Archivo de la categoría: Valencia

@Taurinisimos 121 – PREVIO Feria de Santa Ana: Encierro Tenexac. Paco @UrenaOficial en Valencia.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 28 de Julio de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. España y México – Ferias de Julio en Valencia.

Adelanto Carteles, Santa Ana Chiautempan y Huamantla, Tlaxcala, así como Teziutlán, San Luis Potosí y Zacatecas.

Polémica – “Cuotas” en Academia Taurina Municipal en Aguascalientes.

PREVIO – Encierro de Tenexac para Fermín Rivera, Juan Luis Silis y Sergio Flores en Santa Ana Chiautempan, Tlaxcala. Entrevista con Israel Durán Vázquez, Empresario Taurino.

Clips: Hacienda de Tenexac y Homenaje a Ramón Reveles

Análisis faena Paco Ureña en Feria de Julio, Valencia, corrida de Luis Algarra.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 4 de Agosto de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Anuncios

Ferias de julio de Valencia: Una oreja para Rafaelillo y una templada faena de Román

Roman.

Por Carlos Ilián.

En el toreo cabe también el detalle humano al margen de lo que acontece en el ruedo. 

Por eso ayer Rafaelillo quiso rendir un homenaje sentido a la memoria del niño Adrián que murió de cáncer pero que en la misma enfermedad nunca declinó su afición por los toros. 

Rafaelillo brindo a su memoria la muerte del cuarto toro y al final invitó al padre del niño para recibir la solidaridad de la gente. Un detalle sensible, no sensiblero. en estas tiempos de canallas embestidas contra la fiesta. El toreo es así, solidario y humano y no quienes se alegraron de la muerte del chaval.

Sobre el ruedo una corrida de Cuadri, muy seria y muy desigual en su comportamiento. El tercero derrochó buena clase y el cuarto quería coger por ambos pitones. Otros, como el quinto pelearon de verdad en varas mientras el sexto salía huyendo del caballo aunque luego se dejara, cabeceando al peto, en los medios. 

Con el toro bueno, el tercero, Román templó, dejando siempre la muletita adelantada y cargando la suerte. Una faena medida con dos o tres chispazos en el toreo al natural, aunque fundamentada sobre el pitón derecho. Un pinchazo, un feo sablazo atravesado y dos descabellos le dejaron sin premio a pesar de darse una vuelta al ruedo.

En elm sexto toro, probón y pensándoselo, Román bregó para rescatar alguna embestida potable, pero el de Cuadri no estaba por la labor. Rafaelillo se encontró como pez en el agua con su primero, blandito pero dejándose sin rechistar. Naturales de frente sin exgir demasiado al toro y buena factura en los redondos. Una estocada y una orejita valenciana. El cuarto fue la otra cara de la moneda, un Cuadri con mala baba que equivocó al principio dejándose por el pitón derecho pero a continuación cambió para obligar a Rafaelillo a un macheteo por la cara.

Por esas cosas de esta tierra hay que poner valencianos en los carteles, así no presenten las mínimas condiciones para una feria de primera. 

Es el caso de Alberto Gómez que no pasó angustias con el segundo porque el animalito estaba fundido, pero que en el quinto, al que dejó de largo en el caballo donde el toro se empleó con fiereza, fue incapaz de cruzarse un solo milímetro, falto de recursos y de ánimo.

Ficha

Plaza de Valencia. Cuarta corrida. Más de media entrada. Toros de Cuadri (), muy desiguales en todo, desde el peso hasta en su juego, con clase el 3º y con peligro `pregonado el 4º, aunque en varas casi todos se dejaron pegar. 

Rafaelillo (6), de nazareno y oro. Estocada (una oreja). Pinchazo y estocada (ovación). 

Alberto Gómez (3), de rosa y oro. Pinchazo y bajonazo (silencio). Cuatro pinchazos y media estocada tendida (silencio). 

Román (6), de grana y oro. Pinchazo, estocada que atraviesa y dos descabellos (vuelta). Pinchazo, media estocada tendida y descabellos (palmas). Publicado en Marca 

ROQUETAS DEL MAR

El diestro Miguel Ángel Perera dejó su sello con una faena para el recuerdo al segundo de la tarde, al que cuajó dándole distancia y templando su embestida por ambos pitones para acabar cortándole las dos orejas y salir a hombros en el cierre de la feria de Roquetas de Mar (Almería).

Alejandro Talavante perdió la oreja del tercero por el mal uso de los aceros y no tuvo opciones con su segundo oponente, mientras que Morante de la Puebla, sin suerte con su lote, dejó pinceladas con el capote a la verónica.

Se lidiaron toros pertenecientes a la ganadería de Hermanos García Jiménez, bien presentados, nobles y de buen juego en general. Destacó el segundo, aplaudido en el arrastre

José Antonio “Morante de la Puebla”, silencio y silencio tras aviso

Miguel Ángel Perera, que sustituía al  Andrés Roca Rey, dos orejas tras aviso y ovación tras aviso

Alejandro Talavante, silencio tras aviso y ovación

En cuadrillas, Javier Ambel se desmonteró tras parear al segundo de la tarde.

La plaza se llenó hasta la bandera en tarde de calor.

Twitter @Twittaurino

FERIA DE JULIO DE VALENCIA: Impresionante pureza y valor heroico de Ureña, cogido dramáticamente

Paco Ureña al borde del abismo. Foto Jesus Signes.

Por Vicente Sobrino.

En el segundo toro de la tarde rondó la tragedia. Fue al segundo intento con el que el diestro murciano Paco Ureña trató de estoquear a su oponente. Primero fue un pinchazo en lo alto, luego otro, también en lo alto, pero el toro hizo por él, lo levantó por el muslo y con saña lo zarandeó cuanto quiso y como quiso. Un pelele Ureña en los pitones astifinos del toro. El valiente torero murciano salió como pudo del trance, dio unos pasos y se desplomó en la arena. Impresión de que estaba herido de gravedad. Se lo llevaron las asistencias, pero antes de llegar a la enfermería volvió Ureña al ruedo. Maltrecho. Esperó a que el puntillero -que marró más de la cuenta- acabara con el astado y por sus medios, también con la plaza en pie y en medio de una gran ovación, se puso en manos del equipo médico.

Antes de ese drama, a un paso de la tragedia, Ureña se puso firme con el toro de Algarra. Trató de gobernar un molesto cabeceo, hasta que descubrió que por el pitón izquierdo el toro tenía su baza. Por ahí pasó todo lo bueno que tuvo la faena, que fue bastante. Probado el toro por ese lado y robado algún natural en las dos primeras series, Ureña se plantó y tanta insistencia dio su fruto. Lo metió en la muleta, en fin. Despatarrado, compás muy abierto, los naturales se sucedieron con garra y pureza al mismo tiempo. La fe del torero movió montañas; su insistencia, también. Con el triunfo en la mano, sobrevino la cogida. Y también el milagro. A Ureña lo despidieron como a un héroe. Se lo merecía. Pero había un punto y seguido…

Cuando apareció Ureña una vez arrastrado el quinto, la plaza fue un clamor hacia el torero murciano, que se vio obligado a saludar. Con un apósito en la frente, pero aparentemente recuperado de la paliza, Ureña recibió a pies juntos al toro que cerraba la corrida. Hubo más con el capote: un racimo de verónicas, pierna adelantada, y la media enroscada. Llegó la faena y Ureña se vació. En la boca de riego: tres estatuarios, un natural y el de pecho. A partir de ahí una lección de buen toreo, de toreo puro. Buen toro el de Algarra. Noble y con calidad, también justo de fuelle, pero excelente. Muy suave el toreo. Primero sobre la derecha, con muletazos muy cálidos; luego, sobre la izquierda, de la misma guisa. Pureza y verdad. Toro entregado a una causa, a una lección de pundonor y torería. La estocada fue certera, fulminante, dejando que los pitones del toro le llegaran al pecho. Y la plaza explotó. No se comprende que el presidente solo concediera una oreja. El público reaccionó a favor del torero y en contra de un presidente inepto, que estuvo a punto de provocar un conflicto de orden público. No se recuerda una plaza de Valencia tan volcada con un torero, que lo despidió a gritos de ¡torero, torero!

El toro que abrió plaza, grandón, engatillado de pitones, fue bien servido por el picador de turno. Paquirri banderilleó, después de dos primeras pasadas en falso, con facilidad y buena colocación de los palos. También fácil con la muleta, la faena nunca alcanzó nivel. Paquirri recorrió todo el perímetro del ruedo, en busca de algo que nunca encontró.

El cuarto se estrelló contra el burladero de capotes y pareció quedar inservible para los restos. Pero no. Se repuso y continuó la lidia. Luego lo cogió el picador de turno y le dio para dar y vender. Una masacre en toda regla, que dejó al de Algarra con escaso resuello para la muleta. Paquirri anduvo entre probaturas y precauciones en una labor que no tuvo sentido.

Protestón en el caballo el tercero, tampoco tuvo entrega en la muleta. Pero encontró un López Simón dispuesto a lo que fuera con tal de salir ganador de la pelea. Valiente, con mucha voluntad pero irregular de acierto, la faena de López Simón fue tan larga como insistente. Los recursos y las cercanías finales, con las manoletinas de frente, levantaron una labor de torero valiente, sobre todo.

Corrido el turno para dar más tiempo a la recuperación de Ureña, el llamado para sexto saltó en quinto lugar. No fue toro para grandes logros, ni mucho menos. Mansito en varas, llegó molesto y algo descompuesto a la muleta. Sin pasar, muy corto de embestida, apenas le dio opción a López Simón. La cosa terminó en combate nulo.

ALGARRA / PAQUIRRI, UREÑA, L. SIMÓN

Toros de Luis Algarra Polera, bien armados, desiguales de presencia y manejables de juego. El sexto, con clase.

Rivera Ordóñez Paquirri: pinchazo y estocada baja (silencio); dos pinchazos (silencio).

Paco Ureña: dos pinchazos _aviso_ (gran ovación); gran estocada (oreja y mayoritaria petición de la segunda).

López Simón: _aviso_ estocada (oreja); dos pinchazos, tres descabellos _aviso_ y dos más (silencio).

Plaza de Valencia. 22 de julio. Tercera de Feria. Menos de media entrada. Paco Ureña fue asistido en la enfermería de un traumatismo craneoencefálico leve y una herida en la frente, región interciliar, y contusiones varias. Corrido el turno, salió a matar su segundo en sexto lugar.

Publicado en El País 

Cartel de la Feria de Julio de Valencia 2017


De SOL y SOMBRA.

Carteles, toreros y ganaderías de la Feria de Julio de Valencia: día 19, 20, 21, 22 y 23.
El francés Sebastián Castella, el alicantino José María Manzanares y el peruano Andrés Roca Rey, con toros de Núñez del Cuvillo, conforman el cartel principal de la feria de julio de Valencia, cuyos carteles han sido presentados hoy por la empresa Simón Casas Productions en un comunicado.

El ciclo, compuesto de tres corridas de toros y una novillada picada, tendrá lugar entre los días 20 y 23 del próximo mes de julio, y en ella tomarán parte otros toreros de primer nivel como Alberto López Simón, Paco Ureña o Francisco Rivera Ordóñez, que se despedirá de la afición valenciana, además del experimentado Rafael Rubio “Rafaelillo” y los locales Román y Alberto Gómez.

En cuanto al elenco ganadero, estarán presentes, además de la de Núñez del Cuvillo en la corrida de “las figuras”, las divisas de Luis Algarra y la “torista” Cuadri, además de los “Santa Coloma” de Los Maños en la novillada que abrirá el serial, en la que están anunciados el valenciano Jesús Chover, el madrileño Ángel Sánchez y el zaragozano Jorge Isiegas.

Un día antes, el miércoles 19 de julio por la noche, tendrá lugar el desencajonamiento en el ruedo del coso valenciano de todas las corridas de toros –Cuvillo, Algarra y Cuadri– que se lidiarán en el serial, cuyo cartel homenajea al histórico torero Manuel Rodríguez “Manolete” en el año del centenario de su nacimiento en Córdoba.

También se ha presentado la novillada con picadores que tendrá lugar el 9 de septiembre con motivo de la festividad de la Virgen de los Desamparados, con el valenciano Fernando Beltrán, el venezolano Jesús Enrique Colombo y el manchego Ángel Téllez, con utreros de Los Chospes.

Estos son los carteles de la feria de julio, en honor a San Jaime, de Valencia 2017, más el festejo por la festividad de la Virgen de los Desamparados.

Cartel de la Feria de Julio

Miércoles, 19 de julio.- Desencajonamiento de todas las corridas de toros que se lidiarán en la feria: Luis Algarra, Núñez del Cuvillo y Cuadri.

Jueves, 20.- Novillos de Los Maños para Jesús Chover, Ángel Sánchez y Jorge Isiegas.

Viernes, 21.- Toros de Núñez del Cuvillo para Sebastián Castella, José María Manzanares y Andrés Roca Rey.

Sábado, 22.- Toros de Luis Algarra para Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri”, Paco Ureña y Alberto López Simón.

Domingo, 23.- Toros de Cuadri para Rafael Rubio “Rafaelillo”, Alberto Gómez y Román.

Lunes, 9 de octubre.- Novillos de Los Chospes para Fernando Beltrán, Jesús Enrique Colombo y Ángel Téllez.

Twitter @Twittaurino

El Brexit, Trump y ‘Pasmoso’: la tauromaquia ya tiene posverdad

 

Por Juan Diego Madueño.

Justo después de que el pañuelo naranja encendiera la mecha en Valencia, Chapu Apaolaza, el nuevo comentarista del canal de televisión temático ‘Toros’, pronunció la frase con la que se inaugura una nueva era: “Va a entrar a no matar”.

López Simón apuntaba al morillo con la mano desnuda, ejecutando la suerte suprema, entrando a tocar el lomo con la naturalidad que da no sostener el acero. ‘Pasmoso’, qué va a entender, no entendía nada. El público, del revés, celebraba feliz lo conseguido. La alegría caliente de los tendidos no se puede fiscalizar, la piedra predispone y lo vivo manda, pero sí las reacciones de quienes sabían exactamente lo que allí ocurría.

Son los mismos actores que intentan educar a ‘los aficionados’ cuando sucede lo contrario y caen las almohadillas, se grita o se silba. En esos casos nunca “manda el público”, como dijo, exultante, Simón Casas en el callejón.

Gracias a ‘Pasmoso’, un toro bueno con las orejas colgando, con un ritmo y un galope cumbres, sin la exigencia de la humillación y con ese tranco un pelo blando, agradecido, que le dio por moverse en el peor momento, la tauromaquia tiene, al fin, su posverdad.

Tenía que llegar. Los tiempos que corren son propicios. Ya estamos en el carro de la media verdad. La realidad estrujada hasta la mentira. “De lo mejor que he visto en mi vida”, aclaraba el empresario, productor de los míticos seis toros de José Tomás en Nimes y autor de ‘La tarde perfecta de José Tomás’, que describe aquella mañana.

Es verdad que era un buen toro pero no que mereciera salvar la vida. “Estos animales, según está el panorama fuera, hay que llevarlos al campo”, señaló el torero. Es verdad que no es el mejor momento para el toreo pero no por eso hay que desvirtuar la figura del indulto.

La posverdad.

El discurso construido desde el callejón aquel día era producto del efecto, leve y ventajista, lo que la gente quería oír, que educa a miles de televidentes y con un toque sentimental y un punto de partida objetivo. Y es peligroso, no ya por lo anterior, si no porque se parece mucho a la corriente intelectual (?) que se intenta imponer globalmente. La corrección política, lo bueno, lo bonito, el indulto. No ofender, avergonzarse de la singularidad, homogeneizar la lidia según los corsés que se van imponiendo para apaciguar a los que no la entienden.

Savater lo explica mejor. “Ciertas sectas ideológicas o religiosas son especialistas en sentirse maltratadas por opiniones e imágenes que su dogma desaprueba. Es una forma de exhibir su poder y de ejercer una tiranía social que los halaga: lo políticamente correcto, que es en ocasiones muestra de conformismo timorato o de oportunismo electoral, refleja su triunfo en demasiados campos”. La tauromaquia es uno de ellos. “Conformismo timorato”.

Hasta ahora, el toreo era –es- el único espectáculo que hacía de la muerte una fiesta en una sociedad atiborrada de cosmética. Una cultura única, un patrimonio exclusivo que empieza a adaptar en su núcleo las exigencias de sus contrarios. Indultar toros como ‘Pasmoso’ y aderezarlos con ese tipo de palabras supone reconocer en cierta medida que lo que se hace, matar, está mal, que la razón tampoco está aquí. Son concesiones hechas un poco sin pensar, soltando lastre. Cuanto más grave sea el acoso, más fuertes deben ser los argumentos propios. La muerte está dejando de ser el objeto de lo que ocurre en el ruedo, apartada al rincón de las cosas incorrectas por los propios taurinos.

¿Cuántos toros mejores que ‘Pasmoso’ habrán muerto en la última década? ¿El año pasado? A bote pronto recuerdo a ‘Zurcidor’ y ‘Malagueño’. ¿Le servirá al ganadero? Con ‘Arrojado’, aquel indulto propiciado por la increíble lentitud de trazo de Manzanares, que prefirió el perdón antes del rabo, empezó todo.

En medio del alboroto estaba Emilio Muñoz. Que me perdone el maestro, por si le molesta la comparación, y sus amigos, pero yo lo veo como Gandalf ante el Balrog. “Hay que tener cuidado con los triunfalismos” y “el indulto es algo excepcional”, que es donde está fraguado el concepto del perdón del toro, en la exigencia máxima, fue su particular “no pasarás”. El contraste fue increíble. Dos mundos enfrentados. La luz del aficionado de siempre y el brillo artificial que todo lo iguala. Una suerte contar con él, que no se aburra nunca.

Ojalá pudiera adaptarme a las celebraciones, al vaso medio lleno, a la corriente positiva. Ocurre que esta forma de entender el toreo es diferente a la que me convirtió en aficionado. Pensaba que esta sensación llegaría más tarde, con la edad, atrincherado en algún diario de los de siempre con una línea editorial confusa en cuanto a las corridas. Esta es la tragedia de los ‘millenials’, estar a medio camino entre lo clásico y el descubrimiento de lo nuevo.

Mi yo de 2011 me diría que soy un exagerado dedicándome unos cuantos tuits y algún artículo fatal escrito en un blog penoso pero, de verdad, no es sensacionalismo, es honestidad. Con el indulto de ‘Pasmoso’ se recogió y adaptó el mensaje de los que pretenden acabar con la tauromaquia como argumento para intentar salvarla.

Qué paradoja.

Fuente: El Español 

Resumen FERIA DE FALLAS: ‘Pasmoso’, un indulto pirotécnico

Por Vicente Sobrino.

De las 22 orejas cortadas en las siete corridas de toros y las dos novilladas celebradas, más de la mitad solo cuenta para la estadística. Más allá de los números, no tienen ningún valor real. 

De esas casi dos docenas de orejas, alguna de las obtenidas por Diego Carretero (novillero), Andy Younes (novillero), Álvaro Lorenzo, Padilla, Paco Ureña, Román, Perera, Roca Rey, Ginés Marín y El Juli, se salvan de la tómbola en la que se convirtió el palco en los nueve días de toros. Con matices, claro. 

Por ejemplo, de las dos cortadas en un mismo toro por los matadores Perera y El Juli, sobraba una o incluso las dos en el caso de Perera. Y alguna más de las sueltas cortadas con peticiones muy benévolas. Es el caso de Younes, el único novillero que salió a hombros.

Caso aparte son las dos simbólicas concedidas a López Simón, por el indulto a ’Pasmoso’, de Domingo Hernández. Se puede entender, dada la excepcionalidad del caso. Y de todas esas orejas, de las cortadas con mayor fuste están las de Paco Ureña y Román. Ureña, ante la manejable corrida de Jandilla, dio, posiblemente, los muletazos más puros y profundos del serial. Gran momento el del murciano, al que le pidieron una oreja de su primero pero ese día se ve que aún no había comenzado la ‘semana fantástica fallera’. En otro día y con otro público, Ureña hubiera salido también a hombros. También la oreja cortada por Román, al único toro de Victoriano del Río que sacó chispa, tuvo valor. Valiente el valenciano. Muy decidido. Sin arrugarse tras una tremenda voltereta. Una combinación de torero valiente que quiere abrirse paso, y toreo de verdad.

Tómbola de orejas al margen, los toreros jóvenes han dado un paso al frente en este ciclo fallero. No son sorpresa Roca Rey y López Simón, y sí son esperanza Álvaro Lorenzo y Ginés Marín, junto al mencionado Román. Los jóvenes han dado la cara y apuntan al relevo a matadores ya muy vistos y que cada vez aportan menos.

También merecen apartado especial Juan José Padilla y Curro Díaz. El primero por su actuación honrada y profesional tras sufrir una cogida de la que se llevó dos graves cornadas. Su camino hacia la enfermería, a pie, después de matar al toro de Fuente Ymbro, fue de héroe. Ni una pega a esa oreja ganada a golpe de corazón. La conseguida por Curro Díaz presenta sus dudas. Faena de muchos detalles, pinturera, de golpes artísticos, chispazos, pero no fue faena redonda. La pregunta se la hicieron muchos: ¿ese es el techo de Curro Díaz?

La gran polémica la desató la vuelta al ruedo al cuarto toro de Domingo Hernández, el día de San José, y también, aunque muy generoso no escandalizó tanto, el indulto a “Pasmoso”, asímismo de Domingo Hernández. El toro premiado con honores póstumos fue un marmolillo al que le costaba un mundo tomar la muleta. El Juli se lo pasó por todos los sitios posibles, en faena de cercanías y alardes. De arrimarse mucho. De recursos extraordinarios. Pero el toro no daba para mucho más. Como por ejemplo para torear en redondo como dicen que mandan los cánones. El Juli desplegó toda su artillería de técnica y talento, pero otra cosa no hubo. La vuelta a ese toro fue tal sorpresa que el benévolo público valenciano abroncó al palco por la decisión.

 ‘Pasmoso’. Toro indultado. Un gran toro para la muleta, pero un toro muy normalito el resto de la lidia. En varas, aunque derribó en la primera más por flojedad del caballo que por méritos propios, no pasó de discreto. Cumplió en banderillas. Y, eso sí, en la muleta no admite discusión su embestida y fijeza. Gran toro. Pero un toro para ser indultado ha de ser algo más, bastante más, que un gran toro para la muleta. Debe ser excepcional en los tres tercios, y ‘Pasmoso’ no lo fue. López Simón lo toreó a placer. Faena de mucho colorido. Variada. Pero da la impresión que en los últimos tiempos el toreo siempre llamado superficial o de recursos, está sustituyendo al fundamental. Es decir, lo fundamental parece que pasa a ser el recurso, y lo superficial lo fundamental. Se abusa de cambios por la espalda, de cambios de mano, de arrucinas, de arabescos, de toda una serie de acciones que de siempre han servido para adornar el final de las grandes faenas. Por ahí se pierden, o se encuentran, según se mire, la mayoría de los jóvenes espadas. A la cabeza de esta moda, Roca Rey y López Simón.

El aspecto ganadero de estas Fallas ha ido a la baja en cuanto a presentación. Con trapío muy correcto las de Alcurrucén, Jandilla y Fuente Ymbro. 

Llegaron las figuras y, como siempre, se desmoronó la esencia de la tauromaquia. 

En las de Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, Juan Pedro Domecq y Garcigrande/Domingo Hernández, se colaron anovillados toros que nunca debieron salir. Encima, no fueron tampoco un dechado de bravura, aunque saltaron algunos dulces y dóciles toros.

Fuente El País 

Fallas de Valencia: Indulto para ‘Pasmoso’ y doble puerta grande de El Juli y López Simón

Por Carlos Ilían.

La inaudita vuelta al ruedo que el presidente, perdidos los papeles y el sentido común ordenó al cuarto toro, ha marcado el triunfalista y exagerado final de la corrida con el indulto al sexto ejemplar de Domingo Hernández. Si el cuarto era de vuelta al ruedo no se podía igualar el mismo premio para Pasmoso, de asombrosa movilidad, embestida generosa e incansable. Entre un clamor no hubo más remedio que conceder perdonarle la vida.

Con este indulto se ponía el broche a la tarde y a estas Fallas 2017. Un indulto discutible porque el toro, aparte de un derribo accidenatl al caballo, no peleó de verdad en varas, casi se fue sin picar. Todo lo demás ha sido notable por su entyrega y como se empleó en la muleta. Un gran toro para el torero. Pero y, ?para el ganadero?. Lo cierto es que el triunfalismo ya se había desatado en las dos orejas que cortó El Juli al cuarto. El maestro de Velilla no se había acoplado con el genio de Malagueño, le costaba un horror y fue buscando los terrenos apropiados y el punto de in flexión de la faena.

Al fin lo encontró, tarde pero al tiempo, en el clásico parón )hoy se dice arrimón), y fue metiendo el toro en la muleta con recursos de torero veterano que se las sabe todas. Faena de muchísimos muletazos, con un final poderoso, obligando una barbaridad y cuajando lo mejor en los redondos y naturales macizos. Dos orejas, y una al primero, le abrieron de par en par la puerta grande.

Y le acompañó López Simón que tuvo el premio de Pasmoso, un toro al que el torero solo tuvo ponerse delante, mover el engañó y acompañar la embestida. Faena más vibrante que profunda, con chispazos de calidad en el toreo sobre la mano izquierda. Después del indulto, las dos orejas para el torero. Faltaría más

Alejandro Talavante no se acomodó con el genio y movilidad del segundo de la tarde. Estuvo muy espeso, pero tragó de los lindo en el quinto, que tenía peligro sordo.

Plaza de Valencia. Novena y ultima corrida. Casi lleno. Toros de GARCIGRANDE

DOMINGO HERNÁNDEZ (7), con enorme movilidad, genio y de juego magnífico el sexto, indultado. Al cuarto se le dio la vuelta al ruedo entre protestas.

EL JULI (7), de azul y oro. Estocada desprendida (una oreja). Estocada atravesada y descabello. Un aviso (dos orejas).

ALEJANDRO TALAVANTE (5), de verde inglés y oro. Pinchazo, estocada corta y descabello (saludos). Cuatro pinchazos y descabello. Un aviso (silencio).

LÓPEZ SIMÓN (6), de fucsia y oro. Pinchazo, media estocada y tres descabellos. Un aviso (silencio). Simula la suerte de matar al toro indultado (dos orejas).

Publicando en Marca

FERIA DE FALLAS: Roca Rey, dos orejas, imaginativo y fresco

Roca Rey 👑
Roca Rey.

Por Vicente Sobrino.

La corrida de Núñez del Cuvillo, remendada sobre la marcha con un sobrero de Victoriano del Río, que sustituyó al del hierro titular, fue corrida a modo de lo que se lleva cuando aparecen las figuras. Corrida de justa presencia, con algún que otro toro de imagen anovillada, y de gran santidad para la lidia. Muy noble, dócil, sin plantear problemas. Sosa y sin emoción también. Aunque hubo toro, como por ejemplo el quinto, al que masacraron en varas, sin venir a cuento, para llegar a la muleta mortecino y sin nada que ofrecer.

Roca Rey es, ahora mismo, el torero de Valencia. Cualquier cosa que proponga es recibida con algarabía. Con todas las bendiciones posibles. Y el torero lo agradece con respuesta incondicional. Al tercero, toro anovillado, le hizo un quite de frente por detrás en réplica a uno por delantales de Fandi. La faena la abrió con cuatro estatuarios y una trincherilla. Aperitivo servido para que la gente entrara en apetito. Lo que vino después fue un derroche de frescura, de seguridad, pero de toreo a goteo. Algún natural, algún derechazo, hasta que llegaron los efectos especiales que tanto calan en el tendido. Para entonces el de Cuvillo ya estaba más parado que en movimiento. Las manoletinas finales y la estocada sin puntilla fueron el punto y final deseado por el tendido. Faena decorosa ante toro indecoroso.

Al sexto lo toreó bien con el capote de salida. Y con imaginación en un quite: saltilleras y toreo a una mano, para rematar por alto de la misma guisa. Por rogerinas llevó al toro al caballo, para que se cumpliera un mero trámite. Ya con la muleta, de nuevo la frescura, la sangre fría, fue determinante para calar en la gente. El toro, sin estar nada por la labor, colaboró a que Roca Rey se sintiera a gusto. Esta vez no hubo goteo de muletazos, sino una porfía cercana porque en definitiva era lo único que podía salvar el trance. Y lo único posible ante toro tan mortecino como el que cerró esta corrida.

El Fandi fue banderillas y poco más. Ocho pares en total, cuatro a cada toro. Los del primero muy desiguales de colocación; los del cuarto, mejor ejecutados y colocados. En los ocho pares, un portento físico. En el toro que abrió la corrida, Fandi se enroló en las filas del toreo populista, sin disimulos. Toro dócil, sin nada dentro que ofrecer como toro bravo. Cuando intentó el toreo fundamental, la cosa quedó en nada por aquí y nada por allá. En el cuarto, el populismo siguió en escena. Los rodillazos iniciales dieron paso a intentos por mantener al toro en pie. Solo cuando llegaron los circulares la faena tomó otro rumbo, el que la gente, en fin, esperaba. Pero pesó una faena larga, sin emoción por ninguna parte. Mató de estocada certera y el premio le llegó. A sus dos toros, Fandi los recibió con largas de rodillas que tampoco aportaron demasiada emoción al asunto.

Manzanares pasó de puntillas. Muy gris toda la tarde. Tantos intentos vanos al segundo, hasta que la gente se cansó y acabó protestando. Con el quinto bis, castigado de manera exagerada, tampoco la cosa tomó forma. Ni por los toros, ni por la actitud abúlica del diestro

CUVILLO, DEL RÍO / FANDI, MANZANARES, REY

Cinco toros de Núñez del Cuvillo y uno, el 5º, sobrero sustituto del titular, de Victoriano del Río, de trapío justo, con pocas fuerzas y muy dóciles.

El Fandi: estocada trasera tirando la muleta (silencio); _aviso_ estocada (oreja).

José María Manzanares: pinchazo y estocada (silencio); pinchazo y estocada (silencio).

Andrés Roca Rey: estocada sin puntilla (oreja); pinchazo _aviso_ y estocada (oreja).

Plaza de Valencia, 16 de marzo, Séptima de Fallas. Lleno.

Publicado en El País.com