
El 21 de octubre de 2012 con una oleada de acometividad codiciosa, fijeza y ejemplar trapío de los ejemplares de la ganadería guanajuatense de San Miguel de Mimiahuapám, se cerró la Feria de San Francisco de Asís de Pachuca de Soto, capital del estado de Hidalgo y se constituyó como antaño, en la gran antesala para la Temporada Grande de La México.
En resumen en Pachuca, se celebraron 4 corridas de toros y una novillada. En la primera en hombros de los aficionados salieron El Zotoluco y Juan Pablo Sánchez, en tarde en la que se lidió un buen encierro de Arroyo Zarco, los dos toreros obtuvieron cada uno, dos orejas.
En la segunda corrida, se presentó un concurso de ganaderías, del que salieron triunfadores el toro de Cerro Viejo y la faena conmovedora de Juan Luis Silis, alumno de Mariano Ramos que murió tristemente días antes. A Juan Luis por la faena premiada con dos orejas, le correspondió un auto y a la ganadería $ 100,000 pesos. Ricardo Rivera obtuvo una oreja de un toro muy noble de Caparica, desafortunadamente ese día, Garza Gaona se fracturó la clavícula en su toro, aunque hoy en día para su bien, ya está recuperándose.
La novillada se celebró con resultados positivos, sin embargo los novilleros Xavier Gallardo, Antonio Lomelín y el español Javier Martínez por fallar con el acero, se fueron sin trofeos, Lomelín y Martínez cada uno, vuelta al ruedo. El rejoneador Diego Lecumberri tuvo brillante actuación con uno de regalo de Heriberto Rodríguez, por no acertar con el rejón de muerte en compañía de los valientes forcados de Hidalgo la vuelta al ruedo fue el premio.
En la tercera, el domingo 14 de octubre se lidió un encierro light de Boquilla del Carmen y El Capea toreó por nota al primero de su lote y en su segundo puso mucho empeño para obtener en total 4 orejas. Arturo Macías escuchó tres avisos en el primero y en su segundo oreja, toreó muy bien Arturo, pero mal con el acero. El Zapata con su variedad de interpretativa en capote, banderillas y muleta una oreja. Luis Gallardo una actuación discreta debido a su poco rodaje y de seguro pensando en lo que seguirá para su carrera.
El colofón fue, broche de oro. La corrida de San Miguel de Mimiahuapám de Don Alberto Baillères se destacó por la gran acometividad, codicia y fijeza en su conjunto, que provocaron vivir una tarde inolvidable por el trapío de los astados y su comportamiento en el ruedo.
Desde luego hubo matices, el primer astado de la tarde Personaje fue de comportamiento distraído para el debut del rejoneador español Leonardo Hernández que mostró gran oficio y el que cerró plaza para Arturo Saldívar áspero y se quedaba corto. Todos incluyendo los anteriores con embestidas emotivas, de altísima calidad las del séptimo que le correspondió a AlejandroTalavante.
Hermano Querido (nombre para recordar a Don Pepe Gual hermano de Doña Tere esposa de Don Alberto, que se nos adelantó en el paseíllo de la vida) se llamó el toro que fue de campeonato desde que saltó al ruedo de la Vicente Segura y que recibió el homenaje del arrastre lento.
Su presencia imponía respeto y admiración por su fenotipo o sea su físico, de pinta girón, calcetero, rabicano, con una encornadura bien puesta, de embestida humillada de gran recorrido y comiéndose los engaños, nos hizo vibrar de emoción en cada momento de su lidia en los tres tercios.
Tal vez con dos series más de muleta de Alejandro Talavante, se hubiera provocado la petición de indulto por las grandes condiciones del astado, sin embargo la faena de capote y muleta tuvo pasajes de alto contenido estético.
Ahora mismo escribiendo recuerdo en la memoria la bellísima y ajustada arrucina ejecutada con primor por el gran torero extremeño quién por fallar con el acero sólo paseo una oreja en triunfal vuelta al ruedo. Muy buen inicio de campaña mexicana tuvo Talavante.
Leonardo Hernández se mostró como un rejoneador de altos vuelos, tuvo a su alcance lograr algún trofeo pero al fallar en la suerte suprema perdió la oportunidad de tocar pelo.
Arturo Saldívar en su primero rayó a gran altura, hacia el final de la faena con una serie con la mano derecha que lo hicieron cimbrarse, transmitió a los tendidos de la plaza el sitio que pretende en el toreo, falló con la espada pero deja la impresión de ser un torero que cada día adquiere mayor profundidad en lo que ejecuta en el ruedo.
Uriel Moreno El Zapata, tuvo una actuación decidida de aquellas que demuestran la convicción de trascender en el toreo con su tauromaquia. En su primero después de buenos lances y los variados y emotivos pares de banderillas que ejecuta en la lidia de muleta sufrió una dramática cogida, que resultó en una cornada en el glúteo derecho y golpes contusos en todo el cuerpo, se entregó en la estocada e infiltrado salió para lidiar a su segundo en el que con el corazón por delante arrancó literalmente las orejas al astado, no sin recibir algunas protestas de quienes juzgaron excesivo el premio, una oreja hubiera sido irrefutable.
El toro de lidia que quiere la afición de México es como el de la corrida de ayer, con emotividad y estampa, eso fue lo que ofreció San Miguel de Mimiahuapám, por eso fue tan emotivo el puyazo de César Morales al toro Inolvidable, segundo de El Zapata, por la codicia del toro en el encuentro y la firmeza del varilarguero con la puya.
La vuelta al ruedo del picador con el matador en son, triunfo nos hacen ver que la afición aprecia lo bien ejecutado.
En fin, no cabe duda que el toro a todos pone en su lugar y el encierro lidiado el 21 de octubre de 2012 en Pachuca abre los ojos a quienes suponen que lo que el público demanda en las corridas de postín son toros light. No se equivoquen empresarios, toreros y ganaderos, la acometividad codiciosa, la nobleza traducía en la fijeza y la belleza de un toro bien presentado, son pruebas irrefutables de que por ahí está el mejor argumento para mantener viva a la fiesta. Ayer San Miguel de Mimiahuapám de Don Alberto Bailléres, puso la muestra y por tardes como la de ayer en Pachuca, la flama de la afición se mantiene viva. Enhorabuena.



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