Estamos viviendo en la cultura del desecho; desechar es lo normal, lo cotidiano.
Toda sociedad está construida sobre una estructura de valores, de comportamientos, de modas y estas estructuras cambian a través de los siglos. Los cambios son cada vez más rápidos, las sociedades más impacientes; vocablos como rápido, cómodo, nuevo, intenso estilo de vida, beneficio económico, desecho, son valores profundamente arraigados en el siglo XXI.
El arte en el siglo XXI no es la excepción y se ha convertido en algunos casos en un producto desechable y efímero, ya sea en la música, el cine o el toreo.
Los estudios de Hollywood en base al consumismo de la presente sociedad, realizan estrenos de sus grandes producciones a nivel mundial para evitar que las malas críticas espanten a los espectadores, y apuestan más a las campañas de publicidad previas a sus estrenos, que ademas les generan enormes cantidades de dinero en la venta de licencias para comercializar productos con la imagen del film, que a su propia proyeccion, que una semana después de su estreno, en la mayoría de los casos pasa sin pena ni gloria en lo artístico, pero dejandoles una recaudacion de más de 70% del costo de recuperacion de la producción.
Es lo mismo que pasa en cada festejo de José Tomás, en donde la mercadotecnia y la expectación generalmente no corresponde a lo que acontece en el ruedo.
Contra José Tomás no hay nada más que lo que hay con cualquier otro torero, ganadero, o empresario, es decir juzgarlos en base al toro y a lo que están haciendo con la fiesta, nuestra fiesta.
Sin embargo lo que José Tomás ofrece en la actualidad dista mucho de la seriedad y la verdad que debería de tener una figura del toreo de su categoría.
Lejos ya de esa imagen de Mesías y redentor de la fiesta, José Tomás como los grandes estudios de Hollywood apuesta más a la mercadotecnia que a la escencia de su toreo, como sucedio en su pasada actuación en La Plaza México.
Más que haber mejorado en su técnica frente a los toros, JT se ha convertido en un gran manipulador de masas, porque con los trastos de torear ya hemos visto que cada vez se le ve con más ventajas, con ese toreo amanoletado del medio pase que no manda, siempre entre enganchones en cada pase y atropellos con los toros.
Pero habría que darle el mérito de ser el único torero en la actualidad que se beneficia de la mercadotecnia y el montaje, ya que en cada una de sus actuaciones se mueven cientos de fieles tomasistas que dejan mucho dinero directamente en la plaza e indirectamente en las comunidades en donde se le anuncia.
De los beneficios que produce Tomás para la fiesta, la realidad es que los únicos beneficiados son los empresarios, porque la fiesta esta siendo vejada y humillada en la mayoría de sus festejos, no solo por el destoreo del místico, sino por los borregos lidiados, las exigencias que impone a la prensa así como el no permitir que sus festejos sean televisados, para que la expectación no decaiga en el ánimo de todos sus seguidores.
Ahora si sus seguidores no quieren ver que lo que están pagando a precios estratosféricos no tiene valor, allá ellos, porque de entrada pensaría que en su consciente estarán pagando por verlo torear toros bravos con presencia.
Pero lo que realmente reciben es la version de un toro bravo domesticado, sin fuerzas y sin pitones que es lo que exige Tomás en cada contrato.
¿Esos son los beneficios para la fiesta?
Lo de la Plaza México el pasado mes de enero fue un fracaso por donde se le quiera ver en lo artístico, aunque en lo económico dicen que rompió todos los récords.
Pero se pudo comprobar una vez más que la versión actual de un disminuido José Tomás, dista mucho de la de aquel torero que alguna vez quiso revolucionar el toreo, pero que se quedó en un compendio de todos los tremendistas que han existido en la historia de la tauromaquia, porque ultimamente la gran aportación al toreo de José Tomás es: Tremendismo y destoreo.
José Tomás pudo y en algunas tardes estuvo muy cerca de llegar a ser la gran figura del toreo que sus publirelacionistas nos quieren vender, pero la realidad es que se ha quedado muy corto en casi todo.
Es lo que digo yo.
@Luis Cuesta_
De S y S.
Aunque el diestro de Galapagar abarrotó la plaza más grande del mundo el pasado mes de enero, José Tomás desilusiono a los más de 45 mil espectadores que acudieron esa tarde. Ahí acabó para siempre el romance entre el público mexicano y el mito.
Sin embargo esto poco importa entre su legion de seguidores en España, ya que la expectacion se ha desbordado nuevamente en Jerez con su regreso a la Feria del Caballo, en lo que será sin duda el cartel más esperado de un taurino fin de semana.
José Tomás ha escogido el coso jerezano para iniciar una –supuesta- corta y discreta temporada tras una desastrosa reaparición en suelos mexicanos, en donde la prensa en general califico su actuación como de un rotundo fracasó.
De momento en España, más allá de su actuación en Jerez, sólo se ha confirmado su presencia en la Feria de Hogueras de Alicante y se especula su inclusión en Huelva y Valladolid después de descartar su actuación en la Feria de la Salud de Córdoba.
Antes de su ultimo festejo en la Plaza México, sólo había toreado una corrida en el 2015 en la plaza de Aguascalientes.
Con todo esto, el nombre de José Tomás ha vuelto a desbordar todas las previsiones económicas de la empresa de Jerez, que vendió todos los abonos y localidades disponibles poco tiempo después de publicarse los carteles oficiales.
Pero no todo es de color para el ciclo jerezano, ya que su afición permanece pendiente de la evolución meteorológica para este fin de semana. Los partes oficiales siguen siendo muy desalentadores.
Las combinaciones de toros y toreros para el fin de semana taurino en Jerez son las siguientes:
Feria del Caballo de Jerez de la Frontera.
Viernes, 6 de mayo. Toros de Zalduendo para Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Alberto López Simón.
Sábado, 7 de mayo. Toros de Núñez del Cuvillo para Juan José Padilla, José Tomás y José María Manzanares.
Twitter @Twitaurino





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