De SOL y SOMBRA.
No somos de la misma clase parece decirnos esta fotografía, El Cid representa el toreo supremo, dicho por Corrochano, el toreo q fluye con naturalidad, sin violencias y espontáneamente… ante un toro. Sobran las palabras ante la imagen rotunda.
En cambio El Juli… Como escribió Joaquin Vidal: Quién le ha dicho que eso es torear? ¿Quién ha dicho que torear consiste en ponerse a pegar derechazos a destajo? ¿Quién ha dicho que merezcan una oreja diez minutos largos de monserga, quien le ha dicho a ese trabajador (no artista) que poniendo posturas, despatarrandose como un compás y marcándose contoneos se crea arte? El toreo es ceñimiento y ligazón, es mando y templanza. Eso es torear; eso es ser maestro y ostentar la categoría real de figura del toreo. Estos que necesitan acumular pases hasta el agotamiento -son ejemplos paradigmáticos- de aburridos pegapases que ocupan sin ningún derecho los altos puestos del escalafón. Los ocupan y permanecen inamovibles en ellos porque han logrado imponer allá donde vayan unos toros a los que les da por morirse, o que salen ya muertos del toril.
Twitter @Twittaurino



Deja un comentario