De SOL y SOMBRA.
Salvador Dalí fue un aficionado constante al mundo del toro. Cuando el torero Chamaco convulsionó a la afición -y a España- con sus actuaciones en Barcelona, Dalí subía a la suite que Chamaco tenía en el Hotel Ritz «para comprobar» que lo que había visto horas antes en la Monumental de Barcelona «era real y no surrealista».
Hasta 178 tardes llegó a torear Chamaco en La Monumental y Las Arenas, muchas de ellas mano a mano con Joaquín Bernadó.
Salvador Dalì no solo pintaba toros y toreros, tambien era amigo de algunos de ellos, como Luis Miguel Dominguin.
Gustaba de ir a la plaza, sobre todo en Barcelona, y en Figueras, su ciudad natal, donde en 1961 se celebrò un festejo extraordinario en su honor. La foto de arriba se refiere a este acontecimiento.
Dalí se marchó sin poder realizar con Luis Miguel Dominguín su proyecto de corrida surrealista. La corrida de Dalí tenía que finalizar con un helicóptero sacando a un toro de la plaza y otro helicóptero a Dominguín.
Twitter @Twittaurino



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