
Por Oscar Lopez Gamboa.
En días pasados el periodista Heriberto Murrieta, escribió sobre la incertidumbre de quién será el nuevo empresario de la plaza de toros México, aunque menciona que el nombramiento recaería sobre la persona del arquitecto y ganadero de bravo Javier Sordo, en sustitución de Rafael Herrerías, a quién le dieron “puerta” después de 25 años de cometer atrocidad y media, en contra de la fiesta de los toros en la capital mexicana, a ciencia y paciencia de sus patrones los señores Alemán.
Hasta ahí, los señalamientos que hace el señor Murrieta al respecto, son aceptables pues, dicha noticia ya es del dominio público por lo que no resulta del todo novedad alguna. Posteriormente en su mismo artículo se atreve a señalar según él con “valentía”, que la nueva empresa, debe revalorizar la “fiesta mexicana” impidiendo a toda costa, que las figuras extranjeras impongan ganaderías comerciales, con encierros indignos y que se salten el protocolo del sorteo como sucedió la temporada grande pasada pues, tolerar esos atropellos permite que los toreros importados, no nos tomen en serio.
El señor Heriberto Murrieta, deliberadamente y a conveniencia propia, y pecando de cándido, lo que reseña aconteció la temporada anterior en la Plaza México, cuándo de todo bueno taurino que se precie serlo, sabe que lo referido por este señor, no es de la temporada pasada sino de siempre es decir, desde antes que el “joven Murrieta”, jugaba a las “cebollitas” o, a los “encantados” y desde que él tuviera la ocurrencia, de convertirse en “comentarista taurino”, con el aval incondicional de su ángel de la guarda, Jacobo Zabludovsky.
Como suele suceder con los comentarios o señalamientos que hace Heriberto Murrieta, siempre son a toro pasado y no en el momento preciso que suceden las cosas que trastocan la veracidad y honestidad del espectáculo taurino el cual es solventado por los aficionados que pagan y bien caro por cierto, las entradas para presenciar una parodia taurina; y me refiero, a que sí él está trasmitiendo por televisión las corridas, debe aprovechar ése escaparate para denunciar valientemente lo que ha sucedido sin convencionalismos, arrodillamiento y temores de ser despedido por la empresa.
Sí el señor Murrieta tiene la valentía de entrevistar toreros para su programa de los lunes, después de las corridas y darles “coba” sobre lo bonito que torearon a los novillos engordados y despuntados, que no sortearon, etc. cuestiono porqué? en dicha entrevista nos los señala o acusa de esos fraudes perpetuados por ellos en contra de la afición mexicana pues, simple y sencillamente porque no tiene los arrestos suficientes para hacerlo pues, su estilo, es el de agradar servilmente tanto a toreros como a ganaderos y empresarios: Sí usted acaso se precia de ser honesto en su profesión de periodista y/o crítico taurino, entonces respetuosamente lo exhorto a que cuando haga señalamientos o un yo acuso, hable con la verdad y vaya hasta la raíz de las cosas sea usted un verdadero radical, sin importarle que lo acusen de serlo o de traidor o de mentiroso y recuerde bien señor Murrieta, la verdad siempre es radical
*Ex Juez de plaza Calafia.
Mexicali, BC.



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