Archivo de la categoría: Juan Jose Padilla

Burros de Noria

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Cuando el diablo no tiene otra cosa que hacer, con el rabo espanta moscas. Ahora, en las redes sociales, que son el no va más cultural de esta época, nuestros comunistas de granja la tienen tomada con el torero Padilla, que el otro día anduvo por el ruedo con una bandera de los Reyes Católicos a la espalda.

-¡Fascismo! ¡Fascismo!

«Yo no sé si soy comunista o si no lo soy», dijo una vez Belmonte a un periodista que se lo preguntó. «Supongo que no. Pero creo que todo está mal organizado y procuro ordenar las cosas a mi manera. Esta finca la he parcelado y mis colonos la explotan en beneficio propio. Les adelanté dinero para las primeras siembras y para la adquisición de útiles de labranza. Ya me lo irán devolviendo poco a poco». «¿Y si no pueden?». Belmonte se quedó un instante pensativo y dijo: «Si no pueden, volveré a torear». (Luego, cuando los milicianos fueron a buscarlo a la finca para «pasearlo», se desnudó y, mostrándoles las cicatrices, les dijo que «así» era como él se había hecho con la finca).

De su época de lidiador duro, Padilla tiene en su casa cabezas de toro tan imponentes que su amigo Finito de Córdoba, cuando va a almorzar, le pide que las tape, como hacen en El Vaticano con las estatuas desnudas en las visitas del ayatolá. Padilla, que vive del público, se ha rebajado a pedir perdón a sus denunciadores, que, por otro lado, se contentarían con que el torero se ajustara a la sensibilidad a la moda, cambiando al toro por un cura («¡Arderéis como en el 36!»), y al águila de San Juan, por una tricolor republicana.

El denunciador contemporáneo es un liberado del trabajo para denunciar el fascismo con sueldo del Estado, y son tantos que han convertido al contribuyente en burro de noria.

Cuando Rafael González Machaquito era maletilla y sufría de hambre y malos tratos fue sorprendido en una finca comiendo peras: el guarda desunció al burro de la noria y puso en su lugar al muchacho, que tardó dos horas en perder el conocimiento. Cuando Machaquito fue figura, compró aquella finca y se dio el gusto de no despedir al guarda, que se pasaba el día llamándole «zeñorito Rafaé».

En nuestra sociedad, donde los niños ya no leen «Platero y yo», el burro es criatura tan legendaria como el catoblepas (el independentismo catalán lo convirtió en pegatina totémica, y el animalismo, en bestia exenta de trabajo como un liberado sindical), y lo más parecido al burro de noria que nos propone la cultura oficial (en este momento no hay otra que el fútbol) es el medio centro.

El medio centro del fútbol es el moderno burro de noria, y para mí los dos mejores son Casemiro en el Real, y en el United, Matic, valiente como un perro y elegante como un duque. United y Real empiezan como equipo donde termina la gacheto-pierna de Matic y Casemiro, y ahora Mourinho ha contado en el «Times» que el serbio es su futbolista predilecto, «el mejor jugador» a sus órdenes de toda su carrera: «En un partido con el Chelsea -explica Mourinho– lo metí en el minuto 45 y lo saqué en el 75. No fue una situación agradable. Solo he hecho una cosa así dos veces en mi vida. Al día siguiente, Matic me dijo: ‘No estoy contento, pero fue culpa mía. No me gustó, pero me lo merecía por lo mal que estaba jugando’. Y se convirtió en uno de los míos».

Ignacio Ruiz Quintano.

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Piden retirar la medalla de Cádiz a Padilla por lucir una bandera franquista

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Por Ana Huguet.

Izquierda Unida pide que se le retire la medalla de oro de la provincia de Cádiz al torero jerezano Juan José Padilla por envolverse este fin de semana en una bandera franquista. El diestro daba la vuelta al ruedo en una corrida en un pueblo de Jaén cuando se colgó al cuello una enseña preconstitucional que le lanzó un aficionado desde el tendido.

La coordinadora regional de Podemos, Teresa Rodríguez, se quejó en las redes sociales de que este tipo de actuaciones no tengan aún consecuencias y a partir de ahí al torero le han llovido los reproches y las críticas.

Padilla, después, ha aclarado que no sabía que la bandera era franquista aunque ha añadido que tampoco se siente incómodo por llevar el águila, que, dice, representa el pasado.

En el programa Los Toros, de Manolo Molés, en la Ser, Padilla ha insistido en decir que no se dio cuenta y ha afirmado que no ha sido su intención herir sensibilidades.

El portavoz de Izquierda Unida, Raúl Ruiz Berdejo, acepta las disculpas, pero defiende que Padilla “ha cometido un error” y como personaje público ni puede ser imagen de la provincia ni puede mantener la medalla de oro que le concedió la Diputación.

Le han preguntado en Cádiz a la presidenta de la Diputación, Irene García. No ha hablado de la medalla, pero sí ha dicho que Padilla formó parte de una campaña el año pasado que ya no está vigente.

Publicado en CADENA SER

Lunes de @Taurinisimos 108 – Cierre Feria de Abril, Sevilla y San Marcos 2017.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 8 de Mayo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Cierre FNSM Aguascalientes, 2017.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino.

Corridas Feria de Abril, Sevilla 2017.

Recuerdo de Manuel Montoliú en su XXV Aniversario Luctuoso.

Faenas de Ferrera, Morante, Roca Rey, Castella y encierros de Jandilla, Victoriano del Río, Victorino Martín, entre otros.

Foto: Muriel Feiner.

Producción: Miguel Ramos.
Operación: Abraham Romero.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 12 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Juan José Padilla, intervenido de dos graves cornadas en Valencia

El diestro jerezano Juan José Padilla, cogido por ‘Hortensia’, de la ganadería Fuente Ymbro, durante la segunda corrida de la Feria de Fallas. MANUEL BRUQUE, EFE.

De SOL y SOMBRA.

El diestro Juan José Padilla, que perdió un ojo de una cornada en Zaragoza en 2011, ha sufrido dos cornadas durante la segunda corrida de la Feria de Fallas de las que ha tenido que ser intervenido en la enfermería de la plaza de toros de Valencia. Ambas son de pronóstico grave, una en el muslo derecho y otra en la región pectoral. A pesar de las cornadas, remató la faena y cortó una oreja al toro.

El parte médico señala que Padilla presenta una cornada en la cara anterior externa del muslo derecho, con dos trayectorias de 15 y 20 centímetros, y otra en la región torácica, que afecta al pectoral mayor izquierdo y también de 15 centímetros.

Tras una auscultación pulmonar que ha resultado normal, Padilla ha sido trasladado al Hospital Casa de la Salud de Valencia. El diestro resultó herido cuando pasaba de muleta al cuarto toro de la corrida, Hortensia, de la divisa de Fuente Ymbro, que, en un descuido, le prendió por la ingle para después voltearle y zarandearle aparatosamente.

Tras recuperarse momentáneamente, y con un torniquete que contenía la hemorragia en el muslo, Padilla volvió a enfrentarse al astado para darle muerte y cortarle finalmente una oreja que paseó camino de la enfermería. El diestro jerezano compartió cartel con el linarense Curro Díaz y el generense Manuel Escribano.

Padilla, cogido por ‘Hortensia’. MANUEL BRUQUE, EFE.

Fallas de Valencia: Tremenda cogida de Padilla y aroma de toreo caro de Curro Díaz…

Por Carlos Ilían.

Irreprochable la corrida de Fuente Ymbro, muy seria, muy ofensiva, con movilidad y, ¡ay!, bajita de casta, apagándose en el segundo tramo de las faenas de muleta, aunque una corrida exigente al fin y al cabo. Tan exigente que dejó en muchos momentos en problemas a las cuadrillas y que sirvió a la vez para que el toreo bueno luciera sobre el ruedo valenciano. Claro, el toreo bueno lo rescató Curro Díaz en el quinto toro.

El torero de Linares había dejado un olor de pura lavanda en los pases por bajo, especialmente en una trinchera antológica. Luego se relajó en el toreo sobre la mano derecha para cuajar series de muletazos infinitos de reposo y lentitud. Todo despedía ese aroma del toreo caro. Esta vez la faena tuvo remate y no ocurrió como en otras ocasiones en las que Curro se deja todo a medio hacer. Pinchazo mortal y una oreja de peso. En el tercero, que embistió con la cara por las nubes, vimos una versión ramplona de este torero, acelerado y despegado. No parecía el artista que lleva dentro.

El susto de la tarde, ¡como no!, lo protagonizó Juan José Padilla en el cuarto al quedarse destapado en el inicio de un derechazo. Tres derrotes terribles del toro le dejaron una cornada en la parte superior del muslo derecho, otra herida en una axila y múltiples contusiones. Padilla, en todo caso, había estado en su línea, buscándole las vueltas a sus dos toros, empleándose en todos los tercios y dejándose esa cornada a cambio de una oreja.

Manuel Escribano reaparecía en los ruedos después de la terrible cogida que sufrió el año pasado en Alicante y que casi lo deja fuera del toreo. Y ha reaparecido con dignidad, un poco fuera de forma, con más kilos de los necesarios. Se llevó el peor lote, especialmente ese sexto, un manso declarado. Estuvo por encima de su primero y solucionó con fatiga en ese último de la corrida.

Resumen del Festejo

Plaza de Valencia. Segunda corrida. Media entrada.Toros de FUENTE YMBRO(6), muy serios, con movilidad y juego desigual. JUAN JOSÉ PADILLA (6), de verde hoja y oro. Estocada trasera. Un aviso (vuelta). Dos pìnchazos y estocada (una oreja). CURRO DIAZ (7), de grana y oro. Dos pinchazos y bajonazo (saludos). Pinchazo hondo (una oreja). MANUEL ESCRIBANO (5), de azul pavo y oro. Pinchazo, estocada delantera y descabello. Un aviso (palmas). Estocada caída. Un aviso (saludos).

Publicado en Marca 

Padilla vive un momento de terror en la Feria de Fallas

Padilla en las astas del segundo toro de su lote. Foto Aplausos Twitter.

De SOL y SOMBRA.

La segunda corrida taurina de la Feria de Fallas en Valencia, con astados de Fuente Ymbro, deparó un momento de pánico durante la lidia de uno de los toros.

El diestro Juan José Padilla sufrió una cornada que provocó momentos de temor en la plaza. El de FY le corneó en el muslo de la pierna derecha dejándole herido y posteriormente se ensañó con él, pero Padilla decidió seguir con la faena tras las atenciones médicas.

Con un torniquete en su pierna derecha, Padilla acabó matando al astado y declaró posteriormente encontrarse “un poco dolorido”, si bien aseguró que “hay que dar la cara” ya que “es el tributo que pagamos los toreros, poca cosa”. 

Como premio se llevó una oreja.

Más tarde la crónica del festejo completo por www.desolysombra 

FUENTE YMBRO | Juan José Padillo, Curro Díaz y Manuel Escribano

Plaza de toros de Valencia. Domingo, 12 de marzo de 2017. Segunda de feria. Media entrada. Toros de Fuente Ymbro.


Juan José Padilla, Estocada. Aviso (petición minoritaria y vuelta por su cuenta). En el cuarto, dos pinchazos y estocada (oreja).

Curro Díaz,  Dos pinchazos y estocada defectuosa (saludos). En el quinto, media estocada (oreja).

Manuel Escribano, Pinchazo, estocada y descabello. Aviso (saludos). En el sexto, estocada. Aviso (petición y saludos).

Twitter @Twittaurino 

El Nocturno de Mansedumbre – Triunfa Juan Pablo Sánchez en petardo Garfeño.

La muñeca rompiéndose en el natural soberbio de Juan Pablo Sánchez, a media altura borda el muletazo.

En la noche silveriana, centenario del natalicio del Faraón texcocano, cuando más esperábamos la corrida buena de Marco Garfias, ésta falla por la cortedad de remate en algunos ejemplares y por la desesperante, preocupante y alarmante mansedumbre: ¿Quién podrá salvar a la Plaza México? Victoriosa, la mansedumbre sigue ganando a la bravura por varios tramos. Juan José Padilla se va a la mitad de la corrida con el público en la mano pero con la reticencia del buen aficionado mientras que José Mauricio pese al gran esfuerzo es víctima de la falta de no torear y, a punto, de irnos en blanco Juan Pablo Sánchez y su temple salvan una noche condenada al olvido.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Silverio, la causa, el motivo, su centenario.

La Empresa en La México durante varios años ha podido hacer de diversas fechas del calendario, sea o no domingo, fechas ineludibles, ocasiones de lujo imperdibles para la Afición. Así se han ido rezagando desde la Oreja de Oro, la Corrida Guadalupana o el revolucionario 20 de Noviembre que este viernes trae un detalle especial: centenario de uno de los toreros, ya de por sí querido, más importantes que jamás han pisado ruedo alguno.

Silverio Pérez lo merece.

Pero la ocasión se pierde con la mansedumbre: Marco Garfias falla penosamente.

La Guerra de los Mansos prosigue en un capítulo nocturnal a media luna en el firmamento, con la Plaza iluminada pero con casi nada que escribir de una corrida sin remate, con edad indudablemente pero sin que su redondez de tipo sea la deseada, solo uno embiste a la muleta y acaba rajado. Parece que la corrida está gafada desde salida, con el brinco súbito del que abre el festejo.

Pese a ello este toro parece ir a más, pues Juan José Padilla, regiamente –quizá es poco- vestido en negro y oro, le torea bien a la verónica y tras puyazo excelso de “Montoliú” que le reordena el instinto al burel y que precede las chicuelinas, en silveriana ocasión, de mano baja del jerezano. Luego, sin el mejor de los ritmos en banderillas, Padilla se pasa en los dos primeros pares y solo destaca al violín.

No importa, el padillismo está con el torero.

Y parece que el garfeño también, hasta que se da un encontronazo en el burladero de la primera suerte y ahí, nos da la impresión, tanto el toro como toda la noche quedaría condicionada, pues el astado aunque toma los pases de rodillas y por bajo de Juan José no veía la hora de rajarse, tal como ocurre.

De ahí que Padilla otorgue las tablas, se quede muy quieto y alternadamente ligue pases por alto, interesando y convenciéndose, sacando, como debe procederse siempre, lo poco que puede tener un manso. El público ruge y se entrega al torero porque Juan José se ha entregado sin reservas, solo el pinchazo trae el desencanto y el enojo del público que, naturalmente, le pita al Ciclón cuando se arranca a dar una vuelta de mutuo propio.

Esto ya no se prolongaría en el cuarto donde Padilla se encuentra a un toro peor que su primero, geniudo y cabeceante, manso, claro está, opta por no banderillearlo en perfecta decisión y eso le ayuda, pese a su populismo, a pegar varios derechazos donde extiende lo que el toro parece no tener. Es una lástima que pudiendo torear mejor Juan José se pierda solo en la anécdota. Mata contrario y la petición es negada.

La gente la toma contra él por irse de la corrida a la mitad.

Y esto no es lo más taurino pero la Autoridad lo permite, la gente lo recrimina.

Pero, si somos francos, deberíamos recriminar la mansedumbre de la corrida porque el lote de José Mauricio ha tenido poco de relevante, por manso y protestón, nada que ofrecer si de virtudes se trata y el torero, desgraciadamente, desperdiciado falto de todo ritmo, pese a mostrar valor, se ve en ambos turnos enganchado, ni siquiera en los doblones al primero puede cuajarlos sin verse alcanzada su muleta, o en los cambiados por la espalda al quinto otro protestón y geniudo astado, tan manso que Mauricio no alcanza a tomar distancia.

Y lo peor, la dimensión de este torero, ilusionante hace tres años, hoy está en pausa. Mal con la espada, salida al tercio y silencio, el balance.

Así, sumando el espantoso y zancudo sexto, Marco Garfias ha sumado cinco para el petardo. Menos mal ese sexto no se lidia como tercero. Entonces, entre tanta mansedumbre y falta de casta, solo queda el temple de Juan Pablo Sánchez que coincide con enfrentar al toro, aunque chico y sin mucha cara, mayormente en tipo de la ganadería. Bendición es ver el orden en los lances, la verónica, clara y tersa y el ritmo en la rebolera, que prosigue con el buen son que le imprime Alejandro Prado en banderillas.

Brega atinada, templada, que abona al ritmo con el que llega este “Dorado”, salinero y cómodo de cabeza. Juan Pablo Sánchez lo ha visto claro y el toro le pide su proverbial temple, así las tandas derechistas se suceden paso por paso, con buen ritmo y verticalidad, se gusta Sánchez y convence a la gente.

Y al toro igualmente.

Pero, siempre tiene que haber un pero, Sánchez no termina de citar como lo requiere el toro para mejorar, echa hacia fuera y los toques violentan la cabeza del salinero que tardea y se descompone al grado de desarmar al hidrocálido que ajusta de nuevo con la diestra y a media altura. Lo malo de la faena ha sido que Juan Pablo Sánchez, aun estando templado no ha estado a la velocidad requerida fuera de las suertes, esa que imanta al toro que también cuenta y que implica torear.

Eso no lo trajo el hidrocálido.

Se quedó ya por Las Trojes, lo habrá dejado por Peñuelas.

Por eso la faena no ha sido más, se ha quedado en la sucesión de buenos muletazos, también al natural pero breves sin poder alargar las posibilidades del toro. Lo mata bien y termina por cortar una oreja valiosa en concepto, temple innegable, pero falta de despaciosidad de la lentitud en la que hay que estar en México.

La vimos la semana pasada y toros como este, medido de raza y de casta, sobrado de nobleza y bondad siempre requieren.

Pero no adelantemos, Sánchez ilusiona y nos hace pensar que el torero que quiere ser está cerca… aunque tengamos que esperar hasta enero.

Ya veremos.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Nocturna. Viernes, Noviembre 20de 2015. Quinta de Derecho de Apartado. Corrida homenaje al Centenario del Natalicio del Matador de Toros mexicano, Silverio Pérez Gutiérrez, homenajeado previo al festejo.

Menos de Un Tercio de Plaza en noche fría con poco viento.

6 Toros, 6 de Marco Garfias (Divisa Negro, Naranja y Rojo) Desigual de trapío aunque con edad el lote del primer espada pero sin remate. Salvo el salinero tercero, el resto, cárdenos obscuros, con cabeza, algunos astifinos. Mansos en general, el primero salta al callejón de salida y el sexto finta con hacerlo. Todos mansearon durante su lidia. El ilusionante primero se rajó luego de iniciar la faena de muleta. El tercero ha tenido nobleza aunque poca raza acaba rajándose, el quinto tumba la cabalgadura pero termina soso y peligroso. Varios pitados en el arrastre.

Juan José Padilla (Negro y Oro) Vuelta al Ruedo con Protestas y Ovación tras leve Petición. José Mauricio (Azul Noche y Oro) Ovación y Silencio tras Aviso. Juan Pablo Sánchez (Sangre de Toro y Azabache) Oreja y Silencio.

Destaca en formidable puyazo Manolo Calvo “Montoliú” de la Cuadrilla del primer espada al picar al primero.

Y en Mérida… Tarde de toros… de Toros Toros – Orejas a Padilla en Nuevo Inicio de La Mérida.

Lance a la antigua de Padilla en La Mérida

La temporada dio inicio con bombo y platillo en la monumental de reforma, ante un tercio de Plaza que fue, sin embargo, más de lo que se esperaba dado el puente de día de muertos y los tradicionales mucbilpollos; y con un soberbio encierro de José Julián Llaguno lidiado por Federico Pizarro, Juan José Padilla y Michelito.

Por: Marco Bastarrachea De SOL Y SOMBRA. Mérida.

Sin mayores incidentes, se desarrollo la primera corrida de la temporada, con renovados bríos por parte de la dinosáurica Comisión Taurina (algunos de ellos ya hasta con 20 años de haber sido nombrados) y las usuales peripecias por parte de nuestro Juez, el tlaxcalteca Ulises Zapata que no pudo contra su propio afán de protagonismo y negó una oreja de mucho peso a Federico Pizarro en su segundo, lo mismo que otro apéndice en el toro de regalo. En fin. Así es nuestro Juez, es tonto y no tiene mucho ojo para lo artístico, sin mencionar que en su vida ha estado frente a un toro sin un burladero de por medio.

Sin embargo no todo es dinosáurico, el nuevo regidor de espectáculos José “Primo” Martínez Semerena está consiente que la Comisión Taurina ha dañado más a la fiesta de lo que la ha resguardado, está consiente de lo estúpido (¿hay otra palabra?) que es el hecho que no considerar a los medios electrónicos como medios de prensa escrita para efecto del acceso al callejón; lo anterior seguramente porque en la dinosáurica comisión taurina no tienen la menor idea de lo que es la internet y tampoco han escuchado de las redes sociales.

Pero “Primo” sí entiende de nuevas tecnologías y a diferencia de Elías Lixa, no es antitaurino, sino taurino.

Así pues, con la promesa de dejar de discriminar sobre las bases de la ignorancia que reina en nuestra, y lo digo de nuevo, dinosáurica Comisión Taurina, nuestro nuevo regidor se mira prometedor y promete, valga la redundancia, ayudarnos a llevar la fiesta al Siglo XXI; lo que para mi se entiende como deshacernos de los dinosaurios y comenzar a prestar atención al público joven que será, a final de cuentas, quien sostendrá el futuro de la fiesta. Porque le aseguro que aunque esta columna se publica en nuestra versión impresa, seguramente la está usted leyendo en nuestra versión electrónica.

Un encierro completo de José Julián Llaguno abrió la temporada de la Monumental de Reforma. El primero de la tarde, que parecía sería el toro de la corrida, fue excesivamente picado lo que provocó que se desfondara tras la primera tanda, por lo cual, tra un pinchazo, Federico Pizarro lo pasaportó con una estocada desprendida. Para Juan José Padilla el primero de su lote, le resultó una alimaña. Un toro que no tenía por donde.

Tras escupirse del caballo en dos ocasiones, el matador decidió no poner banderillas y pasaportarlo tras una serie, sin embargo el candor del torero de Jerez es tan fuerte que lo que a Pizarro le silenciaron, a Padilla le aplaudieron. El tercero y primero del matador yucateco Michelito, a quien ya deberíamos de comenzar a llamar Michel porque ya no es un niño; fue un toro sin son, parado al que pocas cosas se le pudieron hacer.

Sin embargo el matador yucateco intentó agradar a la concurrencia que agradeció en su mayoría. No se hicieron esperar los pitos de sus detractores, porque así es esto.

El peor enemigo de un yucateco siempre será otro yucateco. Se retiro al callejón entre división de opiniones.

La segunda parte de la corrida fue definitivamente mucho más memorable.

Federico Pizarro cuajó a un cuarto toro con buen son y una embestida algo rebrincada, pero de una nobleza de libro. Logró las mejores series de la tarde tras traerlo muy toreado y con la cara en la tela, conjugando el buen son con un temple del que no hizo gala el resto de la tarde. 4 pases y la faena estaba hecha. Una estocada que, por ponerle un pero, estaba un pelo, si a caso esa es una unidad de medida, desprendida.

Enterramiento excesivo por parte de la cuadrilla y toro a tierra. Sonora fue la petición de oreja pero, adivinen… el palco hizo de las suyas y se guardó la que considero que era una oreja justa. La Plaza resonó en chiflidos al Juez por espacio de dos minutos y medio, reloj en mano. Nuestros dinosáurico Palco, acompañado de nuestra dinosáurica comisión, se guardó la oreja.

Llegó el turno del ciclón de Jerez. Recibió por verónicas de rodillas y chicuelinas a un toro que más que buen son, tenía movilidad, la movilidad que Padilla necesita para ejecutar su toreo. Perfectamente picado (en dos ocasiones) y probado de nuevo por chicuelinas, el ciclón de Jerez hizo glas de sus dotes de banderillero espectacular al que los puristas le podrán poner muchos peros, sin embargo hay que recordar que esto es un espectáculo y sin duda eso fue lo que Padilla dio: espectáculo.

En la muleta fueron pocas las series, sin embargo las supo adornar con florituras de molinetes y trincheras, además de 4 desplantes que estaban de más, la faena se hizo y tras una estocada ligeramente tendida pero efectiva, la plaza se vino abajo. Dos orejas, el público no iba a permitir que Ulises y Hernán le robaran de nuevo. Fue tajante la determinación de las 2 mil almas que soportaron la intermitente lluvia por mera afición: El Palco no nos robará de nuevo.

Y así fue.

Ulises lo intentó, aguantó, Hernán se sonrió con ese desprecio con el que mira a la afición desde el palco consuetudinariamente (¿No han notado como se ríe de nosotros como si fuéramos ignorantes?). Aun así, la afición se impuso. Incluso los madridistas del tendido Tapia corearon la oreja. Dos orejas de ley. Ganadas desde la honestidad, porque habrá quien diga que Padilla hace gala del tremendismo, pero es un tremendismo honesto; se torea como se es y Padilla es así.

Salió el que cerraba plaza y en el callejón sonaba cada vez más fuerte la posibilidad de un regalo por parte de Pizarro quien sentía que el Juez le había robado, con lo cual disiento: El Juez no le robó solo a Pizarro, le robó a la afición yucateca. Porque la primera oreja es del público ¿O no? Si con tanto empeño guarda las demás tradiciones ¿Por qué esa no? Qué conveniente, igual que dejar fuera a los medios electrónicos… bueno, seamos realistas, sólo deja fuera a los que no le dan coba.

Pero ese es otro tema. Michelito recibió al sexto con mecidas verónicas que hicieron reventar la plaza. Sin embargo, una puya excesiva convirtieron al toro que ya era algo soso en un marmolillo que se defendió de fea manera y no permitió muchas opciones al novel matador yucateco. Se fue con el ensordecedor eco del silencio en una actuación que, como el toro que abrió plaza, pudo haber sido y no fue.

Esperamos que haya una próxima y que la suerte mejore, y que no desespere, el camino es largo y aún le quedan muchas tardes al joven matador.

Y llegó el toro de regalo.

Anunciado antes de finalizar el tercio de banderillas del sexto, salió por la puerta de toriles un tren. Con menos cara que sus hermanos, pero con sus imponentes 592 kilogramos y la largura de un tren. Su pudo escuchar un sonido de asombro en los tendidos al momento de la salida. No tan armónico ni tan bello como sus hermanos, pero lo que le faltaba en belleza le sobraba en poder. No era noble. No era fijo. No era un toro para el lucimiento, sino para la lidia.

Tumbó en tres ocasiones a los de a caballo y apenas pudo ser propiamente picado en una ocasión. Barbeó tablas y nos hizo suspirar de miedo a quienes en el callejón nos encontrábamos. En banderillas, esperó y mucho. Sin embargo fue perfectamente banderillado por el Joven aspirante César Domínguez quien ya en otras tardes ha demostrado que va con todo para hacerle la competencia al gran Gustavo Campos. Dos pares asomándose al balcón con un toro que pensaba y luego actuaba, de esos que los toreros prefieren no torear, le ganaron una ovación muy sentida al final del tercio.

Pizarro no podía no torear a este mastodonte.

Al toro de regalo se le torea si o sí y Federico lo sabía. Si bien el toro no permitió el lucimiento artístico, si dio espacio a una faena cojonuda. Una estampa antigua de la lidia de mediados del siglo pasado es la comparación que encuentro más adecuada. Cerca se lo pasó Federico y cerca le protestó el toro. Nos hizo temblar de miedo, no por tremendista, sino porque el peligro era elocuente. Ni el pinchazo en todo lo alto hizo que el público se desanimara.

Una estocada en el sitio al segundo viaje y el toro fue a tierra más rápido de lo que puede decirse “oreja”.

Sin embargo el Juez decidió que Pizarro no.

Ya desde la tarde se escuchaban las quejas de los miembros de la dinosáurica comisión taurina sobre la inclusión de Pizarro y Michelito en el cartel. Ya desde la tarde sabíamos que nada que hiciera Federico le iba a ganar una oreja. Pero la afición no lo sabía y se mantuvo pañuelo en mano pidiendo el trofeo para un torero que, al menos este domingo, se lo había ganado.

Dos robos del dinosáurico palco y de la dinosáurica comisión. La estoicidad del Juez que más me suena a insensibilidad y gran amargura (No creo que sea un tipo que viva feliz, sinceramente nunca le he visto sonreír ni dentro ni fuera del palco.). La sonrisa de Hernán que parece decirle a la afición “Ustedes no saben nada”. Y la ilusión del público yucateco de premiar a quien se lo merece, pisoteada.

Aun así fue una gran corrida. Palomita para TauroArte. El esfuerzo de hacer las cosas bien tiene su recompensa, aunque en los toros a veces depende de un soberbio tras un biombo y otras del tiempo.

Sin más, desde Mérida me despido.

Twitter: @Bastarrachea.

 PS. Le invito a contar el número de veces que he usado la palabreja “dinosáurica”. Le aseguro que su uso no ha sido excesivo.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza Monumental de Mérida Primera corrida de la Temporada. Media plaza. Siete toros de José Julián Llaguno. Destacando el quinto y el de regalo. 

Federico Pizarro, Silencio, vuelta al ruedo tras fuerte petición y vuelta al ruedo tras fuerte petición en el de regalo; Juan José Padilla, ovación y dos orejas; Michelito Lagravere, división de opiniones y silencio.

Pitos al Juez en tres dos ocasiones.

Faena en la pasarela: Padilla, torero… y modelo cotizado

Una de las imágenes de la campaña de El Capote, de la que es imagen...
Una de las imágenes de la campaña de El Capote, de la que es imagen Padilla. FOTO CEDIDA POR LA FIRMA DE MODA ‘EL CAPOTE’

El torero Juan José Padilla (42) se ha recuperado al cien por cien de la salvaje cogida que sufrió hace cuatro años en Zaragoza. Perdió el ojo izquierdo en aquella faena, pero no el coraje. Es más, se ha superado a sí mismo y está ahora mucho mejor físicamente que antes de aquella violenta cornada de la vida.

Padilla, felizmente casado con Lidia (nombre premonitorio), la madre de sus dos hijos, está tan bien y luce tan atractivo su mapa abdominal que es imagen de la marca de moda El Capote. De hecho, protagoniza su última campaña, con fotos tomadas en en el puerto de Chipiona y que lleva por título Marinero de luces. Se trata de una colección colorista de piqué desgastado y corte ceñido que le sienta fetén. El Capote, que ha contado con Finito de Córdoba, Arancha del Sol y Malena Costa como rostros de otras campañas, es propiedad de Rafael Dona Vega, hijo de la bailaora Pastora Vega, primo de la actriz Pastora Vega y bisnieto de Pastora Imperio. “La marca es un homenaje a mi padre, Héctor Álvarez, y a mi abuelo, Gitanillo de Triana. Ambos eran toreros y fallecieron juntos en un accidente de coche en 1968, cuando mi madre estaba embarazada de mí”, cuenta Rafael.

Con tienda en el barrio de Salamanca de Madrid y una próxima apertura en México DF, la ropa, fabricada en España y Portugal, El Capote es todo un éxito de ventas. “Gente joven y humana como Rafa merece todo el apoyo, ya que impulsan mi profesión, la Fiesta, y ofrecen lo mejor de nuestra tierra. Además, donan parte de los beneficios a La India”, apunta el modelo, que desvela a LOC la receta de su cuerpo perfecto: “Mucho trabajo. Tengo un preparador físico y cuido mi alimentación. Tras la cogida perdí peso y para no ganarlo sin dejar de recuperarme fui a un centro de alto rendimiento. No tomo grasas ni bebidas gaseosas… Peso 67 kilos y mido 1,81 metros”. Pues eso, modelo. Ni Jon Kortajarena está así.

@beatrizmiranda

Fuente:http://www.entornointeligente.com/articulo/6533128/Padilla-torero-y-modelo-cotizado-24072015