Archivo de la etiqueta: Encierro

@Taurinisimos 156 – PREVIO: Polémica Carteles Feria de San Marcos Aguascalientes, 2018.

La Feria de San Marcos y sus 190 años se festejan taurinamente y sus carteles se analizan en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 30 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Análisis Feria Nacional de San Marcos, Aguascalientes 2018.

Carteles de Feria.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 6 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Anuncios

@Taurinisimos 155 – Novilleros: Héctor Gutiérrez @ Aguascalientes y Ricardo De Santiago @ La México.

La media verónica abre y marca el camino a “Buen Gusto” de San Martín al que bordó Héctor Gutiérrez. La faena, hoy aquí en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 26 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Novilladas en México y Aguascalientes.

Análisis Novillada Plaza México, 6 San Constantino, 6 para José María Hermosillo, José Miguel Arellano y Ricardo De Santiago, discutida oreja.

Faena de Héctor Gutierrez en la Plaza de Toros San Marcos a “Buen Gusto” de San Martín, enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

Corrida de Primavera en Irapuato, oreja para Jerónimo con Begoña.

Toros de Victorino Martín en Madrid, Domingo de Ramos: faena y oreja para Jiménez Fortes.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 30 de Marzo de 2018 a las 9 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

La Enésima Tropelía – Cierra Temporada “Mayor” con sabor a Menor.

Cambio de mano de Arturo Macías a “Petirrojo” de Las Huertas. Foto: Miriam Cardona.

Ahora es el Juez Braun, en mala hora nombrado, porque no se puede hacer ridículo mayor, al no saber ver la lidia, ya sea a pie o a caballo, así como las reacciones de cada toro y así valorar y guiar a la asistencia, cada día más confundida. Salta un toro bravo, esto sumado la lastimera y chabacana actuación de Andy Cartagena consigue conmover y promover el camino fácil e inventar un indulto con muy poco de fondo propio y que subraya que de aquel torero a caballo ilusionante de 2000-2001 solo queda un tramposa y vulgar puesta en escena. Arturo Macías aporta la parte menos alborotadora de un espectáculo lamentable y, pese a la exageración que ha tenido su novena puerta grande en La México, se contrasta con la débil y decepcionante aparición de Leo Valadez, sin sitio y superficial, sin mayor recurso para quitarse un lote infame, reflejo del estado de la Fiesta.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Seriedad y solemnidad revisten las formas taurinas.

No negamos, decía Don Neto, la gran algarabía del público mexicano, que goza más del jolgorio de la corrida que de la entendedera del fenómeno taurino. Lo cierto es que la Plaza México está completamente perdida entre la desorientación a la que se le ha sometido de varios años para acá, la falta de autoridad y la auto complacencia de la actual administración. El mejor ejemplo de ello es el rejoneador Cartagena.

La aparición de un anovillado astado que abre plaza hace ver al torero a caballo preciso clavando un solo rejón en lo alto de salida pero acelerado y vacilante en los cites, al quiebro o a la tira en banderillas y sin mayor temple, a la misma velocidad siempre al galopar, sin torear, solo dando vueltas por el ruedo.

Así los toros, nunca mejoran.

Y veamos la lidia a caballo, precursora fundamental del toreo a pie, como un ejercicio también de sometimiento, de poderío y de temple. Esto Cartagena lo muestra a medias ante este cárdeno oscuro primero, fiel a su tipo ganadero pero infiel a su encaste pues este ejemplar sale flojo y se le esfuma la casta, acaba parado. A esto se homenajea con impensable Arrastre Lento. Claro, el rejoneador está tan pendiente de la galera y de dar coba a la gente que, ésta, predispuesta, aplaude incluso lo realizado fuera de la cara del toro.

Olvidando que, salvo el cite psicodélico, todo lo que se haga fuera de la línea de ataque del toro, del lugar donde puede herir, es ensayo o simulación.

Más, si esto se pretende que tenga mérito.

Pincha Cartagena varias veces y es silenciado.

Entonces la corrida encuentra, sorprendentemente, dos partes serias, una en la presencia aun cariavacada del castaño primero de lidia ordinaria, un burel largo y alto, demasiado zancudo acaso pero con cabeza bien armada. Y otra con la aparición tardía de Arturo Macías con buen proceder capotero, concentrado en el toro y firme ante un burel que se escurre a la querencia, dos veces, además de repucharse del caballo de recibir.

Macías ve como Valadez, en su único momento de lucimiento, interviene correctamente por chicuelinas y el veterano contesta con tafalleras cargando la suerte donde hace notar la tardanza y flojedad del castaño pero cierto son en la embestida, mismo que no alcanza a ser mejorado por las cuadrillas que no atinan y no ahondan la condición del astado.

Pena grande porque los de plata han abandonado el temple y el bien hacer.

Macías por el contrario.

En ambos turnos ha planteado y colocado correctamente el andamiaje. Ha caminado por una estructura adecuada, alternado y genuflexo, vaciando hacia arriba en el primero, sereno y templado, de pie, con el segundo. Este procedimiento le viene perfecto al castaño que agarra son y contagia a Macías de temple en un inicio donde después de iniciar bien se descuadra al girar en el martinete pero que encuentra soberbio desdén. Aquí el toro le responde y le indica que solo embestirá en cierto terreno –sobre las rayas- y a cierta altura y distancia –media altura, de preferencia.

De malva y oro, contra el viento, hace que el toro acuda en dos tandas breves de derechazos, rematadas bien, abajo y con la zurda. Pero trata de enroscarse al toro por el pitón izquierdo sin notar que la flojedad le pide respetar la línea para encelar. La informalidad del toro, su mansedumbre, impide que siga el engaño y descuadra a Macías que responde con la mejor tanda de su actuación, largos derechazos que encienden la esperanza.

Solo por una tanda.

Luego no terminaría por adecuarse ni rematar: plantea correcto, ejecuta desigual. Y en eso se parecen las dos faenas, la primera rematada por alto y con espadazo entero caído. Habría sido bueno tapar el pañuelo. La México, su Juez, tal como en el que abre plaza, aflojan.

Lo malo en los toros es caer una sola vez en la tentación.

Cuando es así, se cae para siempre.

Pese a ello Macías se mantiene ajeno al jolgorio, no hace mella en él, el numerito del cuarto turno y a un precioso toro lidiado en tercer turno ordinario le construye una faena que, de haber respetado la altura y tirado del toro sin descuadrarse o engancharse, el astado habría roto a mejor. No obstante la innecesaria voltereta propia en el intento de gaonera donde pierde tiempos preciosos, se nota de nuevo con estructura y, pese a no rematar, con poca ligazón, termina acertando con la espada, tras alternadamente rematar con cambios de mano por bajo en los terrenos cambiados bajo la Porra.

Estocada entera, en lo alto y en la suerte contraria, incluso la curva del estoque acentua su pronunciado trazo al clavar y, pese a tener algo de tendencia contraria el estoque, Macías hace uso paciente y magnífico del verduguillo, fulmina al precioso “Muñeco”, nombre célebre, y corta la segunda oreja para su novena puerta grande.

Justo cuando más lo necesitaba.

Ya veremos el tiempo qué sitio da a este su triunfo.

Pues así como Valadez no sabe qué hacer con un manso espantoso que hace de segundo ordinario al que no es capaz de sujetar y parar primero para castigar después, el novel torero se ve imposibilitado para apenas mostrarse con tanta pata para atrás, muchas zapopinas en el quite y, claro, demasiadas precauciones al empecinarse a lidiar en redondo a un toro tan manso como chico. Cómo se extraña ese toreo que domeña y remata a pitón contrario para alternar rodilla en tierra el castigo y el latiguillo que merecen los mansos. Su insustancial actuación se acentúa a peor con el inválido sexto al que intenta quite de oro sin mayor lucimiento ante un inválido que debió ser devuelto. Tarde para su olvido.

Y esas mismas tenemos para lo acaecido a la mitad de la tarde.

Cuando salta un dije como el cuarto, “Copo de Nieve” ya histórico, las esperanzas se avivan nomas de verlo. Recordemos, a mejor trapío, mejor bravura.

Aprieta al caballero en plaza, tanto, que pese a clavarle contrario y hacerle dudar sobre el segundo rejón, el toro muestra una condición de atacar con plena alegría en el tranco durante el segundo tercio.

Eso si, si no se le tapa, si se le pasa apenas por encima, sale suelto.

Pero basta sentir el engaño para que embista. Cartagena galopa y galopa, vueltas al ruedo más con las ancas y dando la espalda al cárdeno que encelándole con la grupa y con mejor temple que derive en despaciosidad y, sobre todo, verle torear en plenos medios, más allá del simple ejercicio, hoy ya rebasado, de solo clavar. Porque si Cartagena emociona no es por la manera enfrentar al toro mientras embiste, sino del modo en que él mismo “embiste” al tendido, más pendiente de la puesta en escena que del fundamento de la escena misma.

Y para muestra, un botón.

En uno de los múltiples cambios de jaca, el sobresaliente Jorge López traza caleserinas y el toro acude con tal clase y casta al engaño que termina entablerando y pidiendo más pelea al desorientado y sempiterno sobresaliente. Ahí Cartagena ya no sabe que hacer mas que recurrir baratamente a la chambonería del parado de manos del caballo para jamás citar con compromiso al hermoso cárdeno sino llamarle desde la periferia sin no provocar debdiamente en el cite sino aburriendo al toro y brindar el tramposo espectáculo que su peón de brega tocara los lados del noble toro en abusivo Capote.

A grado tal que “Copo de Nieve” acabara soso y doblando contrario.

Pero todo es posible en La México.

Y el indulto se promueve gracias al ridículo y lastimero ruego de Cartagena, echado en la arena sobre el caballo, todo con tal de no consumar la suerte suprema. Indulto tramposo y tolerado por una Autoridad aun peor y una empresa que festeja el hecho como todo un triunfo cuando quizá ha sido el retroceso donde no gana la bravura pues no hemos podido ver en total dimensión la condición de un toro inicialmente bravo sino la puerta falsa de la pachanga a la que hoy La México está reducida.

La que evita a propósito la suerte suprema.

Esa que impide una mejor y mayor Afición, pues hoy se interesa más la patronal el público y su relajo que en el futuro más duradero, el que nace en el amor de la asistencia por los valores más auténticos la Fiesta. Eso por lo que nadie apuesta…

Eso que es la Afición.

Y quedamos en el último episodio de esta infausta Temporada como el microrelato de @Narratorio, ayer aparecido: “Todo comenzó cuando cayó la última hoja. Se miraron a los ojos con fiereza y sus espadas chocaron. Tras varios minutos de combate cayó un copo de nieve y para alivio de ambos, la lucha a muerte quedó aplazada hasta la primavera.”

Así llega este “Copo de Nieve” y su indulto, a partir del cual, un lidiador se alivia.

Aplaza la realidad, da la falsa salida a lo inevitable de la Fiesta, la verdad del encuentro último, como decía Alfred Tennynson: “Permanece a mi lado cuando vaya apagándome//Y puedas señalarme el final de mi lucha.” Ese final que el cárdeno se ha ganado, luchando, al que la trampa cartaginera le ha cambiado por la muerte en la vejez y la soledad del campirano olvido.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Febrero 11 de 2018. Décima Cuarta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fresca con viento molesto en diversos pasajes de la lidia. Palco desatinado y distraído que incide, lamentablemente, en la lidia y el resultado del festejo, para variar, la Autoridad no supo ni como indultar al cuarto de la tarde, ocupó todo menos el pañuelo verde.

6 Toros, 2 para rejones de Reyes Huerta (Divisa Rojo, Blanco y Rosa, saltan al ruedo con otra divisa) chico el primero, sin fondo y con flojedad, increíblemente homenajeado con el Arrastre Lento a cargo de Usía. Precioso de hechura perfecta el lidiado en segundo lugar de la lidia para rejones, cárdeno claro número 250 de 514 kgs., con bravura y alegría en el tranco, responde bien en los capotazos de la cuadrilla y en el quite del sobresaliente así como a los cites de su lidiador, no obstante acaba soso y desentendiéndose de las jacas, indebidamente indultado por la pésima y lastimera actitud del rejoneador y la banalidad de Usía. Y 4 de Las Huertas (Divisa Negro, Oro y Amarillo) Desigual y variopinta, destaca el lote del primer espada, con flojedad pero nobleza. Manso y descastado, saltando al callejón dos veces el segundo e inutilizado el cuarto que debió ser devuelto.

Al finalizar la lida del segundo para rejones el ganadero José María Arturo Huerta y su hijo dieron la vuelta el ruedo.

El Rejoneador Andy Cartagena, Silencio y División en la vuelta al ruedo. Salió a Hombros. Arturo Macías (Malva y Oro) Oreja con Protestas y Oreja tras Aviso. Salió a Hombros. Leo Valadez (Azul Rey y Oro) Silencio en Ambos.

Padecen las cuadrillas nuevamente, al bregar y parear. Imprecisos toda la tarde.

El Río Seco – Temple Inacabado de Juan Pablo Sánchez en plena debacle de La México.

Pase del desdén de Juan Pablo Sánchez, perfecto con la muleta, fatal con la espada.

Falla, y de qué manera, el encierro de Fernando de la Mora. Su inaceptable presencia, desesperante mansedumbre y debilidad, no hacen mas que demostrar que, hoy, todo lo que toca La México, está bajo sospecha. Ya sin contrapesos, la Monumental ya no es referencia, turbio es su ambiente y, por ello, la gente castiga y elimina gradualmente la expectación y el interés de una de las otrora grandes fechas: el último domingo de enero de este año pasa a la ignominia dada la ineptitud y la nulidad de actuación de la empresa más rica de la historia pero la de menos frente taurina. Solo el ritmo, el temple y bien hacer de Juan Pablo Sánchez rescata con su muleta pero entierra con su fallida espada los únicos momentos taurinos de una tarde terrible para Saldívar y espantosa para Marín, cuya presencia muestra los peores males de la presente administración.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si hay un ganadero al que respetamos, sí, aunque algunos consideren esto increíble, es Fernando de la Mora Ovando. Lo hemos dicho muchas veces, de 2006 a 2012 perdimos los mejores años de la divisa amarillo y blanco por un capricho empresarial.

Ahora por otro capricho lo tenemos que ver en horas muy bajas.

Pésimas quizá.

Fernando de la Mora sabe muy bien qué es lo que echa, lo que tiene y lo que vende. Por eso el marasmo de hoy en La México tiene explicación: vende de segunda porque escogen y pagan de segunda, quizá, de tercera.

Peor aun, él vende,

Pues los cinco lidiados, de auténtico escándalo, son el fracaso empresarial más sonado pues la actual administración, con todo su dinero, con todo el antecedente y con toda la pompa y circunstancia que la rodea, no parece tener en la frente el suficiente taurinísimo ni el suficiente nivel de influencia para impedir que pase esto.

Recuerdo a uno de los “amigos de la Empresa” actual pidiendo guardar las formas por el cambio de logotipo de la Plaza México, ese que la antigua administración perdiera en favor de la Secretaría de Hacienda, el famoso óvalo rojo, resultaba que esta administración quería distanciarse de las viejas formas.

Con lo de hoy están más cerca que nunca.

Ya no ahondemos en lo que ha sido la conformación del cartel, haber puesto a Ginés Marín sin ningún mérito en esta Plaza, únicamente por ser apoderado por los socios de la Empresa aflojó la expectación y resto importancia, un nombre que dice nada y menos con la manera en que se deja enganchar por la rata corrida en tercer lugar. Enfundado en traje de sombras que le resta categoría y personalidad, ese cabeceante tercero le mete en problemas.

Solo una tanda donde pisa firme, liga derechazos pero Marín muestra lo que desde novillero ha enseñado en México: incomodidad, ya no digamos al matar. Cómo la empresa incluso no hace las cosas a favor de los suyos somete a Marín a un bochornoso doble incidente.

La devolución de un toro y la aparición de un mulo como sobrero.

Devolver a un toro por falta de trapío es el peor desprestigio para una Plaza de Toros.

Más como La México. La Empresa tolera y emprende, en vez del bien hacer y la captación de sólida clientela taurina, la falta más recurrente al adolecer del principal cimiento taurino: el toro. El sexto es el más cornalón de la ganadería titular pero el hartazgo y lo alargado de cara, lo feo de hechura, lo estrecho, lo falto de remate, revienta la bronca que trae el horrible sobrero, corraleado sobrero de Montecristo que se defiende.

Y tal como Ginés se muestra, rebasado e incapaz, el triunfador de Madrid se hunde en doble voltereta por tanto afán de no someter de hacer ascos al toro en vez de torearle y, con tanto gorrón en el callejón, uno de sus asistentes al tratar de ayudar sale zarandeado y hasta lastimado, este taurineo infame es el que muestra escenas como las de ayer, toro devuelto, sobrero corraleado, toreros incapaces, lluvia y las esperanzas taurinas como el clima.

Tres recordatorios, toro vivo y el recordatorio que los recomendados no caben aquí.

Saldívar, igualmente, da el paso atrás.

Ocurre que este torero está en todo menos con la cabeza en el sitio, sorprendido de salida toma el olivo. Está en la postura de componer la figura dejando pasar la embestida de un lote compuesto por un terriblemente mal presentado segundo y el remiendo de Xajay, serio y bravo de inicio, que le incomoda por falta del sitio y valor suficientes para quedarse quieto. Con el tercero que cabecea, más pendiente está por voltear la montera con los machos para abajo que por mandar a un toro que le atropella lo que quiso y le engancha peor.

Está fatal con el quinto con el que no para y al que trata terriblemente de parar sin conseguirlo. Saldívar ha sido solo un espejismo que confirma hoy su realidad.

Y queda Juan Pablo Sánchez, única esperanza de que la calidad y el mérito impongan y valgan. Todo esto contrasta con el encierro, astados impresentables por fuera y también por dentro, ¿Qué tendrá que decir Othón Ortega al respecto? Someter a un torero de esta valía a este tipo de escándalos es el verdadero daño a la Fiesta. Por ello, con todo y lo firme, lo vertical y muy templado que está con el primero de la tarde, Sánchez llega poco al tendido, que se molesta con la presencia y la debilidad del que abre Plaza.

Aun así, el hidrocálido, que omite cualquier intento con el capote, logra hacer andar y sostener la horizontal del débil, a partir de un muy claro entendimiento, se queda quieto y ajusta la embestida del toro a su dictado, no solo templado sino despacioso por ambos pitones. Sánchez, torea cumbre con la derecha pero pincha hasta dividir la Asamblea.

Sánchez lo sabe y por eso se tapa cuando entusiastas piden saludar en el tercio.

Entonces, enfrenta en cuarto turno a un torete que anda de forma boyancona de salida y que tras los lances casi clava los pitones en la arena que protesta ante un puyazo doble, el primero trasero, que huye en cada capotazo tras los pares de banderillas y que no es ni mucho menos un muestrario de bravura.

El diestro brinda a la generalidad.

Entonces alumbra el camino, a la distancia necesaria para no estorbar aliviando la embestida en los doblones hasta abrirse muy torero a los medios y desahogar sobre la mano derecha. Es palpable como hay una aflicción de la casta del nombrado “Río Dulce” que no aparece y cuyo cauce solo es reparado por los derechazos perfectamente en el sitio, largos y completamente templados que traza Juan Pablo en una breve pero intensa primera tanda.

Luego cuando el toro resiente el sometimiento de hierro y de seda la vez, finta con salir con la cara arriba, los muletazos son de tal acabado que bastan solo tres para trazar el cambio de mano por la espalda y cerrar con la zurda el de pecho, de tan lentos podrían haber durado lo que duran seis de diestros más revolucionados.

Arrebata Juan Pablo, sin arrebatarse él.

Entonces, a ese mismo compás, Sánchez se crece casi sin reponer y liga los derechazos de trazo perfectos que abrocha con el martinete y el cambio de mano mejor trazado de toda su actuación, un remate abajo que abre el camino del río de su muñeca hacia el pitón izquierdo donde, igualmente, vuelve a bordarlo.

Arte, clase y tempo largo en la medida distancia y tiempo exacto.

Desfile de forma y despliegue de fondo, magistral.

Y prosiguió la obra hasta el camino de la redondez, apenas una capetillina entrelazada, Sánchez se gusta en la dosantina y también en el derechazo en rendondo por completo y el pase, soberbio, de la firma.

Solo que es demasiado para el burel.

Que se escurre.

Que se raja.

Y que levanta la cara cuando Sánchez alarga la faena, innecesariamente, entra a matar en la suerte contraria y, claro, para variar, pincha. Dejando el destino, su inclusión en el 5-F, en manos de otros tantos afectos al adamismo y desafectos al toreo bueno.

Que se rubrica con las orejas. Dice un buen aficionado: “No se puede estar tan mal luego de estar tan bien.”

En absoluto.

Ojalá que no quede fuera de una fecha clave donde por calidad debe estar pero donde sus fallas con la espada lo empata en cantidad con otros cinco.

Ya veremos que ofertan el lunes.

No confiemos en la empresa, empecinada en ensuciar el río de la torería.

Y peor, aun, el de la categoría de la Plaza.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Enero 28 de 2018. Décima Primera de Derecho de Apartado. Menos de Un Cuarto de Plaza en tarde muy fría con viento fuerte y molesto a partir del quinto y fuerte lluvia al final de la corrida.

8 Toros, 5 de Fernando de la Mora (Amarillo y Blanco) pitados de salida. Rechazados varios en la semana y remandado el quinto turno. Impresentable, el sexto turno ha sido debidamente devuelto, un encierro de segunda. Manso y débil, salvo el segundo que sacó algo de casta en la muleta; 1 de Xajay (Divisa Rojo y Verde) el quinto. Serio y bien hecho, con bravura ha sido pesimamente lidiado. Y 1 de Montecristo (Divisa Obispo, Oro y Verde) Grande y corraleado, sobrero que sustituye al sexto, corraleado y con edad, sacó malas ideas.

Juan Pablo Sánchez (Malva y Oro) División y Ovación con Saludos. Arturo Saldívar (Obispo y Oro) División y Silencio. Ginés Marín (Aguamarina y Azabache) Pitos y Silencio tras Tres Avisos.

Mala tarde de las cuadrillas banderilleando a contraquerencia y mal colocados, enganchados y a la media vuelta, aun así, tras pasar en falso Diego Martínez se desmontera inmerecidamente en el segundo tercio de la lidia del quinto.

Al finalizar el paseillo se rinde minuto de homenaje en memoria del ganadero Luis Álvarez Bilbao, de Barralva, y el Juez de Plaza, Matador de Toros Ricardo Balderas, fallecidos lamentablemente en la presente semana.

RECAPITULANDO: Tropieza Jaral de Peñas – Posible Vuelta de Arturo Saldívar.

Así embistió el jaraleño “Bienvenido” al natural de Arturo Saldívar, solo el viento impidió llegara el remate de la faena. FOTO: SuerteMatador.com

Grave descalabro a la Temporada. Hermoso de Mendoza sufre de ese síndrome tan mal extendido entre todas las figuras del toreo y que implica, esta vez, la captura por parte de Bernaldo de Quirós de la voluntad y de las posibilidades taurinas en la Plaza México. Esta ganadería marca el tropiezo del rejoneador navarro en la peor entrada que se le recuerde y en la tarde más gris que podamos apuntarle. Tristemente Valadez y Cayetano exhiben sus carencias ante un encierro manso pero con ciertas posibilidades y, con el único toro bravo del encierro, Arturo Saldívar muestra síntomas de recuperación pese al siempre exagerado “show” de Jesús Morales que premia y homenaje hasta a las palomas que pasan.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Siguen las figuras, esta vez Hermoso de Mendoza, equivocando el razonamiento.

Ahorrándose esfuerzos acaban en la vergüenza total. La tarde de Hermoso hoy en La México ha sido para formarle la bronca pero, este también es un riesgo ya medido, a la asistencia capitalina también le han quitado la casta. Lo ocurrido con el navarro, al verle sin enemigo alguno al frente, tanto en presencia como en nula bravura, se habría castigado con aquel público reaccionario del ayer con no sola indiferencia de hoy sino con un severo mítin.

Hoy ya no pasa porque se ha acostumbrado la gente a conformarse. Como “es muy difícil negociar con las figuras” tenemos que tragarnos las dos birrias cárdenas que vuelven a pisotear el color de la divisa y la importancia de la Plaza México.

Javier Bernaldo no entiende.

Di de orgullo ni de dignidad.

Y si lo juntamos con Don Pablo el abuso adquiere proporciones monumentales, como la imposibilidad de hacer embestir al bernaldo no por otra cosa sino por la aflicción, lo abrumado que quedan ambos ejemplares y el susto que les provoca tener delante de sí a todo un peso completo cuando ellos apenas a categoría mínima llegan. Sumado esto a la mansedumbre, ningún activo del portafolio mendocino consigue el milagro.

El villamelonaje aun aplaude pero el aficionado responde con un arma moderna.

El desdén, la indiferencia, la más peligrosa de todas las actitudes.

Esto puede y debe tener arreglo, mismo que está en la corrida de los señores Barroso que siempre ilusiona. Solo que, desde el primer instante, se encuentra con una preocupante tendencia a la querencia generalizada. Así abre la tarde con la confirmación del joven Valadez, el muchacho hidrocálido que ha ganado en dureza pero que ha perdido en frescura y a quien privaron, sabrá Dios por qué, de venir de novillero a la Monumental.

La minoría le espera pero para la mayoría Leo Valadez es un desconocido más.

Esto pudo cambiar con el manso primero, al que lancea y que deja a su aire, el jaraleño busca y consigue doblar contrario en cada capotazo. Leo tolera, le deja hacer lo que le viene en gana, también en el quite. Como las cuadrillas no abonan en nada con el capote, desde la contraquerencia, pasada la ceremonia de confirmación, con notorio nerviosismo, Valadez trata al astado como si de un toro normal se trata.

La cosa acaba en el tercio frente a toriles.

Ahí el manso embiste, será manso pero casta tiene y toma largo el engaño, por un momento, pese a su imparable velocidad, Valadez corre la mano con emoción, crece con la izquierda y, tras pases diestros, la faena no termina por romper, ni el hidrocálido en centrarse por esa necedad de sacrificar la línea natural del toreo, echar hacia fuera, e ir por el trazo invertido que convierte, tristemente, la dosantina en enredadina y al temple en empujón.

Y la faena en enganchón y el pinchazo que enfría todo.

Entonces el festejo se congela en el frío y la mansedumbre.

El juego del encierro empaña cualquier intento ulterior de Valadez al que traen a la trágala a estrellarse y lo acentúa la falta de sitio, atinencia y, principalmente, solvencia de Cayetano que termina, por mal colocado, dando la espalda a los testigos en la confirmación, y que, ya en el ruedo, no se está quieto al no poder quitar la protesta al segundo al que no es capaz de quitárselo de encima con lo que de un torero como él se espera.

Lo mismo con el segundo, difícil, que vale poco. Rivera Ordóñez no muestra ni la raza de lo uno ni la majestad de lo otro. Se ve rebasado desde que Saldívar muestra, ante ese toro, que el manso requiere quietud y largueza. Lo muestra en un tremendo quite combinado, las chicuelinas le salen que ni pintadas, no obstante las tafalleras resultan algo enganchadas.

Quieto se queda y remata vertical la rebolera que enciende el tendido.

Cayetano se guarda el capote, solo intentaría algo más en el cuarto con el que impensadamente se va de rodillas al inicio, acaba la cosa muy mal, incluyendo, otra vez, la indiferencia. De nuevo, como en 2009, .

Entonces Saldívar revuelve el río y alcanza a salirse para pescar en él.

Así se encuentra al muy largo, algo destragado pero bien armado “Bienvenido”, nombre de toro célebre, más para este encaste, al que no insiste en veroniquear al ver su tendencia a la querencia, situación que duraría, salvo con el caballo, durante el resto de los primeros tercios. Saldívar remata el saludo con tijerilla y no comete el error de querer hacer quites ni acentuar la tendencia a la querencia del negro astado.

Al contrario, se afana en que, ese trote suelto, no se prolongue y presto se va a los medios, tras brindis general, donde tras pase cambiado por la espada, pega de largo la arrucina invertida en dos ocasiones que provoca, tras la segunda, la vuelta natural y pujante del toro sobre el lado izquierdo al que responde el torero con soberbio cambio de mano y desahogo por alto en el de pecho.

Pero llega el viento y, quizá por ello, el amontonamiento.

Pues tras una primera tanda larga y emocionante de derechazos, exprimiendo el tranco largo y entregado, por humillado, de la embestida del toro, y otra más, la necesaria tanda de naturales se estropea posterior al tercer muletazo de esa tanda, el viento y la imposibilidad de Saldívar de ganar un paso entre pase y pase provocan que el toro le invada el sitio y se venga con mucha emoción sobre la muleta.

Cierto es que sale un tanto suelto al final de cada muletazo.

Cierto es que Saldívar se refugia en el tercio y el toro afloja para terminar desparramando la vista y en las tablas pues lo que se habría hecho con él era con la famosa sentencia de “Antoñete”: “Pronto y en la mano”, cosa que el viento ha impedido.

De ahí viene el cierre haciendo el poste de Saldívar en la joselillina con la emoción que da el toro arrancando de largo al que, inexplicablemente, pincha.

Debió perder la oreja.

Tal como Jesús Morales, otra vez, pierde la honra al premiar, malamente con una oreja que no pide la mayoría y un arrastre lento algo discutible por tantas vueltas contrarias por tanto salir suelto.

La emoción enciende el frío ambiente, la casta incendia el palpitar taurino, orejas a un lado, homenajes de menos. Pocos entienden la necesidad de público: no queremos orejas, queremos casta. No queremos modelos, queremos toreros.

Veremos quién lo quiere entender.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Noviembre 26 de 2017. Segunda de Derecho de Apartado. Menos de Media Plaza en tarde fría con viento que molesta la lidia a partir del tercero. El Juez de Plaza, que responde al nombre de Jesús Morales, no valora la correctamente la petición NO mayoritaria luego de la muerte del tercero y premia equivocadamente al tercer espada, así como exageradamente otorga el Arrastre Lento al tercero.

8 Toros, 2 para rejones de Bernaldo de Quirós (Rojo, Obispo y Verde) Impresentables por anovillados, ambos mansos y sin fuerza, pitados en el arrastre. Y 6 de Jaral de Peñas (Divisa Obispo, Amarillo y Blanco) pareja de pinta negros todos, aunque dispareja de trapío, destaca especialmente el lidiado en segundo lugar, negro, alto y con seria cabeza: bravo y con casta de inicio aunque acaba suelto y hacia la querencia. Homenajeado exageradamente al tercero, nombrado “Bienvenido” número 168 de 490 kilogramos, con el Arrastre Lento. El resto mansos y con tendencia a la querencia, no obstante el primero, manso de inicio, termina encastado y embiste en toriles.

El Rejoneador Hermoso de Mendoza, Pitos y Pitos. Cayetano (Tabaco y Oro) Silencio y Silencio tras Aviso. Arturo Saldívar (Azul Noche y Plata) Oreja Protestada tras Aviso y Silencio tras Aviso. Leo Valadez (Blanco y Plata) Ovación y Silencio.

El tercer espada confirma su alternativa con “Arrogante” número 171 de 477 kilogramos de la ganadería titular.

Pésima tarde de las cuadrillas con la capa. Tras parear al segundo de lidia ordinaria saluda Jonathan Prado.

 

@Taurinisimos 135 – PREVIO La México, Temporada Grande. Faenas @MatadorJPS y @LuisDavidAdame.

Programa @Taurinisimos 135 de @RadioTVMx del viernes 17 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Análisis Inauguración Temporada Grande 2017-2018. Faenas de Juli y Morante de la Puebla con Teófilo Gómez el 5 de Febrero de 2017.

José María Hermosillo en La México, Novillada con “Pirata” de Las Huertas.

Análisis Corrida de Xajay 2 de Noviembre de 2017 para Castella y Sergio Flores.

Dos Grandes Faenas en Guadalajara, Juan Pablo Sanchez, toro de Marco Garfias y Luis David, polémica indulto “Maestro” de Villa Carmela.

Recuerdo de David Silveti, XIV Aniversario Luctuoso. Nota Omar Bolaños.

La próxima emisión de Taurinísimo será el próximo lunes 20 de Noviembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

“Tlaxcala No Os Debe Vasallaje” – Fiasco de Xajay en La Ranchero.

img_0913
Sergio Flores manda al natural al muy discutible toro de Xajay lidiado en Tlaxcala. Foto: SuerteMatador.com

La Afición de la Plaza “Jorge Aguilar” alza la voz para decir abiertamente lo que todo el tendido piensa, lo que todo el mundo quiere hablar… pero que nadie se atreve a preguntar, “Cuarenta y dos ganaderías en Tlaxcala, ¿Qué no hay algo mejor?” No. Parece que al taurinísimo militante se le acaban las ideas con el fracaso absoluto, regalo incluido de Xajay en tarde cara de boletaje, de casi lleno en el tendido pero de decepción total. Flores se impone y Castella padece la trampa de la mansedumbre a la que se auto somete matando esta clase de birrias. Ni pa’l caldo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Tlaxcala.

Sí, nos hemos quejado de la falta de bravura en los tendidos.

Esa que, pese a todo, parece no irse de Guadalajara. La misma que está muriendo en La México, que formó a muchos aficionados en su tendido pero que se pierde entre el porrismo y la cargada. La reflexión en el aficionado durante el festejo, principalmente del lado de Sol, es llama y pulso de la Fiesta, si se muere, la corrida estará perdida.

Para siempre.

No obstante, desde el centro del Imperio parece revivirse el antiguo reto Mexica a Tlaxcala: “Que el gran Señor de México era Señor Universal de todo el Mundo, que todos los nacidos eran sus vasallos, que á todos los había de reducir para que le reconociesen por Señor, y que á los que no lo hiciesen por bien y dalle la obediencia, los había de destruir, asolar sus ciudades hasta los cimientos y poblarlas de nuevas gentes.”

Así lo dicta la Historia de Tlaxcala de Diego Muñoz de Camargo.

Y la propia Tlaxcala, su afición, callada otras veces, despierta con bravura en cuanto siente el puyazo trasero que implica, no tanto el precio tan caro de los boletos, sino la decepción de ver que en la mismísima capital del antiguo Señorío, aquella que por nadie fue enseñoreada, se cuela la más lastimera y falta de trapío escalera del encierro de Xajay.

No basta con el flaco y feo castaño aldinegro que abre plaza y decepciona a Castella tanto como el francés, enfundado en un vestidazo de áureas crucetas y seda turquesa, a la multitud que tristemente ve como ordena nulo puyazo y cambio de tercio con dos pares, dos que muestran la inutilidad de la Autoridad y del propio astado con el que Sebastián se dobla y hace pasar componiendo su tranco, en momentos ligando.

Pero que toda su insistencia se rompe al manifestar su impotencia luego de pinchar.

Estrella la emoción en la trampa de la debilidad.

Entonces la mesa se sirve a Sergio Flores al que el paisanaje mira sereno con un xajay anovillado. Este segundo de mejor hechura tiene lastimera y fea cabeza. Inyección por puyazo, quite combinado con remate muy lucido, solo dos pares con la protesta a la Autoridad que no se hace esperar, irónica y lacónica. Luego Flores despliega, tras innecesarios péndulos, claridad y largueza con las dos mejores tandas de toda la tarde, una por cada lado.

Completas, bien trazadas, muy largas, sobre todo al natural, dos rotundos donde la tela, en plenos medios, con trazo perfecto, liga y encadena el remate, encienden la pasión y la entrega de la gente… solo apagada por la casta rota del astado.

Pincha Flores.

Mas que al toro, la ilusión de la gente.

Que reacciona en el siguiente turno del tlaxcalteca y éste, tras embarcar a la media altura con la derecha, queda sin oposición que le ataque. Se arrima e invade los terrenos del mejor presentado del encierro que, tras derechazos, aflige y con la agresividad apagada, es avasallado tras capetillina y Flores se descara al grado de desplantarse.

Mata bien y sobreviene la única oreja.

Tenemos entonces que toda la Plaza, localidad Campanario incluida, se vuelca todo el festejo contra la corrida, desde la lapidaria “¡Toro chico, Fiesta chica!” hasta preguntar por los dos pares “¿Qué ‘fregadera’ es esta?” y, principalmente, sobre el brindis al ganadero al que Sergio Flores, de modo por demás inoportuno, dedica el sexto, un anovillado burel con el que se dobla con buen trazo y orden pero el que, en el cambio de mano genuflexo, se rompe para siempre su instinto de ataque.

Y cómo será de lastimoso el hecho que el propio Flores chabacanamente empieza a invadir terrenos para equivocarse en su afán bullanguero de dar el cambiado en lo corto siendo levantado y peligrosamente volteado. Tras revisión, regresa a castigar por bajo al xajay con poder y quitárselo de encima con tres cuartos caídos.

El gentío se anima con el regalo de Castella.

Lástima que sea de Xajay, así lo refleja el tendido.

No vale la pena ver a Sebastián Castella salir a perseguir mansos, además de fea estampa como su horrible segundo. Que se defiende y con el que luce a pies juntos en mandiles pero con el que toma la decisión, además de la petición autorizada de los dos pares, de irse por alto quedándose quieto pero con el sentido del toro para arriba y el francés incomodado con las vueltas contrarias y la huida a las tablas del astado.

Luego el despropósito de la Banda. Cuando Castella se las arregla para hacer pasar al bonito quinto, entrepelado y girón, con el capote, principalmente en la chicuelina inaugura su faena con preciosos pases en el mismo sitio por alto pero con el toro, para variar, roto de tranco y de casta.

Pero la inoportuna música rompe el ambiente de seriedad y es pitada.

Lástima que coincide con el desarme que destroza la faena.

Del cual el francés no se recuperaría ya, ni la noche, ni la empresa, curiosamente tlaxcalteca y ganadera que trae una dehesa en horas bajas, tal como lo refleja el tendido que no perdona al también empresario de La México al cuestionarle el modelo actual de la Plaza capitalina.

De esperanza la vuelta de Castella luego de finiquitar al horrible astado de regalo.

Y de pronto se fue la luz.

Hasta el capote de paseo del francés desapareció…

Nunca ha sido fácil para los soberanos del Anahuac visitar Tlaxcala. Peor aun, imposible ha sido enseñorearla.

Por eso, nos dice Muñoz Camargo que Tlaxcala no consintió sino al contrario, contestó aquel reto Mexica del siguiente modo: “Señores muy poderosos: Tlaxcala no os debe vasallaje, ni desde que salieron de las siete cuevas, jamás reconocieron con tributo ni pecho a ningún Rey ni Príncipe del Mundo, porque siempre los Tlaxcaltecas han conservado su libertad; y como no acostumbrados á esto, no os querrán obedecer, porque antes morirán que tal cosa suceda como está por consentir.”

Finaliza la respuesta tlaxcalteca.

Que con Tlaxcala ni con la Fiesta se juega, menos se avasalla.

So pena de repetir, tristemente, el curso de la historia.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Tlaxcala, Tlax. Gran Feria de Todos los Santos 2017. Día de Muertos. Jueves, Noviembre 2 de 2017. Segunda de Feria. Casi lleno en tarde agradabilísima de clima, afición exigente principalmente en el tendido de sol, dura por momento. Mal el Juez de Plaza al cambiar los dos primeros turnos con solo dos pares a instancias de los propios espadas. Fatal hacer sonar un cambio de tercio para que salgan los picadores al no ser ni costumbre de la Plaza ni considerarlo así el Reglamento. Se va la luz de la Plaza al finalizar el festejo.

7 Toros, 7 de Xajay (Divisa Verde y Rojo) El séptimo de regalo. Escandalosa escalera de feas hechuras por bastas y la mayoría de feas cabezas. Mansa y descastada, débil sin fondo claro de bravura, salvo, en un momento, el segundo de la tarde que se desfondó tras dos tandas, una por cada pitón. Todos volteando contrario. Espantoso el de regalo, horrible mulo que no tuvo mas que arreones.

Sebastián Castella  (Turquesa y oro) División, Pitos, Silencio y Vuelta en el de Regalo. Sergio Flores (Obispo y oro) Ovación, Oreja y Ovación.

Mal las cuadrillas en colocación y precisión al clavar y picar en la mayoría de los turnos.

RADAR TAURINO: La Mezquindad Tomasista – Una Posible y Plateada Respuesta de Enrique Ponce.

El tiempo de Enrique Ponce se mantiene 25 años después de su confirmación de alternativa en la Plaza México. Foto: suertematador.com

Algo sabemos en México sobre desastres, no pocas veces nos ha tocado lidiar con tales marrajos, varias en la capital mexicana. Por eso sabemos que todo ayuda y que no se puede restar o, peor aun, agarrar la situación como rehén, como hacen los peores políticos mexicanos. Por ello ante el ya casi consumado codazo tomasista, Enrique Ponce puede aplicar el necesario “No corro. No grito. No empujo.” que debe siempre prevalecer en estos casos y, por su cuenta, a puño cerrado, realizar un movimiento cantado que haría valer su historia, jerarquía y taurinamente dejaría las cosas en claro, justo en el Aniversario XXV de su confirmación de alternativa en la plaza de su mayor leyenda, la Monumental México.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Si el rumor es la antesala de la noticia, esto es un hecho consumado.

Lo hemos puesto en De SOL Y SOMBRA desde la crónica del fallido 31-E, los viernes de Taurinísimo y lo mencionábamos desde hace meses en los círculos taurinos: José Tomás torearía en La México porque José Tomás siempre vuelve.

Más si la espina quedó muy honda, más porque respira por la herida y, aun tras el petardo, el gancho taquillero, con sus debidas y anti televisivas martingalas, es una tentación irresistible para la Empresa. Menos mal, porque en la vida siempre hay que dar la cara.

Aunque sea para que nos la partan.

Se buscó antes del sismo, con mayor razón ahora tras lo tristemente ocurrido.

Sin embargo, la mezquinocracia taurina tan proclive en las grandes citas y mayormente en México es, por necesidad, contraria al mérito o al peso de la historia taurina y no es capaz, ni aun con todo los medios para hacerlo, de pugnar y hacer realidad lo tendría que proceder: la confrontación entre Enrique Ponce y José Tomás, así tal cual, mano a mano, en La México, con sismo o sin este.

Y sí, se podría. No alcanza ni el dinero ni la voluntad político-diplomática.

Pesa la mezquindad.

Porque en México, primero en tiempo no es primero en derecho, ni la historia, ni los triunfos ni petardos recientes se valoran, la Empresa navega sobre las aguas de un mar de porristas alineados y no hay mayor taurinísimo para hacer y dictar la historia. En 1985 la Casa Domecq se quitó de polémicas taurinas y trajo a cinco figuras retiradas y otra, semi retirada en festival.

Aquello funcionó.

Hoy el “festival” versión 2017 es otra martingala, una más, de José Tomás: los ocho toreros, sin tele, claro, ni modo de transmitir en directo otro petardo y en 12 de diciembre y, sobre todo, la elusión de la cita histórica.

Pero ya habrá tiempo de diseccionar ese lado de la ecuación.

Hoy lo grande es la enorme oportunidad que este tinglado le deja servida y en bandeja de Taxco a Enrique Ponce para festejar su Aniversario de Plata de confirmación mexicana.

Sin martingalas ni poses estudiadas, con tele y con los únicos misterios que le debe rodear a toda figura del toreo, si lo es, y que son la estela de su propio arte y el desdén de su poderío, puede el valenciano quitarse detractores de tópico, tornar hacia él todas las miradas y forjar una gesta para la memoria si elige para una ocasión de plata otros tantos toros, igualmente, de plata.

Por veinticinco años, casi ininterrumpidos Enrique Ponce ha marcado las páginas más gloriosas en la Plaza México que torero extranjero haya escrito y es posible, a la puerta podría estar, que corone y reafirme el trono si elige la corrida clave, el encierro que luce como imposible de cerrar, casi imposible de triunfar y no es otro más que el de Piedras Negras y sus 147 años de historia.

El único encaste que nunca ha enfrentado el torero de Valencia.

Una noche de coloquio Rafael Herrerías dijo claramente que aquello era un sueño y como sueño se tenía que quedar. Fue en el taurinísimo y desaparecido “Tío Luis” de la Condesa. Pero hoy a los aficionados tan carentes de ilusiones taurinas, tan vilipendiados por el oficialismo, tan decepcionados por la mezquindad y la falta de personalidad en el taurinísimo podrían encontrar una última carta.

Quizá ganadora.

Que no se deseche ni se descarte que los toros son el teatro de lo real y de lo inesperado.

Porque de aburrirnos con bernaldos, marrones, teófilos… o algo de fierro viejo que vendan… mil veces Piedras Negras.

Solo falta que la muleta a la que, en los últimos años, siempre que se le descarta responde con un nuevo milagro taurino, en la Plaza México y en ocasión fundida de plata realice un milagro más, el más deslumbrante quizá, veinticinco años después.

La historia, ¿Se escribirá?

Solo sabemos que no falta mucho para saberlo.

Twitter: @CaballoNegroII.

img_2101
José Tomás devuelve la oreja en La México en su última aparición.