El Cólico de Talavante: El Impresentable parte de las 5.

20130819-114651.jpg

Por Zabala de la Serna.

El sainete del dia de ayer en El Puerto de Santa María de Alejandro Talavante es gordo. Un parte facultativo a la lorquiana hora de las 5 de la tarde no hay por dónde cogerlo.

Precedido del lío de corrales, otra vez con Cuvillo de por medio, que no sé, Álvaro, querido, en qué estarás invirtiendo el dinero del pienso. Pero en tus toros no, sin duda.

Una caída de cartel dos horas antes de que comience la corrida, aunque no se haya sorteado aún, es una falta de respeto, no ya para los que en taquilla se retrataron con esperanza y esfuerzo, sino para tus propios compañeros. Finito de Córdoba y Sebastián Castella en este caso.

Allí andaba todo el mundo tratando de sacar aquello hacia delante. Se buscaron tres toros buenos de La Palmosilla, que cómo serían de hechuras que incluso quitaron un titular de Cuvillo para hacer hueco a otro de Javier Núñez: en cuatro y dos, que todavía viajaban, quedó la componenda. Y en éstas el “cólico nefrítico” de Talavante. Ya la chapuza sobre la chapuza serolista. Cólicos serolíticos debían de empezar a llamarlos después de lo de Miguel Ángel Perera también.

Se contratan con Serolo y luego se sorprenden de Serolo. Como si te subes en un barco pirata y la gran sorpresa es que el capitán sea un corsario. Pues una vez que te embarcas, navegas, macho, mientras se cumplan las condiciones que figuran, y has admitido, en la letra pequeña del billete. Porque en este ir contra los seroletes se está confundiendo el contenido con el continente: sus plazas.

Como si El Puerto o Vitoria no tuvieran suficiente con el puntillazo de Sebastián Rodríguez, empujáis el cachetazo. ¿Para hacerlo más efectivo o qué? No sois conscientes de que a los serolos en esto les queda un cuarto de hora y que cuando se piren por donde han pisado sólo quedará tierra baldía y una afición aburrida, engañada, estafada y harta de no ver lo que ha pagado por ver… Para pegar estas espantás mejor no contratarse. Directamente. (Y siento y presiento el drama que se intuye en Zaragoza).

El petardo talavantista lo ahonda un equipo -más bien una banda que ni conocía los toros de La Palmosilla- que capitanea Manuel Martínez Erice, ni más ni menos que el empresario de Madrid… Cuidado con lo que se siembra, Manuel, tronco.

Para colmo, va la corrida y embiste de tal modo que hasta el sustituto Pérez Mota se sube al carro del triunfo. Partían las cuadrillas de Finito y Castella del hotel hacia la bella plaza de El Puerto de Santa María y en el hall se cruzaban con Alejandro Talavante que se despedía camino de Bilbao deseando suerte.

Por la red circulaba una foto del enfermo imaginario por enfermeras que algunos portales difundían como si fueran conejitas de Playboy. Hombre, tontos puede, gilipollas no.

Via: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/lahoradelaverdad/2013/08/19/el-impresentable-parte-de-las-5.html

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s