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@Taurinisimos 98 – Sergio Flores Triunfador @ La México. Invitado @RLoretdeM1.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 24 de Febrero de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Invitado: Rafael Loret de Mola (@RLoretdeM1) 50 Años en el Periodismo.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016 – 2017. Análisis Toros de Los Encinos para Hermoso de Mendoza y de Jaral de Peñas para Joselito Adame y Sergio Flores.

Faena de Sergio Flores a “Feudal” de Jaral de Peñas.

Recuerdo de Paco Camino y Manolo Martínez en Querétaro y José Tomás en Madrid, 2008.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 3 de Marzo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

Producción: Miguel Ramos.

Operación: Abraham Romero.

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Las despedidas de los toreros: Manolo Martínez, toda una época

 

¡Adiós Manolo Martínez! 

Tres Toros Excelentes: dos de Mimíahuapam y uno de San Martín.

De SOL y SOMBRA.

Texto: Enrique Guarner. Ilustraciones: Jean Oucasse. 

Con la retirada de Manolo Martínez desaparece una figura cumbre de la tauromaquia mexicana. 

Este torero de Monterrey destacó sobremanera en el periodo que abarca de 1965 hasta 1982, años pródigos en buenos diestros como fueron: Joselito Huerta, Paco Camino, Diego Puerta, «El Viti», «El Cordobés», Paquirri, Eloy Cavazos, Curro Rivera, «Niño de la Capea», Miguel Espinosa, para no citar más que aquellos que dejaron profunda huella. 

Bastan estos nombres para darle a los triunfos de Manolo, el realce que es de justicia reconocerle. No porque con estos toreros alternara y les inflingiera derrota (en el arte del toreo no existen vencedores y vencidos); sino porque ál lado de ellos conquistó Martínez un puesto relevante en la historia de! toreo. 

Sin embargo, no se puede afirmar que el trayecto haya sido fácil y que el del Cerro de la Silla no tuviera que luchar denodadamente. Como todos los que sobresalen e imponen su personalidad, Manolo fue discutido y despertó controversia. Nosotros nos preguntamos con frecuencia : ¿No es un infeliz el artista ai que no se le ataca? Por ello Manolo no dejó de sufrir los embates que solo se reservan a los privilegiados. 

Naturalmente que esas polémicas nacían del estilo del reinero que frecuentemente carecía de pureza y clasicismo. Seguramente que no ha sido Martínez quien de manera más irreprochable, haya ejecutado las suertes del toreo. 

Por ello han existido otros diestros que lo han superado en cuanto a perfección técnica y aún en el terreno estético; pero es difícil pensar que en su época hubiera algún alternante en México que lograra arrancar ovaciones o rechiflas tan estruendosas como Manolo. 

La fiesta de los toros despierta enormes pasiones a las que somos arrastrados todos. Resulta por ello difícil no tomar partido al emitir un juicio y conceptuar a un torero. Manolo Martínez fue capaz, a lo largo de diez y siete años, de mantener discusiones sin límite entre aquellos que eran sus partidarios y los grupos de sus enemigos.

Estos arrebatos y fanatismos llevaban por base la personalidad del diestro y ayer, ante su retirada, podemos decir que tenían razón las dos partes. 

Sin embargo debo añadir y aquí no cabe la discusión que el de Monterrey fue quien con más facilidad toreó al burel de media sangre que solamente existe en México. En otras palabras, con el astado demasiado joven y sin la edad necesaria, que embestía suave, franco y boyante, Manolo resultó insuperable. Distinto fue el panorama en España y en algunos países de Sudamérica, donde estos animales escasean y el espada tiene que enfrentarse al verdadero toro con procedimientos defensivos. 

El fracaso allí de numerosos toreros mexicanos, se debe a su desconcierto ante la fuerte embestida de su rival. Con el burel de edad, trapío y resabiado, Manolo Martínez mostró carencia de recursos y de dominio. Por ello internacionalmente fue mucho menos de lo que quieren sus partidarios.

La retirada de este gran torero mexicano será sólo perjudicial en cuanto a la pasión que significaba en la fiesta y deberán pasar algunos años para que ésta vuelva a desbordarse otra vez.

Elogiamos a Manolo porque mantuvo su jerarquía a lo largo de diez y siete años y logró mostrarse orgulloso de poseerla. 

Juicio Crítico de la Corrida 

Cuando sonaron los clarines y atabales ya no cabía un alfiler en la plaza, que estaba engalanada como en las grandes ocasiones. 

E n el centro del ruedo un adorno floral deseaba: «Buena suerte» y sobre la puerta de cuadrillas había otro anuncio donde se leía: «Adiós Manolo». 

E n medio de un entusiasmo enorme, las cuadrillas desfilan y el público se pone de pie para despedir al torero al que más han ovacionado a lo largo de diez y siete años. Una lluvia de confeti cae sobre él, que visiblemente emocionado parte plaza vestido con un terno vino de burdeos y oro. Lo acompañan como sobresalientes Rogelio Leduc y Ricardo Balderas detrás de ellos nueve bandilleros y picadores. 

Manolo Martínez agradece la ovación que se desata y llega hasta cerca de los medios con la cabeza descubierta. 

Inmediatamente Jesús Dávila que actúa como juez de plaza, ordena la salida de los bureles. 

El Ganado 

Bonita de verdad, resultó la corrida que Manolo Martínez escogió para su despedida. Es decir que, teniendo en cuenta la importancia del festejo, se seleccionó lo mejor que había en las ganaderías de San Martín y de San Miguel de Mimiahuapam.

Los seis animales eran de fina lámina, cortos y recogidos de cuello, de no gran corpulencia y dotados de pitones sin exageración. Fue un encierro apropiado en todo a la fiesta de que se trataba. 

Cuatro fueron negros zanos, dos de ellos bragados, el cuarto era cárdeno entrepelado y de perfecta estampa. 

El sexto granizado de los cuartos traseros y lucero, aunque anunciaba mayor peso que los otros cinco, resultó terciadillo y compacto. 

A mi juicio, de los seis bureles hubo tres excelentes y otros tres que cumplieron. El primero de San Martín salió cojeando de la pata derecha trasera y en el tercio final se cayó con frecuencia. El segundo de Mimiahuápam, fue magnífico y permitió cuantos pases quiso su torero.

El tercero, que procedía de San Martín, embestía con la cabeza arriba y buscando con sus pitones. En cuarto lugar salió el cárdeno entrepelado de Mimiahuapan que en mi opinión fue un portento de nobleza y calidad. El quinto, que provenía también de Mimiahuapan embistió alegre al capote, pero por razón desconocida comenzó a perder el equilibrio ante la muleta de Manolo. Por último, el de la despedida que fue el granizado y lucero de San Martín resultó un «toro de bandera». 

En resumen, una estupenda corrida que iba ganando de calle Mimiahuam hasta que salió el sexto y se emparejó la situación. 

Manolo Martínez 

Antiguamente cuando un torero se decidía a matar seis toros, era porque analizando sus recursos, tenía la seguridad de dar lidia distinta, variada y carente de monotonía a cada uno de sus enemigos.

Manolo Martínez siempre ha sido un torero corto, que además sólo ejecuta siete pases diversos, los cuales son: lances alargando tela, chicuelinas, medias verónicas, redondos con la derecha, pases cambiados o desdenes, naturales y pases de pecho. Por lo tanto, ver lidiar seis bureles consecutivos a los cuales se les aplica el mismo monótono trasteo y emocionarse, es toda una hazaña. 

La primera ocasión en que el de Monterrey se encerró con seis bureles el 18 de Febrero de 1973, hubo el interés de la novedad.

La segunda que fue una reaparición, después de dos años de ausencia la cosa pasó. 

Pero las últimas ocasiones como cuando celebró su corrida mil o el 17 de Mayo del año pasado, en que fracasó rotundamente han sido demasiado. 

Ayer se trató de la corrida de su despedida y salió avante de la prueba, más que nada por la nostalgia de los años y los triunfos que ha dejado en la capital, pero no puedo dejar de ver que algunos sentimos aburrimiento por las faenas tan similares unas de otras. 

En el fondo, a lo largo de su actuación hubo los mismos pases. Con el capote estuvo en general mediano. 

Lógicamente no sabe banderillear y con la muleta donde sí tiene un poder y aguante fuera de lo común, no se le vio ninguna faena extraordinaria.

Por último, debo decir que anduvo bastante mal con la espada, pues despachó a los seis bureles con: diez pinchazos, cinco estocadas de las cuales sólo una fue hasta el travesano y cuatro descabellos. 

En realidad sus faenas de muleta fueron premiadas: una con vuelta al ruedo, otra con una oreja y la del sexto, un astado al que jamás lo probó con la izquierda, con las orejas y el rabo del animal.

En cambio, si no obtuvo un triunfo rotundo con los bureles, sí debo señalar que toreó admirablemente al público, que al final de la corrida se desató haciéndole una verdadera apoteosis. 

Aunque resulta difícil conseguir es-to, puesto que lo que ocurrió en cada astado fue similar al anterior, voy a intentar describirlos uno a uno. 

El primero marcado con el 111 se llamó «Mi amigo» y anunciaba 490 kilos. Al principio lo tocó Ramón Negrete, quien por cierto tuvo una tarde estupenda. 

Manolo le dio unos lances menos que regulares y lo dejó para que lo picara, Venustiano Pacheco. No hay nada en quites ni en banderillas. 

El brindis es al público y después a Alfonso Gaona. Manolo da pases de tanteo y en seguida naturales desabridos. Con los terrenos cambiados señala un pin-chazo y después en la suerte natural clava tres cuartos de espada. 

El segundo se llamó «Adiós» con el hierro 169 y 484 de tonelaje. Al principio sale abanto, pero Manolo se impone con tres lances a pies juntos y una buena media verónica. Pica Alejandro Martínez y se cambia el tercio. 

El brindis es al cronista «Jarameño» de Ovaciónes y la faena se inicia con estupendos pases cambiados. Luego vienen redondos con la derecha que son rematados con excelente desdén. Se inicia el toreo con la izquierda, pero Manolo es golpeado con una banderilla. Por fin mete al animal en su muleta mágica y se produce la mejor serie. Vuelve sobre la derecha y claro que ejecuta buenos pases, pero en ellos descarga la suerte y a mí me divide. 

Se tira a matar y dejar un pinchazo caído y tendido, pero insiste en que Adiós» se vaya con él, lo que no sucede. Martínez falla un descabello y por fin mata con una media esto-cada trasera, sonando un aviso.El torero es ovacionado y da una vuelta al anillo. 

E l tercero se llamó «Negrito» con el 185 y 496 kilos de peso. Los lances de Manolo son retrocediendo y pica Alejandro Contreras. 

Banderillean «Lupillo» y García. El brindis es a Francisco Lazo del «Esto». 

El trasero resulta aburrido porque el burel conserva la cabeza alta y busca al torero. Manolo se tira a matar desde largo y saliéndose de la suerte como lo atestigua el que la espada queda contraria, como dice mi compañero de barrera, el gobernador Tulio Hernández

El cuarto se llamó «Artista» con el 8 y 480 kilos por peso. De salida el burel demuestra que proviene de un circo, porque produce dos limpias volteretas. No hay nada de capa y el toro es picado por Julio Sánchez y recarga con fuerza. No hay nada en banderillas. 

Manolo brinda a Pepe Alameda de «El Heraldo» y cosa rara en él, se dobla con el de Mimiahuapam ro-dilla en tierra. Después toma la muleta con la izquierda y ejecuta naturales con la punta que entusiasma a los espectadores. 

Luego viene una tanda con la derecha dentro de la «Escuela Mexicana» o sea, citando con la región posterior del cuerpo. Remata con el consiguiente «martinete» y al final la faena se vuelve «encimista» porque el burel no sale de la muleta. Sin embargo, los últi-mmos pases en que cita de frente y bien, no resultan aplaudidos como debieran. 

Manolo se tira a matar de largo y deja un pinchazo caido con el que se empeña que doble «Artista». 

Como no sucede lo descabella certeramente y se gana su oreja. 

En quinto lugar salió «Inolvidable» con el número 14 y 480 kilos de peso. 

Los lances iniciales son buenos a mi vecino Baltazar González quiere chicuelinas. 

Como por arte de magia, Manolo ejecuta cuatro que despiertan el entusiasmo acostumbrado. 

Después del puyazo correspondiente, el burel comienza a caerse y aunque el brindis fue a Alberto Bailleres, la faena resultó medianísima. Además Manolo pinchó a su enemigo cuatro veces y necesitó de dos descabellos para terminar con «Inolvidable», del que más vale no acordarse. 

El último de la vida de Manolo Martínez fue «Toda una época» con el 50 y 492 kilos. Lo recibió con magníficos lances y un precioso recorte. Con un sólo picotazo cambió de tercio y aquí vino algo grande cuando Ramón Negrete le brinda un par que fue extraordina-mrio, dándose las ventajas al burel y cuadrando en todo lo alto. Sucedió después la lamentable cogida de Angel Luna. 

Manolo brindó el astado a su apoderado Pepe Chafik y empezó la faena con soberbias tandas de redondos con la derecha, en los que además mantenían la posición adecuada citando como debe de ser. 

Siguió un estupendo desdén y otra tanda buena como la anterior. 

Parecía que íbamos a ver un faenón, pero Martínez no quiere probar a «Toda una época» con la izquierda, tal vez porque a lo largo de su tiempo toreó mucho con la punta y se tira a matar. Se produce una buena estocada en lo alto y viene la apoteosis consiguiente con orejas y rabo, un público que grita entusiasmado y un grupo de «montoneros» que sin ton ni son lo rodean y no se separan de él. 

En resumen, la corrida del 30 de Mayo de 1982 fue histórica porque en ella se despidió el torero que más pasiones despertó en México, a lo alargo de los últimos diecisiete años.

* Publicado el lunes 31 de Mayo de 1982 en el diario Novedades.

***
Manolo Martinez, es el torero que más a triunfado en la Plaza México.

Desde Novillero causo revuelo, luego cuando confirmo la alternativa, tuvo una actuación arrolladora.

En su carrera toreo 91 corridas en la Plaza México y triunfó cortando 81 orejas y 10 rabos, el que más.

El 15 de febrero de 1970, cortó su primer rabo en la Plaza México, ante un Toro de Mimiahuapam, esa tarde alternó con Eloy Cavazos y el español Curro Vazquez.

El 17 de enero de 1971, Manolo Martínez corto su segundoante un Toro de Chucho Cabrera y alternando con su paisano Raúl García y el espa-ñol Damaso Gonzalez.

El 30 de enero de 1972, corta sus tercer orejas y rabo en la Plaza México, a un toro de Garfías, y alternando con el español Palomo Linares y Mario Sevilla.

Es mismo año 1972, el 20 de febrero corta el cuarto rabo a un toro de Valparaiso, esa tarde alternó con Joselito Huerta y Mario Sevilla.

El 17 de diciembre de 1972, en la Temporada 72-73, Manolo Martínez alcanza un gran triunfo cortando una oreja a su primero y orejas y rabo a su segundo, a Toros de Torrecilla, y alternando con Eloy Cavazos y Mariano Ramos.

El 13 de marzo de 1977, torea en Solitario en la Plaza México, ante toros de Torrecilla y corta esa tarde 3 orejas.

El 23 de diciembre de 1979, ante toros de Mimiahuapam Manolo Martínez, corta otra vez orejas y rabo, llegando a seis rabos en la México, esa tarde toreó, con Miguel Espinosa “Armillita Chico” y Lazaro Carmona.

El 3 de febrero de 1980, ahora a un toro de Mariano Ramirez, Manolo le corta las orejas y el rabo, esa tarde alternó con Antonio Lomeli y Mario Coelho.

El 8 de marzo de 1981, corta el octavo rabo en su carrera en la Plaza México, ante un toro de Los Martínez, alternó con Antonio Lomeli y Bernardo Valencia.

El 30 de mayo de 1982, en tarde de su despedida y actuando en solitario, Manolo corta orejas y rabo al Toro “Toda una época” de Mimiahuapam.

El 17 de mayo de 1987, Manolo, le corta el rabo a un toro de Los Martínez, llegando a diez rabos en su historia, alternó con Manolo Arruza y Alfredo Ferriño.

Entre los diez rabos, solo uno fue otorgado por indultó, cuando el reglamento lo hacia valido.

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Ocho con Ocho: Veinte Años Por Luis Ramón Carazo

Hace 16 años, la salud de Manolo Martínez era deplorable, su hígado era inservible y la esperanza de vida pendiendo de un hilo, era un probable trasplante para paliar la delicada situación. Desafortunadamente Manolo ya no pudo salir adelante, el 16 de agosto en la Joya en California, Estados Unidos, falleció el torero mexicano con mayor poderío fuera y dentro del ruedo por largos años en nuestro país.

La afición mexicana no lo olvida, Manolo es de esos toreros que marcan época y difícilmente escapan a la memoria, todavía en novilladas y corridas de toros se escucha el grito  desde los tendidos recordando en la Plaza México las inolvidables faenas del diestro regiomontano. Con mirada penetrante y una mueca de satisfacción cuando el público capitalino lo veía camino del triunfo.

A muchos no se nos borra de la memoria un quite por chicuelinas, la tarde del mano a mano con Antonio Lomelin en La México, con toros de Xajay el 30 de mayo de 1980, esa tarde, Antonio se impuso en cuanto a trofeos, pues obtuvo su primer rabo de su carrera en el coso capitalino, del toro Luna Roja. Sin embargo el momento mágico, el del recuerdo imperecedero fue cuando Manolo se fue al centro del ruedo para ejecutar su versión del lance inventado por Manuel Jiménez Chicuelo.

Acudimos a la memoria y vemos los vuelos del capote de Manolo, vestido en un terno verde y oro toreando con suavidad, encauzando la embestida del de Xajay, con gran temple y el público en cada olé rayando en el paroxismo. Así fueron muchas tardes inolvidables, por dar una perla, la faena de Amoroso de San Miguel de Mimiahuápam en La México.

Al día siguiente, la prensa desde luego destacó la salida en hombros, del torero nacido en Jalapa pero considerado acapulqueño, sin embargo los lances del regiomontano quedaron para la posteridad. En una entrevista en la que tuve el gusto de participar junto con Julio Téllez a Paco Camino, hace ya algunos años en Toros y Toreros de Canal 11, le pregunté que era su opinaba respecto a que Manolo la tarde tan recordada de Navideño en Querétaro en 1977, había tomado el aire del lance ejecutado por el sevillano y le había dado sello propio, al igual que la manera de interpretar, el cambio de muleta de mano.

Paco con la gracia sevillana que le brota por los poros y con una chispa en la mirada, contestó: “hombre, los buenos toreros nos parecemos, a mi varias de las cosas que hago me decían que les recordaban a Ordoñez, Manolo era un gran torero” De un genio al otro el reconocimiento, al saber que trascender es sólo para los privilegiados.

Manuel Martínez Ancira nació en Monterrey el 10 de enero de 1946, su presentación como novillero es en la plaza de toros la Aurora, el 1 de noviembre de 1964 en dónde alternó con el gran actor Gonzalo Vega hoy en día ganadero de toros de lidia. Desde aquella fecha, muchos presagiaron que en Manolo había materia prima para figura grande, no se equivocaron.

Desde que tomó la alternativa de manos de Lorenzo Garza (QEPD) y de ahí para adelante se convirtió en el eje principal de nuestra fiesta. En él se conjugaban lo pro y los anti, alguna vez le pregunté a Manolo qué opinión le merecían sus anti y me contestó; ”pos al final todos pagan boleto y cuando triunfo, los escuchó y les veo regocijarse con mis faenas”.

Manolo detenta el mayor número de corridas de toros de matador alguno en la historia de la México con 91 corridas y es el de mayor número de rabos como matador de toros, con 10 en su trayectoria que se cerró en una mano a mano con Jorge Gutiérrez el 4 de marzo de 1990.

Su primera despedida fue el 30 de mayo de 1982 con 6 toros, 3 de San Miguel de Mimihuápam de don Alberto Baillères y 3 de San Martín de Marcelino Miaja y Chafic Handam su apoderado por muchos años, al toro de San Martín, toda una época que cerró plaza, Manolo lo lidió con gran parte del público llorando al compás de la emotiva faena, acompasada por las Golondrinas, que bucólicamente interpretó la banda de música.

Regresó en 1987 en Querétaro y reapareció en La México con gran faena el 26 de abril, a un toro de Begoña que no culminó con la suerte suprema, en la tarde en la que concedió la alternativa a Curro Cruz y alternaron ambos con Jorge Gutiérrez.

También siendo ganadero tuvo muchos éxitos en la capital, en corridas de toros, Manolo Mejía hizo faena, indultó al toro Zalamero y recibió el rabo al toro “Desvelado” en el año de 1994 y Jorge Gutiérrez indultó al toro Giraldillo el 27 de marzo de 1996, ahí con vida dio por última vez la vuelta al ruedo en la Plaza México, a su muerte sus restos fueron paseados en hombros al grito de ¡Torero, torero y Manolo y ya!

Lo recordamos hoy y lo recordaran siempre los aficionados taurinos, Manolo y su época representan un período muy extenso del toreo de México, del cual se pueden extraer pasajes para el análisis a favor y en contra, pero hoy no será el día, hoy recordamos al gran torero del cual extrañamos su presencia física.

Como también que desde que se fue y hasta mediados de los noventa del siglo pasado, los toreros mexicanos,  han pasado de sustento a complemento de los carteles en nuestro  país, sirva el recuerdo de Manolo para motivarlos a recuperar el tiempo perdido y el sitio que nunca debieron ceder a los toreros extranjeros.

Manolo Martínez, en el campo español.

Manolo llego a España consagrado en su tierra, tan solo aterrizo quiso entrenarse en dos ganaderías andaluzas, para irle tomando el ritmo a la embestida del toro español…

DE SOL Y SOMBRA

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Por Luis Cuesta para de SOL y SOMBRA.

Manolo llego a España consagrado en su tierra, tan solo aterrizo quiso entrenarse en dos ganaderías andaluzas, para irle tomando el ritmo a la embestida del toro español.

Al igual que el célebre Rodolfo Gaona, que a principios del siglo XX, había estado en Jerez una larga temporada, Manolo Martínez se fue a entrenar en la finca de ‘Los Alburejos’ de don Álvaro Domecq y Díez.

Manolo paso varios días en ‘Los Alburejos’, estos entrenamientos proseguirían, posteriormente, en la hacienda ‘El Toruño’, propiedad de la familia Guardiola.

Ahi se sometio a un intenso entrenamiento, encerrado en la plaza de tientas con varios bureles del encaste de Villamarta.

Manolo debuto en España, en la plaza de Toledo, el 5 de junio de 1969, alternando con Antonio Ordóñez y Paco Camino, consiguiendo cortar dos orejas a un toro de la ganadería…

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Paco Camino y Manolo Martínez en Querétaro

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Grandes Figuras: Juan Sordo, Paco Camino, José Garfias, Manolo Martínez, Manuel Martínez Chopera

11 corridas alternaron Paco Camino y Manolo Martínez en Querétaro.

De SOL y SOMBRA.

Justo ayer durante la sobremesa de la cena de Noche Buena recordabamos los días cuando la afición mexicana conoció a Paco Camino, estaba recién alternativado, con apenas 22 años de edad, cuando sucedio la tarde de los “berrendos de Santo Domingo”, con aquella faena inmortal al toro “Traguito”.

Por aquellos días, Paco contrajo matrimonio con la hija del empresario de la Plaza “México”, el Doctor Alfonso Gaona, pero esa unión tuvo sus problemas, y hubo de disolverse, se dice que esta fue una de las circunstancias que hicieron que Camino estuviera nada menos que 12 AÑOS, sin venir a torear a tierras mexicanas.

En ese enorme intervalo, había surgido en México, una gran figura mexicana: MANOLO MARTINEZ, que era el número UNO indiscutible, entre la torería mexicana, y cuando las circunstancias se dieron, se pudo hacer la confrontación de aquellas dos grandes figuras, la mejor de México, y la mejor de España.

Fue en el año de 1976 cuando Don Nicolás González Jáuregui y don Nicolás González Rivas (padre e hijo), ganaderos de reses bravas, empresarios y propietarios de la Plaza de Toros “Santa María” de Querétaro, logran contratar a Paco Camino, para reaparecer en su plaza después de 12 años de ausencia de los redondeles mexicanos.

La fecha del añorado regreso se dio en diciembre 4 de 1976. El cartel, seis toros de Javier Garfias, para Paco Camino, Manolo Martínez y Antonio Lomelín. El triunfador fue Martínez, que le corto las orejas y el rabo a un astado de su lote. Pero con este festejo se había abierto una serie de confrontaciones futuras entre el sevillano y el regiomontano.

Vamos a ennumerar únicamente las corridas que torearon juntos en Querétaro, pues torearon varias más en plazas como Mexicali, Monterrey, Mérida, México, San Luis Potosí, León y algunas más:

1.- Dic. 4 1976. Camino, Martínez y Antonio Lomelín, Javier Garfias.

2.- Dic. 11 1976. Camino, Martínez y Eloy Cavazos, José Julián Llaguno.

3.- Dic. 18 1976. Camino y Martínez mano a mano, Javier Garfias.

4.- Dic. 19 1976. Camino, Martínez y Curro Rivera, Torrencillas.

5.- Enero 19 1976. Camino, Martínez y Mariano Ramos, José Julián Llaguno.

6.- Febrero 5 1977. Paco Camino y Manolo Martínez, mano a mano, Javier Garfias.

7.- Abril 30 1977. Camino y Martínez mano mano, Javier Garfias.

8.- Mayo 1 1977. Camino, Martínez y Jesús Solórzano, Miniahuapan.

9.- Dic. 17 1977. Corrida Covadonga. Camino, El Capea, Martínez y Cavazos. San Martín.

10.- Dic. 18 1977. Camino y Martínez mano a mano, Javier Garfias.

11.- Dic. 19 1978. Ya retirado de los ruedos Camino regresaría por una ultima ocasión en una corrida Goyesca, alternando con Manolo Martínez y Curro Rivera.

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En estas once corridas queretanas, Camino y Martínez se repartieron varias orejas y rabos, siendo para muchos asistentes la mejor tarde la del 18 de diciembre de 1977, ya que Manolo Martínez le cortó las dos orejas al segundo y al sexto toro de su lote, y Paco Camino las orejas y el rabo al quinto, que se llamó “NAVIDEÑO”, de Javier Garfias.

Por declaraciones del propio Paco Camino, la de “NAVIDEÑO” fue la mejor faena que realizó en su vida torera.

Existen unos excelentes párrafos de la crónica que escribió; Rafael Loret de Mola Mediz, que firmaba en aquellos tiempos sus escritos taurinos con el sobrenombre de “Luis Soleares”.

LA GOYESCA QUERETANA

Paco Camino toreó el domingo 19 de diciembre de 1978 su ultimo festejo de luces en la corrida goyesca de Querétaro en donde segun el diario El País tuvo una actuación discreta.

Esta reaparición en los ruedos, en sus propias declaraciones, había sido por una sola vez.

En un ambiente de máxima expectación y ante un lleno completo, tuvo lugar la corrida goyesca, en la que se lidiaron toros de Javier Garfias, la mayoría de ellos bravos.

Paco Camino fue ovacionado con el capote en el que abrió plaza. Faena breve, para pinchazo y estocada (ovación). El cuarto saltó a la arena con gran alegría y nobleza y los lances que le instrumentó Camino pusieron al público en pie. Se inutilizó el toro al partirse un pitón cuando remató en un burladero y fue devuelto al corral. El sobrero resultó manso y Paco Camino le hizo una faena meritoria, en la que sobresalió una tanda de naturales. Acabó de estocada (vuelta al ruedo).

La faena de la tarde la hizo Curro Rivera al tercero, con series de naturales y redondos. Gran estocada (dos orejas). En el sexto se le ovacionó.

Manolo Martínez, que actuó en segundo lugar, tuvo ovación y oreja protestada.

Sólo en festivales

Paco Camino manifestaría en Querétaro que, después de esa corrida goyesca, no volvería a vestirse de luces jamás, y precisó que había aceptado participar en el festejo porque se lo pidió personalmente su amigo el gobernador del estado de Querétaro.

Añadió que durante la temporada de 1979, en España, sólo actuaríá en festivales y siempre que éstos se organizarán con fines benéficos.

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@Taurinisimos 55 – #CastellaenElPuerto. Manolo Martínez Novillero. Ponce en Mont de Marsan.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 31 de Julio de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Análisis de #CastellaenelPuerto Cartel Taurino Encerrona, Agosto 2015. Previo Arturo Macias en Azpeitia.

Novilladas 2015, Plaza México. Faenas de Humberto Quevedo y Juan Pablo Herrera. Recuerdo de Nicolás Gutiérrez en Arroyo y 50 Aniversario de la presentación de Manolo Martínez como novillero en México. Faena a “Charro” de la Viuda de Franco en Junio de 1965.

Arturo Macías en España, previo a su presentación en Azpeitia. Faena de Ortega Cano a “Marquito” de Ana Romero, indulto 1994. Cortesía: 6Toros6, Guadalajara, Jalisco.

Miguel Ángel Perera en Roquetas del Mar y Faenas de Enrique Ponce en Mont de Marsan en Francia, salida a hombros.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 7 de Agosto de 2015 a las 7 de la noche (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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Ocho con Ocho ¡Como agua! Por Luis Ramón Carazo

Así se va el tiempo entre pitos y flautas, sin sentirlo, pero hace 50 años que Manolo Martínez se presentó como novillero el regiomontano con 19 años de edad en la Plaza México en una larga temporada de 31 festejos, el acontecimiento tuvo lugar el 20 de junio de 1965, con un novillo de regalo de nombre Charro de la Viuda de Franco obtuvo dos orejas, el cartel completo fue con Manolo Rangel y Curro Munguía.

Al domingo siguiente sufrió una cornada en el ruedo de La Monumental y luego actúo en dos novilladas más en esa temporada, para regresar en 1967 ya convertido en matador de toros y ser quién hasta la fecha tiene en su haber 91 corridas para ser el número uno en ese renglón, así como también en el número de rabos logrados por sus grandes faenas con 10.

La afición mexicana no lo olvida, Manolo es de esos toreros que marcan época y difícilmente escapan a la memoria, todavía en novilladas y corridas de toros se escucha el grito de ¡Manolo, Manolo y ya! Desde los tendidos recordando en la Plaza México las inolvidables faenas del diestro regiomontano. Con mirada penetrante y una mueca de satisfacción cuando el público capitalino lo veía camino del triunfo.

Por dar un ejemplo no se nos borra de la memoria entre otros incontables momentos, un quite por Chicuelinas, la tarde de un mano a mano con Antonio Lomelín en La México, con toros de Xajay el 30 de mayo de 1980, esa tarde, Antonio se impuso en cuanto a trofeos, pues obtuvo su primer rabo de su carrera en el coso capitalino, del toro Luna Roja. Sin embargo el momento mágico, el del recuerdo imperecedero fue cuando Manolo se fue al centro del ruedo para ejecutar su versión del lance inventado por Manuel Jiménez Chicuelo.

Acudimos a la memoria y vemos los vuelos del capote de Manolo, vestido en un terno verde y oro toreando con suavidad, encauzando la embestida del de Xajay, con gran temple y el público en cada olé rayando en el paroxismo. Al día siguiente, la prensa desde luego destacó la salida en hombros, del torero nacido en Jalapa pero considerado acapulqueño, sin embargo los lances del regiomontano quedan para la posteridad.

Manuel Martínez Ancira nació en Monterrey el 10 de enero de 1946, su presentación como novillero es en la plaza de toros la Aurora, el 1 de noviembre de 1964 en dónde alternó con el gran actor Gonzalo Vega, hoy en día ganadero de toros de lidia. Desde aquella fecha, muchos presagiaron que en Manolo había materia prima para figura grande, no se equivocaron.

Desde que tomó la alternativa de manos de Lorenzo Garza (QEPD) y de ahí para adelante se convirtió en el eje principal de nuestra fiesta. En él se conjugaban lo pro y los a favor, alguna vez le pregunté a Manolo qué opinión le merecían sus antis y me contestó: “Pos al final todos pagan boleto y cuando estoy bien, les veo regocijarse con mis faenas”.

Su primera despedida fue el 30 de mayo de 1982 con 6 toros, 3 de San Miguel de Mimihuápam de don Alberto Baillères y 3 de San Martín de Marcelino Miaja (QEPD) y Chafik Hamdan su apoderado por muchos años, al toro de San Martín, Toda una Época que cerró plaza, Manolo lo lidió con gran parte del público llorando al compás de la emotiva faena, acompasada por las Golondrinas, que bucólicamente interpretó la banda de música.

Regresó en 1987 en Querétaro y reapareció en La México con gran faena el 26 de abril de ese año, a un toro de Begoña que no culminó con la suerte suprema, en la tarde en la que concedió la alternativa a Curro Cruz y alternaron ambos con Jorge Gutiérrez.

También siendo ganadero tuvo muchos éxitos en la capital, en corridas de toros, Manolo Mejía hizo faena, indultó al toro Zalamero y le cortó el rabo al toro “Desvelado” en el año de 1994 y Jorge Gutiérrez indultó al toro Giraldillo el 27 de marzo de 1996, ahí dio por última vez la vuelta al ruedo en la Plaza México, a su muerte sus restos fueron paseados en hombros al grito de ¡Torero, torero y Manolo y ya!

Lo recordamos hoy y lo recordaran siempre los aficionados taurinos, Manolo y su época representan un período muy extenso del toreo de México, del cual se pueden extraer pasajes para el análisis a favor y en contra, pero hoy no será el día, recordamos al gran torero del cual extrañamos su presencia física.

En su tiempo era la cabeza de la baraja mexicana que integraban entre otros Eloy, Curro, Mariano y Lomelín la que predominaba por encima de la baraja española, que es hoy en día la predominante en nuestro país para armar los carteles postineros.

Cincuenta años han pasado desde su debut como novillero en La México y su carrera es inolvidable, en los setenta años que se cumplirán el próximo año el 5 de febrero de 2016 de su inauguración, su nombre y apellido significan el nombre del torero mexicano más mandón que haya existido en el recinto.

De la cuarta novillada destacar al quinto de la tarde de nombre de lidia Cristero al que pálida faena pudo ejecutar un poco preparado Humberto Quevedo; el novillo de la Concepción fue desaprovechado por el queretano. Vale la pena resaltar la actitud de El Papo y de Juan Pablo Herrera, merecedores de más oportunidades en la que entendemos será una breve temporada novilleril, de la cual ya transcurrió, un tercio.

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Ocho con Ocho: ¡Manolo, Manolo y ya! Por Luis Ramón Carazo

Escribir sobre los mexicanos en Madrid provocó que Guillermo H. Cantú me enviará una misiva que a continuación transcribiré sobre Manolo Martínez, no solamente en Madrid sino en toda España, anticipando que él es una de las personas que más conocieron al mandón como amigo y taurino, agregando ser un gran escritor taurino quién también es exitoso empresario, director y consejero de empresas, su enorme afición le llevó a presidir con gran categoría por él y sus colaboradores a la Comisión Taurina del Distrito Federal.

Agradezco se tome el tiempo de elaborarla y sin más:

Muy estimado Luis Ramón Carazo:

En el penúltimo párrafo de tu columna ¿Sin puerta grande? Escribes que Manolo Martínez “no fue tan afortunado por aquellos lares”, léase España.

Sin que fuera un gran matador pero sí un artista y mandón indiscutible, en España estaban conscientes de su poder y le hicieron, no el público, sino los toreros y los apoderados de los toreros, todas las trampas que tuvieron a su mano para impedirle un triunfo redondo.

Sin embargo, en 54 corridas que lidió cortó 53 orejas, 5 rabos y dio 11 vueltas al ruedo a pesar de que la suerte de matar no era lo mejor que tenía en su arte y de que se atrevieron a echarle a la plaza por lo menos dos toros toreados que mostraban en su lomo los verdugones de picas que les habían hecho anteriormente, y le mandaron un ejército de pedigüeños que lo dejaron deliberadamente sin ganar dinero en el resumen de sus actuaciones, razón por la cual le tiró el cheque de liquidación a su apoderado y decidió regresarse de España.

La falta de fortuna no fue en el ruedo o con el público sino en los organizadores de la fiesta, apoderados de los toreros, que por segunda vez hicieron lo posible por eliminar un enorme competidor como pasó anteriormente con los 22 toreros mexicanos, que a base del reconocimiento del público habían logrado dominar la fiesta en España donde el público siempre los apoyó.

Te mando un abrazo.

Y yo le regreso otro abrazo, con gran afecto y respeto, aclarando que sólo me referí a Madrid y no a toda España y agregaría que tal vez producto de la guerra que relata Guillermo es que aquí mientras Manolo mandó, pocos toreros españoles y muy selectos venían a México. El que partía el queso era el mexicano y no como ahora sucede que lo hacen preponderantemente, los españoles.

En Madrid Manolo Martínez confirmó su alternativa el 22 de mayo de 1970, hace ya 45 años, con El Viti de padrino y Palomo Linares de testigo, con toros de Baltasar Ibán, Manolo y Palomo una oreja, El Viti quién es el torero con más salidas en hombros en Las Ventas, dos. Luego actuó el 25 de mayo del mismo año, con Ángel Teruel y Miguel Márquez sin trofeos para ninguno, ese fue el paso del que en su momento etiquetaron como “El mexicano de oro” Por el coso de la calle de Alcalá.

Lugar dónde finalmente si actúo Diego Silveti (convaleciendo de su cornada en Aguascalientes) honrando su apellido el 14 de mayo de 2015, haciendo un gran esfuerzo físico y librándose con gran habilidad de una inminente cornada de un toro de Salvador Domecq.

Lo más memorable de su actuación fue un gran quite por gaoneras en respuesta a un quite del malherido Jiménez Fortes, en tarde de viento implacable en que se olió a tragedia y de la que salir dignamente fue de aplaudirse para el torero de Irapuato, quién como todos, quedamos asustados por las cornadas al cuello del torero y agradecidos con Dios y los médicos de la plaza de que ya se encuentra el malagueño recuperándose.

Para terminar comento que Joselito Adame con su gran actuación en Las Ventas el 17 de mayo de 2015, rozó la Puerta Grande y no tengo dudas de que lo va a conseguir, ahora que recordamos tantos nombres, me parece que cada vez que se presenta nuestro paisano en las plazas importantes de Europa, deja la impresión de ser un torero con gran empaque, inteligente, variado y de buen gusto al oficiar con los engaños. Se impuso a las condiciones de los astados en sus dos tardes en Las Ventas y con el último del Montecillo, supo sacar a flote las condiciones de codicia y nobleza para rematar con una estocada rotunda. La oreja que obtuvo fue de peso.

Nos deja una gran alegría y orgullo el paisano que seguramente después de Sevilla y Madrid merece paso en carteles más rematados y que sean compensación a tantas atenciones como las que les tenemos en México para los 4 o 5 que más actúan en carteles de postín en España. Es justo y necesario.

Twitter @dsolysombra