Por Carlos Ilían.
Llenazo en la plaza. Tarde casi primaveral el día de la plantá de las fallas, con la calle intransitable por el gentío que se ha trasladado a Valencia, unido a los de la tierra que celebran este día con entusiasmo desbordante. Y el lleno en los tendidos ya es una buena noticia. Y la tarde pudo rematarse con un clamor, pero se frenó por un incidente en la lidia.
En efecto, el sexto toro, de nombre Atractivo, y de comportamiento bondadoso, borreguil y sin fuerza como sus hermanos, se inutilizó una manita al iniciar Manzanares la faena de muleta, después de haber toreado de ensueño a la verónica, rematando de media rodilla en tierra, torerísima, además de un galleo por chicuelinas de sabor añejo. La gente estaba tan embalada en el clamor como el torero, que brindó a sus compañeros de terna la que sería su gran faena.
Pero el gozo duró muy poco, un gozo interruptus. La patita quebrada del juanpedrito arruinó la que parecía clamorosa actuación de José Mari. Pero hubo premio de consolación, y nada menos que la salida en hombros porque en el tercero hubo cosas sueltas buenas como los redondos de cadencia y una estocada de las suyas. Le dieron dos orejas de tómbola diocesana y con ellas la puerta grande.
Finito de Córdoba aburrió a las ovejas en su primera faena, densa y pesada, pero sacó a relucir su clase de muletero en el cuarto, un inválido al que le dio fiesta en naturales de portento, desperdigados pero bellos y cortó una oreja con fuerza. Hay que ver lo de este torero que se tiró veinte años de mandanga y ahora a sus 42 castañas se aprieta los machos. Al menos no hace recordar aquel muchacho que aquí en Valencia nos entusiasmó de novillero allá por el 90. ¡Lo que ha llovido!
Morante de la Puebla que se anuncia con un bus en la calle, rotulado con su “tour 2014”, está trabajador y sacara relucir su infinita clase y sus recursos de buen torero para cuajar unas verónicas de seda y unas chicuelinas en cámara lenta, además de trenzar derechazos y naturales ante su primer borreguito al que cortó una oreja facilona. Y resolvió con calidad y torería ante el gazapeo y la falta de fuerza del quinto.
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