FERIA DE OLIVENZA Última de abono – Luz de Talavante en una escombrera.

wpid-1F0K1831.jpg

El matador extremeño sale a hombros con una muy firme faena y otra de fe rematadas con la espada; la descastada y floja juampedrada revienta el primer evento de Morante.

Por Zabala de la Serna.

La música de la feria exterior invadía la plaza y agredía la tarde con los cañones de sus altavoces. Marc Anthony como banda sonora de los cabestros con su lejano ‘Valió la pena’.

Un contradiós. Alejandro Talavante decidió correr turno y entonces sí valió la pena su seriedad y su planta agarrada al piso con un juampedro que le midió con sorda guasa y no tan sorda. Especialmente por el izquierdo, que precisamente fue por donde Talavante principió faena sobre la boca de riego: el cartucho de ‘pescao’ desplegó un natural que el toro se tragó por inercia. Desde ahí quien tragaría los viajes que se vencían sobre su cuerpo sería AT. Intercaló una derecha que monta y arma mejor ahora. Y volvió como desafiante al natural; firme y embraguetado con la embestida acostada sobre los muslos. La faena despegó en este momento por la emoción que atrapó los tendidos y a continuación por los redondos que durmió a cámara lenta: el pase de pecho desembocó en monumento.

Hay un nuevo Talavante en forma vertical, una versión reciclada que no es ni la tomista que lo lanzó ni la miscelánea julista que lo reflotó; quizá ahora, como dice Agustín Díaz Yanes, sea el auténtico Alejandro. Yo ya no sé cuál es el verdadero, pero que estuvo hecho un tío por el palo del clasicismo sí. Y que mató a ley, después de pasarse otras cuantas veces por la barriga y la zocata al de la guasa, también. Premio arrancado con la ley de los redaños y la consciencia de apostar fuerte por donde no era.

A la arcillosa corrida de Juan Pedro le caía la canción de Anthony como a un cura dos pistolas. Y si no las disparó el cinqueño primero fue por falta de poder, no por falta de ganas. Quería siempre tocar el estaquillador de Enrique Ponce con su permanente punteo y su cada vez más parco recorrido. Demasiado extrajo el maestro de Chiva. No valió la pena continuar y abrevió todo lo que después se alargaría con el vacío y feble cuarto, que moribundeó por mucho que intentó mimarlo en las medias alturas. En su haber quedó el saludo capotero en los albores de la triste tarde.

Para estrenar el ‘Tour 2014’ de 30 eventos, a Morante de la Puebla le salió rana la juampedrada. Sostuvo con su templanza más de lo que se esperaba de un segundo que contaba con el menor trapío del encierro, que escriben por México. Que también es mala suerte que te toque el bicho más insignificante después de mentar la responsabilidad en el comunicado que anunciaba la gira.

Pero el genio de Morante es capaz de transformar la morralla en oro, incienso y mirra. Y así esbozos y apuntes de arte con el capote en el saludo y en el quite a la verónica parecieron tesoros con el transcurrir de las horas mortecinas. Se sucedieron los destellos en la apertura de faena, como un molinete abelmontado, como el de la firma señorial, el gallista de pecho y el cambio de mano estelar. La suavidad morantista empujó hacia delante sobre su derecha de empaque la embestida, que por ese lado al menos se ‘deslizaba’. Tanto ‘empujar’ como ‘deslizar’ se han hecho verbos del lenguaje moderno del toreo. Pues eso fue todo -dos rondas- lo que se ‘deslizó’ el torete, que nunca atendió por el izquierdo.

La gente, que todavía albergaba esperanzas, sacó a Morante al tercio antes de encabritarse con las caídas del quinto, cuya más seria presencia no levantaba sospechas de su recién cumplida edad ni de su podredumbre. Ni uno le dio entre constantes costaladas y morrones, que fueron precisamente la constante de los juampedros. Santo público.

Nadie sabe cómo Alejandro Talavante consiguió voltear la tortilla con el último, sobrero que caminaba también por la cuerda floja del matadero. La fe, la entrega, el cuido y la espada cabal entregaron otra oreja a su superioridad.
La salida a hombros final no camufla la escombrera de Juan Pedro Domecq ni la luz honesta de Talavante.

Vía http://www.elmundo.es/cultura/2014/03/09/531cd196ca4741102c8b4571.html

Foto: Arjona para Aplausos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s