Plaza México, Apuntes de la Vigésima Corrida: La Soledad de la México.

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Dos solventes actuaciones de Fabián Barba y José Mauricio ante un encierro complicado y terciado de La Soledad, salvaron una maratonica corrida ante una entrada de apenas cuatro mil espectadores en la plaza de toros más grande del mundo.

Por Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA.

Juan José Padilla es sin duda una ejemplo de superación y casta. Un torero a carta cabal que ha superado sus limitaciones físicas y técnicas con creces con el tiempo.

Eso merece respeto, sin embargo lo que no puede seguir pasando en las plazas de primera categoría donde se presenta, es que se le aplauda todo lo que se le ocurra hacer.

Cierto que es un torero con circunstancias diferentes, pero eso no debe impedir que no se le censure su toreo chabacano y de pésimo gusto aunque emocioné a los públicos más fáciles y pueblerinos.

Padilla anduvo ayer con el primero de la tarde a su aire, al que recibió con una larga de rodillas celebradísima.

Después de un vistoso tercio de banderillas con la muleta, ya no dijo nada ante un toro soso y deslucido.

Su segundo era un toro muy justo de presentación pero de nobles embestidas. Se le cruzó el animal al inicio de la faena de muleta y el jerezano se pegó un susto. Su faena de muleta fue de mayor a menor, destemplado y a mil por hora le pego un concierto de trapazos al animal que era para hacer una faena con más fondo y reposo, por las nobles embestidas que regalaba el astado de La Soledad.

La vulgar faena lo siguió siendo por naturales que fueron más bien anti naturales. Los desplantes finales fueron un monumento al mal gusto. Mato mal y a pesar de que hubieron más palmas que pañuelos, el hombre “invisible” del palco se ablandó y concedió una oreja barata y vergonzosa.

Increíble que en esta plaza ya se premie todo, por más vulgar y ratonero que sea. Vuelvo a repetirlo, Padilla es un ejemplo de superación dentro y fuera de los ruedos, pero también es un manual del destoreo, que para colmo ya no interesa a los públicos como hace un par de temporadas. Prueba de ello la raquítica entrada que registró la plaza el día de ayer.

Y si la plaza no registro una mejor entrada fue porqué el cartel sinceramente no lo merecía. Cuatro toreros metidos con calzador sin ninguna imaginación.

Realmente Padilla salio sobrando el día de ayer, con el o sin el la mala entrada hubiera sido exactamente la misma, pero la empresa se hubiera ahorrado dos toros, más unos dólares y el público las casi cuatro horas que duró la función.

El resto del festejo tuvo pasajes interesantes gracias a dos sobradas actuaciones de Fabián Barba y José Mauricio en el tercero y cuarto de la tarde respectivamente.

Fabián es un torero de valor seco como su toreo, que no acepta florituras. Ayer se impuso a un toro complicado que le pidió el carnet y con el que anduvo por encima en una faena técnicamente impecable e impregnada de un valor estoico. Nuevamente toco pelo en La México como en otras ocasiones, más la pregunta es ¿Le servirá para verlo acartelado en mejores corridas por la provincia?

José Mauricio superó el mal trago de su pasada actuación en el festejo inaugural de la temporada. Mauricio tiene la virtud de ser un torero con personalidad, arte y valor del bueno, que además conecta facil al tendido pero necesita un tipo especial de toro cómo todos los toreros de arte y pellizco. Ayer no lo tuvo, pero en su faena al encastado cuarto dejó en claro que en el hay un torero de verdad, especialmente cuando logra concentrarse y pensar con claridad frente a la cara del toro.

Ojalá que los empresarios mexicanos que a veces operan como promotores malinchistas de la fiesta nacional, tengan mayor sensibilidad y les den más toros tanto a Mauricio cómo a Barba, porque en ellos hay dos toreros importantes que pueden funcionar en carteles de más relumbrón y con mejor ganado.

El segundo espada Alfredo Gutiérrez se estrelló ante un lote infumable y paso de puntitas por sus fallos con la espada.

Al final una cosa nuevamente me queda en claro, que las figuras de ultramar no consiguen desprenderse de la condición que les lleva a optar siempre por las corridas peor presentadas y de condición más bonancible. Lo lidiado ayer por La Soledad en cuanto a presentación fue una imagen vergonzosa que Padilla nunca debió aceptar. A la México hay que ir con un sentido más alto de la responsabilidad.

Es lo que digo yo.

Twitter @LuisCuesta_


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2 responses to “Plaza México, Apuntes de la Vigésima Corrida: La Soledad de la México.”

  1. Avatar de Zahit Rios
    Zahit Rios

    Es que realemente se vuelve complicado juzgar lo que hace el ciclón de Jerez, después del valor y amor que a demostrado por su profesión no es cosa fácil criticarle pero con mucha verdad dices que su toreo ultimamente es de mal gusto, con lo que ha pasado esperaría verlo con más sitio, más reposo y sobre todo con mayor sentimiento, sin embargo se le ve muy revolucionado.

    José Mauricio es un gran torero, ojalá que encuentre poco a poco un sitio en la fiesta creo que junto con Arturo Saldivar es de los mexicanos que más arte se les ve en los ruedos.

  2. Avatar de drgaiger
    drgaiger

    El segundo de Padilla fue el mejor del encierro, desperdiciado en su muleta. Se le aplaude su valor(que es inherente a todos los toreros) y su superación personal, pero esa cornada en Zaragoza ya no vende entradas como antes y su toreo va de mas a menos.

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