A Bayoneta Calada – Nueva Salida a Hombros de Joselito Adame.

Derechazo de Joselito Adame a “Curioso” de Barralva.

Se impone la seriedad, se impone la emoción y el toreo bueno, al menos en un turno. Triunfa modélica e indiscutiblemente la causa torera de Joselito Adame. El encierro que no rompe totalmente remata con un toro bravo, homenaje incluido, que acarrea la mala suerte de no ser toreado e inmortalizado a cabalidad con estrellón de Diego Silveti. Pinchazo impide a Arturo Saldívar sumar una oreja en medio de lo que, por momentos, muestra la forma y patrón a seguir para la Fiesta en México.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Se va la tarde de la espera, la de la “Revolución”.

Diría Don Federico, “colgada a un hombro” como la larga torera de Joselito Adame que remata el quite al cuarto de lidia ordinaria. Ese toro 12, que gusta anteriormente, refleja el tan cantado encierro: fuertes por fuera, pero… faltos de remate por dentro.

Fieles a su encaste, del turno segundo al quinto, duran poco en el último tercio por distintas causas: falta de fuerza o casta, dos de ellas. Fachada tienen, no la que anuncian las fotos que ya en la Plaza venden menos de lo que ofrecen, incluso dos, más cerca del sexto que del quinto año de vida, brindan juego lamentable.

Pero justo es señalar dos excepciones que ponen la Plaza en efervescencia.

La primera abre lidia ordinaria.

Por sí mismo, es un hermoso espectáculo nombrado irónicamente “Curioso” Negro, enmorrillado, largo, alto, hondo, de reunidos pitones y que arranca a Joselito Adame el capote al intento del primer lance, atención, por pitón izquierdo. Ajusta el procedimiento. Lances a pies juntos trazan el radio que une en los medios lo que inicia en tablas. Remate torerísimo.

Luego la pelea en varas, dura y prolongada, con un solo pitón, antecede a campo abierto la airosa chicuelina en cuyo remate, tan cerca y a compás abierto, Joselito estremece a la multitud al cerrar con rebolera por pitón izquierdo donde el barralva mantiene la horizontal y gana en la extensión de su inicialmente reducido tranco.

Decisión formidable no banderillear.

Juan Ramón Saldaña aplica la media altura y la sutileza que incluso encelan al astado cuando Héctor Rojas, destacado de nuevo, sale de la suerte por pitón izquierdo de manera perpendicular y “Curioso”, con las tablas de frente, empuja sin que Diego Silveti corte el viaje, previamente.

Hay la tensión que brinda la emoción dramática en la Plaza cuando aprieta el astado a Sergio González intenta el par siguiente que queda en nones. Rojas cierra por ese pitón, con templado par que deja las cosas calientes con la nueva salida al tercio del banderillero hidrocálido y la gente encendida de expectación.

Brindis general. Adame inicia en las tablas a pies juntos, la embestida se eleva en la tarde que declina con el toreo por alto en un pequeño palmo. Tras distracción inicial, el toro se enciende con el engaño puesto y estándole cerca. Perfecto el de la firma que rubrica el tremendo inicio hacia las rayas, pase de pecho incluido.

Comienza una tremenda pelea. Con el astado que no se deja, en el tercio por fuera de la segunda raya, Joselito manda, pisa fuerte y lleva largo. Pronto pero templado, el de pecho con la izquierda tras cambio de mano resulta corto pero rotundo.

Puesto siempre el engaño, quieta la planta, sostiene la suerte girando sobre la pierna derecha en nuevos muletazos diestros con fuerza de expresión y unidad compositiva que trae consigo la acometida del burel y el sometimiento de su toreo. La México corea fuerte, secamente, con el corazón siempre en la mano. Vitolina al paso y el cambio de mano por la espalda traen el toreo con la zurda, breve aproximación.

Adame solo obtiene un muletazo completo previo ayudado por bajo enganchado y desdén poderoso. Entonces, de nuevo, afuera de la segunda raya, cambiando la intención del burel de entablerar, José logra dos nuevas tandas derechistas de emoción tremenda con justeza en el trazo siempre largo, siempre al frente y delante del toro que comienza a pensar demás, de lo cual toma nota el torero.

Demasiado cerca de tablas, se lo juega en las manoletinas, incluso en el exceso de la cuarta y el inverosímil envite de dentro a afuera justo cuando es prendido. Todo el rigor del astado castiga al torero que es enganchado en el pecho. Milagrosa salvación, providencial rendición de Joselito que regresa al ayudado por alto, una locura y la estocada magnífica en la suerte contraria y al volapié. A bayoneta calada.

Y a lo Pablo Neruda, de esperar cuando no espero pasa el corazón del frío al fuego.

Una oreja basta para la faena ante la falta de toreo con la zurda. Pero justo es decir que la estocada trae por sí misma una oreja. Para Jorge Ramos no es así y da las dos de salida sin homenajear correctamente, a nuestro juicio, al toro por esa tendencia a las tablas. Corrido en la vuelta… cuándo entenderá la Banda.

Y el encierro a pique.

El segundo es una alimaña que no desarrolla a más porque Arturo Saldívar, siempre inteligente y mandón, valiente y capaz, no se traga la finta de que el espantoso atanasio no ve. Es demasiado buen torero para saber y conocer este encaste al grado que hace al público recobrar fuerza emocional. Hace pasar al toro al natural, le encela por la derecha, todo en los medios, le desdeña por alto, luce tremendo… pero lo mata mal.

Es de vuelta al ruedo, pero a La México le falta, a veces, algo más de propiedad.

Con el quito, tras estrellón de su cuadrilla previo al inicio de faena, tras cambiar tanto el tranco al inicio en lo medios, éste se desploma al grado de doblar contrario a toriles, patada incluida. Nada que hacer. Lo mismo que Joselito al cuarto, que dura un segundo y ante el cual, tras bellas navarras, se dobla sensacional antes de pinchar.

El encierro rasca, sosea, dobla contrario, incluso el segundo apunta al hombre de los vasos rojos en el Callejón. Menos mal se queda en las tablas porque se temía lo peor… todo sea por seguir diciendo salud entre troneras y burladeros.

Y esa estela la tiene el tercero al que Diego Silveti a punto está de hacer romper desde la gaonera hasta perderle los pasos, pero el que también se quiebra la casta hasta la sombra de la ignominia.

Pero queda el castaño, “Farolero” nombrado y marcado con el número clave, el siete. Confirma lo que de él se espera. Hay una vieja leyenda que indica que, si es atanasio y es castaño, puede embestir. Pues al Mago de Campocerrado, a Don Atanasio Fernández Iglesias ese pelaje no le gustaba. A la vaca castaña siempre la exprimía.

Si pasaba, recuerdo a “Antoñete” decirlo, era de escándalo. El de ayer lo ha sido.

Pero a la verónica, Diego adelanta la suerte.

David Vázquez, cosa rara, tampoco está atinado en varas, el toro se escurre dos veces hacia la grupa y le pica retardadamente. El astado tiende al toril. Al menos, al tercio frente a la Puerta de los Sustos. Por eso, atinadamente, Silveti sin mayor prueba va a los medios para conseguir tanda derechista rotunda, larga y emocionante, rematada con el de pecho y a la salida, el desdén.

Viene una sorpresa, el toreo con la izquierda de Diego deslumbra por largo, por la muleta puesta y diáfana, justo ahí ese pitón muestra tremendas posibilidades en plenos medios, en el sitio donde el castaño crece. Pero la vuelta a la derecha, no obstante la tanda trae emoción, muestra el camino andado al toro, el del toril.

Y Silveti se encuentra, por tercer año seguido, con otro toro para encumbrar pero la mano no fluye. Al contrario, se ve desbordada al grado de aplicar la del tiovivo, vueltas y vueltas en torno al burel y no el toro en torno a él, a donde dicte su mano.

Recuerdo a su apoderado hace casi un año en una reunión de periodistas, “el momento actual de la ganadería en México no se encuentra a la altura de la nueva generación de toreros mexicanos” Mal ha sido, tras los trincherazos ya en los adentros frente al toril, comprobar que el pitón izquierdo se va inédito, amarrada la zurda que queda en evidencia tras las joselillinas por ese lado.

Pincha. Luego, tras desamarrarse la izquierda alcanza a relajarse al natural… increíble, tiempo perdido. Se le escurre la suerte a Diego en el sorteo que juega a la contra del toro, homenajeado con el merecido Arrastre Lento.

La Plaza México ha vivido en el tópico del “toreo que gusta” del toro que se deja o se presta o colabora… y varias otras tropelías.

Pero llevamos dos semanas seguidas, con dos toros de dos distintos, para algunos distantes, encastes que brindan emoción trágica.

Si esta es la Revolución, la coexistencia de varios encastes, en la cuerda siempre de la emoción y el toro serio, que bienvenida sea.

Que siempre perdure y que siempre prospere.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2013-2014. Domingo, Diciembre 1 de 2013. Séptima de Derecho de Apartado. Más de dos tercios de Plaza en tarde fresca con cielo absolutamente claro de inicio y leve viento en el segundo de la tarde.

1 Novillo de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) para rejones. Mal presentado por estrecho y escurrido, se empleó ante las jacas, protestón ante las telas. Y 6 de Barralva (Divisa Celeste, Rosa y Canario) Desigual en presencia, cariavacado el segundo. Destaca el primero de la lidia ordinaria, “Curioso” nombrado, bravo y emocionante principalmente por el pitón derecho, difícil y con menos recorrido por el otro lado. Fortísimamente aplaudido en el Arrastre. Igualmente, el castaño sexto, “Farolero”. nombrado. No. 7, castaño, bocinero, ojo de perdiz, bravo y completo por ambos pitones en la muleta, no obstante intenta repuchar en varas, homenajeado justamente fue con el Arrastre Lento. Peligroso el segundo y el resto flojos y sin casta. Manso y gazapón el quinto.

La Rejoneadora Mónica Serrano, Bronca tras dos avisos. Joselito Adme (Botella y Oro) Dos Orejas y Palmas. Arturo Saldívar (Turquesa y Oro) Saludos y Silencio. Diego Silveti (Celeste y oro) Silencio y Divisón.

El tercer espada confirmó con el toro número 625, “Recuerdo” nombrado, alto y negro.

Destacaron a caballo Carlos Domínguez Márquez al picar al quinto A la brega muy notable Héctor Rojas, Juan Ramón Saldaña de la cuadrillas del primer y segundo espada. Saludaron en el tercio Christian Sánchez y Héctor Rojas. 

Apostilla: No se escapa la presencia, incómoda, de la Rejoneadora que abre festejo. Por respeto a la Afición, incluso a la propia actuante, señalamos que ha tenido una presentación desafortunada y poco preparada. Esperamos no repita.

Lance a la verónica de Diego Silveti al castaño “Farolero” de Barralva.

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