Ya es jueves, tan solo faltan tres días para la inauguración de la Temporada Grande 2015-16 y la pregunta que nos hacemos ¿Y los toros?
Sabemos que ya se ha completado el desembarco de la corrida inaugural, pero se agradecería la amabilidad de la empresa para permitirle a la afición estos días previos acceder a los corrales de la plaza.
Si la empresa apuesta en verdad por la seriedad, como ellos mismos han afirmado, no debería de preocuparles abrir las puertas y no solamente limitarse a mandar algunas fotos sueltas, un video chabacano o un escueto boletín con la reseña del encierro por medio de la redes sociales.
La empresa debería de considerar, que la afición quiere empaparse de toros durante la semana y no únicamente los domingos, pero se empeñan en poner los cerrojos a los corrales de la plaza, mientras que hace no muchos años prevalecía la entrada libre y las puertas estaban abiertas días antes de los festejos. Resulta determinante enseñar el producto, de tal manera que sirva de aglomerante para la creación de vínculos afectivos entre el aficionado y el espectáculo.
Como bien lo dice Jesus Zárate en su columna del día de hoy en Milenio, el renglón que será la prueba a superar esta temporada será el de los toros: “Se requiere que de una vez se defienda la fiesta brava en la capital del país con la invitación al toro auténtico. Recordemos que la constante en años anteriores han sido los animales sin las condiciones para una plaza de primera, y eso sin contar que desde hace años ya no realizan exámenes post mórtem a los astados, es decir, es imposible saber oficialmente si estaban despuntados o no contaban con la edad, aunque a simple viste resulte evidente que a la México le gusta dar gato por liebre.” Afirma Zárate.
Sin TOROS no hay fiesta, es momento ya de dejar atrás viejos vicios y prácticas que han ido mermado al espectáculo taurino en la capital.
Ya no hay tiempo para experimentos, porque la fiesta no los resiste. Esta en cuidados intensivos.
Twitter @Twittaurino






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