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@Taurinisimos 105 – Ferias de Sevilla y Aguascalientes, 2017. PREVIO Semanal.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 21 de Abril de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Sevilla 2017, Domingo de Resurrección Faenas de Morante, Manzanares y Roca Rey. Análisis Previo Semana de Preferia.

Feria de Aguascalientes – Alternativa de Diego Emilio, faenas de Ignacio Garibay y Sergio Flores, triunfador Oreja de Oro.

Enlace en directo con Ana Delgado desde Aguascalientes, Plaza Monumental. Análisis Semanal

Producción Miguel Ramos.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 28 de Abril de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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Mail: taurinisimos@gmail.com

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La Regadera de Sergio Flores – Sequedad y Realidad de José Adame.

Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.
Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.

La constante búsqueda de la excelencia taurina de Sergio Flores, su paciencia dentro y fuera del ruedo, convierte la mala programación empresarial de su Temporada en la mejor de las presencias. Pleno de entrega y realización, su promesa de triunfo se torna en la sentencia que apunta a la mejor realidad taurina. La corrida de Jaral de Peñas se topa con sus propios defectos principalmente la mansedumbre y se estrella con un torero vestido, no de azabache, sino de conformidad y contrariedad. Joselito Adame recibe un descontón que exhibe a sus panegíricos y entreguistas incondicionales que ayer lo entronizan y hoy esconden la cabeza. Hace la entrada y el toreo Hermoso que pincha hasta la saciedad de nuevo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si Hermoso de Mendoza trae la gente, Sergio Flores se la echa a la bolsa.

Y ésta se lo echa a hombros al finalizar la corrida.

Así es esto del toreo, más en una Plaza que espera año con año al navarro para hacer la mejor entrada de cada Temporada. Es más que entendible, nunca está taurinamente mal, eso parece imposible. Hermoso entra a La México, llena su tendido y deja ver que hay visos de reforma, es decir, que él también entra al sentimiento de traer toros mejor presentados.

Tomemos la palabra a las figuras.

Así, cada tarde vendría el filtro tan necesario.

Las dos faenas de Hermoso, una ante el bravo y noble primero, otra ante el manso y tardo cuarto, ocurren ante el asombro de un público que le aplaude cuando le puede y exprime en su totalidad al buen primero, “Sebastián” nombrado, con el paso preciso y templado, quizá la contrariedad es colocar el segundo rejón y la ya inexplicable y lamentable, terrible, forma de matar del navarro. Simplemente así no se puede estar.

Al primero le para magníficamente, decide colocar el segundo rejón luego de que le aprieta, Pablo torea magnífico y acaricia con la cola del equino la cara del astado, luego crece en banderillas piruetas incluidas y cuando parece que el cárdeno seguirá ese ritmo, afloja tristemente dejando lo que dibuja premio doble, al bajon grado de matar fatal y descabellar peor.

Con el cuarto repite, malamente, la dosis.

Mata fatal tras hacer andar un manso, tardo y probón, protestón, al que Hermoso de Mendoza encela muy en lo corto, aguanta cabezazos y alterna lados del toro y perfiles del equino al torear al hilo de las tablas, de nuevo piruetas exponiendo y, en momento bueno, muy airoso sale de la suerte. El de Los Encinos, manso sin mayor fondo, queda sin aire dentro para soportar el final, tristemente deficiente, del estellés.

Perdido con el rejón de muerte. ¿Qué ocurre con Pablo en el último tercio?

Francamente parece no haber solución.

Y qué habrá ocurrido con la Temporada si Empresa no desperdicia la oportunidad para que a tendido lleno, un torero como Juan Pablo Sánchez, triunfador de la Temporada, se muestre ante el gran orfeón de la Monumental. Al menos, le hacen un favor a la versión que de Joselito Adame aparece por la Puerta de Cuadrillas. Esta sombría, mediana y muy contradictoria aparición, empezando por el principio: el vestido elegido. Una muestra del estado taurino del torero, más sombra y menos luz.

Lo peor es que esto ocurre con el único toro con expresa posibilidad de triunfo, el primero de lidia ordinaria. Este castaño “Ciervo Rojo”, alto y serio, calcetero de los cuartos traseros igualmente, complica las cosas al hidrocálido que no alcanza a sujetar sin ser enganchado en el recibo, le receta doble puyazo al dejarlo ir suelto y es entonces cuando toda su pretendida pompa y prefabricada circunstancia, se derrumban justo al momento en que Sergio Flores le aprieta.

Basta una de las más hermosas tradiciones del toreo para que tal cosa ocurra, el quite.

Que a cada puyazo, tres deberían ser, corresponde un quite.

Y del segundo en adelante, toca a los alternantes. Flores echa mano

El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.
El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.

del catálogo habitual y tira de la chicuelina con emoción rematada en soberbia y vertical media verónica. En ese punto, el toro pone las cosas difíciles, Adame desespera por la incapacidad de la cuadrilla de salir al frente de un astado que echa para atrás y tira el ancla en síntoma de mansedumbre. Luego, ésta, expresa en el segundo tercio, parece desaparecer cuando José se dobla poderoso, acaso demasiado, latiguea la embestida que responde violenta en el de pecho con la derecha.

Atención, se trata de un manso con casta, es decir, de lío y que no se apacigua.

Pero Joselito, pese a un lado derecho con embestida larga y repetida, opone el tirón, el serrote y el martillo, tira del toro sin mayor temple, le enganchan de pronto y apurado se ve al rematar cada tanda. El toro, franco en su intención, no miente al anunciar que su pitón izquierdo es el complicado, donde puntea y se vuelve pronto, ante esto, no hay más que un mero ejercicio de exploración sin el mínimo esfuerzo de realización.

La vuelta a la derecha, la falta de compás, pese a despatarrarse, lo hacen ver descuadrado varias veces, no supera el cabeceo, se junta el viento y, aunque la gente le corea, pesa más en él la incomodidad que tratar de echar para adelante, cae en el ritmo del toro y no éste en su temple. La bagatela de la manoletina no disfraza la realidad.

El toro se ha ido y se va, sin haberle toreado del todo.

Hacer pasar no es torear. Feo espadazo.

En fin, así anda este torero, insuficiente ante el manso y deslucido, aunque violento, quinto, que le desarma tras la necedad de iniciar por alto, le hacer ver insolvente y le cobra la indolencia de tardes pasadas. Notorias son sus ganas de irse de la Temporada y reafirma José que, tras su encerrona, el trono queda más que vacante que nunca y, después de hoy, que no está ya siquiera en fila del mismo, su atención parece estar en todo menos en lo que importa, gana la forma al fondo y hoy sí que hay varios más que amenazan, más bien concretan, su mayor y mejor avance hacia la primera línea.

Tal es el caso de Sergio Flores. Con el mismo terno de su gran tarde hace dos años.

Porque no es causalidad que el bordado tlaxcalteca supere esta vez al deshilado hidrocálido, el berrendo y serio tercero, tal como el castaño ya descrito, es una real prueba. Y Sergio Flores hace posible lo imposible, detiene con los dedos un ventilador y no se corta, porque el berrendo, con todo y su percha, sale únicamente a calamochear y rebanar, a protestar y deslucir, a dejar mal al que viste de grana y oro .

Va a la querencia, ahí le pican, complica la brega, Flores ordena y convence.

Siempre en el sitio exacto espera el tlaxcalteca que se queda, tras iniciar abajo, en el lugar exacto para girar plantas y, como si nada, ligar con la derecha ante una protesta expresa que no trasciende sino al ojo del taurino pues al calamocheo le falta fuerza.

Flores insiste pero, pese a plantear las cosas en serio y hacerle pasar por ambos lados, la nula intención del astado, su irrenunciable protesta, le hace cortar por lo sano. Increíble que tras espadazo entero, cuando el toro se acuerda que tiene casta y aguanta a ceder en la hora final haya quien aplauda, no se confunda querido diletante, el chiste es aguantar y ser bravo en todos los tercios no solo en el final del último.

Claramente, Sergio Flores ha leído al tendido.

Compuesto por esta variopinta e incipiente, pero al fin, Afición.

Pero también ha hecho el torero y para muestra los lances, en algún momento sutiles y diáfanos, en otro desmayados y serenos,

Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.
Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.

sujetando al manso sexto que amaga con frenar y salir suelto, el manto de la verónica se desgrana entre su cintura que juega y las manos que al vuelo resuelven la embestida de la res como la playa la embestida del mar. Media muy toreada en los medios es el remate.

Y ahí comienza la escalada.

Porque, aunque ya lo ha hecho anteriormente, lo que se hace bajo el reflector de luz suele ser más importante que lo que se hace entre sombras, así que esta faena mirémosla como la indeclinable vocación de Sergio Flores de buscar lo mejor de un astado que mansea y que tal condición implica desplegar, no de cualquier modo, los resquicios, principalmente, de casta que posee el que cierra plaza.

Siendo la casta la agresividad ofensiva del toro, el de Jaral cuando arranca y deja de mansear toma el engaño, es bien picado y Sergio da la vuelta al intentado régimen adamista con un clásico del capote mexicano, Ortíz, la tapatía, esa suerte con el capote por detrás y por las afueras, con el lance siempre hacia los medios y el torero hacia el tercio, momento que no vivimos con tal emoción en esta Plaza desde Jorge Gutiérrez y su gran tarde en Diciembre 2001.

Esta vez no sale del todo al paso dado lo suelto del toro pero se remata airosamente alentando la esperanza de que el de negro embista.

Se complican las cosas en banderillas.

Vuelven a temblar a las cuadrillas y a mansear el jaraleño.

Entonces Flores ordena, recoge al astado y brega, hace las cosas en el sitio y, además, escucha y lee a la gente, a la que brinda sincero y entregado.

Cierto es que equivoca el inicio, tanto insistir en el repetitivo pase cambiado por la espalda a un toro tan manso viene mal, descubre la gracia en el morito de doblar contrario y hacerla varias veces. Flores, que insiste en el cambiado, lo consigue con la plaza hirviendo pero a riesgo de estropear la posible faena al tropezarse con el toro, entonces en el tercio frente a toriles, tras doblar contrario, Sergio, vertical y muy desmayado el brazo, se da, al fin, a torear.

Y no pararía.

Pese a las vueltas contrarias del toro al que castiga, lucidor, en el trincherazo, al que cita de dentro a afuera varias veces y con el que se inventa el terreno alternando arrucina invertida o molinete, atacaría desafiante su terreno pese a impedirle ligar por bajo derechazos. Entonces Flores, inteligente, dueño de su ubicación y sitio, alterna circurret, capetillina, vitolina, luminoso afarolado y cambios de mano, para quedar el toro por dentro y él en el mando por el terreno cambiado, salvo en uno de pecho larguísimo en terreno natural.

Solo así, con la Plaza en vilo, convence al manso.

Porque con la zurda, tras ligar dos y huir el toro, viene el cambio de procedimiento para hacerlo embestir por el lado izquierdo con dos pinceladas de cartel. Alguien me decía que alguna voz de ultratumba califica la poncina como “populismo”, un simple golpe de efecto. Nada más errado y trampa. Flores cita para tan mentado muletazo, genuflexo y frente al burladero de la primera suerte donde, tras pegarlo de manera circular invertida, corta la huida del toro en la primera y provoca la vuelta para un cambio de mano maravilloso en tal posición.

De cartel.

De campanillas.

Tan genial que ahí, sobrado y torerísimo, en pleno domino de su tiempo torero, cuando el toro vuelve natural, en pleno disfrute, Sergio Flores hace suya para siempre la victoria sobre el astado al trazar el pase contrario por bajo y con la izquierda más rotundo y de mayor calado, sí Señores, de toda la Temporada.

La entrega de La México es total.

Surge de lo bien toreado, de lo fundamentalmente construido y continua en el remanguillé, flor invertida del molinete, más el de pecho con el estallido de la Plaza.

Pese a la desigualdad, porque hay enganchones y un inicio en titubeo, el final de faena y la entrega en la estocada ponen la segunda oreja y una salida a hombros que ratifica que la regadera la carga siempre Sergio Flores, volverlo a traer es lo que procede y si lo hace con una corrida tlaxcalteca, atención, será el gesto de gestos.

Lástima que la Afición, sus deseos y sueños, vayan a ser ignorados.

Vilmente.

A menos que, tal como ocurre hoy, inesperadamente, regrese en unas semanas, un nuevo milagro del toreo.

Para bien y enhorabuena de todos.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Febrero 19 de 2017. Décima Sexta de Derecho de Apartado. Tres Cuartos de Plaza en tarde fresca soleada aunque con diversas ráfagas de viento durante la lidia de tercero, quinto y sexto. Falta iluminación en la Plaza para efecto de la lidia y en pasillo de la misma.

6 Toros, 2 para rejones de Los Encinos (Divisa Azul, Rosa y Verde) Serios y altos, bien presentados por sus cabezas serias y buena hechura: bravo y notable el primero mientras el cuarto resulta manso y probón, se frena en banderillas; y 4 de Jaral de Peñas (Divisa Obispo, Amarillo y Blanco) Variopintos y mansos los cuatro, serios por delante: encastado el segundo con un tremendo pitón derecho .

Indebidamente la Empresa inexplicablemente remueve a un posible tercer espada en contravención a lo originalmente anunciado como corrida de triunfadores.

Bien la Autoridad al aguantar la improcedente petición de homenaje y de máximos trofeos luego de premiar el sexto turno.

El Rejoneador Hermoso de Mendoza Ovación y División. Joselito Adame (Sangre de Toro y Oro) Palmas y Pitos. Sergio Flores (Grana y Oro) Ovación y Dos Orejas tras leve petición de Rabo.

El tercer espada salió a hombros.

Difícil tarde de las cuadrillas a pie, buen puyazo durante el primer tercio del tercer turno de Othón Salinas Ortega.

Tras la poncina, Sergio Flores se inspira en formidable muletazo que cierra la faena.

Florecer en Diciembre – Violetas Guadalupanas de Morante de la Puebla.

El pass natural que aun no termina de Morante de la Puebla.
El pase natural que aun no termina de Morante de la Puebla en La México.

Cuanto más compleja es la situación taurina, cuando menos embisten los toros o la Empresa paga su noviciado, llegan las figuras a arreglar el colmao. Esto ocurre con Morante de la Puebla, en malva y azabache, ante su complicado lote de Teófilo Gómez que lidia su tercer encierro en el año con la ya acostumbrada desigualdad. En fecha tremendamente simbólica para la Monumental, las figuras se esfuerzan pese a no terminar Manzanares de redondear su paso por el Derecho de Apartado, mientras que con el mejor lote de la corrida el confirmante Rivera reafirma todas las dudas respecto de su anuncio en esta corrida.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Setenta años hacen hoy, 11 de Diciembre, del encuentro entre Lorenzo Garza y “Manolete” en la entonces jovencísima Plaza México. Fue en atípico miércoles. Oficialmente nadie lo ha recordado. Entonces también la Empresa padecía ciertas cosas que padece hoy. Pero, igual que hoy, cuando aparece y podemos palpar el arte del toreo, cualquier otra consideración queda a un lado y las cosas parecen tomar su sitio.

Por momentos.

Hoy, como hace setenta años, se ha incluido una confirmación, esta vez sin mayor mérito y, tal como en la efemérides, el confirmante no solo queda rebasado por las figuras sino por las bondades de su desigual lote de teófilos, anovillado el cárdeno primero, bien hecho el negro sexto, que se presentan por tercera vez en el año en La México y que brindan una tarde que empieza mal en trapío, no así en juego.

Porque este muy chico y protestado primero, sale a embestir a los trastos de Gerardo Rivera que pega la larga cambiada en el tercio ante toriles y prosigue con lances y chicuelinas previo remate. El burel es brevemente picado y las saltilleras con brionesa final del quite le vienen bien a su tranco y a su disposición a embestir. Rivera lo sabe, por ello luce en banderillas donde, espectacular, luce principalmente en el segundo cuarteo donde el toro galopa, se va largo y toma a bien el efecto de los palitroques.

De dulce, tanto el toro como la gente en los tendidos.

Y de exquisita torería la confirmación.

Morante ha de disculparse con el palco de Usía por no postrarse debajo y hasta exagerado bocinazo envía el Juez Jesús Morales exigente en la forma mas no en la aprobación del encierro, protagónico y prepotente en la pose flojo y chambón en lo realmente importante. Para variar.

Sorprende Rivera de inicio al llevar largo por la derecha, en un pase de pecho muy rotundo descubre el olé de La México y el pitón izquierdo del toro que ya no aprovecharía como tal, al dejar al descubierto su muy corto concepto torero y sustituir el toreo al natural con “circulinas” que acaban en “enredadinas” para rematar en innecesaria voltereta al echarse encima al toro que le perdona en intento de arrucina.

Desperdicia las posibilidades reales del toro que se aburre y escurre de la muleta.

Para pena de la concurrencia.

Tras el pinchazo del confirmante, comienza el encuentro de las figuras con el negro y ofensivo segundo, chico de caja pero muy serio de cara y cabeza.

Todo lo hecho por Morante ha sido en abono de un astado de cabecea, protesta y lleva la cara arriba desde salida. Osa enganchar al sevillano, pisa y desacomoda su capote pero el ajuste, la sutilísima manera de realizar el envite atemperan, lo mismo que el puyazo y el andar de Carretero con los palos, la desigual embestida del toro.

Como no quiere nada abajo, Morante hace una síntesis del toreo por alto, todo en la medida justa de mando, ayudados y el de pecho tratando de quitarle las amarras que hacen protesta al toro para darse a torear con la derecha.

A placer.

Al menos dos tandas son así, con la colocación exacta de su planta y su muleta, el toque mandón y el muletazo, además de templado, mandado y templado donde el toro se sorprende de tal despaciosidad y tal redondez, único respingo del toro que en cuanto siente que la cosa va hacia dentro vuelve la protesta desdeñada con toque por arriba, tan de Morante, que el aire de la plaza se impregna.

De torería.

El toro es lo contrario, se impregna de disgusto, de desacuerdo con el torero que le vuelve a llevar lento y en la redondez del derechazo y para cuando viene el tercero, llega la protesta. Morante contesta acariciando pero en cuanto el tercio se acaba y los tableros aparecen el astado le vuelve sobre las manos y le cabecea, vaya malagradecimiento, Morante se ve en aprieto pero el firmazo, artista y castigador, el toque abajo, poderoso, y el ayudado arriba, artista le hacen volver.

Y pelear con el toro, en el arrebato enganchado.

Las cosas no se quedan así. Con el final de faena al paso, con medios pases con la derecha y el cambio de mano hacia arriba que antecede al pinchazo.

Desafió el negro toro a Morante, éste responde aun sin trofeos.

Manzanares, pese a su disposición, no ha terminado por estar a gusto, el lote, el más serio del encierro, no ha sido para menos. Alto el cárdeno segundo, se defiende todo el tiempo, desde tumbar a “Chocolate” hasta el formidable puyazo con el que el propio piquero se impone y es ovacionado, hasta los muletazos de pitón a pitón con los que el alicantino le castiga previo a pinchar.

Y en el quinto pesan dos cosas: el genio del toro y el faenón en el cuarto de Morante.

En un solo año, dos faenas para el recuerdo.

Esta tampoco se ha encontrado, a diferencia de Enero, un toro con mayor entrega en la muleta. Este cárdeno claro, en la raya del trapío a diferencia de hace once meses, ha visto a su paso la chicuelina de salida de Morante en evocación jimenista y en elevación pues si aquello de antes dice que: “El arte del toreo//Vino del cielo//y en la tierra se llama//Manuel Chicuelo”.

Hoy en la tierra el arte, a mayor consonancia, se llama Morante de la Puebla.

Por ello el desparpajo de la chicuelina encela al cárdeno que ya para los lances cabecea. Con tal confianza, con tal asentamiento y a la vez ligereza, Morante pega el manguerazo que brinda desahoga la protesta e inunda la escena de gracia y grandeza.

A Teófilo Gómez se le ha escapado la bravura. Pasan sin emoción.

Porque los que empujan al caballo ha sido por genio, los demás, como este cárdeno han sido apenas y picados. A pesar de ello, a la manera de Ortiz, Morante pasa el capote por detrás del cuerpo y su cite anuncia el quite de oro pero, al último momento, desahoga por alto la embestida, inteligentemente, para girar en el remate a una mano en el quite, quizá, que puede ser el de la Temporada.

Al tiempo.

Luego la brega de Carretero, quien más, pone al toro y las cosas en suerte para que los banderilleros, debió ser solo Gustavo Campos, alienten a la Afición que les hace saludar. Y Morante entonces prosiga en ese aire con el brindis general, muy ovacionado.

Tenemos un animal débil, ateofilado, es decir, sin mayor emoción dramática, protesta y cabecea de inicio, el comienzo al paso, alternadamente y por bajo, a dos manos, del sevillano, quien en las siguientes dos tandas de derechazos, abierto en los medios, mece el toreo, construye dos columnas al tranco del toro, al que lleva largo con tal despaciosidad que le hace ver mejor. Vuelta contraria en el verticalísimo pase de pecho con la zurda.

Luego, pisa el terreno y toca el alma de la Afición.

Ligada, trenzada prácticamente, la mano diestra se pasa al toro por la faja, el toreo de Morante es darle vida, ánima y cadencia al mármol de los derechazos y el cambio de mano entero donde la muleta gira, la planta se aquieta y la embestida desahoga por arriba su perdido embate. Los andares y los caprichos del de la Puebla se armonizan con la preparación del toreo al natural, tres pases sin querer con el estaquillador caído son la aproximación solo previo al toreo natural en serio.

Aun así la protesta llega. Aun así, el arte también.

El canto del toreo natural ocurren en dos muletazos ligados, en el tercio y paralelo a las tablas, del último, tan arrastrado y rotundo, en redondo y fenomenal salió viendo visiones el astado que ya no se recuperaría el impacto de haber sido toreado así. Si Lorenzo Garza lo cantaba hace setenta años con la izquierda hoy Morante da la misma nota al natural de nuevo.

Ni nosotros.

Solo una tanda con la derecha más, de firmeza de roble, de aroma a naranjo. Morante ha hecho la primavera en diciembre y cambia las rosas guadalupanas por violetas o malva con la negritud de su bordado y la valentía de otra gran estocada de nuevo en la suerte natural, como la de 2008, ésta de efecto inmediato para abrochar las dos orejas.

Cómo no pesaría esto en Manzanares que se la juega pero que termina en voltereta a un toro con poder con el que confía en su muleta pero le termina por apretar y no resuelve, atacado y de prisa, salvo en una tanda ligada en el mismo sitio con mucha emoción

Será después.

El confirmante, cuatro turnos y la historia del toreo después, esfuerza en el sexto, liga derechazos, mata mal.

Y quién dirá si las cosas no se repiten, si la luna brilla en la anochecida guadalupana o las rosas o las violetas florecen diciembre, milagrosamente, en el toreo fundamental. Así el milagro de Morante revalida la Temporada. Como milagro sería repetirle en ocho días.

Florecería Diciembre, una vez más.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Diciembre 11 de 2016. Octava de Derecho de Apartado. Más de Un Tercio de Plaza en tarde fresca, con viento que no molesta la lidia.

6 Toros, 6 de Teófilo Gómez (Divisa Celeste, Plomo y Blanco) Mal presentada por desigual, impresentable el primero, protestado correctamente de salida, y, salvo los lidiados en segundo y quinto lugar, apenas en la raya de trapío. Destaca el que abra plaza no por su presentación sino por su disposición a embestir y su calidad en la muleta, queda inédito por el pitón izquierdo y es aplaudido en el arrastre; maso y protestón el segundo, difícil por geniudo y violento el tercero; manso con algunos momentos de casta por el lado derecho el cuarto, indebidamente homenajeado con inexplicable Arrastre Lento; protestón, no obstante, muestra celo por la muleta por el lado derecho, el quinto. El cierra, chico igualmente, tiene momentos de nobleza y acometividad sin terminar de romper.

Fatal la Autoridad que preside al reseñar este tan disparejo encierro y obsequiar el Arrastre Lento descrito y permitir al banderillero Luis Alcantar e la cuadrilla del segundo espada intentar banderillear tres veces durante la lidia del tercero, sin ninguna amonestación.

Morante de la Puebla (Malva y Azabache) Saludos y Dos Orejas. Salió a Hombros. José María Manzanares (Marino y Oro) Leves Palmas y Saludos. Gerardo Rivera (Sangre de Toro y Oro) que confirma la Alternativa, Ovación y Silencio.

El tercer espada confirma su alternativa con el cárdeno, número 359, nombrado “Agua Clara” de 508 kilogramos de peso.

Al finalizar el Paseillo se guarda un muy sentido minuto de homenaje en memoria del matador de toros, ganadero, arquitecto y empresario vitivinícola Manuel Espinosa Acuña, Manolo Espinosa “Armillita” fallecido la noche de ayer en Aguascalientes, nuestra mayor condolencia con los deudos de tan notable personaje. Descanse en Paz.

Sensacional tercio de varas a cargo de Pedro Morales “Chocolate” que, tras ser derribado, pega el mejor puyazo de la Temporada durante la lidia del tercero. Espléndida tarde de José Antonio Carretero a la brega, fenomenal en el cuarto. Gustavo Campos, merecidamente, y Diego Martínez, con menor mérito, saludaron en el tercio tras banderillear al cuarto.

La inesperada cualidad del arte, Morante cita a la manera de Ortiz.
La inesperada cualidad del arte, Morante cita a la manera de Ortiz en la Plaza México.

RECAPITULANDO: La Zurda de Escribano – Triunfa Confirmante en Marasmo de Mansos.

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Parece una maldición, un repetido argumento: la falta de sustancia se está cargando la Temporada, las citas grandes y la historia de la época actual no tendrá la importancia de lo medular por la terrible ausencia de la casta, la raza y la bravura, así como la desigualdad de la presencia de los encierros. Ante ello, solo la capacidad de Fabián Barba, malograda con la espada, sumada a la tremenda claridad de Manuel Escribano han traído lo único digno de recordar en medio de un público tan a la deriva como el propio ciclo de la Monumental.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si dejamos de lado la actuación de Víctor Mora, tristemente desentrenado y medroso con su primero, ignorado por el hastío y la decepción, la distracción y el poco taurinísimo de la mayoría de la asistencia en el sexto, tendremos que la nueva decepción dominical se centra en la fea, basta y mansa corrida de La Punta.

Un catálogo de todo lo que un taurino no debería querer para una plaza como La México.

Pero hoy, al buen aficionado, solo le quedan los deseos, los recuerdos, la eterna esperanza, la desconfianza y la amarga experiencia de que a cada domingo que pasa, algo falta, la bravura escasea más que nunca y las corridas no traen a la Afición las respuestas ansiadas ni formulan a los toreros las necesarias preguntas de rigor.

Por eso el primer punteño es con justicia, dada su justeza, protestado.

Muy chico, pobre en todo aspecto, ceniza su expresión, ya sabemos “cortito”, “zapatito”, “estrechito”, “cortadito” y… tiemble Usted cuando oiga a un taurino utilizar respecto del toro bravo diminutivos, cuando el toro debe ser la majestad –mayor, grandeza, superioridad- y no la vergüenza de la cortedad, lástima que a Manuel Escribano le toca lidiar con esto.

Qué pena con las visitas.

El rabito de este astado delata varios de sus vicios en su apariencia, por ello, los lances templados, siempre delante de Escribano al recibo, no son coreados, al contrario, los cabales, si caben, aun protestan, llega el puyazo y se resignan, ya no aprietan e incluso corean las chicuelinas siempre gustosas y brillantes.

Lo mismo que su fácil, bien lograda pese a la tardanza del entrepelado, de dos cuartos y un par al violín de desesperante, por morosidad en el toro al cite, preparación.

Aun así, el torero de Gerena, de casta y raza infinitas ante el toro que lo requiere ha sabido, ante el toro que requiere no ser atacado, utilizar su planta quieta para dotar de temple la casi rota embestida del burel que comienza cayéndose en el tercio, que acaba tomando la muleta a regañadientes imantando de temple con la derecha. Escribano, también de Gerena, sin tener lo que a Daniel Luque le viene natural por gracia de Dios, tiene el fuego de la intensidad de la forja y la calma de la brisa de la marisma.

Hace que el punteño camine, torea con sabor y poco a poco, deja el trapo en el testuz, cambia los pitos iniciales por la ausencia de trapío y la desesperación en banderillas, momentáneamente, en el olvido. Solo los pinchazos despiertan a la gente y todo queda en saludos.

Y si somos honestos, de no ser por que el confirmante espléndido entiende al reservón quinto que de salida pone el freno, al que hay que rogarle para que embista, de no ser porque Manuel Escribano evade ahogarse en la trampa de la mansedumbre y de la falta de raza, tan solo de salida el toro se niega a embestir, el festejo habría sido en su conjunto un muestrario de todo lo que no debe tener una tarde taurina.

El tercio de banderillas es de ritmo ejemplar.

Se muestra desde lejos, despacio, alterna lados, primero al cuarteo igualados primero por derecho luego, algo pasado, por pitón izquierdo y cerrando, al hilo de las tablas, al violín. Aviva y evita la inhibición en la embestida. Escribano deja las cosas listas para el último tercio donde, sin atacar de más, hace al toro tomar el engaño abajo sin dejar que pare.

La mansedumbre es expresa pese a que algunas embestidas son completas, previo a los remates es donde más se frena y topetea para no completar los pases de pecho. A pesar de ello, Escribano abre el compás, se estira en los medios con la derecha y con la respuesta en el disperso tendido por lo completo del muletazo y pese a la vuelta contraria y al parón.

Al natural, lo borda.

Es solo una tanda pero en ella hay un muletazo con la zurda de doble toque, un portento de cómo, en pleno centro de la suerte, poder enmendar lo que el toro con su frenón quiere deshacer, así consigue incluso mandar sobre el cabezazo. Tras torear así, si el toro tiene fondo, se entrega, de lo contrario se defiende.

Como este.

Acobardado el punteño echa para atrás, Escribano extrae nuevos naturales previo al cabeceo, luego incluso se vuelve a frenar en medio de los siguientes derechazos y termina, gracias al diestro, metiendo el hocico más que los pitones y tomando el engaño cediendo ante la insistencia del torero. Una pena que año tras año La Punta hace agua de la bravura y deja todo en borrajas.

Pero Escribano tiene otra idea.

Y va hasta las tablas para rematar la faena con nuevos derechazos y manoletinas que, ante el declive del toro, anteceden estocada entera, la mano izquierda en sitio y tiempo exactos, para que el rayo azul del estoque embate en la suerte natural y al volapié, algo contrario, pero suficiente para obtener la oreja tontamente protestada. El tendido de La México a la deriva toda la faena se pone protestón sin mirar a si mismo como el niño que pide la posada sin ver que ha sido un pingo todo el año.

Y hasta bengalas sacan.

Así anda la Plaza México y su público, más infantil que nunca.

Por eso cuando aparece un toro adulto ante un torero en plena adultez taurina como Fabián Barba, la cosa sorprende de un modo insospechado, el sanmarqueño que hace las veces de segundo al no completar la ganadería titular el encierro, sale enterándose, alto y gallardo, digno y altivo, bien puesto de cabeza, hace que Fabián Barba muestre lo mejor de sí: pensar delante, justo cuando el cárdeno dobla contrario y no se entera de los lances en los que se defiende.

Y además su inteligencia no se contagia de la falta de atingencia de las cuadrillas.

Año para olvidar para los de plata.

El que parece pensar es el cárdeno que, tras puyazo trasero, se orienta y comienza a poner las cosas difíciles, cual debe de ser. Es posible que su falta de fuerza no le ayudara pero también es claro que pajarea, rasca, se distrae con cualquier voz o movimiento en el tendido o en el callejón. Y como La México es un bar tras de los tableros y un mercado en sus gradas este “Cuadrado” de San Marcos tiene varios motivos para distraerse.

La muleta de Barba trata de impedirlo.

Sus doblones lo consiguen, un cambio de mano abajo, rodilla en tierra es más que bueno pero el burel se resiste en los remates. Entonces, muleta atrás, Fabián espera y se crece con el mando ante un toro que reacciona al principio bien con los derechazos pero a la segunda tanda su cara alta le delata, aun así, pese alguna otra colada, el hidrocálido enciende la flama con un molinete ligado con el de pecho, la tanda con la izquierda y, tras vuelta a la diestra, dosantina, martinete y un cambio de mano que la Plaza entera corea.

De cartel.

La faena, por la mansedumbre del toro que dobla contrario varias veces y acaba en el toril, a tanto movimiento de vendedores en las barreras y la falta de imaginación de Fabián queda en suspenso… y nada más sobreviene pues el toro se pone imposible y raja al toril. Como pincha todo se diluye en el marasmo.

Aun así, pese a lo bruto del cuarto, que además de feo es manso y sin fondo, Barba da una merecida vuelta al ruedo luego de ser empitonado al inicio del último e intentarlo todo previa y posteriormente: desde un quite combinado hasta tratar de hacer pasar a una mesa con cuernos.

Bueno sería verle otra vez.

Y bueno también será que la Plaza México se deje de cosas, mensajes ocultos y juegos infantiles como rebautizar en segundos a un toro, el sexto, nombrado “Arte” como “Juezpen”. A lo mejor es alusión a algún Juez de lo Penal que…

Ganas solo de darse notar.

Pero la posada sigue en el tendido, que está más pendiente de todo menos de lo que pasa en el ruedo, que pasa por alto el esfuerzo de Barba y la mano izquierda de Escribano.

Santa Verónica y San Toribio… ora pro nobis.

Por el alma, taurina, de la Plaza México.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Domingo, Diciembre 20 de 2015. Décima de Derecho de Apartado. Menos de Un Tercio de Plaza en tarde fresca de cielo despejado pero con viento molesto en diversos pasajes de la lidia, público disperso y variopinto.

6 Toros, 5 de La Punta (Divisa Plomo, Grana y Oro) Desigual en presencia, varios con poco rabo, protestado de salida el corto y chico primero, débil y tardo en el último tercio, bastos, tercero y sexto, sin bravura real, huidizo y peligroso el cuarto, descastado y geniudo el quinto con un tanto de recorrido por pitón izquierdo no obstante lo tardo y reservón, protestado de salida; y 1 de San Marcos (Divisa Azul Rey, Blanco y Amarillo) lidiado en segundo lugar. Muy serio y con edad, manso con fondo de casta, mirón y con emoción en todo momento.

Fabián Barba (Grosella y Oro) Saludos tras aviso y Vuelta tras Petición.

Manuel Escribano (Botella y Oro) Saludos y Oreja con leves protestas.

Víctor Mora (Malva y Plata) Pitos y Pitos tras aviso.

La Tregua de Joselito – Guerra de Mansos en Inacabada Puerta Grande.

El estaquillador en perfecta cuadratura, la muñeca rompe y la figura vertical de Joselito ayer en La Mexico.

Abre La México su Temporada del setenta Aniversario con un encuentro de mansos en nuevo disloque de despilfarro premiador; impresentables los de Xajay, flojos y débiles, como de costumbre, los de Julián Hamdan. En medio de esta competición mansurrona y desbocada gritería en los tendidos, solo un toro, flojo y noble, es bordado por los trastos, solo los trastos, de Joselito Adame que en vez de acabar con la guerra otorga la tregua a sus inquisidores quienes, no sin razón, encuentran en su faena al manso sexto un motivo para negarle lo antes mostrado. “Zotoluco”, en fase de liquidación, y Manzanares, en el óxido del luto, brindan una tarde para su olvido.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si un encierro parchado es ya de suyo discutible, en medio de una ocasión tan fundamental como una Temporada Grande hacerlo en plena tarde inaugural, no es señal de seriedad. Es más bien, gesto informal, que poco promete y mucho menos ha ofrecido.

Segundas partes no son mejores.

La reedición del cartel de febrero 2012 regresa ayer con la Guerra de Mansos, episodio que no puede empezar mejor. Julián Hamdan la comienza ganando al arrastre del primero, un zambombo que abre temporada, se espanta del caballo y muestra a Eulalio López “Zotoluco”, para variar, desarmado y desfondado, dando más pasos que pases, sin quedarse quieto, víctima de su propio ahogo al grado de no quedarle más que los muletazos de castigo, como si de Judas se tratara, el que abre Temporada.

Y el segundo episodio de la corrida muestra una posible diferente cara, con José María Manzanares enfundado en el luto y que para abrir capa vuelve a sujetar toreando, templando la embestida del estrecho y destragado segundo, a compás abierto y a pies juntos, que embiste con vivacidad al capote del alicantino que le encuentra en la salida, ligeramente adelantando el lance que remata en media para hacer.

El toro promete pero la mansedumbre gana.

Así se queda tras el puyazo y cada par de banderillas, como si no pasara nada, rasca y, como si no fuera la ocasión la que es, se derrumba por la arena cuando Manzanares le lleva a los medios. Menos mal la regla de las tres caídas del arte de fistiana no tiene efecto en el toreo. Lo que sí afecta es el cite manzanarista. Cae en el garlito de que el manso es flojo y, grácilmente, para luego es tarde, otorga el cite diestro hacia afuera y arriba pero sin siquiera hilarse al pitón derecho.

Ancho como el Mar Mediterráneo, amplia su muleta cual bandera de regata.

La corriente de mansedumbre por el hueco se cuela.

Ahí Manzanares muestra su sitio, atento evade dos veces la voltereta pero muestra su oxidación, su falta de ritmo, difícil ligar así. José María solo atina a pegar dos tandas con su habitual pantallazo con la derecha tras el primer pase se cambia de perfil, obliga por la izquierda pero demasiado rápido, sin soltura ni jugar las muñecas o la cintura, sin imponer su tiempo al toro. Por la izquierda, donde está lo difícil, aguanta un parón y no se vuelve a poner. En la suerte natural cobra volapié caído: petición dividida y el primer petardo de varios que vendrían y varios que vendrán en el Palco lo comete Jorge Ramos.

Ramalazo de costumbre. Petición mal leída y peor valorada. Oreja protestada, vuelta veloz.

Por ello los templados lances de Joselito ante el cornalón pero corto tercero resultan un remanso. Baja las manos y torea a la velocidad del toro, en el tercero, por el lado izquierdo, le torea tan sentido, tan bien hecho es el lance que el toro queda viendo visiones y busca las tablas escurriendo la vista en primer síntoma de que puede completar la tercia de mansos. A las rayas llega con chicuelina y remate con la cara abajo y el revuelo del capote a una mano.

Primera ovación grande de la nublada pero apacible tarde.

Del puyazo el toro saca su fondo breve pero bravo, se encela por bajo en el capote de la cuadrilla y Joselito quita por chicuelinas, tres, firmes y rotundas más la media ovacionada. Evade la tentación de las banderillas y centra toda su atención en la reacción del toro que, pese a su notoria flojedad, dispuesto está a embestir, se muestra así en el segundo tercio apretando y tomando los engaños que le cierran bajo la Porra.

La ovación en el brindis, durante todo un año aguardada, es atronadora.

Y quieto se queda en los ayudados por alto sacando la breve raza del toro, dan aire y pese al chicotazo abajo con la izquierda donde casi derrumba el astado, brinda espacio, sin equivocarse, pese el breve tranco del toro, por fuera de la segunda raya, comienza a ligarle el toreo por la derecha sin dejarse enganchar nunca, sin apresurar al toro ni apresurarse él, en el momento justo la muñeca hace el envite y a cada pase el paso del toro se mejora.

Mantiene la diestra, casi gira y embarca suave, embraguetándose más y mejor en la siguiente tanda, al temple que él quiere a veces con el doble toque, por fuera del tercio casi frente a la Puerta de Arrastre, un firmazo, el cambio de mano y el ayudado por bajo de cierre.

Clamor. Paseo entre nubes.

La mano izquierda dicta el camino donde dos naturales se van detrás de la embestida del astado rematando abajo. La pausa, larga y en respiro, antecede el cite al frente y el remate allá atrás con el muletazo hacia la raya, entonces, el astado queda hacia las afueras y frena, duda de seguir o no en el camino del engaño, el doble toque, apenas perceptible, hace que la tanda, cansina, con el toro a paso de procesión, prosiga pese al nuevo frenón, la muleta, cuadrada y con las yemas sostenida vuelva a desplegar el natural. Tres veces más.

Y ya para cuando el toro parece caerse, un nuevo natural, estaquillador encima de los ojos, verticalísima la figura y la mano que vuela con la planta que contagia al toro y que se contagia de lentitud, brinda el tiempo de irse al cite contrario invirtiendo Joselito su muleta al paso y rematar con el pase de pecho más rotundo, entero y deletreado que se podría imaginar con su mano izquierda.

La casi aérea esencia de la flor remanguillera.

El preciso nuevo cambio de perfil encela y renueva la embestida del astado, lleva larguísimo y en redondo el último derechazo previo desdén y el cambio del acero. ¡Torero, Torero…! es el grito. Todavía se cambiaría de mano en una faena toda hecha en un palmo de terreno, ya cerrado a tablas volvió clásicamente a tirar del toro por la izquierda. Como para emborracharse de tanto temple y buen toreo.

Quizá aquí fue demasiado bueno el trasteo. Quizá con el toro ya descolgado absoluto sobraron los ayudados y, muy probablemente, tras el último de los muletazos genuflexos, la suerte natural estaba cantada.

Pero quién es uno para ponerle reglas a lo que solo es la armonía de un capricho.

El pinchazo tras el inexplicable cambio de terreno la espantosa media estocada dejan todo en una oreja protestada, el ridículo de la autoridad al otorgarla y el interesante Arrastre Lento. Pero lo peor, la paradoja de la corrida, es que tras torear así, aquello acabe como el Rosario de Amozoc. Con tres de Xajay con muy poca presencia, fea hechura y mala suerte para el cuarto. El único que camina.

“Zotoluco” a punto de quiebra. Manzanares en horas bajas, a disgusto, metisaca incluido.

Y Joselito desafortunadamente haciendo lo que la masa espera: zapopina, rodillazos, pases de tiovivo pese a convencer al manso sexto de embestir. Dando armas a quienes pensamos que es mejor torero de lo que muestra en el sexto. No por lo que hizo sino porque es extraño que el estilo se pierda de un momento a otro. O le desarmen o le enganchen.

Pero, malamente, ya sabemos, urgían las orejas. Y así, Jorge Ramos, hace de las suyas.

Bajonazo en la suerte de recibir y Usía afloja dos pañuelos de salida y arrastre lento al manso sexto para dejar la Guerra de Mansos en igualdad de circunstancias. Doble homenaje de la Autoridad al villamelonaje, cada día más confundido, lapidario de la recta razón taurina.

Menos mal en ciertas guerras, como está, queda tiempo -lento ha sido- espacio -amplio ha venido- para la tregua torera como en la faena descrita.

Quiera Dios que de la tregua pasemos, urge y es ya hora, a la plena restauración taurina.

Ojalá de aquí en adelante sea.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Domingo, Octubre 25 de 2015. Corrida Inaugural. Primera de Derecho de Apartado. Más de Media Plaza en tarde fresca de cielo nublado y con poco viento. Mucho ambiente fuera del coso gente guapa en los tendidos.

6 Toros, 3 de Xajay (Divisa Verde y Rojo) lidiados antirreglamentariamente desde el cuarto a sexto turnos debió el cuarto abrir plaza: Chicos y mal presentados pobres de cabeza, los cubrió la capa. Sin cuello el cuarto, único que embistió de forma completa en la muleta pese a resultar manso de salida como sus otros dos hermanos que cantaron su condición desde el primer al último momento; y 3 de Julián Hamdan (Divisa Azul y Morado) lidiados en los tres primeros turnos, el primero debió lidiarse como sexto. Destragado el segundo y retacado el primero, flojos ambos con cierta casta el segundo pese a desarrollar algo de mal sentido. El tercero, extrañamente nombrado “Gravado en el Alma” (sic) resultó con fondo bravo, muy noble y sumamente débil.

La Autoridad que preside, además de iniciar la corrida con retraso, tarda en decretar el Minuto de Memoria en recuerdo del Matador de Toros neolonés, Humberto Moro Mier, fallecido en dias pasados. Igualmente, equivoca al juzgar mal la petición en el segundo y tercero. Así como en premiar exageradamente en el sexto al tercer espada y homenajear indebidamente al lote del tercer espada con Arrastre Lento inmerecido principalmente el del cierra plaza.

Eulalio López “El Zotoluco” (Malva y Oro) Silencio y Pitos. José María Manzanares (Negro y Azabache) Oreja con Protestas y Fuertes Pitos tras Aviso. Joselito Adame (Malva y Oro) Oreja con Protestas y Dos Orejas con leves protestas.

El tercer espada salió a hombros.

Fatal la cuadrilla del primer espada, principalmente, Mauricio Martínez Kingston banderilleando con ventajas y espanto al cuarto de la tarde. Buen quite a una mano de Edmundo Navarro durante el segundo tercio del tercero.

La Porra Libre, A.C. entregó al terminar el paseillo el trofeo “Manolo Martínez” a Joselito Adame como triunfador de la Temporada Grande 2013-2014.

@Taurinisimos 61 – Joselito Adame en España. Semblanza José Julián Llaguno.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 11 de Septiembre de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Análisis Novilleril en Madrid, La México y Guadalajara con la presentación de Antonio Mendoza, la novillada de Xajay y la oreja de Rafael Serna, respectivamente.

Recuerdo de Alfonso Ramírez “El Calesero”, XIV Aniversario Luctuoso. Trailer: “El Precio de la Gloria” (1949)

Pronunciamiento de Rafael Loret de Mola en Saltillo en favor de la Fiesta Brava en Coahuila.

Cornadas de Roca Rey y López Simón en Villaseca y Albacete, respectivamente. Faenas de Manuel Escribano y Joselito Adame, a hombros ante la corrida de La Quinta.

Semblanza ganadera de José Julián Llaguno y Faenas en Zacatecas, triunfo de Sergio Flores.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 18 de Septiembre de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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@RadioTVMx.

@Taurinisimos 49 Programa – Primer Aniversario. Entrevista con Raúl García, Matador de Toros.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 19 de Marzo de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Primer Aniversario de Taurinísimo.

Actualidad Taurina. Antonio Mendoza y Roca Rey previo al cartel del 20 de junio de 2015 en Morelia. Resumen de los eventos más relevantes del primer año del programa.

Entrevista con el Matador de Toros mexicano Raul García Rivera (Monterrey, 1936) en el estudio.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 26 de Junio de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

Gracias a la Afición por brindarnos este Primer Aniversario.

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@Taurinisimos 48 Programa – @RRRafaellio en Madrid. Finito en Córdoba.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Junio de 2015. Conducen Miriam Cardona (@MyRyCar), Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII) y José González (@JoseNinoG).

Actualidad Taurina. Cierre Feria de San Isidro 2015. Faena de Rafael Rubio “Rafaelillo” en Madrid a “Injuriado” de Miura. Polémica faena de Finito de Córdoba en la Feria de la Salud 215.

Análisis trofeos Taurodelta 2015.

Vicente Amigo habla sobre Juan Serrano “Finito de Córdoba”.

Recuerdo del Ganadero mexicano y Arquitecto Marco Antonio Garfias de los Santos (1936-2015) fallecido la semana pasada.

La próxima emisión de #Taurinísimo, primer aniversario del programa, será el próximo viernes 19 de Junio de 2015 a las 7 de la noche (Mex) a través de http://www.radiotv.mx desde la Ciudad de México, D.F.

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