Archivo de la categoría: Dinastías Taurinas

EN VIVO: Hoy 9 pm Lunes de @Taurinisimos 137 via @RadioTVMx – Arturo Saldívar y Jaral de Peñas.

Arturo Saldívar en la arrucina ante “Bienvenido” de Jaral de Peñas, hoy la faena en @Taurinisimos. Foto: SuerteMatador.com

Prosigue la Temporada y prosigue el análisis con la segunda de Temporada Grande, @Taurinisimos presenta el resumen de la corrida de Jaral de Peñas con Arturo Saldívar y su oreja, la alternativa de Jesús Enrique Colombo en Lima con el triunfo de Sebastián Castella. También el anuncio de la despedida de Juan Jose Padilla que se va de los toros en 2018.

Por: De SOL Y SOMBRA. Redacción.

Hoy, en lunes, en punto de las nueve de la noche hora de la Ciudad de México, @Taurinisimos analizará el resultado del cartel de ayer domingo con el que prosigue la Temporada Grande en la Plaza México.

Hablaremos del anuncio de Juan José Padilla y su próxima despedida en 2018, recordaremos su triunfo en 2013 en la Plaza México con los toros de San José.

Tentadero en Jaral de Peñas con Cayetano, Arturo Saldívar y Leo Valadez previo a la corrida en la Plaza México, Segunda del Derecho de Apartado. También recordaremos al indulto del toro “Lantano” de Jaral de Peñas indultado por Pachuca en 2014.

Alternativa de Jesús Enrique Colombo y triunfo de su padrino, Sebastián Castella en Acho, Feria del Señor de los Milagros, Lima 2017.

Estos y otros temas de actualidad, hoy en punto de las 8 de la noche a través de http://www.radiotv.mx en vivo y, posteriormente, en el canal de YouTube: TaurinisimosTV.

Aquí la liga: https://youtu.be/uONpx44sk1U

Conducen Miriam Cardona y Luis Eduardo Maya.

Esperamos contar con la participación de la Afición taurina.

Twitter: @Taurinisimos.

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@Taurinisimos 135 – PREVIO La México, Temporada Grande. Faenas @MatadorJPS y @LuisDavidAdame.

Programa @Taurinisimos 135 de @RadioTVMx del viernes 17 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Análisis Inauguración Temporada Grande 2017-2018. Faenas de Juli y Morante de la Puebla con Teófilo Gómez el 5 de Febrero de 2017.

José María Hermosillo en La México, Novillada con “Pirata” de Las Huertas.

Análisis Corrida de Xajay 2 de Noviembre de 2017 para Castella y Sergio Flores.

Dos Grandes Faenas en Guadalajara, Juan Pablo Sanchez, toro de Marco Garfias y Luis David, polémica indulto “Maestro” de Villa Carmela.

Recuerdo de David Silveti, XIV Aniversario Luctuoso. Nota Omar Bolaños.

La próxima emisión de Taurinísimo será el próximo lunes 20 de Noviembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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VIDEO: @Taurinisimos 133 – El Adiós de un Torero, Miguel Espinosa Armillita (1958-2107)

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 6 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. En la muerte de Miguel Espinosa “Armillita”, Matador de Toros (1958-2017).

Análisis de la trayectoria taurina de Miguel Espinosa Menéndez a través de sus grandes faenas.

Faenas de alternativa de “Arlequín” de Mimiahuapam.
Faenas en Guadalajara, Aguascalientes.

Rabo de “Vidriero” de De Santiago en la Plaza México.

Testimonio de Pedro Gutiérrez “Carnicerito” amigo personal de Miguel Espinosa.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 10 de Noviembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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@Taurinisimos 129 – Gloria Victorino Martín Andrés (1929-2017) Homenaje @VictorinoToros.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 6 de Octubre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Homenaje, Recuerdo de Victorino Martín Andrés (1929-2017)
Memoria de grandes toros de Victorino de 1982 a 2017.

Imágenes de Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar, “El Capea” y Luis Miguel Encabo en Madrid.

Faena de “El Tato” en Sevilla 1997, “El Cid” en Bilbao y recuerdo de “Zotoluco” en Valencia.

Faena e indulto de “Cobradiezmos” en Sevilla, 2007.

Faena e indulto de “Belador” en Madrid, 1982.

Juan Bautista en Logroño en 2017.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 13 de Octubre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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La Cadencia del Paso – Creciente Confrontación entre Flores y Rivera.

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El derechazo a plena luz de temple de Fermín Rivera al cuarto toro de El Vergel. FOTO: Humbert.

La corrida de El Vergel subraya el extremo de la mansedumbre, la sosería. Sonado fracaso ganadero en presencia y juego rescatado por el pequeño pero apasionante mano a mano sostenido entre Fermín Rivera y Sergio Flores, quien sale a hombros tras desorejar al único chispazo de casta de la corrida con el que responde al magnífico y rotundo toreo de Rivera cuya desconcertante espada le cierra la Puerta del Encierro, ojalá repita lo antes posible. Mala tarde del confirmante Garrido, rápido en casi todo su proceder, reducido queda, en todo sentido, a telonero de la corrida.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. FOTOS: Humbert García y Edmundo Toca Olguín.

Suma preocupación sufría el General Lucio Blanco, acuartelado en la capital mexicana, sobre el paso de sus soldados, allá en el lejano 1914.

Como Jefe Militar de la Ciudad de México, Blanco se acuartela en la fastuosa y abandonada mansión de Don Joaquín Casasús en la colonia Guerrero, calle de “Héroes”, donde miraba el paso perdido de su tropa al intentar marchar en redondo, situación que resolvió “fácilmente” el General. Blanco, cruzó la calle, se plantó en el predio de enfrente, cuyo patio vislumbra una ideal rotonda, y realizó una “petición” a su dueño.

Si la tropa no debe perder cadencia al marchar en redondo, ensayar en el predio de enfrente. Ayer en La México, cien años después, la Temporada pierde paso, sin patio donde ensayarlo o retomarlo.

Con el petardo de las cuadrillas y el de El Vergel, un encierro mitad impresentable, los tres primeros, y manso en lo general, dejan a la Monumental sin resolver su mayor problema: el toro. Las quejas contra los josé-julianes del sábado son ridículas contra de esto. A los tres primeros de El Vergel solo el mal juicio de Jesús Morales, otra vez, deja pasar.

Desastre total con el anovillado primero, chincolo y, además, espantosamente manso. Ni la voluntad de José Garrido puede ayudarle. El confirmante, sin la cabeza en sitio, sin ritmo, enganchado y matando mal, no destaca con esta birria ni por chicuelinas, peor está  con el muy violento y protestón sexto, diametralmente opuesto a la falta de seriedad del de su confirmación, le desarma y hace ver que ayer, José Garrido, no aparece.

Ejemplo de ello, la omisión de pedir permiso a Usía al devolver trastos.

Inaceptable.

En fin. Lo único que puede ocurrir, para no perder el paso entre unas cuadrillas en la peor tarde en años y un encierro en mínimos históricos de bravura y presencia, es que aparezca el milagro del buen toreo. Esto tiene nombre, dos apellidos más que ilustres y una realidad incontestable: Fermín Rivera Agüero. En nazareno y oro enfundado, con mucha más soltura, menos cercano a la solemnidad pero siempre respetuoso de las formas, se topa con dos mansos como para estrellar la ilusión.

No esta vez. Por el contrario.

Desde el capote el muy pobre segundo sale a protestar y tirar cabezazos. Fermín, sin mayor preocupación, le da por su lado manteniendo la compostura, lancea y el astado trata de quitarse el engaño, cierra con media y, tras el puyazo, prosigue una

Desahogo de la embestida, pase de pecho redondo de Rivera. FOTO: Humbert.
Desahogo de la embestida, pase de pecho redondo de Rivera. FOTO: Humbert.

característica que desde el turno anterior muestra el encierro: aquerenciarse cerca de donde son picados. Las banderillas ayudan al manso que trata de poner el freno de mano y no pasar en la muleta.

Rivera entonces procede como de él se espera.

Serenidad y temple, alterna lados y tira del manso por fuera de las rayas. La faena es pausada y reposada sin atosigar venciendo a un toro que no termina por tomar la muleta por bajo sin protestar, justo en el punto donde todo puede echarse a perder: el último tiempo de su suerte. Si en una tarde Fermín Rivera está rotundo y redondo en su toreo es en esta, su suavidad raya en la seda, la yema de sus dedos tiene su sutileza, en la media altura de su engaño y el canillazo final, el enfoque de su realidad taurina que replica el tendido estruendosamente.

Y a más. Incluso a pesar del desarme, uno en cada toro.

Fermín, poco a poco y muy medido, gana imperceptiblemente el paso a este su primero cuando se queda u obliga a quedarse cuando se raja, el burel cambia tras el embarque del primer muletazo y, principalmente, por el lado derecho  hasta se emplea, al natural vuelve el mando a devenir tras el temple ligando el toreo, los firmazos y pases de pecho son completos.

Un pinchazo y espadazo entero deja todo en saludos.

E inquietante espera.

Menos mal la corrida se convierte en el nuevo capítulo de la confrontación Fermín RiveraSergio Flores, de segundo a quinto. Y la brevedad, el buen oficio del tlaxcalteca, dan cuenta del alimañero tercero, una alhaja, chica y acobardada tras el puyazo, que desarma de salida al tercer espada y se aquerencia accidentalmente para mal fuera del burladero de matadores, quedándose con solo dos palos en un segundo tercio para el olvido donde  urgían las infanterías a tomar pues no pueden banderillear al burel que arrea.

Recuerdo el último caso de dos pares, un cárdeno claro, todo un toro Xajay que se estacionó en toriles, en 2005, César Rincón, de palo de rosa y oro, le cortaría una oreja.

De este lío del solo Rafael Romero, al hacer tremendo quite de riesgo, alcanza a librarse. Flores otorga todo el castigo posible de su muleta al manso que no tiene un pase. Así se procede y el tendido agradece los muletazos rematados a pitón contrario perfectamente empleados, justo cuando salta, ahora sí, un toro para el cuarto turno de la corrida.

Cárdeno claro y nevado, bien armado, serio, por delante.

Aquí, de nueva cuenta, el tranco y la bravura completamente rotos del toro afloran cuando el potosino lancea mostrando, de nueva cuenta, que el juego será deficiente por los cabezazos. De ahí que, tras breve puyazo, la reacción aquerenciada vuelva aparecer y Fermín le avive en la chicuelina que brinda aire y la larga, borbotón de torería. Alejandro Prado se esfuerza, consigue algún capotazo bueno pero Felipe Kingston con esa extrema preocupación de tan solo aventar los palos hace la gracia de tener que volver a pasar pues no clava.

Y cuando un manso ve que al pasar los toreros, de oro o de plata, no pasa nada, puede crecer y hacerse dueño de la situación, por ello, inmediatamente quiere poner el freno de mano y quedarse en la querencia, como si fuese él, el ofendido.

Solo que ayer Fermín Rivera está en estado de gracia.

Plenamente.

Por eso tira a los medios, al menos por fuera de la segunda raya, dónde más. Y se da a torear, a obligar y someter sin derrumbar o tropezar, los derechazos llegan con redondez, saliendo al frente, en cadencia, paso muy decidido y venciendo el tornillazo final, tan intermitente que a cualquier otro quitaría concentración. La de Rivera rebasa cualquier parangón y por ello, tras soberbia tanda con la derecha abierta con molinete, cosa rara, el de pecho y tres derechazos más el de la firma, viene el amplio y cantado cambio de mano, desencadenado hacia abajo y con tanto temple que la gente queda hipnotizada.

Y el toro imantado.

El camino a la zurda alumbrado, con la muñeca que vence y el desdén que prende el tendido pero que muestra agotadas las poca casta en el cárdeno para tristeza nuestra y toque de atención en Rivera que cambia la espada no sin antes pegar postreros derechazos, uno soberbio verticalísimo casi a pies juntos y, tras huida a tablas, nuevo cambio de mano pese al cabezazo.

Es hora de oficiar, también de decir que la estocada, prácticamente sobre las rayas, es algo defectuosa y tendida, lo mismo que trasera y algo contraria.

No opone mucho el toro hasta que el puntillero le levanta. Larga agonía de un manso que la muleta que tiene enfrente le rescata. Suena “La Veneciana”, intermezzo de “El Carro Del Sol” triunfal y sonoro lauro para Rivera que se agarra a la oreja, orgulloso, sonriente, y vencedor.

Solo Dios sabrá por qué tiene solo una tarde.

Con la corrida a más, otro manso, para variar, hace de las suyas en el lugar de honor.

Nadie duda que si hay un torero peligrosísimo en todo terreno, ante casi todos los toros es Sergio Flores. ¡Y qué peligro para él es tener esa cuadrilla! En fin. Lo cierto es que el astado no vale nada en los primeros tercios, anda suelto, como el valor de los banderilleros que pierden turno y dejan las cosas en plena nubosidad.

Pero el de Apizaco no entiende de imposibles y hay un momento al cerrar el segundo tercio cuando el cárdeno se arranca tras el brindis y el cual aprovecha tirando la muleta abajo, doblándose y castigando por derecho para sacar Sergio del manso lo último que podría esperarse, un poco de casta, protesta por el otro lado pero, poderoso, ya de pie, pega un cambio de mano a la zurda por bajo que resiente al toro, muletazo alumbrador.

Tres cambios de mano, tres, este fin de semana, Rivera y Saldívar y Flores.

De cartel…

Y los naturales llegan largos con vibración en doble tanda en los medios, aguanta el arreón quizá con mucho látigo, arrastrada la muleta y ansioso por reventar el asunto, afarolado y el de pecho. Sergio Flores podrá no ser el exquisito pero su manera de torear

evidencia la utilización tremendamente rotunda de los fundamentos. Entonces, con menos revolución, dosifica con la derecha la exigencia y cuando el toro pierde raza, la arrucina invertida mantiene el interés, pero no la raza del astado.

Por ello en la faena falta el remate, no por cosa del torero sino que el toro que escapa en los nuevos derechazos y naturales, abre con circurret que parece prender la mecha pero que solo hace que el cárdeno termine de escapar y refugie en el tercio bajo la Contraporra.

Entonces Flores no pierde tiempo.

Las joselillinas cierran faena y el estoconazo sobre las rayas rubrica perfecto con el toque abajo, es ejemplo del volapié donde el plateado estoque rompe las carnes y hasta los gavilanes deja el pomo de la espada y el derrumbe del toro, el siempre presente jolgorio y el inefable Jesús Morales dan las orejas en donde para nosotros una basta. Puerta grande.

Es lo de menos.

No es un dos por uno, paquete de corridas, tanta innovación y futuristas intentos. El toreo es arte y sus fundamentos permanecen, ahí está una posible y contrastada rivalidad que solo la ceguera y el interés pueden frenar.

Las empresas deben buscar hoy, esta tarde es muestra, lo que Don Antonio Rivas Mercado pronunció en 1910 al inaugurar su Columna a los Héroes de la Independencia Nacional: “Que el carácter del monumento es glorioso y triunfante, perpetuo de la lucha más brillante en nuestra historia y en las que en aquella contienda sucumbió”.

Lugar de honor.

No por nada Lucio Blanco hubo de detener la revolución a la reja de la casa Rivas Mercado en la Colonia dedicada al ilustre Guerrero y pedir, no ordenar, que sus soldados ensayaran marchando en redondo por la rotonda de la casa del hombre que no gustaba de “renegar de la imagen pública”, en plena Revolución.

Y así debe marchar la fiesta cuando el paso y la cadencia tropiezan.

Pena grande que alrededor de La México ni existan casas con rotondas como la de Héroes 45, que está ya restaurada. Ni tenga vecinos de la majestad de Rivas Mercado.

Al menos nos quedan Sergio Flores y Fermín Rivera para caminar.

Al paso y en redondo.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Noviembre 26 de 2016. Cuarta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo deficiente y debe corregirse.

6 Toros, 6 de El Vergel (Divisa Verde, Morado y Amarillo) mal presentada por desigual, los tres primeros por ningún motivo debieron lidiarse en esta Plaza, chicos, chincolos primero y sexto. Bien presentada los últimos tres. Mansa en general y protestona, sin casta salvo el lidiado en quinto lugar que, tras mansear en los primeros tercios, dura cuatro tandas antes de rajarse. El tercero pasa solo con dos pares al acobardarse en banderillas. La mayoría de los toros desarrollan querencia accidental en el sitio en el que son picados. Pitados en el arrastre por su pésimo juego. Segundo y cuarto apenas alcanzaron a tomar la muleta gracias a la lidia que se les da.

Fatal la Autoridad al premiar inadecuadamente y permitir la lidia de los primeros tres y permitir a las cuadrillas “hacer y deshacer” en diversos pasajes del festejo sin una sola amonestación.

Fermín Rivera (Nazareno y Oro) Saludos tras aviso y Oreja. Sergio Flores (Grana y Oro) Palmas y Dos Orejas con protestas. Salió a hombros. José Garrido (Noche y Oro) que confirma la alternativa, Silencio y Pitos.

El tercer espada confirma la alternativa con el impresentable negro, girón, nevado y facado, chincolo, de la ganadería titular nombrado “Mielero” número 90 de 490 kilogramos.

Una de las peores tardes en mucho tiempo para los banderilleros, mencionar las faltas sería interminable, solo decir que Jonathan Prado, Edmundo Navarro, Tonatiuh Silva, Felipe Kingston, entre otros, han sido incapaces de completar el tercio de banderillas sin pasar en falso, atinar o dejar de violentar el Reglamento y la adecuada lidia tratando de banderillear por detrás del toro. Bien Rafael Romero al hacer gran quite de riesgo durante el segundo tercio de la lida del tercero. Muy mal el puntillero al levantar al cuarto.

El único momento de casta en la corrida, fue un instante y gracias a la mano izquierda de Sergio Flores. FOTO: Edmundo Toca O.
El único momento de casta en la corrida fue un instante y gracias a la mano izquierda de Sergio Flores. FOTO: Edmundo Toca.

Un Mal Sueño – Nuevo Bernaldazo en Insalvable Petardo Ganadero.

Derechazo de “Armillita” IV al de la Confirmación en México.

Ante un posible “acontecimiento” el encierro vuelve a fallar en una Temporada cuyo éxito solo ha podido ser artificiosamente. La confirmación del nuevo “Armillita” no se reviste de los más esenciales de los requisitos taurinos: majestad y categoría, en buena medida porque el encierro lidiado no la ha tenido. Así, solo quedan los preconcebidos regalos como una muestra de que en La México todo puede pasar y, al despertar, una realidad distinta espera.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Se llega la quinta y ésta ha sido no buena, no mala… sino realmente terrible.

La corrida de Bernaldo de Quirós ha sido la estrepitosa muestra de que el toro a pesar de estar en el último lugar de la lista de prioridades del taurinismo militante siempre acaba en el sitio primigenio.

Para bien o para mal.

En tarde fresca, con el sol que declina, poco viento, ideal tarde de Temporada Grande ha arribado un encierro digno de temporada chica, no refiero por la edad o porque haya sido una novillada sino por el hecho de que mínimamente no ha estado a la altura del cartel ni de la Plaza.

Para muestra basta la cara de los lidiados en primero, segundo, quinto y el tipo horroroso del sexto. Si acaso se salva el cuarto, basta ver su juego para descartarlo por completo. El peor de todos. Entonces, ¿Qué motiva a Javier Bernaldo a mandar esto? La razón de la culpa y la disculpa de la sinrazón trae como resultado final el descrédito.

Es notorio, ni las manos mete al mandar la corrida. Creemos.

Y si las manos metió, si en algo ha valido la opinión del ganadero al seleccionar el encierro, ha mandado a la cloaca el mínimo prestigio que aun había en el abrevadero. Desafortunadamente el color de la divisa está sin tono, sin brillo y se carga la tarde por completo, para decepción de algunos para la ignominia de la mayoría.

Crucifica la expectación por Perera. Contagia la desigualdad de “El Payo”

Por proteger al confirmante se permite la baja del encierro, a cambio, la comodidad en “Armillita IV” Confirmación a modo para el novel.

Lejos de la presión de la alternativa, el nuevo Fermín se encuentra con un ejemplar ideal para su verdor y perfecto para la confirmación de una alternativa. Un astado con son y nobleza, que exige apenas lo justo: quietud y suavidad, aunado a una falta de fuerza que el temple que se supone tiene este torero ha de proveer.

Los lances a la verónica con el paso atrás hacen palpable la condición descrita y muestran a Fermín solvente con la tela. Se encuentra que La México le espera, siempre ha sabido esperar la Monumental a los de dinastía aunque no siempre se ha roto con ellos.

Aplaudida ceremonia con el testimonio “civil” de su padre en su cuarenta aniversario de matador, nervios en el joven hidrocálido que tiene en bandeja el triunfo. Pero para que la entrega, apasionada, ocurra en la Afición se requiere lo mismo derroche en la suavidad que entrega en el afán por triunfar del torero y el joven “Armillita” aun está demasiado rígido. El toreo, como dicen correctamente, se huele en las plazas de toros.

A él poco le han placeado.

Pero hay cierta intuición, nótese, tras inicio alternado, en la segunda tanda con la derecha, justo cuando le mira el toro se queda quieto y liga el derechazo que remata con rodillazo, momento clave pero aislado. Fermín no prosigue esa tónica, deja la vista del toro sin tapar y sin ligazón, no administra alturas y sus tandas resultan breves, interrumpidas, varias veces, por su necesidad de recolocarse o por la caída del toro.

O la tentación de ayudarse con la izquierda. Situación que resta, naturalidad.

Y como no encuentra la distancia exacta la faena, poca en cantidad, apenas con visos de alta calidad, rematada con una estocada entera y caída, resulta en un triunfo protestado. De motivación o estímulo se decía anteriormente. Solo el tiempo dirá si Fermín está para mayores empresas que esperemos sean delante de un toro, no solo mayor sino mejor presentado.

Que le ponga a prueba.

Y de ahí a sufrir.

Terrible el segundo que deja en ridículo a la Plaza México. Sin ritmo ni interés, Perera queda frenado, lo mismo que en el terrible cuarto. Grisáceo, opaco su toreo. Vacío y manso el toro. Solo entusiasma hasta el momento en que regala al viejo, corraleado y serio “Emperador” de Vistahermosa al que en el quite combinado cuaja, sensacional los lances hacia arriba, lo mismo que en el inicio en el centro del ruedo.

Pero se desfonda el negro astado.

Y deja a Perera en lo que no es, dando él vueltas en torno al toro y el toro no entorno a él. Algunos derechazos estimables pero le advierten falto de ritmo. A la ligera se toma el viaje a México y acaba como ese cazador que huye de la liebre. Con este encierro, Miguel Ángel Perera queda reducido al mismo plano que los demás.

Ya no es uno menos. Hoy es uno más de los que vienen a sabrá Dios qué.

Dos orejas de cuete por el Usía reducido a animador y surtidor de fantasías, como serán que el mismo Perera sabe de su no importancia. Ni a hombros quiso dejar la Plaza.

Entonces a “El Payo” en medio de tanta medianía solo le queda remontar. Aceptar un encierro como este tras el triunfo pasado es no cuidarse, estrellarse y dejar las cosas en medianía. Aun y cuando ha podido con su primero, el reservón, discreto de presencia tercero, pese al gran quite por chicuelinas y el brindis al histórico Juan Manuel Márquez y la paciencia para entender la necesidad de tablas que requería el toro, ha entrado a matar con indecisión.

De ahí que la faena, con momentos torerísimos como los trincherazos y naturales, no despierta petición en medio de una Temporada que para premiar ha estado en rebaja. Malamente, la desigualdad del queretano aparece en el castaño, terrible de cabeza, quinto. Sin plan o claridad “Payo” vuelve a ese torero que deja dudas.

Volteado y luego trompicado por el quinto tiene la mala suerte de encontrar lo insulso y molesto del juego con su insistencia en el “arrimón” Falla el toro y el torero que no se lo quita de encima pronto sino alarga no la agonía, sino el aburrimiento.

Por si fuera poco, siguiendo el arte de fistiana presente con Juan Manuel Márquez que “estoico y heroico” aguanta hasta el final del festejo, Octavio García tiene el mal tino de regalar un impresentable barralva que, si sumamos al “golpe bajo” recibido al anovillado sexto a cargo de Juan Ramón Saldaña, deja noqueada a la Afición.

No a la concurrencia.

Feliz con tantos obsequios, incapaz de protestar o reflexionar la razón taurina de las cosas que la Afición, la que queda, lamenta casi desconsoladamente.

La única esperanza es que todo esto sea un sueño.

Un mal sueño, pésimo sueño, desde luego.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Domingo, Noviembre 23 de 2014. Quinta Corrida de Derecho de Apartado. Un tercio de plaza en tarde fresca con poco viento.

8 Toros, 6 de Bernaldo de Quirós (Divisa Verde, Rojo y Obispo) mal presentados en lo general por desiguales, así como pobres de cara y brevedad en su expresión, sin fondo alguno ni fuerza. El impresentable segundo fue protestado desde salida. Noble el primero, sin fuerza. El sexto se despitorró previo al inicio del último tercio al estrellarle en el burladero de la Contraporra. 1 de Vistahermosa (Divisa Guinda, Oro y Blanco) Toro viejo y corraleado, negro y serio por delante con buen inicio pero sin remate en su embestidas cuando fue exigido; y 1 de Barralva (Divisa Amarillo, Rosa y Azul) Impresentable, débil al extremo sin gota de bravura.

Mal la Autoridad al premiar con desfachatez y crear confusión, peor aun al no devolver al segundo.

Miguel Ángel Perera (Habano y Oro) Silencio, Saludos y Dos Orejas con ciertas protestas en el de Regalo. Octavio García “El Payo” (Malva y Azabache) Saludos, Silencio y Silencio en el de regalo. Fermín Espinosa “Armillita IV” (Blanco y Oro) que confirma la Alternativa, Oreja protestada y Silencio.

El tercer espada confirmó con el toro número 515 de nombre “Pata Negra” de 502 kilogramos de peso de la ganadería titular.

Destacaron a la brega Edmundo Navarro y Juan Sierra, en banderillas excelso Alejandro Prado que saluda en el sexto. Fatal Juan Ramón Saldaña Acosta que estrella al que cierra la lidia ordinaria.

El Blanco Desdoro – Puerta Grande de “El Payo” en Alternativa sin Brillo.

Soberbia Verónica de “El Payo” en Aguascalientes.

La esperada alternativa acaba en fiasco ganadero en presencia y juego del fallido encierro de Montecristo. Con solo media plaza, el nuevo “Armillita” deja más dudas que claridad en día tan señalado demostrando, otra vez, que en los toros adelantar la suerte jamás es recomendable. Talavante pese a su voluntad y buena realización falla con la espada en tres turnos mientras que “El Payo” confirma que su sitio es quizá ya una de las mayores realidades del toreo mexicano.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Aguascalientes.

Salió de blanco. Se fue de blanco. Se quedó en blanco.

Y no sólo por las fallas con la espada.

Fermín Espinosa “Armillita” -le anuncian como el IV- no ha sido el primero en apasionar, arrebatar, transmitir e ilusionar con lo bueno que podría ser como torero. Sometido a la presión que han pasado todos los toreros, esta vez su administración no puede hacer nada para evitar que al joven “Armillita” le quede grande la escena de enfrentar el primer turno de una corrida tan señalada como esta.

Una plaza fría, un día de tarde muy corta y noche demasiado seria, paga mucha plata para ver un encierro de latón, espectáculo que nada tiene que ver con el del auténtico toro de lidia trae Montecristo y condena a esa Afición a no entregarse con lo que ve.

Sino al contrario. Cada día hay más dudas.

Este, nos preguntamos, si será realmente el toro que pude hacer grande no solo a los toreros sino a la Fiesta. El encierro, en presencia, es impresentable por chico y paupérrimo de cara sin que las excepciones de cuarto y quinto le salven. Con esto doctoran al nuevo “Armillita” y, por ello, deja la Plaza como entra, en novillero, con un vestido inmaculado por arrimarse lo menos y con su cartel, cruelmente, a la baja.

De ahí las protestas a la salida del primero.

La suavidad, la verticalidad y la planta del recién alternativado son indubitables, cierto empaque. Pero cuando se deja la novillería no puede todo ser algodones azucarados ni el mundo de caramelo, menos si sale el azúcar como toro de doctorado. Ideal para un torero con temple, el primero de la fría noche, sale cayéndose y el joven “Armillita”, tan pendiente de las porras, pide calma tras el inicio.

Dos verónicas y media bien rematadas, aplaudidas, son preludio del tercio de varas donde el astado flojea. Las infanterías tratan de mantenerle en pie y tras sentido brindis paternal, la responsabilidad total de cuajar al noble y débil astado recae solamente sobre el recién alternativado, ahora solo frente –anteriormente se decía- al peligro, hoy ante el escrutinio público.

Por fuera del tercio, frente al Palco familiar, Fermín comienza alternado y sigue por derecha con el viento molestando, como en esa tarde de la despedida del Maestro Espinosa Saucedo que cuentan las crónicas el molesto vendaval que hacía de la muleta, “banderas al viento” Lejos, dejando pasar a distancia, “Armillita” se estrecha algo más conforme las tandas ocurres, el muletazo es limpio, se corea pero cala poco.

Trasciende poco el nuevo matador, el toro pasa pero en toreo pasa muy poco, serían los nervios, la responsabilidad, pero Fermín está tal como mata, desigual. Ovación.

Entonces prosigue el primer encuentro, pequeño mano a mano entre Alejandro Talavante y “El Payo”. El extremeño se gusta toda la noche con la capa pero se contagia de la nula condición de su lote y el de regalo. Debe ser frustrante lidiar el insulso e impresentable segundo o el infumable séptimo que no entendemos para qué regalarlo si ha cuajado una actuación plástica y en momentos de fantástica conjunción.

Clase y torería.

Tras la salida del casi ensabanado cuarto, uno de dos aceptablemente presentados, tira de la chicuelina inicial y cordobina en el quite, vertical y casi sin sacar los brazos, que remata casi en toriles con larga, previa tafallera, ante la mansedumbre del toro siempre presto a huir. La Afición responde. Luego tras ayudados con verticalidad, Talavante comienza a emborrachar con el de pecho de remate, en los derechazos.

Y conforme el torerísimo derroche se advierte, igual se contempla la huida del astado que confunde a algunos de inicio pero acaba con la cara alta, rajado de pronto. Lo esperado no llega, pese a los naturales de frente y los cambios de mano previos al pinchazo y estocada con recuerdo en el muslo y la vuelta aclamada del torero.

La respuesta de “El Payo” no se hace esperar.

Única mácula, como hace siete días, la mala colocación al momento de devolver los trastos, apenas una observación dentro de su entregada y rotunda actuación. Porque era para perder los papeles las caídas y flojedad del manso segundo. Solo su capote podría con ese temple hacer caminar al débil a la verónica de manos bajas o hacer que desplace en torno al diestro con la derecha luego de darle el tercio frente al toril.

Encuentra toro en todo el sitio de su planta torera, impone el ritmo, sostiene en pie y, a pesar de todo, emociona. Como al esperar y aguantar los remates o las dudas del cárdeno bicornudo. Encela porque tapa, torea y corre la mano porque su valor está en el mejor de los estados, la plenitud: en noche de media luna, Octavio García es plenilunio del toreo incluso frena la embestida en algún redondo o ese pase de pecho.

Más a la media altura. Perfecta y relajada composición derechista.

Certero con la espada, cita a la distancia en la suerte contraria y deja media puerta grande abierta justo cuando se encuentra con el espantoso, peligroso, manso quinto de horrible badana, con la edad reflejada en las cepas gruesas y la mirada dura, como el frío cierzo que recorre Aguascalientes. Testarudo, el negro toro protesta, escurre y complica la labor a “El Payo” que saca el cincel.

Así, golpe por golpe, devuelve al manso lo que el manso regatea, a cada trampa del toro que sale a por el sitio del torero o mira por encima, el diestro responde y abruma al toro para adelantar la pierna e imponer su mando saliendo siempre al frente y encontrando, materialmente, las vueltas a la embestida.

El gesto lo dice todo.

La faena de la noche vibra en el tercio, otra vez, frente a toriles donde cierra la imposición con un soberbio pase de pecho. No obstante, la estocada es contraria la puerta grande es consecuencia natural de una prueba más que García pasa y rebasa. Que aun sin toro, sigue habiendo torero. Y sale a hombros.

Al toro sexto lo tapa la capa y los montones de arena encima.

Embiste, seco, riguroso de inicio pero en momentos, principalmente en el inicio de cada tanda, responde justo cuando la muleta queda puesta y rebosa la embestida larga sin una sola mala mirada. Menos mal carece de poder para no evidenciar a quien tiene enfrente que sin una mácula en el albo terno se ha marchado. Demasiado pendiente de la música, Fermín alcanza dos tandas estimables de derechazos sin mayor sazón.

Hay que arrimar de menos el alma.

Lo interesante, para torear con naturalidad es cimentar el toreo en un valor transparente, casi invisible, como el giro sobre la pierna de salida que no vemos, el que no pierde pasos sino mantiene el sitio y mejora la embestida sin recolocarse, como diría el no recordado por la Autoridad, José María Manzanares padre, sin ligazón ni ritmo. Eso, lo difícil, dejarla puesta, soportar el lento paso, pedía el castaño.

El joven “Armilla” no lo tiene.

Lógicamente preparado no ha estado. Estocada que hace guardia es la muestra.

Aun así le conceden la borla. Ese ha sido su riesgo, no placearse, no mostrarse, decían “no es necesario”. Y alguien lo ha tomado, ha decidido, por el propio diestro. El toro, ese elemento incómodo que pone a cada quien en su sitio, ha dicho otra cosa. Y recordemos, más que un decir el arte es un hacer, la exteriorización, al menos, de un sentimiento.

Por algo, reiteramos nuestra creencia, adelantar la suerte, nunca es recomendable.

A riesgo de dejar el oro de la categoría en decepcionante desdoro.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Aguascalientes. Festival de Calaveras 2014. Plaza Monumental. Menos de media plaza en tarde fresca con frío durante todo el festejo y viento durante los primeros tres turnos y durante el sexto. Poco ambiente entorno a la Plaza. Localidades generales cerradas.

7 Toros, 6 de Montecristo (Divisa Verde, Obispo y Oro) Mal presentados por chicos, pobres de cara y sospechosos de pitones salvo cuarto y quinto; y 1 de San Isidro (Divisa Azul Rey, Amarillo y Rojo) lidiado como sobrero de regalo, chico y débil, sin bravura.

Alejandro Talavante (Grana y oro) Silencio, Vuelta al Ruedo y Palmas en el de regalo. Octavio García “El Payo” (Azul Rey y Oro) Oreja y Oreja. Salió a hombros. Fermín Espinosa “Armillita IV” (Blanco y Oro) que toma la Alternativa, Ovación en el tercio y Palmas tras aviso.

El tercer espada se doctoró con el toro de la ganadería titular nombrado “Zarco” número 99 con 491 Kilogramos, negro, alto, largo, anovillado y muy pobre de cara.

Mal la Autoridad que al finalizar el Paseíllo que no ordena irrespetuosa e indebidamente guardar al menos un minuto de silencio o aplausos en memoria del Matador de Toros José María Manzanares padre fallecido el pasado martes. Nueva falta de lesa torería de la Autoridad de Aguascalientes.

Destacan Sergio González, Valentín Lujan y Rafael Romero a la brega toda la noche, lo mismo que el aspirante Aldo Navarro que saludo tras el segundo tercio del cuarto turno.

Barlovento y Sotavento Zacatecanos – Chabacanazo en Dislocado Festejo.

Arturo Macías en la larga cambiada al toro de Pozo Hondo.
Arturo Macías en la larga cambiada al cuarto toro de Pozo Hondo. FOTO: @MyRyCar

Tomamos “el burladero de la Provincia” y en dos semanas volveremos al “ruedo de la Capital”, como decía Don Dificultades. La corrida de Pozo Hondo en Zacatecas alcanza la tapadera gracias a un berrendo en cárdeno que a punto está de ser malamente indultado. Esta petición muestra en buena medida el estado taurino actual de una Ciudad que casi lo tiene todo para ser un referente taurino pero que, tal como el encierro, no remata. Pese a las orejas cortadas, el festejo se queda corto en trascendencia en buena medida gracias al mal juego de la corrida local.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Zacatecas.

Sopla, quizá la expresión es cortísima, el viento a una velocidad incalculable a simple vista sobre la hermosa Monumental de Zacatecas.

Nubes vienen, nubes van.

Una Plaza tan bien hecha, grande y de majestad canterana merece una Afición que le responda.

Pero las cosas, notamos en el tendido y en la plática de los buenos aficionados, las dudas y las reservas para acudir, parecen no romper. Aun así, dice el buen taurinismo militante en la Plaza, “hay que venir a todas” porque cuando se trata de acudir a los festejos “hambre, cansancio y sueño…. no los conocemos.”

El viento sí que es un viejo conocido.

La Monumental recibe con su Banda de Música, monumental igualmente, a la dupla de triunfadores, Macías y Rivera, más la presentación de Silveti. Pero en lugar de sacar la vajilla de plata, lujo de estas argentíferas tierras, nos ofrece la sequedad desértica de la corrida de Pozo Hondo. Veamos. Serio el primero, gordo como el Cerro de la Bufa, se desinfla tan solo sentir el inicio de faena alternado de Arturo Macías.

Toda la tarde presto y con soltura capotera, Macías se lo juega a la gaonera con sello y quietud, incluso hace el esfuerzo por no derrumbar al manso astado y lo consigue. Logra que el abre plaza, a pesar de sus parones y cara alta, acuda al engaño, incluso en redondo con la derecha, pero es tan descastado que no rompe el trasteo.

Arturo está perdido con la toledana, con el primero no es excepción.

La estela de mansa desesperación extiende al primero del lote de Fermín Rivera, el peor de la tarde, tanto este segundo como en sí su lote. Pésima suerte del triunfador de hace un año aquí. Ahondar en los vicios del segundo es perder tiempo y  hacemos aquí tal como hace Fermín.

La brevedad en estos casos es plata de ley.

Por ello desde su salida, el aldinegro castaño tercero levanta cierto halo de esperanza, tiene alegría en su tranco y fijeza en su mirada. Diego Silveti saluda a la afición y al astado con lances bien rematados. Luego, el eterno manto celestial que le acompaña, evita una cornada tras lancear al paso para dejar en suerte ante el caballo y tropezar hacia atrás.

De menos, un guiño al cielo es lo apropiado.

Recuerdo hace dos Navidades en la Santa María de Querétaro.

Un toro de Montecristo le tropezó y le derribó al lancearle de salida. En escena torerísima cuando el torero caía y el astado a merced le tenía, a cámara lenta pero a velocidad de rayo, le pegó una larga cambiada para su salvación y el deleite de ver el peligro del toro salvado por la gracia torera.

Ayer le salva su cuadrilla y el toro crece tras banderillear Diego Bricio que saluda. Extraño es ver, en una Plaza de primera, cuadrillas compartidas. Extrañamente.

Entonces Silveti siente que el burel puede servir.

Y bajo el gris celaje, la llama del pelaje del astado ilumina el panorama ayudando el toreo al alternar correctamente el perfil en el pase por bajo previo a citar con la derecha.

Ahí Diego Silveti trata de llevar largo solo que es notorio que su remate de muletazo no alcanza el mismo nivel de realización técnica y artística que al momento de iniciar el pase y de ahí para adelante. Por ello su faena dura solo le le alcanza al toro la bravura y la raza para rematar por abajo la embestida.

Diego solo llega artísticamente hasta donde el toro le dicta y no hasta donde dicta él.

A la segunda tanda con la derecha el castaño afloja.

La cara arriba le deja en evidencia.

Silveti, en vez de cambiar el perfil, pese a dejar atinadamente un espacio considerable entre tanda y tanda, prosigue con la derecha y solo hasta que pega tres naturales sin cuadrar la muleta el toro repunta. Pena que Diego no cuadre ni vuelva a la izquierda: más derechazos y a mayor cara alta, menor la posibilidad de que la faena escale.

Como las lomas y colinas que tiene la plateada capital zacatecana.

Luego de adornarse viene una estocada entera, apenas caída para que la oreja llegue aun sin rotundidad que esperamos siempre, pese a las incipientes canas, del joven Silveti.

La tarde puede cambiar, puede escalar, justo cuando arriba el berrendo en cárdeno cuarto, chico en presencia, aunque zancudo.

El mejor de la corrida.

Y tiene la suerte de encontrarse con que Arturo Macías le templa con el capote en lances a pies juntos, tras larga cambiada.

Justo al rematar, el hidrocálido encuentra el aire del toro y suyo personal. Por ello, tras buen puyazo de Nacho Meléndez, un quitazo por saltilleras donde alterna los lados en el cite, deja la escena lista para que Jonathan Prado salude y caliente a la Afición, aun más contenta porque Macías –homenajeado por la mañana- brinda a los asoleados.

Como sabemos la mente, la listeza y la ligereza hacia el tendido de Arturo Macías es proverbial. Lee siempre la Plaza. Antes de pensar cualquier cosa, piensa en el tendido. Opta por arrodillarse y  desplaza largo. Por bajo alterna, los lados muy abajo y manda sobre el berrendo que soporta la exigencia por el lado derecho.

Crece el astado y Macías muestra su mejor cara: temple y largueza.

A diestra y siniestra, lidia en sotavento del toro.

Derechazos con soltura y largueza, cambio de mano incluido. Con la izquierda largueza y firmeza, en los medios todo. Sobre el tercio pega rodilla en tierra un muletazo circular con la mano derecha de gran realización, excelso. Incluso vuelve a los naturales donde se impone al cansino y pastueño andar del berrendo. Pase de pecho de costado bien rematado.

La faena cuaja.

Hace al toro verse mejor aun en el adorno. Cosa que hace a los indocumentados taurinos pedir –hagan ustedes el favor- el indulto al berrendo.

Pero advierte Don Antonio Sánchez Landa, de zacatecanísimo acento, enamorado del campo, del caballo y del toro: “la plomada del toro en las patas no es la mejor, tiene el defecto de que su pezuña trasera derecha apunta hacia fuera en detrimento de su finura y de su desplazamiento”, indultarlo no es una opción.

Nos dice el veterinario zacatecano, apasionado de la cabalgata, “es estevado (pezuña asimétrica), un defecto altamente hereditable.”

Véase por donde se vea.

Solo que Macías, pese a su natural listeza, oye demasiado a su apoderado, Fermín “Armillita” que transmite demasiada inseguridad.

De ahí que Arturo caiga en su propia trampa. Sabe que el astado tan cerrado de agujas -certificado por el clínico y veterinario ojo del Doctor Sánchez Landa– con esa cruz que acaba en pico, será difícil de matar.

Y demora años en entrar a herir, no obstante en la suerte natural el berrendo estaba perfecto en cuadratura.

Aguanta la Autoridad, correctamente.

Claro, pincha Macías en la suerte contraria, desperdicia la perfecta cuadratura del berrendo ya mencionada para dejar todo en agua de borrajas.

Homenaje al toro, quizá exagerado.

Justo entonces, comienza el disloque.

El barlovento de la corrida, de la empresa, de la plaza en sí, comienza con una iluminación deficiente.

Prosigue con un trasijado y feo quinto, manso espantoso, y el desencuentro de Fermín Rivera. La llegada del viento huracanado y la desesperación pese al gran puyazo ante el geniudo toro de Gabriel Meléndez hijo. Aun Don Salvador García desgrana las “Cuerdas de Mi Guitarra” pero el astado destaca poco y Rivera solo en un momento arranca dos naturales.

El resto es contrariedad salvo la estocada. Magnífica para la oreja.

Inexplicable la presencia del sexto y el séptimo.

Ni Silveti ni Macías.

Uno a las carreras con poco temple otro por excederse en recursos. Silveti corta oreja, inexplicable, salvo por la estocada. Y a Macías le perdonan un tercer aviso con la “flexibilidad” de Usía, servilista y antirreglamentaria. Arturo Macías, innecesariamente da vuelo a la chabacanería y se lo cobra parte de la gente que se queda hasta el final.

Con la “Rosita Alvírez” de fondo en el cierre. Antes hay regionalismo soterrado entre “Marcha Zacatecas” y “Pela de Gallos” que sirven para dejar de lado el torerísimo y marcial pasodoble.

Será por eso que el taurino se lo piensa dos veces en subir la colina más alta para llegar a la Plaza zacatecana.

Desgraciadamente.

Por algo en tierra de toros como es Zacatecas hay desconfianza entre los taurinos pues en vez de torería hay chabacanería.

Y en vez de navegar el sotavento jugamos a la contra.

Aguas de barlovento de chabacanería y mansedumbre. Como tormentas que no se calman.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza Monumental de Zacatecas. Feria Nacional de Zacatecas 2014. Domingo, Septiembre 14 de 2014. Tercer festejo de Feria. Menos de media entrada en tarde cielo encapotado durante todo el festejo salvo el único momento de sol clareante previo a la salida del cuarto de la tarde. Tremendo viento molesto durante la lidia del primero y quinto, principalmente. Leve llovizna en el primer turno.

7 Toros, 7 de Pozo Hondo (Verde y Azul) el séptimo sobrero de regalo. Mal presentada por desigual. Con mejor cuajo el primero y el segundo que se desinflaron pasado el segundo tercio. Inicio bravo pero muy a menos en su lidia el castaño y aldinegro tercero. Bravo con el caballo y a más en el transcurso de su lidia aunque con la cara arriba al final, petición de indulto bien negada. El resto, impresentable trasijado y anovillado el cárdeno quinto y abecerrados los últimos dos. Salvo primero y tercero todo el encierro chincolo.

Arturo Macías (Azul Rey y Oro) Palmas y Fuerte Ovación con Saludos y División tras dos avisos. Fermín Rivera (Malva y Oro) Silencio y Oreja. Diego Silveti (Granate y oro) Oreja y Oreja. Salió a Hombros.

Mal la Autoridad de Plaza al perdonar al primer espada el tercer aviso en el de regalo.

Saludan tras banderillear al tercero, Diego Bricio y al cuarto, Jonathan Prado. Fenomenal el puyazo al quinto de Gabriel Meléndez hijo y de Nacho Meléndez al cuarto.

Gran derechazo de Diego Silveti en Zacatecas.
Gran derechazo de Diego Silveti en Zacatecas. Foto: @MyRyCar.