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Feria de San Isidro: Las figuras se reparten tres orejas

Por FERNANDO FERNÁNDEZ ROMÁN.

Para torear así, tal cual se muestra en el documento gráfico, el torero tiene que tener la gallardía y el chispazo de inspiración propio de una gran figura del toreo, y el toro tiene que embestir de esa manera. Si ambas cosas no se circunstancian, la belleza del arte del toreo no se produce.

Reflejada la premisa, lo emblemático de la fecha en que se produce el hecho obliga a rendir emocionado culto al Torero por antonomasia, al que fuera indiscutible Sumo Sacerdote de la Tauromaquia de su tiempo, al ídolo inmolado en la plaza de toros de un pueblo toledano, va para un siglo. Noventa y ocho años, exactamente. Noventa y ocho tardes de toros en que los toreros de última generación que se visten de luces cada 16 de mayo, se descubren e inclinan la cabeza para musitar una oración en su recuerdo. Noventa y ocho veces ya que una multitud se pone en pie y guarda un respetuoso minuto de silencio en su memoria. Y es que ayer, hizo noventa y ocho años –se dice pronto—que a Joselito el Gallo le mató un toro en Talavera. Y nos seguimos acordando de él. ¡Cómo sería de grande su arte y de fecunda su obra!

Ayer se colocó el cartel de No Hay Billetes en la fachada de la Plaza de Las Ventas, porque actuaban tres toreros considerados figuras en esta época, dos consolidados, Manzanares y Talavante y uno, Ferrera, que viene trepando por los vagones del tren del toreo y va camino de alcanzar la locomotora. Decir tres figuras del toreo y público de Madrid, equivale a escenificar un escenario de permanente beligerancia. ¿Por qué razón? Razón, ninguna. En cuestiones taurinas, esto es Madrid. La villa y corte. El centro geográfico del país y, por supuesto, el santo y seña de la Tauromaquia; dicho lo cual, conviene recordar que Joselito el Gallo no actuó hace noventa y ocho años en Madrid porque la hostilidad de su público de toros se hacía ya insoportable. Hay que irse, Juan –le dijo a Belmonte–, vayámonos por un tiempo de la Plaza de Madrid y dejemos que vengan otros toreros…; pero se fue solo él, a encontrar su muerte talaverana junto al río Tajo, pegado a la ermita de la Virgen del Prado. Y ahora Madrid, año tras año, como si de una contrición perpetua se tratara, se quita el sombrero, se pone en pie y le dedica un minuto de silencio que a mi me parece más que de rendición admirativa, de remordimiento.

Con estos antecedentes, suponíamos que la corrida de máxima expectación acabaría como el rosario de la aurora. Figuras y Madrid, igual a petardo. Así sucede casi siempre. Pero, venturosamente, no sucedió tal cosa.

Sucedió que vimos al resurgido Antonio Ferrera, ahora colocado en modo homo levitating, vestido de raso y oro, torear a un toro de Cuvillo como si fuera una becerra de tentadero, incluso sin pensar en el premio a ganar, es decir, sin ánimo de lucro. Torear sin ánimo de lucro, aunque sea una metáfora, supone que el toro tampoco ha de poner apenas dificultades, como así era. No quiere esto decir que el peligro –de muerte, también, por supuesto- no acechara al torero. Quiere decir que el toro debe poner emoción a su embestida. Si esa emoción no aparece, el arte puede llegar a convertirse en artificio. Ni ese primer toro de la corrida ni el cuarto de la tarde, segundo del lote de Ferrera, generaron la emoción que lleva implícita la casta brava, por tanto, la emoción hubo de buscarla el torero por la vía de la estética, aunque también debiera estar lejos del amaneramiento. Antonio toreó a sus dos toros despacio, despacio, despacio porque los toros acometían andando, pesadamente. Toreó a placer. Para su placer, principalmente. Dos faenas de parecido corte, con algunos chispazos de cierta genialidad, en las que intercaló muletazos de bella composición. Al primer toro lo mató de una excelente estocada y al segundo de su lote, después de una faena de espejo larguísima, con algunos muletazos que podían servir de modelo para un cartel de Ruano Llopis, de un metisaca en los bajos. Oreja y aviso fue el balance de Ferrera, pero si llega a colocar a este cuarto toro un volapié tan magnífico y tan eficaz como el que recetó al primero, en esta corrida Antonio abre la Puerta Grande de Las Ventas.

Otro tanto le ocurrió a José María Manzanares, que se enfrentó al toro de mejores hechuras del lote enviado por Núñez del Cuvillo, jugado en segundo lugar y de 555 kilos de peso. Eso es entrar en razón. Fue éste un toro algo corretón de salida, al que picó superiormente Chocolate-hijo, pero un toro al que había que someter, porque su encastada embestida generaba calamocheos y rebrincamientos difíciles de aplacar. José María cuajó muletazos excelentes, de largo recorrido y templanza evidente, a pesar de que un sector del público le recriminaba constantemente, con ese ponte aquí y quédate allá, que es el tópico preferido o el catecismo de moda en estos tiempos. Lo cierto es que la labor de Manzanares en este toro fue francamente meritoria, pero caprichosamente devaluada por una corriente empecinada en el distorsionado del sentido común. El quinto fue un jabonero sucio de bella estampa, al que el diestro alicantino toreó de capa con ampuloso juego de brazos y bamboleo suave de la tela. Se arrancó el toro de largo al caballo de picar y Manzanares le volvió a ofrecer la capa para torear por delantales, suaves, sedosos, lentísimos; tan lentos que en uno de ellos por poco se lo lleva el toro por delante. Después, el de Cuvillo presentó problemas por el pitón izquierdo, pero tomó bien –sin perder temperamento— la muleta por el derecho, donde José María encontró los momentos más inspirados. Dos series por ese lado fueron sencillamente magníficas… a pesar de los pesare de por allá arriba del graderío. Otra vez montó la espada y ejecutó el volapié con perfecta sincronía de movimientos, metiendo el acero por el hoyo de las agujas. Solo por la estocada, la oreja que paseó el torero fue un premio de máxima justicia.

Al tercer espada del cartel AlejandroTalavante, le echamos de comer aparte, que diría un castizo. Su primer toro, tercero de la corrida fue un toro enrazado, corniveleto y respondón, al que Talavante toreó por bajo con unos muletazos de inspirado concepto –me atrevería a decir que se le ocurrieron sobre la marcha–, flexionando la pierna de salida de la suerte y obligando a humillar hasta lo inverosímil al toro de Núñez del Cuvillo. Incluso se permitió el lujo de mirar al tendido.

Comienzo tan explosivo auguraba una faena de altas dimensiones, pero el temperamento del toro no permitió excesivas florituras al torero. No obstante, el Tala cuajó muletazos magníficos, sobre todo en dos series con la mano derecha y una –excelsa—de naturales. Mató de estocada casi entera y la oreja cayó, sin discrepancia alguna que tuviera base concreta y sensata. Mejoró su actuación en el sexto, sin duda el toro de la corrida. Un cuvillo castaño que derribó con estrépito al caballo y al picador, Manuel Cid; acudió de nuevo con fijeza al área de castigo y apretó de firme bajo el peto. Arreó en banderillas, pero Juan José Trujillo le ganó la cara en dos pares meritorios, que le obligaron a saludar. La faena de Talavante a este toro olía a Puerta Grande. Más aún: a triunfo grande, de dos orejas. Y a fe que a punto estuvo de conseguirlo, porque toreó de muleta con arrebatada personalidad y desbordante torería. Las series en redondo con la derecha, perfectas; las de naturales, inmaculadas. Faena de gran intensidad que no firmó su espada como merecía. Dos pinchazos y estocada. La ovación, supo a poco.

Tres orejas, tres se repartieron las figuras ayer en Las Ventas del Espíritu Santo. Los tres, tienen nuevas comparecencias contratadas. Los tres deben agradecer a Núñezdel Cuvillo la corrida que envió a Madrid: toros de razonable peso, algunos bien corpulentos, pero todos ellos armados con dos puñales puntiagudos. Corrida, pues, seria y buena en líneas generales, con los matices descritos.

Corrida en la que un año más, salió revalorizado José Gómez Ortega, Gallito, o Joselito el Gallo, como ustedes quieran. En cualquier caso, el Rey de los Toreros, antes, ahora y siempre. Un Rey que ha dejado en prenda su corona: la montera que tuve el honor, el placer y la fortuna de tener entre mis manos durante varios minutos, hace tan solo tres días. Todavía me tiemblan de emoción.

Publicado en República

Foto: NTR Toros.

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José Mari Manzanares: «Me siento feliz cuando toreo en Castellón, por eso voy dos tardes»

En esta plaza inicia una temporada ambiciosa en los grandes escenarios, que es donde quiere estar. El alicantino, que reaparece tras una lesión, afirma que los parones siempre han enriquecido su arte.

Por JORGE CASALS.

Cuando uno habla de Manzanares es fácil que brote la inspiración. Un canto a la belleza del toreo. La elegancia, la naturalidad del sentimiento a flor de piel, la cadencia de un verso que encadena los muletazos con la rima templada de su muleta.

La belleza del arte mediterráneo que tanto ha enamorado al aficionado de Castellón, tierra en la que ha puesto sus ojos y todo su esfuerzo para la puesta de largo de esta temporada. Es la figura principal de la Magdalena con dos tardes en la feria. Castellón le espera con los brazos abiertos, con la expectación que suscita siempre esta gran figura del toreo, que levanta pasiones dentro y fuera de la plaza.

«Es una afición a la cual le tengo mucho aprecio. Mi padre ya le tenía cariño a Castellón y a mí también me gusta mucho Me siento muy feliz toreando en esta plaza, por eso decidí estar dos tardes», explica José Mari Manzanares.

La tarde del 9 de marzo supondrá su reaparición en España. El año pasado una lesión medular le obligó a cortar la temporada; este invierno reapareció en Cali y un toro a punto estuvo de partirle el ligamento izquierdo de la rodilla. Se sucedieron los infortunios, pero ya está recuperado tras una preparación física de élite. La semana que viene toca campo y, después, dos tardes en Castellón compitiendo con las figuras.

«No me gusta la palabra competir, pero sí es verdad que son dos combinaciones rematadas, tanto el primer día con Juli y Talavante, como el segundo con Ponce y Roca Rey. Sendos carteles que para el aficionado, y el que no lo es tanto, tienen bastante atractivo, y solo espero que los toros nos ayuden y que la gente que vaya a vernos pueda disfrutar de cada una de las tauromaquias que nos definen a cada uno de nosotros».

Lejos de cualquier incertidumbre a causa de la inactividad, asegura que «los parones me han venido siempre muy bien y son necesarios. El toreo tiene que nacer y, por eso, cuando se torea tan seguido, te vuelves vulgar. Me gusta parar, enfriar mis emociones y volver sintiendo más el toreo».

Una de sus tardes más significativas en Castellón fue en 2011, actuación que recuerda el diestro como un punto de inflexión: «Los toreros, según cumplen años, van evolucionando en su tauromaquia. Ese fue un año en el que hubo muchas alegrías y muchos cambios en el sentido artístico. Ahora mismo, desde que falleció mi padre estoy metido en un proceso de evolución de un toreo más reposado, más natural y asentado, que es lo que voy buscando; y, sobre todo, intentar sentirme cada vez más. Sé que es difícil, por eso hay que trabajar todo mucho, tanto la estética como la técnica, para que la técnica que apliques en la plaza para sacarle al toro todo su fondo sea casi inapreciable. Luego, cuando sale el toro extraordinario te olvidas de ella y dejas que brote el sentimiento. Es, por ejemplo, lo que me ocurrió aquel 2016 en Madrid con la faena al toro Dalia».

Una obra histórica de la tauromaquia.

De imborrable recuerdo y que reunió tres matices que, para el alicantino, son vitales para alcanzar tal grado de magnitud: «Una es la entrega del torero, que es indispensable pero no la más importante; la profundidad con la que uno torea, que sí es imprescindible, y por último la estética. Cuando se juntan estos tres elementos en una faena, esta pasa a la historia, permanece siempre en la memoria».

Entra de lleno a desgranar su concepto. A corazón abierto. Una tauromaquia fundada con las bases que le inculcaron su padre y su abuelo y que bebe de las fuentes de Ordóñez. «Siempre me han transmitido esa pureza, ese asentamiento de clavar los talones en la arena, ese juego de cintura, que sea de una manera natural… y algo fundamental: que cuanto más suave torea uno, más suave te responde el toro. Lo bonito es torear con esa pureza y ser capaz de reducir su acometividad, que el toro embista a la velocidad que tú quieres que lo haga», detalla.

Su palabra tiene la cadencia de su toreo, el poso de los años y la seguridad de estar paladeando un momento muy dulce. Lo transmite en esta temporada ambiciosa que le espera en esos grandes escenarios. «Es donde me gusta torear, donde más torero me siento».

No duda en confirmar que atraviesa «un momento bueno y feliz porque poco a poco me voy acercando a ese toreo que me transmitieron mi padre y mi abuelo, y que es el que siento».

Publicado en El Mediterráneo

José María Manzanares tiene una deuda con hacienda de 1.300.000 euros

José María Manzanares tiene una deuda con hacienda de 1.300.000 euros. El torero ha llegado a un acuerdo con Hacienda de devolver el dinero que debe en un plazo máximo de un año.
Por MARTA BERNALDO VERDÚGUEZ.

El torero José María Manzanares tiene que hacer frente a un complicado problema con Hacienda. Kike Calleja ha revelado esta información en el programa ‘Viva la vida’, y ha dado todos los datos sobre la deuda a la que tiene que enfrentarse en los próximos días.

El torero ha sido sorprendido por Hacienda en una inspección por el ejercicio fiscal del año 2013-2014. El problema de Manzanares con Hacienda se debe al IRPF, por la no declaración del total de bienes por su parte o la de sus gestores. El torero no tiene problemas económicos ya que acaba de abrir un bar en una destacada ubicación de Sevilla, el paseo de Colón.

Hacienda le reclama 1.300.000 euros para lo que le ha dado un margen de tiempo de un año, exigiéndole una fianza previa como prueba de compromiso al pago de la deuda que el torero saldará a plazos, y empezará este año dando una gran cantidad de dinero, según han explicado en ‘Viva la vida’.

No se lava las manos

El torero se ha comprometido a pagar la deuda y no se ha declarado insolvente, técnica que suelen utilizar muchos de los famosos que tienen problemas económicos con Hacienda. Y si además ha logrado el aplazamiento del pago es porque Hacienda ha visto que tiene capacidad económica para saldar la deuda.

Fuente: BEKIA

@Taurinisimos 143 – PREVIO Torreón de Cañas en La México. Faenas de Manzanares y Sergio Flores.

Manzanares a la verónica, su gran faena, hoy en @Taurinisimos, 143.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 15 de Diciembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México, Temporada Grande 2017-2018.

Análisis Previo 6 Toros, 2 de Rancho Seco para rejones y 4 de Torreón de Cañas para Andy Cartagena, a caballo, Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez a pie.

Faenas de José María Manzanares a “Por Mexico” de Xajay y Sergio Flores con “Clavel” de Villar del Aguila.

Recuerdo de Fabián Ruiz fallecido el pasado miércoles.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo lunes 8 de Enero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

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@Taurinisimos 142 – Corrida Guadalupana: José Tomás, Manzanares y Sergio Flores @ La México.

Fotograma de José Tomás en el pase del desdén, aquí en @Taurinisimos.

Programa Especial de @Taurinisimos, @RadioTVMx del miércoles 13 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2017-2018.
Corrida Extraordinaria Guadalupana pro daminificados de los sismos de septiembre de este año.

Análisis completo, Toros de Distintas Ganaderías para Hermoso de Mendoza, José Tomás, El Juli, José María Manzanares, Joselito Adame, El Payo, Sergio Flores y Luis David Adame.

Faenas de Hermoso de Mendoza, Jose Adame, José Tomás, Sergio
Flores y Manzanares.

Clip: José Tomás en La México, 2017. Por Divisa Films.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 15 de Diciembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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VIDEO: @Taurinisimos 133 – El Adiós de un Torero, Miguel Espinosa Armillita (1958-2107)

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 6 de Noviembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. En la muerte de Miguel Espinosa “Armillita”, Matador de Toros (1958-2017).

Análisis de la trayectoria taurina de Miguel Espinosa Menéndez a través de sus grandes faenas.

Faenas de alternativa de “Arlequín” de Mimiahuapam.
Faenas en Guadalajara, Aguascalientes.

Rabo de “Vidriero” de De Santiago en la Plaza México.

Testimonio de Pedro Gutiérrez “Carnicerito” amigo personal de Miguel Espinosa.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 10 de Noviembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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PLAZA MÉXICO: Temporada Grande 2017-2018 – CARTELES – La Temporada del Atraso.

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Javier Sordo presenta la Temporada Grande. FOTO: Plaza México.

Tener un pie fuera de la Ley es estar fuera de ella, totalmente. Palacio de las otrora hazañas taurinas, el lienzo de la historia queda incompleto al quedarse la Plaza México en la superficie y únicamente con la camarilla que conjunta unos carteles tan desiguales como descafeinados dejando, para variar, al toro en último sitio con muy pocas y relativas variantes en los mismos. El inexplicable retraso vuelve a mostrar no solo la novatez y el leso taurinismo de la presente administración sino, además, su muy limitada concepción taurina pasando a ser protectorado nacional y no la mayor vitrina taurina de América. Decadencia crónica soportada por el porrismo rastrero e interesado que, como cada año, aquí analizamos.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Especial.

Se nos pregunta, si este año ese es el anuncio, dónde quedó lo demás…

Claro, refiere la Afición a lo que falta: las novilladas previas, como dice la Ley, esa empolvada pero vigente Ley de Espectáculos y que muestra además las olvidadas formas taurinas. El mismo chocante ordenamiento que indica que “la venta de derechos de apartado… Únicamente se permitirá… si el titular demuestra haber cumplido con los requisitos que lo obligan a iniciar la temporada en el mes de octubre o a más tardar el segundo domingo de noviembre con un mínimo de doce corridas ininterrumpidas. Previamente al inicio de la temporada se deberán dar por lo menos doce novilladas…”  

Esto es el Artículo 43, fracción primera.

Con esto, está dicho todo.

¿Con qué saldrá este año la Autoridad? Ahora, ¿Cuál es, de nuevo, la razón para no llegar a tiempo? ¿Por qué desperdiciar tres domingos claves? El último de octubre y los dos primeros de noviembre, tiempo de televisión incluido.

Pero más grave aun, dónde están las ganas y los deseos de forjar una historia más allá de la convencional. No caigamos en la trampa de la Corrida Guadalupana, sobre la cual privó el mutismo en la presentación, la corrida sin toros a la que con mucho tino hace alusión Bardo de la Taurina, si esa es la salida, es un camino suficientemente falto de torería, corto de visión y nada novedoso.

¿Dónde está la apuesta de los toreros?

¿Dónde, la riqueza material y de imaginación de la Empresa?

Y falta saber dónde está el resto de los toreros y, claro, de nuevo, año con año es la misma letanía, lo que ocurrió con el toro. Donde esté estará la Fiesta. Ciertamente en La México muchas cosas y formas están más que olvidadas, perdidas, primeramente, la legal y la taurina y, principalmente, aquella que por mucho tiempo hizo de la Temporada Grande la gran vitrina taurina en América: la variedad y la apuesta.

Ese prestigio, ganado a pulso, hoy se reduce al dudoso que trae consigo la mitad del Consorcio que conforma la burocrática empresa. Espectáculos Taurinos de México hace uso del manual ganadero de siempre y de su monopolio toreril, falto de figuras, ideas frescas y plagado de proteccionismo, casi clientelar, que olvida el mérito taurino y exagera la posición de una supuesta figura, vapuleada taurinamente el año pasado.

Pero primero lo primero.

De nuevo, La México comete el pecado de anunciar minúsculamente al toro en unos carteles cuya forma, poco taurina, se limita a la simpleza de colocar fotos sin que la anunciadora pieza taurina se revista de arte.

Desde ahí, no hay distinción ni importancia en el anuncio del toro, esperamos que, aun con tan poco nivel de relevancia, no salga de ese mismo tamaño, que sea cierto esa intención que nos reportan desde Guadalajara que indica que la Empresa tiene la idea de nivelar el trapío de ambas plazas.

Cosa que se agradecería en tanto el trapío de ambas plazas sea el mismo.

Sin embargo, poco que esperar de Teófilo Gómez celebrando sus treinta años de tormentosa y bipolar relación con La México. De Julio Delgado que, por gracia de la tacañería taurina, regresa y de las relegadas, Rancho Seco y San Marcos. Y no podemos obviar, por más que pese o punce, la inexplicable ausencia de Piedras Negras, cuya presencia después del triunfo de Marzo era obligada.

Por qué, nos preguntamos, las dejan en la sombra.

Solo la anfitriona Xajay y el encaste Barroso pueden, de nuevo, sacar la cara, considerando todos los encierros que, pudiendo venir, quedan fuera.

La pregunta es sobre Jaral de Peñas, sobre Torreón de Cañas a la que tristemente ni siquiera hay oportunidad de verla completa, sino en el inicio del final del año. Qué habría sido, volvemos a cuestionar, si esta ganadería habría podido mostrar todo el color de la divisa, por todo lo alto y con seis, u ocho con los sobreros y, principalmente, enfrentada por un primer espada de mayor veteranía, como Antonio Ferrera.

Y de ahí que objetemos la corrida de rejones.

Porque al llegar tarde la Temporada, ese cartel se queda incompleto al no hacer que Cartagena toree por lo menos con Gamero y con mucha más gente en la Plaza, deja incompleta una corrida de a pie y, claro, a la afición estrellada con unos encierros que, salvo el Jaral de Peñas, dicen poco y no volteemos a los anunciados en el Elenco porque la cosa empeora, como todo lo que se hace a las carreras. De ahí que La México reduzca su idea taurina a cubrir, forzadamente, un expediente llamado, José Adame.

Un eje de Temporada ya muy transitado. A lo mejor, saturado.

En un año, de Diciembre 12 de 2016 a la misma fecha pero de este año, habrá matado un total de diecisiete toros, once del año pasado y seis este. Y sin ser la atracción en taquilla ni la diferencia taurina que apasione pero está puesto porque el corporativismo y la mezquinocracia taurina encuentra en Adame bajo costo y una fácil solución.

Y claro, con todo el equipaje que le acompaña.

Esto surge pues ningún otro torero mexicano confronta y replica ni busca en tan necesario choque la chispa de la pasión. Solo mantienen la posición unifilar, distancia por tiempos, sin disputa real del trono, si aun existe, del toreo mexicano. Ahí de que Sergio Flores, que renunció a confrontarse aun luego del baño a Adame en Febrero, por tal medida, quede al lado de Castella y Ginés con la de Xajay, dejando, raramente a José Adame con “Juli” y, de premio, con Enrique Ponce con la resucitada Julio Delgado y, la discutida, Teófilo.

Un cartel que el ganado puede echar a perder, tristemente.

Como puede ser casi toda la Temporada.

Siendo Sergio Flores un factor de cambio tiene en la mano apretar al alternar con Ginés Marín y su enorme racha, si físicamente lo de San Luis no hizo mella. Debe y tiene que ser el encargado de cambiar de régimen y apuntarse, sin más ayuda que su capote y muleta, al auténtico mando. Lo mismo que “El Payo” en la Temporada de su ahora o nunca, donde debe buscar la guerra si quiere, en verdad, la paz

Porque hoy solo manda el Corporativo, La México ya no es contrapeso.

Solo así entendemos que sea el proteccionismo el que hizo la tarea y relegue a Rivera y Sánchez, a cambio de Luis David, sin fuerza tras Madrid y a Leo Valadez, sin el cartel necesario, gracias a la pésima decisión de no traerlo a La México de novillero. Por mera calidad, Rivera y Sánchez, revestirían esos carteles con mayor categoría. Principalmente, el cartel que encabeza, por primera vez en mucho tiempo en Noviembre, Hermoso de Mendoza, que traerá gente, misma que no verá a Fermín Rivera o Juan Pablo Sánchez.

No, cuando Casa Matriz dicta, no hay interés que se oponga.

Triste el caso de Juan Pablo, abandonado hoy por el Corporativo.

Peor el de Fermín, ni por ser apoderado por la propia Empresa quedó mejor colocado.

Y llegamos al colmo de colmos, ni Roca Rey ni Talavante figuran, imperdonable decisión. La confirmación de Valadez, con Talavante de padrino y Roca Rey de testigo, habría sido un cartel por demás clave. Si ya se torció la Ley…

Quizá el presupuesto no dio para más.

Ni tampoco la imaginación para amarrar el Aniversario de Plata de Enrique Ponce, ya no digamos con una gesta que solo genera gestos en los taurinos, sino con la mera importancia que la efemérides reviste y no con, otro, rejoneador por delante o a “Juli” por segunda vez en el año con Teófilo, que parece ser la única fórmula del madrileño.

Como inexplicablemente también La México deja pasar a otro Adame, Gerardo, después de su muy desafortunado paso por la Temporada primaveral e ignore al triunfador de ese ciclo, Juan Luis Silis, ya triunfador en su confirmación con la propia Rancho Seco, tan cercana ya a su centenario para ya no ahondar tanto en las ausencias, en estos tiempos taurinamente perdidos, de los toreros con sello auténtico.

Ni Jerónimo ni José Mauricio cuentan.

Solo cuenta la camarilla, el grupo menor que enfrenta una responsabilidad mayúscula.

De nuevo, mencionamos, las formas son fondo.

La apuesta por una afición nueva, no puede ignorar los elementales principios de la afición taurina, esa que no se logra con bares, pachanga acabando cada corrida y hacer de los toros un espectáculo que no mira más a su base popular. Al contrario, la maravilla de los toros está en la sencillez de lo real y en el drama eterno que logra el encuentro entre toro y torero, lo simple, lo fundamental siempre impacta, el artificio se quema, dura poco y reduce la semilla a cenizas.

Hoy tristemente poco contado porque aparece poco y los que lo cuentan saben aun menos.

Solo queda desear suerte, tan necesaria, siempre, a pesar de todo, en los toros.

Quedan aquí los carteles para el mejor juicio, el de la Afición.

Twitter: @CaballoNegroII. 

NOTA de De SOL Y SOMBRA:

Convocamos a la Afición, tal como amablemente hicieron en el anuncio del Elenco el año pasado a hacer notar su voz y opinión contestando el correo para los suscriptores o dejando comentario debajo de esta entrada.

Agradecemos su atención.

Atte.

De SOL Y SOMBRA.

PLAZA MÉXICO – Carteles: Temporada Grande 2018-2017, Derecho de Apartado.

Todos los festejos comienzan a las 4:30 pm en la Monumental Plaza de Toros México.

I. Domingo, 19 de Noviembre de 2017. Primera de Derecho de Apartado. 6 Toros, 6 de Teófilo Gómez para “El Juli” y Joselito Adame, en mano a mano.

II. Domingo, 26 de Noviembre de 2017. Segunda de Derecho de Apartado. 8 Toros, 2 para Rejones por designar para Hermoso de Mendoza y 6 de Jaral de Peñas, 6 para Cayetano, Arturo Saldívar y Leo Valadez, que confirma alternativa.

III. Domingo, 3 de Diciembre de 2017. Tercera de Derecho de Apartado. 7 Toros, 1 para Rejones de El Vergel para Jorge Hernández Gárate y 6, 3 de Teófilo Gómez y 3 de Julio Delgado para Enrique Ponce, Joselito Adame y Octavio García “El Payo”.

IV. Domingo, 10 de Diciembre de 2017. Cuarta de Derecho de Apartado. 8 Toros, 8 de Xajay para Sebastián Castella, Sergio Flores, Ginés Marín y Luis David Adame.

V. Martes, 12 de Diciembre de 2017. Extraordinaria Corrida Guadalupana. 8 Toros por designar, 1 para Rejones para Hermoso de Mendoza y 7 por designar para José Tomás, Julián López “El Juli”, José María Manzanares, Joselito Adame, Octavio García “El Payo”, Sergio Flores y Luis David Adame.

VI. Domingo, 17 de Diciembre de 2017. Quinta de Derecho de Apartado. 6 Toros, 2 para Rejones de Rancho Seco para Andy Cartagena y 4 de Torreón de Cañas, para Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez.

VI. Lunes, 25 de Diciembre de 2017. Sexta de Derecho de Apartado. 6 Toros, 6 de Rancho Seco para Fabián Barba, Antonio Romero y Gerardo Adame.

VII. Domingo, 1 de Enero de 2018. Séptima de Derecho de Apartado. 6 Toros para rejones de San Marcos, 6 para Emiliano Gamero, Luis Pimentel y Sebastián Torre acompañados de los Forcados Mazatlecos y los Forcados Portugueses de Alcochete.

Segunda parte de la temporada, carteles dados a conocer el 25 de diciembre del 2017:

7 de enero.- Toros de Caparica para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín, que confirma alternativa.

14 de enero.- Toros de Arroyo Zarco para Ignacio Garibay, José Garrido y Diego Sánchez, que confirma alternativa.

21 de enero.- Toros de La Joya para Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame.

28 de enero.- Toros de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín.

4 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Teófilo Gómez para Julián López “El Juli” y  Sergio Flores en mano a mano.

5 de febrero.- Corrida de Aniversario con toros de Jaral de Peñas para JerónimoSebastián Castella, Joselito Adame y AndrésRocaa.

11 de febrero.- Cuatro toros de Las Huertas y dos por designar para el rejoneador Andy Cartagena, Arturo Macías “El Cejas” y Leo Valadez.

Consulte la lista de precios para la presente temporada: Precios Boletos Temporada Grande 2017-2018

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Programa de la Plaza México. Corto, incompleto y a destiempo, Derecho de Apartado 2017-2018. 

FERIA DE ILLESCAS: Pepe Luis, el sueño de otra época

El diestro Pepe Luis Vázquez da un pase de muleta en su reaparición durante la corrida de la Feria del Milagro. ISMAEL HERRERO. EFE.
 

Indultado un toro con el que triunfó Manzanares, al igual que Morante en otro de vuelta.

Por Antonio Lorca.

La reaparición de Pepe Luis Vázquez bien justifica un viaje a Illescas. No en balde nació con la pureza del toreo en las entrañas, aunque la ausencia de ambición y serios percances impidieran en su día que pudiera emular la majestuosidad torera de su padre. Su paso por el arte taurino fue largo en el tiempo, breve en los éxitos e intenso en los sueños; quizá, por eso es de esos toreros que desborda esperanza cuando decide volver a enfundarse un traje de luces.

Pero el tiempo es un juez implacable, y lo que es peor, la inactividad, que pasa factura cada día. Lógicamente, Pepe Luis ha perdido el oficio -no torea desde 2012-, pero mantiene el garbo, las maneras y la estampa.

En Illescas esbozó detalles fugaces de una clase innata que ilusionó al toreo en los años ochenta: una media, un cambio de manos, un natural extraordinario, una trincherilla garbosa, todo ello ante su primero, muy terciado y noble torete con el que mostró excesiva y comprensible desconfianza. Mostró sus mejores intenciones ante el cuarto, también de noble condición, pero los deseos de su cabeza no coincidían con los impulsos del corazón. No hubo entendimiento e, incluso, se llevó un susto sin más consecuencias.

En fin, que no pudo ser, porque no ‘lo que no pué ser, no pué ser’, pero ahí quedó la imagen de un torero clásico de los que pervivirán siempre en el sueño de los buenos aficionados.

El resto del festejo fue una divertida algarabía. Morante se encontró con un nobilísimo toro en primer lugar y lo toreó como solo él sabe hacerlo. Lo recibió de capote con un farol en tablas y una tanda de verónicas excelentes. Repitió el animal en la muleta y el público se volvió loco de alegría. Al contrario sucedió ante el quinto, un marrajo que huía de su sombra, y los tendidos no quisieron entender que Morante acabara con el animal sin más preámbulos.

Manzanares se llevó el mejor lote: dos toros fabricados de pura almíbar: nobilísimos y de escasas fuerzas. Bien, con su habitual elegancia y templanza, muleteó a su primero, y se cansó de dar muletazos al excelente sexto, al que se le perdonó la vida. Excelente porque era un pan bendito en la muleta, pero el caballo ni lo olió.

En fin, todo muy divertido.

Y algo más. Es saludable visitar de vez en cuando una plaza de tercera para palpar el estado de la fiesta. Y la verdad es que se cae el alma a los pies. Pero no por el trapío del toro, sino porque lo que allí se celebra no es una corrida, sino un festejo adulterado que se parece a la tauromaquia como un huevo a una castaña.

Veamos: el presidente demuestra que ni sabe ni tiene autoridad, y el público se comporta como estuviera presenciando una verbena popular. Ejemplos: se le dio la vuelta al ruedo al segundo toro sin motivo, del mismo modo que se devolvió el quinto o se le perdonó la vida al sexto. Pero es más: el presidente le indicó a Manzanares que matara a ese último, e, incluso, le envió un aviso, pero el torero, en un gesto de inaceptable rebeldía, soltó el estoque y se sentó en el estribo a esperar que sonaran los otros dos; así pues el presidente, asustado, mostró el pañuelo naranja.

El respetable será muy respetable, pero parece no distinguir un toro de un caballo. Lo jalea todo, sobre todo si el torero se pone bonito, aplaude o abronca sin motivo y ríe a carcajadas como si estuviera en un circo.

En fin, que esta fiesta en plaza de tercera no necesita toro, ni fiereza, ni casta, ni sangre; basta con un carretón de entrenamiento y un señor vestido de luces con aires de bailarín.

Pero eso es un verbena, y no la fiesta de los toros…

VÁZQUEZ / VÁZQUEZ, MORANTE, MANZANARES

Toros de José Vázquez -el quinto, devuelto-, correctos de presentación, blandos, mansos y nobles; al segundo se le concedió la vuelta al ruedo y el sexto fue indultado. El sobrero, del mismo hierro, manso y bronco.

Pepe Luis Vázquez: estocada contraria (vuelta); casi entera perpendicular (ovación).

Morante de la Puebla: pinchazo y estocada (dos orejas); cuatro pinchazos, media baja y un descabello (silencio).

José María Manzanares: pinchazo y estocada baja (oreja); vuelta apoteósica tras el indulto del toro.

Plaza de Illescas (Toledo). Feria del Milagro. 11 de marzo. Lleno de ‘no hay billetes’.

Publicado en El País