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La Estela del Brillo – La México: Triunfo y Firmeza de José María Hermosillo.

Así de rotundo, firme y rota la cintura, José María Hermosillo manda sobre la embestida de “Campeador”, a la casta del novillo de San Antonio de Padua se opone el mando del torero. FOTO: Toca.

Tarde entretenida y de realidades en diversos aspectos en la Plaza México. Se parcha el encierro y, pese a la desigualdad de trapío encuentra varios episodios de mucho interés en una novillada donde incluso el clima embiste a favor del aficionado taurino. En esas, Roberto Román encuentra el camino inevitable a su realidad taurina mientras Héctor Gutiérrez se ve rebasado en concepto y realización por la gran posibilidad más que promesa, de José María Hermosillo que, salvo con el estoque, libra uno por uno los obstáculos que la novillada le coloca hasta romper en otra importante faena que lo coloca al frente de la novillería mexicana y a la espera dentro de quince días de finalizar por todo lo alto esta campaña novilleril, esperemos sea el comienzo de una gran carrera taurina.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. Foto: Edmundo Toca Olguín.

Se cumple el centenario de la muerte de Saturnino Herrán, el genio entre genios de la pintura mexicana, esperanza joven, frustrada, para variar, y a destiempo. De Aguascalientes. Y en Aguascalientes se encuentra viva mucha de su brevísima obra. Incluso, sabemos, se guardan celosamente sus apuntes taurinos enclavados en la primera época de la Plaza San Marcos.

Hoy, seguramente sin intención alguna, La México programa tres hidrocálidos.

Pero lo hace ante un encierro parchado sin necesidad alguna.

Con todo el tiempo del mundo para haber reseñado una novillada entera, seria y bien hecha, que se eleve a la ocasión, la Monumental cae en retraso y parcha el encierro de Maravillas, por suerte, el remiendo de San Antonio de Padua trae consigo los episodios más interesantes de la Temporada.

El cartel bueno queda en mano a mano por la natural realidad de Roberto Román todo deseo pero nulo en idea y concepto, enganchado y sin sometimiento con el capote, tiene la pésima suerte de encontrarse con un alto y muy serio novillo de origen Rancho Seco -esa capa cárdena, ese cuello y esos pitones no mienten- al que deja hacer lo que se le viene en gana, en vez de someterme de salida.

El toreo empieza cuando el toro para. El cárdeno en vez de deternerle, arrolla.

Nadie es capaz de ordenar, de aconsejar, en última instancia, mandar en el más que bisoño novillero quien desatinadamente se da a tirar de la cordobina de recibo, queda desarmado y hace que el novillo empiece a alargar la gaita desde muy temprano. Crudo tras el brevísimo y flojo puyazo -cuando las cuadrillas deben pegar no lo hacen- llega a un intento de quite donde gana terreno y, al tratar Román de rematar, apunta el pitón derecho a la ingle. La Virgen vuelve a cuidarle en los aires pero, ya en el piso, el novillo lo tiene a merced y no le perdona.

Ahí la tarde cambia pues hace que sobre los dos valores más adelantados de la novillería mexicana caiga el pesado fardo de la responsabilidad: Hermosillo y Gutiérrez.

Pero hay con qué responder.

Ese cárdeno tlaxcalteca se encuentra a José María Hermosillo lleno de sitio e inteligencia. Antes, en el que abre plaza, sobrepasa la prueba de un serio y bello ejemplar de Maravillas uno de esos novillos cuyo juego es regular, pues rasca y tardea en muleta tras mediocre tercio de (una) vara. Hermosillo, emociona en los lances, gusta en el quite por tafalleras al grado de pegar una en redondo y rematar hasta el exceso a una mano. Luego, se da a correr la mano a un novillo que duda pues le falta la casta para crecerse ante el exigente mando. Corre la mano por ambos lados con entendedera, la muleta en el sitio desde el inicio alternado abajo hace al novillo templarse y acudir.

Emociona pero mata mal.

Jorge Ramos, milagro, niega correctamente la oreja. Ojalá hayan tomado nota Jesús Morales y su secretario Juan Vázquez, pareja para el olvido. Bien Usía de forma, al no haber mayoría visible y de fondo, al no premiar una estocada defectuosa por atravesada.

Pero poco importan los trofeos cuando se tiene arte y cabeza.

Por ello, el cárdeno tercero y su juego, pese a no ser su toro, pese a lo crudo que queda y el sentido que desarrolla gracias a la falta de sometimiento inicial y al relajito que le forman las cuadrillas encabezadas por Christian Sánchez que recorta el viaje tras pasar en falso como si el novillo no hubiera aprendido lo suficiente, no hace mella en Hermosillo que se lo quita de encima con perfecto toreo de castigo de inicio por bajo, rematando con solvencia y suficiencia. Es más, prácticamente, lo hace pasar con la derecha con un mérito tremendo y al novillo, al fin sometido, lo único que le queda es morir de cara al sol tras la estocada.

Tras responder Hermosillo, queda la pena de que no haya mayor imaginación y pesen más sabrá Dios qué compromisos para hacer que el muchacho Héctor Gutiérrez repita tres domingos seguidos en la Plaza México y para este tercero muestre cierto cansancio mental. Aun así, lo intenta con el cárdeno claro segundo, chico pero con cara seria. Gutiérrez luce con el capote pero se muestra algo repetitivo y sin frescura con la muleta. Se trata de un novillero que esta vez sacrifica el fondo en pos de una forma que no le abona, equivoca el inicio con el cambiado por la espalda y el novillo, que necesita empaparse de muleta, pone el freno de mano para el último tercio.

Torear no es componer la figura. Torear no es lo mismo que dejar pasar.

Por ello tras la muerte del tercero, Gutiérrez se ve contrariado con el flaco, esmirriado, cariavacado e impresentable cuarto. Para sorpresa del personal el negro astado de Maravillas, hay que reconocerlo, embiste. Y no para. Gutiérrez trata pero no consigue nada en firme. Se confía, hace concha y el novillo no le perdona esa fijación que tiene por componer la figura, pendiente de las posturas a la mitad de la suerte y los desmayados remates. No es suficiente, aburre y se queda por debajo de la circunstancia.

Ese contraste se marca aun más al correr turno, con el quinto, el segundo novillo de San Antonio de Padua que deja en alto el color de la divisa por su hechura, apenas el trapío exacto para un cartel de este nivel y para esta Plaza y por la lidia que le otorga José María Hermosillo. Bien hecho de arboladura fino de corte es bien recibido por el novillero con la capa donde remata a una mano de salida. En cambio es muy maltratado por Efrén hijo en la cabalgadura. Cómo sería el golpe que el aparato motor del novillo resiente el efecto del feo puyazo contrario y sus patas traseras se doblan.

Ante todo eso el temple queda, alivia.

Y queda la casta, que rescata.

En la caleserina al propio ritmo del novillo y pese a que dobla las manos, Hermosillo aviva la esperanza y, aun adelantando la suerte, único señalamiento que hacemos al diestro, el astado da la pelea y el torero luce en la larga de remate. Lo mismo en banderillas donde agarra el astado aire al grado de derribar a Gilberto Aragón Zamora, como siempre sufriendo.. Hay casta pero falta fuerza. José María, entonces, aplica la medicina, quietud y alivio por alto, en el inicio pegado a tablas que repara el tranco del novillo quien le dicta al torero no hacer tonterías como ese intento de cambiado por la espalda o querer ligar derechazos en el mismo inicio que solo derrumban.

Diría José Chafik, al novillo mexicano hay que esperarlo pues éste enseña a torear. Hermosillo lo hace consiente inicialmente.

Y comienza entonces, en plenos medios, el concierto.

Hermosillo abandona el intento inicial de llevar muy por bajo y ajusta a la media altura para, además de mantener el pie, encelar, lograr que el novillo rompa adelante y, pese a tener el hocico floreado, crecerse al acariciar la embestida en derechazos largos y en un pase de pecho con la derecha completamente en redondo. Perfecto al natural pese a lo despatarrado, Hermosillo rompe su muñeca pese a trompicarse en algun momento por la colocación esencial de su muleta y el despliegue de su trazo. No duda cuando las miradas se cruzan en el cite y se apodera de la embestida, en definitiva, tras tardear el astado previo a un magnífico pase de la ranchera donde el cambio de mano hace reventar a la Afición junto al de pecho ligado.

Luego la tanda grande con la derecha, abierta con amplio pase de pecho donde prende Hermosillo los muletazos adelante y en los que se rompen plenamente su cintura y su muñeca, donde se va detrás del muletazo en redondo y ahí donde le pelea el novillo apretar y responde abrochado la tanda en pleno clamor con magnífico remate arriba y ayudado por bajo.

De cartel.

En otra época, no tan lejana, prendas y dianas habrían caído y tocado desde las alturas

Ya en la postrimería, con la faena hecha, las dosantinas y nueva ranchera ya cerca de tablas, pese a coquetear con pasarse de faena e intentar la arrucina, deja la mesa servida para la estocada algo caída. Esto y la casta del novillo retardan la hora final al grado de, en medio de un silencio total, requerir el descabello tras el aviso, perfecta decisión por parte de la Autoridad que preside y que hoy ha estado en el sitio.

Y una escena magnífica es la que sobreviene entonces.

La cruceta se asoma en el callejón y la gente, que desea el triunfo como el propio diestro, sabe que el descabello puede prevenirlo. Pero el arte del torero es una constante apuesta de la cual José María Hermosillo, no se raja. Al contrario, pese a demorar el uso del verduguillo y el aviso que diluyen la segunda oreja, el diestro se serena, busca encontrar el sitio exacto y el momento preciso en que “Campeador” descubra y, entonces, el rayo plateado de la espada ejerce con toda su fugaz, fulgurante y fulminante belleza con el descabello perfecto que rompe el silencio con el estruendo que no logra la segunda oreja pero que valora y aclama la gran faena. Oreja con todo el peso del triunfo y la responsabilidad, oreja que huele a triunfador.

Discutible el Arrastre Lento por la falta de fuerza, indiscutible por la casta y la bravura. Entonces, en tal caso, in dubio pro bous.

Gutiérrez se ve insípido pese al esfuerzo con el cierra plaza, manso e intrascendente.

Rebasado su forma habrá que esperarle, claro que sí, en la de triunfadores, donde saldrá a no dejarse rebasar. A picarse con lo ocurrido hoy a ver en Hermosillo a un adversario peligroso, sí, pero al que habrá que responderle a la altura.

Lo veremos. Ahí estaremos.

Ya quien se lo quería perder… pretexto no hay.

Falta que la Empresa, después de lo ocurrido, no vaya a convertir la graciosa huida en desapasionada intriga.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2018. Domingo, Octubre 7. Noveno festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de Plaza en tarde espléndida por fresca y prácticamente nula de viento. Nubes blancas durante los primeros dos turnos y,  tras el quinto alumbrado artificial.

6 Novillos, 4 de Maravillas (Divisa Morado y Rosa) Disparejos de presencia, esmirriado y acariavacado el negro quinto, preciosos primero y segundo, bonito aunque chico el sexto. El primero es mejorado en la muleta por el espada en turno, no peleó fuerte en varas y le faltó casta en el último tercio, el segundo calamocheaba no obstante ofreció posibilidades. Bravo el anovillado cuarto que no paró de embestir a la muleta y flojo el sexto; y 2 de San Antonio de Padua (Divisa Caña y Nazareno) Desiguales, muy serio el tercero desarrolló sentido gracias a la pésima lidia otorgada por espada y, especialmente, las cuadrillas. Hermoso aunque chico el quinto, número 109 “Campeador” nombrado de 386 kilogramos, que desarrollo buenas virtudes por ambos pitones pese al puyazo y la falta de fuerza, sacó bravura en la muleta. Fue homenajeado con, discutible, Arrastre Lento.

Se corre el turno por la cornada del tercer espada, lidiándose el quinto en cuarto lugar y viceversa. 

José María Hermosillo (Grana y Oro) Vuelta tras Petición, Ovación y Oreja con petición de la segunda tras Aviso. Héctor Gutiérrez (Grosella y Oro) Ovación, Silencio y Silencio. Roberto Román (Grana y Azabache) Palmas al retirarse a la Enfermería.

Extraordinaria e inusitada actitud, por seria y centrada, de la Autoridad que preside en persona del Juez Jorge Ramos que niega perfectamente la petición tras la muerte del primero y la segunda oreja a la muerte del quinto además de enviar muy atinado y en el sitio el aviso al primer espada previo a la muerte de este astado, no obstante, discutible, el Arrastre Lento a este último pero procedente.

Protestan actuantes, espadas y cuadrillas con vuelta al ruedo contra las iniciativas contrarias a los festejos taurinos aludiendo al Artículo 123 Constitucional pero omitiendo el muy importante 5, referente a la libertad de profesión.

Pésima tarde de las cuadrillas a pie y a caballo. Artero puyazo contrario y carioca de Efrén Acosta hijo ante el quinto al que daña el aparato motor. Fatal a la brega Diego Martínez, no obstante consigue un excelente par de banderillas ante el cuarto y sus correspondientes saludos. Bien Fernando García al banderillear al difícil tercero lo mismo que la valentía de Adolfo Sánchez al tragar y salir comprometido tras banderillear al primero, ambos saludan en su turno. Ventajosos y abusivos los lamentables recortes tocando los lados de Christian Sánchez haciendo desarrollar aun más sentido al referido y peligroso tercero, no obstante, se cuela, para no variar, en el saludo de GarcíaGilberto Aragón sufriendo como cada fin de semana en banderillas es derribado por el quinto. Tarde desigual con el capote de Juan Ramón Saldaña. Mal colocado y desarmado Marco Antonio Dones.

Natural de José María Hermosillo a “Marismeño” el novillo que abrió plaza de Maravillas. FOTO: Toca.

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El Precipicio Novilleril – Reanudación Menor con Diluvio Mayor en La México

La actual Plaza México oficializa un nuevo calendario: acostumbrémonos. Las novilladas serán dadas así seguramente en un intento de inventar lo ya inventado o de alguna otra situación externa que ya habrá tiempo de explorar. Sea el clima, las circunstancias, la difícil situación taurina, la falta de interés… sabrá Dios que tantas más excusas habrá, lo cierto es que la mala suerte se atrae y ayer es la muestra. La lluvia inclemente ahoga toda posibilidad de emoción incluyendo la bravura de la novillada de Caparica y la seriedad en los actuantes que salvo Héctor Gutiérrez con las reservas del caso, deja cualquier opción de triunfo apagada.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Sospechamos que… el piso tendrá la culpa.

Nada salva al encierro. Más tomando en cuenta que la bravura lo ha de ser siempre y bajo cualquier circunstancia. Echemos mano del ayer. Para variar. Año 2009, Sergio Flores debuta inmejorablemente una tarde de sol con la novillada de Don José Garfias de los Santos a quien tanto se le extraña y por quien hoy hacemos votos para que su salud mejore. A los ocho días, dadas las dos orejas que corta, se le repite, claro está, fue con la de San Judas Tadeo y, en plena tarde lluviosa, triunfó.

La razón es la capacidad torera, llovía igualmente, las cuadrillas se rajaban y él, en el único lugar relativamente seco del ruedo, en los adentros a un costado del toro, se llevó a aquel castaño y, recuerdo bien, ligó los naturales, emocionó se arrimó a conciencia y triunfó.

Pese a todo y pese a todos.

Ha sido tal la circunstancia de esta novillada que a la salida del primero la concurrencia recibe un golpe de decepción, esos que quitan la afición y el gusto a cualquiera: la presencia de un abecerrado burel. Una vergüenza. Esta administración tan preocupada en lidiar durante estos dos primeros años de gestión novillos sin picadores, ayer se olvida que en dichos festejos ha echado lo serio pero hoy cuando las cosas tienen que elevarse a la altura de la coyuntura no lo hace.

Tan sólo el becerro es la respuesta. Y responde además porque la inocencia infantil del toretillo busca afanosamente el engaño, un bombón para devorarse entero si cae en buenas manos. Cae en las equivocadas del guanajuatense Francisco Martínez que triunfa en primavera pero que el otoño no le ve con avances. Muy preocupante es que la mitad de los lances que ha pegado de recibo han sido enganchados y aun así, serán las ganas de aplaudir, La México se da coba, corea y, tras el susto al piquero, en los quites la cosa se empieza a descomponer porque Martínez se deja comer el terreno, no se coloca y se encuentra en la tafallera comprometido al no alternar cada lance.

Y a partir del remate el pequeño pero encastado burel le empieza a formar la cuenta.

Para el segundo tercio, salvo un buen primer par, el resto son ideas sin conexión y que, aun así, el novillo llega con mucho que torear y yéndose largo a la tela. Martínez intenta doblarse pero sus muletazos en vez de ordenar, terminan haciendo que el novillo agarre aire y enganche el último tiempo del muletazo con un brazo que no acaba por mandar y que, aun con ciertos momentos de acople, cuando llega el momento de ligar por pitón izquierdo, el abecerrado burel puede más.

Martínez se pierde por completo. Le engancha, y no remata correctamente con un desorden final del primer turno que es el preludio de una tupida lluvia, cruel porque al sur muy cercano a la Plaza el cielo muestra un agujero de claridad siendo que todo lo demás está oscuro y lloviendo de tal modo que amenaza la continuación del festejo.

Entonces el triunfador hidrocálido Gutiérrez muestra su sitio, su solvencia y aun en pleno aguacero se nota sobrado ante un novillo al que pega un bonito remate a modo de tijerilla en el quite. Pero con tanto mantazo de las cuadrillas el novillo desarrolla hacia lo malo y la cabeza arriba desluce todo. Fuerte el aguacero, enlodándose el piso, la justificación habrá para que las cuadrillas se tapen en el burladero del agua. Sin mayor lucimiento Gutiérrez mata a como puede.

El muchacho Roberto Román, tan desordenado en sus lances, sale a quedarse quieto, lo logra al principio de un quite combinado por tafalleras pero que es desarmado, para variar, si contáramos cuantos quites ha intentado desde novillero sin caballos de un año para acá no encontraremos salvo dos, en que haya podido rematar por entero.

Román se queda quieto pero da la impresión de no saber para qué.

De ahí tanto arropón, enganchón y suplicio incluso para el espectador pues en un momento Román es empalado y al levantarle en vertical se teme lo peor.

Afortunadamente, aun todavía, a la novillería, “la Virgen te cuida”.

Entonces la Banda, luego de la muerte del tercero, mientras las cuadrillas tratan de “asesorar” a los espadas, se da a tocar “En Er Mundo”, “La Chiclanera” y “La Última Estocada” para aportar las cuotas más taurinas de la tarde. Menos mal. Porque Martínez regresaría a mostrarse impreciso, a merced del serio cuarto con el que equivoca el inicio por alto, le prende porque trae la cara alta y desarrolla sentido entre el piso, el tratamiento de las cuadrillas y el desarme que hace al novillo aprender arameo antiguo y al novillero no resolver la papeleta.

Peor con la muleta. Con ello su calvario apenas empezaba.

Porque Martínez habría de volver a aparecer cuando Román cae en el precipicio del sexto cuando la lluvia regresa y ante el serio cierraplaza se ve peor que nunca. Desastre en varas con tres puyazos a mansalva por parte de los de a caballo, peor con la incapacidad de los banderilleros ni sesgando ni al cuarteo ni a la media vuelta. De plano, ese hombre, Jesús Morales, disculpa el tercer par que antes había ordenado. Román advierte que tiene mucho peligro el toro. Y sabe de sus limitaciones pero no encuentra el modo de quitárselo de encima sin pasar por tantas volteretas una terrible de la que cae pésimamente y de la que ya no se repone.

Martínez al borde del tercer aviso, descabellando de lejos y haciéndose para atrás.

Ese tercer aviso no sonó porque Jesús Morales es capaz de todo.

Como regalar la oreja a Héctor Gutiérrez.

Y no porque el hidrocálido no luzca, al contrario. Es el único que hace valer la preparación, el sitio y el oficio que lo hace notar ante el paupérrimo de cabeza cárdeno quinto. Que inicia muy bien que protesta el mantazo que da Gutiérrez a pies juntos previo a corregir y lancear con prestancia y temple, ese mismo que demuestra en el toro anterior en una rebolera de lujo que da al novillo de Martínez. Replica esto en tres tandas, la segunda sensacional por el lado derecho.

Esa que derrumba la casta el novillo de Caparica.

De ahí que Gutiérrez pese a ser frenado por el novillo no ceja en el empeño, la embestida por el pitón izquierdo es casi nula y el hidrocálido se lo juega sin mayor resultado. Las manoletinas son peores.

Mata mal.

Y Morales se come el cuento del propio novillero que trata de alejarse de este precipicio llamado “Nacional de Novilladas” y hace como si hubiera matado por todo lo alto, cosa que no ha sido cierto. Como esto no se valora cuatro desorientados piden la oreja y el desorientado mayor, otrora buen banderillero afloja.

Así las cosas. Acabando la lidia del sexto el aguacero es inmisericorde.

Pero más cruel es el estrépito al que la administración somete a los novilleros, a la Afición y a la Fiesta. La de hoy es una novillada para levantar la ceja, para activar la alarma. Ojalá, con el otoño y sus primeros días, los festejos que restan, sean el necesario filtro, la necesaria regla que dicte de manera natural quien sigue y no.

Por supuesto, la lluvia, esperemos, no esté invitada.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2018. Domingo, Septiembre 23. Octavo festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de Plaza en tarde de fuerte lluvia, constante desde el final de la lidia del primero, viento en ese turno y ruedo en condiciones muy complicadas increíblemente soportando la arena toda la lluvia que cayó sin desbordar el encharcamiento en buena medida gracias a la cuadrilla de monosabios que atendieron la situación.

6 Novillos, 6 de Caparica (Divisa Tabaco, Negro y Rojo) Dispareja de presencia con muy poca cara el quinto y especialmente el primero, sencillamente impresentable por abecerrado, indignante haber reseñado, aprobado y lidiado este ejemplar no solo por su cabeza sino inclusive el propio cuerpo. El resto con trapío suficiente, fiel a su tipo y bien armados. Mansos en general, derrumbando su juego luego del primer tercio, no obstante su buena pelea en las cabalgaduras, a partir de la pésima lidia otorgada por las cuadrillas, las condiciones del suelo y la poca entendedera mayormente del primer y tercer espadas. El impresentable primero resulta el único que, tras derribar al piquero, brinda juego por ambos lados en la muleta, probablemente por la poca edad que aparenta, resalta su buen pitón izquierdo.

Francisco Martínez (Berenjena y Oro) Silencio, División y Pitos tras Dos Avisos en el sexto que mató por el tercer espada. Héctor Gutiérrez (Canela y Oro con remates negros) Silencio y Oreja. Roberto Román (Azul Rey y Oro) Silencio en el único que mató.

Pésima la Autoridad de Plaza encabezada por Jesús Morales, sin tino, distraído y concediendo la oreja del quinto sin ninguna valoración sobre la mayoría o no. Desorden en la lida del quinto con el cual, ante la incapacidad de las cuadrillas Usía disculpa el tercer par no obstante había ordenado que fuera colocado.

Sufriendo y literalmente remando para no ahogarse, insufrible tarde de las cuadrillas a pie que echan mano de todo el costal de malas mañas con mantazos, desarmes y banderilleando a la media vuelta, seguramente, dada la condición del piso.

Triunfa Piedras Negras en Teziutlán, una ganadería de leyenda…

Siete Mares de Piedras Negras. Foto Miriam Cardona.

Convoca Piedras Negras y, triunfa porque salvo el sexto todos los lidiados en algún momento brindan emoción, eterno distintivo de la centenaria casa tlaxcalteca.

Mal el palco de la autoridad manejado por las administraciones de los toreros, ya que equivoca la concesión de trofeos y autoriza llevar a cabo el sorteo fuera del horario reglamentario y las instalaciones de la Plaza.

Por Luis Eduardo Maya LoraDe SOL y SOMBRA.

El toro bueno, por presencia y esencia, apareció en segundo lugar en Teziutlán.

Nombrado “Siete Mares” y la referencia jimenista –“entre las tempestades”- se hace buena al surcar las arenas de El Pinal con toda la dignidad de su trapío, enmorrillado alto, serio al frente pero, como prácticamente toda la corrida, perfectamente degollado. Y se fue al abordaje apretando al segundo espada en el recibo, José Adame.

La del cárdeno era sobrepasar límites. Al subalterno Víctor Mora lo hizo padecer y a su lidiador, pese a extender lo más posible la muleta, le puso las cosas en modo exigente y los doblones se quedaron en un intento. Lo mismo que el toreo con la derecha ante un toro al que había que someter por bajo, quedarse quieto, toreó para la galería cuando enfrente tenía un toro que apretaba y no tragaba pantomimas. Espadazo caído, dobló el astado que de su sangre humeaba vapores que se volvían neblina.

Parece que la de Piedras Negras es una sangre que al vaporizar humea casta. Palmas al toro. Y protestas al hidrocálido.

También destacaría en el triunfo de Piedras Negras por su espléndido recorrido por ambos pitones en el último tercio el corrido en quinto lugar, herrado con el número 518 de nombre “Mezcalero” de 490 kilogramos, cárdeno claro, ojalado y bocinero con espléndida fijeza y tremenda emoción por el lado derecho, homenajeado con un merecido Arrastre Lento y lidiado por Jerónimo.

Ovación grande también para una empresa que escucha y que, pese a las presiones, resiste lo más que puede y que ha apostado en los últimos dos años por traer lo que, malamente, se le ha puesto la etiqueta de “duro” o de “difícil”.

Al final el resultado, artístico y de taquilla, refuerza nuevamente el cartel y la categoría de Piedras Negras.

Aquí la crónica completa del festejo.

Twitter @CaballonegroII

La Caprichosa Similitud – Triunfa Ponce en Desastre de la Autoridad en Aguascalientes.

El cambio de mano de Enrique Ponce en su faena al castaño “Artista” de Bernaldo de Quirós. Foto: Emilio Méndez

Una de las más esperadas citas, doce años, once meses y veintiocho días después se colma entre similitudes, caprichos y ridículos. Y se esfuma con la sensación de que vuelve a faltar algo. Ya sea la sobre administración o la mala suerte de Enrique Ponce quedeja las cosas en suspenso ante el nuevo y enésimo ridículo de la “Autoridad” en Aguascalientes que todo lo que aprieta a la hora del apartado termina aflojando y aflojerando una señalada tarde donde se vuelven a hacer notar los peores males de el actual momento taurino: apatía, cinismo y, principalmente, la conveniencia y acomodo de los agentes y gestores del régimen incapaces, cubierta la papeleta, de ofrecer un espectáculo mejor.
Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Aguascalientes.

Si Enrique Ponce, que se encarga de hacer patente su enojo en todo el callejón por vérselas con el zambombo cuarto, espantoso por acochinado, feo y, además, manso, si no quiere pasar más corajes primero tiene que dejar de hacerse, como dijera “El Negro” Aranda… igual que aquel otro paisano suyo una tarde de toro de regalo en la Plaza México.

Si, en verdad el enojo llega a este manoteo, hay que dejar de escoger estas bueyadas.

Así de fácil.

Aquí el único culpable es él.

Ese enojo, hagámoslo notar, es el mismo que sienten todos y cada uno de los partidarios del toreo, los aficionados que aman la Fiesta en este lado del mundo cuando toca ver a Enrique Ponce envuelto en escándalos, regateando su prestigio y valor en despachos y apartados en plazas como las mexicanas pero luego quejarse en plena corrida. Todo esto, envuelto de decepción es ensuciar una impecable hoja de vida innecesariamente. No queremos kilos, queremos casta y trapío.

La espera mencionada en la introducción se rompe este año y ha tenido “Armillita” que despedirse primero y morirse después para tener a Ponce en la Feria de San Marcos. Todo está a punto de echarse a perder desde el anuncio, ni Teofilo ni Bernaldo, en casta principalmente, serán jamás lo esperado y anhelado por el público, que no se moviliza igual que hace trece años. Y tal como ocurre la última vez, tiene que haber baile de corrales y sustituciones para que ocurra el milagro.

Solo así y a medias, porque las coincidencias tienen algo de caprichosas.

Aquella vez un novillo adelantado de Santa Bárbara, afortunadamente, hubo de romperse un pitón para que saliera el celebérrimo “Arlequín” de Fernando de la Mora, un toro, sobrero, en toda la extensión de la palabra. Esta vez, el baile de corrales acomoda una tarde ventosa en Aguascalientes que comienza con la salida de un alto y bien hecho castaño, con seriedad suficiente para aguardarle y, pese a ser de Bernaldo, el toro comienza reaccionando con fuerza y plena actitud de toro, alegra su rabo e, incluso, protesta ante el capote que logra avanzar hasta los medios y, pese a un enganchón, remata con media.

Aquí viene uno de los grandes episodios de la corrida: el tercio de varas.

Bendito Dios.

Ponce se templa, no toca los lados y deja en suerte para que por un vuelco del destino, al arrancarse fuerte el castaño, este resbale y al recibir un puyazo contrario haga perder la horizontal al caballo derribándole y desmontando al piquero que termina pisando al toro antes de caer incluso la propia jaca parcialmente cae encima del castaño. En ese momento nuestra impresión es que el astado habría de romperse.

En ese momento nuestra impresión es que el astado habría de romperse.

No, no con este bravo castaño.

Que, si bien sus extremidades traseras resienten el hecho, de pronto se pone en pie y sin vacilar persigue al caballo, ciego a fuerzas, lo hace con alegría en su trote y con la luz de su casta que muestra su disposición a atacar recorriendo circunferencia insospechada hacia la querencia, que también los animales, aun sin ver, mantienen su sentido de orientación, el toro se apodera de la escena y hasta que el caballo choca con su mansa resignación en la barrera, la escena se calma, como si ese encontronazo nos devolviera del drama hacia el mismo ruedo.

Entonces la decisión acertada de no picar de nuevo, sino de dar paso a un nuevo milagro de Mariano de la Viña, permite que el toro, aun pese a la inutilidad de los hermanos Luna que pasan hasta por cuatro veces, aun pese estar casi roto de los cuartos traseros, recupere aire, acentúe la largueza de sus viajes y comience a desarrollar paulatinamente por abajo.

Y tanto es así que “Artista” crece.

Cabecea y embiste al momento que se le cierra en el burladero de matadores y tira el tablón alto de la barrera justo cuando Ponce brinda a toda la Plaza que expectante vislumbra la llegada de amenazantes y grises nubes. Todo este ambiente de calma contrasta con el ansia del astado por ir a la muleta se palpa en los muletazos iniciales donde la embestida se encausa y se somete en el pase de la firma donde comienza a andar el castaño que aun protesta por arriba.

Por ello las tres primeras tandas son una constante por encontrar acople sobre la verticalidad y el temple sobre la mano derecha, basta un enganchón, uno solo para que el valenciano ajuste, vuelva sobre pitón izquierdo en el pase de pecho para vaciar lo más largo posible. Así, evita la tentación de la querencia tirando a los medios, abre entonces el compás, se proteje del viento tirando por abajo y liga cadenciosamente aun contra el viento que le interrumpe nuevo remate de pecho.

La paciencia paga frutos.

Decía Gabriel Figueroa, el gran fotógrafo de la luz, la sombra y el color: “Técnica es una forma de resolver los problemas de contar una historia en la mejor forma posible.” Y esta vez, la mejor forma es mantener la verticalidad, aguantar y, pese al viento, templa, sin eso el castaño se habría descompuesto. La tanda, rotunda y muy cadenciosa, sobre las rayas revienta en el de pecho y prepara la senda de la mano izquierda primero largo y arriba, el toro tiene nervio por ello luego responde abajo.

Ponce aguanta la ráfaga y tras ayudarse llegan los tres mejores pases de la faena, al natural, casi con media muleta por el viento molesto rompiendo la cintura y que proseguirían en una tanda al natural donde el castaño comienza a resentir el peso de la lidia, Ponce, entonces, encela colocando y quitando el engaño en plena cara dándose a torear hasta exprimir al toro al natural aguantando su medio paso, sin duda alguna, para tirar al final de un toro que ya se queda pero del que el magisterio completa.

La vuelta a la derecha obtiene derechazos ligados y un enorme cambio de mano previo a los adornos finales, poncina incluida, por ambos perfiles y sobre la mano derecha. La faena, de gran realización roza a una altura importante que empaña la estocada baja y la inexplicable concesión del rabo, debidamente, protestado.Como para echarle la gente y la criticaduria encima.

Como para echarle la gente y la criticaduria encima.
Como para echarle la gente y la criticaduria encima.

A Ponce le agrada la mencionada concesión y alegre da la vuelta al ruedo. La multitud se espanta por una llovizna que resulta hasta agradable pero que hace huir al personal de palcos como vanidosos de pueblo.

Y ahí terminaría casi todo. Malamente.

El público repudia la presencia del cuarto, flaco y demasiado feo para ser lidiado. Peor el sobrero demasiado retacado para ser siquiera embarcado, Ponce tras el pucherazo y brindis a Armando Manzanero, se esfuerza pero termina oyendo un aviso.

Pese al gran esfuerzo, Payo falla en momentos claves ante el difícil segundo que le desarma en un momento clave no obstante vence al viento y al sentido del toro que le busca siempre. Turno que pincha antes de un gran espadazo. Falla el quinto y regala un novillo manso de La Joya con el que está voluntarioso y al que vuelve a pinchar.

De Silveti, convidado de aparador, su falta de soltura contrasta con el gran quite por gaoneras del sexto con el que se regala la vuelta al ruedo en ratonero modo.Que se le está volviendo costumbre.

Que se le está volviendo costumbre.

Entonces la llovizna trae la abundancia y el despilfarro, la sangre brava que superó, aun increíblemente siendo de Bernaldo de Quirós, que de no haberse lastimado o de haber salido en cuarto turno, habría marcado una composición de mayor alcance artístico.

Como ese cielo del centro de México, el perfecto escenario que tantas veces captara Gabriel Figueroa, al que se rindieran Cannes y Venecia, el celaje ideal de púrpura y amaranto, pues ya que por capricho el toro no coincide en las grandes citas, en Aguascalientes queda siempre, la coincidencia, esta sin capricho, del atardecer.

Celaje, ese sí, fantástico e infaltable.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza Monumental de Aguascalientes. Feria Nacional de San Marcos 2018. Décimo Festejo del Serial Taurino. Novena Corrida de Toros. Casi Lleno en tarde de viento cambiante, con leves gotas al momento del paseillo, ráfagas muy molestas durante los dos primeros turnos que impiden el desarrollo de la lidia sumada a la refrescante llovizna culminado el primer turno. Precioso crepúsculo para terminar el festejo.

Fatal la actuación del Usía que devuelve al cuarto previamente autorizado, no da el primer aviso al primer espada luego de sobrepasar por casi diez minutos el tiempo reglamentario en la lidia del cuarto, inadecuadamente ordena la música para ser callado por el público y, principalmente, otorga inadecuadamente los máximos trofeos al primer espada a la muerte del que abre plaza y homenajea al manso sexto. Distraído en diversos pasajes de la lidia, el sujeto en cuestión responde al nombre de Ignacio Rivera Ríopersonaje de dudosa capacidad taurina y que, de tener mínima vergüenza, habría de presentar su dimisión.

8, Toros, 4 de Bernaldo de Quirós (Divisa Obispo, Rojo y Verde) Los lidiados como primero, segundo, cuarto y sexto turnos. Anunciados como titulares pero rechazados en el reconocimiento, el cuarto es devuelto por feo y escurrido; disparejos de presentación, chico el manso y soso sexto, con cara aunque chico también el difícil segundo, con sentido y emoción en la muleta. Destaca el bravo y noble primero, precioso castaño oscuro, alto y serio por delate; 3 de La Estancia (Divisa Rosa, Blanco y Azul) lidiados en tercero, cuarto como sobrero y quinto; disparejos de presencia y feos, el cuarto es terriblemente acochinado y manso lo mismo que sus hermanos; y 1 de La Joya (Divisa Turquesa, Blanco y Amarillo) Anovillado y manso, jabonero sucio, manso con tendencia a la querencia, inexplicablemente ovacionado y homenajeado en el arrastre.

El que abre plaza número 837, “Artista” nombrado, de 518 kilogramos, castaño aldinegro, alto, ojinegro y bragado, delantero de pitones, fue con justicia homenajeado con el Arrastre Lento ovacionado por la Afición.

Enrique Ponce (Marfil y Oro) Rabo con Protestas y Palmas tras aviso. Octavio García “El Payo” (Nazareno y Oro) Saludos en el Tercio, Silencio y Gran Ovación en el de regalo. Diego Silveti (Salmón y Oro) Palmas y Vuelta por su cuenta con protestas.

El Primer espada salió a hombros.

Bien a la brega Mariano de la Viña con el primero pese a la inutilidad de Jorge Luna, fatal con el capote Ángel González hijo.

@Taurinisimos 157 – Semana Mayor @ Sevilla, Madrid y Tlaxcala. Recuerdo de Paco Ojeda, 1988.

Ojeda en la línea de fuego, quieto y al frente, cita para el de pecho a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq. La faena en su 30 Aniversario en este episodio de @Taurinisimos. FOTO: Arjona.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 6 de Abril de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Feria de Abril, Domingo de Resurrección en Sevilla y Madrid. Triunfos de Roca Rey y Puerta Grande de Álvaro Lorenzo en Las Ventas.

Retrospectiva: Faena de Paco Ojeda a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq 30 años después, 15 de Abril de 1988.

Toros en Tlaxcala, Sábado de Gloria: 6 Felipe González, 6 para Miguel Villanueva, Raul Ponce de León y Rafaeillo, a hombros.

Indulto de Héctor Gutiérrez a “Izquierda de Oro” de D’Guadiana en la Plaza México.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 13 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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@Taurinisimos 156 – PREVIO: Polémica Carteles Feria de San Marcos Aguascalientes, 2018.

La Feria de San Marcos y sus 190 años se festejan taurinamente y sus carteles se analizan en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 30 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Análisis Feria Nacional de San Marcos, Aguascalientes 2018.

Carteles de Feria.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 6 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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@Taurinisimos 155 – Novilleros: Héctor Gutiérrez @ Aguascalientes y Ricardo De Santiago @ La México.

La media verónica abre y marca el camino a “Buen Gusto” de San Martín al que bordó Héctor Gutiérrez. La faena, hoy aquí en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 26 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Novilladas en México y Aguascalientes.

Análisis Novillada Plaza México, 6 San Constantino, 6 para José María Hermosillo, José Miguel Arellano y Ricardo De Santiago, discutida oreja.

Faena de Héctor Gutierrez en la Plaza de Toros San Marcos a “Buen Gusto” de San Martín, enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

Corrida de Primavera en Irapuato, oreja para Jerónimo con Begoña.

Toros de Victorino Martín en Madrid, Domingo de Ramos: faena y oreja para Jiménez Fortes.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 30 de Marzo de 2018 a las 9 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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Lunes @Taurinisimos 153 – Triunfa Jose María Hermosillo @ La México. Polémico Indulto @ Guadalajara.

El triunfo de José María Hermosillo en La México,  sus dos faenas en este Taurinísimo.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Chica 2018. LXXII, Segunda Novillada: 6 Santo Tomás, 6 para Andre Lagravere, José María Pastor y José María Hermosillo.

Faenas de Pastor y Hermosillo.

Novillada en Aguascalientes: Triunfo de Ricardo De Santiago con novillos de El Garambullo y faenas de Juan Pablo Herrera y José Miguel Arellano.

Palabras de Gonzalo Caballero en Gala San Isidro.

Faenas de Antonio Ferrera y Ginés Marín en Olivenza.

Análisis Polémica Indulto en Guadalajara de Pablo Hermoso de Mendoza a “Tapatío” de Fernando de la Mora. Opinión de Javier Ángeles Rodríguez desde Guadalajara.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 16 de Marzo de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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