Olivenza: Roca Rey lleno la plaza con su presencia de principio a fin.

Por Sixto Naranjo | Olivenza (Badajoz)

Mañana para el recuerdo y de confirmación que el relevo generacional está aquí y hay sabia nueva que va a poner las cosas difícil a las figuras esta temporada. Adame, Garrido y Roca Rey, tres estilos diferentes pero con un mismo fin. El triunfo a golpe cantado. Y para ayudar, una corrida ideal en tipo y nobleza de Cuvillo.

Precioso de hechuras pero cogido con alfileres de los cuartos traseros fue el primer toro de Cuvillo. En su debut oliventino, Joselito Adame firmó una faena medida, siempre a media altura y sin molestar al toro y que ganó enteros cuando dio el mexicano con la tecla del temple y la ligazón, si bien se echó en falta mayor compromiso y ajuste en los embroques. La espada viajó a los bajos pero fue efectiva, cuestión a la que se agarró el público para pedir una oreja de escaso fuste.

El cuarto fue otro notable toro de Cuvillo, con un gran tranco y calidad por ambos pitones. Adame sumó muchos pases, todo muy templado y muy ligado. Pero el toreo también es exposición y composición. Resulta feo ver torear tan despatarrado, forzando el compás tan abierto y retrasando tan excesivamente la pierna de salida, lo que resta pureza a su tauromaquia. Sin embargo, la faena llegó al gran público y como Adame controla a la perfección la suerte de recibir al entrar a matar, obtuvo las dos orejas. El pupilo de Álvaro Núñez recibió los honores de la vuelta al ruedo.

Tampoco estuvo sobrado de fortaleza el segundo de la matinal. Toro que tuvo movilidad pero al que le faltó un tranco más y mayor clase. José Garrido no se dejó nada en el tintero. Puso las cartas boca arriba cuando se echó de rodillas para quitar por faroles. Valor en estado puro. Muleta en mano, supo echar siempre muy adelante la muleta para traer muy toreado al ‘cuvillo’, sobre todo por el pitón derecho, el más claro. A izquierdas todo quedó sin rematar por la desclasada condición del animal. El final, también de rodillas, y una estocada efectiva hicieron el resto para la concesión del doble trofeo.

Con el quinto, Garrido mostró su versión de torero valiente y capaz. Con un toro al que le costaba un mundo salirse de los engaños faltándole un último tranco a su embestida, el pacense tiró de firmeza y toques seguros para ir alargando poco a poco los viajes del animal. Una última tanda en redondo más compacta fue el resultado de una faena concienzuda. Manejó con habilidad la espada y sumó un apéndice más a su cosecha de trofeos.

Solo le bastó un toro a

 Con el capote se mostró variado, con un quite por saltilleras ajustado hasta decir basta. Pero donde llegó la borrachera de toreo fue en el último tercio. Enfrente tuvo un toro fe Cuvillo de excelsa clase y nobleza por el pitón izquierdo. Y fue ahí, tras un par de tandas en redondo, donde el peruano se explayó con tandas de seis y siete naturales a cual más templada y profunda.

Toreando con los vuelos de la muleta, dando dimensión y profundidad a cada pase, poniendo imaginación a los remates. La plaza en éxtasis ante la capacidad de este torero. Se llegó a pedir un excesivo indulto para el toro de Cuvillo, pero Roca Rey hizo caso omiso y se tiró a matar. La espada cayó baja y restó puntos al rabo concedido. Al toro le dieron también la vuelta al ruedo en el arrastre.

El sexto de Núñez del Cuvillo fue el garbanzo negro del encierro. Más bastito de hechuras que el resto de sus hermanos, su nula fortaleza de remos hizo imposible armar faena a Roca Rey. Lo intentó el peruano, pero insistió en vano frente a un astado desfondado. Se la jugó el torero en la distancia corta en el epílogo de la faena.

FICHA DEL FESTEJO

Olivenza (Badajoz),  domingo 6 de marzo de 2016. 4ª de Feria. Matinal. Tres cuartos de plaza.

 Toros de Núñez del Cuvillo, muy bien presentados, parejos de hechuras y preciosas láminas. Sin exceso de raza pero nobles en distinto grado. Superior de temple y calidad por el izquierdo el tercero y completo por ambos pitones el cuarto. Ambos, premiados con la vuelta al ruedo. El más deslucido, el flojo sexto.

Joselito Adame, oreja y dos orejas.

José Garrido, dos orejas y oreja.

Andrés Roca Rey, dos orejas y rabo y saludos.