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Roberto Román: “Fue algo bonito, el que me hayan sacado a hombros”

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Por Francisco Vargas M.

Ciudad de México.- “Una tarde soñada para mí, con mi primer novillo el momento que más disfruté fue cuando toree a la verónica, lo hice como siempre lo había soñado y apenas lo pude lograr; con mi segundo me gustó mucho la faena que hice con muleta, aguantar y resistir esas embestidas fue una lucha de poder a poder”.

Señaló el joven aguascalentense Roberto Román, quien compartió vía telefónica sus emociones sobre la tarde triunfal que tuvo el pasado domingo en la Plaza México, donde cortó una oreja respectivamente a cada novillo de su lote, lo que le redituó salir a hombros por la ‘Puerta del Encierro’, en lo que fue la Primera Novillada sin Picadores de Triunfadores de la actual Temporada Chica 2017, “Soñadores de Gloria, Duelos Taurinos”. Siguiendo con la charla, Roberto dijo lo siguiente:

“Contento más no satisfecho conmigo mismo, como torero sé que tuve muchos errores que en el ruedo salieron a lucir pero me quedo con la actitud y ganas que mostré en esto que es muy difícil pero se puede lograr con ganas y gran disciplina”.

Roberto, hay que tener en cuenta que estás en ese proceso de aprendizaje:

“Así es, los dos novillos del pasado domingo me dieron mucho aprendizaje y dejaron ver en que sitio estoy, consciente estoy que cometí muchos errores pero aprendí varias cosas importantes”.

¿Ha que supo esa salida a hombros?

“Fue algo bonito, el que me hayan sacado a hombros y que me llevaron hasta el propio elevador del hotel, fue algo que nunca esperé, lo soñaba y la verdad no lo cambio por nada”.

¿Pudiste conciliar el sueño la noche del pasado domingo?

“La verdad no, llegué a la habitación y estuve dando muchas vueltas a la cabeza, pensando lo que hice bien, lo que me faltó, más que nada me preocupé por estar viendo mis defectos, tratar de mejorar y salir adelante como torero técnicamente”.

¿Qué te ha dicho la empresa, estarás en el cartel de la gran final de triunfadores?

“Espero que sí, estoy listo para regresar, de ser así daré el doble del pasado domingo porque es lo que he tratado de hacer en mis dos anteriores comparecencias; hasta el momento la empresa no ha dicho nada; ojalá y regrese porque pienso dejé buen sabor de boca”.

Roberto, pienso que te has convertido ya en un novillero sin picadores consentido de la afición de la Plaza México:

“No lo sé, pero puedo decir que esa entrega ha sido muy hermosa, me encantaría ser de esos toreros consentidos de esa estupenda y gran afición; tengo mucha ilusión por seguir toreando y regresar a la Plaza México”.

¿Qué viene para ti?

“Hasta donde sé, torearé en un festival que se llevará a cabo en el mes de octubre en la Plaza San Marcos”.

Roberto enhorabuena. ¿Quieres mencionar algo más?

“Decir muchas gracias, quiero agradecer todo el apoyo que me ha dado la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes, la alcaldesa Tere Jiménez quien me apoyó para poder venir a la Plaza México y ha estado apoyando a la fiesta brava; y por supuesto a ustedes también gracias, concluyó”.

Fuente: zócalo

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Orejas de Tormenta – Jesús Morales Tropieza a La México (Otra Vez)

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Así embistió el garfeño “Victorioso” que se fue sin ser cabalmente aprovechado. FOTO: Edmundo Toca.

Perdona la lluvia el festejo pero castiga el viento, el cielo se queda encapotado, la bravura ausente y el descocado Juez vuelve a hacer sus gracias dejando en desgracia la realidad del festejo. Solo el inexplicable desorden del Usía hace que las cosas en La México estén peor cada vez, sin la menor consonancia taurina y con el público cada vez más confundido. Para el olvido el encierro garfeño cuyos únicos dos ejemplares con opciones caen en las manos atravancadas y sin temple de Roberto Román triunfador circunstancial de una Temporada tan contrastante y extraña como el clima esta tarde en Mixcoac.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si hay un año extraño, confuso y contradictorio es este 2017.

En materia taurina lo es más. Y esto se deriva de un planteamiento taurino muy posiblemente equivocado, el famoso cuento que al no haber novilladas hay que bajar la exigencia, hacer de La México el experimento y no el gran foro que ha sido y que a pesar de todo sigue siendo.

A pesar, claro está, de ese oscuro personaje, cuya intención taurina es absolutamente desconocida y que ocupa el Palco de la Autoridad de Plaza, la que, les pese o punce, tiene y resguarda el pendón de la Ciudad de México.

Jesús Morales añade con la de ayer otra tarde (más) para su olvido.

Lo mismo que Marco Garfías.

Dado que la ganadería potosina envía un encierro absolutamente disparejo se muestra un aspecto muy negativo en estos festejos, el gran espacio que queda para enviar astados que no les interesan a los ganaderos que lleguen ya no digamos a corrida de toros a mera novillada. Puede ser por algun defecto en las astas, puede ser por lo zancudo o por las mismas hechuras, varios han sido horribles, resulta increíble que el Ganadero no mande lo mejor a estos festejos.

Pero parece que no puede echar lo bueno a un experimento.

Así, tenemos un muestrario variopinto y de muy dispares hechuras.

Esta vez los novillos han clamado por el puyazo, como no se les da, queda tratar de que la muleta haga las vez de castigo y sometimiento, Sebastián Ibelles va al toro con decisión desde sus gaoneras en respuesta a las zapopinas, tropezadas de inicio, de Mendoza, bien logradas, salvo el remate, y sus doblones donde avanza. Pero su actuación, un año después de su esperanzador debut, se estrella con la brusquedad de su toque, la cerrazón de citar afuera en todos los pases, de aprovechar los viajes y, principalmente, de acelerarse.

Nada de eso hace bien a dos novillos, el primero con cierto son y el segundo con plena cabeza puesta, acaban desarmándolo y dejando la promesa con el primero en salida al tercio y después ignominia total.

La expectación crece por Mendoza, lástima que el viento se haga el aparecido.

Y la mansedumbre, también. Escandalosa.

Jose María, siempre colocado en la lida, no ceja en su empeño de echar para adelante, mejora con el capote, sujeta al manso novillo y el quite, a la postre inorportuno, de Carlos Mauricio muestra como novillos del trapío y actitud de este cárdeno requieren la vara. Como las cuadrillas dan un concierto de desconciertos, nada abona en que el novillo pueda someterse. Mendoza insiste con valor y planteamiento, destaca un cambio de mano, pero la huidiza y despavorida ausencia de casta impiden todo esfuerzo.

El colmo es que el novillo, aun con la muy defectuosa estocada, juega a echarse y levantarse, cosa que confunde a muchos y deja a Jose María con la opción de un sexto que brinda al resto del cartel pero con el que se vuelve a topar con mansedumbre, descastamiento y con mucho más viento. Pésimo con la espada, al borde del colpaso, el rubio torero debe, urgentemente, mejorar con los aceros so pena de quedarse en anécdota.

A este torero capitalino deben dársele toros más que a ninguno.

Tal como ocurrirá en Morelia.

Entonces, uno de sus alternantes del próximo 23 en la Monumental moreliana vuelve con cierta esperanza en el tendido, Carlos Mauricio regresa y repite para mostrar su extrema delgadez, su disposición y su pésima manera de torear de capa, salvo los remates. Estropea el muchacho Román los quites, increíble que un torero de academia no sea capaz de rematar un solo quite en todas sus intervenciones, aquí hace que el castaño tercero empiece a aprender y endurezca su mansa y protestona actitud.

El de Morelia entonces no se entiende, ni su proceder ni su temple, no aflora ninguna virtud de lo mostrado hace ocho días, sin efecto los doblones impone su ley el castaño y sin más recursos que pases derechazos sin mayor razón termina escuchando tres avisos, tras no manejar el descabello con fuerza, la debilidad que transmite es desesperante.

Entonces viene el disloque de la tarde.

Entre Juan Vázquez, otro oscuro ente taurino, y Jesús Morales, hoy ya un clásico de la tragicomedia taurina, se las arreglan para autorizar primero a Ibelles a lidiar y dar muerte al duro séptimo que golpea severamente a Medina, luego como, siempre sí, el de Morelia si regresa, desautorizan a Ibelles, lo hacen quedar como espontáneo y a Medina le reinicia la cuenta de los avisos.

Estrictamente debió el novillo irse vivo, tras nuevo sainete con la espada.

Afortunadamente, para Medina, luego de su esforzado pero muy poco brillante trasteo, Morales enmienda todo. Como por ejemplo premiar al atropellado y atropellante, un tractor andante, Roberto Román, con dos orejas y eventual salida a hombros.

Este joven no es capaz de con el capote mostrar lo escencial, lo que todo torero que inicia, inclusive, debe contar, los fundamentos. Sorpresivamente, luce al lancear al más bonito del encierro, el alto cuarto, muy garfeño, al que le liga tres lances, si ha llegado el cuarto la Plaza México estallaría, pero no.

Un desarme borra todo.

Y los quites, una muestra plena, como ocurre en el séptimo que el toreo no es de ganas, o de “echar los kilos”, aquí desde que se comienza hay que hacer las cosas bien con el fundamento necesario para que se filtre tanto desorientado.

Román falla en la caleserina, en la chicuelina al séptimo, en las relatadas verónicas y en ganar un paso y templarse con este cuarto, que tan solo pedía espacio y hacer bueno aquello que al garfias, paciencia y templanza. Nadie, ni los dos profesores son capaces de decir nada. ¿Qué se andará eseñando en tales academias? Nos cuesta trabajo creerlo pero que el concepto no sea claro, que es lo mínimo que deben mostrar, es una tristeza, apenas algún derechazo, todo enganchado.

El temple no se enseña, se trae.

Mala suerte para el novillo y para la Aficin.

Lo atraviesa, sí, hace guardia la estocada. Y Jesús Morales, mutis.

Primera oreja. Protestada.

La segunda viene con el más espantoso novillo… que le embiste.

Las navarras son a una velocidad para multarle, los doblones lo intentan e incluso alinean el tranco del novillo por embestir, a Román solo le alcanza para pegar trapazos, no hay otra manera de definirlo, y algún muletazo muleta arrastrada. Lo triste es como el porrismo le gana la partida a la Afición.

Mata recibiendo, algo tendido pero efectivo y, sumado a la oreja anterior, abre la Puerta Grande. Así como ha sido.

Lamentable que en manos de Jesús Morales quede, no solo la valoración orejeril sino la conducción del espectáculo. Pero así está todo, sin ahondar en el fondo y principalmente al garete, sin la mínima estructura, con la Afición alicaida y el porrismo ganando.

En plena tormenta y el arte abandonado.

Solo queda esperar quien recupera aquí la grandeza.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Quinta Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con mucho viento todo el tiempo, estorba toda la lida y en momento la vuelve imposible, cede un poco en los turnos cuarto y octavo. Fatal el Palco, una vez más: premia la estocada que hace guarda atravesando la espada por un constado al cuarto y la deshilvanada faena al octavo, además, en el sexto tolera que el primer espada intervenga en plena lidia sin confirmar si el tercer espada regresaría o no de la Enfermería, esto con responsabilidad igualmente de la autoridad de Callejón.

6 Marco Garfias, 6 (Divisa Negro, Naranja y Rojo) Terriblemente desigual, con varios espantosos e impresentables por feos como el horrible octavo. Se rescata la presencia del segundo, sexto y especialmente el muy bonito cuarto que resulta el mejor, camina en la muleta el octavo pese a su tendencia en banderillas a doblar contrario. El resto mansos en distintos matices, la mayoría quejándose y doblando contrario.

Sebastián Ibelles (Verde Botella y Oro) Silencio y Silencio tras Aviso; José Maria Mendoza (Malva y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio tras Dos Avisos; Carlos Mauricio (Blanco y Plata) Silencio tras Tres Avisos y Silencio tras Dos Avisos; Roberto Román (Obispo y Oro) Oreja con protestas en ambos, salió a hombros.

Horrible tarde de las cuadrillas, de nuevo, Jorge Guerrero por ejemplo incapaz de banderillear, lo mismo que Pascual Navarro, claramente, fuera de la profesión, que falla al banderillear. Tonatiuh Silva incapaz de bregar correctamente al octavo, Juan Ramón Saldaña igualmente desarmado con el séptimo, entre otras tropelías.

@Taurinisimos 128 – Faena de Jose Mari Mendoza en La México. @RocaRey en Albacete.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 11 de Septiembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada de Novilladas, 2017.

Análisis Novillada de Guadiana y de San Judas Tadeo.

Invitados: Alfredo Acosta y Jose Mari Mendoza, novillero.

Clip: Musical “De Capote, Jose Mari Mendoza.”

Análisis faena de Jose Mari Mendoza a “Naruto” de San Judas Tadeo en la Plaza México.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 22 de Septiembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinisimo

La Gracia del Temple – Triunfo Sin Orejas de José Mari Mendoza.

Derechazo todo ritmo y toda cadencia de José Mari Mendoza en la Plaza México a “Naruto” de San Judas Tadeo. Foto: Víctor Esparza.

El pésimo horario programado para la novillada de San Judas Tadeo, así como la falta de un mayor público deja a una de los más interesantes encierros sin todo el eco que habría acarreado de haberse lidiado, por algo lo dice el pasodoble, “un domingo en la tarde”. Novillos de tremendo interés y de distintos matices su juego brinda a la Afición la ganadería hidalguense, que suma a sus blasones un nuevo triunfo novilleril en esta Plaza donde se les extrañaba. Tres esperanzas novilleriles surgen destacando el gran fondo muleteril del capitalino Mendoza y la intensidad, en distinto grado, del sevillano “Liqui” y el michoacano Medina que vuelven a cuestionar el tan mentado formato que malamente ofrece la Empresa.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suena “Granada”, otra vez a lo clásico, previo a la salida del quinto.

Tras su floreado remate, aparece el novillo real, de tremenda presencia, un castaño con actitud y estampa muy seria, que pide a gritos la presencia del caballo de picar, esos “parias” por los que Don Renato Leduc clamaba dar la debida eutanasia en “Los Banquetes”, esos abnegados y batalladores seres sobre cuyos lomos ha cabalgado la evolución verdadera del toreo.

Ese quinto y el muy negro sexto marcan una diferencia con el resto del encierro. En el juego y la presencia que traen consigo su edad y trapío. Y de ahí su actitud en el ruedo. Cómo hace falta este improvisado sábado novilleril el caballo de picar. Principalmente en los mencionados turnos. Porque el nivel del trapío que muestran los últimos dos son ya para novilladas picadas.

Contrasta con el resto.

Chicos y cómodos primero y segundo, justos para estos festejos. Perfectos, para los mismos efectos, tercero y cuarto.

Y principalmente hace falta el domingo, la amplitud que dan las dieciséis horas de cada séptimo día de la semana para disfrutar un festejo que inicia nublado como la entrada pero que lo hechos taurinos aclaran hasta llegar a pleno, bravo y quemante sol para rematar con la abundancia de un aguacero. Porque la novillada ha sido así, como el clima que la ha acompañado.

Así tenemos que el sevillano De la Fuente, conocido y anunciado por “Liqui”, se encuentra con un novillo que no supera su falta de casta y, principalmente, de fuerza. No la supera porque dentro no tiene más que ofrecer y porque el sevillano tarda un casi imperceptible tiempo en ponerse a tono.

O, mejor dicho, a compás.

“Liqui” trata. Luce en remates capoteros pese a adelantar en las verónicas, alterna con Mendoza en quites y, pese a quejarse el astado en banderillas, corre la mano con soltura hasta que el novillo se hecha. Luce por momentos en otros no se nota completamente adecuado al dispar tiempo del berrendo en cárdeno y, pese a entregarse, no atina con la espada. Saluda por su cuenta y promete que será en el otro, como si ya lo tuviera. Debió tenerlo.

Pero no, la Empresa deja las cosas al garete. Así llega la hora de José Mari Mendoza.

Que arriba ante un novillo, nombrado “Naruto”, que ni mandado a hacer por dentro y por fuera para poder triunfar, por su tipo, castaño cómodo de cabeza y armónico de hechura, promete y por su juego compromete al novillero a hacerse de él. El torero aun no puede manejar el capote con soltura, así el recibo solo se limita a recoger a un novillo que corretea, dada su mocedad, el castaño apunta para muchos lados.

Mendoza, pese a su incipiente recorrido, apunta el toreo.

Desde su quite por zapopinas luce y se distancia de Hernández Mendoza, un nombre que sobra en el cartel, por supuesto, y coloca al novillo que embiste largo, en el justo momento de ser banderilleado. Pese a berrear al astado tiene emoción y es bien banderilleado por Gustavo Campos que saluda y queda servido para el inicio alternado.

A partir de aquí sobreviene una espléndida faena.

Lo es por su arquitectura, inicia por alto y paulatinamente, camina a las rayas con muy efectivos doblones de gran concentración e imposición en el centro de la suerte para rematar cambiándose de mano abajo y solventando para arriba el inicio aplaudido por la concurrencia. La México responde.

Y claro está, aun en los mínimos de asistencia mantiene intacto, aun late, el sentido del buen toreo, por ello para cuando Mendoza liga los derechazos a compás abierto, clásicamente cargando la suerte con un embroque de solidez torera, el cambio de mano completo y templado en los medios y en aire de pleno embeleso, convence al novillo que para berrear es mejor no haber venido y a sí mismo de que puede cuajarle de mantener el tono.

Cosa que hace a plena cabalidad.

Se muestra sereno, sosegado, sin concesión a nadie, siempre ensimismado y concentrado en sacar lo mejor del novillo para el cual la muleta se vuelve, primero, tentación y, luego, obsesión de acudir pues el temple y la perfecta manera del capitalino que repite los derechazos y prosigue en el mismo aire, no deja que su engaño sea alcanzado. En medio del grisáceo cielo, José Mari llena de luz el ruedo, en el de pecho con la zurda rotundo y reunido, a pies juntos, luego de cambio de mano a media altura.

Y tal muletazo prepara el terreno al natural.

Una espléndida fase de exploración con la derecha.

Dos pases de tanteo contrarios y a rodilla flexionada que, de tan largos, alumbran el camino del natural luego del cambio de mano para torear con la izquierda. Dos tandas muestran su capacidad de convencer sin más ayuda que su muñeca, la primera la cierra con luminoso afarolado y la segunda, de solo tres pero muy rotundos, se remata con el primero de varios circulares, este lo cierra a lo “Ranchero” Aguilar con cambio de mano para salir andando tras pase de pecho a lo clásico, no de codo.

Con lo clásico trae lo moderno. Mendoza se abandona en los derechazos, crece el trazo a tal medida que prologa con circurret y, por si fuera poco, con la poncina muy rota abajo, con tal convencimiento que la entrega es total.

De majestad.

Ya decíamos que el concepto no se roba, se decreta. El estilo no se copia, se declara, y este novillero ha establecido claramente su deseo por envolver las embestidas del novillo hasta el último extremo de la embestida, lo logra con el castaño y con el público entre asombrado y sorprendido por lo bien hecho de los nuevos derechazos y dosantinas. Pero vendría un momento mejor.

Pues, si había sido la poncina un muletazo bueno, la que cierra la faena supera todo lo anterior al tender el trazo con mayor reunión y de mejor acabado pues la embestida completamente entregada termina por desgranarse en doble ayudado por bajo con la izquierda, dos carteles de toros que debieron rematar la cosa.

Mendoza se queda sin aire y deja al novillo sin fuerza luego de insistir con la derecha. Todo tiene su limite y el de este torero hoy está en el capote y principalmente con la espada. Pincha penosamente en la suerte contraria. Varias veces.

Todo queda en escueta salida al tercio y discutible Arrastre Lento.

La novillada en sí deja en serios problemas esta designación puesto que la nobleza acompaña al segundo, pero del tercero en adelante, la bravura del encierro trae casta, como en el tercero y cuarto e, incluso, es seca en los últimos dos. Aquí el desperdicio de la empresa en echar a lidiar al tercero a un joven, Hernández Medina, sin posibilidad alguna, salvo en banderillas, de poder con un novillo que se termina por imponer.

Que en bravura supera al segundo.

Y encuentra que un muchacho delgado como carrizo, muy de niño su expresión, busca ser torero, su nombre Mauricio Medina y pese a su limitación capotera saca una muleta garra que, si bien solo se entiende por el lado derecho, alcanza a lucir con el hermoso y negrísimo cuarto al que pincha pese aprovechar con sabor y largueza su embestida.

Pincha pero termina por eliminar a “Liqui” de la lidia para así pasar a enfrentar lo más serio de la novillada. Si la Empresa no hubiera cometido la torpeza de acartelar al tercer espada habríamos tenido un final de novillada épico.

Pues los novillos que cierran plaza, pese al gran esfuerzo, superan a los novilleros pues su presencia y juego son ya mucho más cercanos a la madurez del toro que a la mocedad de los toreros, les hace falta imponerse y sobre todo contar con las cabalgaduras, que abrían quitado aspereza y habrían desahogado al embestida que para el tercer muletazo protesta.

El quinto un imponente castaño. El sexto otro precioso y bien hecho negro.

Mendoza a como puede, sin amilanarse, planta cara e incluso liga derechazos y mata mal. Medina no se rinde y cuja dos tandas al natural que emocionan a la clientela y que, aun sin orejas, se queda a homenajear a toreros y a ganadero.

Sale Salvador Rojas hijo a dar la vuelta al ruedo San Judas Tadeo en nuevo triunfo de la trilogía de hierros familiares. Si la década pasada novilleril fue de la familia con “Juanpis” de Sergio Rojas y Elizabeth Moreno o “Brillante” de Salvador Rojas y Vanessa Montoya fue una escalada a lluvioso cielo hoy “Naruto” y Jose Mari Mendoza, aun sin orejas, se van a la historia de esta trilogía.

Tal como ocurriese con Hernán Ondarza y “Saca Plumas”, también de San Judas Tadeo en la Plaza México, en 1986. Aun sin orejas.

Porque a falta de retazos de toro queda la estela de lo toreado.

Para los restos que el alumbramiento del temple, la maravilla del arte y el enigma de la bravura. Lo que se mantiene en nuestro recuerdo.

Y en la flama eterna de nuestra afición.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO. 

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Tercera Novillada Sin Picadores. Matinal. Menos de un quinto de entrada en tarde nublada y cambiante con viento molesto en distintos pasajes de la lidia y con lluvia al terminar el festejo. Algo excesivo el homenaje al segundo de la tarde por parte de la Autoridad. 

Bien la solicitud del Usía que solicita minuto de aplausos en homenaje a los caídos del terremoto del viernes tras el Paseillo.

6 San Judas Tadeo, 6 (Divisa Roja) Dispareja y variopinta, no obstante, mantiene el interés durante todo el festejo, brava en lo general aunque casi todos quejándose y protestando, salvo el tercero, en banderillas. Chicos los dos primeros, muy bien hechos los dos siguientes, bien presentados para el festejo y muy serios los últimos dos. Destacan por su bravura los últimos cuatro lidiados y por su extraordinaria clase el inicialmente manso segundo que remata aflorando el fondo tras la lidia otorgada.

El ganadero Salvador Rojas hijo fue ovacionado e invitado por la concurrencia a dar una muy sentida vuelta al ruedo con

Daniel de la Fuente “El Liqui” (Tabaco y Oro) Saludos por su cuenta. José María Mendoza (Grana y Oro) Saludos y Palmas tras aviso.  André Jusef Hernández (Añil y Azabache) Silencio tras Aviso. Mauricio Medina (Blanco y Plata) Saludos tras Aviso y Palmas tras Aviso.

Todos los espadas nuevos en esta plaza. El segundo y cuarto espadas son designados para matar los astados lidiados en quinto y sexto lugar.

Saluda Gustavo Campos tras banderillear al segundo.

Tendido 7: ¡Será la última llamada!

El novillero Leo Valadez.

Por Xavier Toscano G. de Quevedo.

¿Cuántas oportunidades tenemos las personas durante nuestra vida? Para algunos privilegiados, o quizás sería más correcto referirnos a ellos como afortunados, diríamos que varias, bastantes o suficientes. Y para la gran mayoría, seguramente habrían sido en menor número, o inclusive nos encontramos con quienes no consiguieron detectarlas, o que desafortunadamente hicieron caso omiso de ellas en su momento. ¡Pero eso sí, a todos se nos han presentado!

Esta situación que se ha manifestado como algo habitual en los individuos y nuestra sociedad durante el transcurso de nuestra historia, obviamente que tampoco es ajena en aquellas personas que han buscado durante los últimos nueve siglos —cada uno creando su propio destino— escalar o remontar un lugar  de privilegio, dentro de nuestro intrincado mundo del Espectáculo Taurino.

Sí, por supuesto que sí. Todos durante el recorrido de su lucha “personal” por lograr el ser toreros, han contado en su momento con su “oportunidad” o tratando de ser más explícitos, con diversas “oportunidades” que la vida de nuestra fiesta les ha brindado. Pero, ¿cuántos no las detectaron? —¿Cuántos las vieron llegar y nuca las aprovecharon?— ¡O también una inmensa mayoría de los jóvenes aspirantes, las divisaron pensando que se les darían por racimos, y éstas se fueron esfumando para jamás regresar! Por ello miles de “buscadores de gloria” durante toda la historia de nuestra tauromaquia, se quedaron perdidos y olvidados en el tiempo.

Sin embargo, para beneplácito del Espectáculo y sus aficionados, siempre se ha contado con  extraordinarios “personajes” en la Fiesta, que Sí supieron buscar, lograron encontrar y aprovecharon cabalmente su momento de “oportunidades”, sacando el máximo provecho de ésta, llegando por su méritos propios a escalar la gloria e inmortalidad en el toreo.

Bien valdría como un ejemplo tácito a seguir a varios de ellos, y hoy más específicamente a sus frutos conseguidos en su andadura por España. Iniciaremos con el torero de Mixcoac, Luis Castro “El Soldado”, quien no obstante de haberse convertido en matador de alternativa (5 de marzo de 1933) viajó a España ese mismo año, presentando en Madrid (20 de julio de 1933) como novillero alternado, con “El Ave de las Tempestades” Lorenzo Garza y  el español Cecilio Barral, quien fuera herido, quedándose Luis y Lorenzo únicamente en el ruedo. Grande “oportunidad” para nuestros toreros, la historia de ese día ya está remarcada con letras de oro en nuestra fiesta.  

Vayamos ahora con “El Faraón de Texcoco”, Silverio Pérez Gutiérrez, torero controversial y de inigualable carisma. Los investigadores de su historia siempre han afirmado que Silverio NO quería ser torero, pero cuando en el año de 1931 llegan a México los restos mortales de su hermano “Carmelo” (Armando Pérez Gutiérrez), Silverio abrasando el ataúd de “Carmelo” toma la decisión de convertirse en torero. Cuando en el año de 1935 viaja a España para presentarse como novillero, lo hace en la plaza de Tetuán de las Victorias, alternando con el “Monstruo Cordobés” Manuel Rodríguez “Manolete”. Silverio aprovechó cabalmente su “oportunidad”, y en nuestro país, ya como matador de alternativa, se convirtió en el inseparable alternate de “Manolete” pasando a la historia como un ídolo de multitudes.

Por último traslademos varias décadas y hablemos de “El León de Tetela”, el carismático Joselito Huerta, obviamente de su travesía inicial por España. Fue en Jerez de la Frontera en el año de 1955 su presentación de novillero, grande “oportunidad” que no desaprovechó, recorriendo además Sevilla, Madrid y otras plazas, en todas logrando inusitados triunfos y la admiración de los aficionados españoles, situación que lo llevó con méritos propios a tomar la alternativa en La Real Maestranza Sevillana de manos de Antonio Bienvenida.  

Hoy que estamos en septiembre de 2017, surge una nueva “oportunidad”, y ésta es para el joven hidrocálido Leo Valadez. ¡Vaya número importante de festejos que en España se le presentan al joven novillero!, que, al igual que a muchos de sus compañeros en años anteriores, también estuvieron a su alcance y el tiempo nos ha mostrado que nunca las visualizaron, o más bien, las dejaron perder. ¿Será su última llamada? Ya lo veremos, pero en tanto hacemos votos por que suceda lo mejor, y aproveche íntegramente esta inigualable “oportunidad”.

En este majestuoso, sorprendente e incomparable Espectáculo, todas aquellas personas que eligen recorrer su complicado laberinto, están conscientes de sus dificultades y obstáculos. Sin embargo, si sus deseos son escalar hasta la cima de él, tendrán que cuidar todas sus “oportunidades”, sin olvidar y aceptar sin cuestionamientos, que este fabuloso mundo, exclusivamente es y será siempre dirigido por el Eje Central y Único del Espectáculo: su Majestad El Toro Bravo.

Por la Puerta Falsa – La Falacia de Jesús Morales captura a Miguel Aguilar.

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Miguel Aguilar, al natural, pese a lo descalzo y retorcido, el de Aguascalientes triunfa. FOTO: Alfredo Florez (Toriles.com)

Como si de un fenómeno astronómico se tratara, la estratósfera desde donde se sitúa Jesús Morales impide ver la realidad de como las cosas han ocurrido y, peor aún, en el turno que a la postre resulta ser el más trascendental, el quinto, donde la voluntad de Miguel Aguilar contrasta con la falta de bravura que, en general, muestra la birria de encierro a cargo de Caparica. El propio novillero hidrocálido no termina por cuajar el único astado valioso al que plantea una muy ligera faena de cara a la galería que encandila pero no convence. La mansada se carga la intención de Llaguno y deja a Loaiza en plena ignominia.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si habrá alguna consideración o mención al encierro mayormente manso de la Temporada, lamentablemente, Caparica lleva mano.

En presencia y juego.

Nos lo dice claramente Corrochano, no hay ni chicos ni grandes, hay toros o hay novillos.

Hoy en La México hay novillos, se supone, de tres años, lo que no hay es finura, nada que ver con la Caparica ilusionante de 2010, no. Hoy se manda lo de tercera línea a la Plaza de primera. Se somete a la más importante Plaza de este taurino país a un laboratorio, a una práctica de campo donde los practicantes, ganaderos y toreros, muestran no solo su verdor sino su inobservancia de las esenciales formas taurómacas.

Y en ese aire, es espantosa verdaderamente la presentación del ganado considerando la importancia de la Plaza México. Podemos ver claramente los pitones gachos y sucios, lo zancudos varios de ellos, lo faltos de trapíos y, varios, especialmente el quinto, despavoridamente mansos y descastados. La raza de lida no es esto. Para la masa, aquella que el propio Corrochano la identifica como contentadiza e ingenua, lo será, para la recta razón taurina, no.

Por ello, no queda otra más que consignar.

Por ello, no queda otra más que tratar de escapar de los falsos cantores.

De Jesús Morales… y la ignorancia de sus defensores.

Confunden y aplauden al manso quinto pero tapan al único novillo valioso, el segundo. Este novillo es un hermoso ejemplar, carifosco, negro de brillante pelaje y de pitones blancos y simétricos que mansea de salida y desarma al joven Loaiza, destemplado y poco preciso toda la tarde, que estorba el procedimiento y que deja al toro servido para poner a parir a las cuadrillas.

Toma aire el de Caparica y entonces Miguel Aguilar confirma lo que de él se espera.

En los doblones, dos, muy toreros, más los pases alternado ya de pie, pudiendo siempre, al frente, de las rayas a los medios y en la primera tanda por la derecha obliga al novillo exitosamente, con buen corte e intensidad en el centro de la suerte, ligando con ritmo e imantando al novillo de un temple que se paladea. Prosigue en la siguiente tanda derechista pero el hechizo se rompe en un firmazo mirando al tendido.

Porque la muchedumbre, ruge y cambia el proceder del novel torero.

Que ya no cambiaría, vendrían los golpes de efectos y el desarme, cambiar el proceder de un torero natural, sin poses, por un toreo afectado por el retorcimiento que ya señalábamos en la semana pasada que prevalece en los hidrocálidos. Este desarme sería ya el sino de la faena porque Aguilar, en vez de templar, comienza a encimar.

Y a hacer tropezar su corte natural de torero.

Para mal de la Afición y para regodeo de la masa.

Así se pierde el buen toreo por el arrimón, la despaciosidad, tan necesaria siempre, incluso desde la mocedad, por el relumbrón de hacer el cite de la galería, el “vamos ya” tan malamente extendido y la ausencia, esta sí preocupante, del cuarto y quinto muletazo, más por un pitón izquierdo que valía la pena intentarlo.

No, la cosa es orejear, ah, y descalzarse otra detestable moda.

Pero todo eso poco importa, incluso tampoco el espadazo al volapié, entero pero pasado y tendido con el que el astado, obvio está no dobla. Por eso Aguilar promete para el otro lo que Llaguno y Loaiza no consiguen en ninguno, triunfar. Uno por quedarse sin enemigo al frente con el abre plaza al grado de derrumbar su inicialmente alegre intervención, pasada por banderillas, pero rematada con desarmes y adornos a cabeza pasada, más lo insulso del espantoso cuarto con el que no tiene opciones.

Y el otro por estar negado para el toreo que, con el viento que sopla, le dice que este no es el camino. Sumemos a esto el juego manso del lote de Loaiza y tenemos la tarde perfecta a partir de la cual debe tomar una decisión.

Que sea la correcta.

Tal como no lo hace, adivinen ustedes, Jesús Morales.

Porque “Usía” premia a Aguilar de manera doble escudriñando, seguramente, el uno más uno, son dos. Diría Corrochano, en aritmética lo es, en tauromaquia, no.

Así tenemos que el novillo quinto, espantoso por chico y feo, por cornigacho y manso, berreón todo el tiempo y con más arreones que embestidas, más reparos que entrega hace ver a la faena en una constante persecución que germina con desarme en el capote y la cacería de un manso con cierta agresividad por la muleta pero que entre las vueltas irredentas y contrarias dejan al novillero mostrando su verdor.

Si tan solo la administración hubiera intercambiado turnos, Aguilar, más asentado, habría lidiado al mejor de los astados en el lugar de honor. Pero, en fin, en los toros no basta con tener temple en la mano, diría Don Gregorio, hay que tener temple en el ánimo. Fundamentalmente, consideramos, para pensar y sobre todo encerrar al manso paralelo a las tablas, no perpendicular a ellas.

Aquí Miguel Aguilar brilla pero corta brevemente a fin de hacer el poste, mirar al público, desde luego y…

Destemplarse y descalzarse, de nuevo.

Quien se considere amante de la verdad no podrá negar que la estocada seda en la suerte contraria, que es entera, casi a un tiempo y al volapié.

Como tampoco podrá negarse lo trasera y lo tendida, de ahí que solo una oreja fuese solo procedente.

El resorte mágico, casi onírico, de Jesús Morales y su letargo, lo pueden todo.

Incluso regalar la salida a hombros.

Y aquí ya no vamos a citar a Corrochano, dejémoslo en paz, sino a un precepto cartesiano, puede tomarse como verdad lo que es falto y puede negarse lo que es verdadero. Entre certezas y falacias la nebulosa confusión de este Juez y los que le siguen, que pocos no son, dan al traste con la Plaza México, única verdad taurina, la única evidente.

Al rato, nos amaneceremos que el toreo ya no es arte, sino diversión.

La que gusta a la masa, la que conviene a los panegíricos.

Esa que no valoró el quitazo de riesgo en el siguiente toro que el propio Aguilar haría al paso, incluso con elegancia, como resultado de su colocación a la salida del banderillero y que le permite tirar de una rebolera para librar la salida del banderillero.

No importa, para eso, para tranquilidad del crítico de Talavera, queda la real afición.

La única con certeza… hasta ahora.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Segunda Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con leve brizna al inicio y al final del festejo, así como viento molesto durante casi toda la tarde, especialmente en la lida del primer a cuarto turno. Fatal el Palco al llevar al exceso la premiación dando al traste con la realidad de la corrida, no obstante procede Usía correctamente al negar la petición en el primero.

6 Caparica, 6 (Divisa Negro, Tabaco y Rojo) Muy feos de presencia, inaceptable para la plaza, salvo el hermoso segundo, quizá el primero. Sospechosa de pitones. Mansa y descastada en lo general exceptuando el primero del lote del segundo espada, muy reunido, muy bien hecho, negro de lustroso pelaje, carifosco con blancos y simétricos pitones que, tras mansear de salida, acaba embistiendo a la muleta largo y por abajo, aplaudido en el arrastre, contrario al resto del vario pinto encierro que dobla contrario y se descasta. Increíble como un sector de barrera de sombra aplaude el manso, descastado y cabeceante quinto.

Juan Pedro Llaguno (Verde Botella y Oro) Silencio en Ambos; Miguel Aguilar (Esperanza y Oro) Palmas tras petición y Dos Orejas con leves protestas; Tato Loaiza (Blanco y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio.

Destaca el segundo espada en un gran quite al paso con rebolera que quita el novillo a Diego Martínez a la salida de tercer par al sexto.

Fatal las cuadrillas con capote y en banderillas durante los primeros cuatro turnos, incluso toreando descaradamente desde el callejón, estrellando al novillo tercero en el burladero de los matadores. Debió solo saludar Jorge Guerrero y no Juan Ramón Saldaña tras banderillear al quinto. Chambón y a cabeza pasada y risa y risa, saluda Diego Martínez tras par al sexto.

Oreja a la entrega de Manuel Garrido en la novillada de Ronda

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El espada local corta una oreja en un festejo con poco público donde El Primi dio una vuelta al ruedo

Por Antonio M. Romero.

A la espera de asistir, hoy, a la Corrida Goyesca, en su 61.º edición, donde se despedirá de los ruedos Francisco Rivera Ordóñez, el bicentenario coso de Ronda abrió ayer sus puertas para acoger la novillada sin picadores que en los últimos años es el prólogo de los festejos mayores de la feria taurina de la Ciudad del Tajo. Un espectáculo donde la entrega del local Manuel Garrido tuvo la recompensa de una oreja, el único trofeo cortado en una tarde con poca historia sobre el ruedo, donde El Primi y Llaguno pasaron con más sombras que luces, saltaron al ruedo dos buenos novillos con el hierro de los herederos de José María Aristrain de la Cruz y hubo poco público en los tendidos -los precios oscilaron entre los 20 y 35 euros para un espectáculo que en otras plazas es gratuito-.

Garrido paseó el trofeo tras estoquear al último de la tarde. Un novillo con mucho cuajo y fuerza -el de más trapío del encierro- al que recibió a portagayola con una larga cambiada. Después, cuando intentó estirarse a la verónica sufrió dos volteretas sin mayores consecuencias. En ese momento, el burel, un manso encastadito, se hizo el dueño del ruedo ya que hubo una lidia muy desordenada a la que puso sosiego Eloy Cañete con dos buenos pares de banderillas. En la faena de muleta, el novillero local evidenció que tiene pocas oportunidades y el novillo exigía mano firme. Aunque se le vio en algunas fases inseguro, Manuel Garrido no le perdió la cara al envite en ningún momento y plantó batalla logrando arrancar al novillo, que no humilló y tiró derrotes durante toda el trasteo, algunos naturales estimables durante una faena más de ‘uys’ que de ‘olés’. Dejó media estocada contraria tendida antes de cobrar una estocada que tiró al novillo.

En su primero Garrido estuvo a un buen nivel. También recibió al novillo a portagayola -el rondeño estuvo muy entregado toda la tarde y no perdonó ni un quite- con una larga cambiada. Brindó a los hermanos Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez una faena donde dejó algunas tandas estimables ante un novillo con clase y codicioso; eso sí también se le notaron al joven espada algunas carencias propias de su falta de oficio, aunque solventó la papeleta con dignidad. Perdió el trofeo por su fallo con la espada: dejó una estocada contraria que hizo guardia, una estocada casi entera pescuecera y seis golpes de descabello.

Abrió cartel El Primi, un novillero al que se le vio muy verde toda la tarde y vulgar en el manejo de los engaños. La faena del sevillano a su primero fue arrabalera ya que lo hizo todo por las afueras y con muchas precauciones. Estuvo fatal con los aceros: dejó dos sablazos haciendo guardia y necesitó tres golpes de descabello.

En el segundo de su lote, un animal que blandeó de inicio, el novillero de Cañada del Rosal inició su faena, brindada al público, desde el centro del ruedo con un pase cambiado por la espalda y un muletazo por alto que quebrantaron al animal, que cayó a la arena. A partir de ahí, un trasteo con muchos pases y escasa enjundia, todo ello, de nuevo, con el pico de la muleta. Terminó con manoletinas. Dejó un pinchazo y una estocada casi entera. En los tendidos afloraron algunos pañuelos, pero no los suficientes para conseguir un trofeo.

El mexicano Juan Pedro Llaguno mostró en Ronda que de los tres actuantes es el que está más placeado. Se le vio con soltura en el manejo de los engaños y en la colocación delante de la cara de sus oponentes, pero no tuvo su tarde con la espada. A su primero lo toreó con elegancia a la verónica en el recibimiento. Banderilleó con más voluntad que acierto. En la faena de muleta se mostró firme ante un novillo manejable ante el que logró algunas tandas buenas. Dejó un pinchazo sin soltar, un bajonazo y un descabello.

En el quinto, volvió a lucirse con el capote. En esta ocasión y dado el fracaso en su novillo anterior, desistió de poner banderillas. Brindó al público una faena que inició con gusto sacándose al toro a los medios, destacando un cambio de mano y una trincherilla. Sin embargo, en el toreo fundamental por ambas manos, sus series estuvieron presididas por la celeridad y la falta de ajuste ya que toreó a distancia. El novillo requería otro tipo de trasteo. Mató de una estocada contraria y cuatro descabellos.

Publicado en Diario Sur

@Taurinisimos 126 – Antonio Romero en Piedras Negras. Juli, Roca Rey y Luis David Adame a Hombros.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 1 de Septiembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Chica 2017, faena de Miguel Aguilar a Contador de El Vergel, una oreja.

Análisis Feria de San Antonlín, Palencia 2017: Toros de Zalduendo para “El Juli”, Roca Rey y Luis David Adame.

Versos – “Dos Destinos” de Guillermo Rubio Belmonte.

Antonio Romero regresa en Piedras Negras, tentadero en Tlaxcala y faena de Romero a “Caporal” de Piedras Negras en la Plaza México.

Recuerdo de Armando Ramírez “El Bam-Bam” banderillero de toros en la Plaza México, Noviembre 29, 2009, Xajay, José Tomás y Arturo Macías en mano a mano.

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