Archivo de la categoría: El Soro

@Taurinisimos 108 – Roca Rey en Aguascalientes. Goyesca y San Isidro en Madrid. Pepe Moral y Miura en Sevilla.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Mayo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Cierre FNSM Aguascalientes, 2017.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino.
Faenas de Roca Rey, Joaquín Galdós y Diego Sánchez.

Pepe Moral y “Amapolo” de Miura en Sevilla 2017.

Corrida Goyesca en Madrid. Urdiales y Ureña en Mano a Mano.
Apertura San Isidro 2017, faena de Javier Jiménez y La Quinta.

Producción: Miguel Ramos
Operación: Abraham Romero

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 19 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

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Opinión: El Soro no tuvo ‘vergüenza’

El Soro: «Sabía que el toro podía cogerme, entré a matar muy recto y llegó el percance»
Rober Solsona. El Soro, esta mañana en el Centro de Rehabilitación de Levante

Por Antonio Lorca.

Vicente Ruiz alcanzó ayer la categoría de héroe porque llegó a la meta inalcanzable de su sueño. Volver a vestir el traje de luces tras 21 años de desagradable olor a cloroformo, de quirófano en quirófano, y hacer el paseíllo tratando de ocultar con gallardía la cojera de una pierna biónica es una machada que solo puede hacer un torero. Vicente Ruiz era un hombre henchido de motivación, enemigo de su propio destino, que se propuso y consiguió romper las leyes de la lógica.

Y resucitó El Soro. Embriagado por la emoción, empujado por su gente, agigantado por su espíritu de lucha, se olvidó de sus graves deficiencias físicas y capoteó con la celeridad y bullanguería que le hicieron famoso; clavó banderillas en el túnel del tiempo, con una facilidad impropia de su situación, y muleteó como la misma técnica tosca y tremendista de sus buenos tiempos. Y triunfó.

Lo curioso es que mientras el hombre-torero se batía en duelo mortal contra las adversas circunstancias de su vida, las redes sociales se rasgaban las vestiduras ante el espectáculo sorista: ‘degradante’, ‘lastimoso’, ‘grotesco’, ‘lo nunca visto en una plaza’, ‘me voy’…

Ciertamente, la imagen no era estética. Al cuerpo del torero le sobran kilos y tornillos, encogido todo él, y carece de las facultades físicas que se le suponen a quien pisa el albero. Pero El Soro triunfó -¡en una plaza de primera!- a su modo de siempre ante un toro anovillado, inválido, lisiado y moribundo.

El mismo tipo de toro al que momentos después se enfrentaron dos reconocidas figuras como Ponce y Manzanares; pero, qué casualidad, había desaparecido como por arte de magia la grotesca situación para quienes minutos antes se habían sentido presos del escándalo.

¿Acaso no es mucho más lastimoso el constante espectáculo de toros renqueantes, tullidos, aborregados y amorfos que se lidian cada día por exigencias de las figuras?

El pecado de El Soro es que ha dejado a la torería moderna con el trasero al aire; ha demostrado que un torero con una rodilla destrozada y entrado en años puede triunfar con el toro de hoy. El Soro (sin proponérselo) no tuvo vergüenza -reparo y rubor- en enseñarle al mundo que el espectáculo verdaderamente deplorable no era el suyo, sino el de quienes cada tarde intentan engañarnos con un toro con cara de sardina y espíritu desvaído.

El Soro ha cumplido su sueño y, quizá, por fortuna, la voltereta en el segundo toro le pondrá los pies en el suelo. Cuatro o cinco meses de reposo para que las vértebras fracturadas vuelvan a su sitio es el mejor tratamiento para que vuelen de su cabeza otros sueños de una gloria ya pretérita para el torero valenciano.

Pero lo que son las cosas: ha debido reaparecer un torero maltratado por la vida, sin futuro en el ruedo y con una cojera evidente para abrir los ojos a más de uno.

Ayer, lo grotesco no fue la lección de coraje y hombría de Vicente Ruiz El Soro, sino que el toro de hoy permita que un torero discapacitado triunfe con él.

Via: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/17/actualidad/1426593023_027566.html

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El Soro: «Tampoco creían en Jesucristo»

EL SORO…. pero si a jesucristo le gritaron farsante que puedes esperar de la gente ignorante, gente de mala fe.

Por JOSÉ LUIS BENLLOCH.

El Soro vuelve a torear en Foios, será el próximo domingo 30 de noviembre. El Soro y su pueblo, ambos de la mano, han sido de siempre una fórmula capaz de remover ambientes y alcanzar los objetivos más insospechados, como el de revitalizar el toreo en Valencia en tiempos de decadencia, llenar hasta los tejadillos del coso de la capital e incluso lograr que el valenciano se escuchase con agrado en los foros taurinos tan reservado desde siempre al castellano, a ser posible con acento andaluz.

No es fácil el objetivo que se ha propuesto, torear, reanimar el cotarro. pero si lo consiguió una vez, cuando apenas había despertado la década de los ochenta y era un total desconocido, por qué no iba a protagonizar otro suceso. Ese es el sueño del propio torero y de sus fieles, los seguidores de El Soro siempre tuvieron ese rango superior, que ya le acompañaron en aquella irrupción tan apasionada.

«Soñar es gratis», dice el propio torero, que en su tendencia a la hipérbole declaraba recientemente a José Ignacio González, compañero en ‘Aplausos’, cuando le preguntaba sobre las reticencias que genera su vuelta a los ruedos, tan menguado físicamente como está él: «Tampoco creían en Jesuscristo.». Lo ha dicho reafirmándose en él mismo, poniendo sobre la mesa logros anteriores, incluido ese milagro que se produjo en la pasada feria de Xàtiva donde vistió de luces después de veinte años y un sinfín de operaciones que le habían desahuciado para el toreo.

Con ese motivo, la población se prepara para una jornada taurina cargada de singularidades. Será como añadirle un nuevo capítulo a su dilatada historia torera. Por vez primera será escenario de una corrida de toros, a pesar de contar tres matadores de toros nacidos en su seno, Tomás Giménez a quien dio la alternativa El Gallo en el año 1927, Soro y Soro II.

El cartel tiene un profundo acento valenciano, el propio Soro que toreará su segunda corrida tras la reaparición del pasado mes de agosto en Xàtiva; Vicente Barrera, que vuelve de su retiro por una tarde, en lo que se entiende como la conmemoración de su veinte aniversario como matador de alternativa, y Rafael de Foios la tomará tras un largo ostracismo, en lo que es sin duda otro de los alicientes del cartel. Los toros serán de Benjumea, la misma divisa a la que pertenecían los ejemplares de la triunfal reaparición agosteña

Rafael de Foios es torero de personalidad que, pese a una fulgurante aparición en las Fallas de 1997, se vio engullido por el tráfico de una profesión nada fácil de digerir. Se autodefine como «un torero con personalidad, eso es lo que se van a encontrar los que no me conozcan». Desaparecido de los ruedos prácticamente desde aquella temporada, ahora asegura que ha vuelto para quedarse. «En este tiempo me he buscado la vida por otros escenarios, trabajando en lo que fuese, pero nunca he dejado de torear. Me he puesto delante de muchos toros en las calle para tratar de alimentar al torero que llevo dentro».

Aunque practican estilos muy diferentes en la plaza, Rafael asegura que El Soro siempre fue su ídolo y El Soro le corresponde asegurando que Rafael va a convertirse en el punto y seguido de la tauromaquia en Foios. «Tiene muchas condiciones para funcionar. Sus principios a mí me pillaron en un momento personal muy malo por motivos que no vienen al caso, si no llega a ser por ello lo hubiera apoyado como merecía ya entonces».

Programa de la Semana

El festejo cerrará, en horario matinal, la prestigiosa Semana Cultural de Foios, por la que a lo largo de los años han desfilado las principales figuras del toreo, desde Litri y El Cordobés o ganaderos como Victorino a los actuales. Y para la ocasión se está instalando una plaza portátil de gran capacidad donde además se anuncia un concurso de recortadores y una exhibición de los alumnos de la Escuela de Tauromaquia.

El resto del programa de actos de la Setmana incluye la exposición ‘El Toro sin Barreras’, que se inaugurará el lunes a las ocho de la tarde en el ayuntamiento, la conferencia ‘La Cirugía en los toros’, con la presencia del equipo médico de la plaza de toros de Valencia, los doctores Carbonell, Zaragoza, López Quiles y Sonsoles Aragón, el viernes, 28 de noviembre, en la Casa de la Cultura.

Via: http://www.lasprovincias.es/culturas/201411/23/tampoco-creian-jesucristo-20141123090503-v.html

El Soro califica de “vergüenza” que Simón Casas lo dejara fuera de Las Fallas.

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La leyenda del Soro se desvanece en el tiempo...

¿Quien es uno para decirle que no puede torear en Las Fallas a un torero tan solo porque le preocupa su salud? Ahora si el que lo dice es Simón Casas, pues la cosa pinta mal por ser el empresario de Valencia.

¿Pero que acaso los toreros no tienen el derecho de morirse en una plaza de toros si asi lo quieren? ¿No se han ganado ese último deseo en el que estan dispuestos a pagar con su propia vida la osadía de volver a partir plaza vestidos de luces?

El Soro merece tener ese derecho, que hoy el empresario Simón Casas le esta negando y con su negativa esta maltratando a un hombre que ha luchado y sobrevido durante los últimos 20 años, tan solo para volver a morir o beber de ese cáliz de gloria con el que alguna vez El Soro se emborracho (El Guerra).

Por Enrique Amat.

El torero Vicente Ruiz El Soro, quien tenía puestas sus ilusiones en reaparecer en la próxima feria de fallas, no estará finalmente en los carteles, ante la negativa de la empresa Simón Casas a incluirle en ellos.

El espada de Foios expresó ayer viernes su malestar y desacuerdo: «Ayer [por el jueves] me confirmaron que me han dejado fuera de la feria, truncando mis deseos de reaparecer tras 20 años apartado de los ruedos. Con falta de ética, sin un motivo de peso, sin llegar a hablar de encastes, fechas o temas económicos, ninguneando a mi apoderado José Luis Peralta, y zanjando el tema con la osadía de cuestionar mi capacidad para afrontar el compromiso».

La decisión empresarial le parece «una vergüenza« y «un error de peso». El torero cree que los gestores del coso «deben estar mal asesorados» y recuerda que «siempre hubo una simbiosis y El Soro es Valencia y Valencia es El Soro».

«Esperaba que se volcaran con cariño en mi iniciativa y me dieran el sitio que merecía tras tanta lucha. Me alegra la presencia de grandes figuras en la feria, pero creo que mi proeza iba mas allá», subraya.

«Estoy muy dolido con la empresa por el daño hacia mi persona, hacia mi tierra, hacia mi gente y todos los aficionados».

El torero, que se ha sometido a 37 operaciones por sus problemas de locomoción, no comparte las razones alegadas. «Me parece una falta de respeto total cuestionarse mi capacidad».

El Soro quería reaparecer el 14 de marzo dando el doctorado a un torero de su pueblo, Rafael de Foios.

Via: http://www.levante-emv.com/cultura/2014/02/08/soro-califica-verguenza-empresa-le/1077191.html

Fallas 2014: Enrique Ponce y José Tomás mano a mano.

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De SOL y SOMBRA.

Según informacion publicada hoy 28 de diciembre en el portal taurino burladero.com por el periodista Paco Delgado, José Tomás reaparecía el 19 de marzo en la feria de Fallas en un mano a mano historico con Enrique Ponce con un encierro de las Ramblas.

Ponce y Tomás con esta noticia han decidido hacer a un lado sus diferencias y actuar juntos por el bien de la fiesta a nivel mundial.

La parte negativa del serial seria que tanto JT como el Juli impedirian que las camaras de Manolo Molés y compañia transmitieran la feria.

Se dice también a manera de avance, que durante el serial habrá cuatro alternativas y reaparecerán aparte de JT otros toreros, como el regreso de dos diestros históricos como lo son El Soro y Espartaco, junto a la fugaz reaparición de Vicente Barrera y un regreso inesperado de Cayetano Rivera.

De no ser oficiales o de no concretarse estos rumores y especulaciones, solo nos queda decir: Feliz Dia de los Santos Inocentes.

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El Soro: “Mi reaparición tiene algo de espiritual, de ganar la lucha, de fe…”

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Por Luis Nieto – Sevilla.

Vicente Ruiz El Soro, tras su último tentadero, ayer, afirma sentirse “como un niño” en una nueva prueba de fuego. Objetivo: Fallas 2014. En su plaza, quiere volver a los 52 años, tras dos décadas en las que “he sido prácticamente un inválido”, con tres años en una silla de ruedas y 37 operaciones en la rodilla izquierda, con amenaza de amputación. Es el único superviviente de aquel maldito cartel de 1984 en Pozoblanco, donde cayó herido mortalmente Paquirri y un año después, en Colmenar Viejo, un jovencísimo Yiyo. Diez años después, el 8 de abril de 1994, El Soro sufría una enésima lesión, en la plaza de Benidorm, tras saltar al callejón, después de prender un par de banderillas.

Vicente, ¿por qué reaparece?

-No vengo a demostrar nada ni a llevarme nada; por el contrario, a ganarlo. Mi reaparición tiene algo de espiritual, de ganar la lucha, de fe… Es un mensaje a los que sufren por diferentes causas y decir Si se quiere, se puede. Yo digo que Los milagros existen y la prueba soy yo. Gracias a Dios y a los doctores Cavadas y Albert se ha producido este milagro. Mi mensaje va más allá de mi vuelta. Es un voto a la esperanza. Yo, si no hubiera sido por el toro, hubiera arrojado la toalla.

Habla con tanta ilusión que parece que se va a enfundar ahora mismo el traje de luces. ¿Se ha encargado alguno?

-Sí, tres. En la sastrería Fermín. Un grana, un azul y un verde botella.

-¿Cómo es su preparación y en qué momento se encuentra?

-Es una preparación especial. Tengo a un equipo médico de alto rendimiento, con preparador físico, varios fisioterapeutas e incluso con un psicólogo que me trata para controlar las emociones. Volver después de tanto tiempo y en mi plaza será muy emotivo. Desde que comencé la preparación, he pasado de 109 kilos a 78 y me quedaré en 68, que es lo que pesaba hace 22 años, cuando tuve que abandonar el toreo. Llevo una dieta muy rigurosa.

-¿Qué ha toreado en el campo?

-Unos cuarenta becerros y varios toros. Entre los últimos tentaderos, los de Clotide Calvo y Bohórquez. Mañana -por hoy-, Juan Pedro Domecq y Miguelín. Y de ahí al domingo iré a La Palmosilla, Marqués de Albaserrada, Peñajara y Julio Aparicio.

Supongo que se pierde el sitio tras tantos años.

-Me preocupa más lo físico. Tengo el oficio y la capacidad. De hecho, con el toro, que embiste más despacio, me encuentro mejor.

-¿Hasta qué punto?

-Hago un toreo diferente, con sentimiento, más pausado. Será por el sufrimiento acumulado.

Entonces, ¿no se verá a El Soro banderillero?

-Lo de las banderillas será algo puntual, en función de los toros.

Le aguarda una competencia difícil.

-No vengo a competir con nadie, sino a disfrutar. Tengo la fortuna de que vuelvo con José Luis Peralta como apoderado, un apoderado a la vieja usanza, no un comisionista.

Entonces, ¿será una reaparición y alguna corrida puntual?

-No. No vengo a llevarme nada, vengo a ganármelo. Mi pensamiento es hacer temporada.

Se ha comentado que Espartaco le acompañaría en ese cartel y daría la alternativa a su paisano, Javier Jiménez.

-Me hace mucha ilusión torear junto a un compañero de mi época, al igual que con todos los que están actualmente en activo. Además, Espartaco y yo somos grandes amigos. Mi última corrida en Valencia fue en el 94, junto a Espartaco y Enrique Ponce y salimos los tres a hombros. Un bonito recuerdo. Luego, toreé en Benidorm seis toros y ahí terminó todo. Llegaba ya tocado de una fractura en Montoro.

-¿Qué ha sido lo más complicado durante este calvario que ha sufrido?

-Se han quedado muchas cosas en el camino. Problemas en la familia. También descubres quiénes eran amigos de verdad… Bueno, tengo la suerte de que Valencia me quiere y me apoya. He sido un torero y un hombre honesto y cuento con el apoyo de todos.

-En Sevilla llegó a tener una lesión tremenda… ¿Se imagina en los carteles de la Feria de Abril?

-Me gustaría volver a Sevilla. Toreé dos tardes. En la segunda, lo recordará, sufrí una fractura de tibia y peroné cuando salté al callejón tras un par de banderillas a un toro de Guardiola. Con un cartel bonito, en una plaza tan bella, sería otro sueño tras la reaparición en Valencia.

Fuente:http://www.diariodesevilla.es/article/toros/1670796/mi/reaparicion/tiene/algo/espiritual/ganar/la/lucha/fe.html

Vicente Ruiz ‘El Soro’ «He estado en el hoyo»

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Por Francisco Apaolaza.

La frontera entre la locura y la heroicidad es borrosa. Tierra de nadie. Queda detrás de un páramo indefinido y solitario en el que campan a sus anchas las promesas de la victoria y los fantasmas de la derrota. Es un terreno cambiante. Puede resultar los Campos Elíseos o una ciénaga. Vicente Ruiz ‘El Soro’ lo vadea de camino de una placita de tientas en Moncada, la Dehesa Campo Bravo del señor Tamarit, Fasio Monteagut y Pepe Sanchís en la que ha preparado su asalto a la vida. Ha sucedido en Tijuana (México), ha vuelto a los ruedos con una pierna de titanio y después de estar un tiempo sin torear: 19 años. Él tiene 51… y 37 operaciones en la misma rodilla.

El festival de ayer fue el último episodio de una lucha extraña. Descabellada. «No lo hago para el triunfo, esta pelea es algo personal». Empezó hace mucho tiempo, en los 80, cuando un chaval de Valencia deslumbra en las plazas y saca a las gentes de las huertas.

Lo van a ver donde fuera que se anunciara. A esa religión arrebatadora se le conoce como el Sorismo, un movimiento energético, barroco, casi espiritual que lidera el torero y que estuvo tocado por la suerte. Por la buena y la mala. La parte fea comenzó a rondarle en Pozoblanco, la tarde de 1984 en que todo salió mal. Un toro mató a Francisco Rivera Paquirri y a los demás los manchó la mala fortuna.

Al año siguiente moría José Cubero, ‘Yiyo’ y El Soro quedaría cojo más adelante. Luis Miguel Dominguín, que asistió a la muerte de Manolete en Linares, le dijo esto: «Tranquilo, Vicente, que siempre tiene que haber uno para contarla». La realidad fue más perra. «Esa maldición es una sombra que está siempre a mi lado, pero ya he aprendido a vivir con ella. La voy llevando. Me ha pesado mucho y he necesitado ayuda de psiquiatras». Con los años, el Soro consiguió acostumbrarse a esa bruma de miedos viejos, ese olor a tabaco de tragedia en las ropas.

 ¿No cree en la suerte?

 Sí, pero creo más en el destino del ser humano.

 Lo de la rodilla fue más difícil. Empezó en 1994, con una triada en Benidorm. La rotura total. Se le deshizo la pierna en un mal movimiento con las banderillas. Al día siguiente, toreaba un festival en Segorbe (Valencia), donde hizo el paseíllo pese a todo, en beneficio -irónicamente- de una asociación de minusválidos. Después él fue uno de ellos. En el pueblo le pusieron una calle. Aquella fue su última actuación.

-¿Cómo ha sido su vía crucis médico?

 Me operaron y me atacó un virus de quirófano. Casi me amputan la pierna izquierda varias veces. De hecho, me llegaron a quitar la rodilla durante un año y donde estaba la articulación, tenía un hueco enorme. Pasé tres años en silla de ruedas y los otros con muletas. Desarrollé tumores y pensé muchas veces que la perdería.

Recorrió el mundo en busca de una esperanza que no existía. Se operó en Houston, Boston, San Diego, Los Ángeles, París, Holanda, Suiza, Inglaterra… y España, claro. De quirófano en quirófano, en 37 operaciones se dejó la vida y la fortuna que había conseguido toreando.

Según sus cálculos, fueron quince millones por intervención. Salen a más de quinientos millones de pesetas, tres millones de euros. «Tengo que dar gracias a la gente de Valencia que me ha ayudado, que me ha tapado, que no ha dejado que me cayera». En todo ese tiempo, no quiso más que andar para correr y correr para torear. Podría haberse dedicado profesionalmente a otras cosas -comentó los toros en Canal Nou y ahora apodera a un chaval de Valencia que se llama Christian Climent y que lo tiene loco- y resignarse ante la evidencia, pero siempre quiso ser torero.

«Una obra de ingeniería»

Un día, «abatido y desesperado», le salió el sol leyendo el periódico. Una noticia contaba cómo el doctor Cavadas había implantado la mano de un paciente en su pierna para que no se deteriorara a la espera de reimplantársela en su sitio. Se fue para él. Después de siete operaciones que le han costado 120.000 euros, El Soro lleva una prótesis que va aproximadamente desde la cadera hasta el tobillo. «Mi pierna es una obra de ingeniería».

Donde antes había hueso, ahora sujeta su peso una estructura de titanio en la que el doctor ha insertado sus músculos, sus tendones y que ha recubierto con su propia piel. La articulación permite, además de la flexión, la rotación de la pierna. De momento, El Soro ha matado algunos toros a puerta cerrada y por la red circula un vídeo del torero en un tentadero en el que está francamente bien. Dice que delante del toro no cojea pese a que su pierna izquierda es ocho centímetros más corta y que tiene «otro poso», «otra madurez» toreando.

 Si no fuera por esa ilusión de reaparecer…

Me hubiera vuelto loco. He estado en el hoyo, abatido personal y económicamente. Me han tenido que recoger, pero me he venido arriba. Me ha mantenido con vida una fe férrea en Dios.

Muchos piensan que a día de hoy ha perdido el juicio. Se lo ha dicho mucha gente. Entre ellos, el doctor Cavadas, pero también Eva Rangel, su pareja y su apoyo en los momentos de zozobra. «Creo que todos le hemos dicho que no lo haga, pero si le conoces, sabes que lo va a hacer», admite ella.

Cuando leyó la noticia de Cavadas y le comenzó a dar la vuelta a la tarde, se reencontró con Eva. Porque con los ligamentos también se le comenzaron a soltar las amarras de su familia. Su mujer volvió a México con sus tres hijos, con los que mantiene una «estupenda relación». Cuando vio la luz volvió Eva, que había sido su primera novia cuando tenían 20 años. Se encontraron casualmente en el entierro de su madre y desde entonces, están juntos. «Yo no puedo decir nada porque a Vicente lo conocí torero».

El reto de volver a ponerse delante es difícil, casi imposible, solo que esa palabra está fuera del diccionario de algunos hombres del toro.

Aunque tuviera la pierna en plena forma y pudiera correr y flexionarla de manera completa (ahora le resulta imposible y solo puede trotar), tiene que poner en marcha un cuerpo al que se le negó el ejercicio durante casi 20 años y que, en total, ha sufrido 57 anestesias generales.

Ha andado con muletas y en una silla de ruedas durante dos décadas en las que solo su cabeza se sentía aún torera. Aquel toreo explosivo que practicaba ya no es una meta, pero hasta las tauromaquias más reposadas están más cerca de la quimera que de la realidad. En ese proceso de involución física, ha perdido 20 kilos y pasa el día entrenando.

En Moncada torea de salón o se pone delante de las becerras y de una decena de novillos. Además, acude a rehabilitación y pasa horas entre el gimnasio, andar, trotar y mentalizarse. Supervisa todo ese proceso físico Rafael Blanquer, exatleta y entrenador de estrellas del salto de longitud como Niurka Montalvo o Yago Lamela. Toda esta instrucción le absorbe diez horas al día. El resto es soñar: «De aquí a Fallas me quedan 14 kilos por perder».

 ¿A Fallas, en la plaza de toros de Valencia?

 Esa es mi ilusión. Quiero hacer algunos festivales para reaparecer en Valencia el año que viene. Eso sería grande, mi meta. Me puedo dar con un canto en los dientes si ocurre.

 ¿Y después?

-Después, Dios dirá.

 Habrá cerrado la gran cuestión de su vida.

– Volver a torear es importante porque sin ese toreo me arruinaron la vida. Además, igual puedo inspirar a gente que está desesperada, para que no abandone. Pero sí, le habré ganado el reto a esta guerra.

Via:http://www.lasprovincias.es/20130922/gente/soro-hoyo-vuelta-ruedos-201309220150.html

El Soro: “Voy a volver a torear con una pierna bionica”.

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Por Paco Aguado.

Vicente Ruiz “el Soro” está decidido a reaparecer en los ruedos y utilizará una pierna biónica con la que, tras pasar 34 veces por el quirófano, ha corregido una grave lesión. “No estoy loco”, asegura el torero.

Después de que los médicos le hayan reconstruido el miembro con una estructura metálica interna, El Soro ha logrado poner fin a un calvario de intervenciones para salvar su rodilla izquierda, afectada hace veinte años por una grave lesión que tuvo muchas complicaciones añadidas.

“Aunque la gente pueda pensar lo contrario, no estoy loco”, se reafirma el diestro. “He sufrido mucho en estas dos décadas pero la idea de volver a ponerme delante del toro, y mi fe en Dios, es lo único que me ha ayudado a salir adelante y a rehacer también mi vida personal. Así que tengo que torear”, reitera.

Fue en abril de 1994, en su momento de plenitud profesional, cuando en la plaza alicantina de Benidorm El Soro sufrió una grave lesión de ligamentos de la rodilla izquierda que le apartó de los ruedos, en principio, para siempre.

“Me hice un gran destrozo, que se fue complicando luego y extendiéndose por la pierna con otros problemas, como pequeños tumores, defectos congénitos y hasta un virus de quirófano”, explica el único superviviente de la terna de la fatídica tarde de Pozoblanco de 1984.

“Desde entonces -continúa el torero- he ido buscando desesperadamente a los mejores especialistas para ver si alguno daba con la solución del problema. He estado en Houston, en Boston, en París, en Los Ángeles, en Manchester, en Suiza, en Holanda, en Madrid, en Barcelona… y así hasta llegar a someterme a treinta y cuatro operaciones, la mayoría sin éxito”.

Pero hace cuatro años, cuando casi se daba por rendido, El Soro se encontró en el periódico con un hecho que acabó dando un vuelco a su situación:
“Era una noticia muy llamativa, en la que explicaban que un médico español había conseguido implantar el brazo de un accidentado en una de sus piernas para evitar el riesgo de infección (y reimplantarlo posteriormente). Ese era el mismo riesgo que yo tenía, el que complicaba todo. Incluso pensaron en amputarme la pierna, aunque yo siempre me negué a ello incluso firmándolo ante notario”.

Contacto con Cavadas

“Así que no dudé en ponerme en contacto con ese médico, el doctor Pedro Cavadas (famoso por sus éxitos en el trasplante de extremidades), toda una eminencia que después de seis operaciones me ha resuelto el problema reconstruyéndome toda la estructura ósea de la pierna izquierda con dispositivos de metal. Es lo que se llama una pierna biónica”, matiza el torero.

Aunque la longitud del miembro afectado se ha reducido en siete centímetros y necesita usar un alza para poder caminar, El Soro asegura que “dentro de ese margen”, se encuentra “perfectamente”, porque hasta puede “correr y entrenar”.
“Así que, con esa capacidad recuperada, hace dos años ya empecé a darle vueltas a la posibilidad de volver a vestirme de luces.

He perdido 26 kilos de peso y -reconoce con orgullo- ya he toreado en el campo vacas y novillos con mucha soltura. El 31 de agosto estoy anunciado para actuar en un festival en México, en la ciudad de Tijuana”.

A su vuelta a España, El Soro tiene la intención de “encerrarse” en el campo para prepararse a fondo de cara a cumplir el más ansiado de sus sueños: volver a hacer el paseíllo en la plaza de toros de Valencia , la ciudad donde el “sorismo” sigue siendo casi una religión entre los aficionados.

“Mi idea -confiesa- es torear dos tardes en las próximas Fallas: el día de San José y, por supuesto, el 14 de marzo, cuando se cumplirán mis 32 años de alternativa. Creo que los valencianos , que me siguen mostrando su cariño a diario, me recibirán con los brazos abiertos, igual que muchos compañeros”.

“Ya hay algo hablado del tema, a la espera de cómo se vaya desarrollando mi preparación. Pero por raza y capacidad de sacrificio no va a quedar. Al fin y al cabo, esa ha sido la tónica de toda mi carrera”, reconoce.

En cuanto al toreo que pueda realizar con esa merma de facultades físicas, El Soro reconoce que ya no será “el torero explosivo de antes, el de las banderillas y las mascletás en el ruedo”, sino que se expresará “con ese poso y ese gusto que a los toreros nos dan los años y las vivencias”.

“Es cierto que los médicos -explica el diestro- no me aconsejan que me vuelva a poner delante de un toro, como nadie que tenga dos dedos de frente, pero yo siento la necesidad espiritual de hacerlo”.

“A pesar de la fortuna que me he gastado en operaciones, tengo de nuevo una situación estable económica y mentalmente, e incluso he rehecho mi relación familiar, que atravesó momentos críticos.

Pero sin torear -enfatiza El Soro- mi vida no hubiera tenido razón de ser. Solo por eso creo que estoy obligado a cumplir el objetivo que me marqué cuando empezó mi calvario”.

“Además, quien sabe si mi caso puede servir de ejemplo a mucha gente que sufre y padece enfermedades y lesiones que parecen insalvables. No se si podré torear más tardes, si es que está de Dios, pero ya el hecho de volver a hacer el paseíllo vestido de luces sería para mí como besar el cielo”, finaliza.

Via http://www.que.es