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La Cruz de Teófilo – Martirio Ganadero en Gris Apertura de La México.

En verticalidad, “El Juli” gana, en mansedumbre gana Teófilo y pierde la Afición. Foto: TADEO ALCINA RIVERA. Aplausos.

Teófilo cumple lo que promete. A la Empresa parcialmente le funciona lo que oculta. Y los toreros salen con la misma intención de siempre, hacer hasta donde se pueda, con el esfuerzo natural que impone de lidiar cualquier corrida pero sin el sobre esfuerzo que requiere la trascendencia taurina. Con una mansada tamaño Plaza México, “Juli” cumple el expediente al completar, en un mismo año, el quinteto de teófilos, no nos extrañe que, de premio, mate uno más el día 12 y complete “dignamente” su año en ña Monumental. Por su lado, Adame, efectista y corriente, refleja su estado real que solo el oficialismo podrá maquillar. Triste caída de la bravura, la casta y el trapío del toro de lidia.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solemos pasar por el Barrio de la Santa Cruz en la mayoría de nuestras visitas a Querétaro capital, con su histórico templo, lo mismo convento que prisión, mausoleo y cuartel, vigía que ha visto pasar la historia de este país, casi en un pestañeo.

Ahí está el árbol de espina más misterioso del mundo, el que no da flor ni da fruto que solo puede crecer y reproducirse ahí, ese cuya figura, en forma de cruz, es solo espina por los cuatro costados. Algo así es la mansedumbre, esa espina que también igualmente es el báculo olvidado de un fraile que caminó dewde las Hibueras hasta la Santa Cruz sobre un camino igualmente espinoso.

Como la herida que esta noche deja Teófilo Gómez en la Plaza México.

Que nada justifica lo disparejo de la primera parte de la corrida y lo variopinto de la segunda, la falta de casta de los tres primeros y lo inválido del resto aunado a los sospechosos pitones. Si esto no ha llegado a mayores es dado la taurinamente juvenil mayoría, asistencia que cuya ilusión taurina, ávida de Plaza México y de Temporada Grande, ha frenado perder los papeles pero a la que hay que decir que esto ni es el toro bravo ni menos la Fiesta.

Así tenemos que Teófilo manda un flaco y serio cárdeno para abrir Temporada que muestra a “Juli” simple, sin mayor otro trámite capoteril, viene un horrible refilón trasero y la tendencia del astado, el más serio del encierro, a recortar por el lado derecho es expresa. Por ello López entiende que el lado bueno es el izquierdo por donde muletea con el tranquillo que tanto le caracteriza, muleta a modo de pantalla, la cintura hacia fuera, un embarque atrasado y la ligazón siempre en la periferia.

Como hay momentos de largueza y lentitud, La México embelesa.

No podemos negarlo, está en nuestra programación neuronal y en el palpitar.

Pero lo cierto es que el mérito de una faena y del toreo está en proporción directa al rival que se enfrente, este, descastado y soso, permite con su cara alta pase a pase que “Juli” se coloque a placer sin ser su planta exigida a la distancia que se pone, más cerca el cárdeno protesta, de ahí que el toreo, ya sin el feo retorcimiento, abra el compás pero se de a hacer embestir al veleto con mayor temple, alargando el recorrido y logrando llevar la embestida, incluso en redondo.

Único momento mayor de la faena.

Porque con la derecha Julián López no encuentra la forma, ni en lo vertical ni con su tranquillo, solo en los circulares ligados que borran cualquier observación hacia el toro. La México ayer solo ve al torero que excede en la faena y, a su por demás ventajoso modo, deja un volapié, contrario y perpendicular, defectuoso, que… sí, aunque ustedes no lo crean… se premia.

Y se protesta, que aun el porrismo no es unanimidad.

A la postre, esta sería la única oreja, menos mal.

Porque “Juli”, habría cortado otra más con el espantoso manso tercero, rajado desde salida, un burel cárdeno de feos pitones jadeante en todo momento sin celo por la muleta ni casta, que husmea los muslos y que, no obstante López lancea con temple, trata de aplicarle la fórmula por el lado derecho hasta que tanta periferia, tanto apuntar la salida por anticipado y tanto retorcimiento en los naturales, provoca que el cárdeno se salga del cuadro y se le cuele por dos veces.

Dos topetazos que no causan mayor emoción.

Entonces, “Juli”, en gesto dramatizado, se engalla pero el descastado le pone en el sitio obligándolo a dejar amaneramientos para quedarse vertical y quieto para ahí buscar su toreo la mejor versión que pueda ofrecer ante estos toros que ni para el consomé sirven.

Juli” vuelve a regodearse, a acomodarse con temple.

Pero ese temple, que tiene fundamento técnico, carece del alma dramática de la Fiesta.

La México le corea fuerte pasando por alto lo anterior, se embelesa en la circular dosantina y los cambios de mano, los molinetazos que llevan a pasar de faena y a dejar todo en pinchazo cuando el “julipié” canto a la ventaja, se estrella en hueso. La vuelta al ruedo, mecánica como casi toda su actuación sabe a muy poco.

Porque, es cierto, nos lo corrobora el gran Salvador García Bolio, ha toreado en redondo, varias veces y bien, pero cierto es que al natural, ha acompañado la embestida más que haberla toreado.

Así las cosas.

El inválido quinto, castaño retacado, sumado al cuarto y al cierra plaza, hacen ver que Teófilo Gómez coloca la cruz sobre la naciente Temporada, la mansedumbre, la flojedad y la invalidez que dan al traste cualquier esfuerzo.

De ahí que José Adame, arrastrando la cobija, recurra al estribo con el decadente cárdeno cuarto e, incluso, banderillee a la moderna pero con temple al salinero y debilísimo sexto. Tratando de rescatar su muy cuestionable prestigio y, sobre todo, su incapacidad de poder con el segundo.

Un cárdeno girón, fino y en la raya del trapío, a la postre único toro de triunfo.

Nombrado “Misionero” a lo Fray Márgil de Jesús, queretanamente.

Pero claro, al no lancear templado, al no mandar con sutileza a Adame le queda la vulgaridad, lo más corriente y al uso que se tiene, la cara dura, el retorcimiento y la ausencia de la mínima sutileza en los derechazos a un toro que pide mando de seda y temple de hierro. Con él solo atina a despatarrarse y ligar derechazos con el pitón derecho del astado que crece y así como en Diciembre dejó la mitad de embestidas al bravo teófilo de aquella ocasión, con este desatina al intentar cerrar por bajo, al grado del enganchón.

Y de la voltereta.

Y de marrar con el descabello.

Y así pasar al abucheo, con toda razón.

Que cuando se habla demás, el toro mexicano, a veces mustio, sin decir tanto pone en su lugar a los que no son capaces de poner el toreo donde ponen las palabras.

Y así se va el mano a mano, cargando la Afición con la ausencia de rivalidad, falta de contraste, sin oposición con bravura pero con la cruz del aburrimiento y, claro, con la torería al mínimo en una de las entradas inaugurales de menor asistencia después del año pasado.

En preocupante monotonía.

Solo queda pensar que después de la cruz, de la espina e, incluso, de las caídas y la expiración, tan solo quede, la esperanza de que llegue, taurinamente, la resurrección.

Al tiempo.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Noviembre 19 de 2017. “Corrida de Inauguración”. Primera de Derecho de Apartado. Más de Media Plaza en tarde fría con cierto viento que molesta la lidia a partir del tercero. Corrida en Homenaje a Miguel Espinosa “Armillita” tras su sensible fallecimiento con minuto de aplausos. Mal la Autoridad Delegacional al permitir que la Temporada comience una semana posterior a lo exigido por la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos del Distrito Federal. La Autoridad que preside equivoca al juzgar mal la petición al finalizar la lidia del primero. Afición en cortedad y villamelonaje en mayoría.

6 Toros, 6 de Teófilo Gómez (Divisa Celeste, Blanco y Plomo) variopinta y dispareja de presencia, sospechosa gravemente de pitones y, salvo primero y tercero, retacada en kilos. Ausente de fuerza y bravura, apenas el estrecho segundo tiene recorrido en la muleta aunque es débil. Protestón y descastado el cariavacado primero, manso y soso el tercero y el resto simplemente inválidos y sin fuerza.

Inexplicablemente el tercero es aplaudido en el arrastre, el resto, salvo el segundo, es fuertemente pitado.

Julián López “El Juli” (Azul Añil y Azabache) Oreja con Protestas, Vuelta y Silencio. Joselito Adame (Grana y Oro) Silencio, Pitos tras Aviso y Silencio.

Cuadrillas en discreción y con solvencia. Pésimo puyazo en el primer tercio de la lida, refilón a medio toro.

Así embistió el noble “Misionero” al que no cuajo Adame. FOTO: Tadeo Alcina Rivera. Aplausos.
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@Taurinisimos 135 – PREVIO La México, Temporada Grande. Faenas @MatadorJPS y @LuisDavidAdame.

Programa @Taurinisimos 135 de @RadioTVMx del viernes 17 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Análisis Inauguración Temporada Grande 2017-2018. Faenas de Juli y Morante de la Puebla con Teófilo Gómez el 5 de Febrero de 2017.

José María Hermosillo en La México, Novillada con “Pirata” de Las Huertas.

Análisis Corrida de Xajay 2 de Noviembre de 2017 para Castella y Sergio Flores.

Dos Grandes Faenas en Guadalajara, Juan Pablo Sanchez, toro de Marco Garfias y Luis David, polémica indulto “Maestro” de Villa Carmela.

Recuerdo de David Silveti, XIV Aniversario Luctuoso. Nota Omar Bolaños.

La próxima emisión de Taurinísimo será el próximo lunes 20 de Noviembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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Carteles de Toros – FERIA DEL TORO, TEZIUTLÁN 2017.

“El Pinal” de Teziutlán lista para una nueva Feria del Toro, edición 2017.

Este jueves se han presentado en la joya taurina de la república mexicana, “El Pinal” de Teziutlán, Puebla los carteles de la “Feria del Toro” a celebrarse entre el 30 de Julio y el 13 de Agosto. En época de “teofilos, bernaldos y ferdinandos” la empresa Alma Taurina ha confeccionado cuatro carteles en los que el toro vuelve a ser el eje de la fiesta.

Por: Alex GonzálezDe SOL Y SOMBRA. Teziutlán.

Carteles con combinaciones interesantes, en el renglón ganadero se inyecta oxigeno puro a la fiesta y a una plaza de mucha tradición, que en los últimos años ha venido a menos; inmejorable oportunidad de recuperar un poco del prestigio perdido si se hacen las cosas bien y con seriedad.

El elenco ganadero ha dejado una grata impresión a la afición y es encabezado por las legendarias Piedras Negras y Zacatepec, seguido por Magdalena González y Raúl Cervantes. De los piedranegrinos está dicho todo, para muestra el bravo encierro lidiado en la Plaza México en el pasado mes de marzo, sólo el anuncio en el cartel de esta casa ganadera puede meter a la afición a los tendidos.

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Primer cartel, reaparece Zacatepec, ganadería fundamental y casi de culto en estas tierras.

Zacatepec regresa después de varios años a refrendar el sitio que tuvo en “El Pinal”, presentando corridas importantes en las décadas de los 60´s y 70´s. Para el mano a mano que cierra la feria se correrán 6 toros de Magdalena González, sangre Piedras Negras y que en esta plaza ha mandado hace tres años un encierro muy bravo.

En la de rejones se lidiará un encierro de la novel ganadería de Don Raúl Cervantes, de la cual se lidió en esta plaza una novillada sin mucha fortuna hace apenas unos cinco años.

Por parte de los matadores, lo encabezan toreros con un amplio bagaje como el capitalino Federico Pizarro, los tlaxcaltecas Uriel Moreno “el Zapata” y José Luis Angelino, algunos en plena etapa de consolidación como Sergio Flores que pasa por un gran momento y llega como triunfador de la última temporada grande de la Plaza México y otros que vendrán a hacer valer la oportunidad y a refrendar el buen ambiente dejado hace algunas ferias como Fabián Barba. Quien levantó la voz y se comprometió a dejar el alma en el ruedo fue el poblano de nacimiento y “teziuteco por adopción” Jerónimo, ojalá veamos la mejor versión de un torero que en esta plaza ha tenido triunfos importantes y quien puede estar ante las últimas oportunidades para afianzar su carrera.

Otro clásico, Piedras Negras, para un interesante cartel.

El elenco de “los de a pie” lo complementan Arturo Saldivar, que ha tenido una carrera con muchos altibajos y Gerardo Rivera, quien dejó más dudas que respuestas el día de su confirmación de alternativa en la Plaza México.

A caballo Horacio Casas compartirá cartel con dos jóvenes promesas, Diego Lecumberri quien tuvo el año pasado una destacada actuación en esta plaza y el novillero Sebastián Torre.

En tierra de forcados un encuentro ecuestre y de fuerza en la penúltima de Feria.

El plato fuerte en “la de rejones” será el agarrón que tendrán los Forcados de la tierra, los Teziutecos, los Amadores de Teziutlán y los Amadores de Puebla, quienes cabe mencionar tienen en sus filas a buen número de nacidos en la perla de la sierra.

Siempre habrá opiniones a favor y en contra, si falta o sobra algún torero, lo cierto es que ante la falta de figuras en México y la negativa de muchos otros para lidiar las ganaderías llamadas “duras”, tiene un gran merito el que la empresa haya confeccionado los carteles tomando como base los encierros, se le ha dado prioridad al plano ganadero y eso hay que señalarlo.

El cartel que cierra, Magdalena González aparece para un torero serrano y otro del altiplano.

En tiempos en los que las ganaderías comerciales lidian la gran mayoría de los festejos que se dan en el país, ésta feria puede ser un oasis en medio del desierto, al menos en el papel, las condiciones están dadas para que la empresa trabaje con seriedad y en pro de la fiesta, y la afición responda retratándose en la taquilla.

Ojalá los toros salgan bravos y los toreros les puedan, que haya emoción en el ruedo y que se enaltezcan los valores de la fiesta, sólo así se recuperará el prestigio perdido y la afición regresará a los tendidos de “el Pinal”.

¡Suerte para toros y para todos!

Twitter: @Alex_Glz17.

@Taurinisimos 108 – Roca Rey en Aguascalientes. Goyesca y San Isidro en Madrid. Pepe Moral y Miura en Sevilla.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Mayo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Cierre FNSM Aguascalientes, 2017.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino.
Faenas de Roca Rey, Joaquín Galdós y Diego Sánchez.

Pepe Moral y “Amapolo” de Miura en Sevilla 2017.

Corrida Goyesca en Madrid. Urdiales y Ureña en Mano a Mano.
Apertura San Isidro 2017, faena de Javier Jiménez y La Quinta.

Producción: Miguel Ramos
Operación: Abraham Romero

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 19 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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@Taurinisimos 96: Corridas del LXXI Aniversario en La México. Ponce, Morante y “El Juli”

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 10 de Febrero de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII. Producción: Miguel Ramos.

Invitado: Gastón Esquivel (@GastonEsquivel)

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016 – 2017. LXXI Aniversario de la Monumental.

Análisis Corridas de Aniversario.

6 Fernando de la Mora, 6 para “Zotoluco”, que se despide, y Enrique Ponce en Mano a Mano.

6 Teófilo Gómez, 6 para Morante de la Puebla, “El Juli” y Luis David Adame, que confirma.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 17 de Febrero de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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Por Virtud de Emperador – Concierto a Plenitud de Enrique Ponce.

El cambio de mano en plena puerta de toriles de Ponce a
El cambio de mano en plena puerta de toriles de Enrique Ponce a “Venadito”, le cortaría dos orejas. FOTO: Tadeo Alcina Rivera.

En una época de dudas, de crítica, y cómo no, a todo el establecimiento taurino, donde reina la triste desesperanza sobre el futuro, solo la cultura y el arte pueden venir a dar la “eterna primavera” que decía sobre el arte Valle Inclán. Justo cuando más se duda incluso de su gran historia en la propia Plaza México, el Emperador del Toreo, Enrique Ponce Martínez, ha triunfado y dado la cara con una espléndida corrida, por su trapío y emoción, de Fernando de la Mora que se redime a sí misma, fundamentalmente, por su seriedad y juego. He aquí pues los hechos del paso imperial de Ponce y de la despedida zotoluquista en la Plaza México.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Se crece la corrida de Fernando de la Mora. Y lo hace en el momento más necesario.

De su edad, algunos se anuncian con seis peligrosos años, no se duda. De su apariencia, algunos azucarados como los berrendos que abren y cierran festejo o los oscuros cárdenos que van del turno segundo al quinto, cabrá el recuerdo de algunas de nuestras mejores páginas de aficionados taurinos.

Memoria, decía Carlos Fuentes, es nuestro pasado.

Deseo es nuestro futuro, proseguiría aquel “Niño sin Fiesta”

Y lo grande de la corrida ocurre en dos turnos para la historia. Porque la despedida de “Zotoluco”, como ocurrió en Aguascalientes con la de Miguel Espinosa “Armillita” hace casi doce años, será recordada por el paso y el sometimiento que Enrique Ponce realiza, con imperio sin par, de las condiciones de su lote y de la sublimación de las emociones en el público.

La despedida ocurre en un momento bajo del diestro que se va, no nos habría gustado que fuera así.

Sin entenderse ante el zambombo berrendo en negro que abre plaza y que rebana y cabecea enganchando, como no debería ser, al diestro que se despide, “Zotoluco” se da a pinchar su primera intervención y, ante el muy serio y bravo tercero, alto y digno de La México, muy imponente y astifino, trata sinceramente e incluso por un momento parece trazar el camino de ligar por abajo con la derecha pero no hay más. No alcanza a caminar por el camino que él mismo, con los doblones, allana.

Pena grande, este tercero, el más bravo del encierro, ataca firme el puyazo trasero, bien citado y de despedida igualmente, de Ignacio Meléndez, crece en banderillas, se recuesta y toma largo la embestida por el lado derecho, regodea con fuerza al natural y solo exige, el toro bravo no negocia, impone, que la muleta esté puesta. Solo está puesta la voluntad, no la realización.

Una estocada muy bien colocada pone en la mano la oreja.

Único momento taurinamente feliz para “Zotoluco

Adiós a “Zotoluco” el momento de la despedida acompañado por sus hijos. FOTO: Plaza México.

Pues la emotiva y larga despedida, tras poco entenderse con el manso quinto, ocurre posterior al colosal despliegue, casi marcial y virtuoso pronunciamiento del valenciano. Enrique Ponce enfrenta al oscuro cárdeno segundo, armónico pero serio, poderoso en su protestona embestida y dispuesto a embestir solo si es convencido en una sujeción al ritmo que palpa Enrique en las primeras verónicas y que mantiene en el verticalísimo remate para que, tras breve puyazo, prolonga y detiene ralentizando la chicuelina.

Un canto al arte, con tal relajo que permite al toro tirar a la querencia.

Por ello, Ponce, al sentir la protesta que lastima la rebolera, no se queda con las ganas y, más importante aun, no permite que le impongan sino que dicta los términos a seguir y sobre el mismo pitón, el izquierdo, gira hacia los medios tras el lance para, ahora sí, completo y limpio, rematar haciendo ver que el toro, teniendo posibilidades no es, ni por mucho, sencillo.

Como debe y tiene que ser la tauromaquia.

Emoción plena.

El inicio alternado y por bajo abre la primera parte de una faena de amplitud de trazo con un toro que, por su edad, reacciona pidiendo ser convencido y Ponce, de sobra inteligente, arrebatador por poderoso y soberbio como artista, extiende su valor y quietud que son la clave para, tras derechazos, aguantar el parón, consumar el cambio de mano, sin echar abajo en ningún momento las posibilidades del toro, pese a sus probaturas en los derechazos y en los cambios de mano por abajo.

Las tandas requieren ese extra del torero, toque a tiempo y correr la mano dejando la muleta al frente con la sensación de que su ritmo y verticalidad, más que subrayada en la relajación y la posición de sus hombros siempre hacia atrás, trazan el camino que emociona al público y que logran al toro mejorar. Porque éste, “Venadito” nombrado, tiende a la querencia y, con sus cabezazos, a estropear el toreo al natural.

Pero para Ponce parece no haber imposibles.

Así, tras vitolina liga, casi eslabonando una tanda donde en definitiva se impone al cárdeno, en redondo, sin la mínima duda en el torero ante las dudas propias del toro que le mira y puntea, Enrique extiende el muletazo al borde de exprimir la embestida y romper la voluntad del astado de intentar deslucir. Y si ha sido todo por el lado derecho, la pincelada de la doble poncina con dos cambios de mano, monumentales, por bajo rinden al público y vencen al cárdeno que ya canta al toril, por el lado izquierdo.

Y el de pecho, entero, rotundo y clásico.

De cartel. De sinfonía.

El espadazo, en lo alto y al volapié, en la suerte contraria, sería el único al primer viaje del valenciano. Le otorgan las dos orejas a Enrique Ponce por parte de un Juez que no muestra, de forma, ser autoridad, que le gana la pasión, aplaude incluso frenético y que suelta el Arrastre Lento confundido por la movilidad. En fin, tan emocionado está que no da tiempo a que la petición se mostrara.

Es lo de menos.

Recuerdo la famosa reseña de la crítica inglesa sobre la fascinante capacidad del chileno Claudio Arrau para desplegar un amplísimo repertorio de música de cámara en el piano: “Ningún pianista viviente supera el amplio estilo de Arrau que es suficientemente flexible para acomodar los extremos musicales.” Y en el caso de Ponce, paralelismo con Arrau, ha sido capaz de entender, desplegar una tauromaquia y triunfar con los más variados encastes, tal como Arrau en lo suyo.

Así tenemos que la corrida, que, insistimos, según el cartelón rayan algunos en los seis años, encuentra episodios tan dispares como el cuarto de la tarde. Que tumba a la cabalgadura de la querencia tras no emplearse de salida y que ataca al caballo de la contraquerencia previa brega del propio Enrique que camina de espaldas al toro sometiéndolo, esos capotazos resultarían claves después.

Tras nuevo puyazo y cambiado el tercio, Ponce ordena, manda a las infanterías que obtienen llevar largo al burel.

Y es aquí cuando todo el poderío se despliega en los doblones bajo la Porra, tan claves en su paciencia, en su pasmosa quietud ante la probadura del astado, al que hace andar y recibir por bajo, repitiendo con emoción, la primera tanda derechista. Sin embargo, Enrique confía en el toro aun cuando orienta todo a los tableros y lentamente hacia la puerta de toriles.

Quizá la única mácula de todos sus planteamientos.

Pues este “Tumba Muros” en cuanto siente el toril lo busca y en tal cercanía ha estado Ponce, descifrando en aguas profundas, incluso, ultra profundas la condición mansa aunque encastada del toro y explorando dónde pueda subsistir el fondo más que oculto de bravura.

Así tenemos las dos tandas de naturales con los vuelos del engaño, abierto el compás, la ligazón total y los cambios de mano tras los derechazos y las vueltas contrarias, traen nuevos pases naturales tras magnífico cambio de mano por la espalda y, pese a un intento de brinco al callejón, huyendo en derrota ante la imposición del torero, nuevos derechazos genuflexos, en variación formidable y exquisita, que traen la locura del coro.

Que a cada movimiento del solista, el coro del tendido se torna como una gran orquesta.

Con respuesta a cada afirmación.

Como si de un gran concierto para piano y orquesta se tratara.

Luego los doblones sensacionales, como en aquel mano a mano con Manolo Mejía al toro de Mimiahuapam en ’94, de emoción plena que a cada pase, como el cambio de mano abajo que parece no llegar, por ejemplo, pero que brinda el olé en canto del corazón, misterioso y claridoso, fulgurante de arte mayor.

Solo el pinchazo, los avisos indiscriminados y el descabello tardío rompen la imperial fantasía.

No la entrega de un público que, si bien despediría y respetaría a “Zotoluco” en el siguiente turno, hace que Ponce dé la más sentida y entregada vuelta al ruedo que se pueda recordar. Luego, entre el viento y su propia insistencia, no alcanzaría a solventar el incómodo cabeceo y molesta tozudez del sexto, precioso berrendo sin mayor historia.

Trae la corrida emociones, pasiones y el reencuentro del diletante con su gusto taurino.

Un gusto real traído por un toro mejor, en todo sentido.

Qué importa su condición, si es lo único que no se puede controlar del todo.

Para eso está el toreo.

Decía Claudio Arrau que Beethoven escribía sus conciertos confrontando en su movimientos una serie de luchas espirituales pero, al final, la lucha resultaba en un triunfo de su espíritu. Esa majestad que siempre tiene el triunfo, el don, la virtud de, a través de su arte, descubrir las condiciones de un toro, confrontar la bravura y la mansedumbre para incondicionadamente triunfar.

Y triunfante es para la historia “El Emperador” de Beethoven por Arrau.

Más en aquella Catedral de Santiago, cuando regresó a su patria para, majestuoso, elevar a los más sagrados altares al genio alemán.

Y para la historia, en la despedida de un torero en La México, el despliegue entronizado en otra Catedral de otro Emperador… que soñamos con que nunca se vaya.

Por virtud artística, por el privilegio imperial de Enrique Ponce y la majestad de su corte.

Que así por el resto de los años siempre sea.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Febrero 4 de 2017. Décima Tercera de Derecho de Apartado y Primer Festejo del LXXI Aniversario de la Monumental. Dos Tercios de Plaza en tarde agradable hasta la lidia del sexto en donde sopla mucho el viento molestando el conjunto de la lidia. Mala iluminación de la Plaza pese a nuevos reflectores.

6 Toros 6 de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) Seria y con edad, tercero y cuarto anunciados antirreglamentariamente con seis años; un poco menos serios los lidiados en primero y último turnos, berrendos en cárdeno ambos: muy retacado el primero aunque con voluntad para embestir y violento el sexto, protestando siempre cabeceando la muleta; muy serio el lidiado en tercer lugar el más bravo de la corrida y armónicos los lidiados en segundo y quinto turno, destaca el segundo, nombrado “Venadito” que pese a protestar termina injustamente homenajeado con el Arrastre Lento. Manso encastado el cuarto de nombre “Tumba Muros” recibe dos varas y tumba en la querencia durante la primera, en el último tercio intenta brincar al callejón.

Mal la Autoridad al ordenar el homenaje mencionado y al no expresar correctamente la premiación a los espadas.

Eulalio López “El Zotoluco” (Sangre de Toro y Oro) que se despide de la profesión, Saludos, Oreja y Vuelta tras Aviso. Enrique Ponce (Habano y Oro) Dos Orejas, Aclamadísima Vuelta tras dos Avisos y Palmas.

Ambos espadas salieron a hombros.

El primer espada se despidió en multitudinaria ceremonia tanto al inicio del festejo como al momento de retirarse el añadido, tras lidiar al cárdeno oscuro “Toda Una Historia” de la ganadería titular.

Tras picar lucidamente al tercero y ser ovacionado el picador potosino Ignacio Meléndez dijo adiós a la profesión sin dar una merecida vuelta al ruedo. Destaca a la brega Edmundo Navarro con el cuarto. Saluda tras banderillear al tercero Christian Sánchez.

img_6376La magistral cadencia del imperio de Enrique Ponce se recrea toda en este derechazo al segundo de la tarde. FOTO: Emilio Méndez. SuerteMatador.com

Para acompañar la crónica…

De “Emperador” a “Emperador”, dejamos el celebérrimo Concierto de Claudio Arrau en la Catedral Metropolitana de Santiago de Chile en 1984, el Tercer Movimiento del Concierto para piano y orquesta No. 5 en mi bemol mayor, “El Emperador” de Ludwing Van Beethoven

La Hecatombe del Toro – Triunfo de “El Payo” en el Último Suspiro.

Todo el brazo en el mando y toda la sutileza en la muñeca en el natural de “El Payo”. FOTO: Emilio Méndez – Suerte Matador.

De las que se ha salvado, dos van, Luis David Adame: dos mansadas. Terrible fue la de Xajay y peor ha sido la de San Isidro para otro muy forzado, de nuevo, mano a mano que tampoco convoca. Pero lo más grave es que el toro que ofrece la Plaza México, en lo general, ni es serio ni embiste en una lamentable situación que parece no tener fin. En esas, Castella apenas solventa su falta de ritmo con la imposición de su mando ante el manso quinto mientras que “El Payo” brinda una espléndida actuación pese a las limitaciones, en todo momento lamentables, de su descastado lote.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suele decirse que la peor corrida es la que no se torea.

Afortunadamente para él, Luis David Adame no ha venido a confirmar a La México. Y no se malentienda esto, ha sido una pena su lesión pues uno de los atractivos de la Temporada queda fuera. Pero para bien del torero, durante el tiempo que convalece, logra indirectamente evitar dos desfiles, con mucho colorido, de mansos: Xajay y ahora San Isidro, ha librado que dos espantosos encierros estropeen su confirmación.

La actual Plaza México quiere desligarse del antiguo régimen. Me dice uno de los allegados que por eso hasta el óvalo rojo, tan posicionado, la tipografía clásica, se han abandonado. Lo que no se ha dejado del todo es la mala práctica en cuanto al toro, lo demuestra la presencia de las corridas que, excepto la de José Julián Llaguno, han tenido tal desigualdad en presencia que parece no se han ido las viejas formas.

Así tenemos la repetición de carteles pasados.

Es la segunda vez que Castella y “El Payo” alternan y con San Isidro en lo que va de la década. Algunos contamos con memoria taurina y también la suficiente paciencia para volver a ver repeticiones, otros no. Vean la entrada. Por ello, igualmente, consignamos que esta ha sido una corrida en lo general mejor presentada que la de 2012. No así, superior a la de 2009, aquella que sustituyó a la de Arroyo Zarco con la que reaparecía Miguel Espinosa “Armillita” y confirma Cayetano.

Tampoco exageremos.

Simplemente que el toro, tradicionalmente no grande de San Isidro, se ha estrellado con un trapío que ha empeorado. La armonía en trapío el encierro de hoy está presente solo en casos contados, como en el sexto, los demás, incluidos dos berrendos, algo tienen que no terminan por enamorar el ojo del taurino. Y peor aún no cumplen aquello que a mejor trapío, mejor bravura porque en realidad ninguno la ha tenido.

Para muestra el lote de Castella.

Dos de tres son picados en la querencia. El primero derriba con esas ganas de quitarse el palo y coloca en apuros a Carlos Ibarra, toma otro picotazo y se da a berrear todo el tiempo. Es entonces cuando ocurre uno de los momentos claves de la corrida. Pese a la mueca del francés, “El Payo” ha pegado un quite compuesto de tres lances y media, hacia el tercio frente a toriles, en donde muestra lo afinado de su toreo, lo torera de su planta en un perla y oro de cartel.

Aquí es claro, para este medio toro, manso de condición y protestón, la suavidad es clave. La muestra el queretano pero no prosigue en ello Castella, enganchado y rápido, desde el inicio por alto en el tercio hasta quedar cerca de tablas donde se ve brusco y atropellado. Mata mal. Luego el tercero, un berrendo de una pobreza de cara que da pena. Que vuelve a hacer picado, perfectamente, en todo lo alto en la querencia. Se enciende el astado y Castella obtiene uno de sus mejores momentos.

Las chicuelinas en los medios, lucidas y bien rematadas, han sido todo.

Resulta que el berrendo recuerda su tal condición y Castella solo atina en una tanda de derechazos y el estoconazo, el resto es luchar con la mansedumbre. Por ello, en el brindis ante el feo y exhausto cárdeno, de muy feos y cenizos pitones, que cabecea defendiéndose que abre el hocico y que al solo sentir el mando con la mano baja afloja su posible casta, Sebastián prefiere no apresurarse por fin con un manso que puede estropear cualquier esfuerzo.

Al contrario, aparece al fin la paciencia e impone su paso y su toque, a veces retrasado y con la muleta oculta, desde el alternado inicio tandas frente a Matadores y las primeras tandas, primero en los medios, después por fuera de las rayas para que el cárdeno se escape de la suerte, doble contrario y se refugie fuera de los tableros.

Simplemente desesperante.

Castella insiste hasta obtener rotundo el pase de la ranchera y soberbio el de pecho. Ahí la cosa rompe y solo un metisaca pésimo deja las cosas en saludos desde el tercio y, al parecer, en suspenso su segundo contrato al cancelarse la corrida del próximo viernes.

Veremos si regresa.

El que volverá para bien nuestro y quizá de toda la Temporada es “El Payo”.

Si lancea en el quite al primero muy plácidamente haciendo todo a favor, en el saludo al berrendo segundo no se deja nada oculto. Solo la falta de fuerza del botinero astado estropea las verónicas que casi llegan a las rayas. Ordena la lidia, pide llevar largo luego de no emplearse el berrendo en el caballo. García lo ve muy claro, sabe de la falta de fuerza y a la convicción de su capacidad y su firmeza, cosa que se nota desde el brindis general y los muletazos arriba.

Inunda “El Payo” de silencio a una plaza que está puestísima al jolgorio.

Se palpa al inicio prosigue después.

Una embestida que se desmorona que al pasito se desplaza y que se mantiene gracias a la colocación de la muleta a la media altura y al temple de los derechazos, los mejores de la tarde, y el toreo al natural, plenamente cristalino. Largo el trazo, cargando la suerte en varios pasajes y logrando insistir y ligar pese a lo agotado y tardo del toro.

Todo queda en ovación tras emplear mal la espada.

Como con el cuarto, al que tiene que descabellar en dos tiempos y con el que no hay ni entendimiento ni acoplamiento por lo falto de casta y lo desrazado parece que sus reacciones tras lo remates de la suerte no corresponden a un toro de lidia, pajarean, se escurren de la muleta, traen el bostezo y no la majestad o la admiración de su estirpe.

Incluso el sexto finta con saltar al callejón.

Por si fuera poco.

Este cárdeno oscuro, de nombre “Caporal” sale y resiente, tras el brinco que se queda en la barrera, el efecto de los lances como si algo en el lance le hiciera no seguir. Entonces “Payo” procura darle por su lado, no contradecir al que quizá sea el más toro de la corrida, con un esperanzador pitón blanco, no obstante su juego se empieza a derrumbar.

El inicio es fundamental, por arriba, alternadamente y el toro, que se derrumba de inicio, se topa con la paciencia, quietud y la lentitud del temple de “El Payo” tan preciso como su toque y ritmo en los primeros derechazos, la media altura de nuevo es la llave que permite ligar. Tal como hace en su primero, se da a pegar ese muletazo que desde niño borda, el pase contrario por bajo y a pies juntos.

Se descara y el toro, que quiere escapar saliéndose de la muleta que tiene a no humillar, se encuentra con un muletazo alumbrador, cambio de mano por delante, de una redondez que en plena circunferencia del ruedo, resuelve la tangente que busca la mansedumbre del toro, con el trazo de una la hipérbola de su muletazo, toreadísimo que despierta la callada pasión.

Sencillamente de escándalo y potenciada en el de pecho.

“El Payo” prosigue y vence.

Con el manso a media altura, derrumbando la bravura, Octavio García se va detrás del engaño y pese a tomarse de los cuartos traseros vuelve a la senda artista con el desdén. Luego los naturales elevando su estaquillador para tapar la cara del manso previo a la dosantina y el final de faena con nuevo cambio de mano y definitivo ayudado por bajo que apasiona al personal que espera la estocada que llegue para poblar de amarillos pañuelos (ver para creer) el tendido.

Solo en La México.

Cositas como estas hacen que la Monumental equivoque sus formas.

El amarillo solo en el capote.

Jorge Ramos al fin, tapa la segunda oreja, correcto. Más vale que falte y no que sobre.

Porque la estocada es caída, como de bajonazo ha sido la corrida.

En cambio por alto ha sido el toreo de “El Payo” ante la caída y derrumbe del toro de lidia.

Qué diferencia de ganadería aquella del encierro de “Arte Puro” al que “El Payo” cuajó en esta corrida de 2009 en su primera puerta grande en La México. Qué más da cuando el torero está, con o sin orejas, listo para lo que viene, el próximo sábado para empezar.

Que aunque los toros estén en horas bajas, en derrumbe o en destrozo.

Siempre queda de los toreros, el arte, la seda y el oro.

Quiera Dios.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Diciembre 3 de 2016. Quinta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde muy agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo. Poco viento intermitente sin llegar a estropear por completo la lidia.

6 Toros, 6 de San Isidro (Divisa Azul, Rojo y Amarillo) De fea cabeza y justos de presencia, en el tipo de la casa y vario pinta con los berrendos segundo y tercero. Mansa en general con tendencia al caballo de la querencia, débil y falta de casta. Siempre doblando contrario en algún punto de la muleta y sin da la embestida completa. Inexplicablemente aplaudido en el arrastre el sexto, más por jolgorio popular que por la valoración seria de su juego que nunca muestra una embestida completa en la muleta.

Bien el Juez de Plaza, Jorge Ramos al negar la petición de la segunda oreja tras la lidia del sexto.

Sebastián Castella (Añil y Azabache) Silencio, Silencio y Saludos. Octavio García “El Payo” (Gris Perla y Oro) Saludos, Silencio tras Aviso y Oreja con Petición de la segunda con bronca a la autoridad al negarla.

El festejo se queda en Mano a Mano al no sustituir la Empresa al aun convaleciente Luis David Adame.

Carlos Ibarra es derribado al arrear el primero al caballo de la querencia. Buen puyazo de Hugo Campos al cuarto.

El Muro de los Mansos – Fallan Xajay y Adame en frustrante Mano a Mano.

Hay un momento en que Adame se encuentra a plenitud, al natural ante
Hay un momento en que Adame se encuentra a plenitud, al natural ante “Martino” de Xajay, el resto es solo contrariedad. FOTO: Emilio Méndez. SuerteMatador.com

La corrida anfitriona por excelencia de la Plaza México falla en el momento menos oportuno, pero ya sabemos, la palabra de los toros no es la de honor y en esas se disculpará el oficialismo. Desafortunadamente, la época actual no entiende de excusas y la Temporada, tras su primera jornada, no enciende sino al contrario, está en el letargo, en la neblina de las prisas y el bostezo de la mansedumbre. Pagado en sí mismo, a disgusto, con el ceño fruncido, Joselito Adame falla al no cuajar al buen primero de cara a su encerrona decembrina que nace cuesta arriba, mientras que ante la pésima suerte, de nuevo, la entrada de Roca Rey a La México tendrá que esperar.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solo por un momento apartémonos de lo único valioso de la corrida y veamos el resto.

Es decir, dejemos de lado la escarchada belleza del que abre festejo para reflexionar y entender que la corrida de Xajay es la mayor decepción de un cartel que cuya conformación final implica las dudas, incluso, de los más fervorosos creyentes. 

Lo que ayer habría sido una entrada de menos con el numerado cubierto, hoy se queda en una muy triste media Plaza. Sumemos las omisiones de forma, el aumento de precios y otras tantas cosas y el cuadro estará completo.

Un mano a mano sin la pasión de antaño, sin detractores ni partidarios, ni rivalidad natural, ni en quites alternan, al contrario. Dos toreros sin contraste porque su estilo es la repetición de otras repetidas formas.

Entre todo ello, cinco de seis xajay fallan.

Estrepitosamente.

El segundo por escandalosamente manso. El tercero por afligido, siempre dispuesto a protestar y defenderse. El cuarto por insulso. El quinto, a pesar de su flojera y flojedad, tiene un momento de querer tomar la muleta desperdiciado por su lidiador y el sexto, un espejismo no obstante el segundo espada hace todo por despertarle, incluso, de más.

Nada, Xajay está seco. Y la Temporada igual.

Volvamos a lo único valioso.

Dentro de cien años el oficialismo de entonces volverá las manos sobre la maquila informativa de hoy y se dirá de una “buena faena” de Joselito Adame. Baja las manos de salida, incluso avanza con sus lances a los medios y el astado, tan escarchado como los célebres cárdenos claros de esta casa, toma largo y sin protestar el capotazo pero con un detalle que sería al final su sino: distraerse al final del remate. Doble, con rebolera y recorte.

Curro Campos pica mal: trasero, tapando y el toro se duerme en el peto. Además sale haciaa el caballo de la puerta y rasca en repetidas ocasiones, incluso previo al cite de frente con el capote por delante y en los medios. Todo esto podría enmendarse con un diestro de mejor acabados en su proceder lidiador, sería una cosa de nada. No es el caso, pues Adame se deja enganchar la chicuelina y permite rascar de nuevo.

El quite dice poco pero ganas hay de aplaudir.

Lo mismo en banderillas, al extremo de sacar al tercio al meritorio Gustavo Campos que muestra que el toro puede ir de largo pero también frenarse. Esto, es soslayado por el espada en turno y tira a la galería, tras sentido brindis fraternal, con un terrible inicio de faena.

La única manera de comprender el procedimiento adamista -tomarse del estribo, tirar la embestida por alto sin dictar él la distancia en toro sino dejarle hacer lo que el toro quiere hasta casi estrellarle en las tablas- es la búsqueda del aplauso pronto y no de buscar lo mejor para el cárdeno que lo resiente saliendo suelto, rasca e incluso se defiende hasta que José alterna lados por bajo hasta trazar el trincherazo más allá de las rayas.

Lo que mal inicia…

Prosigue Adame con la derecha, esforzado con tal de extender el muletazo por bajo con una embestida que, pese a rascar inicialmente, eleva su juego en los medios. Solo que el torero vuelve a permitir, entre otras

Comienzo de faena, Adame insistió pero el cárdeno ha dicho: no.
Comienzo de faena, Adame insistió pero el cárdeno ha dicho: no.

cosas, que el toro tardeé o vuelva a rascar y doble contrario tras el remate arriba.

Entonces, Joselito echa la carne al asador y ahí la deja. Viene la mejor tanda de la faena, tirando del toro, acariciando a temple bueno la embestida al natural, vertical y dúctil la muñeca, encandila con la izquierda para beneplácito de la concurrencia.

Repite la dosis mas no la efectividad de ésta.

Porque la primera de las huidas del cárdeno a tablas ocurre pues Adame le consiente al iniciar la tanda apenas afuera de las rayas e, inoportunamente, se deja enganchar y el muletazo contrario por bajo de remate, conveniente en la tanda anterior, es en esta la puerta falsa para que el toro huya a tablas. José lo intentaría, con la izquierda de nuevo, con el astado a menos y ya no en los medios.

En el arte de decidir está el verdadero arte de torear y en esta faena el principio de Sureda se palpa más que nunca. Adame mira al tendido, desafiante, una de tantas muecas que se le irían borrando durante la tarde. Luego de la siguiente tanda, siempre hacia fuera y en las rayas, el toro viene muy a menos, enganchando la muleta y con la faena a la deriva.

Derechazos, zapatillazo de por medio. Molinetes, aprovechando el viaje. Naturales en pleno engolosinamiento y pasando de faena a un toro que le paga con la misma moneda que Joselito: la indiferencia por sus valores más importantes, entre ellos, la estocada, a la trágala, aprovechándose de que el toro va andando.

Bajonazo artero y desmoralizante a toro arrancado.

Caprichoso destino que no pone ya las cosas fáciles para Adame. Con el difícil castaño tercero no sería y con el intermitente quinto, el torero no pisa el terreno y desperdicia el único momento que tendría el propio toro.

Y quizá el único momento que pueda restar al torero en esta Temporada.

Espero errar, sinceramente.

Así como el ceviche peruano es la sensación mundial -en esta Ciudad lo hay y muy bueno- el toreo de Roca Rey debe tener esa frescura y tal paladeo, lo que no va al echarse de rodillas por mucho que la cara alta del segundo sea. Roca Rey se empeña en la quietud y hace de la caleserina, originaria exquisitez trianera, la forzada composición estática del aguante con ese segundo. Luego del achuchón al inicio de hinojos que provoca la enésima voltereta llega la consecuente aparición del alter ego castelista.

Por eso el arrimón, los toques adelante y atrás, miles de efectos especiales en detrimento del toreo fundamental que pasa por el paquete de los toreros no por la espalda. En descargo, su lote ha sido el peor en muchos años que Xajay haya mandado. No requerimos se construyan muros en el norte, aquí abajo hay uno, casi infranqueable, la mansedumbre.

Para el olvido el cuarto pese al buen quite por tafalleras.

Roca Rey en plena saltillera, quietud y arrojo.
Roca Rey en plena saltillera, quietud y arrojo.

Todavía hay un momento cumbre en el sexto.

Un quitazo por saltilleras, hay dos fenomenales y el remate cumbre, en plenos medios, canto a la quietud y el estoicismo. Su urgencia por hacer las cosas a favor del manso no es agradecida por el astado que se rompe para siempre quedando solo la esperanza de que sea con Barralva la real aparición de Roca Rey en La México.

Que necesaria es.

Recuerdo el 2008, el cinco de febrero estaba Joselito programado para confirmar de manos de José Tomás el día que se hizo el favor de dejarse se televisar. No pudo ser por la cornada en los Altos de Jalisco.

Ocurre esta vez que Joselito no le puede confirmar a Luis David, como la mansedumbre, lamentable, el azar vuelve a aletear en la Fiesta.

Así es esto, unos las firman, otros las torean…

La cosa es que siempre, todas, sin excepción, las sufre el que paga.

Por cierto, este año mucho, quizá demasiado. Esperemos sean exigentes.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Noviembre 13 de 2016. Segunda de Derecho de Apartado. Menos de Media Plaza en tarde fresca con cielo encapotado y muy leve viento sin llegar a molestar la lidia.

6 Toros, 6 de Xajay (Divisa Obispo, Verde y Rojo) variopinta y desigual, con cara la mayoría y en el tipo de la casa. Mansos en general y descastados con mucha sosería y poco juego, salvo el primero de la tarde, precioso cárdeno claro, nombrado “Martino” con el hierro de Villar del Águila, lo mismo del segundo, número 110 de 512 kgs., aplaudido de salida, pese a rascar y terminar soso con la cara arriba, ha tenido dos tercios y medio con disposición a la bravura, ovacionado en el arrastre, mientras el resto ha sido completamente pitado.

Joselito Adame (Gris Perla y Oro) División, Pitos y Silencio. Andrés Roca Rey (Tabaco y Oro) Saludos, Silencio y Palmas.

El festejo queda en Mano a Mano tras no sustituirse al confirmante Luis David Adame inicialmente anunciado pero incapacitado por lesión en el hombro izquierdo.

Saluda Gustavo Campos tras finalizar el tercio de banderillas del primero de la tarde. Fatal al intentar banderillear durante toda la tarde, Alfredo Ibarra. Destaca a caballo el picador jalisciense David Vázquez.

La Porra Libre, A.C. entregó al terminar el Paseillo el trofeo “Manolo Martínez” a Joselito Adame como triunfador de la Temporada Grande 2015-2016.

La escarchada, cárdena belleza de
La escarchada, cárdena belleza de “Martino” de Xajay lidiado en primer lugar ayer en La México muestra la esperanza y a la vez, su juego, la frustración de la tarde. FOTO: Emilio Méndez. SuerteMatador:com