Archivo de la categoría: Mansedumbre

¡Qué Tristeza, Guadalajara! – Adiós a la Seriedad de la Nuevo Progreso.

Pablo Hermoso de Mendoza. Foto Emilio Mendez.

Se fue el micro serial de corridas 2017-2018 en Guadalajara con un resultado, un año más, que poco abona al cada vez más endeble crédito de Guadalajara como la plaza “más seria de México” categoría perdida cada día más dada la vergonzosa actitud de la Autoridad y demás actores y factores del espectáculo presentado.

Por: Javier Ángeles RodríguezDe SOL Y SOMBRA. Guadalajara.

Termina el diminuto serial taurino en Guadalajara, dando tumbos.

De los encierros, siendo benévolos, justos de presencia –salvo el de Barralva-, toreros más vistos que los spots vendedores de humo de “ya sabes quien”, algunos más resistidos que la clase política nacional, ausencia de FIGURAS DEL TOREO, hierros donde la mansedumbre campea y se lleva por bandera para deleite de unos actuantes cada vez menos comprometidos con el ilusorio y lejano resurgimiento de la fiesta de toros que difícilmente emergerá del pozo donde la han metido.

De la autoridad, ¡ni hablar!, absolutamente ignorante de sus funciones y de un reglamento que una tarde si y otra también es pisoteado inmisericordemente por quienes deberían de representarla, fungiendo más como parte del espectáculo, al estilo de aquel referí, “Tirantes” de la lucha libre, alejados totalmente de la defensa del interés del pagante de una entrada con la cantaleta aquella de que “hay que apoyar a la fiesta” y sosteniendo que el reglamento taurino es una cuestión de “criterio”.

De la tarde de ayer, una vergüenza, verbenera, de rancho, poco que decir.

Una plaza donde se accede a regalar tres “toros”, TRES, donde el encierro de Marrón, justísimo de presencia, disparejo de hechuras, escaso de empuje, carente de casta, salvándose el tercero de lidia ordinaria, dio el juego esperado de este hierro: mansedumbre y docilidad a pasto para conformar un ejemplo claro de lo que tiene, en el renglón ganadero, sumida a la fiesta de toros en un estado comatoso que parece irreversible, con la complacencia de autoridades y actuantes que parecen no entender que ya ni el caballito de marras les salva la papeleta y que más que vender alcohol a manos llenas en los tendidos, la emoción es lo que traería de regreso a tantos y tantos que se han ido hartos de un espectáculo monótono y tedioso…

Y así vimos a un Jerónimo con detalles muy toreros, sin redondear nada, a un Leo Valadéz verde, intrascendente a quien se le fue el único ejemplar, el tercero, que ofreció alguna cuota de emotividad y transmisión entre enganchones e indecisiones, optando al final por irse por la vía del toreo de efecto, insisto, sin trascendencia alguna. Ni con los de regalo, dos anovilladísimos ejemplares de Javier Garfias y del ya citado Marrón, con el mismo juego insulso de “así es el toro mexicano” pudieron levantar su tarde los dos de a pie.

A caballo apareció el otrora taquillero, repetitivo, monocromático Pablo Hermoso de Mendoza, quien lleva cada vez menos gente a los tendidos, ahuyentados muchos por sus trapacerías de siempre, logrando una fabulosa entrada de menos de media plaza.

En la lidia ordinaria pechó con dos mesas pasadas a serrucho vil, sin movilidad ni casta alguna de La Estancia, pasando las de Caín para liquidar a ambos con sus ya consabidos sartenazos en cualquier sitio.

Pitos y pitos saldaron su actuación en la lidia ordinaria, pero vendría el espectáculo dantesco del séptimo cajón…

Séptimo cajón del que salió un impresentable cardenito botinero de la desacreditada divisa de Fernando de la Mora, de apariencia totalmente anovillada, carente de importancia, absolutamente ilidiable si tuviéramos una autoridad medianamente SERIA. De salida barbeando las tablas, buscando la huida por la vía de “Pajarito”, tratando de saltar, sin conseguirlo para dolerse y cocear al sentir el primer rejón de castigo.

El torete se vino arriba en el tercio de banderillas y resultó un dechado de movilidad y nobleza, de calidad y buen son, de todo lo que se quiera, se guste y se mande, de todo menos BRAVURA. Y tras las piruetas, machincuepas y todo el repertorio conocido del caballito y caballista el sector sensiblero y alcoholizado se dio a exigir el indultito.

Así el jinete se aplicaba a seguir toreando a la masa para lograr el premio fácil, para no tener que oficiar con su talón de Aquiles, el rejón de muerte, y llevarse en la espuerta un triunfo que hoy, algunos tan indocumentados como comprometidos, le dan el cariz de” histórico”.

Hasta siete veces el palco dio la indicación de que el “Fernandito” fuese pasado a rejón, sin embargo, al final, la autoridad cayó una vez más en los yerros que tarde a tarde ponen una palada más de tierra a la ya lejana “seriedad” de Guadalajara para conceder el indulto, indulto que no tiene justificación alguna porque, aquí y en cualquier plaza seria, se indulta LA BRAVURA, no la calidad.

Al final el caballista, supuesto matador, dio una vuelta al ruedo ante una marcada división de opiniones y, muchos, abandonando el tendido con el sabor amargo de ver como la seriedad que supo tener el Nuevo Progreso se va al caño en un juego de complicidades e ineptitudes que al final van en detrimento de una afición que paga hace muchos años entradas de precios excesivos para ver un espectáculo que cada vez menos responde a la contraprestación monetaria.

Qué tristeza, Guadalajara.

Twitter: @Javier0051.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Guadalajara, Jalisco. Plaza Monumental Nuevo Progreso. Última corrida del serial de aniversario. Menos de media plaza en tarde calurosa.

9 toros, 5 de Marrón (Divisa Marrón, Naranja y Verde) el séptimo como sobrero de regalo, tan justos como dispares de presencia, mansos, descastados, sosos, sin importancia, recibiendo a penas refilonazos en el caballo, salvándose por tablas el tercero que ofreció alguna posibilidad a su matador; 1 de Javier Garfias (Divisa Azul y Naranja) impresentable y 1 de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) para rejones, indigno de cualquier plaza de primera categoría e indebidamente indultado dada su mansedumbre.

El Rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza: Pitos, pitos y vuelta al ruedo con protestas tras indulto, saliendo a hombros al finalizar el festejo. Jerónimo (Sangre de toro y oro): Llamado a saludar al inicio del festejo, siendo silenciado por partida triple. Leo Valadez (Blanco y plata): Silenciada su labor.

Fue llamado a saludar el banderillero Gustavo Campos tras dos buenos pares de banderillas.

Nuevo mítin de la autoridad al primero reseñar tres regalos impresentables como por otorgar el indulto a un “toro” que no ha cumplido con los mínimos de presencia para lidiarse en esta plaza ni la bravura para recibir el perdón. Y por permitir que se invirtiera el órden de lidia de los de a pié en los toros de regalo, lidiando en primer lugar el segundo espada.

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@Taurinisimos 149 – Plaza México, 5 de Febrero: LXXII Aniversario. Recuerdo Arturo Gilio, 1992.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del martes 6 de Febrero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Feria de la Candelaria, Encarnación de Díaz, Jalisco, 2018. Faenas de Fermín Espinosa “Armillita” a la corrida de La Estancia.

Plaza México Temporada Grande 2017-2018. LXXII Aniversario de la Monumental.

Corridas del 4 y 5 de Febrero.

Análisis Mano a Mano, Toros de Teófilo Gómez para El Juli y Sergio Flores. Faenas de El Juli al toro de Bernaldo de Quirós y Sergio Flores al toro de Santa María de Xalpa.

Análisis de la corrida del 5 de Febrero de 2018, toros de Jaral de Peñas para Jerónimo, Sebastián Castella, Joselito Adame y Roca Rey.

Recuerdo de Arturo Gilio, rabo de “Genovés” de De Santiago en el XLVI Aniversario de la Plaza, 5 de Febrero de 1992.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 16 de Febrero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

El Río Seco – Temple Inacabado de Juan Pablo Sánchez en plena debacle de La México.

Pase del desdén de Juan Pablo Sánchez, perfecto con la muleta, fatal con la espada.

Falla, y de qué manera, el encierro de Fernando de la Mora. Su inaceptable presencia, desesperante mansedumbre y debilidad, no hacen mas que demostrar que, hoy, todo lo que toca La México, está bajo sospecha. Ya sin contrapesos, la Monumental ya no es referencia, turbio es su ambiente y, por ello, la gente castiga y elimina gradualmente la expectación y el interés de una de las otrora grandes fechas: el último domingo de enero de este año pasa a la ignominia dada la ineptitud y la nulidad de actuación de la empresa más rica de la historia pero la de menos frente taurina. Solo el ritmo, el temple y bien hacer de Juan Pablo Sánchez rescata con su muleta pero entierra con su fallida espada los únicos momentos taurinos de una tarde terrible para Saldívar y espantosa para Marín, cuya presencia muestra los peores males de la presente administración.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si hay un ganadero al que respetamos, sí, aunque algunos consideren esto increíble, es Fernando de la Mora Ovando. Lo hemos dicho muchas veces, de 2006 a 2012 perdimos los mejores años de la divisa amarillo y blanco por un capricho empresarial.

Ahora por otro capricho lo tenemos que ver en horas muy bajas.

Pésimas quizá.

Fernando de la Mora sabe muy bien qué es lo que echa, lo que tiene y lo que vende. Por eso el marasmo de hoy en La México tiene explicación: vende de segunda porque escogen y pagan de segunda, quizá, de tercera.

Peor aun, él vende,

Pues los cinco lidiados, de auténtico escándalo, son el fracaso empresarial más sonado pues la actual administración, con todo su dinero, con todo el antecedente y con toda la pompa y circunstancia que la rodea, no parece tener en la frente el suficiente taurinísimo ni el suficiente nivel de influencia para impedir que pase esto.

Recuerdo a uno de los “amigos de la Empresa” actual pidiendo guardar las formas por el cambio de logotipo de la Plaza México, ese que la antigua administración perdiera en favor de la Secretaría de Hacienda, el famoso óvalo rojo, resultaba que esta administración quería distanciarse de las viejas formas.

Con lo de hoy están más cerca que nunca.

Ya no ahondemos en lo que ha sido la conformación del cartel, haber puesto a Ginés Marín sin ningún mérito en esta Plaza, únicamente por ser apoderado por los socios de la Empresa aflojó la expectación y resto importancia, un nombre que dice nada y menos con la manera en que se deja enganchar por la rata corrida en tercer lugar. Enfundado en traje de sombras que le resta categoría y personalidad, ese cabeceante tercero le mete en problemas.

Solo una tanda donde pisa firme, liga derechazos pero Marín muestra lo que desde novillero ha enseñado en México: incomodidad, ya no digamos al matar. Cómo la empresa incluso no hace las cosas a favor de los suyos somete a Marín a un bochornoso doble incidente.

La devolución de un toro y la aparición de un mulo como sobrero.

Devolver a un toro por falta de trapío es el peor desprestigio para una Plaza de Toros.

Más como La México. La Empresa tolera y emprende, en vez del bien hacer y la captación de sólida clientela taurina, la falta más recurrente al adolecer del principal cimiento taurino: el toro. El sexto es el más cornalón de la ganadería titular pero el hartazgo y lo alargado de cara, lo feo de hechura, lo estrecho, lo falto de remate, revienta la bronca que trae el horrible sobrero, corraleado sobrero de Montecristo que se defiende.

Y tal como Ginés se muestra, rebasado e incapaz, el triunfador de Madrid se hunde en doble voltereta por tanto afán de no someter de hacer ascos al toro en vez de torearle y, con tanto gorrón en el callejón, uno de sus asistentes al tratar de ayudar sale zarandeado y hasta lastimado, este taurineo infame es el que muestra escenas como las de ayer, toro devuelto, sobrero corraleado, toreros incapaces, lluvia y las esperanzas taurinas como el clima.

Tres recordatorios, toro vivo y el recordatorio que los recomendados no caben aquí.

Saldívar, igualmente, da el paso atrás.

Ocurre que este torero está en todo menos con la cabeza en el sitio, sorprendido de salida toma el olivo. Está en la postura de componer la figura dejando pasar la embestida de un lote compuesto por un terriblemente mal presentado segundo y el remiendo de Xajay, serio y bravo de inicio, que le incomoda por falta del sitio y valor suficientes para quedarse quieto. Con el tercero que cabecea, más pendiente está por voltear la montera con los machos para abajo que por mandar a un toro que le atropella lo que quiso y le engancha peor.

Está fatal con el quinto con el que no para y al que trata terriblemente de parar sin conseguirlo. Saldívar ha sido solo un espejismo que confirma hoy su realidad.

Y queda Juan Pablo Sánchez, única esperanza de que la calidad y el mérito impongan y valgan. Todo esto contrasta con el encierro, astados impresentables por fuera y también por dentro, ¿Qué tendrá que decir Othón Ortega al respecto? Someter a un torero de esta valía a este tipo de escándalos es el verdadero daño a la Fiesta. Por ello, con todo y lo firme, lo vertical y muy templado que está con el primero de la tarde, Sánchez llega poco al tendido, que se molesta con la presencia y la debilidad del que abre Plaza.

Aun así, el hidrocálido, que omite cualquier intento con el capote, logra hacer andar y sostener la horizontal del débil, a partir de un muy claro entendimiento, se queda quieto y ajusta la embestida del toro a su dictado, no solo templado sino despacioso por ambos pitones. Sánchez, torea cumbre con la derecha pero pincha hasta dividir la Asamblea.

Sánchez lo sabe y por eso se tapa cuando entusiastas piden saludar en el tercio.

Entonces, enfrenta en cuarto turno a un torete que anda de forma boyancona de salida y que tras los lances casi clava los pitones en la arena que protesta ante un puyazo doble, el primero trasero, que huye en cada capotazo tras los pares de banderillas y que no es ni mucho menos un muestrario de bravura.

El diestro brinda a la generalidad.

Entonces alumbra el camino, a la distancia necesaria para no estorbar aliviando la embestida en los doblones hasta abrirse muy torero a los medios y desahogar sobre la mano derecha. Es palpable como hay una aflicción de la casta del nombrado “Río Dulce” que no aparece y cuyo cauce solo es reparado por los derechazos perfectamente en el sitio, largos y completamente templados que traza Juan Pablo en una breve pero intensa primera tanda.

Luego cuando el toro resiente el sometimiento de hierro y de seda la vez, finta con salir con la cara arriba, los muletazos son de tal acabado que bastan solo tres para trazar el cambio de mano por la espalda y cerrar con la zurda el de pecho, de tan lentos podrían haber durado lo que duran seis de diestros más revolucionados.

Arrebata Juan Pablo, sin arrebatarse él.

Entonces, a ese mismo compás, Sánchez se crece casi sin reponer y liga los derechazos de trazo perfectos que abrocha con el martinete y el cambio de mano mejor trazado de toda su actuación, un remate abajo que abre el camino del río de su muñeca hacia el pitón izquierdo donde, igualmente, vuelve a bordarlo.

Arte, clase y tempo largo en la medida distancia y tiempo exacto.

Desfile de forma y despliegue de fondo, magistral.

Y prosiguió la obra hasta el camino de la redondez, apenas una capetillina entrelazada, Sánchez se gusta en la dosantina y también en el derechazo en rendondo por completo y el pase, soberbio, de la firma.

Solo que es demasiado para el burel.

Que se escurre.

Que se raja.

Y que levanta la cara cuando Sánchez alarga la faena, innecesariamente, entra a matar en la suerte contraria y, claro, para variar, pincha. Dejando el destino, su inclusión en el 5-F, en manos de otros tantos afectos al adamismo y desafectos al toreo bueno.

Que se rubrica con las orejas. Dice un buen aficionado: “No se puede estar tan mal luego de estar tan bien.”

En absoluto.

Ojalá que no quede fuera de una fecha clave donde por calidad debe estar pero donde sus fallas con la espada lo empata en cantidad con otros cinco.

Ya veremos que ofertan el lunes.

No confiemos en la empresa, empecinada en ensuciar el río de la torería.

Y peor, aun, el de la categoría de la Plaza.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Enero 28 de 2018. Décima Primera de Derecho de Apartado. Menos de Un Cuarto de Plaza en tarde muy fría con viento fuerte y molesto a partir del quinto y fuerte lluvia al final de la corrida.

8 Toros, 5 de Fernando de la Mora (Amarillo y Blanco) pitados de salida. Rechazados varios en la semana y remandado el quinto turno. Impresentable, el sexto turno ha sido debidamente devuelto, un encierro de segunda. Manso y débil, salvo el segundo que sacó algo de casta en la muleta; 1 de Xajay (Divisa Rojo y Verde) el quinto. Serio y bien hecho, con bravura ha sido pesimamente lidiado. Y 1 de Montecristo (Divisa Obispo, Oro y Verde) Grande y corraleado, sobrero que sustituye al sexto, corraleado y con edad, sacó malas ideas.

Juan Pablo Sánchez (Malva y Oro) División y Ovación con Saludos. Arturo Saldívar (Obispo y Oro) División y Silencio. Ginés Marín (Aguamarina y Azabache) Pitos y Silencio tras Tres Avisos.

Mala tarde de las cuadrillas banderilleando a contraquerencia y mal colocados, enganchados y a la media vuelta, aun así, tras pasar en falso Diego Martínez se desmontera inmerecidamente en el segundo tercio de la lidia del quinto.

Al finalizar el paseillo se rinde minuto de homenaje en memoria del ganadero Luis Álvarez Bilbao, de Barralva, y el Juez de Plaza, Matador de Toros Ricardo Balderas, fallecidos lamentablemente en la presente semana.

@Taurinisimos 144 – Homenaje a Juan Silveti Reynoso. Juan Pablo Sánchez y Jerónimo en La México.

Todo el clasicismo, ligereza y poderío desgranados en el precioso trincherazo en Cuatro Caminos de Juan Silveti. Su recuerdo, imborrable, en la edición que abre el año de @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 8 de Enero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018. Repaso Navideño de los Festejos.

Análisis Corridas de Torreón de Cañas, Rancho Seco y Caparica.

Faenas de Juan Pablo Sánchez, Fermín Rivera, Gerardo Adame, Fabián BarbaJerónimo, entre otros.

Homenaje a Juan Silveti Reynoso tras su sensible fallecimiento el pasado 25 de Diciembre, escenas de Juan Silveti de 1959 a 1960 en la Plaza México.

Rompecorte: Juan Silveti en el Noticiero Mundial por Pepe Alameda con toros de La Laguna y Piedras Negras.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 12 de Enero de 2018 a las 9 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Y Mañana, Qué… – Xajay, las Cosas por su Nombre.

La bravura de Xajay, extrañamente, ausente. Necesario es que regrese.

En los toros se tiene un lenguaje tan particular y tan propio, resultado del arte taurino, que, si se usa bien, basta para poner las cosas en el sitio. Y así como al miedo hay que llamarle miedo y a la muerte en los mismos términos, varias sabandijas taurinas utilizan cierto lenguaje poco taurino y propenso al engaño para evitar nombrar la condición del toro como siempre debe llamársele: mansa o brava. Ocurre en La México cada ocho días y bien puede explicar, la razón de la culpa y, principalmente, la disculpa de la sinrazón.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Son dos las condiciones, atención, que muestra en globalidad el toro bravo en la Plaza: bravura o mansedumbre. Ataca o rehúye.

Es la condición del toro en la plaza el qué de la cuestión de la lidia.

Tenemos que en México tan proclives somos a la disculpa y a tratar de encontrar la forma de ser la excepción a toda la regla que en materia taurina, de mitad de la década para acá, estamos consiguiendo la excepción y la disculpa. Y claro, como siempre en estos casos, el hilo se rompe por la parte más débil de la fórmula y que en la Plaza México es el toro, o sea, ese elemento tan abandonado por la patronal taurina que tiene, en cuatro corridas, hundida a la Temporada Grande 2017-2018.

Esto, claro está, salvo muy señaladas excepciones, no alcanza a mostrarse en medios de comunicación, que el oficialismo presente está en todas partes, en ese terreno nadie se atreve, cuando debería ser un presupuesto, que siempre se obligue a mencionar, ya no en una crónica, en una simple conversación de taurinos, cuál es la condición del toro.

Nadie llama, principalmente, a la mansedumbre como es.

A secas.

¿Qué otro nombre dar al juego de la mayoría de los escarchados toros de Xajay corridos el día de hoy? Todo lo que pueda el oficialismo y la cargada taurina aducir para explicar el juego de los ocho lajeños y el que se rompió la pata derecha, necesariamente tiene que pasar por definir la base, la condición de su juego: bravura o mansedumbre.

Decir el qué antes del cómo.

Tal cual si quisiéramos aplicar el Reglamento Taurino para el Distrito Federal sin contar con su Ley que le origina, la de Ley para la

La legendaria Xajay, casi centenaria y aquí reverenciada a sus originales propietarios.

Celebración de Espectáculos Públicos en el Distrito Federal, que nos dice el qué mientras el Reglamento nos dice el cómo.

Es decir, puede ser un toro encastado, es decir, agresivo al ofender, o geniudo, agresivo al defenderse. Pero hay que decir sobre que condición se parte. Los xajay aun no muestran el domino ganadero sobre su línea santacolomeña y es curioso como los toros pueden variar de momento a momento su lidia e ir a menos o encastarse de pronto.

Pena que sean parpadeos de casta perdida. Triste no soportar la exigencia de la lida.

Apenas el cuarto, con un punto de casta e incluso violencia, mostró ciertas cosas de bravo, algunas fundacionales, la fijeza y la prontitud, otras cambiantes, como doblar contrario, escurrirse y buscar, afligidos, los adentros o la querencia. Entonces tenemos el cuento de la clase y la calidad, el toro que se deja o el que necesita asilo o asistencia, el toro colaborador cuyo instinto de ataque es opaco.

Ese toro queda en la raya.

Ese toro confunde y da la vía a las sabandijas taurinas para mostrar su mansedumbre y no pasar por el compromiso de la verdad taurina, podrá doblar contrario pero si pasa de pronto, lo convierte, no en bravo sino en bueno, es decir, convierte al toro, ser de veneración y culto, en un medio, tan solo en un herramental más. A su condición de ser  la vuelve en una especificación de utilidad.

Xajay no ha sido, históricamente, eso.

Eso ni la cargada y el oficialismo lo puede negar.

Aunque para afirmarlo tenga que pasar por la condición de la ganadería: la bravura.

Esperemos, por bien de todos, nadie pueda ello ignorar.

Twitter: @CaballoNegroII.

La Cruz de Teófilo – Martirio Ganadero en Gris Apertura de La México.

En verticalidad, “El Juli” gana, en mansedumbre gana Teófilo y pierde la Afición. Foto: TADEO ALCINA RIVERA. Aplausos.

Teófilo cumple lo que promete. A la Empresa parcialmente le funciona lo que oculta. Y los toreros salen con la misma intención de siempre, hacer hasta donde se pueda, con el esfuerzo natural que impone de lidiar cualquier corrida pero sin el sobre esfuerzo que requiere la trascendencia taurina. Con una mansada tamaño Plaza México, “Juli” cumple el expediente al completar, en un mismo año, el quinteto de teófilos, no nos extrañe que, de premio, mate uno más el día 12 y complete “dignamente” su año en ña Monumental. Por su lado, Adame, efectista y corriente, refleja su estado real que solo el oficialismo podrá maquillar. Triste caída de la bravura, la casta y el trapío del toro de lidia.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solemos pasar por el Barrio de la Santa Cruz en la mayoría de nuestras visitas a Querétaro capital, con su histórico templo, lo mismo convento que prisión, mausoleo y cuartel, vigía que ha visto pasar la historia de este país, casi en un pestañeo.

Ahí está el árbol de espina más misterioso del mundo, el que no da flor ni da fruto que solo puede crecer y reproducirse ahí, ese cuya figura, en forma de cruz, es solo espina por los cuatro costados. Algo así es la mansedumbre, esa espina que también igualmente es el báculo olvidado de un fraile que caminó dewde las Hibueras hasta la Santa Cruz sobre un camino igualmente espinoso.

Como la herida que esta noche deja Teófilo Gómez en la Plaza México.

Que nada justifica lo disparejo de la primera parte de la corrida y lo variopinto de la segunda, la falta de casta de los tres primeros y lo inválido del resto aunado a los sospechosos pitones. Si esto no ha llegado a mayores es dado la taurinamente juvenil mayoría, asistencia que cuya ilusión taurina, ávida de Plaza México y de Temporada Grande, ha frenado perder los papeles pero a la que hay que decir que esto ni es el toro bravo ni menos la Fiesta.

Así tenemos que Teófilo manda un flaco y serio cárdeno para abrir Temporada que muestra a “Juli” simple, sin mayor otro trámite capoteril, viene un horrible refilón trasero y la tendencia del astado, el más serio del encierro, a recortar por el lado derecho es expresa. Por ello López entiende que el lado bueno es el izquierdo por donde muletea con el tranquillo que tanto le caracteriza, muleta a modo de pantalla, la cintura hacia fuera, un embarque atrasado y la ligazón siempre en la periferia.

Como hay momentos de largueza y lentitud, La México embelesa.

No podemos negarlo, está en nuestra programación neuronal y en el palpitar.

Pero lo cierto es que el mérito de una faena y del toreo está en proporción directa al rival que se enfrente, este, descastado y soso, permite con su cara alta pase a pase que “Juli” se coloque a placer sin ser su planta exigida a la distancia que se pone, más cerca el cárdeno protesta, de ahí que el toreo, ya sin el feo retorcimiento, abra el compás pero se de a hacer embestir al veleto con mayor temple, alargando el recorrido y logrando llevar la embestida, incluso en redondo.

Único momento mayor de la faena.

Porque con la derecha Julián López no encuentra la forma, ni en lo vertical ni con su tranquillo, solo en los circulares ligados que borran cualquier observación hacia el toro. La México ayer solo ve al torero que excede en la faena y, a su por demás ventajoso modo, deja un volapié, contrario y perpendicular, defectuoso, que… sí, aunque ustedes no lo crean… se premia.

Y se protesta, que aun el porrismo no es unanimidad.

A la postre, esta sería la única oreja, menos mal.

Porque “Juli”, habría cortado otra más con el espantoso manso tercero, rajado desde salida, un burel cárdeno de feos pitones jadeante en todo momento sin celo por la muleta ni casta, que husmea los muslos y que, no obstante López lancea con temple, trata de aplicarle la fórmula por el lado derecho hasta que tanta periferia, tanto apuntar la salida por anticipado y tanto retorcimiento en los naturales, provoca que el cárdeno se salga del cuadro y se le cuele por dos veces.

Dos topetazos que no causan mayor emoción.

Entonces, “Juli”, en gesto dramatizado, se engalla pero el descastado le pone en el sitio obligándolo a dejar amaneramientos para quedarse vertical y quieto para ahí buscar su toreo la mejor versión que pueda ofrecer ante estos toros que ni para el consomé sirven.

Juli” vuelve a regodearse, a acomodarse con temple.

Pero ese temple, que tiene fundamento técnico, carece del alma dramática de la Fiesta.

La México le corea fuerte pasando por alto lo anterior, se embelesa en la circular dosantina y los cambios de mano, los molinetazos que llevan a pasar de faena y a dejar todo en pinchazo cuando el “julipié” canto a la ventaja, se estrella en hueso. La vuelta al ruedo, mecánica como casi toda su actuación sabe a muy poco.

Porque, es cierto, nos lo corrobora el gran Salvador García Bolio, ha toreado en redondo, varias veces y bien, pero cierto es que al natural, ha acompañado la embestida más que haberla toreado.

Así las cosas.

El inválido quinto, castaño retacado, sumado al cuarto y al cierra plaza, hacen ver que Teófilo Gómez coloca la cruz sobre la naciente Temporada, la mansedumbre, la flojedad y la invalidez que dan al traste cualquier esfuerzo.

De ahí que José Adame, arrastrando la cobija, recurra al estribo con el decadente cárdeno cuarto e, incluso, banderillee a la moderna pero con temple al salinero y debilísimo sexto. Tratando de rescatar su muy cuestionable prestigio y, sobre todo, su incapacidad de poder con el segundo.

Un cárdeno girón, fino y en la raya del trapío, a la postre único toro de triunfo.

Nombrado “Misionero” a lo Fray Márgil de Jesús, queretanamente.

Pero claro, al no lancear templado, al no mandar con sutileza a Adame le queda la vulgaridad, lo más corriente y al uso que se tiene, la cara dura, el retorcimiento y la ausencia de la mínima sutileza en los derechazos a un toro que pide mando de seda y temple de hierro. Con él solo atina a despatarrarse y ligar derechazos con el pitón derecho del astado que crece y así como en Diciembre dejó la mitad de embestidas al bravo teófilo de aquella ocasión, con este desatina al intentar cerrar por bajo, al grado del enganchón.

Y de la voltereta.

Y de marrar con el descabello.

Y así pasar al abucheo, con toda razón.

Que cuando se habla demás, el toro mexicano, a veces mustio, sin decir tanto pone en su lugar a los que no son capaces de poner el toreo donde ponen las palabras.

Y así se va el mano a mano, cargando la Afición con la ausencia de rivalidad, falta de contraste, sin oposición con bravura pero con la cruz del aburrimiento y, claro, con la torería al mínimo en una de las entradas inaugurales de menor asistencia después del año pasado.

En preocupante monotonía.

Solo queda pensar que después de la cruz, de la espina e, incluso, de las caídas y la expiración, tan solo quede, la esperanza de que llegue, taurinamente, la resurrección.

Al tiempo.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Noviembre 19 de 2017. “Corrida de Inauguración”. Primera de Derecho de Apartado. Más de Media Plaza en tarde fría con cierto viento que molesta la lidia a partir del tercero. Corrida en Homenaje a Miguel Espinosa “Armillita” tras su sensible fallecimiento con minuto de aplausos. Mal la Autoridad Delegacional al permitir que la Temporada comience una semana posterior a lo exigido por la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos del Distrito Federal. La Autoridad que preside equivoca al juzgar mal la petición al finalizar la lidia del primero. Afición en cortedad y villamelonaje en mayoría.

6 Toros, 6 de Teófilo Gómez (Divisa Celeste, Blanco y Plomo) variopinta y dispareja de presencia, sospechosa gravemente de pitones y, salvo primero y tercero, retacada en kilos. Ausente de fuerza y bravura, apenas el estrecho segundo tiene recorrido en la muleta aunque es débil. Protestón y descastado el cariavacado primero, manso y soso el tercero y el resto simplemente inválidos y sin fuerza.

Inexplicablemente el tercero es aplaudido en el arrastre, el resto, salvo el segundo, es fuertemente pitado.

Julián López “El Juli” (Azul Añil y Azabache) Oreja con Protestas, Vuelta y Silencio. Joselito Adame (Grana y Oro) Silencio, Pitos tras Aviso y Silencio.

Cuadrillas en discreción y con solvencia. Pésimo puyazo en el primer tercio de la lida, refilón a medio toro.

Así embistió el noble “Misionero” al que no cuajo Adame. FOTO: Tadeo Alcina Rivera. Aplausos.

@Taurinisimos 135 – PREVIO La México, Temporada Grande. Faenas @MatadorJPS y @LuisDavidAdame.

Programa @Taurinisimos 135 de @RadioTVMx del viernes 17 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Análisis Inauguración Temporada Grande 2017-2018. Faenas de Juli y Morante de la Puebla con Teófilo Gómez el 5 de Febrero de 2017.

José María Hermosillo en La México, Novillada con “Pirata” de Las Huertas.

Análisis Corrida de Xajay 2 de Noviembre de 2017 para Castella y Sergio Flores.

Dos Grandes Faenas en Guadalajara, Juan Pablo Sanchez, toro de Marco Garfias y Luis David, polémica indulto “Maestro” de Villa Carmela.

Recuerdo de David Silveti, XIV Aniversario Luctuoso. Nota Omar Bolaños.

La próxima emisión de Taurinísimo será el próximo lunes 20 de Noviembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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Por la Puerta Falsa – La Falacia de Jesús Morales captura a Miguel Aguilar.

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Miguel Aguilar, al natural, pese a lo descalzo y retorcido, el de Aguascalientes triunfa. FOTO: Alfredo Florez (Toriles.com)

Como si de un fenómeno astronómico se tratara, la estratósfera desde donde se sitúa Jesús Morales impide ver la realidad de como las cosas han ocurrido y, peor aún, en el turno que a la postre resulta ser el más trascendental, el quinto, donde la voluntad de Miguel Aguilar contrasta con la falta de bravura que, en general, muestra la birria de encierro a cargo de Caparica. El propio novillero hidrocálido no termina por cuajar el único astado valioso al que plantea una muy ligera faena de cara a la galería que encandila pero no convence. La mansada se carga la intención de Llaguno y deja a Loaiza en plena ignominia.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si habrá alguna consideración o mención al encierro mayormente manso de la Temporada, lamentablemente, Caparica lleva mano.

En presencia y juego.

Nos lo dice claramente Corrochano, no hay ni chicos ni grandes, hay toros o hay novillos.

Hoy en La México hay novillos, se supone, de tres años, lo que no hay es finura, nada que ver con la Caparica ilusionante de 2010, no. Hoy se manda lo de tercera línea a la Plaza de primera. Se somete a la más importante Plaza de este taurino país a un laboratorio, a una práctica de campo donde los practicantes, ganaderos y toreros, muestran no solo su verdor sino su inobservancia de las esenciales formas taurómacas.

Y en ese aire, es espantosa verdaderamente la presentación del ganado considerando la importancia de la Plaza México. Podemos ver claramente los pitones gachos y sucios, lo zancudos varios de ellos, lo faltos de trapíos y, varios, especialmente el quinto, despavoridamente mansos y descastados. La raza de lida no es esto. Para la masa, aquella que el propio Corrochano la identifica como contentadiza e ingenua, lo será, para la recta razón taurina, no.

Por ello, no queda otra más que consignar.

Por ello, no queda otra más que tratar de escapar de los falsos cantores.

De Jesús Morales… y la ignorancia de sus defensores.

Confunden y aplauden al manso quinto pero tapan al único novillo valioso, el segundo. Este novillo es un hermoso ejemplar, carifosco, negro de brillante pelaje y de pitones blancos y simétricos que mansea de salida y desarma al joven Loaiza, destemplado y poco preciso toda la tarde, que estorba el procedimiento y que deja al toro servido para poner a parir a las cuadrillas.

Toma aire el de Caparica y entonces Miguel Aguilar confirma lo que de él se espera.

En los doblones, dos, muy toreros, más los pases alternado ya de pie, pudiendo siempre, al frente, de las rayas a los medios y en la primera tanda por la derecha obliga al novillo exitosamente, con buen corte e intensidad en el centro de la suerte, ligando con ritmo e imantando al novillo de un temple que se paladea. Prosigue en la siguiente tanda derechista pero el hechizo se rompe en un firmazo mirando al tendido.

Porque la muchedumbre, ruge y cambia el proceder del novel torero.

Que ya no cambiaría, vendrían los golpes de efectos y el desarme, cambiar el proceder de un torero natural, sin poses, por un toreo afectado por el retorcimiento que ya señalábamos en la semana pasada que prevalece en los hidrocálidos. Este desarme sería ya el sino de la faena porque Aguilar, en vez de templar, comienza a encimar.

Y a hacer tropezar su corte natural de torero.

Para mal de la Afición y para regodeo de la masa.

Así se pierde el buen toreo por el arrimón, la despaciosidad, tan necesaria siempre, incluso desde la mocedad, por el relumbrón de hacer el cite de la galería, el “vamos ya” tan malamente extendido y la ausencia, esta sí preocupante, del cuarto y quinto muletazo, más por un pitón izquierdo que valía la pena intentarlo.

No, la cosa es orejear, ah, y descalzarse otra detestable moda.

Pero todo eso poco importa, incluso tampoco el espadazo al volapié, entero pero pasado y tendido con el que el astado, obvio está no dobla. Por eso Aguilar promete para el otro lo que Llaguno y Loaiza no consiguen en ninguno, triunfar. Uno por quedarse sin enemigo al frente con el abre plaza al grado de derrumbar su inicialmente alegre intervención, pasada por banderillas, pero rematada con desarmes y adornos a cabeza pasada, más lo insulso del espantoso cuarto con el que no tiene opciones.

Y el otro por estar negado para el toreo que, con el viento que sopla, le dice que este no es el camino. Sumemos a esto el juego manso del lote de Loaiza y tenemos la tarde perfecta a partir de la cual debe tomar una decisión.

Que sea la correcta.

Tal como no lo hace, adivinen ustedes, Jesús Morales.

Porque “Usía” premia a Aguilar de manera doble escudriñando, seguramente, el uno más uno, son dos. Diría Corrochano, en aritmética lo es, en tauromaquia, no.

Así tenemos que el novillo quinto, espantoso por chico y feo, por cornigacho y manso, berreón todo el tiempo y con más arreones que embestidas, más reparos que entrega hace ver a la faena en una constante persecución que germina con desarme en el capote y la cacería de un manso con cierta agresividad por la muleta pero que entre las vueltas irredentas y contrarias dejan al novillero mostrando su verdor.

Si tan solo la administración hubiera intercambiado turnos, Aguilar, más asentado, habría lidiado al mejor de los astados en el lugar de honor. Pero, en fin, en los toros no basta con tener temple en la mano, diría Don Gregorio, hay que tener temple en el ánimo. Fundamentalmente, consideramos, para pensar y sobre todo encerrar al manso paralelo a las tablas, no perpendicular a ellas.

Aquí Miguel Aguilar brilla pero corta brevemente a fin de hacer el poste, mirar al público, desde luego y…

Destemplarse y descalzarse, de nuevo.

Quien se considere amante de la verdad no podrá negar que la estocada seda en la suerte contraria, que es entera, casi a un tiempo y al volapié.

Como tampoco podrá negarse lo trasera y lo tendida, de ahí que solo una oreja fuese solo procedente.

El resorte mágico, casi onírico, de Jesús Morales y su letargo, lo pueden todo.

Incluso regalar la salida a hombros.

Y aquí ya no vamos a citar a Corrochano, dejémoslo en paz, sino a un precepto cartesiano, puede tomarse como verdad lo que es falto y puede negarse lo que es verdadero. Entre certezas y falacias la nebulosa confusión de este Juez y los que le siguen, que pocos no son, dan al traste con la Plaza México, única verdad taurina, la única evidente.

Al rato, nos amaneceremos que el toreo ya no es arte, sino diversión.

La que gusta a la masa, la que conviene a los panegíricos.

Esa que no valoró el quitazo de riesgo en el siguiente toro que el propio Aguilar haría al paso, incluso con elegancia, como resultado de su colocación a la salida del banderillero y que le permite tirar de una rebolera para librar la salida del banderillero.

No importa, para eso, para tranquilidad del crítico de Talavera, queda la real afición.

La única con certeza… hasta ahora.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Segunda Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con leve brizna al inicio y al final del festejo, así como viento molesto durante casi toda la tarde, especialmente en la lida del primer a cuarto turno. Fatal el Palco al llevar al exceso la premiación dando al traste con la realidad de la corrida, no obstante procede Usía correctamente al negar la petición en el primero.

6 Caparica, 6 (Divisa Negro, Tabaco y Rojo) Muy feos de presencia, inaceptable para la plaza, salvo el hermoso segundo, quizá el primero. Sospechosa de pitones. Mansa y descastada en lo general exceptuando el primero del lote del segundo espada, muy reunido, muy bien hecho, negro de lustroso pelaje, carifosco con blancos y simétricos pitones que, tras mansear de salida, acaba embistiendo a la muleta largo y por abajo, aplaudido en el arrastre, contrario al resto del vario pinto encierro que dobla contrario y se descasta. Increíble como un sector de barrera de sombra aplaude el manso, descastado y cabeceante quinto.

Juan Pedro Llaguno (Verde Botella y Oro) Silencio en Ambos; Miguel Aguilar (Esperanza y Oro) Palmas tras petición y Dos Orejas con leves protestas; Tato Loaiza (Blanco y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio.

Destaca el segundo espada en un gran quite al paso con rebolera que quita el novillo a Diego Martínez a la salida de tercer par al sexto.

Fatal las cuadrillas con capote y en banderillas durante los primeros cuatro turnos, incluso toreando descaradamente desde el callejón, estrellando al novillo tercero en el burladero de los matadores. Debió solo saludar Jorge Guerrero y no Juan Ramón Saldaña tras banderillear al quinto. Chambón y a cabeza pasada y risa y risa, saluda Diego Martínez tras par al sexto.