Archivo de la categoría: Picasso

@Taurinisimos 122 – Entrevista: Alfredo Acosta. Recuerdo Valente Arellano. Museo Taurino Morelia.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 11 de Agosto de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Presentación en Morelia del Libro “Los Toros 500 Años. Prohibición y Defensa” de Marco Antonio Ramírez VIllalón.

Clip: Un Paseo en el Museo, Museo Taurino – Centro de Convenciones Tres Marías, Morelia, Michoacán.

Invitado de Lujo: Alfredo Acosta Chávez, 40 Años de Torero, 40.
Recorrido por la vida taurina del novillero, banderillero y maestro de toreros.

Recuerdo de Valente Arellano Salum en el 33 Aniversario de su fallecimiento. Faena en Aguascalientes, Videoteca: Alfredo de la Rosa.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 11 de Agosto de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

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El toreo desde una perspectiva pop.

El toreo desde una perspectiva pop

Por PABLO GARCÍA MANCHA.

El próximo día 5 de septiembre la Sala de Exposiciones de la Biblioteca de La Rioja acogerá la inauguración de la muestra organizada por la peña taurina ‘El Quite’ titulada ‘Desplante y Descontexto: Tauromaquia y Cultura Popular’, obra del artista madrileño José Luis García, aficionado a los toros, artista plástico y diseñador heterodoxo que une el arte pop con otras vanguardias al toreo.

Como explica el propio autor, esta exposición, que permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre, «pretende abrir un poco la ventana de la iconografía taurina. Desde un torero haciendo un desplante a una moto Vespa a un cómic sobre la tauromaquia de Juan Belmonte, sin olvidar la figura de Antoñete, el torero contracultural por excelencia», explica.

Esta exposición, abunda el autor, «no pretende romper los cánones clásicos que deben estar presentes en la tauromaquia», sino que persigue «descontextualizarla para modernizar la figura del torero, y para ello me sirvo del cómic, un lenguaje que permite narrar, y mediante esa narración explicar muchos aspectos de la tauromaquia. También está muy presente el arte pop que persigue el icono».

José Luis García se define a sí mismo como «tomasista ortodoxo, Urdialista convencido y Esplaista social». Y va más allá: «Tras una adolescencia antitaurina, me acerqué a la tauromaquia gracias a autores como Picasso, Hemingway o Lorca. Además, me gusta la historia de la tauromaquia y leer publicaciones del siglo XIX y los años 20. De hecho no tengo ningún reparo en explica que para mí Juan Belmonte es lo que Pablo Picasso a la pintura, el gran revolucionario».

Este autor madrileño tiene 23 años y le gusta «la música rock, el jazz y la pintura de vanguardia». «La verdad es disfruto perdiéndome en exposiciones y siempre que puedo me escapo a Las Ventas porque como decía mi abuelo, ‘dónde voy a estar yo mejor un domingo que en Las Ventas’», añade. Además de su obra taurina, ha publicado junto a otros dos autores un cómic inspirado en Luces de Bohemia de Valle Inclán, con la editorial Vitruvio.

El Quite con el arte

La peña taurina ‘El Quite’ comienza con esta exposición su mes más intenso en cuanto a actividades culturales, ya que continúa un año más adelante con su concurso nacional de pintura taurina, el premio de relatos y el ciclo de cine. Su presidente, Alejandro Lerena, explica que en breve tendrá cerrado todo el programa definitivo: «El 15 de septiembre comenzamos con el cine, que todos los años tiene una aceptación magnífica de público. Somos una entidad no muy numerosa pero nos encanta reivindicar los perfiles culturales del toreo, buscando nuevos nombres. De hecho, creo que la exposición de José Luis García va a llamar mucho la atención por su frescura, calado y originalidad».

Via: http://www.larioja.com/culturas/201408/10/toreo-desde-perspectiva-20140810002148-v.html

Picasso tenía una verdadera obsesión por el toro como símbolo de España.

Pablo Picasso, el diestro Luis Miguel Dominguín y el poeta Jean Cocteau, en la barrera de la plaza de toros Las Arenas, en Arlés (Francia)
Pablo Picasso, el diestro Luis Miguel Dominguín y el poeta Jean Cocteau, en la barrera de la plaza de toros Las Arenas, en Arlés (Francia)

El crítico taurino de ABC, Andrés Amorós, analiza en una conferencia la influencia de la tauromaquia en la obra del genio malagueño.

Por Francisco Javier Flores.

«El toro soy yo». Esta frase, que remeda la célebre cita de Gustave Flaubert, define con precisión la vinculación de Pablo Picasso con la tauromaquia, una relación de amor y añoranza que el crítico taurino de ABC, Andrés Amorós, analizó en una conferencia en el Museo-Casa Natal del artista en Málaga.

Es de sobra conocida la obsesión que Picasso sintió por los toros en los últimos años de su vida, cuando se encontraba exiliado en Francia. Sin embargo y al igual que ocurrió con Goya, la iconografía taurina se proyecta en toda su obra, lo mismo en sus época cubista que en la realista, de igual manera en su faceta como pintor, que como ceramista, escultor, grabador, etc.

De hecho, Amorós señaló durante su conferencia que esta «verdadera obsesión por el toro como símbolo de España» nace siendo Picasso muy joven, puesto que su padre era aficionado y le llevaba a ver corridas en Málaga y en La Coruña.

«De muy chiquito en Málaga su tío le dijo que para llevarle a los toros tenía que ir antes a misa y Picasso le respondió que iría a misa veinte veces si hacía falta», comentó Amorós sobre la atracción del artista malagueño por este arte milenario, del que afirmaba que era «lo más español, junto a la paella, la misa y el burdel».

Tal como comenta el pintor Antonio Saura, la obra de Picasso es «como una gigantesca tauromaquia», que está además trufada de una simbología pictórica a la sazón inventada y tomada de otros autores, porque el genio malagueño «lo mezcla todo», según indicó el crítico de ABC.

El símbolo más conocido es el del minotauro, pero además el artista se identificaba con el toro que cornea al caballo y que es «como la persona enamorada que sin querer causa sufrimiento a la persona a la que ama».

También está la imagen recurrente del torero muerto, que representa al crucificado y que «a veces es torera, porque le pone la cara de su mujer María Teresa». Se trata ésta última una idea tomada de un cuadro de Tiziano, titulado «Europa y el toro», que él reinterpreta con su inimitable estilo.

«Incluso en la época del cubismo más severo, que parece no pegar con la tauromaquia, hace cuadros a la manera de Braque, donde pone símbolos españoles, como una botella de Ojén y una revista taurina catalana», manifestó Andrés Amorós sobre una pasión que era la raíz de una profunda añoranza hacia la tierra que lo vio nacer y de la que tanto tiempo estuvo ausente.

El entusiasmo taurino de Picasso fue a más con el paso de los años, a lo largo de los cuales fue coleccionado entradas de las corridas a las que asistía; divisas de ganaderías, que utilizaba luego en sus esculturas; y naipes y grabados eróticos taurinos, «en los que el toro o el torero son un órgano sexual, masculino o femenino».

Sabedores de sus anhelos, sus amigos le brindaban toros o le organizaban corridas, caso de las que solía hacer Luis Miguel Dominguín, al que Picasso le confesó en una ocasión que «hubiera querido ser picador, no torero».

De hecho, él y su hijo Pablito se disfrazaban en las fiestas con el traje característico y realizaban pantomimas que hacían las delicias del respetable.

Via:http://www.abcdesevilla.es/andalucia/malaga/20131107/sevi-picasso-tenia-verdadera-obsesion-201311062119.html