Categoría: Luis Ramon Carazo
-
Ocho con Ocho – El valor de Castaño y Frausto por Luis Ramón Carazo
El escalafón taurino sirve para entender cuales toreros son los más solicitados por las empresas taurinas de cualquier país, aunque no necesariamente los mejores desde ese punto de vista son los que más cobran, sin embargo, nos da una idea de cómo va progresando la carrera de cada matador o novillero. Recientemente en las plazas…
-
Ocho con Ocho – ¡Illa, Illa, Illa, Padilla maravilla! por Luis Ramón Carazo
A Juan José Padilla lo recibieron en Pamplona como el hombre que contra viento y marea insiste en disfrutar su profesión: Desde dos días antes de la corrida del 14 de julio pasado ya le habían gritado, antes de iniciar el recorrido del encierro de la corrida de ese día, el ”¡Illa, Illa, Illa, Padilla…
-
Ocho con ocho – Aurelio García Montoya por Luis Ramón Carazo
En la temporada de novilladas de 1972, hace 40 años, se celebraron 29 festejos y dos calas sabatinas con becerras. Los novilleros que más se destacaron fueron Luis Niño de Rivera y Víctor Curro Leal. Hubo el debut de un novillero de Lérida pero criado en Sevilla, Aurelio García Montoya y también actuó el que…
-
Ocho con Ocho – A la distancia por Luis Ramon Carazo
En Granada, España el 8 de junio de 2012, cuando lanceaba al primero de la tarde (como días antes le pasó en Aranjuez) Julián López El Juli, resultó empitonado por dos veces de forma espectacular. Ostensiblemente lesionado y disminuido de condiciones físicas, el torero quiso permanecer en el ruedo hasta lidiar y matar a su…
-
Ocho con ocho: “Paisano, no te hagas pendejo” por Luis Ramón Carazo
“Paisano no te hagas pendejo, regala un toro” fue el grito estentóreo que surgió de la garganta del aficionado apodado el Negro y de apellido Aranda de la Porra de Sol, el 12 de enero de 1992, para conminar a Pedro Gutiérrez Moya EL Niño de la Capea (que actuó esa tarde con Mariano Ramos…
-
Ocho con ocho – Salvador Rojas por Luis Ramón Carazo
Hace algunas semanas se adelantó en el paseíllo de la vida hacia la eternidad, Don Salvador Rojas, la noticia recibí muchos días después y me dio pena no haber acompañado personalmente en el momento de su despedida física, a la familia qué tanto estimo. Fui hurgando en la memoria hasta los años setenta, cuando por vez primera…
