Archivo de la categoría: TLAXCALA

@Taurinisimos 147 – Andrés @RocaRey @ La México. Recuerdo de Curro Rivera y José María Luévano.

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El recuerdo de Curro Rivera y Luévano más la tarde de Roca Rey en México, eje de este @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 26 de Enero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018.

Corrida de La Joya para Diego Silveti, Roca Rey y Luis David Adame.

Faena de Roca Rey a “Cazador” de La Joya.

“El Juli” en Tlaxcala y Castella en León.

Recuerdo de José María Luévano y Curro Rivera en la Plaza México. Faenas a toros de La Soledad en 2009 e indulto a “Saltillero” de Campo Alegre en 1979.

Proyecciones y comentarios de cara al Aniversario LXII de la Plaza México.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 2 de Febrero de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

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¡Dos mil baros! 

Por José Antonio Luna.

No es la manera más positiva de empezar el año, ni modo. Mis propósitos de ver la vida desde la perspectiva de lo bueno y lo optimista, se desploman en la primera semana. Buscaré las mejores escusas para decirlas a mi risoterapeuta, aunque ya sé la respuesta: “¡No te cuentes historias!”, me dirá enérgica en cuanto suelte yo la primera justificación. Pero, ¿qué hago?

Es que me puse a trinar en cuanto vi la lista de precios de los muy caros boletos para la corrida de Tlaxcala el día veinte, anunciando a El Juli y a Sergio Flores en mano a mano, para matar un encierro de Barralva. Los costos de las entradas para ver este entrenamiento de los dos espadas, previo al mano a mano que sostendrán en la Plaza México el próximo cuatro de febrero en una de las dos corridas del Aniversario, están poco menos que altísimos. Los precios van desde los dos mil pesos por una barrera de sombra a –mira tú que poca madre- quinientos pesos en sol general.

Tal vez me equivoque, pero creo que este es un estoconazo muy certero, para darle fin a la tauromaquia mexicana. Esa vieja señora que llegó con los toreros españoles que vinieron en el siglo diecinueve, porque lo de los toros que trajo el primo de Hernán Cortés a Atenco, no fue lo que realmente invitó a venir a la mujer.

O sea, valdrán gorro más de doscientos años de edad, desde Bernardo Gaviño a Antonio Lomelín, hijo, que confirmará alternativa este domingo, pasando por Cuatrodedos, Mazzantini y otros que la trajeron. Sin olvidarnos de los que la amaron incondicionales, toreros románticos y clásicos,  Ponciano, Antonio Fuentes, Machaquito, Bombita, Montes y su “Matajacas”, Gaona –me pongo de pie- y su plaza del Toreo, Belmonte que vino a torear para la dama mexicana; Vicente Segura, Juan Silveti y su dinastía, los Freg y los Liceaga, Pepe Ortiz el de la imaginación desbordada, Armillita y sus herederos y su “Nacarillo”, Carmelo y después Silverio, Balderas vestido de canario y luego, de pena negra,  Solórzano, Arruza y Manolete; Garza, El Soldado, Procuna, los Tres Mosqueteros con su D’Artagnan Paquito Ortíz, Joselito Huerta, Capetillo, Manolo, Eloy y Curro –que sea dicho de paso, se ensañaron con la vieja- El Pana y César Pastor, Valente, Manolito y Belmont, El Zapata, Angelino y muchos otros que no voy a nombrar por economía de tiempo y espacio, que me disculpen. Pasando también por Piedras Negras y San Mateo y Coaxamalucan y La Punta y Zacatepec Jesús Cabrera, Pastejé Santo Domingo y muchas más. A nuestra tauromaquia, ahora vieja y arrugada,  se le vio muy guapa en la plaza de San Pablo y en la Condesa, y en la devaluada Plaza México.

Ya lo hemos dicho, al toreo en México no lo matarán los antis ni los animalistas ni los políticos ignorantes, sino la mediocridad y los abusos de los propios taurinos. ¡Pero, qué listos todos los involucrados en la organización de este mano a mano!. ¿Habrá alguien tan bestia como para pagar dos mil merengues por ver un entrenamiento? Sí, seguro. ¿Habrá alguien que crea real esta competencia entre el viejo lobo de mar que es El Juli y Sergio Flores, que es muy buen torero, pero que no le da el currículo para ponerse al tú por tú con el maestro de Velilla de San Antonio? Sí, seguro. ¿Alguien creerá que entre estos dos toreros hay una rivalidad verdadera? ¿Habrá alguien que crea que los Barralvas van a salir con edad y pitacos como para validar la competencia de este ficticio mano a mano, sabiendo que los protagonistas tienen el gran compromiso a los quince días?

¡Dos mil baros!, me muerdo las uñas de ansiedad por ver las fotos de los felices asistentes.

Polémica en Tlaxcala ante incremento de precios para ver al Juli 

Por Alejandro Tamayo Hernández.

Iniciamos el año con el deseo de que éste esté lleno de eventos taurinos, en los cuales las plazas de toros fijas o portátiles se llenen hasta las banderas.

En Tlaxcala, este 20 de enero, a las cinco de la tarde en la Plaza de Toros Jorge “El Ranchero” Aguilar, se realizará un festejo de lujo con un mano a mano entre el español “El Juli” y el tlaxcalteca Sergio Flores, quienes enfrentarán seis ejemplares de la Ganadería de “Barralva”, los precios serán de quinientos pesos el más económico, y dos mil pesos el de mayor costo.

Los precios han causado un sinnúmero de comentarios por lo elevado que están, a lo que la empresa en las mismas redes ha contestado que esto se debe al aforo de la plaza que solo cuenta con cupo para dos mil 180 personas repartidas en sus diversas localidades, aunado a que el matador “El Juli” es de los toreros que más cobran y cobra en dólares, y esto conlleva al manejo de esos precios.

En la conferencia de prensa de la temporada de feria 2017, expresé mi inquietud por la necesidad de una plaza de toros con mayor aforo para la ciudad de Tlaxcala, capital del Estado del mismo nombre, para contar con un espacio más amplio, con mayor capacidad de espectadores, estacionamiento adecuado y otras instalaciones necesarias como lo es una enfermería o, en su caso, el uso de alguna Plaza de Toros portátil y la respuesta por parte del titular del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino (ITDT), Luis Mariano Andalco López, giró en la dificultad de la construcción de una nueva plaza, por los costos que tendría y la prioridad de otras obras de beneficio a un mayor número de habitantes, y la imposibilidad incluso, de realizar mejoras o adecuaciones a la existente por ser monumento histórico y no se puede ni colocar algún clavo so pena de alguna sanción; en torno a una portátil el comentario fue que la construcción arquitectónica de la Plaza de Toros Jorge “El Ranchero” Aguilar y el campanario del Ex Convento que le sirve de fondo le dan un sabor especial a los festejos taurinos que ahí se realizan; argumentos totalmente válidos.

Si bien reconozco la validez de los argumentos antes planteados, tambien es válido plantearse en serio un nuevo escenario para los festejos taurinos de la ciudad capital de Tlaxcala; un estado taurino por excelencia y el turismo taurino requiere de una plaza que albergue más público, y se debe pensar incluso en el uso de una Plaza de Toros portátil, o concientizarse de que los festejos taurinos en la capital de Tlaxcala cada vez irán incrementando más su costo por lo reducido de su aforo, porque su tamaño llevó a que hace años se le conociera como “La Tacita de Plata” y ya está costando la plata.

Como lo he dicho siempre, el toro y la tauromaquia es un espectáculo caro y nos lo está demostrando.

Publicando en Línea de Contraste 

@Taurinisimos 135 – PREVIO La México, Temporada Grande. Faenas @MatadorJPS y @LuisDavidAdame.

Programa @Taurinisimos 135 de @RadioTVMx del viernes 17 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Análisis Inauguración Temporada Grande 2017-2018. Faenas de Juli y Morante de la Puebla con Teófilo Gómez el 5 de Febrero de 2017.

José María Hermosillo en La México, Novillada con “Pirata” de Las Huertas.

Análisis Corrida de Xajay 2 de Noviembre de 2017 para Castella y Sergio Flores.

Dos Grandes Faenas en Guadalajara, Juan Pablo Sanchez, toro de Marco Garfias y Luis David, polémica indulto “Maestro” de Villa Carmela.

Recuerdo de David Silveti, XIV Aniversario Luctuoso. Nota Omar Bolaños.

La próxima emisión de Taurinísimo será el próximo lunes 20 de Noviembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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En Tlaxcala: Así no se vale

A Antonio de Haro le sonaron las palmas al término de la novillada de feria.

Por Jaime Oaxaca.

El pasado sábado se dio la novillada de feria en Tlaxcala.

Se lidió un encierro de De Haro que tuvo más trapío que algunos de los de Xajay que se lidiaron en la corrida de toros dos días antes, el jueves de 2 noviembre.

No es ironía ni sentido figurado, pero así sucedió.

El peso, los kilos, definitivamente no son determinantes para el trapío. Sin embargo, no es congruente que los seis toros de una novillada pesen más que los seis de una corrida, mucho menos si ambos se han realizado en la misma plaza con dos días de diferencia.

Los seis toros de lidia ordinaria de la corrida de Xajay del jueves 2, pesaron 2,692 kilos. La del sábado 4 de De Haro dieron en la báscula 2,710.

Los 18 kilos de diferencia, a favor de los novillos, no son significativos por sí mismos, lo grave es la esencia, la forma en que se maneja la fiesta mexicana, la carencia de credibilidad de ésta. Todos deberíamos avergonzarnos.

Sin relacionar un festejo con otro, no es lógico que en una novillada “haya más toro” que una corrida. Como la fiesta mexicana no es lógica en ningún sentido, esto ha sucedido más de una vez.

Es absurdo, que pese más una corrida que una novillada, no sólo los kilos, también en trapío.

Corre el rumor que en Tlaxcala se le hizo el examen postmórtem a los de Xajay, que el dictamen arrojó los cuatro años de edad reglamentaria. De ser así las cosas no cambian en nada, el palo ya se lo dieron a los aficionados que casi llenaron la plaza Ranchero Aguilar. Además de la edad, el trapío incluye presencia corporal y cornamenta.

Quien debe afligirse es el ganadero Sordo Madaleno porque está criando bovinos bonsái, para colmo sin pizca de bravura.

Si bien es cierto que Xajay ha perdido paulatinamente categoría, en Tlaxcala se les pasó la mano. La empresa, el ganadero y los apoderados, orquestaron la deplorable corrida.

Hubo un toro de regalo de Xajay, el número 20, reseñado como segundo reserva, con una cornamenta tan pequeña que rayaba en lo absurdo. Se quedó en toriles el marcado con el número 39, primer reserva, dicen quienes lo vieron que ese sí era un toro con toda la barba, aunque pesaba menos que el 20.

En cuanto al juego que dieron Xajays y Haros, fueron completamente opuestos. Los de Querétaro mansos, descastados, sin chiste, decepcionantes. Los de Tlaxcala fueron bravos, transmitiendo peligro, provocando emoción, dignos de un espectáculo llamado fiesta brava.

Las retribuciones del público a cada uno de los ganaderos fueron diferente.

Mientras a Sordo Madaleno le pegaron una pitiza de padre y señor mío cuando le brindaron el sexto, a Antonio de Haro le sonaron las palmas al término de la novillada, con tanta fuerza e insistencia que lo obligaron a saludar al tercio.

Los toros chicos son levemente protestados, si los aficionados pitaran y gritaran toda la lidia, harían sentir su ira, pero se pasan rápidamente las ganas de protestar. Mientras los asistentes no piten con fuerza hasta armar una bronca que asuste a los empresarios, toreros y ganaderos, les seguirán dando gato por liebre. O mejor dicho: novillo por toro.

Quedan por efectuarse dos corridas en Tlaxcala, en las dos se anuncian toros de la tierra, ambas tienen deudas pendientes con la afición local. En su última presentación en el coso de la capital tlaxcalteca pegaron un soberano petardo, fue el 16 de septiembre pasado, en una encerrona.

Tanto La Soledad como Rancho Seco, mandaron un toro chico, con características de ser de desecho, así que ambas dehesas tienen la posibilidad de resarcir su prestigio.

Es buen momento de enderezar la nave para que no se repita lo del día 2.

Así no se vale.

Publicado en El Popular

“Tlaxcala No Os Debe Vasallaje” – Fiasco de Xajay en La Ranchero.

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Sergio Flores manda al natural al muy discutible toro de Xajay lidiado en Tlaxcala. Foto: SuerteMatador.com

La Afición de la Plaza “Jorge Aguilar” alza la voz para decir abiertamente lo que todo el tendido piensa, lo que todo el mundo quiere hablar… pero que nadie se atreve a preguntar, “Cuarenta y dos ganaderías en Tlaxcala, ¿Qué no hay algo mejor?” No. Parece que al taurinísimo militante se le acaban las ideas con el fracaso absoluto, regalo incluido de Xajay en tarde cara de boletaje, de casi lleno en el tendido pero de decepción total. Flores se impone y Castella padece la trampa de la mansedumbre a la que se auto somete matando esta clase de birrias. Ni pa’l caldo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Tlaxcala.

Sí, nos hemos quejado de la falta de bravura en los tendidos.

Esa que, pese a todo, parece no irse de Guadalajara. La misma que está muriendo en La México, que formó a muchos aficionados en su tendido pero que se pierde entre el porrismo y la cargada. La reflexión en el aficionado durante el festejo, principalmente del lado de Sol, es llama y pulso de la Fiesta, si se muere, la corrida estará perdida.

Para siempre.

No obstante, desde el centro del Imperio parece revivirse el antiguo reto Mexica a Tlaxcala: “Que el gran Señor de México era Señor Universal de todo el Mundo, que todos los nacidos eran sus vasallos, que á todos los había de reducir para que le reconociesen por Señor, y que á los que no lo hiciesen por bien y dalle la obediencia, los había de destruir, asolar sus ciudades hasta los cimientos y poblarlas de nuevas gentes.”

Así lo dicta la Historia de Tlaxcala de Diego Muñoz Camargo.

Y la propia Tlaxcala, su afición, callada otras veces, despierta con bravura en cuanto siente el puyazo trasero que implica, no tanto el precio tan caro de los boletos, sino la decepción de ver que en la mismísima capital del antiguo Señorío, aquella que por nadie fue enseñoreada, se cuela la más lastimera y falta de trapío escalera del encierro de Xajay.

No basta con el flaco y feo castaño aldinegro que abre plaza y decepciona a Castella tanto como el francés, enfundado en un vestidazo de áureas crucetas y seda turquesa, a la multitud que tristemente ve como ordena nulo puyazo y cambio de tercio con dos pares, dos que muestran la inutilidad de la Autoridad y del propio astado con el que Sebastián se dobla y hace pasar componiendo su tranco, en momentos ligando.

Pero que toda su insistencia se rompe al manifestar su impotencia luego de pinchar.

Estrella la emoción en la trampa de la debilidad.

Entonces la mesa se sirve a Sergio Flores al que el paisanaje mira sereno con un xajay anovillado. Este segundo de mejor hechura tiene lastimera y fea cabeza. Inyección por puyazo, quite combinado con remate muy lucido, solo dos pares con la protesta a la Autoridad que no se hace esperar, irónica y lacónica. Luego Flores despliega, tras innecesarios péndulos, claridad y largueza con las dos mejores tandas de toda la tarde, una por cada lado.

Completas, bien trazadas, muy largas, sobre todo al natural, dos rotundos donde la tela, en plenos medios, con trazo perfecto, liga y encadena el remate, encienden la pasión y la entrega de la gente… solo apagada por la casta rota del astado.

Pincha Flores.

Mas que al toro, la ilusión de la gente.

Que reacciona en el siguiente turno del tlaxcalteca y éste, tras embarcar a la media altura con la derecha, queda sin oposición que le ataque. Se arrima e invade los terrenos del mejor presentado del encierro que, tras derechazos, aflige y con la agresividad apagada, es avasallado tras capetillina y Flores se descara al grado de desplantarse.

Mata bien y sobreviene la única oreja.

Tenemos entonces que toda la Plaza, localidad Campanario incluida, se vuelca todo el festejo contra la corrida, desde la lapidaria “¡Toro chico, Fiesta chica!” hasta preguntar por los dos pares “¿Qué ‘fregadera’ es esta?” y, principalmente, sobre el brindis al ganadero al que Sergio Flores, de modo por demás inoportuno, dedica el sexto, un anovillado burel con el que se dobla con buen trazo y orden pero el que, en el cambio de mano genuflexo, se rompe para siempre su instinto de ataque.

Y cómo será de lastimoso el hecho que el propio Flores chabacanamente empieza a invadir terrenos para equivocarse en su afán bullanguero de dar el cambiado en lo corto siendo levantado y peligrosamente volteado. Tras revisión, regresa a castigar por bajo al xajay con poder y quitárselo de encima con tres cuartos caídos.

El gentío se anima con el regalo de Castella.

Lástima que sea de Xajay, así lo refleja el tendido.

No vale la pena ver a Sebastián Castella salir a perseguir mansos, además de fea estampa como su horrible segundo. Que se defiende y con el que luce a pies juntos en mandiles pero con el que toma la decisión, además de la petición autorizada de los dos pares, de irse por alto quedándose quieto pero con el sentido del toro para arriba y el francés incomodado con las vueltas contrarias y la huida a las tablas del astado.

Luego el despropósito de la Banda. Cuando Castella se las arregla para hacer pasar al bonito quinto, entrepelado y girón, con el capote, principalmente en la chicuelina inaugura su faena con preciosos pases en el mismo sitio por alto pero con el toro, para variar, roto de tranco y de casta.

Pero la inoportuna música rompe el ambiente de seriedad y es pitada.

Lástima que coincide con el desarme que destroza la faena.

Del cual el francés no se recuperaría ya, ni la noche, ni la empresa, curiosamente tlaxcalteca y ganadera que trae una dehesa en horas bajas, tal como lo refleja el tendido que no perdona al también empresario de La México al cuestionarle el modelo actual de la Plaza capitalina.

De esperanza la vuelta de Castella luego de finiquitar al horrible astado de regalo.

Y de pronto se fue la luz.

Hasta el capote de paseo del francés desapareció…

Nunca ha sido fácil para los soberanos del Anahuac visitar Tlaxcala. Peor aun, imposible ha sido enseñorearla.

Por eso, nos dice Muñoz Camargo que Tlaxcala no consintió sino al contrario, contestó aquel reto Mexica del siguiente modo: “Señores muy poderosos: Tlaxcala no os debe vasallaje, ni desde que salieron de las siete cuevas, jamás reconocieron con tributo ni pecho a ningún Rey ni Príncipe del Mundo, porque siempre los Tlaxcaltecas han conservado su libertad; y como no acostumbrados á esto, no os querrán obedecer, porque antes morirán que tal cosa suceda como está por consentir.”

Finaliza la respuesta tlaxcalteca.

Que con Tlaxcala ni con la Fiesta se juega, menos se avasalla.

So pena de repetir, tristemente, el curso de la historia.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Tlaxcala, Tlax. Gran Feria de Todos los Santos 2017. Día de Muertos. Jueves, Noviembre 2 de 2017. Segunda de Feria. Casi lleno en tarde agradabilísima de clima, afición exigente principalmente en el tendido de sol, dura por momento. Mal el Juez de Plaza al cambiar los dos primeros turnos con solo dos pares a instancias de los propios espadas. Fatal hacer sonar un cambio de tercio para que salgan los picadores al no ser ni costumbre de la Plaza ni considerarlo así el Reglamento. Se va la luz de la Plaza al finalizar el festejo.

7 Toros, 7 de Xajay (Divisa Verde y Rojo) El séptimo de regalo. Escandalosa escalera de feas hechuras por bastas y la mayoría de feas cabezas. Mansa y descastada, débil sin fondo claro de bravura, salvo, en un momento, el segundo de la tarde que se desfondó tras dos tandas, una por cada pitón. Todos volteando contrario. Espantoso el de regalo, horrible mulo que no tuvo mas que arreones.

Sebastián Castella  (Turquesa y oro) División, Pitos, Silencio y Vuelta en el de Regalo. Sergio Flores (Obispo y oro) Ovación, Oreja y Ovación.

Mal las cuadrillas en colocación y precisión al clavar y picar en la mayoría de los turnos.

Bregando: Toreo con aroma en Tlaxcala 

Rafaelillo por Juan Ángel Sainos para Toros en el Mundo.

Por Jaime Oaxaca

Toreo con aroma es una expresión que poco a poco se diluye en la tauromaquia. El aroma en el toreo no se mide tangiblemente, no con las orejas y menos ahora que hay premiaciones exageradas.

Las orejas se olvidan, los detalles toreros se conservan en la memoria de los aficionados por el resto de la vida.

La palabra torero es un sustantivo común, pero en el medio taurino suele utilizarse como adjetivo. Por eso dice que existen toreros muy toreros sin caer en las redes del pleonasmo.

Fue el pasado sábado que una plaza tan torera como la Ranchero Aguilar se efectuó un festival muy torero.

Desde el anuncio del cartel los aficionados se frotaban las manos con ganas de ver actuar a: Miguel Villanueva, Raúl Ponce de León, Rafael Gil Rafaelillo, Jorge Ávila, Mario del Olmo y José Rubén Arroyo.

Los asistentes a la toreada llegaron al coso con la intención de paladear el toreo, de verles detalle a sus toreros, con la ilusión que abrieran ese frasco de las esencias para impregnarse de aroma. Desde que partieron plaza olía a torero. Nadie fue a ver cuántas orejas cortaban, la cantidad no mata la calidad. Los coletas ya alejados del bien y del mal actuaron para disfrutar su quehacer taurino.

El rango de los seis espadas fue desde los 68 años de edad y 47 de alternativa hasta 40 y 15 de doctorado. El ganado fue de Vicencio, aunque cualquiera puede herir y lastimar, prefirieron que fuera agradable, -como se dice ahora-, que hubiera las menos angustias posibles, que los diestros y los aficionados sólo disfrutaran.

Los bureles se bautizaron con el nombre del toro de alternativa de cada quien. Así el de Villanueva se llamó VagoHuracán para PoncianoCaltanguero el de RafaelilloTobito para ÁvilaFlor de Canela fue el de Mario y Arroyo cerró con Claudiño.

La pugna entre los diestros, aun retirados, se hizo presente. Uno de ellos se les fue por delante en aquello de dejarse ver. Con toda intención llegó a la plaza cuando había caído el primero de la tarde; en lugar de entrar discretamente por el callejón, se tiró la puntada de partir plaza completamente solo; sus mozos de espadas fueron los que tenía El PanaEl Calafia y El Sínger. Es de imaginarse dónde surgió la idea.

El resto de los actuantes tomó la puntada con filosofía, si estuvieran en activo en una corrida de luces, ninguno se hubiera dejado. Ahora fue diferente aunque no faltó quien dijera en voz baja a uno de sus compañeros: mira a este hijo de la…

Los festivales tienen la propiedad de la flexibilidad del reglamento, tal situación permite estar a los actuantes relajados, torear a su aire, con el riesgo que implica torear, algunos llevaban tiempo de no tomar los avíos toricidas, mucho menos la espada. Se vale, inclusive que los despunten; a los toros, no a los toreros.

No hubo engaños, todo mundo sabe de qué se trata un festival. Por eso en los festejos anunciados como corridas de toros que se lidia ganado muy chico, se dice a manera de enojo y de burla que deberían anunciarlos como festival de luces.

El cartel con el que se inició la feria de la capital tlaxcalteca a nadie defraudó.

Ahí quedaron las dos verónicas por el lado de izquierdo de Villanueva y la forma de caminarle a su bovino. Las orticinas de Ponce el bueno y sus templados muletazos pudiéndole a su burel. Los lances y riñonudos muletazos de Rafaelillo aunados a la mejor estocada de la tarde.

Las suaves verónicas de Ávila y sus naturales. Bellas verónicas y una media inmensa de Del Olmo más los muletazos con esa clase que siempre lo caracterizó. José Rubén, el exquisito Arroyo, cerró con unas verónicas, quitó con chicuelinas de manos muy bajas además unos trincherazos. Vale mencionar la torera actuación de un jovencito aspirante de nombre Diego Macías.

A la salida se comentaban las actuaciones de fulano o zutano, los comentarios era halagüeños, de satisfacción, los aficionados saben apreciar el toreo con aroma.

Publicado en El Popular 

Opinión: El campo en la plaza

Un Toro de la ganadería de Haro en el Campo. Foto @torosdeharo

Por José Antonio Luna.

Cada quien tiene su fiesta de toros, ¡claro!, diseñada a su gusto y a la medida de sus propias convicciones. La mía es muy romántica y por tanto, incluye al toro-toro, es decir, al bovino que ha cumplido cuatro años, que salta al ruedo con una cornamenta bien armada e intacta, que tiene buena estampa y que da la impresión de fiereza, también, incluye al casi extinto héroe contemporáneo que se atreve a pararle tacos a ese toro, también encierra a las ganaderías que se han afanado más por la bravura que por la nobleza y a los buenos subalternos que se la juegan con los merengues de verdad. Soy de los que piensan que en Tlaxcala está lo mejor de la cabaña brava nacional. En esa tierra están mis amigos ganaderos, soy devoto de sus divisas y venero la historia de sus vacadas.

De los potreros de esas ganaderías son mis recuerdos más lejanos, aquel día de la niñez, cuando de las manos de mi padre y de mi abuelo descubrí el embrujo que es el toro en el campo. Ya lo he contado, fue una mañana muy temprano, recuerdo que estábamos tras la alambrada y la niebla no dejaba ver los toros, pero se presentían allí, muy cerca. De pronto, se corrió la fría cortina y apareció un toro negro, imponente, con los pitones astifinos apuntando al cielo, nos miró despreciativo, dio la vuelta y se marchó al paso, señorial, luego, con un trotecito, junto con sus hermanos se fueron a otra parte del potrero y la nube baja cerró el escenario. La visión mágica duró tan sólo unos instantes, pero en mi corazón se quedó grabada para siempre.

Por recuerdos como éste y muchos otros más, soy de la estirpe de seres humanos que aman entrañablemente el toreo. Por ese cariño, me uno a actividades como la que se dio en Apizaco, ciudad del estado de Tlaxcala, en la plaza de toros monumental Rodolfo Rodríguez El Pana, el gobierno municipal organizó El Campo en la Plaza. Este fue un evento con fines pedagógicos y de fomento a la tauromaquia.

Empezamos a las ocho de la noche. Metidos en un burladero de contrabarrera, hicimos la crónica en vivo y además, dimos la explicación de lo que acontecía en el ruedo.

La noche fue fría, pero transparente. En los medios del ruedo pusieron un círculo de pacas de paja para proteger a los que trabajaban con la hoguera para calentar los hierros. Los alumnos de la Escuela Taurina Municipal de Apizaco fueron los encargados de barbear los becerros, aunque, en realidad, lo acabaron haciendo los vaqueros y caporales de De Haro, ganadería que puso los animales y los elementos.

La estampa, una vez atrapado el pequeño vacuno, era muy bonita, porque dos vaqueros, uno montado en un caballo alazán y el otro en un tordillo, con pial y lazo a las manos, inmovilizaban a cabeza de silla al becerro, mientras las llamas crecían y se achicaban en los medios. El ganadero Antonio de Haro cumpliendo con el rito ancestral, ponía el hierro de la casa y permitía otros que se acercaron que herraran los números, entre ellos, al matador Sergio Flores.

Si herrar es el acto de marcar al ganado como propiedad y que se acostumbra hacerlo como una fiesta, con un evento como éste que además, fue gratuito, las personas que no tiene un amigo ganadero que los invite, pueden ver la faena, tal como acontece en el campo.

Luego del herradero, apagaron el fuego. En una camioneta se llevaron la paja y la base de acero sobre la que estuvo la fogata y, entonces, tentaron dos vaquillas. Una la lidió el novillero Gerardo Sánchez, que fue discípulo de El Pana y la otra, la toreó el novillero Sebastián Soriano. Este es un jovencito de baja estatura y moreno como pena honda, muy buen torero, de mucho arte y muy fino. Las vaquillas salieron buenas, mejor la segunda que además de enrazada, tuvo muy buen estilo.

Me gusta hablar de toros y este era un buen momento de hacerlo en público, aunque al que esto escribe no le dieron ningún crédito, se acomide de muy buen grado. Los que la amamos, debemos defender la fiesta. Después de las vaquitas, las cosas se pusieron serias y a la arena saltó un novillo berrendo en cárdeno muy claro, que parecía casi ensabanado. Tenía peso y se apreciaba que había rebasado los tres años. La bola del morrillo lo hacía lucir imponente, era un poco gacho y apretado de cuerna. Los espectadores lo recibieron con una gran ovación, es que hay corridas de toros en las que no sale un ejemplar con ese volumen. Fue muy bueno, enrazado y de buen estilo, metía la cabeza con mucha clase. El novillero José Mari Macías fue el encargado de lidiarlo a muerte.

El programa incluía la lidia de un toro, que fue recibido con aplausos. Era un ejemplar cárdeno con trapío. No lo vimos, porque, en este país siempre que de toriles aparece un verdadero toro, nadie sabe qué hacer. Después de que Antonio Romero le dio las buenas noches con el capote, la peonería no pudo con él y lo lidiaron del asco. En cuanto salieron los caballos, se les escapó del burladero de arrancar y por ello, lo picaron en la querencia. ¡Fatal!, le pegaron mucho. Luego, en banderillas, el peón de brega, en lugar de darle capa alargando el recorrido, muy cauteloso, lo recortaba debajo de las rodillas. Total, que apocó las embestidas. Sin embargo, el toro era bueno y cuando Antonio Romero le pudo, le pegó una tanda de naturales notables.

Es una lástima, pero la torería mexicana, tan acostumbrada a lidiar erales engordados, se aterroriza en cuanto ven un toro con edad. Es muy cierta la expresión que dice, “la mexicana es una fiesta de aficionados, la española, de profesionales”. Pero, más allá de lo bien o lo mal lidiado, el evento fue un éxito y se cumplieron los objetivos. La gente que nunca lo había visto, conoció las faenas de campo.

Así es está esto de la tauromaquia. Unos luchamos y nos afanamos por mantener viva esta tradición y hacemos lo que está a nuestro alcance por ganar adeptos a la causa, mientras otros, con su mezquindad y su corta visión se encargan de echar abajo lo que se ha construido, al caso, los matadores que el domingo pasado lidiaron las infamantes sardinas de Xajay en la plaza Vicente Segura de Pachuca. Fermín Rivera, Diego Silveti y Andrés Roca Rey, pusieron la tauromaquia a la altura de una pantomima.

¡Siempre hay gente solidaria, de esa que mira la burra reparar y todavía le avienta el sombrero!

Publicado en Intolerancia