
Por Xavier Toscano G. de Quevedo.
El pasado domingo que dio inicio al mes de noviembre se vivió un acontecimiento que arrebató la atención de cientos de miles de espectadores. Seguramente muchos de ellos han sido y son grandes aficionados a las carreras de autos y más tratándose del máximo circuito mundial, en donde se dieron cita las “Figuras Universales del Automovilismo”. Y tal vez el resto de espectadores —insisto, se contaban por miles— acudió al autódromo capitalino, únicamente atraídos por la novedad y lo llamativo de las circunstancias que rodean este evento —había que lucirse ¡cómo que no!— y el resto de aficionados quienes no tuvieron la posibilidad de asistir, me imagino que lo disfrutaron por los diferentes medios de comunicación televisiva.
Y mientras esto acontecía en el autódromo capitalino, la empresa de la Plaza México anunciaba el segundo festejo de su temporada —¡ay Dios mío qué cartel!— no pecando de ignorancia y sabiendo que casi nadie iba a ir, pero era un compromiso infranqueable. Y al igual sucedió en nuestra ciudad con una plaza semivacía, en el festejo que programaron para el coso tapatío, resultando bastante aburrido y soporífero —únicamente destacando el oficio y la voluntad de Luque—. Pero lo que sí es real, y viene sucediendo en la últimas décadas en nuestra fiesta —una vez más, lo escribiré con minúsculas— es que las empresas se han dado a la labor de rechazar y ahuyentar a la afición, agregando a esta nefasta tarea, que también que el gusto de asistir a las plazas por parte del público ya no existe, motivado por la más exigua seriedad en el “espectáculo”, y añadiendo además que actualmente no se cuenta con la presencia de auténticas e indiscutibles “figuras del toreo”, con capacidad de convocatoria.
Y es que la trascendencia de ser una verdadera “figura” en la vida, siempre lo hemos dicho y no dejaré de remarcarlo, es privilegio de muy pocos, de unos cuantos que tiene la virtud de “ser y mostrarse” más allá de lo que lograrían los mejores representantes en cualesquier manifestación artística, cultural o deportiva.
Así, podemos tomar como referentes que en la pintura todo sería igual si no hubiera existido un Rembrandt, Van Gogh, Diego de Silva Velázquez, Francisco de Goya, Salvador Dalí, o el ilustre paisajista mexicano José María Velasco, como tampoco habría diferencias en la música sin la presencia de Beethoven, Mozart o Vivaldi. De la misma forma también en la historia de nuestra extraordinaria Fiesta Brava —aquí sí, con mayúsculas— todos sería igual sin la aparición de Pedro Romero, Francisco Montes “Paquiro”, Lagartijo, Frascuelo, Belmonte, “Joselito” el Gallo o Rodolfo Gaona, Manolete, Silverio, Garza, y actualmente Enrique Ponce. Y es que la tauromaquia, al igual que en todas las expresiones artísticas, la presencia de las grandes “Figuras” es importante y supone la mejor prueba del esplendor y grandeza misma del arte.
Y es más significativo cuando se trata de un arte tan único, sublime y místico como los es “el toreo”, en el cual entran en juego elementos de riesgo, valor e incluso la propia muerte, creándose así una alegoría muy diferente y especial, de la cual ha vivido desde su origen esta extraordinaria Fiesta a través de los últimos cinco siglos. Tomemos en cuenta que el pintor brilla con su genialidad, manifestando su habilidad con los pinceles en un lienzo. El músico deslumbra con su inspiración y sentimiento. Y el torero posee su intuición, muestra su oficio, su iluminación, y además el valor de jugarse la vida ante un toro bravo, para crear ese arte excelso e irrepetible que sólo se puede encontrar en la Tauromaquia.
Díganme; ¿Qué otro artista pone en riesgo su propia existencia? Entonces por qué extrañarnos de que los grandes hombres —léase auténticas figuras— en la historia de nuestra Fiesta Brava, que ha vestido el terno de luces con “Señorío y Gallardía” haya gozado de total respeto y admiración, que los convierte en leyendas y héroes literarios. Es por ello que tenemos que puntualizar que durante la ya dilatada historia de nuestra Fiesta Brava, se cuentan con los dedos de las manos los verdaderos mitos, para ser más concretos los que SÍ han sido “Figuras”; —no los supuestos inventitos de los fastidiosos y pordioseros taurinos y paleros, que infaustamente siempre han existido— es decir, aquellos toreros que han alcanzado el escalafón óptimo de la verdadera autoridad y jerarquía en la Tauromaquia.
Es un hecho real que todo lo que se mueve en nuestra sociedad funciona por el dinero, y nadie se juega la vida gratuitamente, o por amor al arte. Esa necesidad de ganar dinero, con el añadido de conquistar fama y prestigio, es lo que genera el negocio dentro de la Fiesta Brava —hecho normal, en cualquier actividad del individuo—. Pero en esta necesidad de generar ingresos, es que los empresarios necesitan forzosamente de “Legítimas Figuras” —y recurran a espadas medianos y supuestas figuritas, siempre imaginadas tan a la ligera, por los molestos y aburridos jilgueros— para que los aficionados y principalmente el público que acude esporádicamente a las plazas únicamente atraído por la presencia de toreros importantes, encuentren algún día un verdadero motivo de convencimiento para llenar los tendidos.
Una vez más se ha corroborado en el domingo anterior, que actualmente el espectáculo taurino —de nuevo, regreso a las minúsculas— ha perdido su importancia y se encuentra desarticulado en todas las plazas de nuestro país. ¿Qué día se logrará tener auténticas figuras que llenen las plazas hasta las banderas? Esto será posible sólo cuando los promotores y actores del espectáculo entiendan y recapaciten que tienen forzosamente que actuar con honestidad y entrega en cada tarde —sin el cobijo falsario de los parásitos vividores, cínicos y enfadosos paleros que continúan ramplonamente pregonando sin existo que estamos llenos de figuras— y cuando al fin se retorne al sendero único y verdadero dentro de este asombroso y mágico mundo que únicamente lo guía; su Majestad: El Toro Bravo.
Fuente: https://www.google.com.mx/search?q=el+fandi+plaza+mexico&espv=2&biw=994&bih=632&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0CAYQ_AUoAWoVChMIq4X_wsqByQIVizc-Ch0IMQ-c#q=el+fandi+plaza+mexico&tbm=isch&tbs=qdr:w&imgrc=1S3GeYwjj5sR7M%3A



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