Noche de expectación que quedo para el olvido en la Santa María de Querétaro.

Ponce, el orquestador del fraude.
Enrique Ponce.

Una noche de expectación que quedo para el olvido en la Santa María de Querétaro. 

Por Enrique Muñoz

El cielo Queretano enviaba desde antes del festejo ligeras gotas de agua, seguro quería que en el redondel hubiera una polvareda o algo que distrajera lo que ahí sucedería.

A las 8:30 en punto hicieron el paseillo ante un lleno total en el tendido Enrique Ponce con Diego Silveti, ambos llevaban consigo un capote de paseo con la imagen de la virgen Morena, al termino del mismo se entrego un reconocimiento al diestro español por los 21 Años de su presentación en Querétaro. “El publico ha cumplido” dijo una voz en el callejón «Los diestros vienen a triunfar, y ojalá el ganado embista.”

El primero de la noche Flor de Jara de 485Kg de la Estancia, fue pitado y regresado a los corrales, era señal de lo que se avecinaba. Fue sustituido por otro toro anovillado de la ganadería de Marrón.

Enrique Ponce mostro cierta disposición y ganas de agradar al público desafortunadamente sus enemigos eran muy justos de presentacion, sosos, sin fondo, que no le permitieron hacer mucho, solo el quinto se salvo en trapio. Mal con el acero, muchos pinchazos. La gente estuvo fría con el valenciano.

Silveti tratando de alegrar un festejo aburrido.
Silveti tratando de alegrar un festejo aburrido.

Diego Silveti tambien demostró mucha disposición para agradar al público, desafortunadamente sus dos primeros astados no tuvieron presencia y asi no hay emocion. Sin embargo Diego se mostro decidido, sabiente del compromiso y la expectación que el mismo había generado.

Lo bueno llego con el sexto y último de la noche, Palo de Rosa de 489Kg, a quien recibió por chicuelinas en los medios, en el segundo viaje lo recibió con una tafallera y remato con un quite por gaoneras que pusieron el público de pie. Fue un exceso el castigo que recibió el toro en varas.

Diego se fue a los medios e instrumento una serie de ayudados por alto muy sentidos, después naturales con sabor y quietud, finalizo su lidia con una manoletinas que calaron fuerte en el tendido, pero pincho hasta escuchar un aviso y recibir una fuerte división en los tendidos.

Enrique Ponce quiso triunfar a toda costa y regalo otro astado muy justo de precencia de la ganadería de Marrón, manso igual que su hermano, el primero bis, pero tampoco se prestó al lucimiento. Nada que hacer, tras descabellar en dos ocasiones dio muerte al astado y la noche se hizo mas oscura bajo el cielo queretano.

Ficha del Festejo:

Santa María de Querétaro, Qro. Lleno en noche lluviosa. Cinco toros de La Estancia, impresentables de presentación, anovillados, mansos, sin fondo, solo se salvo el 6o. que dio un mejor juego. Y dos más de Marrón (primero sobrero sustituto de uno del hierro titular, devuelto por chico, y otro, séptimo., lidiado como regalo) mansos hasta la desesperación.  Enrique Ponce: Silencio en su lote y pitos en el de regalo. Diego Silveti: Salida al tercio, palmas, salida al tercio entre división de opiniones.

“Así es la Fiesta Brava, El Toro no tiene Palabra..” Ojalá vengan tiempos mejores para la fiesta.

Twitter: @Kiquemc

3 Comentarios »

  1. PORQUE SIEMPRE TIENEN LA CULPA LOS TOREROS, DIEGO Y PONCE LIDIARON POROS NOVILLOS PUES ESO ERAN LOS SEIS, PORQUE NUNCA SE LES EXIGE A LOS EMPRESARIOS QUE SON LOS QUE COMPRAN ESOS BICHOS, Y LOS JUECES DONDE ESTAN, AL RECIBIR LOS TOROS Y ACEPTARLOS, NUESTRA FIESTA VES UNA PORQUERIA Y NOSOTROS TENEMOS LA CULPA POR IR A LAS CORRIDAS, SI NO FUESEMOS LOS EMPRESARIOS TENDRIAN MAS RESPONSABILIDAD.

  2. Del «gozo al pozo» reza el refrán popular lo único rescatable y plausible del mano a mano que hubo en la Santa María de Querétaro, fue el entradón que hubo y que el heredero de Nicolás González Rivas, al más puro clásico estilo de su fallecido y siempre bien recordado progenitor, logró montar ese cartel.

    Lo demás no valió nada ya que es del dominio público la clase de ganado que lidia en las plazas de México, Enrique Ponce, ese desvergonzado diestro que viene y recoge con aspiradora los dolares que se lleva a su país, por torear encierros que no son dignos ni de una plaza de segunda; más sin embargo, existen muchos nobles por no decirles más feo aficionados que sé van con la finta de que el valenciano, viene a torear dije a torear no lidiar, pura mansedumbre sin una pizca de bravura.

    Y ayer en Pachuca, no fue la excepción con el ganado de Arroyo Zarco, como tampoco lo fue en Zacatecas y así será sucesivamente en su dizque campaña americana en México, en plazas que antes no había pisado y que llega a ellas, con las alforjas abiertas para retacarlas de parné que les está esquilmando a los aficionados «tenochas», vía empresas que le cumplen todas sus vergonzosas condiciones para vestirse de luces.

    Han pasado 493 años desde que los «churumbeles» llegaron a tierras aztecas y nos jodieron y engañaron con pinches espejitos, viruela, gonorrea y sífilis y hoy todavía nos trincan con los espejitos y otras lindezas más. No cabe duda «No tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre»

    Óscar López G.
    opinióntaurina@gmail.com

Deja un comentario