Hablamos con Íñigo Gamazo (Raso de Portillo) “Empezaría a hablar de indulto después de tres varas”.

Por Jaime

Uno de los grandes tesoros del campo bravo es la ganadería de Raso de Portillo. Un hierro histórico que la familia Gamazo conserva y con cuyo representante, Íñigo Gamazo, conversamos para conocer cómo están viviendo la dura situación del COVID-19 y su opinión de diversos temas de gran actualidad cómo los indultos o el tercio de varas.

Una ganadería que cumple 140 años de vida.

Sí, hace 140 años que mi bisabuelo compró la ganadería y la finca. Ahora mismo los representantes de la ganadería somos mi hermano Mauricio y yo pero realmente está detrás toda la familia Gamazo apoyándolo y sacándolo adelante.

Cuando ya son varias personas las que deciden, ¿se hace todo más difícil?

Tiene una parte que implica que haya cosas que sean más difíciles de decidir pero siempre he pensado que es mejor que las cosas las vean cuatro ojos en lugar de dos. Cada uno ve las cosas de una manera y eso enriquece, las decisiones se toman llegando a acuerdos entre todos.

Esta implicación familiar, ¿hace que a veces prime la parte sentimental a la del negocio?

Creo que no tiene por qué. Todo el peso de la tradición y de la historia tiene su importancia pero cada persona que lleva adelante un proyecto o una empresa lo valora y no siempre prima una cosa sobre la otra, siempre es bueno un termino medio. Esto no puede ser sólo un tema económico ni sólo un tema de familia, la economía tiene gran importancia.

En estos años vemos cómo los ganaderos “del ladrillo” son los primeros en irse, ¿no cree que inflaron el mercado?

El termino “del ladrillo” no me gusta porque podría tener una connotación despectiva pero no cabe duda que siempre ha existido, en el toreo y en otros negocios, gente que han hecho dinero en sus sectores y que se han metido en otros cómo el toro, las bodegas de vino… quizás para una faceta más de relaciones sociales. Tiene una parte buena pero a veces te lleva a no medir bien dónde te metes y cómo, quizás por no tener esa tradición familiar.

Pero el daño ha quedado con la sobrecarga del mercado.

Sí, hay veces que eso implica un cambio en el mercado que no es bueno y la instauración de unas formas de actuar que no siempre son buenas a largo plazo. Este negocio, sobre todo, es un tema a largo plazo y si instauras cosas que piensan a corto plazo pueden aparecer los problemas.

¿Se pude vivir sólo del ganado bravo?

Creo que es muy difícil salvo las cuatro de cabeza que estén en todas las ferias. Para las demás es muy difícil poder vivir sólo del toro.

Es volver al tema de la tradición. Es difícil, si no tienes algo que te ate, meterte en un negocio que no alberga grandes esperanzas de rentabilidad.

Claro, creo que es complicado que haya alguien que se meta en el toro pensando en él cómo un gran negocio económico. Otra cosa es que es un negocio bonito, te permite disfrutar de una serie de cosas en las que lo pasas muy bien, te permite unas relaciones sociales que te pueden ayudar en otros negocios… dicho esto, en un puro análisis de costes, ingresos, gastos, ligados sólo a la ganadería, pocos se salvarían.

¿Por qué el negocio de ganado manso es por dinero o por qué los toreros y empresarios están para ganar dinero y a vosotros se os exige romanticismo?

Nadie te exige nada. Cada uno valora bien dónde está, dónde se mete y hasta dónde quiere llegar. Cada uno hace su análisis. Nosotros seguimos una tradición de hace muchos años y que creemos que merece la pena mantener. Decides mantenerla porque, hasta ahora, entre lo que vendemos en Francia y otras cosas, no nos está costando mucho dinero al año. Este dinero es una cantidad que asumes, disfrutas y puedes mantener cómo el que es socio de un club de campo pero puede llegar el día que se decida que la cantidad es inasumible y no se mantenga.

Nosotros somos una sociedad, con un consejo de administración, y cómo en cualquier empresa se deciden las cosas. Qué duda cabe que los éxitos, los años que llevas y tu producto te empuja a mantenerlo. Cómo cualquier otro negocio si las pérdidas son inasumibles, o viene un año cómo éste, a lo mejor no se podrá mantener. 

140 años siendo fieles a su encaste, ya casi propio.

Nosotros lo que tenemos es un Santa Coloma algo especial. Digo especial porque nosotros lo que nunca hemos hecho ha sido quitar ganado de la ganadería. Hay ganaderías que deciden cambiar y quitan lo que tenían para cambiar, nosotros no. Nosotros, sobre lo que teníamos, hemos ido trayendo lo que nos ha parecido más adecuado.

Hay un punto de inflexión importante en los años 50-60 cuando se mete ganado de Santa Coloma de Dionisio Rodríguez. Se mete ese ganado pero se deja lo que ya había, por eso te digo que es un Santa Coloma muy especial. Se mantiene lo que había de casta castellana antigua, de lo que se metió de casta navarra, y de otra serie de ganado que, genéticamente, tendrá su pequeño peso. 

Es por lo que hablábamos al principio, es una tradición que has recibido de tus padres y tus abuelos y en la medida de lo posible nos gusta mantener esas tradiciones y costumbres.

Dentro del encaste Santa Coloma nos encontramos en un extremo a La Quinta y su clase y en otro vuestra bravura más seca.

Esto daría para un debate sobre el concepto de bravura y de toreable. A nosotros nos salen animales muy toreables cómo uno que lidiamos y que todo el mundo recuerda en Ceret y el año pasado nos indultaron otro en Pedrajas. Ese novillo tomó cuatro varas y arrastró el hocico por la arena de manera impresionante. 

¿Quizás menor dulzura?

Puede ser, nosotros damos mucha importancia al caballo y exigimos casta. Dicho esto, sobre tu pregunta anterior, te diría que no es un problema de encastes, es un problema de selección. Con cualquier encaste, después de 40-50 años de selección, puedes llevar a tu ganadería a ser más encastada o menos encastada, colaboradora cómo dicen ahora… Si mantienes un criterio de selección, con cualquier ganadería, puedes ir de un extremo a otro de bravura, dureza o “colaboración” según la selección que tu hagas y busques.

¿Por qué se les tiene tanto miedo a sus toros?

Yo creo que es porque nos han etiquetado ya un poco de toristas. Es una ganadería dura, es verdad que son novillos o toros que toman sin vacilar 3-4 varas, eso está ahí. Dicho esto, te digo que se les torea muy bien si se quiere. En las novilladas salen novillos muy buenos pero pesa más esa etiqueta que queremos quitarnos sin renunciar a que sean bravos y “fieros” en el caballo, nos la queremos quitar porque se les torea muy bien.

Su mercado, ahora mismo, parece encaminado a Francia.

Hemos sintonizado, desde que empezamos en 2007 con la forma que tiene el circuito torista francés de entender un poco todo. Hay unos criterios allí que me dan envidia y pena por España. Vas a las plazas, en general estamos saliendo bien, y lo normal es que al año siguiente repitamos. Después de 2-3 años no repites porque les gusta cambiar y es lógico. En España es raro pese a salir novilladas extraordinarias y corridas muy buenas, nunca repetimos. Hay un entramado raro de empresarios, sin echar culpa a nadie, pero no te repiten. 

En 2014 triunfamos con una novillada en Laguna de Duero y no te repiten porque cambiaba el empresario, en 2012 en Mojados triunfamos en corrida de toros con vuelta al ruedo a un toro y oreja de Bolívar y al año siguiente seguía el empresario pero no el Ayuntamiento. Nuestra experiencia, en general, es que aquí nunca repites. Las causas son diversas pero no repites pero en Francia tienen autonomía de decisión al ser aficionados y el que les gusta, repite.

¿Llega un momento en el que no se espera a que las figuras maten sus toros con lo que eso implica?

Nosotros no tenemos nada contra las figuras y estaríamos encantados de que mataran nuestros toros. 

¿No se llega a pensar “me da igual”?

En ese punto estamos pero sin ningún reproche a ninguno de ellos. 

¿Y Madrid?

Es un poco lo mismo, si el día de mañana vienen a verlos y los quieren, aquí estaremos. Han venido varias veces pero por unas cosas u otras no se ha concretado. Si viene El Juli y dice que quiere matarnos una corrida, encantados. 

Nosotros tenemos el “problema” de lidiar muchas novilladas y los novilleros, que están muy verdes, muchas veces no se hacen con ellos. En Francia hablamos de auténticos toros y un novillero que ha toreado ese año dos novilladas o tres le pides que mate una corrida de toros, el pobre chico bastante hace con poner todo de su parte. Sin embargo las figuras saben de todo y no tendrían problemas en matar nuestros toros. A nosotros se nos van muchos novillos muy toreables porque el novillero no puede al no tener esa experiencia.

Lo de Madrid es raro.

Pues sí, ahí están los animales y nosotros encantados. Han estado viéndolos en alguna ocasión. Madrid te exige mucho. Estos últimos años, con el cambio de empresario que lleva dos años… Si uno ya es precavido de por sí, si empiezas lo eres más. Te tienes que fiar que los novillos van a estar. Madrid es complejo, exige unos cuidados que nosotros tenemos porque el toro de Ceret o de Vic no tiene mucho que envidiar al de Madrid.

La diferencia está en que el toro de Ceret o de Vic se elige aquí por una Comisión de aficionados mientras que al de Madrid le tiene que ver un veedor, luego el jefe de los veedores, luego tienen que estar de acuerdo…

Simón es lógico que tuviera prudencia el primer año y no fuera a ganaderías que no conocería mucho, creo que sería eso.

Entrando en la selección, ¿qué importancia le dan al caballo?

Nosotros mucha porque pensamos que la bravura de un animal, sea toro o vaca, se ve en el caballo. El toro tiene que embestir, humillar… una serie de cosas que todos sabemos, nadie descubre aquí la pólvora. Para nosotros una vaca debe ir 4-5 veces al caballo para dejarla de madre y un semental todavía más.

No sólo es eso, no sólo es el número de veces, se mide cómo va y de qué forma. Se pueden dar los dos extremos: una vaca que vaya fenomenal al caballo y luego no embista, no vale y se puede dar el fenómeno contrario con una vaca que vaya dos veces al caballo y tenga una muleta extraordinaria. Alguna de esas también hemos dejado alguna vez.

En estos momentos hay mucha polémica con los indultos, ¿qué opina y qué debe tener un animal para lograrlo?

Yo empezaría a hablar de indulto después de tres varas, eso cómo requisito principal, si no, no hablaría de indulto. 

En el indulto de Pedrajas se volvió a sacar el caballo tras la faena de muleta para sacar el pañuelo naranja.

Sí, nuestro novillo había tomado tres varas y cuando se empezó a hablar de indulto el presidente fue el que dijo que sacaran el caballo y llamaran al novillo para ver si era bravo de verdad o no. Nuestro novillo, nada más ver el caballo, se fue cómo un rayo a por él. Tomó la cuarta vara, con las banderillas puestas, y quedó la sensación de que si le ponían otra vez, iba a ir. Aún así ha habido gente que piensa que no era de indulto, es un tema discutible, no le doy la razón ni se la quito a nadie.

Insisto en los tres puyazos porque ha habido animales a los que se les ha dado dos puyazos y al tercero el toro se ha ido del caballo dejando bien claro que no.

¿El novillo de Pedrajas te ha servido?

Sí, ha padreado. Nosotros metemos los sementales en enero y ya ha cubierto. Nosotros, cómo no es una ganadería muy grande, le hemos metido con 15-20 vacas para ir viendo poco a poco cómo va porque puede pasar que el animal no ligue. El año que viene cubrirá otras 15-20 y ya vas viendo cómo salen las hijas y si ves que liga los siguientes años cubrirá más.

¿No crees que el indulto se está usando cómo publicidad?

No lo sé, ahí cada ganadero que acepte deberá decir por qué. Al final sí hay un componente publicitario porque sale que te han indultado un novillo o un toro. Eso siempre es bueno porque das que hablar ya que sale tu nombre. Hemos llegado a unos extremos en los que puede ser contraproducente.

El Reglamento habla de consulta presidente-ganadero pero casi siempre el público ya ha decidido.

Muchas veces ocurre por dar más alegría a la Fiesta con menos criterio al ser cómo un broche final. Ahí el presidente, antes de preguntar al ganadero, debe decidir que a lo mejor no es merecedor de indulto. Tras ello siempre está el ganadero para decir que no le vale. 

Para terminar, hablemos del Covid. ¿Ha tenido que mandar muchos animales al matadero?

Nosotros muchos no porque nosotros tenemos una ganadería pequeña (120 vacas) y lidiamos sobre todo de novillos. Hemos tenido que mandar a 8 cinqueños al matadero y al no haber podido planificar hemos sido prudentes. Además de esos cinqueños siempre hay algún utrero que es un poco peor y lo quitas, algún eral que es más gacho lo quitas y algunas vacas viejas que hubieras aguantado 2-3 años más, las quitas.

¿Cómo ve el año que viene?

No lo sé. Nosotros hemos quitado lo que no hemos tenido más remedio pero hemos intentado mantenerlo lo máximo posible. Los hemos quitado ahora que los animales iban a cumplir ya los 6 años. El problema que veo es el mismo de este año, no puedes planificar. Si tú tuvieras seguro que no hay nada o hay todo por vacuna, planificas. Cómo hay una incertidumbre tan grande no se sabe, podría ser que este año no se lidie nada. Tienes que ir semana a semana, las autoridades no ayudan mucho. En Castilla y León te suspenden las cosas de una semana a la siguiente cómo a nosotros que nos suspendieron las fiestas dónde íbamos a echar a la calle los cinqueños quince días antes.

En Francia sí se dan cosas.

La relación que tenemos con las plazas que lidiamos allí es que las cosas no se suspenden, te las aplazan. Es un golpe duro pero tienes la idea de que al año que viene vuelves. Aquí, no. Nosotros tenemos lo mismo que teníamos este año para Francia y eso te permite planificar sabiendo que son gente seria que si puede, lo hace. 

¿La Junta de Castilla y León ayuda?

Ayudas pocas. Ahora hablaban de unas novilladas picadas y sin picar pero si salen adelante, en nuestro caso, son 3 erales y los 7000 euros por explotación, que buenos son, no son nada.

Esperemos que el año que viene mejore.

Mira, si las cosas están cómo en marzo vale pero si las cosas han mejorado me conformo con que las autoridades no estorben.

Es lógico. Aquí en Candeleda (Castilla y León) no se pueden dar y en Oropesa (Castilla La Mancha) sí habiendo 15 minutos.

A veces los que toman decisiones se pasan de prudentes. Parto de que lo primero es lo primero pero me consta que, aprovechando la pandemia, está pasando que a los toros no. Creo que ahora mismo se pueden dar toros con todas las medidas y prudencia posible pero aquí no. Creo que los encierros por el campo tienen poco peligro y los han prohibido. Tienen más datos que nosotros pero muchas veces es exceso de prudencia.

Lo importante es que esto “pase” y podamos volver a la normalidad. Creo que otro año así no es sostenible. Hay que trabajar pensando que esto se podrá llevar a cabo y que volveremos a discutir sobre si esto es indulto o no, eso también es sano.

Ojalá…

Publicado en Patrimonio Taurino

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