La Luz Volvio a Brillar por El Bardo de la Taurina

 Entre la calle de Venustiano Carranza y Bolívar, desde hace 137 años, se encuentra El El Gallo de Oro, frente al reloj de péndulo donado por la colonia otomana en México.
Entre la calle de Venustiano Carranza y Bolívar, desde hace 137 años, se encuentra El Gallo de Oro, frente al reloj de péndulo donado por la colonia otomana en México. Ahi todavia se pueden encontrar al Bardo de la Taurina de lunes a viernes, porque descansa los fines de semana.

Por siempre las fotografías han sido un caudal de recueros y yo creo que algunas hasta llegan a ‘hablar’ o cuando menos mi locura me da para pensar eso y es por ello que nunca termino de dialogar con ciertos personajes y algunos amigos que muy quitecitos penden de las paredes del vestíbulo que conduce al santo altar erigido a la memoria del todopoderoso Manolo Martínez y uno de esos personajes lo es el salmanqueño y por ente guanajuatense Jesús Muñoz ‘El Ciego’,  que tenía tanta luz en su mirar que fue uno de los hombres que mas toros vio y que mas vivió, este galimatías de la taurina, no fui su amigo como ahora todo mundo lo es y no lo fui, porque primero no se si me hubiera aceptado como tal y segundo porque era demasiado grande su estatura para un novillero de la legua que se transformo en escribano de mala monta.

Lo que si fui y sigo siendo es su admirador, desde donde venero esa virtud tan de él que fue la autenticidad rasgo por cierto hoy casi en extinción y que Don Jesús se le daba como un  don natural, charlamos por horas, por días, por semanas, por meses, por años interminables de los cuales recuerdo que muy al principio de conocerlo una vez  le reclame que nunca me publicaba nada a pesar de que rigurosamente le brillaba su ‘luz’ y como ese día el andaba con el ánimo torcido me contesto ‘No te publico porque eres un pendejo’ a lo que El Bardo le contestó – ¡Si! pero ¿que no vez  la ‘madriza’ que ayer me pego un novillo? y que bien vale unas letras –  y volvió arremeter -‘Te digo que eres un pendejo, no estoy hablando de eso, ¿Qué no te has dado cuenta que tu te caes con unos baros para la publicación y tu ‘jefe’ me ilumina con hartos dólares, pa’ que no te publique y agregó te digo ¡Eres bien pendejo!’- ya luego se dio una complicidad entre él y yo y pasado el tiempo.

Don Jesús sabia muy bien que me aficione con harta fe al ‘Gallo de Oro’ que estaba a media calle del Tupinamba, que era su cuartel y ahí llegaba  a buscarme al tiempo que yo le preguntaba ¿Don Jesús ¿quiere usted tomar un trago y comer algo? y contestaba ‘ya ordene y también ordené que lo pusieran a tu cuenta’

Ahora me viene a la memoria  aquellos días en que estaba la euforia de la Placita de La Aurora y mi menda le preguntó – ¿Si creía que ya estaba listo pa’ debutar? dejo escapar sus ojillos a través del espeso grosor de la cristalería que se cargaba y expresó después de revisarme de la cachucha a los tenis, – ‘Si pa’ el domingo no has ‘debutado’ mascullo  es porque eres ‘pargo’, y  desde entonces  sigo escuchando las risotadas de los ahí presentes, cuando el maestro remató diciendo – ¡Sí! estás para debutar, pero con las buñis de la calle del Órgano –

También recuerdo que el día que enterramos a mi ‘jefa’ llamo por teléfono y dijo ‘Ni modo ‘mano’ ya solo queda que la entierren bien, pa’ que no se vaya a salir’ y preguntó ¿en donde vas a estar? – me voy a ir a ‘La Flor de Valencia’- y hasta ahí llegó, me zarandeó la maceta  al tiempo que decía;-‘Chille que de todas maneras no lo voy a publicar’- ese era el irrepetible Don Jesús a quién nunca lo ‘tutié’ ni nunca le dije ‘Ciego’, ¡No! para mi el maestro se cosía aparte y por eso a once años de que partió plaza en fúnebre evento rumbo al mundo de las tinieblas donde la luz no brilla y solo los recuerdos se dan a la sombra de la oscuridad, sigo chanelando con él  en busca del entendimiento y la luz de ésta su fiesta, la que la vio mejor que nadie. Y lo paradójico de la vida es que hoy en ésta fiesta, pululan más ciegos que de verdad,  no ven, porque la luz del saber, no da luz para todos. Esto dicho sin ningún respeto, dentro y fuera del ruedo.

Y ya que hemos venido hilvanando sobre los pliegues macizos de la historia  pues vayamos a  la Plaza México en la que el domingo pasado  quedó como fecha grabada en los anales para recordar con los dígitos del 5 del mes 8 del año 2012 en la que se presentó un novillero llamado  Mirafuentes de Anda que pa’decirlo de una vez nació para esculpir su nombre con esas letras que perduran, lo cual ayer y hoy es mucho que decir y es que  el de la dinastía de los Herros, Orlando que es así como de pila bautismal se llama este chaval que torea como los propios querubines y que trae un toreo de ‘cante jondo’ de ese que llega al alma y aviva los sentidos  ¿a que viene esto? pues nada más a dar fe que el coso mayor ya tiene un fuerte candidato al ‘torero’ que por años o décadas anduvo esperando, describir el por qué sin duda requeriría de un tratado de virtudes toreras lo que sería temerario ya que la fantasía es incitadora a volar, pero si le puedo decir a usted lector  que Mirafuentes de Anda es novillero excelso que cobro una oreja tras lidiar, entender, aguantar, embraguetarse y pincelar hasta lo sublime a un novillo serio del hierro de Marrón, ‘peluda’  que va a canjear muy pronto por otro paseíllo monumental.

Así que mejor vamos esperando que la empresa lo termine de calar apretándolo con una novillada mas seria aún y con un par de sinodales cuña a lado de esos que también son gallos como Paulo Campero y Jorge Rizo novilleros de tercia grande, con los cuales la empresa podría revivir los ayeres de una de esas páginas extraviadas de la historia que lo fue la de los ‘Tres Mosqueteros’, ¡En Hora Buena! al torero  Mirafuentes de Anda por traer el arte puro y no regatearlo, al contrario lanzarlo al infinito en pregón de que en él con una pizca de suerte con los encierros, con el despliegue de la academia, la buena dirección de sus guías,  su aurea filigrana que convierte en seda su capa y en terciopelo su muleta, con su valor sereno y el carisma que se carga el chaval, no queda otra que preguntarnos ¿estaremos ante el ‘Esperado’?….¡va mi resto compadre!, solo pido como escribiera el inmenso taurino Renato Leduc ‘Dar tiempo al tiempo.

Twitter: @BardoTaurina