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¡Qué Tristeza, Guadalajara! – Adiós a la Seriedad de la Nuevo Progreso.

Pablo Hermoso de Mendoza. Foto Emilio Mendez.

Se fue el micro serial de corridas 2017-2018 en Guadalajara con un resultado, un año más, que poco abona al cada vez más endeble crédito de Guadalajara como la plaza “más seria de México” categoría perdida cada día más dada la vergonzosa actitud de la Autoridad y demás actores y factores del espectáculo presentado.

Por: Javier Ángeles RodríguezDe SOL Y SOMBRA. Guadalajara.

Termina el diminuto serial taurino en Guadalajara, dando tumbos.

De los encierros, siendo benévolos, justos de presencia –salvo el de Barralva-, toreros más vistos que los spots vendedores de humo de “ya sabes quien”, algunos más resistidos que la clase política nacional, ausencia de FIGURAS DEL TOREO, hierros donde la mansedumbre campea y se lleva por bandera para deleite de unos actuantes cada vez menos comprometidos con el ilusorio y lejano resurgimiento de la fiesta de toros que difícilmente emergerá del pozo donde la han metido.

De la autoridad, ¡ni hablar!, absolutamente ignorante de sus funciones y de un reglamento que una tarde si y otra también es pisoteado inmisericordemente por quienes deberían de representarla, fungiendo más como parte del espectáculo, al estilo de aquel referí, “Tirantes” de la lucha libre, alejados totalmente de la defensa del interés del pagante de una entrada con la cantaleta aquella de que “hay que apoyar a la fiesta” y sosteniendo que el reglamento taurino es una cuestión de “criterio”.

De la tarde de ayer, una vergüenza, verbenera, de rancho, poco que decir.

Una plaza donde se accede a regalar tres “toros”, TRES, donde el encierro de Marrón, justísimo de presencia, disparejo de hechuras, escaso de empuje, carente de casta, salvándose el tercero de lidia ordinaria, dio el juego esperado de este hierro: mansedumbre y docilidad a pasto para conformar un ejemplo claro de lo que tiene, en el renglón ganadero, sumida a la fiesta de toros en un estado comatoso que parece irreversible, con la complacencia de autoridades y actuantes que parecen no entender que ya ni el caballito de marras les salva la papeleta y que más que vender alcohol a manos llenas en los tendidos, la emoción es lo que traería de regreso a tantos y tantos que se han ido hartos de un espectáculo monótono y tedioso…

Y así vimos a un Jerónimo con detalles muy toreros, sin redondear nada, a un Leo Valadéz verde, intrascendente a quien se le fue el único ejemplar, el tercero, que ofreció alguna cuota de emotividad y transmisión entre enganchones e indecisiones, optando al final por irse por la vía del toreo de efecto, insisto, sin trascendencia alguna. Ni con los de regalo, dos anovilladísimos ejemplares de Javier Garfias y del ya citado Marrón, con el mismo juego insulso de “así es el toro mexicano” pudieron levantar su tarde los dos de a pie.

A caballo apareció el otrora taquillero, repetitivo, monocromático Pablo Hermoso de Mendoza, quien lleva cada vez menos gente a los tendidos, ahuyentados muchos por sus trapacerías de siempre, logrando una fabulosa entrada de menos de media plaza.

En la lidia ordinaria pechó con dos mesas pasadas a serrucho vil, sin movilidad ni casta alguna de La Estancia, pasando las de Caín para liquidar a ambos con sus ya consabidos sartenazos en cualquier sitio.

Pitos y pitos saldaron su actuación en la lidia ordinaria, pero vendría el espectáculo dantesco del séptimo cajón…

Séptimo cajón del que salió un impresentable cardenito botinero de la desacreditada divisa de Fernando de la Mora, de apariencia totalmente anovillada, carente de importancia, absolutamente ilidiable si tuviéramos una autoridad medianamente SERIA. De salida barbeando las tablas, buscando la huida por la vía de “Pajarito”, tratando de saltar, sin conseguirlo para dolerse y cocear al sentir el primer rejón de castigo.

El torete se vino arriba en el tercio de banderillas y resultó un dechado de movilidad y nobleza, de calidad y buen son, de todo lo que se quiera, se guste y se mande, de todo menos BRAVURA. Y tras las piruetas, machincuepas y todo el repertorio conocido del caballito y caballista el sector sensiblero y alcoholizado se dio a exigir el indultito.

Así el jinete se aplicaba a seguir toreando a la masa para lograr el premio fácil, para no tener que oficiar con su talón de Aquiles, el rejón de muerte, y llevarse en la espuerta un triunfo que hoy, algunos tan indocumentados como comprometidos, le dan el cariz de” histórico”.

Hasta siete veces el palco dio la indicación de que el “Fernandito” fuese pasado a rejón, sin embargo, al final, la autoridad cayó una vez más en los yerros que tarde a tarde ponen una palada más de tierra a la ya lejana “seriedad” de Guadalajara para conceder el indulto, indulto que no tiene justificación alguna porque, aquí y en cualquier plaza seria, se indulta LA BRAVURA, no la calidad.

Al final el caballista, supuesto matador, dio una vuelta al ruedo ante una marcada división de opiniones y, muchos, abandonando el tendido con el sabor amargo de ver como la seriedad que supo tener el Nuevo Progreso se va al caño en un juego de complicidades e ineptitudes que al final van en detrimento de una afición que paga hace muchos años entradas de precios excesivos para ver un espectáculo que cada vez menos responde a la contraprestación monetaria.

Qué tristeza, Guadalajara.

Twitter: @Javier0051.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Guadalajara, Jalisco. Plaza Monumental Nuevo Progreso. Última corrida del serial de aniversario. Menos de media plaza en tarde calurosa.

9 toros, 5 de Marrón (Divisa Marrón, Naranja y Verde) el séptimo como sobrero de regalo, tan justos como dispares de presencia, mansos, descastados, sosos, sin importancia, recibiendo a penas refilonazos en el caballo, salvándose por tablas el tercero que ofreció alguna posibilidad a su matador; 1 de Javier Garfias (Divisa Azul y Naranja) impresentable y 1 de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) para rejones, indigno de cualquier plaza de primera categoría e indebidamente indultado dada su mansedumbre.

El Rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza: Pitos, pitos y vuelta al ruedo con protestas tras indulto, saliendo a hombros al finalizar el festejo. Jerónimo (Sangre de toro y oro): Llamado a saludar al inicio del festejo, siendo silenciado por partida triple. Leo Valadez (Blanco y plata): Silenciada su labor.

Fue llamado a saludar el banderillero Gustavo Campos tras dos buenos pares de banderillas.

Nuevo mítin de la autoridad al primero reseñar tres regalos impresentables como por otorgar el indulto a un “toro” que no ha cumplido con los mínimos de presencia para lidiarse en esta plaza ni la bravura para recibir el perdón. Y por permitir que se invirtiera el órden de lidia de los de a pié en los toros de regalo, lidiando en primer lugar el segundo espada.

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Lunes @Taurinisimos 152 – Paco Ureña en Guadalajara. Novilladas en La México y Aguascalientes.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 5 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina:

Toros en Apizaco y Guadalajara.
Novilladas en Aguascalientes y Plaza México.

Análisis Faenas:
Saldívar y Castella en Apizaco con Boquilla del Cármen.

José María Hermosillo y Diego San Román con San Martín en Aguascalientes.

Isaac Fonseca y José María Mendoza con Campo Hermoso en la Plaza México.

Análisis Temporada novilladas 2018.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 9 de Marzo de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinisimo

El Río Seco – Temple Inacabado de Juan Pablo Sánchez en plena debacle de La México.

Pase del desdén de Juan Pablo Sánchez, perfecto con la muleta, fatal con la espada.

Falla, y de qué manera, el encierro de Fernando de la Mora. Su inaceptable presencia, desesperante mansedumbre y debilidad, no hacen mas que demostrar que, hoy, todo lo que toca La México, está bajo sospecha. Ya sin contrapesos, la Monumental ya no es referencia, turbio es su ambiente y, por ello, la gente castiga y elimina gradualmente la expectación y el interés de una de las otrora grandes fechas: el último domingo de enero de este año pasa a la ignominia dada la ineptitud y la nulidad de actuación de la empresa más rica de la historia pero la de menos frente taurina. Solo el ritmo, el temple y bien hacer de Juan Pablo Sánchez rescata con su muleta pero entierra con su fallida espada los únicos momentos taurinos de una tarde terrible para Saldívar y espantosa para Marín, cuya presencia muestra los peores males de la presente administración.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si hay un ganadero al que respetamos, sí, aunque algunos consideren esto increíble, es Fernando de la Mora Ovando. Lo hemos dicho muchas veces, de 2006 a 2012 perdimos los mejores años de la divisa amarillo y blanco por un capricho empresarial.

Ahora por otro capricho lo tenemos que ver en horas muy bajas.

Pésimas quizá.

Fernando de la Mora sabe muy bien qué es lo que echa, lo que tiene y lo que vende. Por eso el marasmo de hoy en La México tiene explicación: vende de segunda porque escogen y pagan de segunda, quizá, de tercera.

Peor aun, él vende,

Pues los cinco lidiados, de auténtico escándalo, son el fracaso empresarial más sonado pues la actual administración, con todo su dinero, con todo el antecedente y con toda la pompa y circunstancia que la rodea, no parece tener en la frente el suficiente taurinísimo ni el suficiente nivel de influencia para impedir que pase esto.

Recuerdo a uno de los “amigos de la Empresa” actual pidiendo guardar las formas por el cambio de logotipo de la Plaza México, ese que la antigua administración perdiera en favor de la Secretaría de Hacienda, el famoso óvalo rojo, resultaba que esta administración quería distanciarse de las viejas formas.

Con lo de hoy están más cerca que nunca.

Ya no ahondemos en lo que ha sido la conformación del cartel, haber puesto a Ginés Marín sin ningún mérito en esta Plaza, únicamente por ser apoderado por los socios de la Empresa aflojó la expectación y resto importancia, un nombre que dice nada y menos con la manera en que se deja enganchar por la rata corrida en tercer lugar. Enfundado en traje de sombras que le resta categoría y personalidad, ese cabeceante tercero le mete en problemas.

Solo una tanda donde pisa firme, liga derechazos pero Marín muestra lo que desde novillero ha enseñado en México: incomodidad, ya no digamos al matar. Cómo la empresa incluso no hace las cosas a favor de los suyos somete a Marín a un bochornoso doble incidente.

La devolución de un toro y la aparición de un mulo como sobrero.

Devolver a un toro por falta de trapío es el peor desprestigio para una Plaza de Toros.

Más como La México. La Empresa tolera y emprende, en vez del bien hacer y la captación de sólida clientela taurina, la falta más recurrente al adolecer del principal cimiento taurino: el toro. El sexto es el más cornalón de la ganadería titular pero el hartazgo y lo alargado de cara, lo feo de hechura, lo estrecho, lo falto de remate, revienta la bronca que trae el horrible sobrero, corraleado sobrero de Montecristo que se defiende.

Y tal como Ginés se muestra, rebasado e incapaz, el triunfador de Madrid se hunde en doble voltereta por tanto afán de no someter de hacer ascos al toro en vez de torearle y, con tanto gorrón en el callejón, uno de sus asistentes al tratar de ayudar sale zarandeado y hasta lastimado, este taurineo infame es el que muestra escenas como las de ayer, toro devuelto, sobrero corraleado, toreros incapaces, lluvia y las esperanzas taurinas como el clima.

Tres recordatorios, toro vivo y el recordatorio que los recomendados no caben aquí.

Saldívar, igualmente, da el paso atrás.

Ocurre que este torero está en todo menos con la cabeza en el sitio, sorprendido de salida toma el olivo. Está en la postura de componer la figura dejando pasar la embestida de un lote compuesto por un terriblemente mal presentado segundo y el remiendo de Xajay, serio y bravo de inicio, que le incomoda por falta del sitio y valor suficientes para quedarse quieto. Con el tercero que cabecea, más pendiente está por voltear la montera con los machos para abajo que por mandar a un toro que le atropella lo que quiso y le engancha peor.

Está fatal con el quinto con el que no para y al que trata terriblemente de parar sin conseguirlo. Saldívar ha sido solo un espejismo que confirma hoy su realidad.

Y queda Juan Pablo Sánchez, única esperanza de que la calidad y el mérito impongan y valgan. Todo esto contrasta con el encierro, astados impresentables por fuera y también por dentro, ¿Qué tendrá que decir Othón Ortega al respecto? Someter a un torero de esta valía a este tipo de escándalos es el verdadero daño a la Fiesta. Por ello, con todo y lo firme, lo vertical y muy templado que está con el primero de la tarde, Sánchez llega poco al tendido, que se molesta con la presencia y la debilidad del que abre Plaza.

Aun así, el hidrocálido, que omite cualquier intento con el capote, logra hacer andar y sostener la horizontal del débil, a partir de un muy claro entendimiento, se queda quieto y ajusta la embestida del toro a su dictado, no solo templado sino despacioso por ambos pitones. Sánchez, torea cumbre con la derecha pero pincha hasta dividir la Asamblea.

Sánchez lo sabe y por eso se tapa cuando entusiastas piden saludar en el tercio.

Entonces, enfrenta en cuarto turno a un torete que anda de forma boyancona de salida y que tras los lances casi clava los pitones en la arena que protesta ante un puyazo doble, el primero trasero, que huye en cada capotazo tras los pares de banderillas y que no es ni mucho menos un muestrario de bravura.

El diestro brinda a la generalidad.

Entonces alumbra el camino, a la distancia necesaria para no estorbar aliviando la embestida en los doblones hasta abrirse muy torero a los medios y desahogar sobre la mano derecha. Es palpable como hay una aflicción de la casta del nombrado “Río Dulce” que no aparece y cuyo cauce solo es reparado por los derechazos perfectamente en el sitio, largos y completamente templados que traza Juan Pablo en una breve pero intensa primera tanda.

Luego cuando el toro resiente el sometimiento de hierro y de seda la vez, finta con salir con la cara arriba, los muletazos son de tal acabado que bastan solo tres para trazar el cambio de mano por la espalda y cerrar con la zurda el de pecho, de tan lentos podrían haber durado lo que duran seis de diestros más revolucionados.

Arrebata Juan Pablo, sin arrebatarse él.

Entonces, a ese mismo compás, Sánchez se crece casi sin reponer y liga los derechazos de trazo perfectos que abrocha con el martinete y el cambio de mano mejor trazado de toda su actuación, un remate abajo que abre el camino del río de su muñeca hacia el pitón izquierdo donde, igualmente, vuelve a bordarlo.

Arte, clase y tempo largo en la medida distancia y tiempo exacto.

Desfile de forma y despliegue de fondo, magistral.

Y prosiguió la obra hasta el camino de la redondez, apenas una capetillina entrelazada, Sánchez se gusta en la dosantina y también en el derechazo en rendondo por completo y el pase, soberbio, de la firma.

Solo que es demasiado para el burel.

Que se escurre.

Que se raja.

Y que levanta la cara cuando Sánchez alarga la faena, innecesariamente, entra a matar en la suerte contraria y, claro, para variar, pincha. Dejando el destino, su inclusión en el 5-F, en manos de otros tantos afectos al adamismo y desafectos al toreo bueno.

Que se rubrica con las orejas. Dice un buen aficionado: “No se puede estar tan mal luego de estar tan bien.”

En absoluto.

Ojalá que no quede fuera de una fecha clave donde por calidad debe estar pero donde sus fallas con la espada lo empata en cantidad con otros cinco.

Ya veremos que ofertan el lunes.

No confiemos en la empresa, empecinada en ensuciar el río de la torería.

Y peor, aun, el de la categoría de la Plaza.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Enero 28 de 2018. Décima Primera de Derecho de Apartado. Menos de Un Cuarto de Plaza en tarde muy fría con viento fuerte y molesto a partir del quinto y fuerte lluvia al final de la corrida.

8 Toros, 5 de Fernando de la Mora (Amarillo y Blanco) pitados de salida. Rechazados varios en la semana y remandado el quinto turno. Impresentable, el sexto turno ha sido debidamente devuelto, un encierro de segunda. Manso y débil, salvo el segundo que sacó algo de casta en la muleta; 1 de Xajay (Divisa Rojo y Verde) el quinto. Serio y bien hecho, con bravura ha sido pesimamente lidiado. Y 1 de Montecristo (Divisa Obispo, Oro y Verde) Grande y corraleado, sobrero que sustituye al sexto, corraleado y con edad, sacó malas ideas.

Juan Pablo Sánchez (Malva y Oro) División y Ovación con Saludos. Arturo Saldívar (Obispo y Oro) División y Silencio. Ginés Marín (Aguamarina y Azabache) Pitos y Silencio tras Tres Avisos.

Mala tarde de las cuadrillas banderilleando a contraquerencia y mal colocados, enganchados y a la media vuelta, aun así, tras pasar en falso Diego Martínez se desmontera inmerecidamente en el segundo tercio de la lidia del quinto.

Al finalizar el paseillo se rinde minuto de homenaje en memoria del ganadero Luis Álvarez Bilbao, de Barralva, y el Juez de Plaza, Matador de Toros Ricardo Balderas, fallecidos lamentablemente en la presente semana.

@Taurinisimos 142 – Corrida Guadalupana: José Tomás, Manzanares y Sergio Flores @ La México.

Fotograma de José Tomás en el pase del desdén, aquí en @Taurinisimos.

Programa Especial de @Taurinisimos, @RadioTVMx del miércoles 13 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018.
Corrida Extraordinaria Guadalupana pro daminificados de los sismos de septiembre de este año.

Análisis completo, Toros de Distintas Ganaderías para Hermoso de Mendoza, José Tomás, El Juli, José María Manzanares, Joselito Adame, El Payo, Sergio Flores y Luis David Adame.

Faenas de Hermoso de Mendoza, Jose Adame, José Tomás, Sergio
Flores y Manzanares.

Clip: José Tomás en La México, 2017. Por Divisa Films.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 15 de Diciembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

“Tlaxcala No Os Debe Vasallaje” – Fiasco de Xajay en La Ranchero.

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Sergio Flores manda al natural al muy discutible toro de Xajay lidiado en Tlaxcala. Foto: SuerteMatador.com

La Afición de la Plaza “Jorge Aguilar” alza la voz para decir abiertamente lo que todo el tendido piensa, lo que todo el mundo quiere hablar… pero que nadie se atreve a preguntar, “Cuarenta y dos ganaderías en Tlaxcala, ¿Qué no hay algo mejor?” No. Parece que al taurinísimo militante se le acaban las ideas con el fracaso absoluto, regalo incluido de Xajay en tarde cara de boletaje, de casi lleno en el tendido pero de decepción total. Flores se impone y Castella padece la trampa de la mansedumbre a la que se auto somete matando esta clase de birrias. Ni pa’l caldo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Tlaxcala.

Sí, nos hemos quejado de la falta de bravura en los tendidos.

Esa que, pese a todo, parece no irse de Guadalajara. La misma que está muriendo en La México, que formó a muchos aficionados en su tendido pero que se pierde entre el porrismo y la cargada. La reflexión en el aficionado durante el festejo, principalmente del lado de Sol, es llama y pulso de la Fiesta, si se muere, la corrida estará perdida.

Para siempre.

No obstante, desde el centro del Imperio parece revivirse el antiguo reto Mexica a Tlaxcala: “Que el gran Señor de México era Señor Universal de todo el Mundo, que todos los nacidos eran sus vasallos, que á todos los había de reducir para que le reconociesen por Señor, y que á los que no lo hiciesen por bien y dalle la obediencia, los había de destruir, asolar sus ciudades hasta los cimientos y poblarlas de nuevas gentes.”

Así lo dicta la Historia de Tlaxcala de Diego Muñoz de Camargo.

Y la propia Tlaxcala, su afición, callada otras veces, despierta con bravura en cuanto siente el puyazo trasero que implica, no tanto el precio tan caro de los boletos, sino la decepción de ver que en la mismísima capital del antiguo Señorío, aquella que por nadie fue enseñoreada, se cuela la más lastimera y falta de trapío escalera del encierro de Xajay.

No basta con el flaco y feo castaño aldinegro que abre plaza y decepciona a Castella tanto como el francés, enfundado en un vestidazo de áureas crucetas y seda turquesa, a la multitud que tristemente ve como ordena nulo puyazo y cambio de tercio con dos pares, dos que muestran la inutilidad de la Autoridad y del propio astado con el que Sebastián se dobla y hace pasar componiendo su tranco, en momentos ligando.

Pero que toda su insistencia se rompe al manifestar su impotencia luego de pinchar.

Estrella la emoción en la trampa de la debilidad.

Entonces la mesa se sirve a Sergio Flores al que el paisanaje mira sereno con un xajay anovillado. Este segundo de mejor hechura tiene lastimera y fea cabeza. Inyección por puyazo, quite combinado con remate muy lucido, solo dos pares con la protesta a la Autoridad que no se hace esperar, irónica y lacónica. Luego Flores despliega, tras innecesarios péndulos, claridad y largueza con las dos mejores tandas de toda la tarde, una por cada lado.

Completas, bien trazadas, muy largas, sobre todo al natural, dos rotundos donde la tela, en plenos medios, con trazo perfecto, liga y encadena el remate, encienden la pasión y la entrega de la gente… solo apagada por la casta rota del astado.

Pincha Flores.

Mas que al toro, la ilusión de la gente.

Que reacciona en el siguiente turno del tlaxcalteca y éste, tras embarcar a la media altura con la derecha, queda sin oposición que le ataque. Se arrima e invade los terrenos del mejor presentado del encierro que, tras derechazos, aflige y con la agresividad apagada, es avasallado tras capetillina y Flores se descara al grado de desplantarse.

Mata bien y sobreviene la única oreja.

Tenemos entonces que toda la Plaza, localidad Campanario incluida, se vuelca todo el festejo contra la corrida, desde la lapidaria “¡Toro chico, Fiesta chica!” hasta preguntar por los dos pares “¿Qué ‘fregadera’ es esta?” y, principalmente, sobre el brindis al ganadero al que Sergio Flores, de modo por demás inoportuno, dedica el sexto, un anovillado burel con el que se dobla con buen trazo y orden pero el que, en el cambio de mano genuflexo, se rompe para siempre su instinto de ataque.

Y cómo será de lastimoso el hecho que el propio Flores chabacanamente empieza a invadir terrenos para equivocarse en su afán bullanguero de dar el cambiado en lo corto siendo levantado y peligrosamente volteado. Tras revisión, regresa a castigar por bajo al xajay con poder y quitárselo de encima con tres cuartos caídos.

El gentío se anima con el regalo de Castella.

Lástima que sea de Xajay, así lo refleja el tendido.

No vale la pena ver a Sebastián Castella salir a perseguir mansos, además de fea estampa como su horrible segundo. Que se defiende y con el que luce a pies juntos en mandiles pero con el que toma la decisión, además de la petición autorizada de los dos pares, de irse por alto quedándose quieto pero con el sentido del toro para arriba y el francés incomodado con las vueltas contrarias y la huida a las tablas del astado.

Luego el despropósito de la Banda. Cuando Castella se las arregla para hacer pasar al bonito quinto, entrepelado y girón, con el capote, principalmente en la chicuelina inaugura su faena con preciosos pases en el mismo sitio por alto pero con el toro, para variar, roto de tranco y de casta.

Pero la inoportuna música rompe el ambiente de seriedad y es pitada.

Lástima que coincide con el desarme que destroza la faena.

Del cual el francés no se recuperaría ya, ni la noche, ni la empresa, curiosamente tlaxcalteca y ganadera que trae una dehesa en horas bajas, tal como lo refleja el tendido que no perdona al también empresario de La México al cuestionarle el modelo actual de la Plaza capitalina.

De esperanza la vuelta de Castella luego de finiquitar al horrible astado de regalo.

Y de pronto se fue la luz.

Hasta el capote de paseo del francés desapareció…

Nunca ha sido fácil para los soberanos del Anahuac visitar Tlaxcala. Peor aun, imposible ha sido enseñorearla.

Por eso, nos dice Muñoz Camargo que Tlaxcala no consintió sino al contrario, contestó aquel reto Mexica del siguiente modo: “Señores muy poderosos: Tlaxcala no os debe vasallaje, ni desde que salieron de las siete cuevas, jamás reconocieron con tributo ni pecho a ningún Rey ni Príncipe del Mundo, porque siempre los Tlaxcaltecas han conservado su libertad; y como no acostumbrados á esto, no os querrán obedecer, porque antes morirán que tal cosa suceda como está por consentir.”

Finaliza la respuesta tlaxcalteca.

Que con Tlaxcala ni con la Fiesta se juega, menos se avasalla.

So pena de repetir, tristemente, el curso de la historia.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Tlaxcala, Tlax. Gran Feria de Todos los Santos 2017. Día de Muertos. Jueves, Noviembre 2 de 2017. Segunda de Feria. Casi lleno en tarde agradabilísima de clima, afición exigente principalmente en el tendido de sol, dura por momento. Mal el Juez de Plaza al cambiar los dos primeros turnos con solo dos pares a instancias de los propios espadas. Fatal hacer sonar un cambio de tercio para que salgan los picadores al no ser ni costumbre de la Plaza ni considerarlo así el Reglamento. Se va la luz de la Plaza al finalizar el festejo.

7 Toros, 7 de Xajay (Divisa Verde y Rojo) El séptimo de regalo. Escandalosa escalera de feas hechuras por bastas y la mayoría de feas cabezas. Mansa y descastada, débil sin fondo claro de bravura, salvo, en un momento, el segundo de la tarde que se desfondó tras dos tandas, una por cada pitón. Todos volteando contrario. Espantoso el de regalo, horrible mulo que no tuvo mas que arreones.

Sebastián Castella  (Turquesa y oro) División, Pitos, Silencio y Vuelta en el de Regalo. Sergio Flores (Obispo y oro) Ovación, Oreja y Ovación.

Mal las cuadrillas en colocación y precisión al clavar y picar en la mayoría de los turnos.

Orejas de Tormenta – Jesús Morales Tropieza a La México (Otra Vez)

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Así embistió el garfeño “Victorioso” que se fue sin ser cabalmente aprovechado. FOTO: Edmundo Toca.

Perdona la lluvia el festejo pero castiga el viento, el cielo se queda encapotado, la bravura ausente y el descocado Juez vuelve a hacer sus gracias dejando en desgracia la realidad del festejo. Solo el inexplicable desorden del Usía hace que las cosas en La México estén peor cada vez, sin la menor consonancia taurina y con el público cada vez más confundido. Para el olvido el encierro garfeño cuyos únicos dos ejemplares con opciones caen en las manos atravancadas y sin temple de Roberto Román triunfador circunstancial de una Temporada tan contrastante y extraña como el clima esta tarde en Mixcoac.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si hay un año extraño, confuso y contradictorio es este 2017.

En materia taurina lo es más. Y esto se deriva de un planteamiento taurino muy posiblemente equivocado, el famoso cuento que al no haber novilladas hay que bajar la exigencia, hacer de La México el experimento y no el gran foro que ha sido y que a pesar de todo sigue siendo.

A pesar, claro está, de ese oscuro personaje, cuya intención taurina es absolutamente desconocida y que ocupa el Palco de la Autoridad de Plaza, la que, les pese o punce, tiene y resguarda el pendón de la Ciudad de México.

Jesús Morales añade con la de ayer otra tarde (más) para su olvido.

Lo mismo que Marco Garfías.

Dado que la ganadería potosina envía un encierro absolutamente disparejo se muestra un aspecto muy negativo en estos festejos, el gran espacio que queda para enviar astados que no les interesan a los ganaderos que lleguen ya no digamos a corrida de toros a mera novillada. Puede ser por algun defecto en las astas, puede ser por lo zancudo o por las mismas hechuras, varios han sido horribles, resulta increíble que el Ganadero no mande lo mejor a estos festejos.

Pero parece que no puede echar lo bueno a un experimento.

Así, tenemos un muestrario variopinto y de muy dispares hechuras.

Esta vez los novillos han clamado por el puyazo, como no se les da, queda tratar de que la muleta haga las vez de castigo y sometimiento, Sebastián Ibelles va al toro con decisión desde sus gaoneras en respuesta a las zapopinas, tropezadas de inicio, de Mendoza, bien logradas, salvo el remate, y sus doblones donde avanza. Pero su actuación, un año después de su esperanzador debut, se estrella con la brusquedad de su toque, la cerrazón de citar afuera en todos los pases, de aprovechar los viajes y, principalmente, de acelerarse.

Nada de eso hace bien a dos novillos, el primero con cierto son y el segundo con plena cabeza puesta, acaban desarmándolo y dejando la promesa con el primero en salida al tercio y después ignominia total.

La expectación crece por Mendoza, lástima que el viento se haga el aparecido.

Y la mansedumbre, también. Escandalosa.

Jose María, siempre colocado en la lida, no ceja en su empeño de echar para adelante, mejora con el capote, sujeta al manso novillo y el quite, a la postre inorportuno, de Carlos Mauricio muestra como novillos del trapío y actitud de este cárdeno requieren la vara. Como las cuadrillas dan un concierto de desconciertos, nada abona en que el novillo pueda someterse. Mendoza insiste con valor y planteamiento, destaca un cambio de mano, pero la huidiza y despavorida ausencia de casta impiden todo esfuerzo.

El colmo es que el novillo, aun con la muy defectuosa estocada, juega a echarse y levantarse, cosa que confunde a muchos y deja a Jose María con la opción de un sexto que brinda al resto del cartel pero con el que se vuelve a topar con mansedumbre, descastamiento y con mucho más viento. Pésimo con la espada, al borde del colpaso, el rubio torero debe, urgentemente, mejorar con los aceros so pena de quedarse en anécdota.

A este torero capitalino deben dársele toros más que a ninguno.

Tal como ocurrirá en Morelia.

Entonces, uno de sus alternantes del próximo 23 en la Monumental moreliana vuelve con cierta esperanza en el tendido, Carlos Mauricio regresa y repite para mostrar su extrema delgadez, su disposición y su pésima manera de torear de capa, salvo los remates. Estropea el muchacho Román los quites, increíble que un torero de academia no sea capaz de rematar un solo quite en todas sus intervenciones, aquí hace que el castaño tercero empiece a aprender y endurezca su mansa y protestona actitud.

El de Morelia entonces no se entiende, ni su proceder ni su temple, no aflora ninguna virtud de lo mostrado hace ocho días, sin efecto los doblones impone su ley el castaño y sin más recursos que pases derechazos sin mayor razón termina escuchando tres avisos, tras no manejar el descabello con fuerza, la debilidad que transmite es desesperante.

Entonces viene el disloque de la tarde.

Entre Juan Vázquez, otro oscuro ente taurino, y Jesús Morales, hoy ya un clásico de la tragicomedia taurina, se las arreglan para autorizar primero a Ibelles a lidiar y dar muerte al duro séptimo que golpea severamente a Medina, luego como, siempre sí, el de Morelia si regresa, desautorizan a Ibelles, lo hacen quedar como espontáneo y a Medina le reinicia la cuenta de los avisos.

Estrictamente debió el novillo irse vivo, tras nuevo sainete con la espada.

Afortunadamente, para Medina, luego de su esforzado pero muy poco brillante trasteo, Morales enmienda todo. Como por ejemplo premiar al atropellado y atropellante, un tractor andante, Roberto Román, con dos orejas y eventual salida a hombros.

Este joven no es capaz de con el capote mostrar lo escencial, lo que todo torero que inicia, inclusive, debe contar, los fundamentos. Sorpresivamente, luce al lancear al más bonito del encierro, el alto cuarto, muy garfeño, al que le liga tres lances, si ha llegado el cuarto la Plaza México estallaría, pero no.

Un desarme borra todo.

Y los quites, una muestra plena, como ocurre en el séptimo que el toreo no es de ganas, o de “echar los kilos”, aquí desde que se comienza hay que hacer las cosas bien con el fundamento necesario para que se filtre tanto desorientado.

Román falla en la caleserina, en la chicuelina al séptimo, en las relatadas verónicas y en ganar un paso y templarse con este cuarto, que tan solo pedía espacio y hacer bueno aquello que al garfias, paciencia y templanza. Nadie, ni los dos profesores son capaces de decir nada. ¿Qué se andará eseñando en tales academias? Nos cuesta trabajo creerlo pero que el concepto no sea claro, que es lo mínimo que deben mostrar, es una tristeza, apenas algún derechazo, todo enganchado.

El temple no se enseña, se trae.

Mala suerte para el novillo y para la Aficin.

Lo atraviesa, sí, hace guardia la estocada. Y Jesús Morales, mutis.

Primera oreja. Protestada.

La segunda viene con el más espantoso novillo… que le embiste.

Las navarras son a una velocidad para multarle, los doblones lo intentan e incluso alinean el tranco del novillo por embestir, a Román solo le alcanza para pegar trapazos, no hay otra manera de definirlo, y algún muletazo muleta arrastrada. Lo triste es como el porrismo le gana la partida a la Afición.

Mata recibiendo, algo tendido pero efectivo y, sumado a la oreja anterior, abre la Puerta Grande. Así como ha sido.

Lamentable que en manos de Jesús Morales quede, no solo la valoración orejeril sino la conducción del espectáculo. Pero así está todo, sin ahondar en el fondo y principalmente al garete, sin la mínima estructura, con la Afición alicaida y el porrismo ganando.

En plena tormenta y el arte abandonado.

Solo queda esperar quien recupera aquí la grandeza.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Quinta Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con mucho viento todo el tiempo, estorba toda la lida y en momento la vuelve imposible, cede un poco en los turnos cuarto y octavo. Fatal el Palco, una vez más: premia la estocada que hace guarda atravesando la espada por un constado al cuarto y la deshilvanada faena al octavo, además, en el sexto tolera que el primer espada intervenga en plena lidia sin confirmar si el tercer espada regresaría o no de la Enfermería, esto con responsabilidad igualmente de la autoridad de Callejón.

6 Marco Garfias, 6 (Divisa Negro, Naranja y Rojo) Terriblemente desigual, con varios espantosos e impresentables por feos como el horrible octavo. Se rescata la presencia del segundo, sexto y especialmente el muy bonito cuarto que resulta el mejor, camina en la muleta el octavo pese a su tendencia en banderillas a doblar contrario. El resto mansos en distintos matices, la mayoría quejándose y doblando contrario.

Sebastián Ibelles (Verde Botella y Oro) Silencio y Silencio tras Aviso; José Maria Mendoza (Malva y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio tras Dos Avisos; Carlos Mauricio (Blanco y Plata) Silencio tras Tres Avisos y Silencio tras Dos Avisos; Roberto Román (Obispo y Oro) Oreja con protestas en ambos, salió a hombros.

Horrible tarde de las cuadrillas, de nuevo, Jorge Guerrero por ejemplo incapaz de banderillear, lo mismo que Pascual Navarro, claramente, fuera de la profesión, que falla al banderillear. Tonatiuh Silva incapaz de bregar correctamente al octavo, Juan Ramón Saldaña igualmente desarmado con el séptimo, entre otras tropelías.

Por la Puerta Falsa – La Falacia de Jesús Morales captura a Miguel Aguilar.

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Miguel Aguilar, al natural, pese a lo descalzo y retorcido, el de Aguascalientes triunfa. FOTO: Alfredo Florez (Toriles.com)

Como si de un fenómeno astronómico se tratara, la estratósfera desde donde se sitúa Jesús Morales impide ver la realidad de como las cosas han ocurrido y, peor aún, en el turno que a la postre resulta ser el más trascendental, el quinto, donde la voluntad de Miguel Aguilar contrasta con la falta de bravura que, en general, muestra la birria de encierro a cargo de Caparica. El propio novillero hidrocálido no termina por cuajar el único astado valioso al que plantea una muy ligera faena de cara a la galería que encandila pero no convence. La mansada se carga la intención de Llaguno y deja a Loaiza en plena ignominia.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si habrá alguna consideración o mención al encierro mayormente manso de la Temporada, lamentablemente, Caparica lleva mano.

En presencia y juego.

Nos lo dice claramente Corrochano, no hay ni chicos ni grandes, hay toros o hay novillos.

Hoy en La México hay novillos, se supone, de tres años, lo que no hay es finura, nada que ver con la Caparica ilusionante de 2010, no. Hoy se manda lo de tercera línea a la Plaza de primera. Se somete a la más importante Plaza de este taurino país a un laboratorio, a una práctica de campo donde los practicantes, ganaderos y toreros, muestran no solo su verdor sino su inobservancia de las esenciales formas taurómacas.

Y en ese aire, es espantosa verdaderamente la presentación del ganado considerando la importancia de la Plaza México. Podemos ver claramente los pitones gachos y sucios, lo zancudos varios de ellos, lo faltos de trapíos y, varios, especialmente el quinto, despavoridamente mansos y descastados. La raza de lida no es esto. Para la masa, aquella que el propio Corrochano la identifica como contentadiza e ingenua, lo será, para la recta razón taurina, no.

Por ello, no queda otra más que consignar.

Por ello, no queda otra más que tratar de escapar de los falsos cantores.

De Jesús Morales… y la ignorancia de sus defensores.

Confunden y aplauden al manso quinto pero tapan al único novillo valioso, el segundo. Este novillo es un hermoso ejemplar, carifosco, negro de brillante pelaje y de pitones blancos y simétricos que mansea de salida y desarma al joven Loaiza, destemplado y poco preciso toda la tarde, que estorba el procedimiento y que deja al toro servido para poner a parir a las cuadrillas.

Toma aire el de Caparica y entonces Miguel Aguilar confirma lo que de él se espera.

En los doblones, dos, muy toreros, más los pases alternado ya de pie, pudiendo siempre, al frente, de las rayas a los medios y en la primera tanda por la derecha obliga al novillo exitosamente, con buen corte e intensidad en el centro de la suerte, ligando con ritmo e imantando al novillo de un temple que se paladea. Prosigue en la siguiente tanda derechista pero el hechizo se rompe en un firmazo mirando al tendido.

Porque la muchedumbre, ruge y cambia el proceder del novel torero.

Que ya no cambiaría, vendrían los golpes de efectos y el desarme, cambiar el proceder de un torero natural, sin poses, por un toreo afectado por el retorcimiento que ya señalábamos en la semana pasada que prevalece en los hidrocálidos. Este desarme sería ya el sino de la faena porque Aguilar, en vez de templar, comienza a encimar.

Y a hacer tropezar su corte natural de torero.

Para mal de la Afición y para regodeo de la masa.

Así se pierde el buen toreo por el arrimón, la despaciosidad, tan necesaria siempre, incluso desde la mocedad, por el relumbrón de hacer el cite de la galería, el “vamos ya” tan malamente extendido y la ausencia, esta sí preocupante, del cuarto y quinto muletazo, más por un pitón izquierdo que valía la pena intentarlo.

No, la cosa es orejear, ah, y descalzarse otra detestable moda.

Pero todo eso poco importa, incluso tampoco el espadazo al volapié, entero pero pasado y tendido con el que el astado, obvio está no dobla. Por eso Aguilar promete para el otro lo que Llaguno y Loaiza no consiguen en ninguno, triunfar. Uno por quedarse sin enemigo al frente con el abre plaza al grado de derrumbar su inicialmente alegre intervención, pasada por banderillas, pero rematada con desarmes y adornos a cabeza pasada, más lo insulso del espantoso cuarto con el que no tiene opciones.

Y el otro por estar negado para el toreo que, con el viento que sopla, le dice que este no es el camino. Sumemos a esto el juego manso del lote de Loaiza y tenemos la tarde perfecta a partir de la cual debe tomar una decisión.

Que sea la correcta.

Tal como no lo hace, adivinen ustedes, Jesús Morales.

Porque “Usía” premia a Aguilar de manera doble escudriñando, seguramente, el uno más uno, son dos. Diría Corrochano, en aritmética lo es, en tauromaquia, no.

Así tenemos que el novillo quinto, espantoso por chico y feo, por cornigacho y manso, berreón todo el tiempo y con más arreones que embestidas, más reparos que entrega hace ver a la faena en una constante persecución que germina con desarme en el capote y la cacería de un manso con cierta agresividad por la muleta pero que entre las vueltas irredentas y contrarias dejan al novillero mostrando su verdor.

Si tan solo la administración hubiera intercambiado turnos, Aguilar, más asentado, habría lidiado al mejor de los astados en el lugar de honor. Pero, en fin, en los toros no basta con tener temple en la mano, diría Don Gregorio, hay que tener temple en el ánimo. Fundamentalmente, consideramos, para pensar y sobre todo encerrar al manso paralelo a las tablas, no perpendicular a ellas.

Aquí Miguel Aguilar brilla pero corta brevemente a fin de hacer el poste, mirar al público, desde luego y…

Destemplarse y descalzarse, de nuevo.

Quien se considere amante de la verdad no podrá negar que la estocada seda en la suerte contraria, que es entera, casi a un tiempo y al volapié.

Como tampoco podrá negarse lo trasera y lo tendida, de ahí que solo una oreja fuese solo procedente.

El resorte mágico, casi onírico, de Jesús Morales y su letargo, lo pueden todo.

Incluso regalar la salida a hombros.

Y aquí ya no vamos a citar a Corrochano, dejémoslo en paz, sino a un precepto cartesiano, puede tomarse como verdad lo que es falto y puede negarse lo que es verdadero. Entre certezas y falacias la nebulosa confusión de este Juez y los que le siguen, que pocos no son, dan al traste con la Plaza México, única verdad taurina, la única evidente.

Al rato, nos amaneceremos que el toreo ya no es arte, sino diversión.

La que gusta a la masa, la que conviene a los panegíricos.

Esa que no valoró el quitazo de riesgo en el siguiente toro que el propio Aguilar haría al paso, incluso con elegancia, como resultado de su colocación a la salida del banderillero y que le permite tirar de una rebolera para librar la salida del banderillero.

No importa, para eso, para tranquilidad del crítico de Talavera, queda la real afición.

La única con certeza… hasta ahora.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Segunda Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con leve brizna al inicio y al final del festejo, así como viento molesto durante casi toda la tarde, especialmente en la lida del primer a cuarto turno. Fatal el Palco al llevar al exceso la premiación dando al traste con la realidad de la corrida, no obstante procede Usía correctamente al negar la petición en el primero.

6 Caparica, 6 (Divisa Negro, Tabaco y Rojo) Muy feos de presencia, inaceptable para la plaza, salvo el hermoso segundo, quizá el primero. Sospechosa de pitones. Mansa y descastada en lo general exceptuando el primero del lote del segundo espada, muy reunido, muy bien hecho, negro de lustroso pelaje, carifosco con blancos y simétricos pitones que, tras mansear de salida, acaba embistiendo a la muleta largo y por abajo, aplaudido en el arrastre, contrario al resto del vario pinto encierro que dobla contrario y se descasta. Increíble como un sector de barrera de sombra aplaude el manso, descastado y cabeceante quinto.

Juan Pedro Llaguno (Verde Botella y Oro) Silencio en Ambos; Miguel Aguilar (Esperanza y Oro) Palmas tras petición y Dos Orejas con leves protestas; Tato Loaiza (Blanco y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio.

Destaca el segundo espada en un gran quite al paso con rebolera que quita el novillo a Diego Martínez a la salida de tercer par al sexto.

Fatal las cuadrillas con capote y en banderillas durante los primeros cuatro turnos, incluso toreando descaradamente desde el callejón, estrellando al novillo tercero en el burladero de los matadores. Debió solo saludar Jorge Guerrero y no Juan Ramón Saldaña tras banderillear al quinto. Chambón y a cabeza pasada y risa y risa, saluda Diego Martínez tras par al sexto.

@Taurinisimos 122 – Entrevista: Alfredo Acosta. Recuerdo Valente Arellano. Museo Taurino Morelia.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 11 de Agosto de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Presentación en Morelia del Libro “Los Toros 500 Años. Prohibición y Defensa” de Marco Antonio Ramírez VIllalón.

Clip: Un Paseo en el Museo, Museo Taurino – Centro de Convenciones Tres Marías, Morelia, Michoacán.

Invitado de Lujo: Alfredo Acosta Chávez, 40 Años de Torero, 40.
Recorrido por la vida taurina del novillero, banderillero y maestro de toreros.

Recuerdo de Valente Arellano Salum en el 33 Aniversario de su fallecimiento. Faena en Aguascalientes, Videoteca: Alfredo de la Rosa.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 11 de Agosto de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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