocho Por Luis Ramón Carazo

Uno de las ganaderías más preocupadas, por el equilibrio en nobleza y acometividad con codicia, es la de Jaral de Peñas, ganadería fundada por Don Luis Barroso Barona hace más de 40 años y desde su sentido deceso, está en manos de Juan Pedro Barroso su hijo, pero como dice el refrán: “al mejor cazador se le va la liebre”

El domingo 26 de noviembre de 2017 en La México, el encierro de la ganadería queretana rayó en la mansedumbre e incluso al primero de la tarde, el de la confirmación de alternativa de Leo Valadez, algo le faltó remate en la parte anterior del astado, lo cual es poco común en esta casa ganadera.

Entendemos que el más preocupado será Juan Pedro y por ello no me extiendo más en el comentario, pues me es difícil externar una opinión cruda y desfavorable cuando conocemos la filosofía del grial de Jaral de Peñas de la fijeza, celo, alegría y codicia en las embestidas.

Ya vendrán tiempos mejores y así se vio en el primer toro del lote de Arturo Saldívar, de nombre Bienvenido que resultó un ejemplo del buen toro en tanto acometividad, fijeza y codicia muy bien aprovechada por cierto por el torero avecindado en Aguascalientes, en particular en la fase de muleta, en dónde instrumentó en el centro del ruedo, entre otros, unos muletazos muy emotivos que me recordaron a Miguel Ortas, torero madrileño qué vive en México desde hace más de sesenta años.

Algunos habrán descrito a los muletazos iniciales de Arturo como Arrucinas; sin embargo para que así fuera, hubiera sido necesario primero un pase de derecha, Miguel pegaba el pase citando dando el pecho y lo ejecutó por primera vez en Las Ventas como novillero en 1950.

La prensa madrileña bautizó la suerte como una derivación del muletazo de Arruza, como Ortinas, y curiosamente la faena la concluyó Arturo con Bernardinas; pase creación del torero catalán Joaquín Bernardó, quién alguna vez reconoció haberse inspirado para una variación de la Manoletina, en el pase de la Ortina.

En fin datos para aderezar la calidad del astado premiado con arrastre lento por Chucho Morales y la oreja a la espuerta de Arturo, quién dio muestra de recuperación de estado de ánimo, y solo por el defecto de la colocación de la espada en la suerte suprema (en donde con valor ofreció el pecho) se privó de un trofeo más, dados el entendimiento y aprovechamiento de las buenas cualidades de Bienvenido.

A Cayetano Rivera Ordoñez, le correspondió un lote muy soso, igual que resultó el par de astados de Bernaldo de Quirós para Hermoso de Mendoza, ambos pasaron de puntillas en su presentación en la Temporada Grande.

El confirmante Leo Valadez, demostró que está muy bien preparado y que la inversión por parte de Espectáculos Taurinos de México, en su carrera en Europa hasta su reciente alternativa en Zaragoza, ha sido aprovechada, dado el sitio que a pesar de sus pocas corridas de toros ya se le nota, al tiempo le dejamos lo que presagio, pudiera ser una carrera muy brillante.

Así las cosas, esperamos la tercera corrida, en dónde pudiera haber un cambio en el encierro de dos ganaderías para Ponce, Joselito y El Payo, al rejoneador JorgeHernández le corresponderá seguramente, uno de El Vergel.

Los honorarios del torero de Chiva por cierto, serán donados a los damnificados por los sismos y desde luego con sumo interés iremos a constatar el tercer capítulo de la Temporada Grande capitalina, 2017-2018.

Ya veremos que sucede, diría un ciego.

Ocho con Ocho: ¡Entendámonos! Por Luis Ramón Carazo

El Juli antes del paseíllo del festejo inaugural.

El día sábado mi querido hijo Ramón, buen aficionado, me recordó un pasaje del extraordinario libro de Manuel Chaves Nogales, autor de una de las mejores biografías taurinas y tratado para entender el toreo, a la que título: Juan Belmonte matador de toros.

Manuel era sevillano, su abuelo, José María Chávez Ortiz, fue un conocido pintor de temas taurinos que realizó el primer cartel ilustrado de la Feria de Sevilla en 1878. Manuel Chaves Rey su padre, era periodista del periódico El Liberal. Fue académico de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla y cronista oficial de esta ciudad. Su madre, Pilar Nogales, realizó estudios de música y era concertista de piano. Su tío, José Nogales, abogado, escritor y periodista, fue el primer director de El Liberal de Sevilla.

Es decir le venía de casta lo intelectual, en 1935 publicó su obra más famosa, una biografía sobre el mítico torero Belmonte: Juan Belmonte, matador de toros, su vida y sus hazañas.

En 1931 se convirtió en director del diario Ahora, importante periódico de aquella época e ideológicamente próximo a Manuel Azaña, de quien Chaves fue políticamente partidario. Organizó una nueva red de reporteros a escala mundial.

Él mismo viajó cubriendo acontecimientos que empezaban a convulsionar el mundo.

Entrevistó a Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler, al que calificó en un reportaje de «ridículo e impresentable», y advirtió de los campos de trabajo del nuevo fascismo alemán.

¿Para qué tanta letanía, calmantes montes, alicantes pintos diría un dicho mexicano?

Reproduzco lo que redactó Manuel, de una deducción de Juan Belmonte: sobre el porvenir de la lidia:” A mi juicio, no hay más que dos salidas: o el público sigue siendo partidario de las corridas vistosas y la lidia afiligranada, exacta e igual a la que ha llegado, o hay que volver atrás, dar armas al enemigo, acumular dificultades en el toro en vez de quitárselas. Pongámonos a lidiar toros viejos, resabiados, broncos, ilidiables. La fiesta quizá vuelva a encender así los antiguos apasionamientos; pero entonces, ¡adiós a la torería actual!, ¡adiós a la filigrana y la maravilla del toreo!, ¡volveremos a los tiempos en que se cazaba al toro como buenamente se podía!”

Y es que o somos más claros en nuestro lenguaje o perdemos a todo mundo con nuestras afirmaciones que confunden al unísono; casta, raza y bravura. En mi opinión y para no hacernos bolas; la raza es la de Bos Taurus que le corresponde como bovino al toro de lidia; la casta es en ascendencia y descendencia los caracteres de los individuos, en este caso los toros de lidia y luego entonces la bravura es el comportamiento que va desde la absoluta mansedumbre hasta la fiereza impredecible.

Por ello la corrida del domingo 19 de noviembre de 2017 de Teófilo Gómez que se lidió en la Plaza México para inaugurar la Temporada Grande la calificó de bravura en un grado bajo de acometividad y codicia en las embestidas, a lo que me di calificar de light.

Pero ojo, bravura al fin y al cabo, que permitió con su gran nobleza, que el torero madrileño Julián López El Juli pleno de sapiencia, se relajará para interpretar el toreo, con gran plasticidad y preciosismo, con filigrana como diría Belmonte y que compensó la gran entrada que provocó en La México, en especial en el segundo de su lote, Rebujito, en el que entre otros pases, los naturales fueron de campeonato.

A Joselito Adame le fue complejo remontar la cuesta de un público duro con él desde el paseíllo y sólo por momentos, en especial cuando colocó tres grandes pares de banderillas se le entregó, lo demás fue exigirle cuando la materia prima no necesariamente era propicia.

Cada quién tiene un prisma y por lo tanto lejos estoy de querer tener razón en lo que escribo, pero agradezco a Ramón Carazo Canto, me haya abierto la brecha para tratar de explicar, sin convertirme en juez flamígero, lo que tanto disfrutamos.

Que la temporada siga viento en popa, para bien incluso de aquellos que claman por un comportamiento de un toro que hace más de un siglo ya no existe, por qué hoy en día todos los ganaderos de toros de lidia, con diferentes matices en el mundo buscan que sus toros propicien armonía, para gestar belleza y no una confrontación de guerra, que de cuando en cuando es necesaria pero no es la constante, que quede claro.

Ocho con Ocho: ¡Abre la Grande! Por Luis Ramón Carazo

Uno de los argumentos sólidos para entender el por qué las corridas en México son una tradición, es el de que por muchos siglos se han celebrado festejos, en evolución de sus formas desde el día de San Juan, el 24 de junio de 1526, en nuestra ciudad.

Es decir en poco menos de 9 años, ya se habrán visto cinco siglos de toreo, en el transcurrir de los cuáles han venido los mejores toreros de todo el mundo, desde que en la llamada Nueva España se consignó en la Carta de Relación al Rey: “estaba Cortés viendo correr ciertos toros cuando le avisaron la llegada del visitador Luis Ponce de León” en pocas palabras, a Don Hernán en pleno jolgorio, le cayó la autoridad a revisión.

Desde luego hablamos de épocas distintas y ahora se ha convertido en un espectáculo más plástico y menos aguerrido que antaño.

Con el tiempo se fueron construyendo plazas de toros en la ciudad de México, hasta llegar a su Monumental que cumplió setenta años hace dos, después de haberse inaugurado el 5 de febrero de 1946.

Las temporadas de matadores de toros en La México, generalmente se inician en noviembre y culminan en los primeros tres meses del año siguiente, principalmente por qué en Europa concluyen en octubre los festejos que allá se inician hacia el mes de marzo.

En los setenta, ochenta y parte de los noventa, se conservó la época del año y los festejos giraban principalmente alrededor de Manolo Martínez, Curro Rivera, Eloy Cavazos, Mariano Ramos y luego David Silveti, Jorge Gutiérrez con el dolorosamente recién desaparecido, Miguel Espinosa Armillita. Hoy en día y desde hace más de 20 años, las temporadas en La México más bien son de corte internacional han opacado a las figuras nacionales.

Los carteles que se ofrecen a partir del domingo 19 de noviembre de 2017, han sido recibidos en general con entusiasmo, sin faltar los inconformes primordialmente con el ganado a lidiar, pero la demanda para asistir a la inauguración es muy alta, cuando se presentarán mano a mano; Joselito Adame y El Juli, con toros de Teófilo Gómez a las 4.30 en punto de la tarde.

El 26 de noviembre Pablo Hermoso de Mendoza con Cayetano Rivera y Arturo Saldívar en la confirmación de alternativa de Leo Valadez torero de Aguascalientes con toros de Jaral de Peñas.

El 3 de diciembre Jorge Hernández Andrés a caballo, Enrique Ponce, Joselito Adame y El Payo, el 10 Sebastián Castella, Sergio Flores, Ginés Marín y Luis David Adame con Xajay.

El 12, día guadalupano cartel pro-damnificados con Hermoso, José Tomás, El Juli, Manzanares por España y por México los hermanos Adame, Joselito y Luis David, El Payo y Sergio Flores.

El 17 Andy Cartagena con Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez con Torreón de Cañas a pie y los 2 del rejoneador, de Rancho Seco.

El 25 de diciembre, Barba, Antonio Romero y Gerardo Adame con Rancho Seco y abre el año 2018 un cartel de rejoneadores mexicanos Gamero, Pimentel y Torre acompañados por forcados mexicanos y portugueses con toros de San Marcos.

Para la segunda parte que culminaría tal vez a fin de febrero, ya veremos que programa la empresa, que presentará una temporada 2017-2018 en la cual tiene el propósito de que festejo a festejo, celebremos una de las tradiciones mexicanas más antiguas y que más nos vale, sea exitosa ¡Suerte para todos!

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Ocho con Ocho: Arenero Por Luis Ramón Carazo

Por Luis Ramón Carazo.

El tiempo vuela y los recuerdos se agolpan, cuando hace 25 años vimos partir en el paseíllo de la vida a José Luis Carazo Vega conocido en los medios como Arenero, pseudónimo que adoptó en su transitar por los medios; primero radiofónicos y luego televisivos cuando en 1972 fue parte del proyecto del licenciado Julio Téllez García de Toros y Toreros.

El 11 de noviembre de 1992 se fue a la Gloria y desde luego su familia cercana, Lolita mi madre, su esposa, sus hijos y su hija, sus nietos lo añoramos por ser quién fue en su paso por el mundo con sus afectos, dos de mis hermanos ya lo alcanzaron Francisco Víctor y Luis Alonso, pero quedamos tres y la Macarena, su consentida.

Así llamaba a mí hermana cómo a su camioneta Ford, en la que iba por todos lados a las ganaderías y a los toros, con su sombrero cordobés y su faja que desde que intentó ser matador de toros lució en vez de un cinturón, para él fuera de cacho, como El Soldado, quienes siempre usaron la prenda para fajarse los pantalones.

¡Y vaya que los tenía bien puestos!
Desde muy joven intentó por todos los medios convertirse en figura del toreo, en alguna vieja revista Sol y Sombra de los cincuenta, titulaban un encabezado, después de sus actuaciones en Puente de Vigas y en el Rancho del Charro en la colonia Polanco ¿Será Carazo la figura del mañana?

Vaya que le luchó por serlo, tanto que toreó en El Toreo de Cuatro Caminos y en festivales en La México, en varias novilladas entre otros sitios en Acapulco y Morelia.

Fue con otros novilleros la parte seria en alguno de los festejos dónde se presentaba Cantinflas y en su afán de forjarse matador de toros, se vistió de diablo en la parte seria del espectáculo Cuatro Siglos del Toreo, que organizaba su gran amigo y compadre, El Brujo Zepeda padrino mío de bautizo.

En una entrevista declaró mi padrino: “Pensé en la conveniencia de resucitar suertes antiguas, de las que muchos aficionados apenas tenían referencias por láminas o grabados. Bauticé aquello como Cuatro Siglos del Toreo en México, aunque puede haber discrepancia, aduciendo algunos que son más o menos…

En los años cincuenta se presentaron en La México y conservo una fotografía de aquella fecha con gran orgullo de quién se atrevió en aras de un sueño, a lucir vestimenta roja y sus cuernos para partir plaza.

Era mi papá en la época en que el Brujo era el líder de los matadores, el representante de los novilleros, por aquel tiempo, formó un equipo de fútbol dónde Morenito era el portero y Alfredo Leal delantero entre otros novilleros y matadores que también les daba por el balompié, luciendo un uniforme en los colores rojo y verde como los de Miura.

Alguna vez le pregunté el por qué no se había ungido matador y su respuesta la recuerdo como si fuera hoy “lo pude hacer y no quise, una alternativa debe ser tu llave para intentar ser figura del toreo, para colgarla en un cuadro, no sirve para nada” Así pensaba y esa fue su bandera, siempre.

Cuando decidió dejar la profesión nunca dejó de vivir en torero su lenguaje, sus expresiones, su preocupación principal era el toreo y apoyar a los que inician para que se vaya cumpliendo un ciclo de renovación siempre necesario.

En Canal 11 al lado de Luis Carbajo, El Negro Muñoz, desde luego el titular Julio Téllez y otros más, dieron continuidad a la fiesta de la que la televisión, por distintos motivos salió de las plazas de toros en los años setenta y ochenta, entre otras las temporadas novilleriles de El Pana, Majano y Pastor del 1978 y la de Valente, Belmont y Mejía en 1982-1983 se cubrieron por Toros y Toreros, íntegramente.

Lo escribo emocionado como su hijo, pero también como aficionado, de quién en su bonhomía integró al grupo de La Hermandad Taurina, con varios más que se unieron para reunirse y chanelar con los que habían intentado y con figuras como Capetillo, El Soldado, Silverio quienes se quitaban los blasones para hablar con aquellos que no llegaron lejos pero que intentaron ser toreros en alguna época de su vida.

Al final muchos de ellos principalmente Gerardo Vergara se convirtió en el Búfalo de Juncal en esas andanzas, quijotescas.

No me extiendo más, pero los que le conocieron saben que me quedo corto en los recuerdos algunos de ellos permanecieron plasmados en el programa de Sangre y Arena que pasaba por Cablevisión, en el que junto con Mauricio Locken y Juan Antonio de Labra con la producción de Lauro Alvarado, tuve la oportunidad de entrevistarlo y escudriñar en su larga trayectoria.

Su herencia de valores fue el tesoro más grande que nos heredó a su familia, hasta dónde te encuentres Arenero, sabe que quienes te conocieron, te recuerdan con afecto, como un aficionado que me encontré el día de hoy en La México, Jorge Sánchez, me preguntó por ti y me dijo que te extrañaba, se me hizo un nudo en la garganta cuando me dijo; “su jefe era un romántico de esto”.

Gracias a él y a tantos otros amigos que saben lo que fuiste para la afición, que tanto amaste.

Ocho con Ocho: El Pollo Por Luis Ramón Carazo

Una de las plazas de toros más bellas del planeta de los toros se ubica en Querétaro, camino de Guanajuato y San Luis Potosí, Juan Germán Torres Landa fue el que diseñó y construyó el recinto de Provincia Juriquilla, que con el tiempo adquiere cada día que pasa, mayor solera.

El que le ha dado alma a la plaza es principalmente Juan Arturo, al que conocemos como El Pollo, él organizó la inauguración del recinto, el 6 de junio del año de 1987, presentando un mano a mano entre los matadores “Curro Rivera” y Miguel Espinosa “Armillita”, lidiando toros de Don Javier Garfias, Miguel fue el triunfador de la corrida al lograr faena de orejas y rabo y así iniciar una historia que ahora acumula más de 30 años.

Los Torres Landa, hijos de Juan José y su esposa Teresita García, fueron siete hombres, todos con el nombre de Juan y tres mujeres, en 1987 iniciaron la construcción del complejo turístico Provincia Juriquilla que incluye hotel, dos campos de golf, lago, plaza náutica, fraccionamiento y la plaza de toros.

Alguna vez me comentó El Pollo: “Cristalizamos el sueño de mi papá, que fue Provincia Juriquilla, donde habría plaza de toros, campo de golf… Él hablaba de una ciudad satélite; decía que la carretera 57 era la prolongación del Periférico de México… Sabía hacia dónde iba a crecer Querétaro y Guanajuato”.

En Provincia Juriquilla se han presentado todas las figuras del toreo, de México por mencionar algunas, Manolo Martínez, Eloy Cavazos, Curro Rivera, David Silveti, Jorge Gutiérrez, El Zotoluco, Miguel Espinosa Armillita. De España José Ortega Cano, Capea, Joselito, El Cordobés, Morante de la Puebla, Enrique Ponce, El Juli, José Tomás, Joselito; así como la primera figura del rejoneo mundial Pablo Hermoso de Mendoza quién en alguna época fue apoderado por El Pollo.

El Pollo, nació en León, Guanajuato y está casado con María Guadalupe Urquiza, a quien también se le dice afectuosamente la “Pollita”.

Viviendo en León la familia Torres Landa, cada quince días esperaban en familia el partido de fútbol, del 58 al 68 El Pollo lo jugó apasionadamente, es más recuerda haber participado en liguillas contra Querétaro, las cuales dice eran muy intensas. “Representamos primero a San José Iturbide y después al hotel Jurica, fueron tiempos que viví totalmente futboleros”.

En Juriquilla se recuerda la reaparición de Pedro Gutiérrez Moya “El Niño de la Capea” y la de David Silveti y el primer mano a mano de Miguel Espinosa “Armillita” y Jorge Gutiérrez. También una de las mejores faenas de Morante de la Puebla y a caballo una bellísima de Vistahermosa ejecutada por Pablo Hermoso de Mendoza.

El de José Arturo Torres Landa es un apodo tan conocido que hace incluso olvidar su nombre “Desde que tengo uso de razón me dicen el Pollo, y el apodo es tan oficial que muchos de mis amigos no saben ni como me llamo. A veces llaman a la casa antes de enviar una invitación para preguntar mi nombre”

Hace algunos años a los muchos que lo estimamos, nos dio un gran susto al ver su salud deteriorada, sin embargo Dios; su fuerza de voluntad y el apoyo de su familia, hicieron el milagro de verlo recuperarse.

El 3 de mayo de 2014 reapareció en México, José Tomás con gran éxito en la despedida de los ruedos de Fernando Ochoa y fue una fecha inolvidable, un lleno espectacular en el que asistió público de todo el mundo taurino y así va tejiendo la historia, que se celebró el 28 de octubre de 2017, en un festejo incluyendo un torero peruano que va que vuela para dejar huella profunda y que como novillero, se presentó en México en donde más, en Juriquilla.

Para celebrar los 30 años y más de 250 festejos, Leo Valadez de reciente alternativa, salió en hombros de la afición convirtiéndose en el absoluto triunfador de la tarde, Roca Rey se fue en blanco, Arturo Saldívar recibió una oreja y Pablo Hermoso de Mendoza se fue en silencio, los toros del rejoneador, de Marrón, los de a pie, de Los Encinos.

Así la plaza queretana sigue creciendo su historia con un empresario que ama por sobre todas las cosas, al toreo.

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​Ocho con Ocho: Hace 30 años Por Luis Ramón Carazo

El Geno buscará reverdecer viejos laureles con una posible reaparición.

Los aficionados que asistimos a la novillada que se celebró el 8 de noviembre de 1987, con las reses potosinas de Jorge Hernández Andrés con la actuación de Alberto Galindo El Geno, Eduardo Reyes y Héctor de Granada, no nos imaginábamos que la lidia del cuarto de la tarde, de nombre Don Coyo, sería la última faena de orejas y rabo hasta estos días.

Alberto Galindo El Geno es hasta la fecha, el último en lograr los máximos trofeos, pues las faenas posteriores como la de Adrián Flores a Jordi de la Gloria en 1993, la de Feligrés de El Juli en 1997 o la siguiente a la de El Geno de Monterrey, la de Mayito en 1989 a un novillo de Tequisquiapan, fueron de indulto y por lo tanto sin concesiones de trofeos por un cambio en el reglamento taurino.

Tal vez alguna faena de indulto antes del cambio reglamentario, no fue de rabo como pasó con la de El Pana con Cariñoso de Begoña el 10 de diciembre de 1978, a quién le otorgaron dos orejas simbólicas.

La faena más reciente de indulto, fue la de Bandolero de Xajay lidiado por el ahora matador de toros moreliano Antonio Mendoza, el 20 de julio de 2014 y en conjunto han sido (desde el rabo de Don Coyo) 8 los indultos y cero los rabos, lo cual es un dato duro y que demuestra el porqué es cuesta arriba la formación de novilleros para llegar a ser punteros.

A punto de cerrar la temporada, no dejamos de reconocer la clase por ejemplo de José María Pastor que el domingo 22 de octubre de 2017, en su segundo astado de El Junco pegó unos pases con la derecha de rechupete, pero entre pitos y flautas, no hay novillero de dónde sea que venga a La México y de un campanazo que despierte la atención de los aficionados.

El anuncio en los carteles de La México para la Temporada Grande, conllevó el mensaje de aumentar el número de festejos novilleriles en las plazas de Espectáculos Taurinos de México y sea bienvenido, pues es notoria la carencia de punch de muchos de los novilleros actuales y desde luego no solo en México.

Pero si nos debe de preocupar el presente del futuro mexicano, pues es la fórmula añeja que mantiene la luminosidad de la competencia en el ruedo, es de unos que llegan y otros que sienten el empuje de los que van cuesta arriba y tratan de competir con ellos.

Los esfuerzos de preparar mejores camadas de prospectos, ha incluido la formación en España de la mayoría de los novilleros actuales y tal vez ello, con todo lo útil que sea también acarrea cierto cartabón, en el que el estilo mexicano se va diluyendo en favor de la forma de hacer de muchos espadas españoles y eso que me perdonen, no necesariamente es bueno.

Se va perdiendo el estilo y entonces se compite con otra forma de interpretar el toreo con menos arrebato, largura y sentimiento, eso sí con más técnica, pero se olvida que si por ejemplo El Capea se ungió figura artística, fue porqué aquí en nuestro país se encontró con el temple lento, para ser considerado uno de los toreros españoles más consentidos de México y a partir de Manchadito de Garfias, lo juzgaron de manera distinta en España.

Curiosamente, El Geno pretende regresar de su retiro ahora que celebra el obtener el más reciente rabo otorgado a un novillero en La México, no le será nada fácil, pero mire lo que vale la hazaña de quién al conjuro de la fecha, pretende darse una oportunidad para acometer de nuevo su carrera en los ruedos.

Sirvan estas líneas, para aupar a los novilleros que semana a semana, se presentan en nuestro coso máximo para que quienes dan coba califiquen que sus actuaciones fueron interesantes, pero subrayo no apasionantes, esto último, es lo que los llevaría a ser figuras, como fue el caso reciente en España de Roca Rey, convertido en el rey de la taquilla en Europa en el escalafón de matadores de toros, como lo fue en el de novilleros, por su manera de demostrar querer trascender en el toreo.

Vamos a ver si ahora que nos visita el peruano, algo de ese celo se les impregna a nuestros novilleros y ya se deciden a pasar a ser bien preparados, a ser capaces de despertar pasión en los tendidos, bien que nos hace falta.

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