Hablamos con Ricardo Gallardo (Fuente Ymbro): “A Madrid el que no va es porque no puede”

Por Jaime.

Seguimos escuchando a los criadores del toro bravo en la época más complicada que se recuerda en la historia del toreo. Hoy hablamos con Ricardo Gallardo, creador de Fuente Ymbro, una auténtica irrupción en un mundo tan cerrado cómo es el del toro a base de ideas innovadoras cómo las fundas y con una mentalidad diferente a la habitual. Fuente Ymbro ha protagonizado tardes memorables sobre la base de su casta y con el ganadero de la divisa andaluza tratamos muchos temas que no dejarán a nadie indiferente. 

¿Cómo está llevando lo que estamos sufriendo por el Covid?

Con mucha pena, con mucha tristeza y con un dolor económico muy fuerte que tenemos que estar soportando.

¿Sin ayuda?

Nada, sin ayuda de nadie y si hay algo es que te pongan más trabas o te exijan más cosas.

¿La Junta de Andalucía no aporta?

No, yo no he tenido ofrecimientos de nadie para ayudar a llevar lo que estamos pasando con la ganadería. No podemos hacer, cómo en otros negocios, ningún ERTE que te permita aliviarte algo aunque pagues una parte de la Seguridad Social. La ganadería sigue a su mismo ritmo, el mismo que sin COVID, y cada día hay que repasar y atender a toros y vacas con todo el cuidado del mundo. Además tenemos el agravante de que cada vez hay más porque nosotros íbamos a lidiar 22 festejos y al no hacerlo los tienes aquí salvo los que hayas mandado al matadero. 

¿Cuántas personas tiene trabajando?

Directas serán 14 ó 15 e indirectos más. El problema es que la ganadería exige su personal para atenderla debidamente y no puedes prescindir de nadie. El movimiento, cómo te decía, es el mismo que sin COVID pero con el problema de que hay más animales que manejar por su falta de lidia.

¿Ha tenido que enviar mucho animal al matadero?

Hemos hecho un recorte importante en cuestiones de vacas y sementales. No soy partidario de los cinqueños, tenía cinco, y a esos sí los hemos mandado al matadero. También a los toros de peores hechuras los hemos mandado al matadero y a los animales del guarismo 8 y 9, teniendo en cuenta la que tenemos encima, les he pegado un rebaje de 70-80 machos en cada año. 

Cuando acabe este año, entre vacas y machos, habremos quitado del medio 700-800 cabezas. Hemos vendido algunas vacas para madre a otras ganaderías.

¿Cómo se supera anímicamente el mandar 800 animales al matadero?

Mentalizándote, todo tiene arreglo. Hay cosas que son más fuertes que estas cómo la pérdida de un ser humano querido. El mundo que tenemos es el que hay y no podemos dar vuelta a las 800 cabezas que hemos mandado al matadero. El problema sería que, nosotros que herrábamos cada año 240 machos, siguiéramos haciéndolo y que dentro de 3 años me sobraran 400 toros. Hay que analizar las circunstancias e intentar regular los toros que uno tiene que tener. Si lidiábamos 22 festejos tendremos que lidiar 11. 

He dedicado mucho tiempo a repasar las vacas y quedarme con las que daban mejores caras porque las que dan carita no sirven para nada. Lo que hace falta es que la selección la haya hecho bien y no haya quitado las buenas. 

¿Cómo se logra que en una camada tan larga salieran tantos toros para plaza de primera?

Buscando el toro y la vaca que tengan y permitan su trapío de cuerpo y de cara. Si echas muchos toros de plazas de tercera, recoges de plaza de tercera. De todos los toros que hemos echado, he echado dos toros con poca cara porque me daban muy bien, muy bien y a esos hay que mantenerlos porque con las madres que les eches te pueden subir los pitones. Buscando trapío encuentras trapío y si no lo buscas no te aparece, debajo de un peral lo que hay son peras, no naranjas ni limones. Si las cosas las hace medio bien encuentras trapío aunque está claro que es un toro que es más difícil para que te embista.

¿Cómo aunar ese trapío con las buenas embestidas?

Es más difícil que te embista un toro de 550 kilos que uno sin tanto trapío. Además de ser más complicado que te embista es más difícil estar ahí delante porque al toro chico se le consienten más cosas. El trapío te permite estar en las plazas importantes que son en las que he querido yo siempre estar, yo no quiero estar en las plazas chicas. Para eso debes seleccionar así y de una camada larga cómo es la nuestra con 240 machos te quedan 10-12 espectáculos de plaza de primera.

Para este año tenía 6 festejos en Madrid.

Sí, el año pasado lidiamos 5 y para este año tenía 6. Si el año que viene puedo ir 7, iría.

¿No le pesa tanta responsabilidad en la primera plaza del mundo?

A mí lo que me pesa es ir a Bollullos del Condado. A Madrid el que no va es porque no puede.

Me decía que las plazas importantes te dan cómo plazas importantes. ¿Puede ser la ganadería un negocio?

Eso depende del parámetro que cada uno se ponga en su negocio. Una ganadería si está en la punta de arriba, las propiedades son tuyas y no tienes que pagar las infraestructuras te puede dar para vivir pero meterse en esto cómo negocio, nunca. En mi caso tengo mi trabajo de distribución de muebles y aquí entré porque me gusta mucho y por hobby. A esto le dedico poco tiempo porque el negocio de muebles no me deja más tiempo. Entrar al toro para ganar dinero no es posible.

A mí no me ha costado dinero ser ganadero. Otros ganaderos ganan dinero porque tienen infraestructuras enormes con 2000 hectáreas dedicadas a la ganadería. Incluso te digo que para esos no sé si es negocio porque si dedicaran eso a otra cosa ganarían más dinero.

Lo que nadie dice es la responsabilidad que tenemos nosotros, la responsabilidad de las cornadas es muy mala.

¿Es lo que peor lleva?

Sí, gracias a Dios Fuente Ymbro es de dar pocas cornadas pero si las dieran me quitaría de ser ganadero. Lo llevo muy mal. Gracias a Dios hemos pegado pocas cornadas fuertes. A Finito un puntazo que fue nada, una cornada en el gemelo a David Galván en Sevilla y a Pablo Aguado en una novillada que salió muy buena en Madrid al terminar la tanda se le arrancó el novillo y le pegó una cornaíta. No sé lo que es ir a un hospital para estar en la habitación de un torero.

Usted llegó al toreo, un mundo muy cerrado, y se situó arriba. ¿Cuesta mucho entrar en este mundo tan particular?

Fácil no es. No sé si decirte si he entrado o no, sé que es un mundo algo delicado, con sus parámetros y círculos. Mi relación con el toro es que tengo unos pocos de amigos que son los que me muevo. Yo no soy de mucho follón. He buscado mis parámetros haciendo cosas que son distintas empezando por no creérnoslo nunca sabiendo que empezábamos desde abajo. Tenemos ya un bagaje en las ferias importantes tras años en los que aprendimos mucho lidiando sólo novilladas. 

En esta vida hay pocas cosas que no cuesten pero llegar arriba cómo ganadero cuesta mucho. Los primeros críticos y folloneros con nosotros fueron los propios ganaderos criticándonos muchas cosas. Salvo cuatro o cinco amigos no he tenido apoyo de ganadería alguna. 

Nos criticaron lo de las fundas y después pasaron por Fuente Ymbro para aprender cómo se ponían las fundas. No pasa nada, cada uno va a su forma y ve las cosas de una manera. 

¿Cómo se le ocurrió lo de las fundas?

Por una necesidad. Cada encaste tiene unas características propias y el toro de Domecq es de pitón blando. La finca nuestra es una finca que no es sierra, es una medio campiña. Se forman muchos regajos por el agua y dónde están los toros no hay arboleda. El toro busca mucho dónde rascarse y utiliza mucho esos regajos y se lía con las paredes del regajo a darse con los pitones. Llegó un punto que veíamos que un novillo al que dejábamos para toro cuando ya le íbamos a usar se había comido medio pitón y ya no te servía. Ahí empezamos a darle vueltas.

Antes se habían hecho cosas cómo usar cartuchos en el pitón y el toro, al ver que tenía algo extraño, tendía a quitárselo. 

Un día charlando con uno le dije que necesitaba algo duro pero que no tuviera peso y me habló de la fibra con la que se hacen los barcos. Hicimos unas pruebas y se fue perfeccionando, primero aparecieron las bandas, y lo que ha ocurrido es que el 80-90% de los que vamos a las plazas importantes lo usamos.

El ganadero nos cuenta las ventajas para la Fiesta de las fundas.

La fiesta ha ganado mucho porque ahora no hay toros a los que se floreen los pitones. Llegan los pitones mejor que nunca y no hace falta tocarlos. Eso que dicen de que el toro se toca al ir a Madrid son chorradas porque si hubiera que sacarles punta al desgastarse los pitones, se florearían al tocar los burladeros. Ahora hace años que no se ve nada de eso. Esa cosa (los pitones) lo fuimos metiendo y se ha extendido. Ahora 10-12 días antes de ir a la plaza se quitan y los pitones están intactos. 

Una de las cosas que dicen es que son para evitar peleas pero eso es una tontería. Ahora no hay una cornada que salga sangre, las peleas son interminables y los toros mueren muchos porque se revientan. Lo que no hay es una cornada física que le deje las tripas fuera, las bajas siguen mucho más de lo que uno quisiera.

Aquí volvemos a lo del mundo cerrado. Esta innovación, primero rechazada, fue aceptada.

Claro, la invención fue nuestra que éramos nuevos pero si lo hace alguno de doscientos años nadie se quejaría. Cuando lo hace uno de esas familia se ve de otra manera pero lo hicimos nosotros por necesidad, no somos más listos que nadie. Si yo tuviera Núñez no las habría sacado (las fundas) porque su pitón es más duro y no se desgasta. Tuve la suerte de la idea que me dio un amigo con la fibra de vidrio.

Los negativos se quejaban diciendo que no se vería el pitón por si se había metido más funda y lo que hicimos fue que acabara en una tuerca para que se viera el pitón. El pitón no llega a gastarse pero se ve. 

Me decía que entró por afición. ¿El conocer más al mundo del toro le ha quitado o dado más afición?

Yo estaba metido en el mundo porque era cómo un hermano de Borja Domecq y él me retuvo 3-4 años antes de que le comprara el ganado porque me decía que esto era muy complicado. Él me decía que no me metiera y que disfrutara con él. Tuve la gran suerte de contar con Borja y con el tío Perico. También Alfonso que tiene la misma antigüedad que la ganadería cómo mayoral porque entró el mismo día que entraron las vacas.

A mí no me ha quitado afición el conocer los entresijos del toreo porque son los mismos que puede haber en cualquier otro sitio. A mí me gusta el cante y te pones hablar con la gente del cante y hay sus cosas, si te hablo del fútbol ni te cuento. El problema es que aquí los entresijos se basan en cosas que se han hecho doscientos años de la misma manera y las cosas van evolucionando. 

El montaje de una ganadería es diferente al de hace 70 años con los toros con agua hasta la barriga en La Marisma. Si esos toros tuvieran que pasar reconocimiento hoy no pasarían porque se mira todo, sobre todo en las plazas a las que vamos nosotros. 

¿Cómo se logra aunar la casta de sus animales con el que se la maten las figuras?

Los tres que matan mis corridas son las mayores figuras. 

¿No echa de menos que la maten las figuras cómo antes?

Antes no las han matado, estáis equivocados. ¿Quién?

Perera.

Este año lidiamos cuatro toros, ¿sabes dónde?

En la Reconstrucción de la Fundación.

¿Quién la mata?

Perera.

Pues claro pero si los que actúan con Perera dijeran Fuente Ymbro en otras corridas él no iba a decir nunca que no. Lo que pasa es que los otros cómo Manzanares, Ponce… tienen más fuerza y eligen otros hierros. Si es verdad que El Juli las ha matado pero ahora se ha cerrado más en otros hierros pero ya está. 

Morante la ha matado cortando rabos pero ahora se ha cerrado todo y ellos lo han acotado a tres o cuatro ganaderías que ellos manejan más. Yo vendo las corridas a la empresa.

Parece que huyen de los animales que alcanzan una cima de casta.

Nosotros repetimos en el 95% de las ferias a las que vamos y seremos los más premiados en Pamplona, Valencia, Sevilla… el problema es que hay intereses de los toreros que dominan esos carteles y ahí andamos. Lo que está claro es que el que quiera que se ponga pero está claro que al 90% de las ferias que vamos, repetimos.

Por eso te choca más que no la pidan.

Piden las otras, piden Cuvillo, Juan Pedro, Garcigrande… porque son en las que ellos están metidos. Creo que hay corridas para todos pero esto está así. No hay duda que el que te maten tus corridas las figuras ayuda porque el malo no sirve a nadie pero al toro mediano le hacen bueno y al bueno le hacen mejor. Las cuadrillas que van con los de arriba ayudan mucho más.

Los toreros de la segunda línea son las que no la están matando y ahí nos va bien.

Con relación a Miguel Ángel Perera me viene a la cabeza su encerrona y ese toro que no pudo matar sedo extraordinario.

Esa tarde estaba para que pasara lo que pasó porque ese toro iba en quinto lugar. Al echarse un toro para atrás se decidió que pasara al sexto lugar y salió el de Valdefresno. Fíjate cómo fue el toro, si le mata él le corta las dos orejas.

Con todo el miedo que se pasó en la plaza, con la emoción de sobreponerse a las cogidas, con su estado de forma… si se llegan a ver toro y torero…

Ese año veníamos de barrer en todas las ferias. Le habían pedido un indulto en Logroño que yo no acepté y le dieron las dos orejas y la vuelta al toro; en Murcia le habían pedido dos días antes un indulto que no quise y le dieron la vuelta. Ese 2008 fue… El postre estaba ahí, el toro estaba escogido siendo un toro que le venía muy bien. Por la noche lo pasamos muy mal porque todo se complicó por la noche. 

Voy terminando. ¿Qué importancia tiene para su ganadería el caballo?

Tiene la importancia de medir la bravura o mansedumbre de un toro. En los tentaderos tengo la medida de cinco veces para la becerra pero a la tercera uno sabe el comportamiento de la becerra. En nuestro encaste lo que hace en el caballo lo hace en la muleta. La que empieza fuerte en el caballo y va a menos luego se raja porque es genio lo que tiene y la que empieza de menos a más en el caballo lo hace en la muleta.

Acabo con el tema del indulto aprovechando lo que usted me decía con no querer indultar dos toros en Logroño y Murcia.

Esa decisión la he tomado con cinco toros. Soy el ganadero que más he indultado, 43, pero tengo cinco toros a los que he dicho que los mataran cuando el delegado me decía para indultarlo. Cuatro toros han sido de Perera (Murcia, Logroño, Jerez y Zafra) y Fandi otro. Cuando he considerado que no tenía cualidades para el pañuelo naranja he dicho que lo mataran, no lo iba a echar a las vacas y fuera, a matarle.

Decir que no en una plaza cómo Logroño es decir que no a publicidad muy buena.

En la vida lo que hay que tener es verdad, sea la plaza que sea. Si los toros no eran de indulto y no los voy a echar, pues nada. Los toros eran buenos pero les faltaban cosas. Indultar un toro y luego matarlo en el matadero no es justo ni con el toro. 

Justo Hernández me dijo que él era partidario de que el indulto no fuera de la mano siempre de padrear.

Entonces, ¿para qué le indultas? El indultar un toro tiene el único sentido de padrear porque el triunfo le tiene en la vuelta al ruedo cómo me pasó en Logroño y Murcia. Si no voy a echar el toro a las vacas, ¿le meto aquí y le pego un puntillazo?

Él hablaba de tenerlos en casa.

¿Tenerles 14-15 años en casa comiendo?

.

La economía del toro no está para andar haciendo eso.

Más claro el agua.

Publicitado en Patrimonio Taurino

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