Archivo de la categoría: Sebastián Castella

Lunes de @Taurinisimos 108 – Cierre Feria de Abril, Sevilla y San Marcos 2017.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 8 de Mayo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Cierre FNSM Aguascalientes, 2017.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino.

Corridas Feria de Abril, Sevilla 2017.

Recuerdo de Manuel Montoliú en su XXV Aniversario Luctuoso.

Faenas de Ferrera, Morante, Roca Rey, Castella y encierros de Jandilla, Victoriano del Río, Victorino Martín, entre otros.

Foto: Muriel Feiner.

Producción: Miguel Ramos.
Operación: Abraham Romero.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 12 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Anuncios

Sebastián Castella: “¿En qué mundo los animales están por delante de los humanos?”

Botero y Castella.

De S  y S.

Sebastián Castella, torero frances, ha hecho en Colombia unas declaraciones acerca de los derechos de los animales. Para él, “los toros no tienen derechos, porque no tienen deberes”.

En diálogo con el periodista Alejandro Marín, el taurino pidió que se respetaran a aquellos que gustan de las corridas taurinas y aman este tipo de cultura.

“La doble moral está en todo este debate. Si no fuera así, por ejemplo, todos los animalistas y los antitaurinos serían vegetarianos, no comerían carne, o no tendrían una mascota castrada y encerrada en un apartamento de 40 metros cuadrados”, dijo Castella.

“Usted cree que es normal que una mujer diga que, si ve a un niño y a un perrito abandonados en la calle, prefiere recoger el perro y dejar el niño? ¿En qué mundo los animales están por delante de los humanos?“, dijo el torero, ahondando aún más en el debate y la lucha que hacen los taurinos y los antis.

Castella ha conquistando plazas míticas y exigentes como Madrid, Sevilla, Nimes y México. En Medellín es ídolo y ha ganado en tres ocasiones el Trofeo Página de Plata de EL COLOMBIANO que lo acreditó como triunfador de las ferias de 2010, 2013 y 2014.

En lo que va de 2017, Castella ha toreado cuatro corridas, en las cuales cortó nueve orejas e indulto un toro en Manizales. 

El próximo 12 de febrero, en la Plaza de Toros La Santamaría, Castella se estará presentando junto a Luis Castrillón.

Twitter @Twittaurino 

RECAPITULANDO: La Imposición de Castella – Salida a Hombros pese Fiasco del Palco.

Castella al natural es vencer en el último tiempo de la suerte. FOTO: Toca.
Sebastián Castella al natural es vencer en el último tiempo de la suerte, marca la diferencia en La México. FOTO: Edmundo Toca.

La Plaza México juzga y sin ser, quizá, la más enterada es la que mejor siente: “A corridas caras… orejas baratas” sentencia que responde al nuevo tropiezo del Palco, que con Jesús Morales no se puede. La falta de categoría de la Plaza se la lleva el otrora subalterno hoy metido a premiador taurino de orejas e injustos homenajes. Falla la esperada corrida de Los Encinos por falta de fuerza y casta siendo rescatada por la quietud y exactitud de Sebastián Castella que sale a hombros e impone una seria diferencia con su compañeros de terna.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solo Jesús Morales podría haber estropeado la historia y el resultado final de la corrida para dar al festejo la interpretación equivocada.

De nuevo.

Porque gracias a él, en última instancia, se han lidiado tres ejemplares por debajo del trapío general del encierro y el admitido por la categoría de la Plaza. Así tenemos que el anovillado, aunque inicialmente bravo, para rejones crece y se encela pero no es del todo aprovechado por el potosino Hernández Gárate que varias veces tiene cosido a la grupa al astado pero no emociona porque no templa.

Equivoca al enfriar todo solicitando el sombrero de charro con el que intenta torear pero todo acaba en no romper, además de casi una caída al bajar de la cabalgadura.

Quizá a otro ritmo habría podido ser.

Esta tarde Los Encinos volvían con un encierro completo y, salvo quinto y sexto, el resto ha sido una corrida seria, quizá demasiado retacada, algo zancuda y, lastimosamente, nula para el caballo. Aun así, el encierro promete y cumple solo parcialmente. Sin embargo, una muy interesante y cabal nota, la brinda el que abre plaza, un precioso cárdeno obscuro serio de cabeza.

El ritmo, tan clave en La México,         trata de imponer Castella en cuanto el primero de lidia ordinaria sale, con las verónicas de recibo y las del quite, tras nimio puyazo.

Pero inicialmente, la realización de la lidia, no lo consigue del todo.

Esto es porque al de Los Encinos le sale la edad, para bien de todos.

Expliquemos. Un toro como este, con un pitón izquierdo claro y al que Castella busca imponerle su sitio personal y distancia por alto, cuando toma el engaño abajo tiene la reacción adulta de no tragarse el muletazo cuando tras dos pases, ayudado y del desprecio, engancha y casi derriba al francés.

Y esa ha sido el condicionante de una lidia muy interesante. Quizá, por su dificultad, la faena de la tarde.

Con Castella buscando el sitio exacto para presentar el engaño y ligar por el pitón difícil, el toro le incomoda en los remates de cada pase que incluso le lastima el rostro en un nuevo enganchón y que evita dar la sensación tan manida en esta época, bobería, y la sensación en el tendido es que hay una pelea entre la listeza mustia del toro y el ajuste, retrasado pero sincero del torero.

Por eso, toda la escena en los medios, alterna perfil y tras lo poderosos derechazos, llega la tanda definitiva, orientando la suerte hacia donde la pierna de salida marca, los naturales llegan y barren por completo con la tentación del toro de querer desarrollar mal sentido, Castella se ayuda en el molinete y otro de pecho definitivo.

En aguas profundas, arriesga y gana.

Luego ya, con el toro dominado las dosantinas someten e imponen, cerrado a las tablas, Castella gana la partida y, acaso, pasa de faena al astado al que mata fatal.

Saludos es el resultado.

Entre tanto “El Payo” con un zambombo falto de fuerza y que pone imposible el pitón derecho deja cabos sueltos en un afán de afinar el estilo, desde el vestido que consideramos no ha sido el adecuado, hasta la coletilla, aunque la personificación es sincera forma del elogio, a Octavio García no le viene bien parecerse a nadie, ni en el vestido ni en el peinado.

En esas tarda años en exprimir con su temple y toque el pitón izquierdo del toro, dudas se cargan la faena que, pese a los muy valiosos naturales, acaba pinchada.

Y Roca Rey, sin el mínimo ritmo, confrontado ante su espejo castelista vuelve a verse nublado y gris como el atardecer de tal momento, enganchado y sin fondo en su plan, solo una espléndida estocada, con temple ejecutada, hasta las cintas y de espectacular final para el toro, hacen a muchos que han ido a verle con las ganas de premiar.

Claro, Jesús Morales, no se las aguanta. Protestas y honradez del peruano al devolver el trofeo, no así en la vuelta que vaya que sobraba.

Pensemos es un tema visual.

Lo digo con respeto, por su edad.

Jesús Morales vuelve a cometer la terrible determinación de homenajear a un toro precioso de pinta, berrendo en cárdeno, careto y calcetero, pero sin mayor sustancia al no pelear con la cabalgadura, que protesta y calamochea, gustoso de doblar contrario en la muleta y rascar por ahí como no queriendo.

Esto homenajea Usía, el peor y más bajo criterio de la historia reciente.

Ante ello Castella se ha impuesto, otra vez de afuera hacia adentro, es decir, iniciar poco a poco la invasión del terreno del toro, imantando de temple cada muletazo, desde el inicio por alto y el cambio de mano inicial pese a la protesta, así como en los derechazos muy largos y esforzados de Sebastián cuya entrega trasciende al público.

Que sin ser el consentido, lo tiene entre sus favoritos.

Por su temple porque ha tapado la huida, el probar antes y durante las suertes, así como las vueltas contrarias posteriores a éstas. Y el astado que sale suelto y Castella que se interna, de atrás hacia delante, a las cercanías para el derechazo, posterior cambio de mano y un gran muletazo natural que ligó girando al de pecho.

Desafía de nuevo el retroceder del toro, quedándose muy cerca en el pase de las flores y el de pecho, cerrada la faena, mata al volapié, muy trasero.

Posiblemente la segunda oreja es excesiva, la estocada trasera y el toreo natural demasiado breve, no obstante, su tarde es de puerta grande.

“El Payo” y Roca Rey sin suerte ni temple, incluso incluye un extraño regalo de Roca Rey, se reducen a los males que aquejan al futuro taurino: nula emoción, falta de casta, poco temple y desesperanza.

Pero para eso se es torero para sortear la adversidad.

Para someterla tal como torear, la capacidad de mandar y el arte de imponer.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Enero 29 de 2017. Décima Segunda de Derecho de Apartado. Más de Un Tercio de Plaza en tarde muy agradable y soleada al principio, sopla el viento intermitente .

8 Toros, 1 para rejones de El Vergel (Divisa Verde, Morado y Amarillo) chico y bravo aunque manseó de la parte final del segundo tercio para adelante, 7 de Los Encinos (Divisa Verde, Azul y Rosa) sobrero de regalo el séptimo. Bien presentada en lo general, salvo los lidiados en quinto y sexto lugares. Débil y descastada, sosa y mansa salvo los dos primeros. Protestón y suelto, manso y calamocheante el cuarto inexplicablemente homenajeado con el Arrastre Lento pese a incontables las vueltas contrarias durante su lidia. Sin pelea mayor con el caballo toda la corrida

El Rejoneador Jorge Hernández Gárate, Silencio. Sebastián Castella (Rosa Mexicano y Oro) Saludos y Dos Orejas. Salió a hombros. Octavio García “El Payo” (Malva y Azabache) Saludos y Silencio. Andrés Roca Rey (Teja y Oro) Oreja con Protestas, Silencio y Silencio tras aviso.

Destaca la cuadrilla del primer espada.

Mucho torero Castella 

Castella. Foto Plaza México.

Por José Cueli.

¡Qué belleza de los toros de Los Encinos lidiados en la Plaza México la tarde de ayer! ¡Qué espléndida salida y remate en los burladeros! Pero, para no perder el ritmo de la temporada en los años recientes, sólo toleraban un puyazo y llegaban parados al último tercio y defendiéndose. El que escribe recordaba embelesado en el remate de los toros el verso de Miguel Hernández:

Como el toro ha nacido para el luto y el dolor, como el toro estoy marcado con un hierro infernal en un costado y por varón en la ingle, por un fruto.

A la hora propicia de la magia en que el misterio del coso desempolva-ba las divinidades inferiores semejantes a las mujeres de la mitología taurina de cabellos azabaches y ojos achinados, que se desnudaban en los túneles del coso y llamaban a los toreros que se jugaban el pellejo con los difíciles toros de Los Encinos.

En especial Sebastián Castella, que le pudo a su segundo enemigo a base de encadenar lentamente los pases y dominar a su oponente. Pases que como las olas del mar inquietas terminaban en reposo en el aire, deteniéndose encadenadas a la poderosa muleta de torero francés. Poseedor de un sitio envidiable, jugaba al toro con una naturalidad que encendía a los tendidos.

Entrega desbordada de Castella en la modulación matizada de la caricia torera sorda y ciega del tocar sin tocar. Fragor de loco frenesí en medio de la profunda división sol y sombra en las sacudidas del burel. Giro caleidosco-pio de colores, armonía y magia del toreo de siempre.

Sebastián Castella encontró el abracadabra mágico del Cantar de los cantares en esperar al toro, encontrarlo en el viaje y dejarle la muleta en la cara y rematar por debajo de la pala del pitón y salir a hombros de los aficionados rumbo al Eje 6. 

El esperado Andrés Roca Rey se estrelló con la dificultad de los toros. Lo que no le impidió pegar una estocada en todo lo alto que hizo rodar a su enemigo sin puntilla. 

El Payo, no fue su tarde. El próximo domingo regresa Morante de la Puebla y sigue su faena en el alma de los cabales.

Publicado en: La Jornada

 

La Hecatombe del Toro – Triunfo de “El Payo” en el Último Suspiro.

Todo el brazo en el mando y toda la sutileza en la muñeca en el natural de “El Payo”. FOTO: Emilio Méndez – Suerte Matador.

De las que se ha salvado, dos van, Luis David Adame: dos mansadas. Terrible fue la de Xajay y peor ha sido la de San Isidro para otro muy forzado, de nuevo, mano a mano que tampoco convoca. Pero lo más grave es que el toro que ofrece la Plaza México, en lo general, ni es serio ni embiste en una lamentable situación que parece no tener fin. En esas, Castella apenas solventa su falta de ritmo con la imposición de su mando ante el manso quinto mientras que “El Payo” brinda una espléndida actuación pese a las limitaciones, en todo momento lamentables, de su descastado lote.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suele decirse que la peor corrida es la que no se torea.

Afortunadamente para él, Luis David Adame no ha venido a confirmar a La México. Y no se malentienda esto, ha sido una pena su lesión pues uno de los atractivos de la Temporada queda fuera. Pero para bien del torero, durante el tiempo que convalece, logra indirectamente evitar dos desfiles, con mucho colorido, de mansos: Xajay y ahora San Isidro, ha librado que dos espantosos encierros estropeen su confirmación.

La actual Plaza México quiere desligarse del antiguo régimen. Me dice uno de los allegados que por eso hasta el óvalo rojo, tan posicionado, la tipografía clásica, se han abandonado. Lo que no se ha dejado del todo es la mala práctica en cuanto al toro, lo demuestra la presencia de las corridas que, excepto la de José Julián Llaguno, han tenido tal desigualdad en presencia que parece no se han ido las viejas formas.

Así tenemos la repetición de carteles pasados.

Es la segunda vez que Castella y “El Payo” alternan y con San Isidro en lo que va de la década. Algunos contamos con memoria taurina y también la suficiente paciencia para volver a ver repeticiones, otros no. Vean la entrada. Por ello, igualmente, consignamos que esta ha sido una corrida en lo general mejor presentada que la de 2012. No así, superior a la de 2009, aquella que sustituyó a la de Arroyo Zarco con la que reaparecía Miguel Espinosa “Armillita” y confirma Cayetano.

Tampoco exageremos.

Simplemente que el toro, tradicionalmente no grande de San Isidro, se ha estrellado con un trapío que ha empeorado. La armonía en trapío el encierro de hoy está presente solo en casos contados, como en el sexto, los demás, incluidos dos berrendos, algo tienen que no terminan por enamorar el ojo del taurino. Y peor aún no cumplen aquello que a mejor trapío, mejor bravura porque en realidad ninguno la ha tenido.

Para muestra el lote de Castella.

Dos de tres son picados en la querencia. El primero derriba con esas ganas de quitarse el palo y coloca en apuros a Carlos Ibarra, toma otro picotazo y se da a berrear todo el tiempo. Es entonces cuando ocurre uno de los momentos claves de la corrida. Pese a la mueca del francés, “El Payo” ha pegado un quite compuesto de tres lances y media, hacia el tercio frente a toriles, en donde muestra lo afinado de su toreo, lo torera de su planta en un perla y oro de cartel.

Aquí es claro, para este medio toro, manso de condición y protestón, la suavidad es clave. La muestra el queretano pero no prosigue en ello Castella, enganchado y rápido, desde el inicio por alto en el tercio hasta quedar cerca de tablas donde se ve brusco y atropellado. Mata mal. Luego el tercero, un berrendo de una pobreza de cara que da pena. Que vuelve a hacer picado, perfectamente, en todo lo alto en la querencia. Se enciende el astado y Castella obtiene uno de sus mejores momentos.

Las chicuelinas en los medios, lucidas y bien rematadas, han sido todo.

Resulta que el berrendo recuerda su tal condición y Castella solo atina en una tanda de derechazos y el estoconazo, el resto es luchar con la mansedumbre. Por ello, en el brindis ante el feo y exhausto cárdeno, de muy feos y cenizos pitones, que cabecea defendiéndose que abre el hocico y que al solo sentir el mando con la mano baja afloja su posible casta, Sebastián prefiere no apresurarse por fin con un manso que puede estropear cualquier esfuerzo.

Al contrario, aparece al fin la paciencia e impone su paso y su toque, a veces retrasado y con la muleta oculta, desde el alternado inicio tandas frente a Matadores y las primeras tandas, primero en los medios, después por fuera de las rayas para que el cárdeno se escape de la suerte, doble contrario y se refugie fuera de los tableros.

Simplemente desesperante.

Castella insiste hasta obtener rotundo el pase de la ranchera y soberbio el de pecho. Ahí la cosa rompe y solo un metisaca pésimo deja las cosas en saludos desde el tercio y, al parecer, en suspenso su segundo contrato al cancelarse la corrida del próximo viernes.

Veremos si regresa.

El que volverá para bien nuestro y quizá de toda la Temporada es “El Payo”.

Si lancea en el quite al primero muy plácidamente haciendo todo a favor, en el saludo al berrendo segundo no se deja nada oculto. Solo la falta de fuerza del botinero astado estropea las verónicas que casi llegan a las rayas. Ordena la lidia, pide llevar largo luego de no emplearse el berrendo en el caballo. García lo ve muy claro, sabe de la falta de fuerza y a la convicción de su capacidad y su firmeza, cosa que se nota desde el brindis general y los muletazos arriba.

Inunda “El Payo” de silencio a una plaza que está puestísima al jolgorio.

Se palpa al inicio prosigue después.

Una embestida que se desmorona que al pasito se desplaza y que se mantiene gracias a la colocación de la muleta a la media altura y al temple de los derechazos, los mejores de la tarde, y el toreo al natural, plenamente cristalino. Largo el trazo, cargando la suerte en varios pasajes y logrando insistir y ligar pese a lo agotado y tardo del toro.

Todo queda en ovación tras emplear mal la espada.

Como con el cuarto, al que tiene que descabellar en dos tiempos y con el que no hay ni entendimiento ni acoplamiento por lo falto de casta y lo desrazado parece que sus reacciones tras lo remates de la suerte no corresponden a un toro de lidia, pajarean, se escurren de la muleta, traen el bostezo y no la majestad o la admiración de su estirpe.

Incluso el sexto finta con saltar al callejón.

Por si fuera poco.

Este cárdeno oscuro, de nombre “Caporal” sale y resiente, tras el brinco que se queda en la barrera, el efecto de los lances como si algo en el lance le hiciera no seguir. Entonces “Payo” procura darle por su lado, no contradecir al que quizá sea el más toro de la corrida, con un esperanzador pitón blanco, no obstante su juego se empieza a derrumbar.

El inicio es fundamental, por arriba, alternadamente y el toro, que se derrumba de inicio, se topa con la paciencia, quietud y la lentitud del temple de “El Payo” tan preciso como su toque y ritmo en los primeros derechazos, la media altura de nuevo es la llave que permite ligar. Tal como hace en su primero, se da a pegar ese muletazo que desde niño borda, el pase contrario por bajo y a pies juntos.

Se descara y el toro, que quiere escapar saliéndose de la muleta que tiene a no humillar, se encuentra con un muletazo alumbrador, cambio de mano por delante, de una redondez que en plena circunferencia del ruedo, resuelve la tangente que busca la mansedumbre del toro, con el trazo de una la hipérbola de su muletazo, toreadísimo que despierta la callada pasión.

Sencillamente de escándalo y potenciada en el de pecho.

“El Payo” prosigue y vence.

Con el manso a media altura, derrumbando la bravura, Octavio García se va detrás del engaño y pese a tomarse de los cuartos traseros vuelve a la senda artista con el desdén. Luego los naturales elevando su estaquillador para tapar la cara del manso previo a la dosantina y el final de faena con nuevo cambio de mano y definitivo ayudado por bajo que apasiona al personal que espera la estocada que llegue para poblar de amarillos pañuelos (ver para creer) el tendido.

Solo en La México.

Cositas como estas hacen que la Monumental equivoque sus formas.

El amarillo solo en el capote.

Jorge Ramos al fin, tapa la segunda oreja, correcto. Más vale que falte y no que sobre.

Porque la estocada es caída, como de bajonazo ha sido la corrida.

En cambio por alto ha sido el toreo de “El Payo” ante la caída y derrumbe del toro de lidia.

Qué diferencia de ganadería aquella del encierro de “Arte Puro” al que “El Payo” cuajó en esta corrida de 2009 en su primera puerta grande en La México. Qué más da cuando el torero está, con o sin orejas, listo para lo que viene, el próximo sábado para empezar.

Que aunque los toros estén en horas bajas, en derrumbe o en destrozo.

Siempre queda de los toreros, el arte, la seda y el oro.

Quiera Dios.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Diciembre 3 de 2016. Quinta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde muy agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo. Poco viento intermitente sin llegar a estropear por completo la lidia.

6 Toros, 6 de San Isidro (Divisa Azul, Rojo y Amarillo) De fea cabeza y justos de presencia, en el tipo de la casa y vario pinta con los berrendos segundo y tercero. Mansa en general con tendencia al caballo de la querencia, débil y falta de casta. Siempre doblando contrario en algún punto de la muleta y sin da la embestida completa. Inexplicablemente aplaudido en el arrastre el sexto, más por jolgorio popular que por la valoración seria de su juego que nunca muestra una embestida completa en la muleta.

Bien el Juez de Plaza, Jorge Ramos al negar la petición de la segunda oreja tras la lidia del sexto.

Sebastián Castella (Añil y Azabache) Silencio, Silencio y Saludos. Octavio García “El Payo” (Gris Perla y Oro) Saludos, Silencio tras Aviso y Oreja con Petición de la segunda con bronca a la autoridad al negarla.

El festejo se queda en Mano a Mano al no sustituir la Empresa al aun convaleciente Luis David Adame.

Carlos Ibarra es derribado al arrear el primero al caballo de la querencia. Buen puyazo de Hugo Campos al cuarto.

Feria de San Miguel de Sevilla: Castella y Manzanares forman un alboroto

El francés pierde la Puerta del Príncipe por la espada

Por Carlos Ilián

Apunto ha estado de abrirse la Puerta del Príncipe para que saliera en hombros Sebastián Castella, por primera vez en su carrera en esta plaza. Dos pinchazos en el cuarto toro lo dejaron sin esa legendaria Puerta. 

La verdad es que se la habría ganado a pulso por una inmensa faena al primero, un ejemplar de clase soberana aunque se rajara al final. Castella lo bordó por el pitón derecho, con majestad, un temple de seda y ligando en un palmo de terreno. Los naturales, algunos soberanos, coincidieron con la rajada del toro. Estocada mortal y dos orejas indiscutibles.

El cuarto de Sampedro exigía mucho por su casta y su genio. Castella no recurrió al toreo tremendista y quiso cortar la oreja por la vía legal. Pero, ¡ay!, había que matar por lo tremendo y no se la jugó. 

La espada también dejó sin una oreja, la segunda a Manzanares en el quinto. José Mari estuvo intermitente al natural y con cadencia en los derechazos, pero donde armó un lio fue en el remate de esas series. Los de pecho infinitos y las trincheras de ensueño pusieron en pie a la Maestranza. El primer intento en la suerte de recibir no le salió, peri si el segundo. El palco estuvo firme: una oreja y venga la bronca.

López Simón hizo los deberes ante un lote deslucido, especialmente en el tercero, por encima del toro y jugándosela de rodillas en el sexto, un manso sin remedio.


Plaza de la Real Maestranza. Casi tresw cuartos de entrada. Toros de OLGA JIMÉNEZ (7), de gran clase 1º y 5º, de SAMPEDRO (5), muy encastado el 4º y de GARCÍA HERMANOS (2) manso el 6º. 


SEBASTIÁN CASTELLA(8), de frambuesa y oro. Estocada trasera (dos orejas). Dos pinchazos y estocada (saludos). JOSÉ MARÍA MANZ ANARES (7), de azul y oro. Estocada desprendida, estocada y tres descabellos. Un aviso (silencio). Pinchazo y estocada (una oreja). LÓPEZ SIMÓN (5), de lila y oro. Estocada trasera y tendida (saludos).Pinchazo y estocada caída (palmas)

Fuente: Marca.

Castella y Palomo presentan el cartel de la encerrona de Nimes 

De S y S.

Los toreros Sebastián Castella y Palomo Linares han presentado este lunes el cartel de la encerrona del francés que se celebrará el próximo 17 de septiembre en Nîmes, ante seis toros de Adolfo Martín. 

Palomo Linares, ha sido el creador del cartel taurino en donde destaca la montera como elemento fundamental del torero (en este caso con puntos con los colores de la bandera francesa, en homenaje a Castella), terminado en forma de asta y con los colores de la divisa de Adolfo Martín, se trata una pintura abstracta de Palomo.

Para el artista, se trata de “un reto” anunciar una gesta de esta categoría, que en ocasiones anteriores han realizado los maestros Fernando Botero, Jean Nouvel o Loren.

Por su parte Sebastián Castella asegura que se emocionó al ver la obra: “Refleja el color, la vida que yo quiero transmitir con mi toreo y es para mí un honor que un maestro de ruedo y de la pintura participe conmigo en esta encerrona”.

Twitter @Twittaurino 

Feria de San Sebastián: La valentía, la inspiración… y una oreja

Roca Rey brinda su primer toro a la Infanta Elena. EFE

Dignísimas actuaciones de Roca Rey y Talavante ante una muy noble y blanda corrida de Zalduendo

Por Antonio Lorca.

Valiente de verdad se le vio a Roca Rey ante su primero. Tras un quite por tafalleras de Castella, el joven matador se fue a los medios, se echó el capote a la espalda y citó al toro que estaba en la raya del tercio. Acudió el animal al trote, y el torero zigzageó la tela, movimientos ondulantes que hizo el toro en su recorrido, la tensión subió en décimas de segundo y, al final, cuando la voltereta se dibujaba, surgió el chispazo alentador de un capotazo de frente por detrás con el que respiró toda la plaza. Y ese no fue más que el principio. Comenzó el último tercio con tres pases cambiados por la espalda, una arrucina y un pase de pecho que llenaron los tendidos de esperanza. Después, el animal no colaboró, y Roca Rey tuvo que apostar por el arrimón. Fue una encomiable labor de torero joven, temerario, sin aparente conciencia del peligro, que llega con facilidad a los tendidos y lucha con tesón por alcanzar el triunfo. Pero el presidente solo le concedió una oreja a pesar de la insistente petición de la segunda oreja.

Si Roca puso sobre la mesa su valentía, Talavante fue la inspiración en el segundo de la tarde. Todo sucedió en el tercio final. El inicio fue espectacular: ayudados por alto, un molinete y un pase de pecho, largo, de pitón a rabo, como rúbrica de sensibilidad. Después, naturales a pies juntos, de mejor preparación que ejecución por la claudicante actitud del toro; muletazos desmayados trazados con empaque, a continuación. Adornos varios, arrucina, cambios de manos, y un desplante final sin muleta ni espada en las manos. Y otra sola oreja, a pesar del griterío. 

Volvió Talavante a las andadas de empaque y bellos pasajes aislados ante el quinto, un toro blando que solo colaboró lo que su gran nobleza le permitió. Pinchó y le ahorró la tensión al presidente.

Roca insistió en su actitud valerosa ante el sexto en un quite por tafalleras y gaoneras; continuó por ceñidos estatuarios, y aprovechó la corta codicia del animal con largos naturales y nuevos alardes de desprecio a su integridad.

Y Castella se enfrentó a un primer toro de generosa bondad, fijeza y recorrido y desperdició la ocasión con un toreo despegado, en línea recta y vacío de contenido. El toro fue de menos a más, y el torero no superó el menos. El cuarto se derrumbó varias veces y ahí acabó su historia.

ZALDUENDO/CASTELLA, TALAVANTE, ROCA REY

Toros de Zalduendo,correctamente presentados, mansos, blandos y muy nobles. Inválido el cuarto.

Sebastián Castella: tres pinchazos y un descabello (ovación); dos pinchazos y estocada (silencio).

Alejandro Talavante: estocada (oreja); dos pinchazos, media _aviso_ y un descabello (ovación).

Roca Rey: estocada (oreja); estocada (oreja).

Plaza de toros de Illumbe.Tercera corrida de feria. 15 de agosto. Lleno. Asistió la Infanta Elena, acompañada por sus hijos.

Publicado en El País.