Archivo de la categoría: López Simón

El mejor remedio para la ansiedad…

Una temporada decepcionante. Parece ser que lo del 2015 fue tan solo un espejismo…

De S y S.

San Sebastián de los Reyes (Madrid).- Se presentaba López Simón despues del petardo de Bilbao y lo hacía para encerrarse con seis toros en solitario. Era una tarde ideal para superar la crisis de ansiedad y respiratoria que sufrió hace unos días en Bilbao y tambien para sacudirse un poco los fantasmas de su mala temporada 2016. 

Pero nada de eso paso en su totalidad. Ya que ha sido una encerrona intrascendente e incolora, esto gracias al impresentable ganado que ha lidiado y al poco aguante fisico y mental que acuso este torero, ya que depues de que doblara el cuarto toro estaba practicamente desfondando. 

El Festejo 

Abrió la tarde un toro noble de Daniel Ruiz con el que realizo una faena algo ligada, que a la postre le valió para cortar la primera oreja de la tarde.

Con el segundo, de Vellosino, estuvo voluntarioso y dio una vuelta al ruedo.  Con el tercero, el mejor “toro” de la corrida, de Daniel Ruiz, López Simón anduvo variado y recibio un doble trofeo por una faena templada.

Con el cuarto, de Olga Jiménez, López Simón se impuso a las condiciones del torito y consiguió sumar otra oreja más. La faena al quinto, no paso a mayores por lo complicado del astado y porque el torero estaba muy fatigado. 

Su faena al sexto tampoco dijo mucho y abrevio sabedor de que ya tenía asegurada la puerta grande del coso de “La Tercera”.

Twitter @Twittaurino

Anuncios

López Simón, un gestor de emociones

López Simón, durante una corrida en Illescas el pasado mes de marzo. 

Se ha erigido en el líder de la nueva generación de toreros emergentes

Por ANTONIO LORCA.

La tarde del 2 de mayo de 2015 en la plaza de Las Ventas fue inolvidable. La corrida goyesca, conmemorativa del Día de la Comunidad de Madrid, no presentaba sobre el papel grandes alicientes: toreros modestos y una ganadería de las llamadas duras. Pero, lo que son las cosas, entre la casta de los toros y el arrojo de los espadas, el festejo se tornó emocionantísimo: dos heridos, dos puertas grandes y la sensación cierta de que se estaba viviendo una secuencia histórica. Ángel Teruel acabó en el hospital, Morenito de Aranda llegó a hombros hasta la calle Alcalá y el tercero, un desconocido Alberto López Simón, se vio obligado a cambiar la salida triunfal por la enfermería tras una herida grave en el muslo derecho.

Ese día nació para el toreo un chaval del distrito madrileño de Barajas, de 24 años, alto, delgado, con cara de ingenuo e inocentón, pero que escondía en su interior una fuerza extraordinaria cimentada en un valor sin mácula que sorprendió gratamente a la afición venteña.

Fechas después, en plena Feria de San Isidro, confirmó con creces la buena impresión y, esta vez sí, salió a hombros por la puerta grande con todo el merecimiento de un torero auténtico, hambriento de triunfos, valeroso e inteligente en la cara del toro.

Y la explosión definitiva llegaría en la Feria de Otoño, en un mano a mano con Diego Urdiales. Cayó herido otra vez, pero en esta ocasión en el muslo izquierdo. La voltereta sucedió en el primer toro, y solo permitió que los médicos le colocaran un vendaje; volvió al burladero de cuadrillas por el diámetro del ruedo y se dio un baño de masas con una visible y teatral cojera. Repitió triunfo en el otro, salió a hombros y, desde la calle de Alcalá, acudió a la mesa de operaciones, donde le esperaba el equipo del doctor García Padrós.

Para entonces, el chaval de Barajas se había convertido por derecho propio en la revelación de la temporada, en un auténtico gestor de emociones. Madrid le abrió muchas puertas y en todas sus comparecencias dejó constancia fehaciente de su sentido de la heroicidad, de su obsesión por situarse donde cogen los toros, muy cruzado, ceñidísimo, allí donde se percibe la respiración del animal y se nota la rozadura caliente del pitón.

López Simón dio la cara cada tarde, no decepcionó, volvió a ver su propia sangre en varias ocasiones, y se erigió por derecho propio en líder de la nueva generación de jóvenes toreros emergentes, entre los que destacaba, además, por sus deseos de cambio de las caducas estructuras taurinas.

Había tomado la alternativa en la Feria de Abril de Sevilla de 2012, integrado en un cartel de lujo, junto a Morante, su padrino, y José María Manzanares, y aún nadie sabe cómo se las ingenió para ello siendo como era un novillero más, sin especiales condiciones que hicieran presagiar una figura en ciernes. Sin embargo, llamó la atención, se gustó toreando y cortó una oreja, aunque el toro de su doctorado lo mandó al quirófano con una herida en la pierna derecha.

Después, llegó el silencio, la particular travesía del desierto de muchos jóvenes con sueños de gloria. Conoció entonces la desesperación y el olvido que a tantos les hace desistir de su vocación u optar por cambiar el oro por la plata. Reconoce López Simón que pasó por momentos difíciles, que sufrió “muchos bajones” y visitó varios psicólogos, pero que, ayudado por la familia y un reducido grupo de amigos, aguantó la sequía y esperó impaciente la oportunidad soñada.

Y esa se le presentó, vestido él de torero goyesco, el 2 de mayo de 2015 en la plaza de Madrid. A partir de entonces, se supo que es aficionado a los toros desde los cuatro años, cuando visitó con sus padres una ganadería, y que un amigo lo inscribió en la Escuela Taurina de Madrid siendo un adolescente. Asegura que las 24 horas del día son para el toro, aunque ha reconocido que lee a José Luis Borges, escucha a Calamaro, que su corazón es colchonero y seguidor de la filosofía de Diego Simeone, “partido a partido, corrida a corrida, no mirar más allá, esforzarte aquí y ahora para conseguir el mañana”.

El mañana es el talón de Aquiles de López Simón. Deberá demostrar que sigue siendo un renovador y no un acomodado torero que, como ha hecho en la pasada Feria de Abril y ahora en San Isidro, se integra en carteles de postín con toros comerciales. Y algo más: deberá confirmar que su valor estoico es la antesala de un toreo profundo. Esas son las asignaturas pendientes de un chaval de Barajas con cara de ingenuo que mantiene el sueño de ser reconocido como figura del toreo.

Fuente: elpais.com

López Simón: “Mi filosofía es como la del Atleti, el esfuerzo y el sacrificio no se negocian”

Por Alberto Escribano.

A la ribera del río Manzanares, y junto al Estadio Vicente Calderón, el brillo del día soleado se confunde con la cara indisimulada de satisfacción del torero Alberto López Simón, atlético confeso, que atiende a GENTE horas después de que su equipo se clasificara para la final de la Champions League tras un partido que, según confiesa el madrileño, vivió “a flor de piel” después de un tentadero en el campo. “El doblete no lo viví porque era muy pequeño, lo que sí sufrí fue el descenso”, recuerda el torero revelación del pasado San Isidro, que también el pasado 3 de mayo, para completar un día redondo, recogió el premio otorgado por Taurodelta.

Este viernes día 6 empieza la feria del toreo por excelencia, una cita en la que Alberto López Simón saboreó la gloria el año pasado con una puerta grande. Una salida a hombros que no era la primera del año ni tampoco sería la última. Con “muchos miedos, incertidumbre y nervios” se prepara un triple compromiso que después del triunfal 2015 y un comienzo de temporada alentador, ha levantado una gran expectación entre los aficionados. Únicamente reconoce una superstición: “No me gusta subir ni bajar el ascensor vestido de torero”.

LA GOYESCA CAMBIÓ SU VIDA

Fue el 2 de mayo de 2015 el día en que su vida sufrió “un cambio radical”. Pasaban los años y no lograba su objetivo. Reconoce, incluso, que su exigencia y forma de ver la vida le estaban haciendo “infeliz”.

Pero todo cambió el Día de la Comunidad de Madrid de hace un año. Fue entonces cuando este joven torero de Barajas tuvo claro que no podía desaprovechar la oportunidad que se le había presentado después de un invierno de “muchísimo trabajo” y “mentalización”. Una tarde en la que el drama, la verdad y la entrega quedaron patentes en su figura para cosechar una merecida puerta grande de Las Ventas, algo con lo que todos sueñan desde niños pero que únicamente está al alcance de unos pocos elegidos. Un triunfo que pagó con sudor, sangre y lágrimas, lo que le impidió disfrutarlo en plenitud. “Pese a la cornada, no entré a la enfermería porque sabía que si lo hacía tendría muy difícil volver a salir. Por eso pedí que se corriera turno y lidiar los dos toros seguidos”, afirma el madrileño. “En ese momento pensé en toda la gente que se había volcado conmigo durante todo el invierno y tenía claro que no podía defraudarles”, cuenta el diestro.

El torero formado en la Escuela Marcial Lalanda de Madrid, que no oculta su admiración por José Tomás, al que califica como uno de sus “referentes”, afirma también que es una buena noticia la existencia de toreros nuevos y jóvenes valores que han “despertado la ilusión en los aficionados”. “Ahora hay un punto más de competencia, que siempre ha existido, pero es si cabe más real y más bonita”, añadió.

SATISFACCIÓN

Sobre su objetivo para esta temporada en Las Ventas, López Simón no oculta que será difícil igualar las tres puertas grandes del año pasado, pero asegura que la “entrega” volverá a ser del 100%. “Me sentiré satisfecho si yo, interiormente, al llegar al hotel siento que me he vaciado por dentro”, nos cuenta. “Uno sabe y siente si ha sido capaz de pasar esa línea que todos los toreros sabemos que existe”, afirma el madrileño.

De Las Ventas, sobre la que dijo que “impone mucho”, destacó que se vive la presión “desde que te anuncias en los carteles”. “Todo se vive con la máxima intensidad”, añadió.

Terminamos como empezamos, hablando del Atlético y de la estrecha relación del club con muchos toreros que no ocultan sus colores colchoneros, como José Tomás, El Juli o Miguel Abellán: “La filosofía que tenemos en mente tiene mucho que ver con la forma de enfocar la pasión del Atleti. El esfuerzo y el sacrificio no se negocian”. Empieza San Isidro.

DEBUT CON CABALLOS EN LA MONUMENTAL DE BARCELONA

Cerrada desde el año 2011 por decisión política, Alberto López Simón recuerda con nostalgia el día de su presentación de novillero con caballos en la Plaza de Toros de Barcelona. Fue también un 2 de mayo, en este caso del 2010, cuando debutó en el escalafón novilleril en un cartel formado por Conchi Ríos y Jesús Fernández, con toros de la ganadería de Mari Carmen Camacho.

“Me da mucha tristeza porque nos están coartando la libertad, tanto a nosotros como a los propios aficionados. Nos utilizan para que no se hable de lo que importa”, remarca López Simón justo seis años después de aquel día.

Fuente: gentedigital.es

La savia nueva y la juventud de López Simón y Roca Rey piden paso

Por Vicente Sobrino.

Aire fresco, Savia nueva. Piden paso y con razón López Simón y Roca Rey. Dos estilos diferentes, pero unidos por un valor sincero y unas ganas tremendas de salir adelante. Un toque para tener en cuenta. López Simón es la emoción consentida y cerebral; Roca Rey es la versatilidad. Pero dos valientes. Sin trampa. De verdad.

La verdad por delante. Siempre la verdad. Y la sinceridad por bandera. Esa fue la tarjeta de presentación de un López Simón que plantó los pies en la arena sin inmutarse. No fue la cosa más allá de la discreción con la capa; un saludo correcto y, luego, tras el caballo, un quite por chicuelinas ajustadas, sin más. Pero la traca vino con la muleta. El zambombo de Juan Pedro que abrió la corrida parecía que al final iba a pagar el exceso de carnes. No fue así, Aguantó ese saco de kilos y, además, no le hicieron mella los dos tremendos volatines que se pegó antes de ir a la muleta. López Simón saludó por alto en la muleta; zapatillas hundidas en la arena. Y ya para siempre así. La faena fue de valor. De pasárselo muy de cerca. De aguantar alguna mirada desviada de la muleta. Sin mover un músculo. Mucha sinceridad, en fin. No todo salió limpio, pero sí con mucha verdad. Los alardes finales, con muletazos por la espalda, de rodillas, sin ayuda de la espalda, y un desplante a cuerpo limpio, remataron una seria faena. Lástima el bajonazo. Final indigno de una faena de emoción.

El tercero no fue toro para grandes sucesos: poca fuerza, al paso, soso…, pero López Simón echó otra vez mano del valor. Infalible argumento para que la plaza viviera con emoción otra faena de gran quietud. Sin entremeses, se lo llevó muy limpio por derechazos con las dos rodillas en tierra, en redondo. Con la rúbrica, ya de pie, de uno de pecho monumental. Sin enmendar, pisando firme terreno comprometido, la faena arrancó ovaciones de la gente. Dos tandas con la izquierda tuvieron largura, aunque el toro no estuviera por la labor. Lo que el toro no ponía, lo dejaba bien claro el torero que, valiente siempre, lo hizo pasar cómo y por dónde quería. Otro desplante, depreciando los trastos, y la gente en pie. Pero otra vez mal con la espada. Su punto negro. Nuevo bajonazo, no tan exagerado como el primero, pero bajonazo al fin y al cabo.

Insistió López Simón con el tullido quinto, que salió muy tocado del simulacro de pica recibido. Un quite de dos faroles de rodillas mitigó la protesta por un toro que ofrecía poco futuro. Pero López Simón no echó las cartas en la muleta. Todo lo contrario. Y la faena, con devolución del brindis a su colega Roca Rey, fue una sucesión de muletazos muy cercanos. No cabía otra que meterse en terreno prohibido. Pisó un campo de minas y sorteó con habilidad las embestidas poco convencidas del toro. Más alardes, de pie y de rodillas. Se vació el torero. No encontró lucimiento, pero su valor superó lo previsto por el de Juan Pedro. Esta vez la espada no se fue tan baja, pero sí desprendida.

Pero Roca Rey soltó su versatilidad nada más abrirse de capote. Un racimo de tijerillas y el remate de una larga de rodillas en el platillo. Más variedad: por galleos vistosos al caballo. Y, luego, otro cóctel de chicuelinas, tafalleras y un recorte. Para entonces el toro parecía tener aire. No fue tanto. O se le apagó pronto. Por estatuarios abrió faena Roca Rey, con un goteo intercalado de pases cambiados por la espalda ya con la muleta en la izquierda. Falto toro, quizás, porque la faena tuvo en Roca el único protagonista, que resolvió las dudas de su oponente con recursos sobre la marcha. Ya al paso, el toro se tragó las cercanías finales, incluidas unas arrucinas vistosas.

El cuarto tampoco fue toro para grandes alegrías. Se lo dejó crudo en varas Roca Rey, pero tampoco tenía mucho que rascar. Tras un simulacro de vara, vino un quite con el capote a la espalda muy ajustado. Y dos cambiados, también por la espalda, para levantar el telón de una faena brindada a su compañero de cartel. Con el toro al paso y poca entrega, Roca atacó en exceso con mano baja. Le costó al toro entrar en la función y los muletazos salían sueltos, algunos casi trompicados. Visto que la cosa no podía ser por las buenas, atacó Roca por un cuerpo a cuerpo final. No contento con lo hecho, las benardinas postreras, con revolcón incluido, pusieron más emoción. Algún rodillazo más y, al paso, dejó una entera defectuosa.

En sexto se convirtió pronto en un marmolillo. Protestón y defensivo, y también protestado por su flojera, no ayudó a la causa. Roca Rey propuso, pero el toro no quiso. Valentón, siempre ganándole terreno al toro, la faena fue una sucesión de medios muletazos. Sorteó las medias embestidas del toro en la corta distancia, pero sin sacar nada en claro.

La impresión final es que a ambos toreros les faltó corrida. Poco toro para ellos, en fin. Y otro apunte: en ninguno de los seis toros hubo competencia en quites.

DOMECQ / SIMÓN, REY, MANO A MANO

Toros de Juan Pedro Domecq, de correcta presencia, salvo el primero, con buen fondo y recorrido; el resto no tuvo entrega. Todos muy justos de fuerzas y apenas fueron picados.

López Simón: bajonazo (oreja); casi entera baja y trasera (oreja); entera desprendida _aviso_ (vuelta tras fuerte petición).

Roca Rey: media (saludos); entera al paso y desprendida (oreja); pinchazo y entera caída (palmas).

Plaza de Castellón. 5 de marzo. Quinta de abono de la Feria de la Magdalena. Tres cuartos.

Fuerzas muy justas las del segundo de la tarde.

Publicado en El País.

Castella-López Simón, gran duelo de titanes en la Corrida de Beneficencia de Madrid

Sebastián Castella y Alberto López Simón, los dos nombres principales de 2015

Por ROSARIO PÉREZCharoABCToros

Tiroteo en el O.K. Corral. Atrás queda el enfrentamiento entre los hermanos Earp y a los Clanton, llega la hora de la otra «Pasión de los fuertes». La Corrida de Beneficencia de Madrid, la más importante del universo taurino, anunciará un duelo entre Sebastián Castella y Alberto López Simón, los nombres principales de la pasada temporada en Las Ventas, en un cartel que podría ser mano a mano o terna. Si la figura francesa cosechó en el pasado año uno de los más fructíferos de su carrera y cuajó la mejor faena de San Isidro, el joven madrileño revolucionó el escalafón y se anotó el hito de tres Puertas Grandes consecutivas en la Monumental.

Los dos nombres capitales de 2015 se verán las caras en 2016 la capital del toro y el toreo. Frente a frente, en una fecha codiciada por todos y que promete tormenta de chispas. Un duelo de titanes, de dos toreros de galáctico valor que se ponen delante del toro como aquel que toma un café.

Para un acontecimiento de tal calibre, las balas serán de Victoriano del Río, una ganadería que ha lidiado en Madrid toros de enorme emotividad, que dirían por un México.

La empresa Taurodelta trabaja para encajar las piezas de figuras y emergentes en un puzzle apasionante y de emociones fuertes.

Como ayer adelantó ABC.es, uno de los carteles más lujosos de San Isidro será el de la confirmación de Andrés Roca Rey, de la mano de Castella -su tercera tarde podría ser con Alcurrucén, la divisa con la que alcanzó la gloria el pasado año- y Alejandro Talavante, con toros de Núñez del Cuvillo.

Este será el San Isidro también del regreso de Enrique Ponce, que confirmará la alternativa a Román o Garrido, en un cartel que completaría Daniel Luque y con la corrida del Puerto de San Lorenzo. Todo apunta a que el maestro valenciano, que hará un paseíllo, será el padrino de su paisano y El Juli, con dos tardes, del extremeño.

Fuente: http://www.abc.es/cultura/toros/abci-castella-lopez-simon-gran-duelo-titanes-corrida-beneficencia-madrid-201602111231_noticia.html

Programa Especial (I) @Taurinisimos – Resumen Mejores Faenas 2015.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 18 de Diciembre de 2015. Con Miriam Cardona (@MyRyCar), Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII) y José González (@JoseNinoG).

Actualidad Taurina. Análisis Año Taurino 2015 en Europa y América.

Enrique Ponce en La México. Morante en Valencia, Ferrera en Sevilla. López Simón y Morenito de Aranda en Madrid. Castella en San Isidro.

José Tomás en Aguascalientes.

Urdiales en Bilbao, Paco Ureña en Pamplona. El Juli en Zaragoza y Diego Urdiales en su confirmación en La México.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 15 de Enero de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

@RadioTVMx. FB/Taurinisimo.

Castella y López Simón una de las citas importantes del 2016

De SOL y SOMBRA.

image

Sebastián Castella y López Simón, mano a mano en Ledesma. El último cartel que se anuncia en 2015 es uno de los primeros que se cierra para la próxima temporada, que volverá a tener en Ledesma el principal cobijo de las figuras en las citas taurinas de la provincia de Salamanca. El gran triunfador de la pasada temporada y la revelación de 2015 juntos en el mismo cartel, para enfrentarse a un encierro de otra ganadería figura, El Pilar, propiedad del ganadero salmantino Moisés Fraile.

Será la cita estelar de la feria del Corpus ledesmino de 2016, y se anunciará el próximo 29 de mayo, en la primera de las dos corridas de toros que tendrán lugar en el ciclo. Sebastián Castella y López Simón harán su presentación como matadores de toros en el coso de Ledesma, plaza en la que Le Coq actuó como novillero en el 2000, en otro mano a mano, en aquella ocasión junto a Javier Castaño.

José Prieto, alcalde de Ledesma, junto a su gerente taurino José Ignacio Cascón se han rodeado de dos de los grandes protagonistas López Simón y el ganadero Moisés Fraile para presentar el que será uno de los acontecimientos taurinos del año en Salamanca.

Twitter @Twittaurino

Alberto López Simón: el torero del Atleti que leía a Borges y escuchaba a Calamaro

image

Por Karina Sainz Borrego.

Un hombre que lee a Jorge Luis Borges mientras cicatriza una herida de doce centímetros es capaz de todo, incluso de levantarse y salir a escondidas del hospital a dar un paseo por su propio pie, con el muslo abierto y las vías de medicación intravenosas aún puestas -como en efecto hizo-. “Pensaba entonces que mi convalecencia iba a ser más larga. Lo que se esperaba que fueran 25 días lo reduje todo lo posible y justo una semana después del percance, reaparecí”, dice. El torero Alberto López Simón describe la recuperación de la cornada de la Feria de Otoño como quien habla de su propia resurrección. Tiene apenas 24 años, pero sabe emprender un viaje como sólo pueden hacerlo los dioses: en ambas direcciones. Hacia a la muerte y de regreso de ella.

López Simón tiene apenas 24 años, pero sabe emprender un viaje como sólo pueden hacerlo los dioses: en ambas direcciones. Hacia a la muerte y de vuelta de ella

Tenía cinco años cuando el Atlético de Madrid hizo doblete en la temporada 96/97. Entonces ya era un colchonero irredento y estaba por descubrir que iba para torero. En la temporada que finalizó en otoño, el matador de Barajas, como lo llaman los taurinos, ha salido tres veces consecutivas por la puerta grande de la Plaza de Las Ventas, la última de ellas con una cornada que le había alcanzado el pubis y que no le impidió regresar cojitranco de la enfermería al centro del ruedo. La hazaña le valió el reconocimiento unánime como la figura, el gran personaje, de 2015.

Alberto López Simón comparte con José Tomás algo más que la superstición de no usar los ascensores el día que torea. Él, como José Tomás, también se arrima a ese lugar donde cogen los toros. Quienes saben de esto aseguran que el joven matador hace lo que Belmonte: torear olvidándose del cuerpo y haciéndose sostener por el espíritu, que precipita en cada pase como si abanicara las tardes con el alma. PorqueLópez Simón se planta en los medios, bien sujeto con los pies de plomo. Jamás los mueve, ni se quita. Y si lo hace será porque el toro se lo ha llevado por delante.

“Cada vez que sales a la plaza te encuentras con un animal que te puede matar. Tienes que ser muy maduro. Tienes que aceptar y entender que el percance puede llegar en cualquier momento. Lo que te fortalece para sostener y vivir esa soledad en la plaza es la soledad de quien torea. Estás rodeado de espectadores, pero en verdad estás solo con un trapo, un trozo de tela, delante del toro”, explica López Simón sentado en el despacho de un concesionario automovilístico de Colmenar a las ocho de una tarde ya sin luz. Con la temporada americana ya en marcha y un compromiso en la Feria de Cali el próximo 26 de diciembre, el tiempo de López Simón es escaso, así que cualquier minuto que se pueda rebañar a su agenda vale lo que un brillante engarzado en oro.

“Lo que sostiene para vivir esa soledad en la plaza es la soledad del toreo. Estás rodeado de espectadores, pero en verdad estás solo con un trapo, un trozo de tela, delante del toro”

Al escucharlo puede uno llegar  a olvidar que tiene sólo 24 años. Es alto, delgado y dueño de unos ojos oscuros, tanto como su cabello bruno de puro azabache. Tiene la mirada limpia y al hablar sonríe; sonríe mucho. No hay en su conversación la impostación con la que suelen hablar los toreros de sí mismos. Incluso quien lo ve por la calle, con las zapatillas y el plumas, jamás adivinaría que este chico va a su trabajo de Purísima y oro y con una espada en la mano. De la nueva camada de toreros,Alberto López Simón es el más moderno: lee a Jorge Luis BorgesChesterton, Charles Baudelaire, Graham Greene, Calderón de la Barca…; sus amigos -algunos matadores, otros no- parecen más hipsters que diestros repeinados; es más de Andrés Calamaro que de Sabina y un hincha incondicional del Atlético de Madrid.

Su fascinación por los astados viene de muy lejos. Tenía 4 años cuando acudió por primera vez a la ganadería de unos amigos de su padre en la Sierra de Madrid. Aquel hijo de una familia que de torera no tenía nada, encontró en aquel sitio la que sería su vida. “De ahí me quedó algo dentro”, explica. Y aunque la finca fue vendida y el toreo se disolvió en su memoria, la vocación volvió a tocar la puerta con los nudillos bien apretados. Tuvieron que pasar unos cuantos años, claro. A los 14, y animado por su amigo Yelco Álvarez, López Simón se inscribió en laEscuela Taurina de Madrid, la de Marcial Lalanda.

Sin Yelco Álvarez es imposible explicar al López Simón torero que fascinó a todos en el San Isidro de este año pero tampoco sería posible comprender al López Simón persona. Yelco no es sólo su hombre de confianza, ni el que le acompaña donde quiera que va. Es eso y mucho más. Fue su mozo de espadas y la persona que lo sacó de un hondo pozo anímico que mantuvo a Alberto López Simón alejado de los ruedos un año entero, en 2014. Fueron días ásperos, llenos de dudas sobre la propia vocación y el sentido de su toreo.

“No puedes ir vacío a la plaza más importante del mundo. Y así me sentía yo: vacío. El toreo es un arte que implica el sentimiento, no puedes hacerlo si estás vacío. Puedes llegar a pegar pases, pero si algo no te inquieta, si no hay nada que plasmar frente al toro, es imposible crear arte”, diceLópez Simón. Escuchándolo hablar en un despacho de paredes grises, es cuando uno entiende qué empuja esa entrega que se parece tanto a la locura y que le ha dejado impresas en el cuerpo cicatrices de cuatro, diez, quince y 12 centímetros.

“El toreo es un arte que implica el sentimiento, no puedes hacerlo si estás vacío. Puedes llegar a pegar pases, pero si algo no te inquieta, si no hay nada que plasmar frente al toro, es imposible crear arte”

Su toreo “es verdad”, dice…. Que no de verdad overdadero, sino Verdad. Su toreo conmueve y paraliza. En Alberto López Simón aquella virtud –la verdad- es una forma de existencia y no un atributo; es un sujeto y no un adjetivo. La procedencia de su verdad es etimológica: algo sin velos, desvelado – recordad, del griego: aletheia– ante los ojos de quienes lo miran. No hay mayor emoción que la verdad, dijo de él la inmensa periodista Rosario Pérez, y es por eso que al tendido le ocurre lo que el pasado 2 de octubre. Aquella tarde, con la plaza a reventar, herido en el primer toro con una cornada de 12 centímetros que alcanzaba el pubis, el matador de Barajas salió de la enfermería para lidiar el astado que quedaba. Después de salir por la puerta grande, entonces sí, volvió al quirófano para operarse.

Su temporada de 2015 fue apoteósica. Comenzó en mayo en Las Ventascon dos Puertas Grandes en 20 días. Allí donde fue, López Simón arrancó la emoción de los tentidos: San SebastiánBilbaoSevillaAranjuez, Albacete, Sevilla, Zaragoza… Aún convaleciente de una severa cornada sufrida en Albacete, confirmó la alternativa en Nimes y siguió rumbo a laferia de Otoño de Madrid y después a la del Pilar en Zaragoza en un mano a mano con Talavante. “Cuando estaba en el hospital salí a caminar por la tarde con mi madre, sin que se enteraran los médicos. Quería sentirme bien y me veía bien. Tú puedes estar completamente curado, pero si te sientes vulnerable, vas a estar vulnerable (…)”, dice sobre aquella asombrosa recuperación.

Qué pasa por la cabeza de un hombre que ha llegado a decir que un toro que entrega su vida merece la suya a cambio. En qué piensa tras la verónica impecable o el redondo sinfónico. Delgado como una tabla, de espaldas pequeñas y larguísimas piernas, hay algo frágil en su cuerpo, no así en su espíritu, aunque él diga lo contrario. “Me considero una persona bastante frágil y no es algo que necesariamente quiera corregir, porque esa fragilidad emocional te da un punto de sensibilidad para crear, para fundirte con el animal. La esencia del toreo está ahí. Se basa en mostrarme como soy. Desnudar mi alma para entregársela al toro. Cuando eso ocurre, hay una emoción que se traslada a los tendidos. Trabajo para mostrarme lo más natural posible. La naturalidad llega en cualquier ámbito del arte. Lo natural, lo verdadero, conecta con el público”, diceLópez Simón en el minuto 38 de una entrevista que debía durar veinte.

A él, un matador que recién cumple los 24, que rejuvenece una fiesta que vive horas bajas, tocaría preguntar qué opina del creciente movimiento antitaurino

En los carteles que hizo la Feria del Pilar para promocionar las corridas, un retrato en blanco y negro del matador, sentado en un taburete y tapado sólo por el capote, dejaba ver el costurón de doce centímetros que ilustra la certeza de esa frase #SoyVerdad. “Ha llegado un momento de mi vida en el que me siento maduro, pero no porque haya envejecido, sino porque han ocurrido cosas. En 2014 pasé un bache que me hizo crecer. Era lo peor que podía pasar, había llegado la temporada y yo estaba en casa, parado”. Que vivir sin torear no es vivir lo dicen casi todos los toreros. A mitad de camino entre la frase hecha y el tópico, hay algo sin embargo demoledor en esa frase, un algo incomprensible que escapa a toda la lógica.

Acaso para apurar la última pregunta de una entrevista que podría durar días, toca buscarle las cosquillas al diestro, pedir su opinión sobre un cada vez mayor movimiento anti taurino dentro y fuera de las instituciones y que ya se ha concretado en medidas oficiales, una de ellas por ejemplo la supresión de las ayudas para la Marcial Lalanda, la escuela madrileña donde López Simón se formó siendo apenas un adolescente. “Respeto todas las opiniones y cada quien puede creer lo que considere. Y pienso, quizá, que el mundo del toro años atrás tuvo una fuerza tremenda y los estamentos taurinos quizá se han acomodado, porque era un espectáculo que se defendía por sí solo. Ahora hay una reacción y creo que los taurinos, profesionales y aficionados, debemos quitarnos todo tipo de complejos y no taparnos”.

A él, un matador que recién cumple los 24, que rejuvenece una fiesta que vive horas bajas, tocaría preguntar qué ha ocurrido. ¿Es demasiado cerrado el mundo del toro? ¿Debería hacer un esfuerzo por comunicarse mejor? “Sí, tenemos que intentar llegar a aquellas personas a las que no le interesan los toros. El aficionado que va a la plaza ya lo tenemos, hay que cuidarlo y darle calidad, pero hay que hacer un esfuerzo para llegar a la mayor parte de la sociedad, por eso se ha creado esta fundación de apoyo al toreo. No vamos a cambiar a los antitaurinos, porque cada quien es libre de opinar y creer lo que considere, pero sí debemos al menos contarles cómo se hace el toreo para que sepan en verdad cómo es”, diceAlberto López Simón.

Un hombre que lee Borges mientras cicatriza no es normal, tiene algo de ser extraordinario, aun sin traje de luces

Cae la noche sobre una autovía en la que los coches raspan el asfalto. Y uno se aleja preguntándose de qué tiempo proviene López Simón. Un hombre que lee Borges mientras cicatriza no es normal, tiene algo de ser extraordinario, aun sin traje de luces. Porque acaso, como en aquella canción de Calamaro, el Tercio de los sueños, Alberto López Simón se hace viejo muy rápidamente y no porque cuelgue sus años salvajes en un clavo en la frente, sino por ese viaje de ida y vuelta que consigue librar sólo como saben hacerlo los héroes desafiantes: con belleza y verdad.

Fuente: https://vozpopuli.com/ocio-y-cultura/73498-alberto-lopez-simon-el-torero-del-atleti-que-leia-a-borges-y-escuchaba-a-calamaro