Talavante: La gesta de un torero al que le sobran los motivos.

Alejandro Talavante (centro), con los ganaderos, Victorino martín, padre e hijo.
Alejandro Talavante (centro), con los ganaderos, Victorino martín, padre e hijo.

Por Estefania Zarallo.

Como si de la estampa de un torero antiguo se tratase, rememorando quizás aquellas imágenes del maestro ‘Antoñete’ fumando un pitillo en el patio de cuadrillas de Las Ventas, Alejandro Talavante esperaba junto a un burladero la salida de la primera de las vacas a lidiar, mientras apuraba las últimas caladas de su cigarrillo. A su alrededor, una nube de fotógrafos trataba de inmortalizar cada gesto del espada extremeño, dando buena cuenta del interés que despertaba la tienta.

Era la segunda vez que el torero de Badajoz acudía a un tentadero a la finca ‘Las Tiesas de Santa María’, ubicada en el término municipal de Portezuelo, y lugar en el que pastan los astados de la ganadería de Victorino Martín. Serán de este hierro los seis ejemplares con los que se encierre en solitario en el coso madrileño de Las Ventas el próximo 18 de mayo.

Una gesta especial que marcará un hito en la historia. Aunque ya han sido cinco los diestros que han hecho lo propio en Madrid, Talavante es el único que toreará los seis ejemplares herrados con la ‘A’ coronada sin que nunca antes haya matado ningún otro astado de Victorino Martín.

O, lo que es lo mismo, debutará con los ‘victorinos’ y lo hará a lo grande, con seis astados y en la plaza más importante del país, en su feria, la de San Isidro. Es por eso por lo que los medios de comunicación se desplazaron hasta la finca cacereña, para no perder ni un instante de una cita que sirvió como presentación oficial de la encerrona y a la que no faltaron ni el empresario y apoderado del extremeño, Manuel Martínez Erice, ni amigos del espada como el cineasta Agustín Díaz Yanes o el periodista Roberto Gómez.

Alejandro Talavante tentó dos vacas que se mostraron exigentes y desarrollaron sentido durante la lidia, pero que a la vez permitieron al torero expresarse. El diestro mostró una buena dosis de temple y valor sin perder un ápice de su concepto del toreo. Fiel a su tauromaquia, el pacense fue instrumentando las tandas por ambos pitones, destacando especialmente los pases al natural.

Demostró que la innovación que caracteriza su toreo no está reñida con el comportamiento de los morlacos herrados con la ‘A’ coronada, aunque sean ejemplares que como el propio diestro reconoció, tengan que ir siempre muy cosidos a la muleta, y que obliguen a tenerlo todo siempre bajo control. «El toreo es tan grande que no limita nada», manifestaba Alejandro Talavante tras la tienta, mostrando el momento que atraviesa, embriagado por la fiesta y la tauromaquia, en busca de su grandeza.

Las razones que le han llevado a encerrarse con seis morlacos de Victorino Martín van más allá de la pura lógica y hay que buscarlas en el campo de las sensaciones, de los sentimientos y de la emoción. Parafraseando a su admirado Joaquín Sabina, Alejandro Talavante afirmaba de manera rotunda que lo hace «porque tengo todos los motivos del mundo y a la vez, no tengo ninguno para hacerlo».

Sereno, profundo, inteligente y convencido. Así se mostró el extremeño sin dejar de lado que la gesta es algo «muy duro», no solo por lo que sucede en el ruedo, sino porque ya se empieza a sentir la presión en la plaza, al estar siendo observado por los aficionados, delante de un animal que rezuma seriedad.

Las perceptivas cambian, también las ideas preconcebidas, pero cuando se logra controlar la escena la sensación es indescriptible. Tanto que, en palabras del diestro, se convierte en imposible compararla con cualquier otra.

En honor a ‘Cervato’

Tras el tentadero, Alejandro Talavante explicaba con detalle todo lo relacionado con su encerrona, una idea que ya tenía en mente la temporada anterior. De hecho, quería anunciarse con los ejemplares de Victorino Martín la pasada Feria de Otoño de Madrid. Sin embargo, el ganadero no tenía toros para esa fecha y optó por posponerla hasta San Isidro.

También ha tenido que retrasarse un día sobre la idea inicialmente prevista. Y es que el pacense quería que se celebrase el 17 de mayo, pues en esa fecha, en el año 2011, abrió la puerta grande de Las Ventas tras cortarle las dos orejas a un gran ejemplar de la ganadería de ‘El Ventorrillo’ de nombre ‘Cervato’, al que instrumentó una faena memorable. «Mi carrera cambió de rumbo ese día, sobre todo a nivel personal. Es un día que me ha dado mucho y me apetecía esa fecha», se sinceraba el espada.

Finalmente la cita será el 18 de mayo, pues han decidido que un sábado puede animar a muchos aficionados de fuera de Madrid a la plaza. Esa jornada se convertirá en el sexto matador de la historia en encerrarse con los astados de Victorino Martín en la capital del país.

El primero de ellos fue Andrés Vázquez, en el año 1970, seguido de Ruiz Miguel, Pedro Gutiérrez Moya ‘El Niño de la Capea’, Roberto Domínguez y Manuel Caballero. En otras plazas lo han hecho Enrique Ponce (Valencia), Raúl Gracia ‘El Tato’ (Zaragoza), Juan Mora (Cáceres), ‘El Cid’ (Bilbao), José Luis Moreno (Pozoblanco) y Antonio Ferrera (Badajoz) el pasado año 2012.

Eso sí, ninguno de ellos se había encerrado con los ‘victorinos’ sin haber lidiado previamente ni un solo ejemplar. Haciendo memoria, el ganadero Victorino Martín manifestaba que el caso de Alejandro Talavante era similar al de ‘El Niño de la Capea’, pues el salmantino tan solo había estoqueado con anterioridad dos astados de su hierro, en una corrida en la que las cosas no salieron del todo bien y que se celebró en Logroño.

Procedencia Saltillo

«Ambos tienen similitudes y es que han triunfado en México, donde el toro procede de Saltillo, que es también base de nuestra ganadería», explicaba el ganadero. En ese sentido, Alejandro Talavante reconocía que el principal nexo de unión es que tanto los mexicanos como los ‘victorinos’ eran morlacos con clase.

El diestro los está conociendo en profundidad a través de los vídeos de las encerronas de sus compañeros, y reconoció que se fija especialmente en la de ‘El Niño de la Capea’, pues fue una tarde en la que el éxito llegó en el quinto, logrando que rompieran todas las sensaciones que se acumularon a lo largo de la jornada.

A través de las imágenes está conociendo y estudiando el comportamiento del toro, que exige mucho, pero que tiene un ritmo que le gusta y le permite sentirse a gusto en el ruedo. «En el tentadero he podido comprobar que, cuanto menos defensiva era mi actitud, más me daban las vacas. Como torero me ha ilusionado mucho no tener que marcar tanto el toque, que no sea necesario un control técnico tan exhaustivo», aseveraba Talavante.

 «El ganado es importantísimo para el torero, el azar juega mucho y no depende de ti el resultado. Pero si yo mato la corrida de Victorino Martín es porque estoy convencido de que es un toro que embiste. Es una ganadería que se adapta a las exigencias del toreo actual y que tiene matices que no solemos cantar, pero que como torero son muy interesantes», indicaba el diestro, que aseguraba que el matador busca el triunfo y para ello se necesita un morlaco con clase, que embista bien y que tenga celo.

«Somos exigentes en ese sentido porque como dependemos tanto del toro te obliga a que ese apartado esté lo suficientemente preparado para adaptar los resultados a tu condición de torero», indicaba el pacense, que abrió también la puerta grande de Las Ventas la pasada temporada, en la Corrida de la Beneficencia.

No cambiará su forma de torear y seguirá fiel a su concepto, algo de lo que ya hizo gala durante el tentadero. «Soy como soy y si lo hago es porque tengo fe y creo que me pueden ver al mismo nivel que estoy últimamente. Lo único que va a cambiar ese día es el pelo del toro, que en lugar de ser negro, castaño o jabonero será cárdeno», afirmaba el pacense, que no sabe si volverá a matar los ejemplares de Victorino Martín a lo largo de su trayectoria.

«Si todo sale bien se pueden abrir muchos caminos, porque yo tengo constancia de que mis compañeros, que están en momentos buenísimos de su carrera, han decidido apostar por ella. Y si lo hacen es porque es un toro que te garantiza que vas a ver un espectáculo actual y evolucionado», subrayaba haciendo referencia a José María Manzanares, que ha elegido un astado de Victorino Martín para su encerrona en la Maestranza de Sevilla, el próximo día 13 de abril.

Aunque no reveló el color del traje de luces que vestirá ese día, afirmó que no será lila y oro, sino que estrenará un vestido con un diseño que nunca antes había lucido. Lo que sí hizo público fue el nombre de los toreros que le acompañarán ese día. Junto a su cuadrilla habitual -formada por los banderilleros Fernando Plaza, Valentín Luján y Julio López; y los picadores Tulio Salguero y Miguel Ángel Muñoz– le acompañarán los toreros de plata Carretero, Miguel Martín, Agustín Serrano, Rafael Cuesta, Manuel Izquierdo y Fernando Pérez.

Diez astados

Diez astados herrados con la ‘A’ coronada han sido apartados para la corrida de Madrid. A medida que la fecha se acerque, el ganadero elegirá a los seis que considere apropiados. Son ejemplares cárdenos, en tipo y hechuras para el coso de Las Ventas, algo que Victorino Martín quiso dejar bien claro desde el primer momento.

De hecho, hizo hincapié en que es la corrida que tenían prevista inicialmente para Madrid. «Que no lo dude nadie», dijo tajante el ganadero de Galapagar, que indicaba que no hacerlo sería traicionarse a sí mismo, a los que creen en su trabajo y a la gesta, pues le restaría importancia.

El ganadero afincado en Extremadura mostraba así su opinión ante los comentarios de que se había rebajado la presencia del toro al tratase de una encerrona de Alejandro Talavante. Por ello, recordaba que se trata de una corrida seria, en tipo y que está despertando un gran interés entre el público, por lo que espera estar a la altura porque la fiesta se juega mucho y la responsabilidad que supone lidiar en Madrid está más presente que nunca.

Se trata además de una fecha que está generando una gran expectación, algo de lo que también es consciente el ganadero que recuerda la ilusión que despertó entre los aficionados un mano a mano entre ‘El Viti’ y Paco Camino con ejemplares de su hierro, aunque nunca tanto interés como esta encerrona.

«Es un evento que una máxima figura del toreo se apunte a matar en San Isidro nuestros toros. Alejandro Talavante es un diestro que ilusiona por lo que no solo es un evento taurino sino social y cultural. Se ha demostrado que el toro interesa y lo que hay que hacer es hacer grandes acontecimientos como el de hoy -por ayer-», indicaba Victorino Martín, que estaba acompañado por su padre, su hija Pilar Martín y su nieta. Cuatro generaciones ganaderas.

Todo está preparado para que el 18 de mayo sea una jornada que forme parte de la historia de la tauromaquia. Una de esas que los aficionados no olvidan fácilmente y que hará más grande a un torero, a una ganadería y a una fiesta que está más necesitada que nunca de gestos y gestas como la de Talavante.

Via: http://www.hoy.es

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