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San Isidro: Con la entrada más pobre y los rejoneadores, llegaron las orejas

Plaza de Madrid. Quinta corrida. Menos de media entrada. Toros de Bohórquez, muy desiguales de juego. Martín Burgos, una oreja. Rui Fernandes, palmas, Joao Moura, palmas. Leonardo Hernández, saludos. Andrés Romero, una oreja. Joao Telles, silencio.

Por Carlos Ilián.

Con la entrada más pobre de lo que va de este San Isidro se celebró la primera de las cuatro corridas de rejones programadas.

El cartel no invitaba, precisamente al entusiasmo para pasar por taquilla y la gente que es aficionada al toreo a caballo espera los carteles en los que ya aparecen las máximas figuras del rejoneo, Diego Ventura y Pablo Hermoso de Mendoza.

El espectáculo de ayer apenas dejó aspectos llamativos. Tal vez la juventud de Moura hijo que falló con el acero pero llegó a entusiasmar con las banderillas cortas. los quiebros de Leonardo Hernández y la buena doma de Martín Burgos pueden quedar en el balance positivo.

Muy desigual la corrida de Fermín Bohórquez, en el tono manso que ya cansa y por lo que Diego Ventura decidió en su día no aceptar esta ganadería en sus actuaciones. Para los que siguen las estadísticas, si es que estas corridas de rejones les interesan en su contabilidad, el dato es que Martín Burgos y Andrés Romero cortaron oreja. A propósito, las dos primeras que se cortan en esta feria.

Publicado en Marca

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Muere Ángel Peralta, innovador y revolucionario del toreo a caballo

Leyenda del rejoneo, poeta, escritor, letrista de sevillanas, actor, ganadero, inventor, labrador, animalista, veterinario autodidacta y aprendiz de muchas cosas…

Por Antonio Lorca.

La biografía de Ángel Peralta (Puebla del Río, Sevilla, 1925) -fallecido hoy en Sevilla a causa de graves problemas respiratorios, días después de que celebrara su 93 cumpleaños- es abrumadora, propia de un gran personaje de otra época. Pero fue, sobre todo, un revolucionario del toreo a caballo, y como tal forma parte fundamental de la historia de la tauromaquia. Por ello, en 2013 el Gobierno le concedió la Medalla al Mérito en las Bellas Artes.

Pero don Ángel, como se le conocía, escribía poesía sobre sus vivencias, publicó varios libros sobre toros y caballos, fue guionista de cine, letrista de conocidas sevillanas, actor de cine en dos películas, ganadero de reses bravas y criador de caballos de pura raza española, inventor de distintos artilugios para facilitar la vida de los animales y veterinario sin título, pero con amplios conocimientos y una gran destreza quirúrgica.

Una vida la suya de película, pues recibió en su finca a actrices de fama como Geraldine Chaplin, Bo Dereck y Ava Gardner, con quien, según confesión del rejoneador, no mantuvo un idilio, pero sí una breve relación que acabó con el ‘animal más bello del mundo’ sola, desnuda y abandonada en una habitación de hotel. Y por amores, también, visitó la cárcel durante tres meses, pues fue denunciado por el enojado padre militar de una joven menor de 25 años que mantenía relaciones con un apuesto y siempre mujeriego Peralta.

No obstante, su verdadera pasión fueron los caballos, (también era conocido como El Centauro de la Puebla) y subido a sus lomos (se dice no sin exageración que pasó más horas a caballo que a pie) alcanzó fama, dinero y prestigio. “El caballo es mi vida; yo sin él no me encuentro”, confesó en alguna ocasión. Con ellos fue un pionero, un innovador y un auténtico revolucionario del rejoneo.

Desde muy pequeño fue un consumado garrochista, y con solo 19 años, el 29 de febrero de 1945, debutó como rejoneador en la localidad de La Pañoleta, cercana a Sevilla. Y lo hizo, según repitió muchas veces, por pura intuición y sin haber visto rejonear antes.

Sus comienzos no fueron fáciles pues las figuras del toreo no veían con buenos ojos la intromisión de caballos en las corridas. A pesar de la oposición, consiguió debutar en Madrid el 19 de abril de 1948. Posteriormente, en 1955, marchó a América (la cuadrilla y los caballos viajaban entonces en barco) y se forjó como rejoneador en México, Venezuela y Perú.

De vuelta a España, alcanzó un indiscutible prestigio en las décadas de los años sesenta y setenta. Fue uno de los fundadores de ‘Los cuatro jinetes de la Apoteosis’, formada por Álvaro Domecq, José Samuel Lupi, su hermano Rafael y el propio Ángel, que protagonizaron la etapa más gloriosa del rejoneo. “Éramos amigos en la calle y enemigos en la plaza”, confesaba Peralta. Los cuatro recorrieron las ferias más importantes entre el delirio de los públicos, que enardecían ante el novedoso espectáculo de los caballeros. Así, llegaron a participar en más setenta festejos en una temporada, y el propio Ángel Peralta alcanzó la cifra de 126 corridas en el año 1971.

Ese año fue particularmente especial para el torero a caballo: batió el récord de corridas en una temporada (nada menos que 126), e hizo historia en la plaza de la Maestranza al cortar las dos orejas y el rabo de un toro en la Feria de Abril.

Y así, en loor de multitudes, estuvo en activo durante 55 años, en los que lidió más de 6.000 toros.

Las alegrías del triunfo también se vieron trufadas en ocasiones por momentos difíciles. Uno de ellos en la temporada de 1965, en la plaza de Alicante, cuando un toro de Pablo Romero mató a su caballo ‘Cabriola’, que había protagonizado la película del mismo nombre junto a Marisol. Y otro, cumplidos ya los 64 años, el 19 de mayo de 1990, en La Zubia (Granada), cuando el caballo que montaba resbaló, cayó encima del caballero y le produjo gravísimas lesiones en la caja torácica, la rodilla izquierda y le fracturó varias costillas, una de las cuales le afectó al pulmón.

En contra de todas las previsiones médicas, Ángel Peralta volvió a montar, y continuó su trayectoria, aunque mermado de facultades. Así, el 20 de septiembre de 1992 recibió un cálido homenaje en Las Ventas en un festejo en el que participaron 12 rejoneadores franceses, portugueses y españoles. Días más tarde, el 11 de octubre, el espectáculo se repitió en la Maestranza, el coso donde había conseguido sus triunfos más sonados.

Pero no se conformó Peralta con alcanzar la gloria como torero a caballo. Fue un consumado poeta y expresó sus sentimientos sobre la naturaleza, la marisma, el caballo y el toro; escribió varios libros sobre los mismos temas, y uno de ellos, El Centauro de las Marismas. El libro que enamoró a Ava Gardner, lo reeditó el pasado mes de octubre. Peralta lo había escrito en 1957 como guion cinematográfico para una película que iba a protagonizar Ava Gardner. La actriz pasó unos días en el Rancho El Rocío, propiedad de Peralta, para ambientarse, y se empeñó en poner banderillas a una vaca montada a caballo. El animal derribó a la cabalgadura y la amazona acabó dolirida, asustada y con un gran hematoma en la mejilla izquierda. La caída cambió los planes y la actriz americana se desvinculó del proyecto.

El rejoneador participó como actor en dos películas, La novia de Juan Lucero, junto a la cantante Juanita Reina, y Cabriola, con Marisol.

‘Y se amaron dos caballos, mire usted qué maravilla…’ es la letra de una famosa sevillana de la que es autor Ángel Peralta.

Junto a su hermano Rafael, también rejoneador, fue ganadero de reses bravas y criador de caballos; y agricultor y amante de los animales.

En los últimos años, con algunos achaques ya a sus espaldas, era espectador habitual en una barrera de la Maestranza; desde ahí seguía atento las evoluciones de una joven rejoneadora francesa, Lea Vicens, que se ha formado junto a él.

Seguro que en muchas ocasiones le habrá repetido una frase que, en labios de El Centauro de las Marismas, leyenda del rejoneo, poeta, escritor, letrista de sevillanas, actor, ganadero, inventor, labrador, animalista, veterinario autodidacta y aprendiz de muchas cosas… suena a epitafio: “Torear es engañar al toro sin mentir…”.

Publicado en El País

Álvaro Domecq Romero, rejoneador: “Ahora se hace un mismo toreo y eso aburre”

Los Cuatro Jinetes del Apoteosis en el encuentro de noviembre en Portugal. De izquierda a derecha, Rafael Peralta, José Samuel Lupi, Álvaro Domecq y Ángel Peralta. Fuente: angloarabe.net.

Por Raquel Benjumeda.

El jerezano recuerda por qué fueron apoteósicos los Cuatro Jinetes del Apoteosis hace cuatro décadas: “Hacíamos cosas distintas delante de toros de distintos encastes, muy bravos y violentos”

Recuerda el rejoneador Álvaro Domecq Romero (Jerez, 1940) que cuando empezó a ganar dinero ganaba 25 mil pesetas por corrida de rejones en Portugal. Tres meses después, la tarde daba para 100 mil pelas. Entonces, los toros eran distintos: había toros que iban por derecho y toros que iban por delante. Toros que cooperaban y toros violentos. Toros bonitos y toros feos. Que los rejoneadores hacían cosas diferentes y radicales delante de la cara del toro. Compara y concluye: “Ahora los jinetes parecen iguales y los toros han perdido encastes”. Y que, por eso, “el público no va a la plaza”, evidencia el jinete más joven del Apoteosis en la finca Los Alburejos (Medina Sidnia, Cádiz). Son tres más: los hermanos Ángel y Rafael Peralta (Sevilla, 1926 y 1933) y José Samuel Lupi (Lisboa, 1931), creador del quiebro torero. Formaron cartel durante tres temporadas en los años siguientes a 1970. No había billetes.

Hace unos meses se vieron en Portugal, ¿cómo están todos? Bueno, Ángel está muy mayor y ha estado pachucho, así que ahora estoy más en contacto.

Díganos, ¿quién era el mejor de aquel cuarteto? Todos teníamos un buen cartel. Los hermanos Ángel y Rafael Peralta estaban muy puestos y el portugués José Samuel Lupi tuvo grandes caballos que pegaban unos quiebros que a la gente gustaban mucho. Éramos toreros muy diferentes, cada uno tenía su estilo y su toque de público. Fue un gran momento.

Valentía, técnica y creatividad: ¿eso fue lo relevante de esa etapa del rejoneo que se inició en Jerez? En Jerez se hizo un cartel con varios rejoneadores pero este se afianzó en Albacete. Al empresario, muy amigo mío, se lo propusimos y enseguida colgó el cartel No Hay illetes. Aquella fue una inyección para el toreo a caballo que duró tres años. Toreábamos todos los días con invasión de público. Había mucha competencia entre los cuatro y tuvimos que rechazar muchas corridas porque no teníamos una tarde libre. Personalmente, aprendí mucho en el rejoneo durante esa época. Se hacían muchas cosas delante del toro, había verdadera emoción. Y el hecho de torear cada día se notaba en los caballos, que estaban cada día mejores. Tenían asumido el trabajo diario y muchos de ellos salían a la plaza con verdadero espiritu del toreo a caballo.

¿Cómo era su toreo? Yo fui valiente, tenía mucha experiencia porque todos mis caballos venían de la doma de campo. Estaban sobre la mano y las piernas, disfrutaba en la suerte que cada caballo hacía y en la suerte del verdadero toreo. Tuve éxito y partidarios y cada uno de nosotros se esforzaba más en cada momento. Toreábamos solos y a dúo. Yo lo hacía con Lupi y las tardes eran vibrantes. Salíamos siempre con éxito.

¿Ha sentido que debía, al menos, igualar la figura de su padre? He sido muy distinto a él en el rejoneo. He rejoneado más veces y he tenido una competencia más dura. Mi padre fue un gran artista que me dejó los caballos y las yeguas en las que se ha basado mi toreo.

¿Es verdad lo de aquel torero que decía que los toros no tienen gracia y que por eso era tan serio el hombre cuando toreaba? Los toros de antes eran difíciles, de diferentes encastes. Unos buenos y otros más endebles que hacian vibrar el toreo porque había peligro. Se creaba un apoteosis en cada corrida y eso dio lugar a repetir casi todos los años en los mismos sitios y en otros nuevos.

¿Cuáles dan mayores glorias, los toros cómodos o los que se enfadan? El que más embiste y viene por su sitio te da más éxito pero he tenido tardes buenas con toros a los que no sabía cómo meterle mano porque su poder y su fuerza hacían temblar. Nunca se pensó en torear siempre el mismo encaste. Un día toreábamos vitorinos, que son difíciles; al día siguiente, miuras, y al otro, pabloromeros, que me encantaban porque tenían volúmen y emoción. Los otros me costaba más trabajo torearlos.

¿Los suyos, también? Los míos, también. Había tardes que estaban difíciles.

¿Y cuál es la estrategia en esa lidia? El toreo es improvisar y para eso hay que estar en el mejor momento físico. Una vez se quiso suspender una corrida porque había llovido mucho y estaba el albero muy mojado. Tuvimos discusiones para suspenderla. Yo no era el primero del cartel pero estaban el callejón y la plaza llena. La gente nos obligaba y yo dije: pues pa`lante. Y toreamos encharcados en agua.

Qué miedo. Ahí vas con dos miedos: con el miedo del toro y con el miedo de caerte porque había resbalones. Y hubo resbalones pero salíamos siempre pa’lante. El toro también resbalaba pero él se agarra mejor.

¿A qué caballos se encomendaba en los momentos difíciles? He tenido grandes caballos de mi sangre y de sangre de otros ganaderos de alrededor. Triunfo, Universo, Tiburón o Ufano, que se acercaba mucho al toro. Se me olvidan muchos. Caballos emocionantes que de potros no parecía que fueran a torear y que han sido grandes artistas. Opus ha sido uno de los más importantes de mi carrera. Era difícil y eléctrico, con un toque de público maravilloso. Yo ponía la torería y él, el espectaculo. Siempre me ganaba la partida del éxito. Los aplausos y los premios eran para él. En la Real Escuela teníamos un caballo tordo, ancho y fuerte que hacía un passage muy bonito. En esa época me hacía falta un caballo para el paseo y pedí que lo lleveran al campo para probarlo con una vaca. Cuando llegó no era el que yo había elegido pero ya que estaba allí lo monté y salí a darle una vuelta a la becerra. Fue uno de los mejores caballos que he tenido en el toreo. Se retiró conmigo en Jerez.

¿Quiénes son más fiables, las yeguas o los caballos? He tenido muy buenas yeguas toreando. Maravillosas todas que servían para los tres tercios. Son más habilidosas que los caballos. Mis sobrinos siguieron toreando con hijas de mis yeguas y veo que los rejoneadores actuales se han ocupado de mantener yeguas de donde sacar grandes caballos toreros. A veces tienen malas tardes pero mis experiencias con ellas han sido siempre buenas. Un sobrino nieto que está rejonenado tiene cuatro bisnietas de Espléndida que son muy toreras. Muy toreras.

¿Le duele la desaparición del rejoneo en la plaza de toros de Jerez? El toreo a caballo no está pasando su mejor momento. Se le da mucho bombo a los toreros y ha bajado el bombo que se le daba antes al toreo a caballo. Entre todos los que andamos en esta afición debemos empujar para que vuelva el prestigio. Falta público cada vez que voy a las plazas a ver los toros. Hay que cuidar más el toro, el torero debe dedicarse a torear todo tipo de encastes. Unos y otros salen a hacer un mismo toreo y cada torero tiene que ser distinto. Sabes cómo empieza y acaba la tarde de toros antes de entrar a la plaza. Nos hemos acostumbrado a hacer siempre lo mismo y eso aburre.

¿Le aburren ahora las corridas de toros? Cuando nosotros torébamaos lo hacíamos con un encaste distinto cada día, que parece que no… Hoy es de otra manera: es una sola línea y los toreros le tienen cogido el aire. Salian toros con diferente fama, unos muy bravos y otros muy incómodos. Toros con la cara arriba que daban con los hocicos en el momento de los pares de banderillas. Esos eran toros violentos. Aquellos años en los que veíamos una plaza cada día recuerdo estar siempre muy preocupado antes de cada corrida. Ha sido la mejor época del toreo a caballo.

¿Tenía el rejoneo detractores como ahora? Esto no es antitaurismo, el rejoneo siempre ha gustado en España. Ellos pueden meterse con quien quieran pero nosotros debemos dar un gran toreo y eso no pasa. Por eso, las plazas no se llenan. Al toreo a pie también le pasa. Hay que mejorar la visión del espectador.

Publicado en Horse Press

@Taurinisimos 150 – Arturo Macías a Hombros, Polémico Indulto @ La México. Barralva @ Guadalajara.

Arturo Macías. Foto Plaza México Twitter.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 19 de Febrero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México: Cerrojazo, Temporada Grande 2017-2018.

Análisis Indulto toro “Copo de Nieve” de Reyes Huerta, polémica faena de Andy Cartagena.

Faenas y Puerta Grande de Arturo Macías con los toros “Petirrojo” y “Muñeco” de Las Huertas.

Festejos en Guadalajara, Monumental Nuevo Progreso, triunfos de Joselito Adame y Sergio Flores, encierros de Julián Handam-Villa Carmela y Barralva. Enlace con Javier Ángeles Rodríguez, corresponsal.

Festejos y polémica en Monterrey, JuliJoselito Adame

Corrida en Cadereyta, Nuevo León: Carranco para Enrique Ponce, Juan Antonio Adame y Fermín Rivera.

La próxima emisión de @Taurinisimos, 151, será el próximo viernes 23 de Febrero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

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Pablo Lozano: “Diego Ventura precisa otro tipo de toro con más movilidad para Sevilla”

Ventura / D.S.

Ventura se enfrenta a la empresa Pagés.

Por Luis Nieto.

Diego Ventura lidiará una corrida en solitario con seis toros de ganaderías diferentes el próximo 15 de abril, a las seis de la tarde, en la plaza de toros de Espartinas. Es la respuesta del rejoneador de La Puebla del Río a la empresa Pagés, que no le incluyó en los carteles de la Feria de Abril al desestimar el jinete la ganadería de Bohórquez. “El año próximo vendré a Sevilla si me gusta la ganadería y el cartel”, ha declarado el rejoneador.

Ventura, acompañado de su apoderado, Pablo Lozano, ha explicado a los medios de comunicación su ausencia en la Feria de Abril: “No me arrepiento de lo que dije en su momento. La empresa dijo que se enteró por la alcachofa de mis deseos. Siempre he soñado con esta plaza. Sevilla es el sueño de todos los profesionales. Mi preparación siempre va encaminada a Sevilla y Madrid. Si no puedo torear en mi plaza me quedo con el alma rota, me pregunto hacia dónde vamos, y como profesional y aficionado me muestro indignado, pero no me voy a venir abajo. Esto será un punto de inflexión. En 2008 toreé una mixta en Sevilla porque le hacía falta a la empresa y ahora no han querido”.

Pablo Lozano ha añadido: “Casi no hubo conversaciones con la empresa… Ya se sabe lo que quiere lidiar Diego en Sevilla. Y no se trata de menospreciar a la ganadería de Bohórquez, pero Diego precisa otro tipo de toro con más movilidad para Sevilla. De hecho la matará en otras plazas… Llevamos tres años intentado cambiar la ganadería en Sevilla… Queremos un ganado distinto, que galope, que provoque la emoción en los espectadores”.

El festejo de Espartinas -los hierros se harán públicos en los próximos días y pertenecerán a distintos encastes- será una corrida de toros a beneficio de la Asociación Niños Hacia el Futuro (ANEF) de La Puebla del Río, de la que Ventura es padrino. Lozano ha afirmado que “se han establecido precios “muy asequibles para todos los públicos” con el objetivo de “llenar por completo la plaza de toros de Espartinas y poder hacer una importante aportación económica a ANEF”. En el festejo intervendrá también el grupo de forcados Amadores de Alcochete, que harán pegas en dos de los toros que se lidien. Ésta de Espartinas será la cuarta ocasión en que Diego Ventura lidie una corrida en solitario. Antes lo ha hecho ya en Sevilla, Ronda y Huelva.

El torero explica: “Me hubiera encantado que hubiera sido en la Maestranza de Sevilla, sin duda, mi plaza, junto con Madrid, la que más me ha dado y a la que tanto le he dado también. Ya que no me lo han permitido, no me he querido resignar a dejar a la afición de Sevilla sin verme ni tampoco a no celebrar con ellos mi aniversario de alternativa. Y por eso nos pusimos a trabajar en esta corrida, en Espartinas, que es hacerlo a las puertas de Sevilla, de mi casa. Y a la manera en que quería hacerlo, sin que nadie me pusiera cortapisas, libre para ofrecerle a los aficionados y al público aquello que esperan de un torero al que consideran figura del toreo”.

El rejoneador ha aseverado que su relación con Fermín Bohórquez se ha resentido y en cuanto a su rivalidad con Hermoso de Mendoza ha señalado: “La relación con Pablo se ha frenado y no ha sido por nuestra parte… Es hora de que hable la otra parte y diga los motivos por los que no quieren que actuemos juntos”.

En cuanto a su ausencia en Valencia, ha relatado: “No nos han llamado. Han dado por supuesto que no quería la de Bohórquez. Me pasan cosas que me preocupan como aficionado. No he debutado ni en Pamplona ni Logroño. Llevo cuatro años sin acudir a Jerez. No he vuelto a Nimes después de un triunfo de clamor… Como profesional sigo adelante, pero como aficionado me da mucho que pensar porque estamos echando piedras al tejado de la Fiesta”.

Con respecto a San Isidro ha señalado: “No ha habido movimientos. Espero que nos llamen. Quiero seis toros en Madrid para celebrar los veinte años de alternativa que cumplo en este 2018”.

Publicado en El Diario de Sevilla

Emotivo aniversario de los Forcados Queretanos


Ayer sábado festejaron 35 años los Forcados Queretanos en la Plaza de Toros Santa María.

Por Francisco Pérez.

La Plaza de Toros Santa María se vistió de gala para recibir el festejo de los 35 años para los Forcados Queretanos. La corrida de rejones fue el escenario para que los festejados pegaran 4 toros de las ganaderías de Gómez Valle y San Pablo.

El rejoneador Jorge Hernández inició el festejo con el ejemplar Dude de 46 kilogramos, perteneciente a la ganadería de Gómez. El astado mostró poco recorrido y en ocasiones faltó a la cita del jinete. Hernández regaló buenas estampas taurinas cuando buscó al toro por el lado izquierdo.

La primera pega de la tarde corrió a cargo del cabo actual de los forcados José Antonio ‘Cuyo’ Montiel, quien en su segundo intento logró frenar el recorrido del toro. Esto le valió para llevarse la ovación de los tendidos.

El caballista terminó su faena atinando el rejón de muerte en buen sitio para dar llevarse los aplausos del público.

Matzo fue el ejemplar que correspondió al rejoneador Louceiro. Se mostró con más bravura que su antecesor, lo cual favoreció para que el rejoneador se recreara dejando las banderillas. Situación que provocó que sus caballos se llevarán algunos puyazos.

El forcado Gerardo Alcocer sufrió para reliazar la segunda pega de la tarde. Matzo midió a sus lidiadores por lo que derribó al cara en cuatro ocasiones. En una de ellas el segunda ayuda resultó lesionado. Fue hasta el quinto intento que los forcados lograron pegar al toro de Gómez Valle.

Pedro Louceiro bajó de su caballo para dar muerte por descabello a un toro que se había rajado. Silencio para Louceiro.

Luis Pimentel lidió a Sango de 464 kilos. El tercer toro de Gómez Valle no acudía a la cita del jinete, fue hasta que recibió el primer castigo que comenzó a embestir. El público protestó al ejemplar. Fue un toro muy complicado debido a su mansedumbre, Pimentel tuvo que emplearse a fondo para arrancarle galopadas taurinas en las que colocó las banderillas.

Para la pega del tercer toro el forcado, David Padilla fue quien dio la cara por su grupo. En el primer y segundo intento el astado rompió la línea. El agresivo derrote del toro provocó la lesión del forcado cara en el tercer intento por lo que lo sustituyó Fernando Montoya. En el cuarto intento una vez más el toro embistió la fila y no se pudo concretar la pega.

El rejoneador Luis Pimentel bajó de su caballo para dar muerte a Sango luego de dos avisos. Silencio para el jinete.

Queretano de 489 kilogramos, perteneciente a la ganadería de San Pablo, fue el toro con mejor estampa. Amorrillado y brioso, salió de los corrales a buscar a su enemigo. El queretano Santiago Zendejas colocó un primer rejón de buena manofactura. Fue la mejor faena de la tarde, el joven rejoneador entregó quites taurinísimos con los que los tendidos se le rindieron.

La cuarta pega se concretó al primer intento. Queretano fue citado por el cara Jaime Guerrero, respondió a su bravura, humilló y embistió al forcado quien acomodó el cuerpo de forma perfecta para quedar pegado a la cara del astado. El público disfrutó de la mejor pega de la tarde. La concluyó Jano Fernández que realizó la suerte de la ‘cola’ para permitir el regreso de sus compañeros a las tablas.

Santiago Zentejas terminó su faena colocando un certero rejón de muerte al segundo intento. La lucidora faena le valió una sonora ovación y una oreja por parte del juez.

De esta forma llegó a su fin el festejo por el 35 aniversario de los Forcados Queretanos. Una corrida accidentada por los dos forcados lesionados, pero muy emotiva por el motivo de la celebración.

Fuente: AM Querétaro

Feria de Sevilla: Un domingo al galope en la Real Maestranza

Después de las emociones de la tarde del sábado en la que la fiereza de un toro de Victorino y el valor sin cuento de Antonio Ferrera llenaron de luz torera la Maestranza nos plantamos ante la rareza de que en plena feria, no olvidar que ya comenzó este sábado, en tarde de domingo se programe una corrida de rejones. Es verdad que en los años recién tes se hizo lo mismo pero el domingo aún no era plena feria. Lo cierto es que el pragmatismo pesetero de las empresas no conoce tradiciones ni respeta la historia.

Se tira por la calle de las ganancias de una tarde barata con buenísima entrada. Y en vez de una seria corrida de toros hay que tragarse una tarde de domingo al galope. Porque vaya galopadas, vaya caballazos y que poco bueno en la de rejones de ayer. Por recuperar lo más rescatable me quedo con la actuación de Diego Ventura con el manso que salió en quinto lugar. El toro, de salida, se fue descaradamente a tablas y el portugués echó mano de recursos y técnica para vencer la querencia del de Bohórquez. Al final hizo lo que le vino en gana y hasta se dio el lujo poner un par a dos manos sin bridas, gobernando el caballo a punta de espuela. Recordó Ventura al inolvidable Gregorio Moreno Pidal que tantas tardes salió a rejonear sin cabezal.

Sergio Galán estuvo medido en su primero y muy frenético en el cuarto al que cortó una oreja. El rejoneador madrileño navega con solvencia en las grandes ferias como telonero de lujo y en otras como acompañante de Pablo Hermoso de Mendoza. 

La francesa Lea Vicens falló varias veces al clavar banderillas en el tercero y gesticuló y galopó con altibajos en el gran toro que cerró plaza.

Plaza de la Real Maestranza. Sexta corrida. Tres cuartos de entrada. Toros de FERMÍN BOHÓRQUEZ (5), algunos blandísimos, en general se mvieron y el sexto resultó muy encastado. SERGIO GALÁN (6). Rejón que descorda (saludos). Rejón (una oreja). DIEGO VENTURA (6). Rejón caído (una oreja). Pinchazo, rejón y descabello (ovación). LEA VICENS (4). Pinchazo, rejón corto y descabello (silencio). Pinchazo, pinchazo hondo y descabello (palmas).

Fuente: Marca

La Regadera de Sergio Flores – Sequedad y Realidad de José Adame.

Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.
Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.

La constante búsqueda de la excelencia taurina de Sergio Flores, su paciencia dentro y fuera del ruedo, convierte la mala programación empresarial de su Temporada en la mejor de las presencias. Pleno de entrega y realización, su promesa de triunfo se torna en la sentencia que apunta a la mejor realidad taurina. La corrida de Jaral de Peñas se topa con sus propios defectos principalmente la mansedumbre y se estrella con un torero vestido, no de azabache, sino de conformidad y contrariedad. Joselito Adame recibe un descontón que exhibe a sus panegíricos y entreguistas incondicionales que ayer lo entronizan y hoy esconden la cabeza. Hace la entrada y el toreo Hermoso que pincha hasta la saciedad de nuevo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si Hermoso de Mendoza trae la gente, Sergio Flores se la echa a la bolsa.

Y ésta se lo echa a hombros al finalizar la corrida.

Así es esto del toreo, más en una Plaza que espera año con año al navarro para hacer la mejor entrada de cada Temporada. Es más que entendible, nunca está taurinamente mal, eso parece imposible. Hermoso entra a La México, llena su tendido y deja ver que hay visos de reforma, es decir, que él también entra al sentimiento de traer toros mejor presentados.

Tomemos la palabra a las figuras.

Así, cada tarde vendría el filtro tan necesario.

Las dos faenas de Hermoso, una ante el bravo y noble primero, otra ante el manso y tardo cuarto, ocurren ante el asombro de un público que le aplaude cuando le puede y exprime en su totalidad al buen primero, “Sebastián” nombrado, con el paso preciso y templado, quizá la contrariedad es colocar el segundo rejón y la ya inexplicable y lamentable, terrible, forma de matar del navarro. Simplemente así no se puede estar.

Al primero le para magníficamente, decide colocar el segundo rejón luego de que le aprieta, Pablo torea magnífico y acaricia con la cola del equino la cara del astado, luego crece en banderillas piruetas incluidas y cuando parece que el cárdeno seguirá ese ritmo, afloja tristemente dejando lo que dibuja premio doble, al bajon grado de matar fatal y descabellar peor.

Con el cuarto repite, malamente, la dosis.

Mata fatal tras hacer andar un manso, tardo y probón, protestón, al que Hermoso de Mendoza encela muy en lo corto, aguanta cabezazos y alterna lados del toro y perfiles del equino al torear al hilo de las tablas, de nuevo piruetas exponiendo y, en momento bueno, muy airoso sale de la suerte. El de Los Encinos, manso sin mayor fondo, queda sin aire dentro para soportar el final, tristemente deficiente, del estellés.

Perdido con el rejón de muerte. ¿Qué ocurre con Pablo en el último tercio?

Francamente parece no haber solución.

Y qué habrá ocurrido con la Temporada si Empresa no desperdicia la oportunidad para que a tendido lleno, un torero como Juan Pablo Sánchez, triunfador de la Temporada, se muestre ante el gran orfeón de la Monumental. Al menos, le hacen un favor a la versión que de Joselito Adame aparece por la Puerta de Cuadrillas. Esta sombría, mediana y muy contradictoria aparición, empezando por el principio: el vestido elegido. Una muestra del estado taurino del torero, más sombra y menos luz.

Lo peor es que esto ocurre con el único toro con expresa posibilidad de triunfo, el primero de lidia ordinaria. Este castaño “Ciervo Rojo”, alto y serio, calcetero de los cuartos traseros igualmente, complica las cosas al hidrocálido que no alcanza a sujetar sin ser enganchado en el recibo, le receta doble puyazo al dejarlo ir suelto y es entonces cuando toda su pretendida pompa y prefabricada circunstancia, se derrumban justo al momento en que Sergio Flores le aprieta.

Basta una de las más hermosas tradiciones del toreo para que tal cosa ocurra, el quite.

Que a cada puyazo, tres deberían ser, corresponde un quite.

Y del segundo en adelante, toca a los alternantes. Flores echa mano

El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.
El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.

del catálogo habitual y tira de la chicuelina con emoción rematada en soberbia y vertical media verónica. En ese punto, el toro pone las cosas difíciles, Adame desespera por la incapacidad de la cuadrilla de salir al frente de un astado que echa para atrás y tira el ancla en síntoma de mansedumbre. Luego, ésta, expresa en el segundo tercio, parece desaparecer cuando José se dobla poderoso, acaso demasiado, latiguea la embestida que responde violenta en el de pecho con la derecha.

Atención, se trata de un manso con casta, es decir, de lío y que no se apacigua.

Pero Joselito, pese a un lado derecho con embestida larga y repetida, opone el tirón, el serrote y el martillo, tira del toro sin mayor temple, le enganchan de pronto y apurado se ve al rematar cada tanda. El toro, franco en su intención, no miente al anunciar que su pitón izquierdo es el complicado, donde puntea y se vuelve pronto, ante esto, no hay más que un mero ejercicio de exploración sin el mínimo esfuerzo de realización.

La vuelta a la derecha, la falta de compás, pese a despatarrarse, lo hacen ver descuadrado varias veces, no supera el cabeceo, se junta el viento y, aunque la gente le corea, pesa más en él la incomodidad que tratar de echar para adelante, cae en el ritmo del toro y no éste en su temple. La bagatela de la manoletina no disfraza la realidad.

El toro se ha ido y se va, sin haberle toreado del todo.

Hacer pasar no es torear. Feo espadazo.

En fin, así anda este torero, insuficiente ante el manso y deslucido, aunque violento, quinto, que le desarma tras la necedad de iniciar por alto, le hacer ver insolvente y le cobra la indolencia de tardes pasadas. Notorias son sus ganas de irse de la Temporada y reafirma José que, tras su encerrona, el trono queda más que vacante que nunca y, después de hoy, que no está ya siquiera en fila del mismo, su atención parece estar en todo menos en lo que importa, gana la forma al fondo y hoy sí que hay varios más que amenazan, más bien concretan, su mayor y mejor avance hacia la primera línea.

Tal es el caso de Sergio Flores. Con el mismo terno de su gran tarde hace dos años.

Porque no es causalidad que el bordado tlaxcalteca supere esta vez al deshilado hidrocálido, el berrendo y serio tercero, tal como el castaño ya descrito, es una real prueba. Y Sergio Flores hace posible lo imposible, detiene con los dedos un ventilador y no se corta, porque el berrendo, con todo y su percha, sale únicamente a calamochear y rebanar, a protestar y deslucir, a dejar mal al que viste de grana y oro .

Va a la querencia, ahí le pican, complica la brega, Flores ordena y convence.

Siempre en el sitio exacto espera el tlaxcalteca que se queda, tras iniciar abajo, en el lugar exacto para girar plantas y, como si nada, ligar con la derecha ante una protesta expresa que no trasciende sino al ojo del taurino pues al calamocheo le falta fuerza.

Flores insiste pero, pese a plantear las cosas en serio y hacerle pasar por ambos lados, la nula intención del astado, su irrenunciable protesta, le hace cortar por lo sano. Increíble que tras espadazo entero, cuando el toro se acuerda que tiene casta y aguanta a ceder en la hora final haya quien aplauda, no se confunda querido diletante, el chiste es aguantar y ser bravo en todos los tercios no solo en el final del último.

Claramente, Sergio Flores ha leído al tendido.

Compuesto por esta variopinta e incipiente, pero al fin, Afición.

Pero también ha hecho el torero y para muestra los lances, en algún momento sutiles y diáfanos, en otro desmayados y serenos,

Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.
Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.

sujetando al manso sexto que amaga con frenar y salir suelto, el manto de la verónica se desgrana entre su cintura que juega y las manos que al vuelo resuelven la embestida de la res como la playa la embestida del mar. Media muy toreada en los medios es el remate.

Y ahí comienza la escalada.

Porque, aunque ya lo ha hecho anteriormente, lo que se hace bajo el reflector de luz suele ser más importante que lo que se hace entre sombras, así que esta faena mirémosla como la indeclinable vocación de Sergio Flores de buscar lo mejor de un astado que mansea y que tal condición implica desplegar, no de cualquier modo, los resquicios, principalmente, de casta que posee el que cierra plaza.

Siendo la casta la agresividad ofensiva del toro, el de Jaral cuando arranca y deja de mansear toma el engaño, es bien picado y Sergio da la vuelta al intentado régimen adamista con un clásico del capote mexicano, Ortíz, la tapatía, esa suerte con el capote por detrás y por las afueras, con el lance siempre hacia los medios y el torero hacia el tercio, momento que no vivimos con tal emoción en esta Plaza desde Jorge Gutiérrez y su gran tarde en Diciembre 2001.

Esta vez no sale del todo al paso dado lo suelto del toro pero se remata airosamente alentando la esperanza de que el de negro embista.

Se complican las cosas en banderillas.

Vuelven a temblar a las cuadrillas y a mansear el jaraleño.

Entonces Flores ordena, recoge al astado y brega, hace las cosas en el sitio y, además, escucha y lee a la gente, a la que brinda sincero y entregado.

Cierto es que equivoca el inicio, tanto insistir en el repetitivo pase cambiado por la espalda a un toro tan manso viene mal, descubre la gracia en el morito de doblar contrario y hacerla varias veces. Flores, que insiste en el cambiado, lo consigue con la plaza hirviendo pero a riesgo de estropear la posible faena al tropezarse con el toro, entonces en el tercio frente a toriles, tras doblar contrario, Sergio, vertical y muy desmayado el brazo, se da, al fin, a torear.

Y no pararía.

Pese a las vueltas contrarias del toro al que castiga, lucidor, en el trincherazo, al que cita de dentro a afuera varias veces y con el que se inventa el terreno alternando arrucina invertida o molinete, atacaría desafiante su terreno pese a impedirle ligar por bajo derechazos. Entonces Flores, inteligente, dueño de su ubicación y sitio, alterna circurret, capetillina, vitolina, luminoso afarolado y cambios de mano, para quedar el toro por dentro y él en el mando por el terreno cambiado, salvo en uno de pecho larguísimo en terreno natural.

Solo así, con la Plaza en vilo, convence al manso.

Porque con la zurda, tras ligar dos y huir el toro, viene el cambio de procedimiento para hacerlo embestir por el lado izquierdo con dos pinceladas de cartel. Alguien me decía que alguna voz de ultratumba califica la poncina como “populismo”, un simple golpe de efecto. Nada más errado y trampa. Flores cita para tan mentado muletazo, genuflexo y frente al burladero de la primera suerte donde, tras pegarlo de manera circular invertida, corta la huida del toro en la primera y provoca la vuelta para un cambio de mano maravilloso en tal posición.

De cartel.

De campanillas.

Tan genial que ahí, sobrado y torerísimo, en pleno domino de su tiempo torero, cuando el toro vuelve natural, en pleno disfrute, Sergio Flores hace suya para siempre la victoria sobre el astado al trazar el pase contrario por bajo y con la izquierda más rotundo y de mayor calado, sí Señores, de toda la Temporada.

La entrega de La México es total.

Surge de lo bien toreado, de lo fundamentalmente construido y continua en el remanguillé, flor invertida del molinete, más el de pecho con el estallido de la Plaza.

Pese a la desigualdad, porque hay enganchones y un inicio en titubeo, el final de faena y la entrega en la estocada ponen la segunda oreja y una salida a hombros que ratifica que la regadera la carga siempre Sergio Flores, volverlo a traer es lo que procede y si lo hace con una corrida tlaxcalteca, atención, será el gesto de gestos.

Lástima que la Afición, sus deseos y sueños, vayan a ser ignorados.

Vilmente.

A menos que, tal como ocurre hoy, inesperadamente, regrese en unas semanas, un nuevo milagro del toreo.

Para bien y enhorabuena de todos.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Febrero 19 de 2017. Décima Sexta de Derecho de Apartado. Tres Cuartos de Plaza en tarde fresca soleada aunque con diversas ráfagas de viento durante la lidia de tercero, quinto y sexto. Falta iluminación en la Plaza para efecto de la lidia y en pasillo de la misma.

6 Toros, 2 para rejones de Los Encinos (Divisa Azul, Rosa y Verde) Serios y altos, bien presentados por sus cabezas serias y buena hechura: bravo y notable el primero mientras el cuarto resulta manso y probón, se frena en banderillas; y 4 de Jaral de Peñas (Divisa Obispo, Amarillo y Blanco) Variopintos y mansos los cuatro, serios por delante: encastado el segundo con un tremendo pitón derecho .

Indebidamente la Empresa inexplicablemente remueve a un posible tercer espada en contravención a lo originalmente anunciado como corrida de triunfadores.

Bien la Autoridad al aguantar la improcedente petición de homenaje y de máximos trofeos luego de premiar el sexto turno.

El Rejoneador Hermoso de Mendoza Ovación y División. Joselito Adame (Sangre de Toro y Oro) Palmas y Pitos. Sergio Flores (Grana y Oro) Ovación y Dos Orejas tras leve petición de Rabo.

El tercer espada salió a hombros.

Difícil tarde de las cuadrillas a pie, buen puyazo durante el primer tercio del tercer turno de Othón Salinas Ortega.

Tras la poncina, Sergio Flores se inspira en formidable muletazo que cierra la faena.