Archivo de la categoría: Miura

@Taurinisimos 119 – Cierre Pamplona, San Fermín 2017. Entrevista @LamaDeGongora. Recuerdo Joselito Huerta.

Miuras por Telefónica. Foto El Diario de Navarra.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 14 de Julio de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Cerrojazo, Encierros, San Fermín, Pamplona 2017.

Cierre de Feria, análisis semanal. Faenas de Sebastián Castella, López Simón, Roca Rey, Cayetano, Ginés Marín, Antonio Ferrera, Paco Ureña, Pepe Moral, Rafaelillo, entre otros.

Encierro Puerto de San Lorenzo, toro “Huracán” corrido el 9 de Julio.

Entrevista al Matador sevillano Francisco Lama de Góngora previo a su presentación en Jesús María, Aguascalientes. Faenas del torero en 2016 en Jesús María y San Juan Solís, Hidalgo.

Recuerdo de Joselito Huerta. Faena al toro “Soldado” de Valparaiso en el Toreo de Cuatro Caminos en 1960, orejas. y rabo.

Producción Miguel Ramos – Staff RadioTV.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 21 de Julio de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

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FERIA SAN FERMÍN: Puerta grande para un dolorido Rafaelillo

Rafaelillo es volteado por uno de los ‘miuras’ en Pamplona. ÁLVARO BARRIENTOS AP.

Por Antonio Lorca.

Sin chaquetilla ni chaleco, con los tirantes rotos y hecho un mar de lágrimas recogió Rafaelillo la oreja de su cuarto toro, que le abría la puerta grande. Se había jugado la vida ante un marrajo complicadísimo de Miura que le dio una espantosa voltereta cuando trataba de pasarlo con la mano derecha en el tercio de muleta. Lo empaló el toro, lo lanzó por los aires y el torero cayó violentamente de culo sobre la arena. El golpe fue de tal calibre que el semblante que se le quedó lo decía todo. Lo había atropellado una excavadora.

Había recibido Rafaelillo al cuarto con una verónica de rodillas, pero el torero se vio obligado a recuperar al instante la verticalidad porque lo que le pasó por la pechera no era un toro, sino un tren de mercancías, que así de largo era Nevadito, de 660 kilos, el de más peso de la feria. Cuando lo volvió a citar con el capote, el toro alargó el pitón derecho y trató de quitarle la cartera, de modo que le rasgó el chaleco, lo que da una idea de la intención del animal.

Más que una faena, lo que se vio fue un combate entre un señor heroico y un toro peligroso que no paró hasta que lo volteó de mala manera. No hubo, porque era imposible, lucimiento alguno, pero sí un derroche de valentía, oficio y entrega de un hombre vestido de luces. Por eso salió por la puerta grande, y no por su toreo, porque su lote no le permitió lucimiento.

La tarjeta de presentación de primer miura de la tarde fue decepcionante: manso e inválido. Acudió sin ganas cuando Rafaelillo lo saludó de entrada con una larga afarolada y otra cambiada de rodillas en el tercio; a continuación, perdió las manos por primera vez, cabeceó con muy mala gana en el caballo, y se derrumbó a todo largo en la arena después; en fin, mal comienzo.

La suerte es que tuvo delante a un torero solvente y con aprendido oficio como es Rafaelillo, que estuvo muy por encima de la oscura condición de toro. Intentó ganar el favor del público con varios molinetes de rodillas, pero su labor careció de eco a causa de la sosería y la ausencia de casta de su oponente. Le robó algunos muletazos por ambas manos en una faena más aseada que lucida. Mató bien, eso sí, y el presidente le concedió una oreja que seguro que no entendió ni el propio torero.

Volvió Castaño a una gran feria y dijo sin abrir la boca que, efectivamente, no atraviesa el mejor momento de su valiente y difícil trayectoria. Torea poco y se le notó en exceso. Su primero, muy blando de remos, también, acudió de largo en los cites y se dejó torear con cierta nobleza. Castaño dio muchos pases, pero no toreó. Lució más el toro cuando acudió desde lejos a la muleta, pero el encuentro careció de misterio; despegado siempre se mostró el torero, apurado a veces y sin salir airoso de su evidente esfuerzo. Mató de manera fulminante de una estocada baja que ejecutó con solvencia y paseó otra sorprendente e inmerecida oreja.

Pidió una silla de enea Castaño para comenzar la faena de muleta al quinto, un prenda colorao que no había presentado nobles credenciales desde el inicio. Lo pasó tres veces por alto y fue la violencia del animal la que le indicó que se dejara de florituras. No fue toro de faena moderna, y el torero se limitó a justificarse del mejor modo posible. Mató a la primera -algo novedoso en este torero- y falló con el descabello, lo que le cerró, sin duda, la puerta grande.

Preciosa estampa lució el tercero de la tarde y desde los medios miró a los toreros con altivez y en actitud de claro desafío. Pero pronto se vio que todo era pura fachada. Acudió al caballo con la cara por las nubes, le cortó el viaje a los banderilleros, y en el tercio final cantó a voces su pésima condición: experto en tornillazos, corto recorrido, brusco y áspero, no ofreció oportunidad alguna a un entregado Rubén Pinar, que se vio los pitones en la cara en un par de ocasiones y milagrosamente salió con bien de tan gran apuro. De los tres primeros, fue el miura malo de la tarde. Pinar pinchó por dos veces y se quedó sin trofeo. ¡Mecachis…!

El toro más claro de la tarde -sin olvidar que era también un complicado Miura- fue el sexto, y Pinar dio lo mejor de sí mismo entre la ruidosa algarabía de los tendidos. Fue una faena larga, irregular, con pocos momentos brillantes, de un torero responsable y valiente que lo dio todo en un mar de dificultades. La espada cayó baja, el toro murió con rapidez, y ¿qué pasó? Pues, eso, que le concedieron una oreja.

MIURA / RAFAELILLO, CASTAÑO, PINAR

Toros de Miura, bien presentados, mansos en los caballos a excepción de los corridos en segundo, cuarto y sexto lugares; muy blandos, descastados y peligrosos.

Rafaelillo: estocada (oreja);  -aviso-, pinchazo y estocada (oreja). Salió a hombros por la puerta grande.

Javier Castaño: estocada baja (oreja); estocada y seis descabellos (ovación).

Rubén Pinar: dos pinchazos y estocada (silencio); estocada baja (oreja).

Plaza de Pamplona. Octava y última corrida de feria. 14 de julio. Lleno.

Publicado en El País 

Los Miuras

Pepe Moral ante un Miura la pasada feria de Sevilla.

Por Antonio Burgos.

Ojalá todas las esencias y tradiciones de España se hubieran conservado con la fidelidad y el rito de la Casa Miura

ANTES de que estuviera de moda todo lo alimentariamente «sin», en Sevilla ya lo inventamos en taurina materia: las corridas de Feria «sin» Feria. El empresario Diodoro Canorea inventó las corridas de Feria «sin farolillos», cuando todavía no había empezado el festejo de abril.

Y quien cuando ya la Feria había terminado, en domingo, y había un día de fiesta local mal llamado «Lunes de Resaca», se inventó «el Lunes de Guardiola». Ese día de fiesta tradicionalmente se corrían toros de esa casa, que en su encaste Pedrajas se arrancaban al caballo casi desde la boca de riego. Era un espectáculo la suerte de varas.

Y salieron en esos Lunes de Guardiola toros tan bravos como «Comando Gris», que como su matador, Curro Camacho, no lo supo ver ni entender, no salió por la Puerta del Príncipe, sino que entró por la de un gimnasio con el que hubo de ganarse la vida tras pegar aquel petardo. Lo que le deseaba Juan Belmonte a un novillerete: «Hijo, pide a Dios que no te salga un toro bravo».

El día anterior al lunes «sin» de Guardiola que evoco era el «domingo de los Miuras». De siempre, la Feria taurina de Sevilla ha terminado con un encierro de los toros que los Miuras crían en Zahariche por el plan antiguo: todo tradicional, clásico, nada de moderneces; ritos y liturgia del campo bravo andaluz.

Como si todavía reinara Isabel II, que es cuando la ganadería se fundó, y no Don Felipe VI, el hijo del Rey Don Juan Carlos, que quedó encantado de asistir a las faenas camperas en la finca de estos toros de leyenda.

Ganadería que en esta Feria de Sevilla y en este San Isidro cumple 175 años en las mismas manos familiares, sin que la haya comprado un nuevo rico de la burbuja inmobiliaria. En manos siempre de la familia, los toros de Miura han visto pasar a España de los reales al euro, de las guerras carlistas a los atentados de la ETA, de la diligencia al Airbus, del correo de postas a los WhatsApp.

Y sin cambiar nada. Sintiéndose símbolo de la nación antes del invento de la «Marca España». Antes que Manolo Prieto diseñara el toro de Osborne, ya estaba un miura encampanado en la poesía, la leyenda, el romancero, la copla:

«Los toritos de Miura/no le tienen miedo a nada,/porque ha muerto El Espartero/el mejor que los mataba».

«Malhaya sea “Perdigón”», dijo después Fernando Villalón en su romance, como ampliación de sevillana tan hermosa, coetánea de la tragedia. Y luego vino «Islero» y lo de Manolete en Linares: más mito, más coplas, más leyenda; del «Capote de grana y oro» que Rafael de León le escribió a Juanita Reina a las campanas de Linares que Rafael Farina hizo doblar a duelo.

Hoy, en esos «sin» taurinos que inventó Canorea y continúa su yerno Ramón Valencia, es el «domingo de los Miura»… cuando ya no hay Feria. Ha terminado una desaforada Feria más larga que un Ave en doble composición.

Y en un Domingo de los Miuras, yo quiero rendir homenaje a esa familia que ha mantenido la rosa de la leyenda sin tocarla. Ojalá todas las esencias y tradiciones de España, empezando por la Corona, se hubieran conservado con la fidelidad y el rito de la Casa Miura.

Para la que igual que otros reclaman un «lenguaje no sexista» en el DRAE, pido una depuración de todo lo antiandaluz del Diccionario. Dice el DRAE de «miura»: «Toro de la ganadería de Miura, formada en 1848 por Eduardo Miura, famosa por la bravura e intención atribuida a sus reses». Pues miren, señores de la RAE: no. La formó en 1842 don Juan Miura.

Y su bravura e intención no es atribuida, sino probada: ya sólo saben latín los toros de Miura. Y quiten también, señores académicos, la segunda infamante acepción: «Persona aviesa, de malas intenciones».

A leguas se ve que los académicos de la Española no han estado nunca en Sevilla en esta gloria histórica del Domingo de los Miuras, ¿verdad, Andrés Amorós?

Publicado en Periodista Digital

Dávila Miura regresa a Madrid con los Miura para el cierre de San Isidro 

Dávila Miura no tuvo un dia de campo durante su ultima actuación de luces en Pamplona

De S y S.

El torero sevillano Eduardo Dávila Miura volverá a vestirse de luces el próximo 11 de junio en el cierre de la Feria de San Isidro, con motivo del 175 aniversario de la ganadería de Miura, según ha confirmado el matador en su cuenta de Twitter.

“175 años de la fundación de Miura merecen dar el paso ante la afición de Madrid», ha posteado en su cuenta y  añadio que “no hay dos sin tres”, en referencia a las dos previas reapariciones concretas en el 2015 y el 2016.
La presencia ininterrumpida durante 75 años de los toros de Miura en la Feria de Abril de Sevilla animó a Dávila Miura a reaparecer en Sevilla en el 2015.

Un año después lo hizo en la feria de San Fermín y, de nuevo, ante la ganadería familiar que cumplía cincuenta ferias. 

Twitter @twittaurino

Esaú Fernández: «Me gustaría matar la corrida de Miura en Sevilla»

Por Lorena Muñoz.

El torero Esaú Fernández (Camas, 1990) ha manifestado su deseo de anunciarse con la corrida de Miura en la próxima Feria de Abril. El sevillano considera que es «una idea que me ilusiona», aunque reconoce que es su apoderado, Mateo Carreño, quien tiene que trasladarla a la empresa Pagés. «La conversación la tiene que tener mi apoderado que es quien cierra los contratos aunque creo que es una propuesta bonita para mí e incluso para la empresa».

Para Esaú es «un sueño que tengo desde pequeño, matar la de Miura en Sevilla. Ya la he matado en Pamplona hace dos temporadas y el año pasado cuajé un toro de este hierro en Tudela. Me ilusiona mucho que fuera en Sevilla porque recuerdo cuando mi padre me traía a los toros los domingos de feria a ver esta corrida».

El torero asegura que este compromiso le llegaría «en un buen momento de mi carrera profesional en el que estoy asentado, maduro e incluso feliz en mi vida así que hacer una cosa bonita como esta me vendría muy bien. Me apetece mucho que salga». Un año, además, con muchos alicientes, ya que el hierro cumple 175 años. 

«Miura es ua gran familia que me ha tratado siempre fenomenal y me une una gran amistad con Antonio y con Eduardo», asegura.

El diestro confía en poder estar anunciado en los carteles de la Real Maestranza como ha ocurrido desde que tomó la alternativa en el año 2011 con Morante de la Puebla y Manuel Jesús «El Cid» en el cartel. «Creo que he hecho méritos, casi todas las tades he cortado orejas y el único año que toreé de novillero estuve a punto de abrir la Puerta del Príncipe. Hace dos temporadas, en la Feria de San Miguel, estuve también cerca pero fallé con la espada. El año pasado no hubo opciones, fue un día muy malo, con lluvia y a contraestilo, a pesar de que en el cartel estábamos tres toreros jóvenes necesitados de un triunfo -por Jiménez Fortes y Borja Jiménez– . No hubo suerte ni por la climatología ni con la corrida de Tornay que no ayudó. La empresa, además siempre me ha tenido en cuenta y se ha portado bien conmigo y a mí, como es lógico, me ilusiona torear en mi tierra», destaca.

Por el momento, Esaú continúa entrenando para empezar a torear en el mes de febrero. «Ahora mismo estoy preparando la temporada, haciendo campo y viviendo a caballo entre Sevilla, Madrid y Salamanca. La preparación es intensa cara al primer festejo que tengo esta temporada que es en América, en concreto en Venezuela, en la Feria de Mérida y luego empezar el año aquí. Todavía no hay nada cerrado en España pero confío en que salgan varias cosas pronto».

En febrero parte hacia América para matar el día 24 una corrida de toros de San Antonio, con Erik Cortés y Javier Castaño. «Es una feria en la que el año pasado le corté dos orejas a un toro. Lo cierto es que tengo buen cartel en Venezuela y todos los años cuentan conmigo un día bueno. Me viene bien no parar, para sonar y preparar lo que viene».

Respecto a la situación actual, con el descenso del número de festejos en muchas ferias, Esaú se muestra optimista. «El toreo está como está y toreros como yo dependemos mucho de Sevilla y Madrid así que intentaremos estar en la Feria de Abril y en San Isidro. Lo bueno que tiene un torero es que su vida puede cambiar en diez minutos. Cuando uno está preparado y cuajado, la puede cambiar. Lo que me hace falta es pegar un aldabonazo fuerte. Creo que el mejor Esaú está por descubrir».

Publicado en La Voz de Cadiz

Lamborghini Miura cierra su cincuentenario en la finca de la ganadería de toros que le dio nombre

Felix GARCÍA – MADRID.

El Lamborghini Miura ha cerrado la celebración de su 50 aniversario volviendo a sus orígenes: rindiendo pleitesía a la finca ganadera de toros bravos que le dio su nombre.

Así un Miura SV del museo de Lamborghini en Sant’Agata Bolognese y seis unidades de los actuales Lamborghini Huracán y Aventador realizaron el trayecto de más de 600 kilómetros entre Madrid y Lora del Río, en Andalucía, localidad en la que se ubica la finca Miura, el pasado 2 de diciembre.

Imagen del interior de un Miura de 1966.

Hoy la ganadería y la finca fundada hace 175 años, está a cargo de Eduardo y Antonio Miura, hijos de Eduardo Miura, su fundador, que conocieron a Ferruccio Lamborghini en 1966, año en que se introdujo el mundo en lo que pronto sería considerado un icono en la historia de los autos deportivos.

Historia de un mito


 

 

 

 

 

Así desarrollaron el proyecto 400TP con un motor de 12 cilindros y 4 litros del Lamborghini 400 GT colocado detrás del habitáculo, en posición transversal, con el cambio y el diferencial unidos al cárter del motor en una única fusión El chasis estaba hecho de chapa plegada, soldada y perforada para reducir el peso.

Ferruccio creyó en el proyecto y le dio el visto bueno según lo vio, para sorpresa de Dallara y Stanzani. Con la luz verde del jefe, este chasis hizo su aparición en el Salón del Automóvil de Turín de 1965.

Pero más allá del 400 GT, hubo un carrocero que se acercó a Lamborghini y le dijo “yo soy el que puede hacer el zapato para tu pie”. Bertone, uno de los mitos del automovilismo no solo italiano, encargó a Marcello Gandini trasladar del papel a la chapa las ideas de Bertone. Y de esta forma nació el Miura.

La caravana de Lambos entrando en la finca Miura


Supersticioso como pocos ya que utilizó su signo del zodiaco, Tauro, como símbolo del escudo de todos sus negocios, el hecho de ponerle a un coche el nombre de un ganadero de toros de lidia, Eduardo Miura, era algo de lo más natural.

La ganadería Miura tiene el apellido de ser unos toros complicados para el torero. De hecho, ellos suelen hablar, en sus libros, de la mirada inconfundible de los Miura: una mirada de auténticos luchadores, astutos y fuertes. Sin olvidar una cosa, el nombre Miura, era corto.

Pasado y presente de Lamborghini.


El trabajo para preparar el Miura fue frenético. Como revelaría Gandini más tarde trabajaron de octubre a febrero 24 horas al día, siete días a la semana, para llegar al Salón del Automóvil de Ginebra de 1966. El chasis presentado como prototipo experimental en otoño de 1965 se había convertido, en tan solo cuatro meses, en el coche de calle.

El Miura fue el claro triunfador de aquella edición del salón suizo. Además, Ferruccio lo llevó al Gran Premio de Montecarlo, aparcando una unidad naranja delante del Hotel París, provocando un colapso en la plaza del Casino.

El Miura SV en la finca de la Ganadería Miura.


Con esta visita a la ganadería Miura concluyen los actos de celebración de Lamborghini llevando a este mito del automovilismo por los Concours d’Elegance internacionales (como Amelia Island, Villa d’Este y Goodwood) y una gira italiana celebrada en junio con 20 Miura provenientes de todo el mundo.

Antonio Miura: «Las figuras no lidian mis toros porque no se lo exigen; ni lo piden ni lo necesitan»

Por Álvaro de la Paz / Yuncos.

Antonio Miura está feliz hablando de toros, su pasión, la que riega la tierra en Zahariche y de la que su familia no puede separarse. El sevillano desgrana los secretos de una casta única y reclama las peculiaridades de la ganadería de la A con asas. Sobre su casa se asientan las tauromaquias decimonónicas, de la edad de oro y la edad de plata de sesentas y setentas y una contemporaneidad que coincide con un momento lustroso del hierro mítico. Las V Jornadas de la Tauromaquia de Yuncos celebraron un coloquio con el representante de una casa fundada en 1842 y que transita por la cuarta generación.

¿Qué características hacen del toro de Miura un animal diferente? ¿Cuáles le hacen tan peculiar?

Morfológicamente es un toro con un cuello largo, también largo de cara a pitón y recogido en el vientre, sin barriga. Su salida al ruedo es espectacular: mira al público, se para y lo desafía moviendo la cara. Además, genera problemas a los toreros por su listeza y por su dureza. Transmite.

Es la suya una ganadería de época, legendaria. Pero las figuras ya no se apuntan con Miura, ¿por qué?

Las cosas ahora van por otros derroteros. Tampoco nadie, ni afición ni prensa, lo exige y ellos no lo necesitan. Es lógico que decidan torear aquello que consideren más conveniente. Como también es lógico que quien elija ponerse delante sea alguien capaz. El problema viene cuando la primera actuación de algún torero es en agosto y con Miura. Eso nos preocupa. ¿Y si sale el toro problemático? Eso es peor para todos, un sufrimiento añadido.

Existe la sensación de que estas últimas temporadas el momento de Miura es mejor. Sevilla en 2013, Madrid en 2014, también Las Ventas el pasado año, Valencia en la Feria de Julio…

Tampoco tenemos esa sensación. No, no creo que hayamos pasado por momentos buenos y malos. Sí puede haber ocurrido que hayamos tenido éxitos o triunfos en plazas de mayor repercusión. Pero afortunadamente nos seguimos manteniendo arriba.

¿Siguen existiendo feudos toristas? Porque parece que el público elige torero en vez de toro.

Mucha gente entiende el espectáculo como algo festivo, una diversión. Se prefiere ver una faena larga de muleta y no tanto el tercio de varas, que se ha convertido prácticamente en un trámite. Pero nos quedan Madrid, Sevilla, Pamplona. Y también Francia, en casi todas sus plazas. Allí gusta la lidia completa, todos los tercios y no una versión ligera.

Ha comentado durante el coloquio que traerá una corrida a una plaza cercana. El coso de Mendigorría celebra su 150 aniversario.

Sí, apareceremos por aquí cerca. Pero no, no será en la provincia de Toledo, tampoco en la capital. En los próximos días se anunciará (sonrisa y silencio).

¿Qué camada tiene Miura para este año? ¿Mantiene un número similar al de las temporadas precedentes?

Si no pasa nada y dependiendo de cómo se comporten ellos (los toros) en el campo, tendremos ocho corridas completas para el 2016.

Retrotraigámonos a hace 50 años. La mención de Miura, decir el nombre de su ganadería, era suficiente para que cualquiera supiera que estábamos hablando de toros. Pero hoy mucha gente lo desconoce, lo taurino se desconoce…

La vida es diferente. ¿Qué espectáculos había hace 50 años? Ni la cuarta parte de los que se pueden disfrutar ahora. Sumemos también la presión de los grupos animalistas. Ahora tenemos mucha oferta, mucha competencia. Hay que pensar que algunas décadas atrás sólo había fútbol y toros, toros y fútbol. Y si unimos eso a Walt Disney, con esos animales que hablan, que piensan, que no sabemos qué comen… Claro, todas estas circunstancias influyen en la sociedad actual. Pero soy optimista: quedan toros para rato.

La Tribuna de Toledo

 

Feria de Julio de Valencia: Rafaelillo hace el toreo grande con un Miura

Rafaelillo en Valencia
RAFAELILLO Se cierra la puerta grande con la espada en una tarde de miuras de verdad y otros, auténticas sardinas.

Por Carlos Ilían.

La corrida de Miura para un mano a mano de Rafaelillo y Manuel Escribano como cierre de esta feria de Julio.

Era volver a los tiempos en los que el histórico hierro figuraba en los carteles de Valencia en esta época, la mejor para ver el toro del verano en su plenitud. Tres sardinas que salieron en 2º, 3º y 6º lugar, emborronaron el conjunto, pero Miura nos dejó el regalo de un toro, el 5º, para ejercer de auténtico torero quien estuviera delante.

Y por fortuna ahí se plantó Rafaelillo, otra vez Rafaelillo, un torero maltratado mil veces por las empresas, ninguneado otras tantas pero que es un modelo de auténtico valor, de no volver la cara nunca y de hacer el toreo con la verdad sin tapujos ni zarandajas.

En el primero, que desarrollaba sentido, fue ganando terreno hasta poderle al de Miura en muletazos de angustia y profundidad. Como profunda, exacta, grande fue la faena al quinto. Faena para enmarcar porque desde el comienzo lo hizo todo con la torería de los valientes, de quienes no trapichean. Momentos espléndios al natural. Esos naturales los liga algún señorito del G5 y más de uno se vuelve loco de adjetivos. La plaza se entregó a la entrega de Rafaelillo. Con la puerta grande entreabierta volvió a cerrarla con la espada. Una historia repetida tantas veces por este torero.

La oreja que cortó en el tercero, una rata, tiene el mérito de que el impresentable ejemplar desarrolló mal estilo, que Rafaelillo superó sin dudar ni un milímetro y embarcando con firmeza.

Manuel Escribano, con un sobrero de El Ventorrillo y el cuarto de Miura anduvo al aire de la falta de casta y mansedumbre de ambos. En el sexto lo cogió para matarlo en un desplante. Luego lo pasa de angustia al entrar a matar. Había estado muy de verdad con este toro áspero y durísimo. La oreja fue una compensación para tanto esfuerzo.

Ficha técnica

Toros: de MIURA y un sobrero (2º) de EL VENTORRILLO (5), algunos impresentables y en conjunto con movilidad y desarrollando sentido, con la importancia de sus características.

RAFAELILLO: de turquesa y oro. Pinchazo, pinchazo hondo y caído y tres descabellos. Un aviso (saludos). Cuatro pinchazos y estocada (vuelta) (7).
MANUEL ESCRIBANO: de azul noche y oro. Pinchazo y estocada. Un aviso (saludos por su cuenta).  Estocada caída (silencio). Estocada (una oreja) (6).