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@Taurinisimos 150 – Arturo Macías a Hombros, Polémico Indulto @ La México. Barralva @ Guadalajara.

Arturo Macías. Foto Plaza México Twitter.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 19 de Febrero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México: Cerrojazo, Temporada Grande 2017-2018.

Análisis Indulto toro “Copo de Nieve” de Reyes Huerta, polémica faena de Andy Cartagena.

Faenas y Puerta Grande de Arturo Macías con los toros “Petirrojo” y “Muñeco” de Las Huertas.

Festejos en Guadalajara, Monumental Nuevo Progreso, triunfos de Joselito Adame y Sergio Flores, encierros de Julián Handam-Villa Carmela y Barralva. Enlace con Javier Ángeles Rodríguez, corresponsal.

Festejos y polémica en Monterrey, JuliJoselito Adame

Corrida en Cadereyta, Nuevo León: Carranco para Enrique Ponce, Juan Antonio Adame y Fermín Rivera.

La próxima emisión de @Taurinisimos, 151, será el próximo viernes 23 de Febrero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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La Enésima Tropelía – Cierra Temporada “Mayor” con sabor a Menor.

Cambio de mano de Arturo Macías a “Petirrojo” de Las Huertas. Foto: Miriam Cardona.

Ahora es el Juez Braun, en mala hora nombrado, porque no se puede hacer ridículo mayor, al no saber ver la lidia, ya sea a pie o a caballo, así como las reacciones de cada toro y así valorar y guiar a la asistencia, cada día más confundida. Salta un toro bravo, esto sumado la lastimera y chabacana actuación de Andy Cartagena consigue conmover y promover el camino fácil e inventar un indulto con muy poco de fondo propio y que subraya que de aquel torero a caballo ilusionante de 2000-2001 solo queda un tramposa y vulgar puesta en escena. Arturo Macías aporta la parte menos alborotadora de un espectáculo lamentable y, pese a la exageración que ha tenido su novena puerta grande en La México, se contrasta con la débil y decepcionante aparición de Leo Valadez, sin sitio y superficial, sin mayor recurso para quitarse un lote infame, reflejo del estado de la Fiesta.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Seriedad y solemnidad revisten las formas taurinas.

No negamos, decía Don Neto, la gran algarabía del público mexicano, que goza más del jolgorio de la corrida que de la entendedera del fenómeno taurino. Lo cierto es que la Plaza México está completamente perdida entre la desorientación a la que se le ha sometido de varios años para acá, la falta de autoridad y la auto complacencia de la actual administración. El mejor ejemplo de ello es el rejoneador Cartagena.

La aparición de un anovillado astado que abre plaza hace ver al torero a caballo preciso clavando un solo rejón en lo alto de salida pero acelerado y vacilante en los cites, al quiebro o a la tira en banderillas y sin mayor temple, a la misma velocidad siempre al galopar, sin torear, solo dando vueltas por el ruedo.

Así los toros, nunca mejoran.

Y veamos la lidia a caballo, precursora fundamental del toreo a pie, como un ejercicio también de sometimiento, de poderío y de temple. Esto Cartagena lo muestra a medias ante este cárdeno oscuro primero, fiel a su tipo ganadero pero infiel a su encaste pues este ejemplar sale flojo y se le esfuma la casta, acaba parado. A esto se homenajea con impensable Arrastre Lento. Claro, el rejoneador está tan pendiente de la galera y de dar coba a la gente que, ésta, predispuesta, aplaude incluso lo realizado fuera de la cara del toro.

Olvidando que, salvo el cite psicodélico, todo lo que se haga fuera de la línea de ataque del toro, del lugar donde puede herir, es ensayo o simulación.

Más, si esto se pretende que tenga mérito.

Pincha Cartagena varias veces y es silenciado.

Entonces la corrida encuentra, sorprendentemente, dos partes serias, una en la presencia aun cariavacada del castaño primero de lidia ordinaria, un burel largo y alto, demasiado zancudo acaso pero con cabeza bien armada. Y otra con la aparición tardía de Arturo Macías con buen proceder capotero, concentrado en el toro y firme ante un burel que se escurre a la querencia, dos veces, además de repucharse del caballo de recibir.

Macías ve como Valadez, en su único momento de lucimiento, interviene correctamente por chicuelinas y el veterano contesta con tafalleras cargando la suerte donde hace notar la tardanza y flojedad del castaño pero cierto son en la embestida, mismo que no alcanza a ser mejorado por las cuadrillas que no atinan y no ahondan la condición del astado.

Pena grande porque los de plata han abandonado el temple y el bien hacer.

Macías por el contrario.

En ambos turnos ha planteado y colocado correctamente el andamiaje. Ha caminado por una estructura adecuada, alternado y genuflexo, vaciando hacia arriba en el primero, sereno y templado, de pie, con el segundo. Este procedimiento le viene perfecto al castaño que agarra son y contagia a Macías de temple en un inicio donde después de iniciar bien se descuadra al girar en el martinete pero que encuentra soberbio desdén. Aquí el toro le responde y le indica que solo embestirá en cierto terreno –sobre las rayas- y a cierta altura y distancia –media altura, de preferencia.

De malva y oro, contra el viento, hace que el toro acuda en dos tandas breves de derechazos, rematadas bien, abajo y con la zurda. Pero trata de enroscarse al toro por el pitón izquierdo sin notar que la flojedad le pide respetar la línea para encelar. La informalidad del toro, su mansedumbre, impide que siga el engaño y descuadra a Macías que responde con la mejor tanda de su actuación, largos derechazos que encienden la esperanza.

Solo por una tanda.

Luego no terminaría por adecuarse ni rematar: plantea correcto, ejecuta desigual. Y en eso se parecen las dos faenas, la primera rematada por alto y con espadazo entero caído. Habría sido bueno tapar el pañuelo. La México, su Juez, tal como en el que abre plaza, aflojan.

Lo malo en los toros es caer una sola vez en la tentación.

Cuando es así, se cae para siempre.

Pese a ello Macías se mantiene ajeno al jolgorio, no hace mella en él, el numerito del cuarto turno y a un precioso toro lidiado en tercer turno ordinario le construye una faena que, de haber respetado la altura y tirado del toro sin descuadrarse o engancharse, el astado habría roto a mejor. No obstante la innecesaria voltereta propia en el intento de gaonera donde pierde tiempos preciosos, se nota de nuevo con estructura y, pese a no rematar, con poca ligazón, termina acertando con la espada, tras alternadamente rematar con cambios de mano por bajo en los terrenos cambiados bajo la Porra.

Estocada entera, en lo alto y en la suerte contraria, incluso la curva del estoque acentua su pronunciado trazo al clavar y, pese a tener algo de tendencia contraria el estoque, Macías hace uso paciente y magnífico del verduguillo, fulmina al precioso “Muñeco”, nombre célebre, y corta la segunda oreja para su novena puerta grande.

Justo cuando más lo necesitaba.

Ya veremos el tiempo qué sitio da a este su triunfo.

Pues así como Valadez no sabe qué hacer con un manso espantoso que hace de segundo ordinario al que no es capaz de sujetar y parar primero para castigar después, el novel torero se ve imposibilitado para apenas mostrarse con tanta pata para atrás, muchas zapopinas en el quite y, claro, demasiadas precauciones al empecinarse a lidiar en redondo a un toro tan manso como chico. Cómo se extraña ese toreo que domeña y remata a pitón contrario para alternar rodilla en tierra el castigo y el latiguillo que merecen los mansos. Su insustancial actuación se acentúa a peor con el inválido sexto al que intenta quite de oro sin mayor lucimiento ante un inválido que debió ser devuelto. Tarde para su olvido.

Y esas mismas tenemos para lo acaecido a la mitad de la tarde.

Cuando salta un dije como el cuarto, “Copo de Nieve” ya histórico, las esperanzas se avivan nomas de verlo. Recordemos, a mejor trapío, mejor bravura.

Aprieta al caballero en plaza, tanto, que pese a clavarle contrario y hacerle dudar sobre el segundo rejón, el toro muestra una condición de atacar con plena alegría en el tranco durante el segundo tercio.

Eso si, si no se le tapa, si se le pasa apenas por encima, sale suelto.

Pero basta sentir el engaño para que embista. Cartagena galopa y galopa, vueltas al ruedo más con las ancas y dando la espalda al cárdeno que encelándole con la grupa y con mejor temple que derive en despaciosidad y, sobre todo, verle torear en plenos medios, más allá del simple ejercicio, hoy ya rebasado, de solo clavar. Porque si Cartagena emociona no es por la manera enfrentar al toro mientras embiste, sino del modo en que él mismo “embiste” al tendido, más pendiente de la puesta en escena que del fundamento de la escena misma.

Y para muestra, un botón.

En uno de los múltiples cambios de jaca, el sobresaliente Jorge López traza caleserinas y el toro acude con tal clase y casta al engaño que termina entablerando y pidiendo más pelea al desorientado y sempiterno sobresaliente. Ahí Cartagena ya no sabe que hacer mas que recurrir baratamente a la chambonería del parado de manos del caballo para jamás citar con compromiso al hermoso cárdeno sino llamarle desde la periferia sin no provocar debdiamente en el cite sino aburriendo al toro y brindar el tramposo espectáculo que su peón de brega tocara los lados del noble toro en abusivo Capote.

A grado tal que “Copo de Nieve” acabara soso y doblando contrario.

Pero todo es posible en La México.

Y el indulto se promueve gracias al ridículo y lastimero ruego de Cartagena, echado en la arena sobre el caballo, todo con tal de no consumar la suerte suprema. Indulto tramposo y tolerado por una Autoridad aun peor y una empresa que festeja el hecho como todo un triunfo cuando quizá ha sido el retroceso donde no gana la bravura pues no hemos podido ver en total dimensión la condición de un toro inicialmente bravo sino la puerta falsa de la pachanga a la que hoy La México está reducida.

La que evita a propósito la suerte suprema.

Esa que impide una mejor y mayor Afición, pues hoy se interesa más la patronal el público y su relajo que en el futuro más duradero, el que nace en el amor de la asistencia por los valores más auténticos la Fiesta. Eso por lo que nadie apuesta…

Eso que es la Afición.

Y quedamos en el último episodio de esta infausta Temporada como el microrelato de @Narratorio, ayer aparecido: “Todo comenzó cuando cayó la última hoja. Se miraron a los ojos con fiereza y sus espadas chocaron. Tras varios minutos de combate cayó un copo de nieve y para alivio de ambos, la lucha a muerte quedó aplazada hasta la primavera.”

Así llega este “Copo de Nieve” y su indulto, a partir del cual, un lidiador se alivia.

Aplaza la realidad, da la falsa salida a lo inevitable de la Fiesta, la verdad del encuentro último, como decía Alfred Tennynson: “Permanece a mi lado cuando vaya apagándome//Y puedas señalarme el final de mi lucha.” Ese final que el cárdeno se ha ganado, luchando, al que la trampa cartaginera le ha cambiado por la muerte en la vejez y la soledad del campirano olvido.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Febrero 11 de 2018. Décima Cuarta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fresca con viento molesto en diversos pasajes de la lidia. Palco desatinado y distraído que incide, lamentablemente, en la lidia y el resultado del festejo, para variar, la Autoridad no supo ni como indultar al cuarto de la tarde, ocupó todo menos el pañuelo verde.

6 Toros, 2 para rejones de Reyes Huerta (Divisa Rojo, Blanco y Rosa, saltan al ruedo con otra divisa) chico el primero, sin fondo y con flojedad, increíblemente homenajeado con el Arrastre Lento a cargo de Usía. Precioso de hechura perfecta el lidiado en segundo lugar de la lidia para rejones, cárdeno claro número 250 de 514 kgs., con bravura y alegría en el tranco, responde bien en los capotazos de la cuadrilla y en el quite del sobresaliente así como a los cites de su lidiador, no obstante acaba soso y desentendiéndose de las jacas, indebidamente indultado por la pésima y lastimera actitud del rejoneador y la banalidad de Usía. Y 4 de Las Huertas (Divisa Negro, Oro y Amarillo) Desigual y variopinta, destaca el lote del primer espada, con flojedad pero nobleza. Manso y descastado, saltando al callejón dos veces el segundo e inutilizado el cuarto que debió ser devuelto.

Al finalizar la lida del segundo para rejones el ganadero José María Arturo Huerta y su hijo dieron la vuelta el ruedo.

El Rejoneador Andy Cartagena, Silencio y División en la vuelta al ruedo. Salió a Hombros. Arturo Macías (Malva y Oro) Oreja con Protestas y Oreja tras Aviso. Salió a Hombros. Leo Valadez (Azul Rey y Oro) Silencio en Ambos.

Padecen las cuadrillas nuevamente, al bregar y parear. Imprecisos toda la tarde.

@Taurinisimos 148 – PREVIO: LXXII Aniversario de la Plaza México con @BardoTaurina.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 2 de Febrero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Invitado: @BardoTaurina.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018. LXXII Aniversario de la Monumental.

Análisis Previo Mano a Mano, Carteles de Aniversario.

Faenas de Juan Pablo Sánchez y Jerónimo.

Clip: Silverio y “Tanguito” de Pastejé LXXV Aniversario (1943-2018)

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo martes 6 de Febrero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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@Taurinisimos 144 – Homenaje a Juan Silveti Reynoso. Juan Pablo Sánchez y Jerónimo en La México.

Todo el clasicismo, ligereza y poderío desgranados en el precioso trincherazo en Cuatro Caminos de Juan Silveti. Su recuerdo, imborrable, en la edición que abre el año de @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 8 de Enero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018. Repaso Navideño de los Festejos.

Análisis Corridas de Torreón de Cañas, Rancho Seco y Caparica.

Faenas de Juan Pablo Sánchez, Fermín Rivera, Gerardo Adame, Fabián BarbaJerónimo, entre otros.

Homenaje a Juan Silveti Reynoso tras su sensible fallecimiento el pasado 25 de Diciembre, escenas de Juan Silveti de 1959 a 1960 en la Plaza México.

Rompecorte: Juan Silveti en el Noticiero Mundial por Pepe Alameda con toros de La Laguna y Piedras Negras.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 12 de Enero de 2018 a las 9 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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CARTELES: Plaza México, Temporada Grande 2017 – 2018, Segunda Parte – La Práctica Reincidente.

La oferta taurina en la Plaza México, ya instalada en la comodísima y reiterada programación, muestra la gestión como falta, ya no solo de taurinismo, sino de imaginación y, sobre todo, de categoría pues la actual administración está cerca de una gestión de Feria pero no de la altura de la historia e importancia de la Monumental México. Como dicen los americanos todo está hecho “in house” y cuidado de estar lejos del manto protector porque, como dijo el político aquel, es vivir en el error. Y en tal error, de no levantar este vuelo tan peligrosamente manejado, puede quedar la Afición por enésima vez.

Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Especial.

Sin Enrique Ponce. Sin José Tomás. Sin Manzanares.

Sí, con Juli y todo su andamiaje incluyendo a Su (lesa) Majestad, el Julipié.

El fierro viejo que tarde a tarde en La México consigue vender gracias a una Empresa que deja hacer y deja pasar, ya no digamos la combinación sino la confabulación del madrileño con Teófilo Gómez esa que de dos encierros a los que el madrileño enfrenta solo ha traído un toro bravo, “Abuelo” lidiado el 5 de febrero pasado al que no terminó de entender ni de cuajar.

Teniendo a Juli como base, arrastrando a Sergio Flores, quitando todo el sitio al toro, la segunda parte de la Temporada tiene como principio no mantener a la gente en la Plaza sino apostar a un muy relativo interés que no da seguimiento al mérito sino a la recomendación, al padrinazgo y, tristemente, al cacicazgo.

Por ello, los carteles son “in house”, anticipando disculpas por el chocante anglicismo.

Es decir, se vive dentro de la empresa o sus aliados, o se está en el error.

Por eso, tanta monotonía por eso tanta falta de imaginación, no puede haber inventiva donde de hay plantilla, troquel y plano. Si no, cuál es la razón de traer a Llaguno después del petardo del año pasado, lo mismo que a Garrido, Marín y Valadez. Tres nombres que dicen mucho menos que, por ejemplo, Urdiales, Ferrera, o Talavante.

Para ya no repetir los mencionados al principio.

Claro, al no encontrarse estos nombres, dijera Bardo de la Taurina, bajo el manto protector empresarial es impensable que la empresa logre innovar y, su conflicto de interés, dicta solo utilizar los recursos de casa, pagar sueldos de empleados en lugar de honorarios de profesionales taurinos. Es triste como hoy ver que la empresa no es creadora de ilusiones y concreciones taurinas, sino maquiladora de una muy simple puesta en escena.

Por ello sorprende como la omisión de no traer a Roca Rey ahora se intenta subsanar con dos corridas que son las dos más importantes, La Joya y Jaral de Peñas forzando la máquina por tercera ocasión en un mismo año. Qué habría sido de esta Temporada de haber tenido a Roca Rey en la parte anterior. Y qué será de Arturo Saldívar quien puede traer la respuesta y la válida oposición de un toreo de mayor imposición en todo aspecto.

No, se trajo a Valadez con Jaral. Ahora se le repite con Las Huertas.

Y una pena que la triunfadora de este año, Piedras Negras, sufra de nuevo la corta visión empresarial, claro, a cuenta de la Afición que esperaba la vuelta de la ganadería triunfadora.

Imposible.

Vivimos la época de una empresa baratera, de una empresa a la que no le alcanza, ya no solo lo presupuestario sino la cualidad de todo empresario taurino en la Plaza México: la creatividad, no mal entendida como la Corrida Guadalupana sino en el fundamento taurino.

Que de Algara a Herrerías (aunque Usted no lo crea) de Gaona a Curro Leal siempre ha marcado los mejores momentos de su administración. Vaya, ni el mínimo anuncio de algún homenaje a Juan Silveti Reynoso luego de su partida. No, no cabe el mínimo gesto de torería.

Y esto es lo que más nos preocupa

Esta administración no hace ningún esfuerzo por ofrecer lo que siempre ha sido la Temporada Grande, el muestrario mayor de lo más granado del toreo, eso que no es ni Garibay, ni José Adame (otra vez) ni Andy Cartagena y, mucho menos, Teófilo Gómez.

No obstante la aparición de Jerónimo de, mucha atención, Diego Sánchez no puede dejarse de lado que los dos triunfadores de la Temporada primaveral del año pasado, Barba y Silis no tienen cabida en carteles donde un torero como Luis David, en pleno tropezón, sin ya no digamos oreja, sin un paso firme y contundente en todo el año anterior en La México. O de Diego Silveti en la enésima oportunidad y de Macías de forma forzada, a cambio de no ver ya a “El Payo” sumido en una contrariedad alarmante.

Pesa la recomendación, no el mérito. De nuevo.

Y lo más grave. La omisión de las formas en la nueva empresa llega al extremo, tristemente reiterado, de borrar el cartel taurino, sepultar su tradición pictórica, su tradición artística y colocar en cambio la villamelona y simplona impresión de la foto, cuando la ilusión que encadena el arte pictórico respecto del espectáculo que se anuncia. Eliminar esto es mutilar una tradición.

Así las cosas.

El toro será el único que pueda poner el orden en un ambiente entreguista y poco reflexivo, un ambiente que no caminará si los encierros no se encuentran en la proporción de la categoría Plaza esa misma que ha sido mutilada por la agachona actitud de gente como Jesús Morales, el nombrado Juez, al que ya le preparemos el expediente administrativo correspondiente.

Las empresas taurinas en México bien pueden presumir de controlar autoridades a fin de no cumplir la mínima forma de tradición y de dominar voluntades que terminan en comparsa de la medianía.

Realmente esperamos, tal como su magnífica respuesta en años pasados y anteriormente esta misma Temporada (https://desolysombra.com/2017/12/26/comunicado-plaza-mexico-carteles-temporada-grande-2017-2018-segunda-parte/) sus comentarios a los carteles a continuación listados:

  1. DOMINGO 7de Enero: 6 Caparica, 6 para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín hijo, que confirma alternativa;
  2. DOMINGO 14 de Enero: 6 Arroyo Zarco, 6 para Ignacio Garibay, José Garrido y Diego Sánchez, que confirma alternativa;
  3. DOMINGO 21 de Enero: 6 La Joya, 6 para Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame;
  4. DOMINGO 28 de enero.- Toros de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín.
  5. DOMINGO 4 de Febrero, Primera Corrida del LXXII Aniversario: 6 Teófilo Gómez, 6 para Julián López “El Juli” y Sergio Flores, en Mano a Mano;
  6. LUNES 5 de Febrero: Corrida del LXXII Aniversario. 8 Jaral de Peñas, 8 para Sebastián Castella, Joselito Adame, Andrés Roca Rey y un triunfador (sic) y
  7. DOMINGO 11 de Febrero: Dos toros para rejones por designar para Andy Cartagena y 4 Jaral de Peñas, 4 para Arturo Macías y Leo Valadez.

Seguiremos atendiendo todos sus comentarios, con respeto y taurinismo, ya que solo la

Como lo dijimos hace un año, justamente, solo la Afición taurina puede devolver al espectáculo sus mejores virtudes.

Suerte para todos.

Twitter: @CaballoNegroII.

Plaza México: Carteles de Aniversario y Segunda Parte de la Temporada Grande 2017-2018 

Plaza México, Temporada Grande, llega la Segunda Parte.

En un momento, casi, inesperado, la Plaza México se decide, adelanta la suerte, suelta los carteles y deja la fórmula casi intacta, prácticamente repetitiva. Segundas partes, generalmente no son buenas,  muestran los defectos de las primeras si no se atienden las omisiones iniciales y principalmente si… no adelantemos, aquí dejamos el comunicado y el correspondiente análisis.

Por: Tauro Plaza MéxicoCOMUNICADO.

Siete corridas de toros conforman la segunda parte de la Temporada Grande 2017-2018 de la Plaza México, la cual iniciará el domingo 7 de enero y concluirá el 11 de febrero. De esta manera, TauroPlaza México presenta las combinaciones que logran reunir a un elenco de gran nivel.

Las combinaciones son las siguientes:

7 de enero.- Toros de Caparica para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín, que confirma alternativa.

14 de enero.- Toros de Arroyo Zarco para Ignacio Garibay, José Garrido y Diego Sánchez, que confirma alternativa.

21 de enero.-Toros de La Joya para Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame.

28 de enero.- Toros de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín.

4 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Teófilo Gómez para Julián López “El Juli” y  Sergio Flores en mano a mano.

5 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Jaral de Peñas para JerónimoSebastián Castella, Joselito Adame y Andrés Roca Rey.

11 de febrero.- Cuatro toros de Las Huertas y dos por designar para el rejoneador Andy Cartagena, Arturo Macías “El Cejas” y Leo Valadez.

Consulte la lista de precios para la presente temporada: Precios Boletos Temporada Grande 2017-2018

***

¿Donde quedo la imaginación?

Por Juan Carlos Valadez.

Muy complicado parece que será este arranque del 2018 para la fiesta brava en México, pese a los pronósticos de optimismo de algunos periodistas -que por cierto hoy se encuentran en la nómina de la empresa de La Plaza México- y que han perdido toda su credibilidad.

En estos últimos dos años, la fiesta brava ha sufrido especialmente en la capital mexicana una grave crisis que ha afectado el entorno del espectáculo de manera grave, pero esto no sólo ha sucedido únicamente en la capital, también se ha extendido hacía el resto de la República y no existe, hasta la fecha, un plan realmente funcional para que la fiesta salga de esta situación de crisis severa, porque no hay que olvidar que la Plaza México es el eje central de la fiesta brava en nuestro país.

La actual empresa de la Plaza México con apenas dos temporadas al frente, ha sido un desastre y más que sembrar parece que esta cavando el futuro de la fiesta en un hoyo negro. Los números no mienten y la asistencia de público a los tendidos desde que Tauro Plaza asumió la dirección de la plaza ha caído a niveles alarmantes en comparación con otros años.

La mala gestión empresarial del binomio Baillères/Sordo ha sumido a la fiesta brava en la capital en apenas dos temporadas en la mediocridad y en la decadencia total, aunado esto a los constantes errores y experimentos administrativos que han cambiado la sensibilidad del público taurino capitalino, que poco a poco se está alejando de la plaza ante la poca calidad y verdad del espectáculo que se le ofrece.

Un gravisímo error de los actuales empresarios inversionistas ha sido poner en las manos de Antonio Barrera y Mario Zulaica entre otros personajes de menor peso el destino de la plaza, ya que con su falta de experiencia como empresarios han creado un proyecto que solo se enfoca en el “aquí y ahora”, y que sencillamente no tiene futuro.

Ambos grupos han puesto por delante sus intereses personales (con sus monopolios) entre otras cosas, y no se han dado cuenta que el aficionado ya cambio y se canso de tirar su dinero por migajas ante la falta de creatividad y talento en el diseño de sus temporadas.

Muestra de esto son las grandes ausencias de algunas de las máximas primeras figuras del toreo en la segunda parte de la temporada grande, en donde reina la mediocridad y el desconcierto en la conformación de los carteles.

Es de verdad una perdida de tiempo y dinero para el aficionado que le vuelvan a programar un mano a mano antinatural entre El Juli y Sergio Flores con toros de Teófilo Gómez, como aquel que sepultó la carrera de José Adame al inicio de la temporada.

¿Donde quedo la imaginación?

¿Donde están los nombres de Enrique Ponce, José María Manzanares, Alejandro Talavante, Miguel Ángel Perera, Juan José Padilla en su temporada del adiós, o Antonio Fererra entre los diestros extranjeros y ¿donde estan algunos otros nacionales como El Payo que triunfó en su primera actuación?

Faltan en verdad muchos nombres para que esta temporada sea de verdad grande.

Pero eso si, no pueden fallar en los carteles los Adames a los que el público de La Plaza México esta ya cansado de ver y no se explica en el caso específico de Luis David, como es que este regresa por una tercera ocasión, cuando fracaso estrepitosamente en sus dos primeras actuaciones. Lo de su hermano José es también ya un caso patológico.

¿Como explicar que se incluya tras una mala  actuación a Sebastián Castella (otro de sus poderdantes) el cinco de febrero en la corrida más imporante del año taurino mexicano y se quede fuera Enrique Ponce, quien es el máximo triunfador de la presente temporada o que se incluya en ese mismo cartel a Roca Rey? Cuando la realidad es que aún no sabemos lo que le va a deparar el destino al peruano en esta temporada y si lo juzgamos por sus pasadas actuaciónes en las últimas dos temporadas, aun no ha conseguido triunfar con fuerza  para poder estar en esa fecha.

Otro caso es el del español Ginés Marín que tuvo una abulica actuación en su pasada  comparecencia y para la segunda parte se le premia inexplicablemente con otra corrida.

En resumen el monopolio se impone y después de prácticamente dos temporadas con Tauro Plaza al frente de La México ahora si podemos decir que su gestión ha sido irregular, carente de gestas y detalles innovadores, además de que han perdido aficionados y de que sus festejos han estado plagados de carteles mediocres con hierros comerciales, que por su condición de mansos han provocado el hartazgo del público asistente.

Sin una autoridad que regule a la actual empresa, Tauro Plaza intenta operar la Monumental con el triunfalismo como estandarte y no con la seriedad, mientras que la poca afición verdadera está desencantada y desaparecida de la plaza, porque el binomio y sus operadores no acaban de encontrar la llave que le devuelva a la México el esplendor de antaño; ya que estos no han cubierto las expectativas anunciadas y prometidas.

Los resultados están a la vista y los números no mienten: Tauro Plaza no está a la altura ni responde con propuestas innovadoras plagadas de taurinísimo a la incertidumbre taurina actual que se vive en la capital mexicana y mientras está no haga un giro de 180º grados, la Plaza México seguirá cavando su tumba más rápido de lo que muchos pensarían.

La verdad no peca, pero incomoda.

Twitter: @Twittaurino.

RECAPITULANDO: Amargo Dulzor de Enrique Ponce – Tobogán Teófilo Gómez.

Doblón de Enrique Ponce a “Vivaracho” para quitar el freno de mano inicial.

Francamente poco podíamos esperar de Teófilo Gómez. Peor aun luego de la danza de corrales semanal. Enrique Ponce no necesita de estas maniobras sino alejarse de sospechas y de un gesto mayor: enfrentar a un toro mexicano de más cartel que las birrias queretanas con la que ya lo hemos visto hasta saciar. No importa el desastre de Teófilo para que un nuevo milagro se teja a partir de los mínimos exigidos en el toro para que Ponce trace una nueva lección, esta ocasión, de precisión de altura y donosura, de clase y arte para hacer embestir a un torito sardo al que, matando fatal, corta dos orejas en plena entrega de La México, severa con Adame y “El Payo” con dos actuaciones que nacen parecidas pero que al final la clase del último marca diferencia.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Se le abre plaza a Enrique Ponce con un rejoneador. ¿Necesita de ello? No.

Se le trae con Teófilo Gómez, sí, otra vez. Y con Barralva. ¿Necesita de ello? No.

Por ello la tarde, que comienza con ovación de auténtico lujo para el valenciano, pasa al aburrimiento con Jorge Hernández Gárate, acartonado al grado de entablerarse y fallar con el rejón de muerte. A la doble frustración de ver al primero saltar despavoridamente y atorarse en la tronera de picadores.

El Juez, Braun, destemplado como siempre, lejos de la acción, toma la pésima decisión de no devolver y el marfileño terno en oro bordado, deslumbrante de Ponce, tan recordado porque con tal combinación desde 1995 ha bordado diversas tardes para la historia en esta plaza, desde el toro de Mimiahuapam en dicha Temporada, la corrida de Los Encinos en Diciembre de 2000 o el faenón a “Llanero” (sí) de Bernaldo en el Aniversario de 2005.

Blanco y Oro, hoy marfil, que se convierte en filipina de enfermero.

O de terapeuta.

Solo así entendemos que, con todo y lo lastimado, lleguen chicuelinas, derechazos de mano alta y templada, despaciosas pero carentes de mayor emoción. Mata mal y solo hay ovación.

Pero la cosa no para ahí. Tenemos que el sospechoso de cuerna segundo se encuentra con la peor versión posible de torero alguno. Atacado de atacar, de zapatillear, de echar afuera y sin temple, de verse desarmado y, claro, exigido, José Adame se achica con el único toro de lidia ordinaria que toma la muleta largo y repetido. Tan poco tiene de toreo que se acerca a donde Manolo Rodríguez, que no ha echado el famoso sombrero, para mendingarle el tan mexicano tocado y hacer de la lidia un simple numerito.

Tras arrimón con un toro que pide espacio hace la gracia de tirarse con sombrero en mano en gesto artificial y forzado.

Como su actitud y pésima manera de estar en la Plaza.

Pincha claro, porque para matar bien, salvo casualidades, hay que haber toreado a tal nivel, más a un toro que le ha exigido someter. No pasa. Como tampoco pasa nada con el barralva quinto, otro torete soso que le levanta los pies al hidrocálido que ya se olvidó que para banderillear, como para todo en el torear, hay que estar bien colocado. Como gusta de pasarse de la cara, al segundo par, desentrenado, se pasa tanto que queda a contraquerencia y claro, el jarabe que le baila el barralveño apenas es la medida del terrible nivel de Adame.

Peor quedaría al matar mal y llegar ya no al enojo sino a la indiferencia de la gente.

Como uno más.

Así pudo quedar el “Payo” insípido y notablemente frustrado ante el tercero con el que, además de verse sin tino, se nota sin actitud. Afortunadamente, luego de intentar Ponce con el manso y débil cuarto, segundo teófilo, en una faena demasiado insistente, sobre piernas para tratar de que el manso avanzar y con dos cambios de mano por bajo de cartel, “El Payo”, por fin, para despertar de todos, se da a torear a la verónica.

Y de qué manera, el toreo como nunca debería de variar.

Cuando piramidalmente el compás que sostiene la suerte hace que el tronco gire y los brazos desahoguen la embestida hacia las muñecas, la plaza rompe y el toro, manso y desesperantemente soso, incluso mejora. Y esto ocurre en doble aspecto, “Payo” no

“El Payo” a la verónica, a pie firme, compás de pirámide y mano templada. FOTO: Edmundo Toca.

afloja, se templa en el nuevo quite y al cerrar la media verónica, vertical y torera, el ambiente se va para arriba y se dispara cuando la gente abruma como nunca a Ponce y este regala un toro.

A partir de entonces, con el efecto que genera esto, la faena del queretano, crece, desde el péndulo inicial hasta los derechazos redondos, los naturales de pleno empaque y los cambios de mano que no hicieron sino acentuar la mansedumbre y la necesidad, como hizo, de que “El Payo” se impusiera de nuevo y con la derecha abrochara la faena que…

Echa a perder con la espada… otra vez. ¿Por qué? Solo Dios…

Y como hubo protestas, con razón, “El Payo” estaba por taparse, menos mal Enrique Ponce no le deja y así se desahoga y purga la mala suerte de la tarde para dar paso a la capa roja, negra y blanca de “Vivaracho” el sardo y precioso astado, aunque destragado y chico, regalo de Teófilo Gómez que mete el freno de mano de la sosería, esa palabreja donde comienza la nobleza a mostrar los síntomas de su verdadera condición.

Ponce la siente en el capote, como en el lance por pitón derecho, hay salidas que muestran al sardo pajarear. Pero tras breve puyazo, lo realmente “Vivaracho” cobra vida gracias a la magistral y torera, de ritmo teñida, de temple creada y aunque de plata bordada, brega de Mariano de la Viña que dio a Enrique Ponce el milagro en oro centenario de lograr que el de Teófilo por lo menos no detuviera su embestida.

La México casi ni lo nota, de otro modo, lo habría sacado al tercio.

Ponce lo sabe. Brinda a todos y los doblones, constantes y sonantes, rematados algunos a la media altura, brindan el alivio y el amparo pero también son los cimientos a partir de los cuales los derechazos de las dos primeras tandas hacen que el toro tome el engaño al natural pero frene en el remate contrario, más si ve las tablas. Entonces la mano izquierda se rompe, previo aleteo en el cite, que traza un natural de estaquillados en horizontal perfecta en un ejercicio de colocación de encelamiento y de sometimiento de ese opaco deseo de no embestir hacia el pleno e iluminado camino del convencimiento de tomar el engaño.

Y al natural, el cite insiste  a la tardanza que convence y prepara los pases genuflexos y pese a no ser, primeramente lo rotundos como después, ajusta cuando el toro protesta al sentir los adentros, regresa con derechazo cumbre y nuevo cambio de mano de gloria revestido.

Previo al cierre y al remate por bajo.

Que mientras otros juegan al poste y al arrimón, Ponce echa mano de la personalísima dosantina genuflexa, luego de haber repasado todo el toreo natural al extremo, en triple poncina que termina, con La México rota y Ponce en torero desplante marcando en la arena, con el ayudado su pisada en la plaza de su máximo cartel.

Solo que la espada cae en pésimo sitio: baja y perpendicular.

Se esfuma cualquier trofeo, La México dio dos y, algunos pidieron el rabo. Mal otorgadas las primeras, bien negado el segundo. Ese fue el acíbar entre tanto almíbar, entre tanto, impensable dulzor que parecía no llegar ante lo manso y descastado del encierro.

Que solo las virtudes más finas de Enrique Ponce podían obtener.

¿Qué será el día que escape de el “Síndrome de Teófilo”?

Que nuestros ojos, igualmente triunfal, lo vean.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Diciembre 3 de 2017. Tercera de Derecho de Apartado. Menos de Media Plaza en tarde fría con viento intermitente. Palco equivoca, para variar, el Arrastre Lento al sobrero de regalo dada su falta de fuerza, tardanza y sosería, así como la premiación de la segunda oreja al primer espada. De igual manera, terrible error no devolver, tras lastimarse luego de brinco al callejón y quedar atorado en la tronera de picadores, al primero. Público consentidor con el toro y severo con el toreo (remitirse a la crónica)

8 Toros, 1 para rejones de El Vergel (Amarillo, Obispo y Verde) Anovillado con cierta casta entre el tercio y las tablas funcionó en el último tercio. Y 7, el séptimo como sobrero, 3 de Barralva (Divisa Azul Pastel, Amarillo y Rosa) los lidiados en primero, segundo y quinto turnos; sospechosos de pitones, acochinado el primero que salta la barrera y luego de quedarse atorado con una cuerda en el pitón derecho, se astilla y aun así no es devuelto. Mansos el resto y descastados; 4 de Teófilo Gómez (Divisa Azul Celeste, Blanco y Plomo) Chicos, mansos y sospechosos de pitones. Bonito de hechuras aunque chico el sardo lidiado como primero, con fijeza y nobleza en las telas pero tardanza en decidir la arrancada y sosería tras el remate de las suertes, homenajeado exageradamente con el Arrastre Lento.

El Rejoneador Jorge Hernández Gárate, Silencio. Enrique Ponce (Marfil y Oro) Ovación con Saludos y Vuelta tras Aviso y Dos Orejas en el de Regalo tras petición de rabo. Salió a Hombros. Joselito Adame (Azul Rey y Oro) División y Silencio. Octavio García “El Payo” (Obispo y Oro) División tras Dos Avisos y Oreja con Protestas.

Simplemente genial, templado, largo y con donosura la brega de Mariano de la Viña al sobrero, ya había lidiado a una mano al cuarto. Al de regalo en el segundo tercio le empapa de tela, sin enganchar, le descubre el temple y le hace tomar el engaño largo, situación fundamental para el resultado de dicho turno. El resto como siempre, a media o mala agua.

Fotograma de la faena de Ponce a “Vivaracho” de un lado a otro encela al sardo astado.

RECAPITULANDO: Tropieza Jaral de Peñas – Posible Vuelta de Arturo Saldívar.

Así embistió el jaraleño “Bienvenido” al natural de Arturo Saldívar, solo el viento impidió llegara el remate de la faena. FOTO: SuerteMatador.com

Grave descalabro a la Temporada. Hermoso de Mendoza sufre de ese síndrome tan mal extendido entre todas las figuras del toreo y que implica, esta vez, la captura por parte de Bernaldo de Quirós de la voluntad y de las posibilidades taurinas en la Plaza México. Esta ganadería marca el tropiezo del rejoneador navarro en la peor entrada que se le recuerde y en la tarde más gris que podamos apuntarle. Tristemente Valadez y Cayetano exhiben sus carencias ante un encierro manso pero con ciertas posibilidades y, con el único toro bravo del encierro, Arturo Saldívar muestra síntomas de recuperación pese al siempre exagerado “show” de Jesús Morales que premia y homenaje hasta a las palomas que pasan.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Siguen las figuras, esta vez Hermoso de Mendoza, equivocando el razonamiento.

Ahorrándose esfuerzos acaban en la vergüenza total. La tarde de Hermoso hoy en La México ha sido para formarle la bronca pero, este también es un riesgo ya medido, a la asistencia capitalina también le han quitado la casta. Lo ocurrido con el navarro, al verle sin enemigo alguno al frente, tanto en presencia como en nula bravura, se habría castigado con aquel público reaccionario del ayer con no sola indiferencia de hoy sino con un severo mítin.

Hoy ya no pasa porque se ha acostumbrado la gente a conformarse. Como “es muy difícil negociar con las figuras” tenemos que tragarnos las dos birrias cárdenas que vuelven a pisotear el color de la divisa y la importancia de la Plaza México.

Javier Bernaldo no entiende.

Di de orgullo ni de dignidad.

Y si lo juntamos con Don Pablo el abuso adquiere proporciones monumentales, como la imposibilidad de hacer embestir al bernaldo no por otra cosa sino por la aflicción, lo abrumado que quedan ambos ejemplares y el susto que les provoca tener delante de sí a todo un peso completo cuando ellos apenas a categoría mínima llegan. Sumado esto a la mansedumbre, ningún activo del portafolio mendocino consigue el milagro.

El villamelonaje aun aplaude pero el aficionado responde con un arma moderna.

El desdén, la indiferencia, la más peligrosa de todas las actitudes.

Esto puede y debe tener arreglo, mismo que está en la corrida de los señores Barroso que siempre ilusiona. Solo que, desde el primer instante, se encuentra con una preocupante tendencia a la querencia generalizada. Así abre la tarde con la confirmación del joven Valadez, el muchacho hidrocálido que ha ganado en dureza pero que ha perdido en frescura y a quien privaron, sabrá Dios por qué, de venir de novillero a la Monumental.

La minoría le espera pero para la mayoría Leo Valadez es un desconocido más.

Esto pudo cambiar con el manso primero, al que lancea y que deja a su aire, el jaraleño busca y consigue doblar contrario en cada capotazo. Leo tolera, le deja hacer lo que le viene en gana, también en el quite. Como las cuadrillas no abonan en nada con el capote, desde la contraquerencia, pasada la ceremonia de confirmación, con notorio nerviosismo, Valadez trata al astado como si de un toro normal se trata.

La cosa acaba en el tercio frente a toriles.

Ahí el manso embiste, será manso pero casta tiene y toma largo el engaño, por un momento, pese a su imparable velocidad, Valadez corre la mano con emoción, crece con la izquierda y, tras pases diestros, la faena no termina por romper, ni el hidrocálido en centrarse por esa necedad de sacrificar la línea natural del toreo, echar hacia fuera, e ir por el trazo invertido que convierte, tristemente, la dosantina en enredadina y al temple en empujón.

Y la faena en enganchón y el pinchazo que enfría todo.

Entonces el festejo se congela en el frío y la mansedumbre.

El juego del encierro empaña cualquier intento ulterior de Valadez al que traen a la trágala a estrellarse y lo acentúa la falta de sitio, atinencia y, principalmente, solvencia de Cayetano que termina, por mal colocado, dando la espalda a los testigos en la confirmación, y que, ya en el ruedo, no se está quieto al no poder quitar la protesta al segundo al que no es capaz de quitárselo de encima con lo que de un torero como él se espera.

Lo mismo con el segundo, difícil, que vale poco. Rivera Ordóñez no muestra ni la raza de lo uno ni la majestad de lo otro. Se ve rebasado desde que Saldívar muestra, ante ese toro, que el manso requiere quietud y largueza. Lo muestra en un tremendo quite combinado, las chicuelinas le salen que ni pintadas, no obstante las tafalleras resultan algo enganchadas.

Quieto se queda y remata vertical la rebolera que enciende el tendido.

Cayetano se guarda el capote, solo intentaría algo más en el cuarto con el que impensadamente se va de rodillas al inicio, acaba la cosa muy mal, incluyendo, otra vez, la indiferencia. De nuevo, como en 2009, .

Entonces Saldívar revuelve el río y alcanza a salirse para pescar en él.

Así se encuentra al muy largo, algo destragado pero bien armado “Bienvenido”, nombre de toro célebre, más para este encaste, al que no insiste en veroniquear al ver su tendencia a la querencia, situación que duraría, salvo con el caballo, durante el resto de los primeros tercios. Saldívar remata el saludo con tijerilla y no comete el error de querer hacer quites ni acentuar la tendencia a la querencia del negro astado.

Al contrario, se afana en que, ese trote suelto, no se prolongue y presto se va a los medios, tras brindis general, donde tras pase cambiado por la espada, pega de largo la arrucina invertida en dos ocasiones que provoca, tras la segunda, la vuelta natural y pujante del toro sobre el lado izquierdo al que responde el torero con soberbio cambio de mano y desahogo por alto en el de pecho.

Pero llega el viento y, quizá por ello, el amontonamiento.

Pues tras una primera tanda larga y emocionante de derechazos, exprimiendo el tranco largo y entregado, por humillado, de la embestida del toro, y otra más, la necesaria tanda de naturales se estropea posterior al tercer muletazo de esa tanda, el viento y la imposibilidad de Saldívar de ganar un paso entre pase y pase provocan que el toro le invada el sitio y se venga con mucha emoción sobre la muleta.

Cierto es que sale un tanto suelto al final de cada muletazo.

Cierto es que Saldívar se refugia en el tercio y el toro afloja para terminar desparramando la vista y en las tablas pues lo que se habría hecho con él era con la famosa sentencia de “Antoñete”: “Pronto y en la mano”, cosa que el viento ha impedido.

De ahí viene el cierre haciendo el poste de Saldívar en la joselillina con la emoción que da el toro arrancando de largo al que, inexplicablemente, pincha.

Debió perder la oreja.

Tal como Jesús Morales, otra vez, pierde la honra al premiar, malamente con una oreja que no pide la mayoría y un arrastre lento algo discutible por tantas vueltas contrarias por tanto salir suelto.

La emoción enciende el frío ambiente, la casta incendia el palpitar taurino, orejas a un lado, homenajes de menos. Pocos entienden la necesidad de público: no queremos orejas, queremos casta. No queremos modelos, queremos toreros.

Veremos quién lo quiere entender.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Noviembre 26 de 2017. Segunda de Derecho de Apartado. Menos de Media Plaza en tarde fría con viento que molesta la lidia a partir del tercero. El Juez de Plaza, que responde al nombre de Jesús Morales, no valora la correctamente la petición NO mayoritaria luego de la muerte del tercero y premia equivocadamente al tercer espada, así como exageradamente otorga el Arrastre Lento al tercero.

8 Toros, 2 para rejones de Bernaldo de Quirós (Rojo, Obispo y Verde) Impresentables por anovillados, ambos mansos y sin fuerza, pitados en el arrastre. Y 6 de Jaral de Peñas (Divisa Obispo, Amarillo y Blanco) pareja de pinta negros todos, aunque dispareja de trapío, destaca especialmente el lidiado en segundo lugar, negro, alto y con seria cabeza: bravo y con casta de inicio aunque acaba suelto y hacia la querencia. Homenajeado exageradamente al tercero, nombrado “Bienvenido” número 168 de 490 kilogramos, con el Arrastre Lento. El resto mansos y con tendencia a la querencia, no obstante el primero, manso de inicio, termina encastado y embiste en toriles.

El Rejoneador Hermoso de Mendoza, Pitos y Pitos. Cayetano (Tabaco y Oro) Silencio y Silencio tras Aviso. Arturo Saldívar (Azul Noche y Plata) Oreja Protestada tras Aviso y Silencio tras Aviso. Leo Valadez (Blanco y Plata) Ovación y Silencio.

El tercer espada confirma su alternativa con “Arrogante” número 171 de 477 kilogramos de la ganadería titular.

Pésima tarde de las cuadrillas con la capa. Tras parear al segundo de lidia ordinaria saluda Jonathan Prado.