Homenaje a El Chano en un festival emotivo, flamenco y efectivo en lo económico.

image_content_medium_1664053_20140322232931

Por Emilio Martínez.

La solidaridad del mundo del toro, con tantos defectos por otro lado, es de dos orejas y rabo. E incluso del público, que se acercó al lleno en el festival homenaje al torero caído en desgracia ejerciendo su profesión, que en este aspecto será efectivo en lo económico para el coletudo. Con emoción y mucho cante flamenco, durante las faenas de las figuras, la solidaridad funcionó una vez más.

El Chano hacía su último paseíllo de la forma que ni en sus peores pesadillas habría soñado, pero no se vino abajo, como no lo ha hecho tras el infortunio que sufrió el maldito 12 de julio de 2012 en Ávila. Porque hasta abriendo el desfile de los matadores y sus cuadrillas en su silla de ruedas tenía pinta de torero/torero. Como en el saludo y brindis en el centro del ruedo de Vistalegre hasta pasar a una contrabarrer, donde recibió los de la mayoría de los coletudos. Todo con mucha emotividad entre los profesionales y entre el gentío. Y también con mucho flamenco, pues en lugar de banda, las actuaciones de los matadores y novillero se adornaron con diversos cantaores para que el festejo quede en la memoria de todos. La originalidad se extendió en otros momentos, como cuando ejercieron de torileros de honor otros destacados coletudos, cual Dámaso González, El Fundi y Miguel Abellán -que pidió el sobrero a lo que el presidente no accedió-. n antitaurino se arrojó al ruedo mientras agonizaba el segundo burel, para ser objeto de lanzamientos de objetos desde el graderío antes de ser inmediatamente rodeado por las cuadrillas qu elo entregaron entre abucheos a las fuerza policales. De modo que hasta los ‘antis’ participaron en el espectáculo muy a su pesar.

 

En lo exclusivamente artístico, lo menos importante dado que todos los anunciados -con Juan José Padilla en el lugar del herido Enrique Ponce, actuaron desinteresadamente, hubo algunos buenos momentos de tauromaquia, jaleados por un público festivo y entregado, como algunos desafueros que en nada empañaron que la gente saliera contenta.

 

Y, así, un Padilla populista y efectista -hizo banderillear a Ferrera y El Fundi, que estaban de paisano entre el público- se llevó una oreja de una res de Juan Pedro Domecq; idéntico trofeo que echaron en su esportón un Juli poderoso (ante un novillo de Garcigrande), un Manzanares (bicho de El Pilar) de empaque y elegancia, un Perera (bicorne de Fuente Ymbro) encimista, un Talavante (Zalduendo) muy vulgar y un Álvaro Lorenzo, ilusionante cual corresponde a su condición de novillero puntero, frente a uno de Alcurrucén.

Mientras que el rejoneador Diego Ventura, espectacular, falló con las armas toricidas ante una res de Capea.Mas, en definitiva, lo importante, el espectáculo, el cariño y la recaudación para El Chano se logró.

 

Via http://www.diariocritico.com/ocio/toros/cronica/festival/vistalegre/el-chano/452796

image_content_medium_1664139_20140322232932

ADVERTISEMENT

Vistalegre (Madrid). Festival a beneficio de Vicente Yángüez «El Chano». Se lidiaron, en este orden, novillos de Carmen Lorenzo, con codicia y transmisión; Juan Pedro Domecq, áspero y exigente; Garcigrande, movilidad sin entrega, El Pilar, buen novillo, de mucha calidad, Fuente Ymbro, sin transmisión, Zalduendo, desrazado y a menos, Alcurrucén, orientado. Tres cuartos largos de entrada.

Diego Ventura, pinchazo, rejón trasero y caído, pie a tierra, pinchazo, estocada desprendida, aviso (saludos). Juan José Padilla, estocada desprendida (oreja). El Juli, pinchazo, estocada, aviso (oreja). José María Manzanares, pinchazo, estocada recibiendo (oreja). Miguel Ángel Perera, estocada (oreja). Alejandro Talavante, pinchazo, estocada casi entera (oreja). Álvaro Lorenzo, buena estocada, aviso, dos descabellos (oreja).

Ni rastro de su sempiterno vestido catafalco y azabache. Tampoco de ese otro gris plomo. Pero a las cinco y media en punto de la tarde, ahí estaba. Asomó el primero en la puerta de cuadrillas. Vicente Yángüez ante la inmensidad. Ovación cerrada. Cálida. El Chano abre el paseíllo. Su paseíllo. Rodeado, al fin, de sus compañeros de profesión. Hubo que esperar, pero llegó el gran día. Más vale tarde que nunca. El toreo recuperó sus valores de toda la vida. Su lado más solidario. Compañerismo. Respeto. Pero también la verdad. Sin trampa ni cartón. La vida en juego. Aquella pesadilla de una noche de verano en Ávila nos lo recuerda. Las cruces en el albero con las zapatillas, cambiadas por los surcos de una silla de ruedas empujada por una nueva ilusión. Ser olímpico en Río de Janeiro. El toreo se volcó ayer para ayudarle. Los compañeros detrás, escoltando al torero. Roto el paseíllo, otra ovación desde los medios. En solitario. Muy emocionante.

El corazón se nos aceleró de nuevo en el áspero y exigente novillo de Padilla. Un «Juampedro» con guasa. Padilla lo había recibido con largas cambiadas. Tomó los palos y, de paso, el micrófono –desde el que se anunció al cantaor de cada faena y a torileros de lujo como Dámaso González, Fernando Romay, Juan Peña, Miguel Abellán (al que el presidente no dejó lidiar el sobrero) o Justo Algaba–. Arrastró del tendido a la arena a El Fundi y a Ferrera. Tercio antológico. Aún renqueante de la cornada en Olivenza, Ferrera lo citó de espaldas, para quebrar a milímetros y clavar en la cara. Primoroso. El Fundi no se quedó atrás y tragó lo indecible para asomarse al balcón. Mucho mérito porque el novillo esperó tela. Padilla remató con un par al violín en el morrillo. La faena fue un pulso constante. Padilla tocó todas las teclas –molinetes de rodillas, desplantes, afarolados…– y porfió hasta terminar en Ciclón para convencer de las complicaciones de su rival y pasear una oreja.

Los trofeos se estilaron caros. Palco exigente o café para todos, como prefieran. A oreja por coleta. Así, un trofeo a la rotundidad de El Juli. Precioso el quite por chicuelinas a compás abierto. La última, una delicia. Con sabor. El madrileño, que comenzó a pies juntos sin enmendarse, firmó una faena madura y llena de mando a un novillo con movilidad, pero al que le faltó mayor entrega. Final en los muletazos. Lo sometió Julián a base de toques y encajarse entre los pitones para terminar obligando a que la res pasara una y otra vez en un palmo de terreno.

El bastote colorado de El Pilar quedó tocado tras rematar en un burladero. Lástima porque fue el novillo de más calidad. Qué manera de meter la cabeza abajo y arrastrar el hocico por la arena. Recorrido para ir al fin del mundo. Sus virtudes taparon el aturdimiento y Manzanares se gustó en un aterciopelado trasteo. Pellizco en los remates y cambios de mano. Algunos casi circulares. Bellísimos. Todo muy templado. El toreo fundamental, relajado, con mucha suavidad. Lo despachó recibiendo al segundo embroque.

Perera pechó con el astado de menos transmisión. Un descastado y sosote utrero de Fuente Ymbro que tomaba la pañosa, sin objeción, pero sin celo alguno. El extremeño, que también comenzó a pies juntos, se lo sacó a los medios con torería. Luego, la faena tuvo ese mando tan propio en Perera. Dominio en buenas tandas de derechazos, por encima de su oponente. Buena, la estocada. Se apagó demasiado pronto el desrazado «Zalduendo» de Talavante. Bien a la verónica, el trasteo no acabó de despegar, pese a la solvencia del pacense. Sobrado, como sus compañeros, paseó también una oreja.

Con genio, se orientó enseguida el lucero de Alcurrucén que hizo séptimo. Álvaro Lorenzo mostró condiciones y desparpajo, mucho desparpajo. Gusto y calidad en las verónicas del quite. Mejor aún, la media. Su faena caló pronto en los tendidos, porque la res no ofreció facilidades y buscó siempre a la salida de la suerte al joven toledano, que incluso se llevó dos secos gañafones del novillo. Ofreció argumentos para solventarlo y un espadazo final que le pusieron la oreja en la mano.

No pudo decir lo mismo Ventura, que abrió el festival con un recital a caballo. Paró y enceló en una baldosa a un codicioso novillo de Capea con «Muletilla». Templó sobre «Nazarí». Los pitones cosidos a milímetros. Con «Milagro», hubo quiebros muy ceñidos. Rejoneo caro, pero acero romo. Se le atascó el rejón y saludó una ovación. Daba igual, el protagonista era otro. El Chano vivió su gran día. Arropado por todos. Próximo destino: Río.

Leer más:  El Chano recupera la solidaridad en el toreo – La Razón digital  http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/5916251/toros/el-chano-recupera-la-solidaridad-en-el-toreo#Ttt1187HqRiU3GBv
Mejora tu Posicionamiento Web con http://www.intentshare.com

ADVERTISEMENT

Vistalegre (Madrid). Festival a beneficio de Vicente Yángüez «El Chano». Se lidiaron, en este orden, novillos de Carmen Lorenzo, con codicia y transmisión; Juan Pedro Domecq, áspero y exigente; Garcigrande, movilidad sin entrega, El Pilar, buen novillo, de mucha calidad, Fuente Ymbro, sin transmisión, Zalduendo, desrazado y a menos, Alcurrucén, orientado. Tres cuartos largos de entrada.

Diego Ventura, pinchazo, rejón trasero y caído, pie a tierra, pinchazo, estocada desprendida, aviso (saludos). Juan José Padilla, estocada desprendida (oreja). El Juli, pinchazo, estocada, aviso (oreja). José María Manzanares, pinchazo, estocada recibiendo (oreja). Miguel Ángel Perera, estocada (oreja). Alejandro Talavante, pinchazo, estocada casi entera (oreja). Álvaro Lorenzo, buena estocada, aviso, dos descabellos (oreja).

Ni rastro de su sempiterno vestido catafalco y azabache. Tampoco de ese otro gris plomo. Pero a las cinco y media en punto de la tarde, ahí estaba. Asomó el primero en la puerta de cuadrillas. Vicente Yángüez ante la inmensidad. Ovación cerrada. Cálida. El Chano abre el paseíllo. Su paseíllo. Rodeado, al fin, de sus compañeros de profesión. Hubo que esperar, pero llegó el gran día. Más vale tarde que nunca. El toreo recuperó sus valores de toda la vida. Su lado más solidario. Compañerismo. Respeto. Pero también la verdad. Sin trampa ni cartón. La vida en juego. Aquella pesadilla de una noche de verano en Ávila nos lo recuerda. Las cruces en el albero con las zapatillas, cambiadas por los surcos de una silla de ruedas empujada por una nueva ilusión. Ser olímpico en Río de Janeiro. El toreo se volcó ayer para ayudarle. Los compañeros detrás, escoltando al torero. Roto el paseíllo, otra ovación desde los medios. En solitario. Muy emocionante.

El corazón se nos aceleró de nuevo en el áspero y exigente novillo de Padilla. Un «Juampedro» con guasa. Padilla lo había recibido con largas cambiadas. Tomó los palos y, de paso, el micrófono –desde el que se anunció al cantaor de cada faena y a torileros de lujo como Dámaso González, Fernando Romay, Juan Peña, Miguel Abellán (al que el presidente no dejó lidiar el sobrero) o Justo Algaba–. Arrastró del tendido a la arena a El Fundi y a Ferrera. Tercio antológico. Aún renqueante de la cornada en Olivenza, Ferrera lo citó de espaldas, para quebrar a milímetros y clavar en la cara. Primoroso. El Fundi no se quedó atrás y tragó lo indecible para asomarse al balcón. Mucho mérito porque el novillo esperó tela. Padilla remató con un par al violín en el morrillo. La faena fue un pulso constante. Padilla tocó todas las teclas –molinetes de rodillas, desplantes, afarolados…– y porfió hasta terminar en Ciclón para convencer de las complicaciones de su rival y pasear una oreja.

Los trofeos se estilaron caros. Palco exigente o café para todos, como prefieran. A oreja por coleta. Así, un trofeo a la rotundidad de El Juli. Precioso el quite por chicuelinas a compás abierto. La última, una delicia. Con sabor. El madrileño, que comenzó a pies juntos sin enmendarse, firmó una faena madura y llena de mando a un novillo con movilidad, pero al que le faltó mayor entrega. Final en los muletazos. Lo sometió Julián a base de toques y encajarse entre los pitones para terminar obligando a que la res pasara una y otra vez en un palmo de terreno.

El bastote colorado de El Pilar quedó tocado tras rematar en un burladero. Lástima porque fue el novillo de más calidad. Qué manera de meter la cabeza abajo y arrastrar el hocico por la arena. Recorrido para ir al fin del mundo. Sus virtudes taparon el aturdimiento y Manzanares se gustó en un aterciopelado trasteo. Pellizco en los remates y cambios de mano. Algunos casi circulares. Bellísimos. Todo muy templado. El toreo fundamental, relajado, con mucha suavidad. Lo despachó recibiendo al segundo embroque.

Perera pechó con el astado de menos transmisión. Un descastado y sosote utrero de Fuente Ymbro que tomaba la pañosa, sin objeción, pero sin celo alguno. El extremeño, que también comenzó a pies juntos, se lo sacó a los medios con torería. Luego, la faena tuvo ese mando tan propio en Perera. Dominio en buenas tandas de derechazos, por encima de su oponente. Buena, la estocada. Se apagó demasiado pronto el desrazado «Zalduendo» de Talavante. Bien a la verónica, el trasteo no acabó de despegar, pese a la solvencia del pacense. Sobrado, como sus compañeros, paseó también una oreja.

Con genio, se orientó enseguida el lucero de Alcurrucén que hizo séptimo. Álvaro Lorenzo mostró condiciones y desparpajo, mucho desparpajo. Gusto y calidad en las verónicas del quite. Mejor aún, la media. Su faena caló pronto en los tendidos, porque la res no ofreció facilidades y buscó siempre a la salida de la suerte al joven toledano, que incluso se llevó dos secos gañafones del novillo. Ofreció argumentos para solventarlo y un espadazo final que le pusieron la oreja en la mano.

No pudo decir lo mismo Ventura, que abrió el festival con un recital a caballo. Paró y enceló en una baldosa a un codicioso novillo de Capea con «Muletilla». Templó sobre «Nazarí». Los pitones cosidos a milímetros. Con «Milagro», hubo quiebros muy ceñidos. Rejoneo caro, pero acero romo. Se le atascó el rejón y saludó una ovación. Daba igual, el protagonista era otro. El Chano vivió su gran día. Arropado por todos. Próximo destino: Río.

Leer más:  El Chano recupera la solidaridad en el toreo – La Razón digital  http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/5916251/toros/el-chano-recupera-la-solidaridad-en-el-toreo#Ttt1187HqRiU3GBv
Mejora tu Posicionamiento Web con http://www.intentshare.com

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s