Archivo de la categoría: Zaragoza

Un ángel y un demonio en el purgatorio de La Misericordia

Momento de apuro para el picador Esquivel tras su derribo por el toro de El Ventorrillo. – JAIME GALINDO.

Por Carmelo Moya.

Román desaprovechó el mejor lote mientras que Álvarez y Rafaelillo se fueron de vacío.

La temporada taurina en Zaragoza se inauguró ayer con una corrida concurso de ganaderías que, a la postre, resultó decepcionante pues tan solo se otorgó uno de los premios previstos, el correspondiente al mejor picador que recayó en Pedro Iturralde por su labor en el sexto toro.

Desiertos quedaron los destinados el toro más bravo y al mejor lidiador como en yermo páramo se escenificaron las tareas de Rafaelillo y Alberto Álvarez.

El murciano, en su línea elusiva y regateadora con los toros, acostumbrado a transitar por un campo de minas, precavió en exceso con el de Partido de Resina, un toro que siempre se volvió hacia las tablas y buscó en exceso la puerta de chiqueros. El toro no quería y el torero no discutió.

Con el de El Ventorrillo vendió guerrilla de exagerado aspaviento cuando no era para tanto. El toro, claro que sí, fue altón y muy ofensivo de encornadura, cobardón y de arreones imprevisibles y tempestuosos. Rafael no se metió con él. Apenas si le anduvo por la cara después de que el toro derribara geniudo, que no bravo, al caballo de Esquivel. Cuando nos dimos cuenta ya le había diñado un golletazo y una entera que valieron.

En ese inmenso ruedo que tan poquísimo les cunde a los toros, Alberto Álvarez sorteó un animal de Cuadri que era una pintura cuando se hizo presente pero que, a pesar de la nobleza que se le intuía, no pudo sostenerse para desarrollarla. Una lástima porque el ejeano largó percal con infinito temple. En segundo turno apechugó con un barrabás de Flor de Jara que convirtió el garito en un reino anárquico, sin orden, reglas ni protocolo.

Sin picar, se banderilleó en el centro del ruedo para quedarse luego escondido en la mata a la espera de cazar lo que pudiera. Y le echó mano a Álvarez, por fortuna sin llegar a herirle. A cada paso, no pase, los tendidos se convertían en un ay pues el cárdeno se quedaba a mitad y soltaba el zarpazo. Una prenda.

Mientras, el valenciano Román, se llevó el lote y a fe que sus dos toros pusieron de relieve sus carencias.

El de Alcurrucén, precioso de estampa, extraordinariamente prototípico en lo Núñez, descolgado de carnes, abrochado de cuerna y armónico, fue un animal de ensueño al que le faltó energía.

Sus embestidas, humillando con ritmo y excelente son se adivinaron ya en el capote. No fue escandaloso en el caballo pero luego puso el triunfo en la muleta de un Román que no supo catar la magnífica clase del toro de los hermanos Lozano

Perdimos todos: el torero y su cliente.

De postre le aguardaba un bombón de Ana Romero que fue puro almíbar en su muleta dubitativa. No lo vió y cuando quiso darse cuenta las luces se habían apagado y con ello su oportunidad de haber dado un empujón a su carrera. Ojo, aunque tiene la moneda para cambiarla.. pero ¿cuando?.

Y para hoy, cartel interesantísimo: Curro Díaz, Paco Ureña y Ginés Marín ante una corrida de Luis Algarra.



Publicado en El Periódico de Aragón

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ANÁLISIS: La Feria de los despropósitos

Por Carmelo Mayo.

Terminó la Feria del Pilar, ese ciclo taurino mal parido que, al final, ha reflejado sus atractivos en tan solo dos entradas reseñables (los rejones tienen un público muy diferente). La publicidad, ese factor tan cacareado, solo es buena cuando cumple la misión de vender el producto. El tirón de un incombustible Ponce que siempre da la cara y ¡cómo estuvo! y el reclamo del único cartel con glamour, a la altura de una Feria como ésta con Padilla, Morante y Talavante.

Otra cosa es el toro, en ocasiones destartalado por arriba y con casi seis años (tres toros) o muy por abajo con cuatreños recién cumplidos como los de Daniel Ruiz.

En medio de lo que presenta la empresa por la mañana y lo que sale por chiqueros está la autoridad. Cuatro presidentes (dos de ellos tristes protagonistas para mal) han desbaratado este jaleo poniendo la proa hacia un desastre difícilmente reconducible o justificable. Menos mal que la cosa se atenuó con la incombustible profesionalidad de Ponce; el toreo para soñar de David Mora; el corazón inmenso de Padilla; el nivelón de Talavante o la faena solo para morantistas con orejeras del sábado. Lo de Padilla y las dos orejas de Pablo Hermoso de ayer.

La única puerta grande fue para el novillero francés Andy Younes cuyo cuestionamiento sobrevuela todavía La Misericordia… Y lo que te rondaré, morena. En la zona media, los de un trofeo: López Simón, Joselito Adame, Perera, Isiegas o Valadez…

Simón Casas, menos apasionado y más económico, ha proyectado una Feria muy de su órbita de negocio y abundante presencia gala pero ¡ojo! que corremos el riesgo de convertir la Feria del Pilar en un complemento a lo que de verdad ha rendido en la taquilla, los festejos populares. 

Fuente: Periodico de Aragon

El Padillazo, postre populista en el banquete de Morante y Talavante

Una cogida, que recordó la de 2011, dejó a Padilla como héroe.

Por Carlos Ilián.


Padilla se fue a portagoayola en el toro que abría plaza y fue arrollado de mala manera sufriendo un golpe en la cabeza padeciendo luego un desmayo. Impresionó la cogida porque recordaba la tremenda cornada de 2011 en esta misma plaza. Padilla pasó a manos del doctor Valcarreres y la tarde cambió su signo.

Morante y Talavante mano a mano, de momento. Y desde ese momento, con cinco toros, la tarde fue una derroche de torería y también de escándalo. Morante tejió al toro de Padilla unos derechazos con su sello de hondura. Empezaba bien aquello, pero el sobrero de Garcigrande que sustituyó al inválido tercero, resultó un buey al que el de la Puebla no quiso ni ver. Y se formó la mundial. Pero, amigo, en el quinto se cimbró en verónicas de ensueño y luego bordó el redondo y el natural, mágicos, para matar de una estocada enorme.

Alejandro Talavante no perdonó ayer en su plaza talismán y desde su primer muletazo, un natural, hasta los que fueron brotando, en ambos toros, con temple de seda y reposo, más los redondos eternos, todo lo que hizo, con el aliño emocional de las arrucinas y los pases cambiados, fue de tratado de tauromaquia. El bajonazo a su primero y lo que tardó en morir el otro le dejaron con una orejita por toro. Y aquello era de puerta grande.

Faltaba el postre para el banquete y ese lo puso Padilla, mejor dicho el padillazo que formó en el sexto. La gente se volvió loca. Padilla sacó todo su repertorio: de rodillas, de pie, en circulares, los desplantes y una faenita templada sin más en la parte seria. Una oreja, y por poco no linchan al presidente que, con buen criterio, negó la segunda.

Plaza de Zaragoza. Octava corrida. Lleno. Toros de NÚÑEZ DEL CUVILLO (6), terciados y de noble juego y un sobrero de GARCIGRANDE, un buey manso. JUAN JOSÉ PADILLA (6), de celeste y oro. Cogido por su primero y estocada en el que mató de sexto lugar (una oreja). MORANTE DE LA PUEBLA (7), de verde inglés y oro. Pinchazo y media estocada (silencio). Pinchazo y media estocada (bronca). Estocada (una oreja). ALEJANDRO TALAVANTE (8), de frambuesa y oro. Bajonazo (una oreja). Estocada corta. Un aviso (una oreja).

Publicado en Marca.

Feria de El Pilar: David Mora, exquisito, en su versión de San Isidro

Muy seria y variada corrida de Victoriano del Río. En la foto David Mora.

Por Carlos Ilián.

Si algo tiene esta feria del Pilar para el aficionado es que nunca se sabe lo que puede salir por la puerta de chiqueros y en la incertidumbre está muchas veces el interés. Y a estas alturas de la temporada se lidia lo último que queda en el campo. Precisamente entre ese residuo salen toros muy serios, muy cornalones, y algunos muy bravos y encastados. También el manso y el caifás de turno. Ayer la corrida de Victoriano del Río tuvo todo eso- Y el toro bueno, el tercero, nos dejó ver un David Mora exquisito, templadísimo y relajado, como el de San Isidro.

Su faena fue de gusto, de abandonarse en el muletazo. Por el pitón derecho lo bordó. Tenía la puerta grande a huevo pero un espadazo tendido necesitó de dos descabellos. En el sexto dejó algún muletazo de sabor pero el toro ya no era del antes. 

Juan Bautista no quiso ni ver al manso que abrió plaza pero en el cuarto, muy cornalón, se esmeró en la suerte natural enlazando los muletazos con su habitual cadencia.

El Fandi anduvo mareado con el tremendo toro de nombre Jungla, bravísimo en varas y con genio en los engaños. En el quinto, que se rajó, hubo recital de banderazos. 

Llama la atención que El Fandi, con muchos años de alternativa y con cientos de paseillos a sus espaldas, no sea capaz, mínimamente, de dar sensación de oficio y desenvoltura con el toro que plantea algún problema. Este torero se ha abandonado, definitivamente, al segundo tercio y lo demás, a verlas venir.

Plaza de Zaragoza. Quinta corrida. Media entrada. Toros de VICTORIANO DEL RÍO/CORTES (6), muy serios y de juego, hubo de todo, desde bravos en el caballo, nobles en la muleta hasta mansos. JUAN BAUTISTA (5), de caña y oro. Pinchazo y estocada delantera (silencio). Pinchazo, bajonazo y dos descabellos. Un aviso (saludos con protestas). EL FANDI (4), de burdeos y oro. Pinchazo, estocada corta y descabello. Un aviso (silencio). Pinchazo, estocada y dos descabellos (saludos con bronca). DAVID MORA (7), de verde manzana y oro. Estocada trasera y tendida y dos descabellos. Un aviso (una oreja). Estocaca corta (ovación).

Fuente: Marca

Feria de El Pilar: Enrique Ponce hace un homenaje al toreo

Enrique Ponce hace un homenaje al toreo pero, ay… ¡esa espada!

Por Carlos Ilián.

Enrique Ponce brindó la muerte del cuarto toro a su cuadrilla para despedir la temporada. Un agradecimiento que luego se convirtió en un homenaje al toreo porque Enrique se encontró con Fabricante, un toro bueno, de gran fijeza que le sirvió para desplegar toda una lección de capacidad en la que mezcló lo fundamental con lo accesorio. Cada detalle, cada movimiento, tenían un argumento, no era cuestión de improvisar sobre la marcha, aunque lo más torero y grandioso de su faena le salió de su inspiración cuando echó los vuelos de la muleta al belfo del toro y se lo trajo para bordar el natural. Cuatro muletazos mágicos.

Una gran obra torera que quiso culminar con el indulto del toro. No era para tanto. Ponce se desconcentró y falló tres veces con la espada. Con esa espada acababa de acribillar un faenón. Cayetano salió en tromba y se lio a torear con sabor y con genio a su primero, que se quedaba cortito. Tenía enjundia lo que hacia Cayetano, el más Ordóñez de su casa. Dos pinchazos le dejaeron sin premio. En el quinto se aburrió ante el moribundo animalito.

López Simón se trabajó dos faenas por encima de un lote borreguil y sin fuerza. Muchos pases y mucha voluntad que le valieron la oreja del tercero gracias a un espadazo. Desde luego se ganó y sudó el sueldo.

Plaza de Zaragoza. Cuarta corrida. Casi lleno. Toros de JUAN PEDRO DOMECQ (4), serios de presencia, pero excepto el 4º, que tuvo calidad y le dieron juna exagerada vuelt al ruedo, la corrida fue blandísima y descastada. ENRIQUE PONCE (8), de carmelita y oro. Estocada corta y dos descabellos (silencio). Tres pinchazos y estocada. Un aviso (vuelta). CAYETANO RIVERA (6), de fucsia y azabache. Dos pinchazos y estocada (saludos). Dos pinchazos, estocada y dos descabellos. Silencio. LÓPEZ SIMÓN (6), de frambuesa y oro. Estocada (una oreja). Estocada tendida, pinchazo, estocada corta y descabello. Un aviso (ovación)

Foto: Marca

Zaragoza: Javier Jiménez y su banderillero Rafael Limón, heridos graves

Por Carlos Ilián.

Zaragoza es una plaza donde suele haber mucho hule, que es como decir, en términos ya anacrónicos, que hay mucho quirófano donde las camillas de antes llevaban este material en el lecho. Y ayer hubo hule para dar y tomar porque Javier Jiménez y su banderillero Rafael Limón, que fue sorprendido por el quinto cuando el toro se lo encontró en su trayectoria, resultaron heridos de gravedad y para que no faltara el gafe casi total Fandiño fue cogido por el sexto, que mató en sustitución de Jiménez, aunque a pesar del fuerte golpe no hay cornada.

Y es que la muy seria y blanda corrida de Fuente Ymbro resultó certera. A Jiménez, que había templado por bajo en derechazos bien engarzados, el blandísimo toro no se la perdonó a la hora de matar y en el momento de pinchar en hueso cogió al de Espartinas con la fuerza que no había desarrollado en la muleta y le dejó una cornada de dos trayectorias en el muslo derecho.

Pero Joselito Adame se libró ayer del mal fario. Salió por todas y se montó en sus dos toros para ligar derechazos inmaculados, aunque intermitentes, en su primero y robarle al quinto lo poco que llevaba dentro. Cortó la oreja de ese primero del lote y a punto estuvo de cortar otra de su segundo pero un espadazo que hizo guardia le dejó sin premio. Iván Fandiño, con la cruz a cuestas, se llevó un lote infumable por inválido y manso. Lo trajinó con facilidad. Por supuesto que el mal trago que le hizo pasar el sexto cuando hizo hilo y lo revolcó, no le dejan a Iván un buen final de esta tarde gafe en Zaragoza

Plaza de Zaragoza. Tercera corrida. Media entrada. Toros de FUENTE YMBRO (4), tan serios como blandos y de lidia laboriosa.IVÁN FANDIÑO (5), de vainilla y oro. Estocada (saludos). Estocada (silencio). Dos pinchazos y media estocada caída (ovación). JOSELITO ADAME (6), de azul marino y oro. Estocada caída (una oreja). Estocada que atraviesa, estocada y descabello. Un aviso (saludos). JAVIER JIMÉNEZ (5), de verde manzana y oro. Pinchazo y sale cogido; Fandiño termina de bajonazo (silencio).

Fuente: Marca

Zaragoza: Gintonics en el callejón, una performance y el salvaguarda del rigor.

  
  Por El Toro de la Jota.

Es ya uno de los triunfadores de la Feria. Sin duda. Porque aguantar semejante bronca de parte un público numeroso, profano y puntual, no es labor sencilla. Aunque seas plenamente consciente de que el reglamento te respaldada. El esfuerzo de soportar estoicamente insultos de fulanos ebrios y/o indoctos para salvaguardar el rigor de una plaza bicentenaria es de agradecer. Y desde estas líneas, vaya nuestro sincero agradecimiento a Don Francisco Bentué, Presidente de la plaza de toros de Zaragoza. Gracias. Porque a pesar del numerito de Padilla, su cuadrilla, acólitos interesados y los amigos del triunfalismo, Zaragoza es una plaza de primera categoría. Y el pundonor, el toreo festivalero, y una estocada defectuosa, nunca fue suficiente para los máximos trofeos. 

La corrida de Zalduendo lució serias arboladuras por delante. Seria pero desigual. Con problemas de vista, el primero. Encastado pero sin fuerza el escurrido segundo. Un tercero feble y noble. Importante cuarto. Se echó el quinto y manseó en exceso el de la jota.

Padilla tiró de orgullo y se fue a la puerta de chiqueros, en los terrenos donde se produjo su horrible cornada hace ya cuatro años, a recibir al imponente cuarto toro y recuperar con su concurrencia el crédito que había perdido en el que abrió plaza, en el que ni siquiera quiso poner banderillas y estuvo como ausente. Fue una faena de casquería porque hubo mucho desperdicio. Circulares cogiendo al toro por los lomos, martinetes y mucho, pero mucho, toreo de rodillas. Todo ello envuelto en su habitual chou de corsario redentor. La espada quedó atravesada y el presidente le recordó, reglamento en mano, que toda esa performance no es suficiente para cortar dos orejas en Zaragoza. Bien, presidente.

Durante toda la tarde, el Fandi estuvo en disputa con la banda de música por ver quién de los dos estaba más desacertado. El primero, además de su ya consabido estilo de entender la tauromaquia, estuvo sobrepasado e incapaz con su lote. Fatal. A la banda de ayer (este año es rotativa por ausencia de la Banda Provincial) le vino grande el escenario. Y a su director también. Los tiempos, el metraje de los pasodobles y su interpretación fueron muy mejorables.

Lo mejor de la tarde fue el vestido de Luque y su templada faena al tercero. La virtud del pulso fue el argumento principal de una faena pulcra, estilosa y, por momentos, inspirada. Mató de estocada entera y se le concedión una merecida oreja. Con el sexto, rajado desde el principio, lo intentó con más decisión que éxito.

A pesar de estar prohibido, volvieron a correr los gintonics por el callejón. Al menos, en los burladeros del tendido seis. 
Fuente: http://www.eltorodelajota.com/2015/10/gintonics-en-el-callejon-una.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+ElToroDeLaJota+%28…+el+Toro+de+la+Jota%29

López Simón reaparece en #Zaragoza en una feria cargada de atractivos

El matador de toros Alberto López Simón continúa su recuperación tras la cornada sufrida en Madrid en la pasada Feria de Otoño para forzar su reaparición en la próxima Feria del Pilar en el mano a mano con Alejandro Talavante y toros de Domingo Hernández y Vellosino, que tendrá lugar el sábado 17 de octubre.

La temporada se cierra en Zaragoza con una feria cargada de atractivos

Por Paco Aguado.

La temporada taurina de 2015 se cerrará en Zaragoza con una feria del Pilar muy bien compensada en su programación y que, hasta el próximo 18 de octubre, ofrece carteles de gran atractivo para el aficionado y el público en general.

A pesar de la ausencia de espadas de primera fila como José María Manzanares, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera, más la producida a última hora del anunciado pero lesionado Enrique Ponce, la empresa del francés Simón Casas ha cerrado unas combinaciones de mucho interés barajando los nombres de primeras figuras con los de toreros emergentes y en buen momento de forma.

Prueba de ello es la corrida que abrirá el ciclo mañana, domingo, en la que se reúnen tres de los diestros de más calidad artística del escalafón actual, como son Morante de la Puebla, Diego Urdiales y Alejandro Talavante -éste sustituyendo a Ponce-, ante un encierro de Núñez del Cuvillo.

Este cartel es uno de los de mayor tirón en las taquillas, así como el anunciado para el día 17, en el que el mismo Talavante, que hará doblete en el abono como triunfador del pasado año, y Alberto López Simón, el torero revelación de la temporada, se enfrentarán mano a mano a toros de distintas ganaderías: de Gracigrande para el extremeño y de Vellosino para el madrileño.

López Simón reaparecerá ese día en Zaragoza después de la cornada de menor gravedad que sufrió el pasado día 2 en Madrid, la tarde en que, con el corte de dos orejas, consiguió el derecho a salir a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas por tercera vez consecutiva este año.

Para el día del Pilar, 12 de octubre, se ha programado en la feria otro mano a mano -o “mano a pata”, si lo prefieren-, aunque este sin competencia directa entre iguales: los protagonistas serán el rejoneador Diego Ventura y el diestro Julián López “El Juli”, también ante un variado surtido de hierros ganaderos.

Precisamente, Ventura y Juli, cada uno en su especialidad, son los últimos toreros que han conseguido pasear un rabo por el ruedo zaragozano: el jinete sevillano en 2014 y el espada madrileño hace justo quince años y en esa misma fecha del día de la Hispanidad, de un bravo toro de Núñez del Cuvillo.

Pero la feria zaragozana reúne aún más alicientes aparte de los tres carteles estelares, pues el día 13 Juan José Padilla volverá, cuatro años después, al escenario de su famosa y gravísima cornada en el rostro, para estoquear toros de Zalduendo con El Fandi y Daniel Luque.

El día 15 dos de los jóvenes toreros más destacados de la temporada, Manuel Escribano y Juan del Álamo, lidiarán junto a Iván Fandiño cuatreños de Fuente Ymbro, una de las ganaderías con más éxitos en 2015, a la par que la de Adolfo Martín, que soltará sus reses el viernes 16 para otro destacado especialista como es Rafaelillo y los aragoneses Ricardo Torres y Paulita.

Además de esas seis corridas de toros, la feria anuncia también una novillada del máximo nivel, en la que se anuncian tres de los aspirantes de mayor proyección del momento: Ginés Marín, líder del escalafón de novilleros, Varea y el mexicano Leo Valádez, ante utreros de la divisa local de Los Maños, que atesora un gran palmarés en esta misma plaza.

Y, como cierre del abono, el día 18 se celebrará un festejo de rejones con tintes históricos, pues en él se despedirá de los ruedos, tras tres décadas en activo, el jinete jerezano Fermín Bohórquez, alternando en la lidia de toros de su divisa familiar con el maestro Hermoso de Mendoza y la amazona francesa Lea Vicens.

La empresa se ha mostrado ya muy satisfecha con la buena marcha de la venta de localidades que ha provocado esta oferta en una ciudad con un nuevo ayuntamiento que reniega de los toros pero que no tiene potestad sobre una plaza propiedad de la Diputación Provincial.

Aun así, y para compensar posibles reacciones políticas, la propia empresa taurina se ha encargado de inundar con una agresiva y novedosa campaña de publicidad, tan original que ha sido noticia por sí misma en muchos medios de comunicación.

En su afán por recuperar una plaza castigada por la mala gestión de las empresas de años anteriores, Simón Casas busca repetir e incluso mejorar los excelentes resultados que obtuvo el pasado año, cuando comenzó una nueva andadura en una ciudad que, junto a Jaén, da tradicionalmente el cerrojazo a la campaña taurina española.