Archivo de la categoría: Juan Pablo Llaguno

@Taurinisimos 144 – Homenaje a Juan Silveti Reynoso. Juan Pablo Sánchez y Jerónimo en La México.

Todo el clasicismo, ligereza y poderío desgranados en el precioso trincherazo en Cuatro Caminos de Juan Silveti. Su recuerdo, imborrable, en la edición que abre el año de @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 8 de Enero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018. Repaso Navideño de los Festejos.

Análisis Corridas de Torreón de Cañas, Rancho Seco y Caparica.

Faenas de Juan Pablo Sánchez, Fermín Rivera, Gerardo Adame, Fabián BarbaJerónimo, entre otros.

Homenaje a Juan Silveti Reynoso tras su sensible fallecimiento el pasado 25 de Diciembre, escenas de Juan Silveti de 1959 a 1960 en la Plaza México.

Rompecorte: Juan Silveti en el Noticiero Mundial por Pepe Alameda con toros de La Laguna y Piedras Negras.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 12 de Enero de 2018 a las 9 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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Plaza México: Carteles de Aniversario y Segunda Parte de la Temporada Grande 2017-2018 

Plaza México, Temporada Grande, llega la Segunda Parte.

En un momento, casi, inesperado, la Plaza México se decide, adelanta la suerte, suelta los carteles y deja la fórmula casi intacta, prácticamente repetitiva. Segundas partes, generalmente no son buenas,  muestran los defectos de las primeras si no se atienden las omisiones iniciales y principalmente si… no adelantemos, aquí dejamos el comunicado y el correspondiente análisis.

Por: Tauro Plaza MéxicoCOMUNICADO.

Siete corridas de toros conforman la segunda parte de la Temporada Grande 2017-2018 de la Plaza México, la cual iniciará el domingo 7 de enero y concluirá el 11 de febrero. De esta manera, TauroPlaza México presenta las combinaciones que logran reunir a un elenco de gran nivel.

Las combinaciones son las siguientes:

7 de enero.- Toros de Caparica para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín, que confirma alternativa.

14 de enero.- Toros de Arroyo Zarco para Ignacio Garibay, José Garrido y Diego Sánchez, que confirma alternativa.

21 de enero.-Toros de La Joya para Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame.

28 de enero.- Toros de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín.

4 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Teófilo Gómez para Julián López “El Juli” y  Sergio Flores en mano a mano.

5 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Jaral de Peñas para JerónimoSebastián Castella, Joselito Adame y Andrés Roca Rey.

11 de febrero.- Cuatro toros de Las Huertas y dos por designar para el rejoneador Andy Cartagena, Arturo Macías “El Cejas” y Leo Valadez.

Consulte la lista de precios para la presente temporada: Precios Boletos Temporada Grande 2017-2018

***

¿Donde quedo la imaginación?

Por Juan Carlos Valadez.

Muy complicado parece que será este arranque del 2018 para la fiesta brava en México, pese a los pronósticos de optimismo de algunos periodistas -que por cierto hoy se encuentran en la nómina de la empresa de La Plaza México- y que han perdido toda su credibilidad.

En estos últimos dos años, la fiesta brava ha sufrido especialmente en la capital mexicana una grave crisis que ha afectado el entorno del espectáculo de manera grave, pero esto no sólo ha sucedido únicamente en la capital, también se ha extendido hacía el resto de la República y no existe, hasta la fecha, un plan realmente funcional para que la fiesta salga de esta situación de crisis severa, porque no hay que olvidar que la Plaza México es el eje central de la fiesta brava en nuestro país.

La actual empresa de la Plaza México con apenas dos temporadas al frente, ha sido un desastre y más que sembrar parece que esta cavando el futuro de la fiesta en un hoyo negro. Los números no mienten y la asistencia de público a los tendidos desde que Tauro Plaza asumió la dirección de la plaza ha caído a niveles alarmantes en comparación con otros años.

La mala gestión empresarial del binomio Baillères/Sordo ha sumido a la fiesta brava en la capital en apenas dos temporadas en la mediocridad y en la decadencia total, aunado esto a los constantes errores y experimentos administrativos que han cambiado la sensibilidad del público taurino capitalino, que poco a poco se está alejando de la plaza ante la poca calidad y verdad del espectáculo que se le ofrece.

Un gravisímo error de los actuales empresarios inversionistas ha sido poner en las manos de Antonio Barrera y Mario Zulaica entre otros personajes de menor peso el destino de la plaza, ya que con su falta de experiencia como empresarios han creado un proyecto que solo se enfoca en el “aquí y ahora”, y que sencillamente no tiene futuro.

Ambos grupos han puesto por delante sus intereses personales (con sus monopolios) entre otras cosas, y no se han dado cuenta que el aficionado ya cambio y se canso de tirar su dinero por migajas ante la falta de creatividad y talento en el diseño de sus temporadas.

Muestra de esto son las grandes ausencias de algunas de las máximas primeras figuras del toreo en la segunda parte de la temporada grande, en donde reina la mediocridad y el desconcierto en la conformación de los carteles.

Es de verdad una perdida de tiempo y dinero para el aficionado que le vuelvan a programar un mano a mano antinatural entre El Juli y Sergio Flores con toros de Teófilo Gómez, como aquel que sepultó la carrera de José Adame al inicio de la temporada.

¿Donde quedo la imaginación?

¿Donde están los nombres de Enrique Ponce, José María Manzanares, Alejandro Talavante, Miguel Ángel Perera, Juan José Padilla en su temporada del adiós, o Antonio Fererra entre los diestros extranjeros y ¿donde estan algunos otros nacionales como El Payo que triunfó en su primera actuación?

Faltan en verdad muchos nombres para que esta temporada sea de verdad grande.

Pero eso si, no pueden fallar en los carteles los Adames a los que el público de La Plaza México esta ya cansado de ver y no se explica en el caso específico de Luis David, como es que este regresa por una tercera ocasión, cuando fracaso estrepitosamente en sus dos primeras actuaciones. Lo de su hermano José es también ya un caso patológico.

¿Como explicar que se incluya tras una mala  actuación a Sebastián Castella (otro de sus poderdantes) el cinco de febrero en la corrida más imporante del año taurino mexicano y se quede fuera Enrique Ponce, quien es el máximo triunfador de la presente temporada o que se incluya en ese mismo cartel a Roca Rey? Cuando la realidad es que aún no sabemos lo que le va a deparar el destino al peruano en esta temporada y si lo juzgamos por sus pasadas actuaciónes en las últimas dos temporadas, aun no ha conseguido triunfar con fuerza  para poder estar en esa fecha.

Otro caso es el del español Ginés Marín que tuvo una abulica actuación en su pasada  comparecencia y para la segunda parte se le premia inexplicablemente con otra corrida.

En resumen el monopolio se impone y después de prácticamente dos temporadas con Tauro Plaza al frente de La México ahora si podemos decir que su gestión ha sido irregular, carente de gestas y detalles innovadores, además de que han perdido aficionados y de que sus festejos han estado plagados de carteles mediocres con hierros comerciales, que por su condición de mansos han provocado el hartazgo del público asistente.

Sin una autoridad que regule a la actual empresa, Tauro Plaza intenta operar la Monumental con el triunfalismo como estandarte y no con la seriedad, mientras que la poca afición verdadera está desencantada y desaparecida de la plaza, porque el binomio y sus operadores no acaban de encontrar la llave que le devuelva a la México el esplendor de antaño; ya que estos no han cubierto las expectativas anunciadas y prometidas.

Los resultados están a la vista y los números no mienten: Tauro Plaza no está a la altura ni responde con propuestas innovadoras plagadas de taurinísimo a la incertidumbre taurina actual que se vive en la capital mexicana y mientras está no haga un giro de 180º grados, la Plaza México seguirá cavando su tumba más rápido de lo que muchos pensarían.

La verdad no peca, pero incomoda.

Twitter: @Twittaurino.

La Dignidad Cinqueña – Vuelve José Julián con Desigual Encierro.

Natural de Arturo Saldívar con la embestida entregada de
Natural de Arturo Saldívar con la embestida entregada de “Recuerdo” de José Julián Llaguno.

Cuando el toro real, cinqueño, está en la Plaza casi todo vuelve a su sitio, pues implica en el ruedo, en el callejón, tendidos y barreras una exigencia para todos. Incluso la muchedumbre, con esta presencia acalla la generalmente dispersión del tendido. En una corrida cuyo resultado queda debajo de la expectación, José Julián Llaguno cumple al brindar la presencia y sensación de romper, al fin, con lo que se ofrece cotidianamente. Falla el encaste Jandilla mientras que la línea mexicana brinda dos episodios y medio de tremendo interés combinado con la aparición del buen hacer del confirmante Ginés Marín y los muy marcados síntomas de recuperación de Arturo Saldívar. Tarde terrible de Juan Pablo Llaguno que no da la talla en todo el festejo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Seriedad en la presencia. Serenidad en el juicio. Sensación de constante peligro.

Los toros son un arte y verlos, al menos ayer, ha sido otro.

La corrida que marca el esperado, esperemos permanente, regreso de José Julián Llaguno a la Plaza México se parte en dos desde la ganadería, tres encaste “torrecilla”, más un toro hermoso, mexicano, el 30 de nombre “Amiguero” que se queda, sabrá Dios por qué oscuras razones, como sobrero y tres jandillas a los que pesa la falta de armonía es sus hechuras.

Estos tres toros van a condicionar el juicio del oficialismo y la cargada reinante.

En derecho penal americano, José Julián, debería declararse culpable para que sus vanidosos “jueces” taurino socarronamente se erijan en una condena reducida y digan “se los dije”, caigan en el más tramposo de los tópicos y apliquen el famoso “esto es solo fachada” y el novedoso “no puede torearse esto”. Nunca más, otra vez, equivocados.

Una ganadería brava siempre primero muerta que confesa, no puede irse sin luchar. Dignidad de cinco hierbas.

Y si la parte española falla es por fuera primero, no hay armonía sino desproporción de hechura, ahí queda el colorado tercero, zapatón, demasiado zancudo y aparentemente afectado de los cuartos traseros, protestón y a la vez soso, violento el cuarto que sale a defenderse todo el tiempo, mientras que el quinto, un pájaro vestido de negro con mucha percha y pitones, tiene demasiado calamocheo y falto de bravura.

Claro está, todo esto se acentúa y duplica gracias a la poca muleta que tiene enfrente.

La incapacidad, impotencia, miedo y displicencia de Juan Pablo Llaguno son escandalosas. Recuerdo a Pepín Liria confirmar con un lote durísimo de los primeros atanasios de Barralva de 2002, el encierro de los dos toros devueltos, que se quitó el de Murcia no sin sudar, siempre diligencia y torero. Palabras mayores. Salir de La México así rebasado es un pecado mortal, reseñar los desarmes del queretano con capote, triple con la muleta, su ineficacia con la espada, las dudas y la manera de descabellar es perder tiempo.

Tan solo decir que a la sosería del tercero, incluso a la violencia del quinto, hay que oponer la dignidad del oficio torero, los recursos atinados, el castigo de pitón a pitón, el discurso preciso del sitio, domeñar, sacar el latiguillo y castigar con trastos, utilizar bien las armas. Y claro, valor en las cuadrillas que dan dos tercios de banderillas fatales, sorprendentemente Luis Alcantar fallando en el quinto al pasar dos veces en falso.

El toro aun con juego deficiente siempre impone, obliga a poner atención.

Con los tres jandillas seguidos en horas bajas y Llaguno ahogado, la corrida luce aun peor, más el segundo de Saldívar, el cuarto, que da vuelta de campa sobre pitón derecho tras accidentadamente romper el estribo de la puerta contigua al burladero de la primera suerte más su falta de bravura defendiéndose siempre y tirando derrotes, Saldívar procede perfecto, después del desarme inicial, quitándose de encima al mulo que no merece mayor intento sino brevedad.

Que agradece la Afición.

Que también es capaz de sentir, a pesar de la pobre entrada incluso de la poca luz natural que la Empresa obsequia al empezar la corrida en lorquiana hora, los mejores valores del espectáculo taurino con los tres toros mexicanos. Principalmente, los primeros dos, dos cromos más allá de lo cinqueño, rematadísimos, negros como la noche, hondos de vientre, badanudos y anchos de pecho, reunidos de pitones, cara seria, arrugas de edad, musculosos.

El primero, atacado en kilos demás, “Caballero” nombrado, con la “J” de la simiente.

Esto no obsta para que ataque con fuerza, por bajo, de largo y se vuelva natural al capote de Ginés Marín en su confirmación de alternativa. Esa sensación de no querer escapar que ya no se ve en esta y otras plazas, trae consigo emoción, incluso exceso de confianza en el confirmante, que baja las manos y torea en el lance a la verónica llegando a las rayas donde se confía y un feo manguerazo a punto está de entablerarlo, no le puede colocar en suerte porque el cinqueño nunca sale a dejarse.

Luego tras el puyazo trasero, malamente, y fintar hacia la querencia llegan las chicuelinas emocionantes que cierran el tercio con ovación pero que provocan una serie de errores de las cuadrillas. El tercio de banderillas, breve por definición, fundamental por necesidad, pierde entre otras cosas la colocación con Manuel Punta que no sujetar la orientación del astado hacia la querencia, la cuadrilla sufre para completar el tercio y, finalizado este, pasan horas para que el confirmante llegue a la cara.

La confirmación, la absurda costumbre de pedir permiso dos veces, tiempo muerto.

Que no le viene bien al de negro que rasca pegado a tablas y toma por alto y con tardanza el inicio estatuario de Ginés demasiado inmóvil cuando quizá conviene alternar avanzando por arriba, sí, para plantear todo por fuera de la segunda raya, brindando aire a un toro que le falta fuerza. Ayudado por bajo y desdén sobre las rayas cierra el inicio.

El confirmante está fenomenalmente pulcro como su hermosísimo blanco y oro, con un solo enganchón quizá en toda la faena. Se abre a los medios y encuentra que el toro tarda en tomar el engaño pero cuando lo hace va largo, deja pasar la media altura, tan necesaria en el cite, pero liga dos y el de pecho muy coreados en lentitud. La embestida es clara y por bajo, noble, por el derecho, así prosigue.

Lo percibe el tendido pese a la brevedad de la tanda.

La mano izquierda llega pero en vez de conceder las rayas, prosigue a campo abierto, aun así el Llaguno responde el pase de pecho es completo. Solo que aquí Ginés rompe su faena con la necedad de tocar por la espalda de no volver a la derecha y solo insistir por pitón izquierdo comenzar por optar en las cercanías, un terreno que domina, donde su muestra valiente, esforzado pero que no le viene bien al toro.

Con agobio por tantos kilos.

Cada que brinda aire y cambia perfil el josé-julián responde, como en los ayudados por bajo.

Aire, fresco, bueno, a lo José Mercé es lo requerido.

Ya no es tiempo, más cercanías, dosantinas, pases por alto y desplante exagerado. Ah, joselillinas como si faltara algo, a por la espada, más tiempo. Mariano Ramos, especialista en estos toros, vale recordar, siempre cargaba la espada. En todo momento. Ginés no. Falla al dejar la estocada punto más que desprendida. Aun así se roba la vuelta, bien protestada por la gente que, aun existe, no se da coba, cual debe ser.

Entonces, restaurada la presencia del toro, la atención del público en el ruedo, la tensión en las cuadrillas, la importancia en cada muletazo, sale el segundo que es una réplica del anterior, nombrado “Recuerdo” pero mejor hecho. Mucho mejor repartidos los kilos, que teóricamente son más y mayormente emocionante porque tiene más poder en la embestida.

Se encuentra aun rejuvenecido y en mejor forma, mentalizado y dispuesto siempre.

Como en la emocionante larga cambiada al hilo de las tablas.

Tan bien hecha que el propio cinqueño se encuentra las tablas tras cambiar su viaje, sale suelto pero vuelve con fuerza centellante sobre pitón izquierdo donde exige de Saldívar torear y este responde perfecto con el capote, tal como ha estado toda la tarde, sujetando y bajando luego las manos, se gusta en lances hasta rematar donde él impone, la raya.

Y brega bien, ordena mesurar la vara y pega la tafallera de espaldas rematada, en plenos medios, con la rebolera invertida. Momento bueno de la tarde. Luego, nuevamente la cuadrilla batallaría, menos, claro está, con un toro que por cuya edad da la impresión de pensar demás y requerir mejores procedimientos pero que se arranca de largo y que tiene que esperar para la devolución de trastos.

Horas literalmente.

Aun así, Saldívar es paciente, inicia arriba con la arrancada pronta, pega molinete y tras tropiezo del toro pone espacio suficiente para colocarse y ligar dos tandas diestras, la segunda, rematada con muletazo clave que define su actuación, un casi imposible cambio de mano antes de medio derechazo por bajo, coreadísimo, que descubre el pitón izquierdo.

Del mismo sale lanzado el torero que se encuentra con la embestida de un toro que le prueba tras el primer muletazo al natural, que le pregunta en el frenón tan propio del cinqueño qué tanto está de vuelta ese torero de 2011 que arrebataba al que fuera.

La respuesta es, de vuelta.

Liga el pase, muy valorado, a la mitad de la mirada, se impone y dispone mantenerse en el sitio, incluso invadir el del toro que mete la cara en el pase exacto, el estaquillador cuadrado maravillosamente hasta llevar larguísimo, completar el de pecho rotundo previo nuevo frenón. Y prosigue Saldívar con nuevos derechazos, obligando en frenón, ligando y para el de pecho, librando el freno con aguante, pleno valor y el olé de fuego como resultado.

A pesar de la probadura, la dignidad corporal del torero exalta la del toro.

Luego los naturales en tres tiempos la tanda, impone su sitio sobre el astado y obtiene la faena que el público aguarda incluye la arrucina invertida y con ella una emoción distinta al permanente establecimiento de la puerta falsa de la aburrición.

Pero nada es perfecto, se pasa Saldívar de faena.

Nada que hacer con esas dosantinas, los derechazos sobraban y lo peor deja pasar el momento del pinchazo, que enfría mucho la posterior estocada entera, en el sitio y que saca del toro la raza, negándose a morir aun con la muerte entre las carnes, atravesar de burladero a burladero y doblar en el tercio frente a la Puerta de Arrastre.

Pero despertar la ovación al levantarse del cachetero y negarse a morir en un momento digno de Beinllure, una lucha que solo el bronce podría perpetrar. Dignísimo final de un astado de tremendo “Recuerdo” un josé-julián que no se olvidará jamás.

Como si olvidaremos los jandillas e incluso el sexto, mexicano, de seis años, que decepciona luego de sus dos primeros y emocionantes tercios que incluyen gran recibo a la verónica de Ginés Marín, buen puyazo de Luis Miguel González y dos grandes pares de Manuel Punta. Pena que solo haya sido eso.

Que haya venido la decepción.

Pero mil veces la decepción del toro de lidia, la dignidad incluso de su derrota y no de la falsedad de cuando el trapío se fuga. Ojalá que pronto, lo más digno de esta corrida se replique y se quede para siempre.

Pase lo que pase.

La plenitud de seriedad.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Noviembre 26 de 2016. Tercera de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fría con cielo despejado pero molesto viento a partir de la lidia del tercero de la tarde.

6 Toros, 6 de José Julián Llaguno (Divisa Verde, Rosa y Amarilla) cinqueña y toda ovacionada de salida, de origen Jandilla tercero, cuarto y quinto; con seis años cumplidos, según el cartelón, el lidiado en sexto lugar. Parejos, bien presentados los lidiados en primero, segundo y sexto lugares, negros y bien armados, impresionante el precioso primero, no obstante falto de fuerza en la muleta acabando muy a menos; bravo el segundo, con las complicaciones propias de la edad pero peleando en todo momento, con bravura en el caballo y recorrido en la muleta por ambos pitones; desfondado tras dos grandes primeros dos tercios el sexto. Descastado y soso, protestón el débil colorado tercero, destartalados y ofensivos por delante los débiles y mansos cuarto y quinto.

Arturo Saldívar (Azul Turquesa y Oro) Saludos y Palmas. Juan Pablo Llaguno (Espuma de Mar y Plata) Bronca tras Dos Avisos y Pitos. Ginés Marín (Blanco y Oro) que confirma la alternativa, Vuelta por su cuenta y Palmas.

El tercer espada confirma la alternativa con el precioso e imponente negro, cinqueño, nombrado “Caballero” número 16 de 530 kilogramos.

Muy mal Luis Alcantar al pasar en falso con el sexto y correr turno, lo mismo con el capote al igual que varios de sus compañeros toda la tarde. El banderillero español Manuel Punta, primero de la cuadrilla del confirmante, no obstante estar mal con el capote con el primero, saluda por fenomenal tercio de banderillas en el sexto. Destaca a caballo el picador capitalino Luis Miguel González tras picar al cierra plaza.

@Taurinisimos 87 – PREVIO José Julián Llaguno vuelve a La México – Entrevista @JoseMaPastor12.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 25 de Noviembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Segunda Temporada, Tercer Programa.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016- 2017. Análisis novilladas y tercera y cuarta corridas.

Análisis Corridas, 6 José Julián Llaguno, 6 para Arturo Saldívar, Juan Pablo Llaguno y Ginés Marín que confirma; 6 El Vergel, 6 para Fermín Rivera, Sergio Flores y José Garrido que confirma.

Entrevista con José Miguel Llaguno, ganadero de reses bravas.

Faenas de Fermín Rivera y Arturo Saldívar en FENAPO 2016.

Novilladas Finales, entrevista con José María Pastor desde Aguascalientes triunfador del Certamen “Soñadores de Gloria”

Recuerdo de José Julián Llaguno Indulto del toro “Abarrotero” de Mariano Ramos en 1974, Plaza México.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 26 de Noviembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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PLAZA MÉXICO: Temporada Grande 2016-2017 CARTELES – Entre Prisas y Carreras.

Javier Sordo, primer año, primera Temporada Grande. Foto: TAR.
Arq. Javier Sordo, primer año, primera Temporada Grande. Foto: TAR.

La  presentación de los carteles rompe la tradición y con el pasado que por oscuro y mal hallado parece ser el único objetivo que tienen las formas de la nueva era: olvidar lo de antaño. Además las nuevas formas exigen hablar bien de todo, no cuestionar. Lo único malo, más allá de que si en un mes puede caber casi todo el derecho de apartado, es que al intentar romper con lo anterior, la nueva era vuelve a caer con lo que trata de romper, la falta de apuesta por un toro diferente al de ayer, es decir, con la prisa de acabar antes, La México puede tropezar de nuevo con la misma piedra… y con el mismo pie.

Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Especial.

Sentaos taurinos y diletantes.

Calma, que las cosas en el toreo deben ser despacio. Ni con “ganas de reventar” como dicen los que saben porque “nada les embona”, dice la más corriente de las corrientes taurinas, sino solo ideas plasmadas con ganas de recordar la grandeza del arte del toreo y reflexionar sobre su futuro, que nos compete a todos.

Pensar, sí, complicada actividad para el oficialismo militante y la patronal taurina.

Pero antes de pensar, pasemos a imaginar.

Recordemos a Alameda:

“Con amplitud de Palacio y rigor de minutero//Debe ajustar el torero su tiempo por el espacio.//Ni de prisa, ni despacio y un tanto como al azar//Al aire de su persona, como Fuentes y Gaona, maestros del buen andar.”

Seguramente Don José, con su poético actuar, palpaba que las prisas son tan malas como la falta de espacio al andar. Fuentes y Gaona, quizá dando la vuelta al ruedo es la muestra taurina superior. Y al torear, no lo es menos, amplitud es necesaria para no apresurar. Liguemos entonces este su “Seguro Azar” del toreo con su manera tan particular de explicar la distancia, su célebre “un paso al frente y puede morir el hombre, un paso atrás y puede morir…” el arte de torear, para Alameda, ha de ser tan preciso como el (seguro) azar.

“Saber ver, saber estar…”, prosigue.

Es decir, todo en los toros tiene su distancia, ni más lejos ni más cerca, su sitio.

Y pongamos las cosas en el sitio correcto.

Más allá de formas, con las que no comulgamos, a la Temporada le falta espacio para respirarla y sentirla, semana a semana. La Plaza México quita su histórica tipografía de los carteles. Sobra amontonamiento en los carteles que puede agotar al aficionado mental y económicamente, requiere un mejor horario para que no llegue pronto el frío y, si los toros fallan, la aburrición. Sobra grandilocuencia y faltará grandeza si las entradas los días seguidos son seguidamente medianas.

La México no es para fines de semana con sabor a Feria.

Sumemos las novilladas y desde el viernes hay actividad.

En las formas, tan importantes, es omisa la Plaza México en nombrar a las cosas como son o quitar de los carteles la palabra “show”. No imagino a Don Antonio Ariza en aquella época taurina del ayer, llamar a un atractivo adicional, una cuadra o espectáculo ecuestre, de tal modo.

Tiempos modernos.

O no anunciar los toros por delante.

Esta omisión no podemos obviar, debemos cuestionarla porque es la más grave de todas, deja muestra de lo que la empresa ofrece en realidad, toreros. Solo que, quitando a José Julián Llaguno y, quizá, a El Vergel, los encierros son tan de poca esperanza que el toro, factor de cambio necesario, para romper con lo malo realmente del pasado, sigue estando en un segundo plano.

Si ustedes analizan cada encierro, desde Bernaldo de Quirós hasta Julián Hamdan, pasando por Teófilo Gómez y San Isidro, la programación de los encierros son la repetición del ayer, que por trillado, manso y descastado, no alientan ningún tipo de esperanza. Quiere decir que una mano de gato, un cambio en la decoración y la irreverencia en la forma taurina, solo hacen cambiar lo desechable, dejando intacto lo realmente esencial.

Y es innegable, a menor toro mayor toreros.

Cuando una Temporada Grande lo es por sí, no requiere inventarse una leyenda tan distante de lo taurino como “pasión hecha a mano” para saber que el arte no se “hace” y que la nueva cara de la Plaza México solo cambia de piel, pasa a cirugía estética sin hacer el cambio de sangre, la renovación en toros, principalmente, tan necesaria. Es más, varias de las combinaciones de toros y toreros ya las hemos visto en la propia Plaza México, a petición de parte diríamos cuales, porque son un puñado.

Y no nos sorprenderá que las corridas pasen la asignatura del trapío, no es favor, es obligación porque, no olvidemos, los precios suben y la Afición tiene la obligación, ya que el oficialismo informativo no puede serlo, de ser siempre exigente. Veremos si realmente, con edad y presencia ofensiva, pueden embestir, veremos que tan bien la Plaza México, ya sin la guerra fría contra su rival reciente ETMSA, hizo los deberes y reseñó a tiempo.

Si repite la formula autocomplaciente, la Temporada se caerá por lo más delgado: Los encierros, ojalá nos equivoquemos.

Pero lo inconcebible son las prisas, el amontonamiento de las fechas, la inexplicable aparición única de Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez, la injustificable aparición de Ginés Marín, Gerardo Rivera y Diego Sánchez, la innecesaria repetición de Fermín Espinosa “Armillita” IV y el forzado doblete de Luis David Adame. Porque quizá es uno de los más esperados pero, la vida no se agota en un solo acto.

Tal como parece que José Adame puede agotarse en la encerrona del doce de Diciembre, tal como lo vimos en Aguascalientes en Abril de 2015. Un torero que no cuenta con el máximo cartel a pesar de las orejas que ha cortado y que es un caso claro del torero de hoy: técnico por definición, artista por excepción. Veremos si al torero le alcanza esta gesta, primero para llenar la Plaza, el primer toro a lidiar en toda encerrona.

Considerando todo un mes de corridas de toros, esperemos, a cuestas.

Cómo brindar interés en las primeras doce sin tres de los cuatro ases del toreo: Ponce, José Tomás y “El Juli”, solo Morante está, otra vez, con los teófilos para variar un poco la costumbre. Dicen que están firmados, que como aquel toro de Xajay, serán “Pa’Enero” pero es muy posible que el bolsillo del aficionado aguarde precisamente para cuando estos vengan, antes no.

Quizá por ello no se hace oficial si habrá o no, televisión, en vivo y en directo.

Error si no se hace.

Y, nos pregunta la Afición, ¿Qué hay sobre la prohibición de carteles con mayoría extranjera? Nosotros contestamos como taurinos. Son perfectos, salvo por el integrante mexicano de cada uno de ellos y, a su vez, analizamos la Ley de Espectáculos: el anuncio es a favor del espectáculo pero contrario a derecho.

Esto no es cosa de pagar una multa, sino que la Delegación puede actuar tal como lo hizo en 2007 cuando Clausuró la Plaza, defendiendo y ganando el famoso amparo 1594/2007 del Juzgado Duodécimo del Primer Distrito en Materia Administrativa, concluyendo que aquel Artículo 47, en aquel entonces no restrictivo, era constitucional, hoy que mayormente lo es, con mayor razón.

La Ley es dura pero es la Ley.

No nos gusta la inflexibilidad tampoco nos gusta la transgresión a la Ley.

Pero nos gusta el toreo y aquí estaremos, los viernes de novilladas, los sábados de corridas, los domingos por regla y el lunes guadalupano, como está en nuestra sangre.

Así pienso yo, Así, ¿Lo creerá el resto de la Afición?

Esperamos sus comentarios a los carteles a continuación listados.

Suerte…

Twitter: @CaballoNegroII.

La otrora "Regia Inauguración" como premio, Bernaldo de Quirós.
La otrora “Regia Inauguración” ahora en sábado y como premio, Bernaldo de Quirós.
Xajay llega para los dos Adame y Roca Rey.
Segunda de Temporada, al día siguiente, Xajay llega para los dos Adame y Roca Rey.
Al fin, José Julián Llaguno vuelve a la Plaza México en el año de la partida de Don José Julián.
Tercera de Temporada. Al fin, José Julián Llaguno vuelve a la Plaza México en el año de la partida de Don José Julián.
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Cuarta de Temporada. La incognita sobre El Vergel, en su presentación en Temporada Grande en la tristemente única tarde de Fermín Rivera y la confirmación de José Garrido.
quinta-corrda-3-diciembre
Quinta de Temporada. Castella y El Payo con una de sus ganaderías predilectas en la segunda aparición del joven Adame.
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Sexta de Temporada. Una ganadería con varios petardos encima para una terna desigual con la única e inexplicable tarde de Juan Pablo Sánchez..
Choque entre Castella y Talavante a la espera de Montecristo.
Séptima de Temporada. Choque entre Castella y Talavante a la espera de Montecristo.
Octava de Temporada. Barralva para el Payo, una vez más en la segunda tarde de Roca Rey y la única de Silveti.
Octava de Temporada. Barralva para “El Payo” una vez más,  la segunda tarde de Roca Rey y la única de Silveti.
Novena de Temporada. Vuelve Morante tras el año pasado, con Teófilo de nuevo y en el encontronazo con Manzanares. Inexplicable la confirmación.
Novena de Temporada. Vuelve Morante tras lo del año pasado, con Teófilo de nuevo y en el encontronazo con Manzanares. Inexplicable la confirmación.
Décima de Temporada. La encerrona catorce de la historia en lunes guadalupano para José Guadalupe Adame.
Décima de Temporada. La encerrona catorce de la historia en lunes guadalupano para José Guadalupe Adame.

Todos los festejos a las cinco de la tarde.

CARTELES DE ANIVERSARIO 

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Los Carteles de La México están aquí… para juicio de todos.

Esta es la cartelera para la segunda parte de la temporada, para mayor información siga este link: Corridas de Aniversario

  1. DOMINGO 22 de Enero: 6 Montecristo, 6 para Miguel Ángel Perera, Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti;
  2. DOMINGO 29 de Enero: Un toro para rejones de El Vergelpara el rejoneador Jorge Hernández Gárate y 6 Los Encinos, 6 para Sebastián Castella, Octavio García “El Payo” y Andrés Roca Rey
  3. SÁBADO 4 de Febrero: 6 Fernando de la Mora, 6 de Eulalio López “Zotoluco” que se despide y Enrique Ponce. Mano a Mano;
  4. DOMINGO 5: Corrida del LXXI Aniversario. 6 Teófilo Gómez, 6 para “Morante de la Puebla”, Julián López “El Juli” y Luis David Adame que confirma alternativa;
  5. DOMINGO 12: 6 Barralva, 6 para Paco Ureña, que confirma alternativa, Arturo Saldívar y Sergio Flores; y
  6. DOMINGO 19: Dos toros para rejones de Los Encinos para Hermoso de Mendoza y 6 Jaral de Peñas, 6 para Joselito Adame y dos triunfadores de las anteriores corridas.

NOTA De SOL Y SOMBRA:

Convocamos a la Afición, tal como amablemente hicieron en el anuncio del Elenco a hacer notar su voz y opinión contestando el correo para los suscriptores o dejando comentario debajo de esta entrada.

Agradecemos su atención.

Atte.

De SOL Y SOMBRA.

 

Juan Pablo Llaguno: Ilusión hecha realidad

El matador queretano fue incluido en el cartel de Juriquilla, en lugar de Fabián Barba.  LILIA ROSALES

De S y S.

Luego de que se hiciera oficial la modificación del cartel que se presentará este sábado 28 de mayo en la Plaza de Toros de Provincia Juriquilla, Juan Pablo Llaguno se mostró seguro de poder tener un buen debut en este coso; recordando que el joven torero queretano sustituirá a Fabián Barba, quien estaba originalmente programado en el festejo.

“Un poco de imprevisto, pero bueno, así son las cosas en esto del toro, y como se ha dicho ‘siempre hay que tener la escopeta cargada y no dejar de entrenar’, aunque no tengas corridas por delante, pero se presentó la oportunidad y aquí estamos. Muy ilusionado por debutar en mi tierra, en Juriquilla, me ilusiona mucho torear la corrida y más siendo charra, estoy contento, aún tranquilo y Dios quiera y salgan bien las cosas”, declaró.

Por increíble que parezca, Juan Pablo realizará su primer paseíllo como torero en la Plaza de Juriquilla, por lo que se mostró ilusionado de tener la oportunidad de actuar en casa.
“Siempre a uno lo honra el torear en su tierra, es tu gente, en donde entrenabas desde que empezabas y no sabías ni torear, pues ibas a Juriquilla o a la Santa María, y aunque parezca mentira te encariñas con las plazas y el verte anunciado en una Plaza como Juriquilla te ilusiona bastante”.

En este sentido, el espada de apenas 20 años de edad señaló que saltará al ruedo en busca del triunfo, ya que eso podría abrirle la puerta a un mayor número de festejos esta temporada.

“Uno siempre va buscando el triunfo en todas las plazas, y aún a mi corta edad de matador de toros creo que un triunfo en Juriquilla puede repercutir directamente, y sí te abre las puertas de más plazas. Estás en boca de todos, te ven los medios y te vas forjando. Uno siempre va a echarlo todo en cualquier plaza, la gente merece seriedad, (…) merece el mismo respeto que La México. Entonces siempre vas con la mentalidad de triunfar y hacer disfrutar a la gente”, aseguró.

Sobre al encierro de la ganadería de Huichapan que se lidiará esa tarde, el queretano apuntó que los ejemplares que lo componen son dignos de presentarse en cualquier plaza del país.

“Es una gran corrida de toros, uno lo afronta siempre como un reto, y más una corrida así que te viene inesperada, después ves la corrida y es una corrida que pasa en cualquier plaza de México. Entonces el posible triunfo, que sí Dios quiere y sea, pues sí te repercute, porque no se lo hiciste a una novillada en un festival, sino a una corrida hecha y derecha”.

Para concluir, Llaguno reconoció que, aunque es diferente salir con el traje de charro al ruedo, pues él está acostumbrado a la tradicional vestimenta de luces, “es un atractivo, sobre todo para la gente, que vea algo bonito tradicional de nuestro país”.

Fuente: Por Víctor Terron www.plazadearmas.com.mx

El Imperio Siempre Contraataca – Encore Capitalino de Enrique Ponce.

La imperiosa mano derecha de Enrique Ponce en su vuelta a La México. Foto: Miriam Cardona
La imperiosa mano derecha de Enrique Ponce en su vuelta a La México. Foto: Miriam Cardona.

La vuelta de Enrique Ponce, auténtico emperador del toreo en nuestro tiempo, a la Plaza México trae la acostumbrada polémica. Solo que esta vez la controversia se vuelve tópico y devela que la auténtica afición de México existe pero convive con una joven, incipiente y desorientada partida que solo el tiempo y la buena conducción podrá hacerla valorar en el mediano plazo una faena como la realizada al segundo de la tarde en que la ganadería de Teófilo Gómez falla en tarde tan señalada por sus feas hechuras y deficiente juego.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Fotos: Miriam Cardona Martínez.

Se escurre todo intento de Emiliano Gamero con la mansedumbre del primero.

Ese hace ver que el capitalino merece un mejor sitio, dos toros por ejemplo. Y temple. Emiliano tiene que parar a un toro que dobla contrario que nada quiere saber de la jaca, la garrocha de salida resulta ineficaz. Requiere acercarse al toro, imposible doblarse o fijarle pero como el toreo –incluso a caballo- inicia cuando el toro para, Gamero pega dos rejones y tres banderillas que hacen al manso rancho seco arrear.

Entonces le persigue y cuando cabalga por las tablas la gente se emociona pero no termina Gamero por redondear, pese a dos piruetas. Hace falta cercanía y despaciosidad pero lo cierto es que el torero a cada actuación que pasa progresa y requiere espacio, un toro mejor y tiempo. El único juez supremo de los toreros.

Y un rejón de muerte, Emiliano pincha otra vez y, de nuevo, solo queda en palmas.

Mismas que recibe Juan Pablo Llaguno tras confirmar con un toro ideal para la ceremonia. Y a este le para a pies juntos y encuentra en la muleta todo lo que no ha hecho en los primeros tercios: fijeza, nobleza, recorrido, aun falto de fuerza. El inicio muestra al toro pedir los medios , Llaguno los concede, sujeta y manda con la zurda.

Ahí se regodea.

Prosigue y liga derechazos, emociona, hay fuertes palmas pero deja suelto el cabo del tercio y el toro va a las rayas bajo la Porra. Dilata en ligar y el declive llega hasta pinchar. Se prorroga con el sexto, discreto de presencia, silencioso de inicio pero con un buen pitón derecho, doble desarme al confirmante a quien el compromiso parece pesar.

Pero esperemos. Roma no se construyó en una hora.

Años. Siglos. Podemos decir que toda la dialéctica técnica y constitutiva del arte del toreo o de la historia del enfrentamiento entre hombres y toros se resumen en la cabeza de Enrique Ponce, una especie de emperador moderno: estado y gobierno en su toreo son régimen de mando absoluto al que somete a su oponente, sobre quien es capaz de imponer su privilegiada cabeza.

El irredento de salida castaño segundo se encuentra que para huir primero tiene que derribar la verticalísima columna del lance a pies juntos. Ya que no tiene ganas ni clase suficiente para tomar la verónica, Ponce ajusta alturas y cierra el compás: cada capotazo es fantástico, técnica y estéticamente, ordena despacioso, desdeña y evita el cabezazo, remata saleroso en airosa rebolera cerca del toril, terreno preferido del toro.

Las cosas de Palacio van despacio. Siempre.

Pero ante la vuelta contraria, buscar la salida al caballo de la querencia, un oportuno capotazo de Jorge Luna devuelve al castaño que escapa de nuevo, la tendencia a evitar cualquier pelea no puede tener otra condición mas que la mansedumbre. Así ha sido con las telas y con el caballo.

Tras puyazo, el quite es el estudio exacto y la composición que la verónica anunciada de salida brinda consigo: muestra el pitón izquierdo áspero y la cara alta en el otro. Solo la rebolera enseña existe largueza en el toro por el lado derecho

Toda la corrida busca huir hacia la Puerta de Arrastre, este castaño busca el toril. Tardea, se autocoloca el freno de mano y entonces Enrique aventaja el muletazo por bajo hasta avanzar a los medios, genuflexo con cambio de mano por bajo incluido y uno de pecho que apunta el sitio elegido, entre la boca de riego y las rayas del tercio.

Y si el veleto quiere huir, Ponce le impide salir de la muleta, somete con la derecha, acaricia pero obliga, sin derrumbar o dejar de poderle a media altura irresistible, vertical y serena, ordenadora de la embestida para darse a torear en nueva tanda que el toro orienta hacia el toril. Inteligente, magnánimo, Ponce evita la trampa y detiene el pase de pecho hacia el toril. Imposible pensarlo.

El trincherazo a los medios abre la tanda que cierra con cambio de mano a la izquierda. Y de ahí que el molinete y el cambio de mano iniciaran la tanda al natural enganchada de inicio con ese calamocheo, la cabeza a las nubes y la reserva del toro por el pitón zurdo que en el remate le hace tomar el camino del toril.

Entonces la mejor versión de Enrique aparece.

A pesar de que el castaño está en tendencia mansa y hacia su querencia, la raza le aflora con la altura y el trapo al frente, se encela porque el temple llega y el domino absoluto rompe el molde en la mejor tanda de la faena, a hierro vivo, al rojo quemante de la embestida que rebrinca y protesta puntillosamente, la hipnosis muleteril le receta siete pases y el de pecho de asombro.

La entrega y el grito de “¡Torero!”es el resultado.

Y la intensidad de La México, del toreo ligado hacen al toro rascar y protestar, tanto que osa enganchar a quien le ha empujado a ser mejor y distinto. Por ello, la poncina es algo más que un adorno. Solo la cortedad de visión y quizá de taurinismo puede hacer pensar que el personal muletazo poncista es un ornato, ayer es principal. No nos extrañe, lo mismo se decía del natural rodilla en tierra garcista.

Resulta que la poncina es el sello del imperio. Impone, instaura para siempre el mando del torero, la facultad del impero poncista se proclama por bajo, circular, con la derecha en tres muletazos genuflexos, uno ligado, que dominan y muestran al de tabaco y oro como soberano absoluto de la pugna taurómaca. Si el castaño sale a guerrear más que a pelear y protestar por carecer de mejor y más amplio fondo, Ponce sale a dominar.

Simplemente.

Aun taurinamente postrado se ha puesto protestón. Enrique le toma el tributo en firmazo maravilloso y el enésimo cambio de mano por bajo y por pitón izquierdo para el recuerdo. De ahí que el rumor, el desafecto al régimen, se exprese con la “falta” de toreo, no irónicamente, izquierdista. Para ello está la última fase de la faena, con el toro que rebana y el torero que empuja la suerte con la zurda se encamina a nueva tanda derechista a un imposible cambio de mano que abre los adornos.

Sí, con la izquierda. Como grita el paisanaje.

Todavía, el final alternado, en tablas deja la puerta abierta a dos naturales ligados donde el toro ha cedido pero donde –nunca abandona esa condición- tiende la última tanda: engolosinar al torero. Ponce, naturalmente, no cae en el garlito y en la suerte contraria el volapié desprendido trae las dos orejas de imperial jurisdicción. Dudar sería hacer lo que el feo quinto. Y quitarlo de encima es lo que procede.

Así hace Enrique Ponce que retoma el camino y manda sobre lo que ha sido suyo siempre: embestidas y pitones, partidarios y desafectos.

Como todo Imperio.

El tiempo de Juan Pablo Sánchez es aquí y ahora.

Sin importar que el tercero, espantoso de cuerna tenga fondo minúsculo. O el quinto con el que se lo juega hasta el punto de hacerlo pasar pese a su falta de fuerza, en plenos medios y con largueza. Peor ha sido con el terrible sobrero de regalo. Feo de mucha cabeza pero de poca, muy poca, fuerza, deja a Juan Pablo con poco que contestar.

Falla en el quinto con la espada.

Falla el de regalo con él.

Pero aun así. La fuerza de la voluntad, del temple, del espacio que requiere la embestida para progresar, el valor y la tremenda capacidad de ajustar alturas colocan a Juan Pablo en el privilegio de tirar del toro cuando este se queda, como dice una gran aficionada paisana del torero: “Aguantar el paso a pasito, cuesta una barbaridad. Tardaba enormidades en pasar y en esa eternidad pueden pasar todas las cosas.”

Y es cierto.

Los toreros con más temple son los de mayor valor, casi le cuesta a Juan Pablo la voltereta cuando se frena. Nada detiene el torrente de temple. Nada solo la espada. Aun así, la oreja llega por que ha dado el pecho se ha pasado por el pitón derecho que no salido como en sus dos primeros turnos y así, siempre es mejor.

Afortunadamente, mando y temple, dos cualidades supremas no basta para formar, taurinamente un imperio, facultad de someter de incluso hacer uso de la fuerza.

En el toreo la caricia, el temple, la acompaña, la sostiene el mando, la imposición. Aun cuando los soberanos declinan, inician su paso o abdican.

O más fuerte aun, cuando retornan.

Texto: @CaballoNegroII.

Foto: @MyRyCar.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Domingo, 18 de Enero de 2015. Décima Tercera Corrida de Derecho de Apartado. Menos de Dos tercios de Plaza en tarde fresca, despejada y con viento en diversos pasajes de la lidia, frío al final.

8 Toros, 1 de Rancho Seco (Divisa Caña y Rojo) para rejones. Alto y largo, estrecho y manso desde salida; y 7 de Teófilo Gómez (Divisa Azul Cielo, Blanco y Plomo) el séptimo lidiado como sobrero de regalo. Dispareja de presentación, de feas hechuras tercero, cuarto, quinto y el sobrero. Bonito el lote del tercer espada y el castaño segundo de lidia ordinaria. Mansos en general. Peligroso el cuarto, débil el lote y el de regalo del segundo espada. Con nobleza el primero y recorrido el sexto. Manso encastado con tendencia al toril que dobló contrario desde su salida y homenajeado, por tanto, injustamente con el Arrastre Lento.

El Rejoneador Emiliano Gamero, Palmas. Enrique Ponce (Tabaco y Oro) Dos Orejas y Silencio. Juan Pablo Sánchez (Nazareno y Oro) Silencio, Saludos desde los Medios y Oreja en el de regalo. Juan Pablo Llaguno (Azul Marino y Plata) que confirma la alternativa, Leves Palmas y Silencio.

El tercer espada confirmó la alternativa con el toro número 87 de la ganadería titular, nombrado “Pirulero” de 485 kilogramos: entrepelado bragado, meleno y listón, delantero y vuelto de pitones.

Destacan a pie Gustavo Campos y Jorge Luna en banderillas.

Derechazo Juan Pablo Sánchez.
Derechazo Juan Pablo Sánchez.

Seda y Oro de Antonio Mendoza – Pincha Triunfo en Lluvioso Cierre.

La rapsodia capotera de Antonio Mendoza ante "Bala" de La Soledad.
La rapsodia capotera de Antonio Mendoza ante “Bala” de La Soledad. Foto: @MyRyCar.

Justo cuando la Temporada, inundada en las aguas de la mediocridad, asoma su necesario cierre, en el momento en el que el encierro adolece de las mínimas virtudes de un toro de lidia, las virtudes taurinas casi virreinales, de mixto y amplio imperio, de Antonio Mendoza cerca están de lograr completar el triunfo grande y, aun pinchando, el terno de pasamanería que está en juego se va para Michoacán. En contraste, Llaguno y “Platerito” a quienres estrellan terriblemente con un encierro espantoso que en la soledad deja pero a la Afición.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Foto: @MyRyCar.

Se acaba la Temporada de Novilladas. Al fin, dicen algunos.

Lastimosamente, consideramos, puesto que es la primera vez en bastante tiempo en que un novillero como Antonio Mendoza tiene tan poco espacio en los carteles en una Plaza como la Monumental. Es posible que la respuesta a ello la obtengamos en la propia espada del novillero michoacano.

¿Qué habría sido de la Temporada si Mendoza, mata al xajay indebidamente indultado el primer día? O, si corta las orejas a su lote de Real de Valladolid la segunda tarde… o si remata en todo lo alto su faena ayer al manso quinto.

Diría Don Alfonso Torres Lemus, imposible saberlo.

Quizá la Temporada continuara y lo que afirmamos del novillero michoacano no sería solo literatura, sino tendría el respaldo de las orejas. Cosa que su toreo hoy no tiene. Falla siempre con la espada, da la impresión de perderse en terrenos, ayer se nota desesperado e incapaz de solventar la suerte suprema.

Hace tiempo leíamos la sensacional entrevista de “Don Tancredo” a Rodolfo Gaona durante 1937 en la infaltable “Revista de Revistas”. Ahí el Califa, en su Renacimiento de Azcapotzalco confiesa a Don Roque Armando: “Yo, por ejemplo, era muy mal estoqueador, y atravesaba siempre a los toros en mis primeros tiempos, aun haciendo el viaje recto. Daba el hombro, que era lo que me habían enseñado.”

Una confesión que ni a “Monosabio” hace en “Mis Veinte Años…”

Y sigue. “Hasta que un viejo aficionado de Madrid, Andrés “El Zapatero”, me dijo: ‘qué así no puéser, porque el movimiento de la mano desvía la espada. Mira, chaval, da el pecho y verás qué estocadas’. No lo creí mucho pero en la primera corrida que tuve seguí el consejo de Andrés “El Zapatero”, y después de hacer el viaje buscaba yo por dónde había salido la espada. ¡Y no! Que tenía razón el viejo: no dar el hombro, sino el pecho; y saber manejar la izquierda, para vaciar al toro…”

Es posible que Mendoza no tenga ese defecto a simple vista, su espada no está a la altura de su muleta ni de su capote. Ayer luce todo temple aun de hinojos con el encendido farol y su buen trazo a la verónica pero nada más. Es imposible con la soledad, la abandonada bravura que envía Mariano González Zarur, ¿Cómo embestir con esa presencia infame?

A mejor trapío suele corresponder mejor bravura.

El primero de Mendoza, segundo de la tarde no tiene condición brava, mansa y desrazada, nada le salva. Ni siquiera los cuidados –válgame la expresión- de Antonio. Mal con la espada.

Por ello hay que esperar al quinto.

Y pasar todo un calvario desde el brinco tras doble farol de rodillas de Juan Pablo Llaguno, sin opción ante ese primero ni ante el cuarto con el que la gente desespera al límite, hasta las ganas y buenos deseos, en momentos también buena realización, de “Platerito” ante el tercero, para que entonces salga el berrendo en cárdeno que ocupa el lugar de honor.

El momento llega cuando Mendoza repite a una mano el saludo capotero de pie, suelta una punta con la mano hacia abajo y es coreado. El astado corretea. Y frena cuando el michoacano sensacionalmente le para a pies juntos en los mismísimos medios, templa las manos en el mismo sitio y cuando el novillo aprieta Antonio emociona al cerrar con rebolera que, pese a atorarle, espléndido resuelve cuando arremete y él arrodillado remata en soberana composición.

Vuelta contraria del novillo.

Saltillera de inicio para llevar al caballo. Entonces el de La Soledad escapa a la jaca de la querencia. Mendoza ajusta se coloca a la manera de Ortiz, con el capote por detrás del cuerpo pero gira –tiene el terreno y el lance en la cabeza- para citar hacia las afueras y andar, lance por lance, levitando por la arena, toreando al paso y por las afueras la gris embestida embaucada por tapatías en el capote y su seda.

Han sido tres, por la huida del astado, pero valen como por treinta.

A lo clásico, a lo de siempre, con la solera del capote por detrás, él mismo quita, retira del caballo y toca a un lado en el tercio cortando la huida del novillo para pegar quite de oro al paso, tomar distancia y sumar Antonio a la escena, capoteramente mexicana, la más mexicana de las creaciones: gaoneras, tres, por si algo hiciera falta.

Una ha sido sensacional, a pies juntos, en otra gira para quedar en cite de quite de oro y tornarlo en herniana (algo nos dirá Leonardo Páez) tan genuina que estalla La México. Solo el novillo y su mansedumbre expresa cortan la rapsodia capotera mexicanísima de Antonio Mendoza que en el tercio carga la suerte en la rebolera a compás abierto y por detrás que, por si fuera poco, liga y remata en brionesa.

Y la Banda… callada. La Afición, estalla.

A falta de Diana, floreada y rematada, la cuadrilla se encarga de florearle el pitón izquierdo al astado. El desencanto llega. No importó que el propio espada haya indicado a Lupillo qué hacer, a lo mejor debió hacer todo él ante la inutilidad de la cuadrilla. A pitón roto pero sin desprenderse, Mendoza va los medios, pese a su frustración, se va a los medios y doble pase cambiado por la espalda.

La faena grande se anuncia tras un cambio de mano que… el novillo toma con la cara alta. Los derechazos llegan con temple y tremenda suavidad pero la fuerza y la escasa raza flaquean en el toro. Para muestra la segunda tanda, sin mayor posibilidad de embestir completo y repetir, el pitón derecho se complica al grado de voltearle al intentar rematar la tanda siguiente al natural.

Entonces pese a berridos, ajusta Mendoza maravillosamente a media altura, encela desde el cite y corre la mano en tal dimensión y rescata al novillo de su desesperante flojedad en todo sentido con esa cara alta como en la dosantina y pese a nuevo topeteo culminar el pase de pecho. La vuelta al ruedo sabe a muy poco, luego del su paso por el Gólgota de la espada.

Asignatura más que pendiente.

Caso extraño. Don Pancho Contreras me ha dicho que no pero, sin orejas Antonio Mendoza es el triunfador de la Temporada.

Porque la oreja que corta Juan Pablo Llaguno tras doble desarme muleteril con la lluvia encima, pese a su buen trazo, deja las cosas con muy poco que reseñar para un torero que está para cosas más grandes que el astado lidiado como sobrero.

En realidad nuestra Plaza, nuestra novillería, nuestra tradición taurina están en la misma posición, en el mismo supuesto: se lidia el becerro cuando las aspiraciones taurómacas son y han de ser mejores en tamaño y calidad; de mayor trapío.

Por ello se trata de descubrir lo que a lo mejor ya descubrimos… Pero quizá, como decía el Maestro Torres Lemus, todavía no lo sabemos.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2014. Domingo, Octubre 7 de 2014. Duodécimo y último festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de plaza en tarde nublada durante todo el festejo y lluvia en el de regalo.

7 Novillos, el último de regalo, 6 de La Soledad (Divisa Morado y Azul) Mal presentada por absolutamente desigual, flojo y descastado. El primero brinca al callejón y el cuarto lo intenta. Inexplicablemente, el quinto, estrellado por la cuadrilla en el burladero de la Porra hasta romperse el pitón izquierdo, recibe de manera por demás injusta el Arrastre Lento tras una lidia mansa en todo momento. Y uno de Los Ébanos (Divisa Verde) séptimo, abecerrado y feo con buen pitón derecho en la muleta.

Juan Pablo Llaguno (Canela y Plata con remates negros) Silencio, Silencio tras dos Avisos y Oreja en el de Regalo. Antonio Mendoza (Turquesa y Oro) Silencio y Vuelta protestada tras Dos Avisos. Ángel Espinosa “Platerito” (Rosa y Oro con remates negros) Silencio y Silencio y Silencio tras Aviso.

El primer espada resultó adjudicado tras la muerte del sexto con el terno de luces en disputa.

Fue examinado, al parecer con buen resultado, el aspirante a caballo Jorge Delgado “Finito” de Aguascalientes que pica en general correcto salvo al sexto. Mal las cuadrillas a pie tras hacer del segundo tercio en el quinto turno un desastre y estrellar con pésimas consecuencias a tal novillo hasta hacerle romper el pitón izquierdo.

Destaca en la brega al cuarto Rafael Romero.

Derechazo de Antonio Mendoza, rotundo y clásico. Foto: @MyRyCar.
Derechazo de Antonio Mendoza, rotundo y clásico. Foto: @MyRyCar.