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Morante, contexto de arte.

Recapitulando una tarde de agosto en Bilbao…

DE SOL Y SOMBRA

Para Tessa Cuesta, verso y flor.

Por Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA.

Cuando uno genera esa felicidad en la gente, cuando es capaz de hacerla soñar, se siente pleno como artista.
Morante de la Puebla.

Cuentan que hace unos años era un alma perdida ¿Qué es un alma perdida? Es la que se ha desviado de su verdadera senda y anda a tientas en la oscuridad de los caminos del recuerdo escribió el inglés Malcom Lowry.

Pero ¿De verdad estaba perdida? O simplemente la idea de verse en figura del sacerdote de una legión, provisto de aquel tremendo poder ante el cual aficionados y escépticos se inclinan reverentes, lo había tomado por sorpresa y no estaba listo todavía para enfrentar al mundo desde esa posición.

Pasado el tranco de los años, años por cierto muy duros en lo personal y profesional, llenos de triunfos pero también…

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RECAPITULANDO: La Imposición de Castella – Salida a Hombros pese Fiasco del Palco.

Castella al natural es vencer en el último tiempo de la suerte. FOTO: Toca.
Sebastián Castella al natural es vencer en el último tiempo de la suerte, marca la diferencia en La México. FOTO: Edmundo Toca.

La Plaza México juzga y sin ser, quizá, la más enterada es la que mejor siente: “A corridas caras… orejas baratas” sentencia que responde al nuevo tropiezo del Palco, que con Jesús Morales no se puede. La falta de categoría de la Plaza se la lleva el otrora subalterno hoy metido a premiador taurino de orejas e injustos homenajes. Falla la esperada corrida de Los Encinos por falta de fuerza y casta siendo rescatada por la quietud y exactitud de Sebastián Castella que sale a hombros e impone una seria diferencia con su compañeros de terna.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solo Jesús Morales podría haber estropeado la historia y el resultado final de la corrida para dar al festejo la interpretación equivocada.

De nuevo.

Porque gracias a él, en última instancia, se han lidiado tres ejemplares por debajo del trapío general del encierro y el admitido por la categoría de la Plaza. Así tenemos que el anovillado, aunque inicialmente bravo, para rejones crece y se encela pero no es del todo aprovechado por el potosino Hernández Gárate que varias veces tiene cosido a la grupa al astado pero no emociona porque no templa.

Equivoca al enfriar todo solicitando el sombrero de charro con el que intenta torear pero todo acaba en no romper, además de casi una caída al bajar de la cabalgadura.

Quizá a otro ritmo habría podido ser.

Esta tarde Los Encinos volvían con un encierro completo y, salvo quinto y sexto, el resto ha sido una corrida seria, quizá demasiado retacada, algo zancuda y, lastimosamente, nula para el caballo. Aun así, el encierro promete y cumple solo parcialmente. Sin embargo, una muy interesante y cabal nota, la brinda el que abre plaza, un precioso cárdeno obscuro serio de cabeza.

El ritmo, tan clave en La México,         trata de imponer Castella en cuanto el primero de lidia ordinaria sale, con las verónicas de recibo y las del quite, tras nimio puyazo.

Pero inicialmente, la realización de la lidia, no lo consigue del todo.

Esto es porque al de Los Encinos le sale la edad, para bien de todos.

Expliquemos. Un toro como este, con un pitón izquierdo claro y al que Castella busca imponerle su sitio personal y distancia por alto, cuando toma el engaño abajo tiene la reacción adulta de no tragarse el muletazo cuando tras dos pases, ayudado y del desprecio, engancha y casi derriba al francés.

Y esa ha sido el condicionante de una lidia muy interesante. Quizá, por su dificultad, la faena de la tarde.

Con Castella buscando el sitio exacto para presentar el engaño y ligar por el pitón difícil, el toro le incomoda en los remates de cada pase que incluso le lastima el rostro en un nuevo enganchón y que evita dar la sensación tan manida en esta época, bobería, y la sensación en el tendido es que hay una pelea entre la listeza mustia del toro y el ajuste, retrasado pero sincero del torero.

Por eso, toda la escena en los medios, alterna perfil y tras lo poderosos derechazos, llega la tanda definitiva, orientando la suerte hacia donde la pierna de salida marca, los naturales llegan y barren por completo con la tentación del toro de querer desarrollar mal sentido, Castella se ayuda en el molinete y otro de pecho definitivo.

En aguas profundas, arriesga y gana.

Luego ya, con el toro dominado las dosantinas someten e imponen, cerrado a las tablas, Castella gana la partida y, acaso, pasa de faena al astado al que mata fatal.

Saludos es el resultado.

Entre tanto “El Payo” con un zambombo falto de fuerza y que pone imposible el pitón derecho deja cabos sueltos en un afán de afinar el estilo, desde el vestido que consideramos no ha sido el adecuado, hasta la coletilla, aunque la personificación es sincera forma del elogio, a Octavio García no le viene bien parecerse a nadie, ni en el vestido ni en el peinado.

En esas tarda años en exprimir con su temple y toque el pitón izquierdo del toro, dudas se cargan la faena que, pese a los muy valiosos naturales, acaba pinchada.

Y Roca Rey, sin el mínimo ritmo, confrontado ante su espejo castelista vuelve a verse nublado y gris como el atardecer de tal momento, enganchado y sin fondo en su plan, solo una espléndida estocada, con temple ejecutada, hasta las cintas y de espectacular final para el toro, hacen a muchos que han ido a verle con las ganas de premiar.

Claro, Jesús Morales, no se las aguanta. Protestas y honradez del peruano al devolver el trofeo, no así en la vuelta que vaya que sobraba.

Pensemos es un tema visual.

Lo digo con respeto, por su edad.

Jesús Morales vuelve a cometer la terrible determinación de homenajear a un toro precioso de pinta, berrendo en cárdeno, careto y calcetero, pero sin mayor sustancia al no pelear con la cabalgadura, que protesta y calamochea, gustoso de doblar contrario en la muleta y rascar por ahí como no queriendo.

Esto homenajea Usía, el peor y más bajo criterio de la historia reciente.

Ante ello Castella se ha impuesto, otra vez de afuera hacia adentro, es decir, iniciar poco a poco la invasión del terreno del toro, imantando de temple cada muletazo, desde el inicio por alto y el cambio de mano inicial pese a la protesta, así como en los derechazos muy largos y esforzados de Sebastián cuya entrega trasciende al público.

Que sin ser el consentido, lo tiene entre sus favoritos.

Por su temple porque ha tapado la huida, el probar antes y durante las suertes, así como las vueltas contrarias posteriores a éstas. Y el astado que sale suelto y Castella que se interna, de atrás hacia delante, a las cercanías para el derechazo, posterior cambio de mano y un gran muletazo natural que ligó girando al de pecho.

Desafía de nuevo el retroceder del toro, quedándose muy cerca en el pase de las flores y el de pecho, cerrada la faena, mata al volapié, muy trasero.

Posiblemente la segunda oreja es excesiva, la estocada trasera y el toreo natural demasiado breve, no obstante, su tarde es de puerta grande.

“El Payo” y Roca Rey sin suerte ni temple, incluso incluye un extraño regalo de Roca Rey, se reducen a los males que aquejan al futuro taurino: nula emoción, falta de casta, poco temple y desesperanza.

Pero para eso se es torero para sortear la adversidad.

Para someterla tal como torear, la capacidad de mandar y el arte de imponer.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Enero 29 de 2017. Décima Segunda de Derecho de Apartado. Más de Un Tercio de Plaza en tarde muy agradable y soleada al principio, sopla el viento intermitente .

8 Toros, 1 para rejones de El Vergel (Divisa Verde, Morado y Amarillo) chico y bravo aunque manseó de la parte final del segundo tercio para adelante, 7 de Los Encinos (Divisa Verde, Azul y Rosa) sobrero de regalo el séptimo. Bien presentada en lo general, salvo los lidiados en quinto y sexto lugares. Débil y descastada, sosa y mansa salvo los dos primeros. Protestón y suelto, manso y calamocheante el cuarto inexplicablemente homenajeado con el Arrastre Lento pese a incontables las vueltas contrarias durante su lidia. Sin pelea mayor con el caballo toda la corrida

El Rejoneador Jorge Hernández Gárate, Silencio. Sebastián Castella (Rosa Mexicano y Oro) Saludos y Dos Orejas. Salió a hombros. Octavio García “El Payo” (Malva y Azabache) Saludos y Silencio. Andrés Roca Rey (Teja y Oro) Oreja con Protestas, Silencio y Silencio tras aviso.

Destaca la cuadrilla del primer espada.